Ciencia UANL

UN PROFESOR UNIVERSITARIO ANTE LA PANDEMIA COVID-19

Hugo Alberto Barrera Saldaña*

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.109, septiembre-octubre 2021

INVESTIGAR PARA CONOCER Y CONOCER PARA SERVIR HACEN A UN PROFESOR

Para que las universidades cumplan su función de contribuir a generar nuevo conocimiento, aprovecharlo para educar y preparar cada día mejor a las nuevas generaciones, y además divulgarlo, sus profesores debemos aportar a la renovación e incremento de sus acervos en los campos de la ciencia, la tecnología y el arte. Pero no basta con acrecentarlos, pues ante el reclamo social al Estado por su vergonzoso fracaso en el combate a la pobreza y en lograr mayor bienestar, es cada vez más imperativo que los avances en el conocimiento se pongan de manera efectiva al servicio de la sociedad.

En ese sentido, y particularmente en las ciencias biomédicas, en últimas fechas se ha puesto de moda el concepto de la investigación traslacional o “traduccional”, la cual implica que el conocimiento generado no se debería quedar en los cajones de los escritorios, ni tampoco tener como destino final sólo la publicación como tesis o, aún más deseable, en alguna revista especializada, sino que debería impactar en la sociedad, aplicándolo para resolver alguna necesidad insatisfecha.

Nosotros hemos postulado que más que un flujo unidireccional de los descubrimientos e inventos desde los laboratorios universitarios hacia la sociedad, es necesario que los universitarios nos enteremos de las necesidades sociales y seamos empáticos con las demandas insatisfechas de ésta, para orientar y enfocar la investigación de nuestros laboratorios a su resolución; a este círculo virtuoso lo hemos llamado la investigación traslacional bidireccional (Barrera-Saldaña, 2017).

Después de traer a México la que a finales del siglo pasado era la estrella de las ciencias biomédicas –la Biología Molecular–, y cultivarla apasionadamente desde la Unidad de Laboratorios de Ingeniería y Expresión Genéticas (ULIEG), en la Facultad de Medicina de la UANL, en favor sobre todo de la medicina humana, hubo la preocupación de generar los ecosistemas para replicar este esfuerzo en la propia institución y en otras mediante la creación de varios programas y centros de educación superior e investigación. Para desarrollarla aún más y aplicarla cada vez mejor en éste y otros campos, se tomó la decisión de completar nuestros roles de profesores líderes en la academia, con el de emprendedores, así surgió la firma de consultoría Innbiogem, S.C., y enseguida fue fundado el emprendimiento de base biotecnológica Vitagénesis, S.A. Ambas sirvieron de plataforma para el lanzamiento de una cruzada en pro de llevar nuestra ciencia y tecnología al servicio de las empresas mexicanas, cuyos líderes creyeran en la innovación.

El fruto de cultivar la ciencia a nivel de excelencia es la generación de tecnología con el potencial de resolver problemas sociales. Este potencial se concreta si esta última se transfiere vía, por ejemplo, licenciamientos de la propiedad intelectual con la que se protegió, o mediante su explotación a través de emprendimientos empresariales (starts-ups). Ejemplo de un esfuerzo en ese sentido es la contribución al Proyecto del Genoma Humano (ciencia de frontera), una derivación del conocimiento de la región de nuestro genoma en el que está codificada la hormona del crecimiento hacia un nuevo método para predecir si infantes con retraso en el crecimiento responderían al tratamiento con la versión biosintética de esta hormona (invención tecnológica), cuya experiencia derivó en la creación del primer laboratorio de diagnóstico molecular del país, bautizado como la Unidad de Diagnóstico Molecular (spin in), que luego inspiró la creación del Laboratorio Vitagénesis (spin out), incubado en el entonces Centro de Transferencia de Tecnología de la UANL. Este modelo de investigación bidireccional se ha repetido exitosamente media docena de veces más y ya ha sido descrito en este mismo espacio (Barrera-Saldaña, 2020).

Vitagénesis gestó y, junto con Innbiogem, aporta sus capacidades al Laboratorio Nacional de Servicios Especializados de Investigación, Desarrollo e Innovación en Farmoquímicos y Biotecnológicos (Lanseidi-FarBiotec) del Conacyt, integrado además por laboratorios líderes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN y la Facultad de Química de la UNAM. Igual lo hizo el autor desde su quehacer académico con el Laboratorio Nacional Biobanco (figura 1). De entre el centenar de laboratorios nacionales, éstos han sido reconocidos como ejemplares por el propio Conacyt, gracias a sus logros proveyendo servicios para aportar soluciones decisivas a las necesidades de empresas e instituciones del área de la salud y sectores afines (sector Bio) (Lanseidi-FarBiotec, 2021).

Figura 1. Colaboradores con los cuales el autor gestó y consolidó, desde la Facultad de Medicina-UANL, el Laboratorio Nacional Biobanco.

Cuando al fin había satisfacción por obtener la victoria ante el reto de forjar un ecosistema en el que la ciencia deriva en tecnología, ésta se aplica para resolver necesidades insatisfechas de la sociedad y a su vez se incorpora a la fórmula para generar nuevo conocimiento, a fin de mantener el círculo virtuoso en movimiento continuo, un nuevo e inesperado acontecimiento vino a desafiarnos.

CUANDO PARECIERA TENER UNO LA VIDA BIEN PLANEADA, SUCESOS INESPERADOS LO CAMBIAN TODO

Hace un año y medio surgió la pandemia COVID-19, la cual llegó como un gran tsunami desde Wuhan, China. Pronto vimos a nuestros amigos, y a muchos del resto de los profesionales de la salud, tristemente carentes de los equipos de protección personal adecuados, “luchando a muerte”, desde sus modestas trincheras en sus hospitales, con el infame virus; pero eso sí, sin escatimar ni valor ni compromiso y con una entrega que rayó en lo heroico. A nadie le quedó duda de que el gobierno les endilgó todo el peso del descontrol de esta pesadilla a causa de sus incontables desatinos para enfrentarla.

Las imágenes de tantos y tantos sacrificios que pudieron evitarse, así como el incontenible avance de la pandemia, fueron como un llamado desesperado a cada uno de nosotros para no dejar solos a esos héroes y heroínas. Como reacción inmediata, se consiguieron donaciones, por parte de amigos empresarios, de centenares de piezas del equipo protector para los médicos en la primera línea de batalla de nuestro orgullosamente Universitario Hospital “José Eleuterio González”.

ANTE SUCESOS ÚNICOS EN LA VIDA NACIONAL, LOS PROFESORES TAMBIÉN NOS SOLIDARIZAMOS

También se tomó la decisión de acudir en auxilio de la sociedad con lo que mejor sabíamos hacer: aplicar nuestras capacidades y experticia en el diagnóstico molecular. No hubo titubeos. Nos impulsó por un lado la ética, y por el otro, la honrosa oportunidad, única en la vida, de ser aliados de esos adalides de la salud que, apostados a lo largo y ancho del país, arriesgaban y arriesgan su vida para salvar la de otros.

Nuestra primera idea fue ofrecer nuestros servicios a las empresas amigas del sector salud y farmacéutico con el diagnóstico molecular de la COVID-19. Esto con el fin de ayudar en los esfuerzos por contener la pandemia y garantizar un ambiente laboral y un retorno seguros a sus instalaciones.

Se trabajó a marchas forzadas para montar las técnicas que integran el diagnóstico por biología molecular del referido virus. A saber:

• Toma de muestras mediante hisopado naso y orofaríngeo y en medio de transporte viral.

• Traslado de las muestras debidamente embaladas y refrigeradas al laboratorio.

• Extracción del RNA a partir de las muestras (de células y del virus, si éste estuviese presente).

• Conversión enzimática del RNA hacia DNA.

• Rastreo en el DNA resultante del paso anterior del genoma viral (si presente) mediante la reacción en cadena de la polimerasa o PCR (siglas del inglés).

En lo referente al medio de transporte viral, se consultó tanto la página del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológico (InDRE), como la de Centro de Control de Enfermedades (CDC) del gobierno de EUA y de allí se derivó la fórmula para su fabricación.

Para el caso de la extracción de RNA, se experimentó tanto con estuches comerciales a base de columnas y procesamiento manual, como con equipos automatizados a base de perlas magnéticas recubiertas con sílice que atrapan los ácidos nucleicos celulares liberados tras la lisis de las células y, de paso, también los de las partículas virales igualmente desintegradas. En tanto que, para la PCR, se probaron prácticamente todos los estuches o kits aprobados por ese instituto. Finalmente se adoptaron aquéllos que poseían lo que a nuestro juicio eran buenos controles y tenían un diseño que permitía leerlos en una misma reacción junto con un par de genes en el genoma viral, es decir, tenían un formato referido como multiplex.

Una vez validados y seleccionados los reactivos que garantizaran la entrega de resultados certeros, nos abocamos a implantar los procesos que permitieran procesar un medio centenar de muestras diarias y entregar resultados a más tardar en 48 horas. Ello requirió capacitar al per-sonal y hasta contratar nuevo (sobre todo para tomas de muestras), y hacer algunas adecuaciones al laboratorio (barreras físicas, redireccionamiento de flujos, campañas de desinfección y garantizar ventilación adecuada, entre otros) para lograr el manejo seguro de las muestras.

COMBATIENDO AL INFAME VIRUS CON LAS ARMAS DE LA CIENCIA

Diagnóstico

Al sentirnos listos, se contactó al personal del InDRE encargado de las validaciones a los laboratorios para enterarles del interés por ofrecer el servicio diagnóstico del SARS-CoV-2 y solicitarles ser considerados en su programa para dichas validaciones.

Para aspirar al reconocimiento como laboratorio particular oferente de la prueba diagnóstica del SARS-CoV-2, el InDRE solicitó el envío de datos de los análisis a los controles integrantes del kit que se seleccionó (incluida la curva de dilución del control positivo para determinar la sensibilidad del ensayo). Finalmente, nos impusieron el requisito de enviar alícuotas de los hisopados de la primera media docena de pacientes diagnosticados como positivos y otros tantos negativos, a fin de que ellos pudieran repetir los análisis y, en caso de confirmar los hallazgos, otorgar el reconocimiento al que aspirábamos. Habiendo cumplido todos los requisitos de manera satisfactoria, el comunicado con el reconocimiento oficial llegó y nuestro servicio continuó con la garantía de confiabilidad para nuestros clientes (Gobierno de México, 2021).

El reconocimiento con el que la marca Vitagénesis contaba, sumado al de la autoridad regulatoria, así como al apoyo de las empresas distribuidoras de equipos y demás insumos para la prueba de detección del virus, los cuales fueron validados por nuestra parte, nos generaron una proyección a nivel nacional y la demanda aumentó súbitamente; más aún cuando el laboratorio apareció en la lista que el presidente de la república mostró en una de sus conferencias mañaneras sobre laboratorios particulares autorizados para ofrecer la prueba diagnóstica. Como consecuencia, las líneas telefónicas se saturaron y clientes líderes en diferentes industrias de la región contrataron nuestro laboratorio como proveedor del servicio diagnóstico.

Adicionalmente, estos esfuerzos fueron replicados en la Ciudad de México, gracias a la honrosa invitación del Grupo Columbia para asesorarles en la reconversión de su laboratorio, ServaCare, S.A., dedicado al diagnóstico molecular del cáncer cervicouterino, para ofrecer también la prueba diagnóstica del nuevo coronavirus.

Desde el segundo trimestre de 2020 se ha atendido a numerosas personas en lo individual, familias y, sobre todo, empresas, con los servicios de detección del genoma del virus (RT-PCR), del antígeno de éste (prueba rápida de antígeno) y de los anticuerpos con los que nuestro cuerpo le combate (prueba rápida de IgM e IgG); esta oportunidad de poner nuestra ciencia y técnica al servicio de los demás nos hace sentir honrados. A su vez, se han atendido infinidad de llamadas y mensajes expresando dudas, por lo que se ha elaborado material didáctico de los usos y alcances de las diferentes pruebas, cuyo contenido se ha impartido en múltiples ocasiones y ante diversas audiencias en un seminario on line sobre aspectos de la Biología, Medicina y Biotecnología de la pandemia (Barrera-Saldaña, 2021).

Tratamiento

Gracias al conocimiento y experiencia adquirida en el combate a la pandemia desde el laboratorio diagnóstico, se recibió una invitación para integrar un equipo de apoyo, junto con un destacado grupo de médicos, con el fin de desarrollar experiencia en los consultorios y en hospitales con fármacos para tratar la infección del SARS-CoV-2. El equipo estuvo coordinado y apoyado por directivos del Grupo Columbia, encabezados por su presidente.

El experimento consistía en tratar a los pacientes con dos fármacos antiparasitarios, que no sólo parecían efectivos por separado, sino que incluso pudieran actuar sinérgicamente dados sus mecanismos de acción complementarios sobre la inhibición de la replicación viral.

La experimentación para la aplicación de los fármacos se desarrolló bajo el llamado del gobierno a los profesionales de la salud para apoyar en el combate a la pandemia, siempre y cuando, y ante la emergencia, se observaran celosamente el juicio médico y los principios éticos que garantizaran no sólo no poner en riesgo al paciente, sino, aún más, ofrecerle alivio. Todo esto entre tanto las autoridades revisaran y anunciaran el arribo de algún tratamiento efectivo contra el virus, el cual todavía es fecha que no se da.

La experiencia obtenida de probar tanto por separado como juntos ambos medicamentos en cientos de pacientes sintomáticos, de los cuales ninguno acabó intubado en unidades de cuidado intensivo de hospitales –ni mucho menos fallecido–, condujo al descubrimiento de una fórmula que contempla la combinación de ambos en dosis y formas de administración que, cuando empleados desde los primeros días de la enfermedad, favorece que su acción sinérgica efectiva detenga el avance de la propagación del virus y por ende se evite llegar a la fase de respuesta exacerbada de nuestro sistema inmune, que acaba ocasionando el daño masivo al aparato respiratorio primero y a otros órganos y sistemas vitales, comprometiendo la supervivencia de los pacientes.

Prevención

De igual manera se recibió otra invitación, esta vez del presidente del Laboratorio Avimex, S.A., para integrarnos a un panel de expertos cuyo objetivo era supervisar el desarrollo de una vacuna. Avimex es un laboratorio líder en la fabricación de vacunas veterinarias, en particular para el sector avícola. Pero destaca de otros laboratorios del sector por su apuesta a la innovación; incluso cuenta con diversos premios nacionales en tecnología, innovación y calidad.

Una característica única de este laboratorio es no sólo su compromiso de reinvertir parte sustancial de sus ganancias en investigación, lo que le ha llevado a desarrollar capacidades tecnológicas de vanguardia en su campo (fabricación de vacunas en embrión de huevo de gallina, principalmente), sino también su convicción en las bondades de la innovación abierta; es decir, de vincularse y compartir retos, logros y beneficios con el sector de investigación de universidades nacionales y extranjeras, así como con centros de investigación públicos y privados también del extranjero y del país, entre los cuales se incluye Vitagénesis.

Gracias a esa apuesta en la innovación y vinculación de Avimex, así como a los que fungimos como sus asesores, hoy estamos de plácemes al ver el logro de llevar a las fases clínicas la vacuna Patria, producto de años de experimentación y desarrollo por parte de su equipo de investigadores (Avimex, 2021).

COMBATIENDO AL SARS-COV-2: OTRAS OPORTUNIDADES DESDE LA CIENCIA

Como profesores, perseguimos contribuir con nuestra ciencia y tecnología a la sociedad para lograr un verdadero impacto en la salud y el bienestar. La ciencia, cuando cultivada con ese anhelo, apasionada y sostenidamente, nos lleva a encuentros con personajes verdaderamente excepcionales que refuerzan nuestra convicción. Como uno no puede hacer todo, sí puede, y es nuestro deber, generar oportunidades para otros vía esos personajes terceros.

Tras enterarnos, por encargo de destacados y visionarios empresarios mexicanos, de la existencia de la tecnología disruptiva a base del ácido ribonucleico mensajero o mRNA (del inglés) como prometedor nuevo fármaco, que a la manera de un memory stick y tras administrarse a nuestro cuerpo instruye a éste a fabricar cualquier proteína terapéutica deseada (CureVac, 2021), se planeó traerla a México. La oportunidad se presentó, y al Dr. Igmar Hoerr, fundador de la empresa biofarmacéutica alemana CureVac AG, pionera en el mundo en la explotación de esta novedosísima tecnología, le trajimos en dos ocasiones.

Gracias a la amistad desarrollada con el Dr. Hoerr, se organizaron, con el equipo directivo de su empresa, entrevistas virtuales y acuerdos con líderes empresariales y académicos, así como con la recientemente extinta Coordinación de la Presidencia de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Estas gestiones lograron el acuerdo para la realización de los ensayos clínicos en nuestro país de la vacuna anti-COVID-19 de mRNA de CureVac.

Una invitación más se ha recibido de parte de un equipo internacional para explorar la fabricación en México de la vacuna rusa Sputnik-V, cuya aceptación en el mundo ha rebasado las capacidades manufactureras en ese país, por lo que se ha invitado a otros países, incluido el nuestro, a sumarse a dicha tarea. En ésta, se han hecho recomendaciones de biofarmacéuticas mexicanas e invitaciones a inversionistas para sumarse a esta otra gran oportunidad, para que a través de lo mejor de la ciencia al fin podamos ganarle la lucha a este infame virus.

Figura 2. De izquierda a derecha y de arriba abajo: entregando uno de varios donativos de equipos de protección en el Hospital Universitario-UANL. Habilitación de las capacidades del Laboratorio Vitagénesis para el diagnóstico molecular del nuevo coronavirus. Asesoría en la evaluación de fármacos experimentales contra COVID-19. Anuncio del gobierno federal (a través del Conacyt) del proyecto de la vacuna Patria. Visita a CureVac, Tubinga, Alemania (de izquierda a derecha: el CFO Pierre Kemula, la CSO Mariola Fotin-Mleczek, el autor, y el CEO Frans-Wener Hass).

¿CUARTA TRANSFORMACIÓN? ES LO QUE HEMOS VENIDO HACIENDO SIEMPRE: ¡CULTIVAR CIENCIA DE EXCELENCIA Y APLICARLA PARA ATENDER NECESIDADES INSATISFECHAS DE NUESTRA SOCIEDAD!

Es así que, en este recuento, se ha tratado de documentar cómo, contrario a los irresponsables, ingratos e infames comentarios de algunos, en el sentido de que los profesores en las universidades somos egoístas e insensibles a las necesidades cotidianas de nuestros conciudadanos, un solo profesor ha podido generar y aportar soluciones decisivas desde la ciencia y la tecnología para el diagnóstico oportuno, el tratamiento eficaz y la prevención eficiente de la mayor calamidad sanitaria que le ha tocado experimentar a nuestra generación.

Si en lugar de descalificarla, relegarla y retirarle sus apoyos, el gobierno hubiera convocado, apoyado y basado sus decisiones en la opinión de la nutrida, comprometida y excelsa comunidad de investigadores biomédicos y clínicos de nuestra nación, esta pandemia hubiera sido sólo un mal sueño pasajero y no una horrorosa, costosísima (en vidas humanas y afectación a las economías familiar y nacional) y tan dilatada pesadilla. La esperanza es que aprendamos de esta durísima lección, de una vez por todas, que el futuro de una nación descansa en la educación, la ciencia y la tecnología, así como en el esfuerzo conjunto del gobierno y el sector privado, para apalancarse en estos pilares a fin de fincar el crecimiento económico que conlleve al bienestar de todos en nuestra sociedad.

AGRADECIMIENTOS

El autor reconoce con suma gratitud la honrosa confianza y valiosos apoyos de numerosos colaboradores, colegas, autoridades universitarias, directivos de empresas distribuidoras de insumos, líderes de industrias farmacéuticas y emprendedores nacionales y extranjeros, que en conjunto le empoderaron para alcanzar los logros de su lucha contra la pandemia COVID-19 aquí relatados.

 

* Universidad Autónoma de Nuevo León, Innbiogem,
S.C. y Vitagénesis, S.A.
Contacto: habarrera@gmail.com

 

REFERENCIAS

Barrera-Saldaña, H.A. (2017). Translational research in medicine: Reverse the process and support it for success. International Journal of Cell Science & Molecular Biology. 2(1):1-3.
Barrera-Saldaña, H.A. (2020). Los siete magníficos… ¡emprendimientos BIO! Ciencia UANL.100:17-31.
Lanseidi-FarBiotec. (2021). Laboratorio Nacional. Disponible en: http:// www.lanseidi.com/.
Gobierno de México. (2021). Laboratorios con reconocimiento por parte del InDRE para realizar el diagnóstico de COVID 19, con fines de vigilancia epidemiológica. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/ attachment/file/634848/LISTADO_DE_LABORATORIOS_QUE_REALIZAN_EL_DIAGN_STICO_DE_COVID-19_03052021.pdf.
Barrera-Saldaña, H.A. (2021). Plática COVID-19. Disponible en: https:// www.youtube.com/watch?v=hp7wDBvPWE0.
Avimex. (2021). Salud animal. Disponible en: https://www.avimex.com. mx/
CureVac. (2021). The RNA people. Disponible en: https://www.curevac. com/en/.