Editorial No. 136 Mujeres en la ciencia: un acto de resistencia y herencia colectiva
Dra. Ana Irene Cuevas-Gutiérrez* ORCID: 0000-0002-3019-4745
CIENCIAUANL / AÑO 29, No.136, marzo-abril 2026
Hace ya cinco años que CienciaUANL se ha convertido en un espacio de confluencia para las voces femeninas que desde sus diversas trincheras construyen el conocimiento que impacta a México y Latinoamérica. Es por eso que, en esta edición especial, en la que la autoría la toman las mujeres, celebramos no sólo el presente de la investigación sino, además, la genealogía que nos sostiene, ya que hablar de la participación femenina en la ciencia hoy, nos hace mirar hacia atrás, al encuentro con aquellas figuras que abrieron las brechas y nos inspiraron para transitar en el ahora con mayor libertad.
Estoy convencida de que nadie llega a la investigación por generación espontánea, y que, por el contrario, si nos hallamos en el lugar en el que estamos, es por las mujeres que han alentado nuestra trayectoria académica. En mi caso particular, no puedo evitar mencionar y honrar la memoria y el legado de la doctora Martha Casarini Ratto, cuya reciente partida nos deja un profundo vacío y una pauta clara: la investigación científica no debe ser un camino solitario, más bien tiene que ser un puente que se despliega entre generaciones.
Para muchos, nombrar a la doctora Casarini es hablar de una referente imprescindible en el campo del curriculum en Iberoamérica, reconocida ampliamente por su capacidad de humanizar la teoría educativa y por enseñarnos que como docentes somos generadores y no sólo ejecutores del conocimiento…; sin embargo, para mí fue mucho más que eso, fue una mentora y amiga que me supo guiar con una calidez humana que complementaba aquella imagen de mujer fuerte, quien con la gran pasión con la que defendía sus ideas en clases, me impulsaba a hacer lo mismo con mi propia voz, a cuestionarme e indagar aún más.
Ella, junto a otras tantas pioneras, entendió que ser mujer en la academia puede ser un acto de resistencia, y que el conocimiento no se posee, se hereda. Su ejemplo nos inspira a comprender que nuestra laborar no termina con la publicación de un artículo, sino en la formación de nuevas mentes capaces de cuestionar y transformar su realidad.
Tomando éste como modelo, los contenidos que ahora presentamos buscan reflejar la pluralidad de la mirada femenina, en los que las autoras reunidas demuestran que la ciencia se complementa cuando integra la diversidad de experiencias y la pasión de aquéllas que fueron nuestras mentoras, de tal manera que este número es un acto de reconocimiento a su labor, en el entendido de que si estamos aquí es porque ellas estuvieron antes, si podemos proponer y liderar fue por aquellas maestras que nos enseñaron que nuestra voz tiene un lugar legítimo y necesario en la discusión.
Concluyo invitando a las jóvenes estudiantes y científicas a no sólo leer estas páginas, sino a encontrar en su contenido un reflejo de lo que pueden lograr, y que el ejemplo de quienes nos precedieron sea el motor que nos siga impulsando, así honramos a las que estuvieron, celebramos a las que están y continuamos pavimentando el terreno para las que vendrán.
* Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, México.
Contacto: acuevas@uanl.edu.mx
