La pedagogía de José Eleuterio González, Gonzalitos

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ESTEVAN DOMÍNGUEZ*

CIENCIA UANL / AÑO 17, No. 67, MAYO-JUNIO 2014

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José Eleuterio González, Gonzalitos, comenzó como ayudante del Dr. Bustamante en la sala de clínica del Hospital “San Juan de Dios”, en Guadalajara, Jalisco; a donde llegó fray Gabriel María Jiménez, oriundo de Monterrey, el cual se encontraba enfermo y fue asignado a su cuidado. (1,2) Ahí, Gonzalitos, practicó la medicina, siendo sus maestros los doctores Pablo Cuadriello, cirujano, y Pascual Aranda, internista, quienes le extendieron una constancia del tiempo que practicó con ellos.

Años más tarde viaja a Monterrey, a donde arriba el 18 de diciembre de 1833; en Nuevo León estuvo ejerciendo la medicina sin título hasta el 8 de marzo 1842, cuando se le expidió el certificado de médico. (3)

Al hablar de la vocación de Gonzalitos, debe hacerse referencia al gran humanista que fue. Aunque conservador por su formación y su catolicismo práctico, a Gonzalitos se le ha considerado un liberal en cuanto que juzgaba que toda expresión de progreso tiene fundamento en la libertad.

Debido a que la región carecía de farmacéuticos, la vocación magisterial de Gonzalitos lo impulsó a iniciar, en enero de 1835, con cuatro alumnos, la cátedra de farmacia, en la propia botica del hospital, con un tiempo de estudio de cuatro años. Transcurrido ese lapso, los estudiantes fueron graduados y repartidos en el noreste del país: uno se fue a Saltillo, otro a Ciudad Victoria, uno más a Linares y el último se quedó para atender la botica del hospital. (1) Esto se conoce como la diáspora, en términos generales, ya que Monterrey se convirtió en el centro de formación de médicos y químicos para el noreste de México.

Cuando Gonzalitos inició la enseñanza de las ciencias en esta entidad, Monterrey contaba con un seminario católico como único centro de educación superior, pero él fundó el Colegio Civil y la Escuela de Medicina, ambos sin intervención eclesiástica. (4) Se considera que la enseñanza de las ciencias por parte de Gonzalitos fue uno de los aportes más importantes de esa época.4 El elemento cultural más característico de Gonzalitos es, sin duda alguna, su sentido histórico, ningún educador que ha amalgamado mejor la presentación histórica en la enseñanza de las ciencias.

Fue el primero en el continente americano que integró sistemáticamente el método histórico en la enseñanza de las ciencias, y ha de considerarse como un precursor entre los historiadores de la ciencia. Esta pasión histórica se manifiesta en sus publicaciones, ya que se basó en lo ya escrito, pero lo enriqueció con sus propias anotaciones a partir de sus “lecciones orales”.

Desde la experiencia de las ciencias, José Eleuterio González trazó con originalidad y vanguardia una veta en pro de un ejercicio metódico de apropiación y representación del pasado. Se considera que el Dr. González utilizó en su profesión un modelo cognitivo científico, cuya base fue la observación y la experimentación; esto da lugar para referirnos a dos establecimientos propios de la época, en los que se practicaba tanto la observación como la experimentación: las apotecas y las boticas.

Como se puede ver, impulsó el desarrollo de las ciencias, como la química, ya que de acuerdo a González, (5) se hizo un fuerte pedido de aparatos para la creación del gabinete de física y el laboratorio de química, aunque el pedido nunca llegó a Monterrey; tiempo después se autorizó una buena suma de dinero para la formación de un observatorio meteorológico y para completar las clases de física y química.

El Dr. José Eleuterio González fue un apasionado por la educación, impulsó la creación del Colegio Civil, cuyo inicio de funciones está fechado el 15 de octubre de 1859, punto de arranque de la educación científica, con una corriente de pensamiento diferente, el cual permitió que en Nuevo León se enseñara algo diferente a lo que se enseñaba en los seminarios eclesiásticos.

A este Colegio se agregó la Escuela de Medicina; estas dos instituciones estuvieron juntas por 18 años, hasta el 12 de diciembre de 1877. Durante este lapso, se graduaron 46 médicos y 22 farmacéuticos; al separarse, la Escuela de Medicina del Colegio Civil se estableció en el Hospital Civil. (4)

El Colegio Civil nació como una pequeña universidad, ya que quedó integrado con los grupos de secundaria y preparatoria, que entonces se denominaban latinidad y filosofía; la Escuela de Medicina, la cual tuvo como base las clases fundadas anteriormente por Gonzalitos, y con la Escuela de Jurisprudencia, (5) que seguía el modelo humanista largamente implantado por los jesuitas en las universidades europeas. (6)

En el Colegio Civil se impartían diferentes clases relacionadas con algunas carreras como medicina, farmacia y química. El establecimiento de la enseñanza científica obedece a la institucionalización de la enseñanza de las ciencias, y en particular de la cientificidad de la medicina que rápidamente adopta los avances científicos de vanguardia (tabla I).

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Conclusiones

El estudio de la farmacia en Nuevo León, iniciado por el Dr. José Eleuterio González, se desarrolla de tal manera que logra que esta disciplina obtenga una categoría científica a partir de los estudios sistemáticos sobre la flora en Nuevo León, los cuales culminan en su catálogo de plantas de Nuevo León en 1881.

Para entender lo que ocurría en el estado con respecto al desarrollo de la química como una disciplina científica, es necesario analizar los aspectos predominantes en la época que lo propiciaron.

Debemos considerar y analizar, en el contexto de Nuevo León, los procesos educativos que se han presentado a lo largo de la historia, de los cuales surgieron asociaciones (sociedades científicas), se escribieron libros y revistas con relación a la química, para delinear no sólo los programas de estudio, sino la fundación de las mismas universidades que impulsaron el estudio y desarrollo de dicha ciencia; asimismo, debemos observar los efectos de este impulso en el ámbito local.

Al analizar cómo se desarrolló la química de la entidad, es necesario echar un vistazo al estudio de otras áreas del conocimiento que se desarrollaron a la par de esta ciencia: medicina, farmacia, botánica, es decir, ciencias con las que la química se relaciona.

Al considerar la llegada de la ciencia formal a Nuevo León, se debe hacer referencia a la actividad que desempeñó la fundación del Hospital del Rosario en el Nuevo Reino de León en 1793, que fue el espacio donde más adelante se inició la enseñanza de la medicina y la farmacia. (9)

Finalmente, se estima que el arribo formal de la ciencia a nuestro estado, planeado por los dirigentes, se ubica en el primer tercio del siglo XIX, ya que el Dr. Pascual Constanza llegó a Monterrey en 1828. Esté periodo fue determinante, ya que a partir de estos años se impulsó la enseñanza de la medicina primero, después de farmacia y de otras áreas de la química, hasta llegar a la aprobación de esta última como una ciencia institucionalizada.

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Referencias

1. Salinas Cantú, Hernán. (1988). Semblanza del Dr. José Eleuterio González. Monterrey. Gobierno del Estado de Nuevo León.

2. Tovar, Enrique. (2010). Fray Antonio de la Vera y Gálvez. Médico práctico del Nuevo Reino de León. Atisbo, No. 27, julio-agosto. Pp. 34-39.

3. Dávila, Hermenegildo. (1888/1975). Biografía del doctor José Eleuterio González. Edición Facsimilar. Monterrey: Ediciones “Al Voleo”.

4. Guerra, Francisco. (1968). Los médicos y las enfermedades de Monterrey, 1881. Inglaterra: Wellcome Historical Medical Library.

5. González, Héctor. (1945). Historia del Colegio Civil. Publicaciones del D.A.S.U. Universidad de Nuevo León.

6. Mesnard, Pierre. (2003). La pedagogía de los jesuitas. En: Jean Chãteau, Los grandes pedagogos, México, Fondo de Cultura Económica, pp. 53-110.

7. Martínez Cárdenas, Leticia. (1989). De médicos y boticas, Nuevo León 1826-1905. Archivo General del Estado de Nuevo León. Monterrey.

8. Cano Jaime, Alfonso. (1999). Gonzalitos, educador. GrafoPrint editores S.A. Monterrey.

9. Salinas Cantú, Hernán. (1979). Visión histórica del Hospital Civil de Monterrey. Monterrey. Impresora y Editorial Plata.

10. Cossío, David Alberto. (1925-1933). Historia de Nuevo León: evolución política y social. Monterrey. J. Cantú Leal.

11. Ortiz Guerrero, Armando Hugo (compilador) (2013). Publicaciones del Dr. José Eleuterio González en Ciencias Médicas (III). Monterrey, Nuevo León: Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León.

12. Ortiz Guerrero, Armando Hugo et al. (2008). Pascale Constanza, un médico de dos mundos. Monterrey. Grafotec.

13. Tamayo y Tamayo, Mario. (2004). El proceso de la investigación científica. México. Editorial LIMUSA. S.A. de C.V.