El síndrome del bosque vacío: una extinción silenciosa

Aunque aparenten encontrarse en buen estado y saludables, con árboles frondosos, suelo húmedo y una atmósfera serena, actualmente, muchos bosques se encuentran bajo el fenómeno llamado defaunación, el cual es la pérdida masiva de fauna; dejando la flora “intacta”, pero afectando importantes procesos ecológicos.

Con el paso del tiempo, las actividades humanas han impactado cada vez más en la naturaleza. Si bien puede presumirse un avance en la industrialización y aprovechamiento de la materia prima, lo cierto es que la pérdida de éstos es cada vez más evidente, lo que representa una amenaza para la biodiversidad y funcionalidad de los ecosistemas.

El fenómeno, aunque presente de forma global, se ha observado con una rápida expansión en América Latina. Realizado por un equipo de investigadores internacionales, un estudio reveló que más del 85% de los árboles en selvas tropicales dependen de los animales frugívoros para la dispersión de semillas.

Causado por una combinación de procesos, que van desde la agricultura industrial, la caza, minería, explotación de recursos, expansión urbana y fragmentación de ecosistemas, por mencionar algunos; el fenómeno ocasiona que se rompan las redes mutualistas en la naturaleza, lo cual provoca una muerte silenciosa de los bosques.

Actualmente, no se ha estudiado más a detalle sobre las consecuencias del síndrome del bosque vacío; sin embargo, se han presentado iniciativas que ayuden a la regeneración de dichos espacios. Programas como la permacultura, la agricultura sintrópica, la resistencia comunitaria y la gobernanza local se han comenzado a poner en marcha para lograr una restauración tanto de la biodiversidad como de las funciones ecológicas alteradas o perdidas, lo cual promueve un equilibrio entre la naturaleza y las actividades humanas.

 

Ángel Ismael Contreras Siller

Fuentes: Science, ingentaconnect, ABC natural.