Yazmín Ramírez Galván una médica que eligió diagnosticar

 

 

 

María Josefa Santos-Corral*

*Universidad Nacional Autónoma de México,
Ciudad de México, México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

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Yazmín Aseret Ramírez Galván es médica cirujana partera por la Facultad de Medicina de la UANL. Cuenta con una especialidad en Radiología realizada en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, de la misma universidad, y una alta especialidad en Imagen Médica Mamaria Diagnóstica e Intervencionista realizada en el Instituto de Enfermedades de la Mama-FUCAM, de la UNAM. Tiene un doctorado en Medicina por la UANL y diversas certificaciones.

Su área de especialidad es en radiología e imagen, específicamente en imagen mamaria diagnóstica e intervencionista. Es profesora de la Facultad de Medicina de la UANL en la carrera de Médico Cirujano y Partero, así como docente de posgrado en la especialidad en Radiología e Imagen en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, programa que también coordina. Asimismo, es profesora titular del curso de alta especialidad en Imagen de Mama.

A lo largo de su trayectoria ha recibido múltiples distinciones, entre las que destacan un primer lugar en la IX Olimpiada Estatal de Biología en 1999 y el Premio de Investigación UANL 2018, entre otros.

 

¿Cómo y cuándo descubre la doctora Ramírez su vocación por la medicina?

 

Sé que muchas gente descubre su vocación desde pequeñas: juegan a la actividad quequieren desempeñar en el futuro (algo muy común en quienes estudian medicina) o tienen algún referente familiar o docente. A mí no me ocurrió nada de eso. Soy la hija mayor. Mis padres son personas muy trabajadoras, pero no tuvieron formación profesional, por lo que no estuve expuesta a un campo específico durante mi infancia ni en los primeros años de la adolescencia.

Cuando estaba en la preparatoria, muchas materias me gustaban y llamaban mi atención. Aunque ya había decidido estudiar una licenciatura, no lograba inclinarme por ninguna. Al llegar el momento de las inscripciones a la Universidad Autónoma de Nuevo León, mi angustia y preocupación aumentaron.

Un día, durante un traslado en transporte público de la UANL a mi casa, me quedé dormida, como solía hacerlo porque me levantaba muy temprano para asistir a clases. Soñé que veía a una persona corriendo, que se caía y se lastimaba la rodilla. En el sueño acudí a ayudarle, brindándole primeros auxilios: limpié la herida, apliqué lo que había aprendido de mi papá y le coloqué una curita. Al despertar, justo antes de bajar del transporte, tenía una de esas banditas en mi mano. No sé cómo ocurrió: quizá la llevaba en el bolsillo y la saqué dormida. Sin embargo, ese momento me hizo consciente de algo: aunque me interesaban muchas cosas, lo que realmente iba a llenar mi corazón y hacerme feliz era ayudar a los demás.

Al día siguiente me inscribí al examen de medicina, y no me arrepiento.

 

  En su CV apunta que recibió varios premios estatales en biología, me gustaría preguntarle, ¿cómo se vincula su trabajo médico con la biología?

 

La biología fue el camino por el que conocí la medicina. Como en la preparatoria me gustaban muchas materias –química, matemáticas y biología–, tuve la fortuna de ingresar a un programa de la UANL para el estímulo y desarrollo de talentos, donde recibíamos formación en distintas áreas del conocimiento.

Ahí encontré que el camino más natural para mí era la biología, lo que me permitió asistir en dos ocasiones a concursos de esta disciplina. En mi segunda participación obtuve un mejor lugar e ingresé a una preparación especial de tres o cuatro meses con el objetivo de acudir a la olimpiada nacional.

Durante ese periodo tomé clases con profesores de la Facultad de Biología y recibí entrenamiento en diversas áreas de las ciencias biológicas, desde el nivel celular hasta el estudio de organismos. Observé cómo funciona la célula en condiciones normales y qué ocurre cuando hay enfermedad, lo cual se relaciona con la fisiología y la fisiopatología del ser humano.

Esta formación me ayudó a comprender mis posibilidades de ingresar a medicina, ya que ambas disciplinas se enfocan en el estudio de los seres vivos, y en el caso de la medicina, específicamente en el ser humano.

Durante la carrera mantuve relación con la biología en varias materias: fisiología, bioquímica, biología celular y molecular. Sin embargo, en mi práctica actual como radióloga, debo decir que me he alejado un poco de la biología.

 

¿Cuándo se decantó por el análisis de imágenes médicas?

 

Tomé esa decisión desde muy temprano en la carrera. Hay personas que incluso concluyen el pregrado sin haber elegido un campo de especialidad, mientras que otras ejercen la medicina general con gran satisfacción, lo cual es muy necesario en nuestro país y en el mundo.

En mi caso, siempre supe que quería especializarme. Me gustaba estudiar y prepararme, y tenía claro que deseaba enfocarme en un área específica.

En la UANL, la carrera de medicina se divide en dos etapas: una básica y otra clínica. A partir del cuarto año comienzan las asignaturas clínicas. En ese momento cursé radiología y cirugía general.

Podría pensarse que la radiología me enamoró directamente, pero no fue así. Radiología era una materia general en la que se abordaban distintos métodos de imagen para diagnosticar enfermedades. Sin embargo, en cirugía general, mi profesor –un cirujano oncólogo– atendía a muchos pacientes con cáncer de mama.

Fue ahí donde identifiqué un área que no había considerado con suficiente profundidad: el diagnóstico del cáncer de mama. Comprendí que detectarlo a tiempo permite que quien lo padece acceda a tratamientos adecuados y mejora significativamente sus posibilidades de supervivencia.

En ese momento decidí orientarme hacia la radiología y, posteriormente, especializarme en imagen mamaria. Nunca me interesó realizar cirugías, radioterapia o quimioterapia; yo quería estar en la base del proceso, el diagnóstico oportuno.

 

 ¿Cómo ha integrado su red de trabajo con médicos, radiólogos e investigadores de otros lugares del mundo?

 

He tenido la fortuna de formarme con radiólogos brillantes, entre ellos el doctor Guillermo Elizondo Riojas, ampliamente reconocido en México y en el extranjero. Formar parte de este grupo me ha permitido participar en congresos y proyectos de colaboración, así como establecer vínculos con investigadores destacados en radiología. Esto ha contribuido a mi crecimiento profesional y a ensanchar mi campo de estudio.

Además de las convenciones de radiología, también asisto a eventos enfocados en cáncer de mama, donde interactuó con especialistas de distintas áreas involucradas en su tratamiento. Dichos espacios favorecen el trabajo interdisciplinario y la generación de nuevas oportunidades de colaboración.

 

 Más allá de su intenso trabajo docente, ¿qué otras actividades de vinculación ha desarrollado?

 

Soy profesora de tiempo completo en el hospital-escuela de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que es también mi lugar de trabajo. Ahí imparto clases y ejerzo como radióloga.

Una de las actividades que más satisfacción me genera es la difusión del conocimiento. Además de la publicación de artículos y la investigación, organizó un evento anual de concientización dirigido a la población general.

Aunque el cupo es limitado, la invitación es abierta a mujeres y hombres. En este espacio buscamos comunicar, con un lenguaje sencillo, la importancia del diagnóstico oportuno del cáncer de mamá. La actividad se centra en la relevancia de la mamografía, el estudio más utilizado para la detección temprana, pero también contamos con la participación de especialistas en cirugía, oncología, psicología y nutrición. El objetivo es brindar información clara y confiable a gente sin formación en salud, con la finalidad de que sepan cuándo deben realizarse análisis y qué tipo le corresponde y a entender los resultados que pudieran obtener. Además, este conocimiento puede replicarse, ya que quienes asisten comparten lo aprendido con otras personas.

Por otro lado, también participo en la atención clínica dentro del hospital, que es público y atiende principalmente a gente sin seguridad social, proveniente de Nuevo León y de estados vecinos. Como hospital-escuela, integramos enseñanza, investigación y atención médica. Tengo la oportunidad de supervisar la formación de residentes y especialistas, quienes aprenden a través de la práctica clínica.

 

¿Qué le ha dado la UANL a la doctora Ramírez y usted qué le ha dado a la UANL?

 

Provengo de una familia en la que mis padres y abuelos no tuvieron la opción de cursar una carrera profesional. He tenido la fortuna de aprovechar momentos que me permitieron no sólo obtener una licenciatura, sino también realizar estudios de posgrado.

Todas estas oportunidades han sido posibles gracias a la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ingresé desde el nivel medio superior y, felizmente, con mi desempeño obtuve becas que me permitieron continuar mi formación sin representar una carga económica para mi familia. También participé en programas de desarrollo de talentos, lo que amplió mi perspectiva.

La UANL ha sido fundamental en mi formación. Cada etapa fue una posibilidad que me llevó a la siguiente, hasta llegar al punto donde me encuentro hoy.

Por mi parte, he procurado corresponder con compromiso y dedicación. Me esfuerzo en la docencia, en la atención a pacientes y en la formación de nuevos especialistas, consciente de que nuestra labor impacta directamente en la vida de las personas.

Ese es el aporte que hago a la universidad: mi trabajo realizado con responsabilidad, vocación, entrega y amor.

 

Muchas gracias doctora Ramírez.

 

Yazmín Ramírez Galván una médica que eligió diagnosticar

RESUMEN

La historia de la doctora Yazmín Aseret Ramírez Galván es la de una vocación que se descubre en la adolescencia y se consolida con el compromiso con el diagnóstico oportuno y la enseñanza médica. Formada en la Universidad Autónoma de Nuevo León, es especialista en Radiología e Imagen y en Imagen Mamaria Diagnóstica e Intervencionista, área en la cual ha enfocado su labor profesional en la detección temprana del cáncer de mama. A partir de una entrevista, este texto recorre su trayectoria académica y personal: desde sus primeros acercamientos a la biología en la adolescencia, hasta su decisión de especializarse en el análisis de imágenes médicas como herramienta clave para salvar vidas.

Palabras clave: imagen mamaria, divulgación científica, diagnóstico temprano, universidad pública.

 

Yazmín Ramírez Galván, a doctor who chose to diagnose

ABSTRAC

The story of Dr. Yazmín Aseret Ramírez Galván illustrates how a medical vocation can be discovered through personal experience and strengthened by a commitment to education and early diagnosis. Trained at the Universidad Autónoma de Nuevo León, Dr. Ramírez is a specialist in Radiology and Medical Imaging, with advanced expertise in Diagnostic and Interventional Breast Imaging. Based on an interview, this text traces her academic and professional journey, from her early interest in biology to her decision to focus on medical imaging as a fundamental tool for the early detection of breast cancer.

Keywords: breast imaging, science communication, early detection, public university.