LA ESCUELA INCLUYENTE Y JUSTA

Share This
Etiquetas

escuela_incluyente_justa

JOSÉ ROBERTO MENDIRICHAGA

CIENCIA UANL / AÑO 18, No. 75, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2015

La escuela incluyente y justa.

Antología comentada al servicio de los maestros de México Víctor Zúñiga (Comp.)

Fondo Editorial de Nuevo León-Universidad de Monterrey, México, 2012

En recuerdo de Benjamín Morquecho Guerrero, maestro zacatecano

No es precisamente un libro reciente; pero, dado lo valioso de su contenido, merece nueva o reiterativa reseña. La escuela incluyente y justa. Antología comentada al servicio de los maestros de México, de Víctor Zúñiga, quien realizó la compilación, la traducción y los comentarios de este libro que apareció bajo el signo del Fondo Editorial de Nuevo León y de la Universidad de Monterrey, tiene el valor de rescatar una serie de textos, mayormente de autores extranjeros, buscando su relación con nuestra realidad educativa mexicana.

El libro contiene una introducción y, como capítulos: “Dinámicas de la exclusión e inclusión escolar”, “El fracaso escolar”, “Qué es una escuela incluyente”, “La escuela justa”, “Políticas de reconocimiento”, “Conclusión” y “Bibliografía-hemerografía”. Éste es su índice. Además de los textos antologados de los autores, se suma el comentario de su compilador, el sociólogo Víctor Zúñiga, director de Investigación y Extensión de la UDEM.

El compilador agradece el trabajo de revisión de Laura Martínez y José Luis Solís, profesores UDEM; habla de la necesidad de cambiar ciertas creencias pedagógicas que deben superarse; busca transformar rutinas y hábitos escolares; desea restablecer los grandes ideales que refundaron la escuela mexicana después de la Revolución (José Vasconcelos y Moisés Sáenz), y agradece la generosidad de los autores que aparecen en la antología.

I. Dinámicas. Para Juan Sánchez García, la exclusión es algo que ataca a los sujetos y sus relaciones sociales. Su análisis se sustenta en las tesis de Michel Foucault (las instituciones son instancias de poder) y se conecta con la teoría de la reproducción de Jean-Claude Passeron y Pierre Bourdieu. En tanto, Juan Carlos Tedesco afirma que hoy la justicia social pasa por la educación. Para el educador chileno, quien fue invitado en 2008 a la UDEM por el recordado Manuel Sepúlveda Stuardo, la justicia en la escuela se mide por cuánta preocupación muestra ésta por el débil. Si aplico la misma ley a todos (meritocracia), soy injusto.

II. ¿Fracasa el alumno, o fracasa la escuela? En el capí- tulo se incluyen tres textos. El primero es del propio Zúñiga, quien resume el curso que dio a maestros de las escuelas normales ‘Miguel F. Martínez’ y ‘Pablo Livas’, lo que va acompañado de estadísticas de retención escolar en la educación elemental de la SEP Nuevo León, para deducir que lo que se impone es el trabajo en equipo para atender, de manera especial, a los alumnos en riesgo de fracaso escolar (que equivale a fracaso familiar y social). El segundo texto es de Jean-Pierre Terrail, en el que deja de manifiesto que muchos jóvenes prefieren estudios técnicos que les permitan incorporarse rápidamente a la vida productiva, lo que los convierte en alumnos poco interesados en el modelo educativo formal. Y un tercer texto corresponde a Guadalupe Valdés, quien documenta la historia de varios alumnos latinos cuyas familias emigraron a los Estados Unidos, en él se destaca el trabajo de maestros que tomaron en cuenta a sus alumnos.

III. Escuela incluyente. Inicia con la definición que hace Rosa Blanco de la integración educativa, la cual debe formar parte de una estrategia general cuya meta sea alcanzar una educación de calidad para todos. Viene luego un texto de Edmund Hamann y Víctor Zúñiga, quien resalta el valor de la bienvenida, que debe incluir la biografía del alumno. Un tercer trabajo, éste de los investigadores Edmund Hamann, Víctor Zúñiga y Juan Sánchez, documenta el caso de una alumna de secundaria en Monterrey, quien fue llevada a Chicago a los cuatro años de edad, pero que recuerda a maestros que la ayudaron en los EE.UU. Y un cuarto texto es de la autoría de Norma González, quien apunta que se puede lanzar el discurso, pero no caminar el camino, donde los maestros también aprenden de los alumnos a través de la interrelación personal y de la conciencia de que hay fondos de conocimientos familiares, que tienen que ver con ecología, oficios, economía, medicina y religión.

IV. La escuela justa. Es un capítulo medular. Se compone de dos textos: uno de Ángela Valenzuela, quien analiza la sustracción de los recursos sociales de los alumnos estadounidenses de origen mexicano, recursos que se pierden en la tercera y cuarta generaciones, al igual que explica lo que es el caring; y dos más, de François Dubet, quien advierte que la igualdad de oportunidades puede ser de gran crueldad para los perdedores o alumnos de menor rendimiento académico, en lo que discrepa del pensador John Rawls.

V. Políticas del reconocimiento es el último capítulo. Contiene el texto de Yves Leonoir, quien narra seis casos observados en las escuelas primarias de Quebec. Leonoir sigue a Hegel en su tesis de que el ser humano requiere de amor, derecho y solidaridad. Al igual que Dubet, discrepa de Rawls.

Se trata de un ejercicio de reflexión en el cual el lector puede ir escribiendo, junto a la columna de herramienta conceptual, lo que desea realizar con sus alumnos; o qué haría si estuviera frente a grupo o tuviera alguna participación en las decisiones académicas, formativas o administrativas de los alumnos. Una amplia bibliografíahemerografía da solidez a la edición.

Como únicos aspectos a mejorar en una tercera edición resaltan el tamaño de la letra, que debe crecer, y dar una breve ficha biográfica de los autores, con su trayectoria básica en el campo de la educación, lo que parcialmente se hace en algunos de los textos.

En síntesis, un material de oro para los educadores mexicanos, desde jardín de niños hasta posgrado.