{"id":9484,"date":"2019-10-23T14:41:10","date_gmt":"2019-10-23T19:41:10","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=9484"},"modified":"2019-10-23T14:41:10","modified_gmt":"2019-10-23T19:41:10","slug":"baby-h-p-de-juan-jose-arreola-una-aproximacion-a-traves-del-concepto-de-alienacion-de-marcuse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=9484","title":{"rendered":"\u00abBABY H.P\u00bb DE JUAN JOS\u00c9 ARREOLA, UNA APROXIMACI\u00d3N A TRAV\u00c9S DEL CONCEPTO DE \u00abALIENACI\u00d3N\u00bb DE MARCUSE"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">Aida Victoria Pallares Guerrero*, Iram Isa\u00ed Evangelista \u00c1vila*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 22, No.98 noviembre-diciembre 2019<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Dentro del Confabulario de Juan Jos\u00e9 Arreola, publicado originalmente en 1952, encontramos el cuento \u201cBaby H.P\u201d. La trama presenta, a manera de anuncio (televisivo o radiof\u00f3nico), un artilugio tipo chaleco, el cual almacena la energ\u00eda de los ni\u00f1os y la transforma en electricidad para el hogar: \u201cSe\u00f1ora ama de casa: convierta usted en fuerza motriz la vitalidad de sus ni\u00f1os. Ya tenemos a la venta el maravilloso BABY H.P., llamado a revolucionar la econom\u00eda hogare\u00f1a\u201d (1986, p. 86).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El siguiente trabajo expone una interpretaci\u00f3n de c\u00f3mo a trav\u00e9s del concepto de <em>alienaci\u00f3n<\/em> de Marcuse, podemos analizar la situaci\u00f3n que nos expone Arreola, como una advertencia hacia los peligros que nos puede llevar el descontrol del vertiginoso avance tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>LA ALIENACI\u00d3N<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La definici\u00f3n etimol\u00f3gica de alienaci\u00f3n se deriva del lat\u00edn <em>alienatio, onis<\/em>, y quiere decir: alejamiento, privaci\u00f3n, procedente a su vez del adjetivo <em>alienus<\/em>: propio de otro, extra\u00f1o a uno, ajeno (Blanquez, 1978).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Marx extender\u00e1 el concepto de alienaci\u00f3n en todos los alcances de la actividad humana, empezando por su actividad esencial: la producci\u00f3n de bienes para la satisfacci\u00f3n de sus necesidades. No es el obrero quien utiliza los instrumentos de producci\u00f3n, sino que de un modo opuesto, son los instrumentos los que ocupan al obrero: \u201cel trabajo mec\u00e1nico sobreexcita hasta el \u00faltimo grado el sistema nervioso, impide el ejercicio variado de los m\u00fasculos y dificulta toda actividad libre del cuerpo y del esp\u00edritu\u201d (Marx, 1985, p. 8). Marx ve la alienaci\u00f3n como producto del trabajo y considera que cuando m\u00e1s se sumerge el obrero en su trabajo, m\u00e1s extra\u00f1o se vuelve el mundo y menos due\u00f1o es de s\u00ed mismo.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Otro estudioso del tema es el fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo alem\u00e1n Herbert Marcuse. Para Marcuse, los medios de comunicaci\u00f3n y la industrializaci\u00f3n est\u00e1n socializando los valores del sistema dominante y, a su vez, oprimiendo el pensamiento cr\u00edtico. Lo anterior genera un ambiente cultural unidimensional que propicia un pensamiento \u00fanico, esto limita la conducta del individuo en la sociedad bajo la traza de una conciencia feliz. Se basa en la alienaci\u00f3n causada por la tecnolog\u00eda, la cultura de medios de comunicaci\u00f3n y el consumismo masivo, mediante los cuales el Estado capitalista consigue esclavizar a la sociedad (Marcuse, 1964).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Marcuse hace hincapi\u00e9 en que la sociedad se encuentra sumergida en uno de los aspectos m\u00e1s \u201cperturbadores\u201d de la civilizaci\u00f3n industrial:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>El car\u00e1cter racional de su irracionalidad. Su productividad y eficiencia, su capacidad de incrementar y difundir las comodidades, de convertir lo superfluo en necesidad y la destrucci\u00f3n en construcci\u00f3n, el grado en que esta civilizaci\u00f3n transforma el mundo-objeto en extensi\u00f3n de la mente y el cuerpo del hombre hace cuestionable hasta la noci\u00f3n misma de alienaci\u00f3n (p. 19).<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Este se\u00f1alamiento a la explotaci\u00f3n es lo que une a Marcuse con Arreola, ya que ambos autores, en sus respectivos discursos, se basan en la p\u00e9rdida paulatina del pensamiento cr\u00edtico de la humanidad. Arreola muestra asombro y animadversi\u00f3n hacia el fen\u00f3meno cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico: por un lado, admira los hallazgos dentro del campo; por otro, critica vorazmente la maquinizaci\u00f3n del humano. Esta situaci\u00f3n no solamente se expone en el cuento, si no en muchas de las charlas de \u201cEl \u00faltimo Juglar\u201d, en <em>La palabra educaci\u00f3n<\/em> (1967) dice: \u201clos grandes desastres de la historia se deben a que el hombre sigue siendo el lobo del hombre despu\u00e9s de haber creado a su servicio un instrumental grandioso para el progreso t\u00e9cnico\u201d (p. 81); adem\u00e1s, el autor jalisciense a\u00f1ade: \u201cLa gente ahora se enriquece a costa de su pobreza espiritual en medio del apogeo de ciencias y tecnolog\u00edas\u201d (p.81). La visi\u00f3n de Arreola con respecto al avance cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico se aloja dentro de su narrativa, utiliza el absurdo como cr\u00edtica mordaz hacia una declinaci\u00f3n del hombre por preferir el progreso id\u00edlico, en lugar de acoger en su interior al humano. Su posici\u00f3n est\u00e1 en contra de la explotaci\u00f3n consumista innecesaria que cae en las regresiones del intelecto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/hombres.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9485\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/hombres.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"804\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/hombres.png 760w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/hombres-224x300.png 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Baby H.P.<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u201cBaby H.P.\u201d anuncia un aparato que almacena la energ\u00eda de los ni\u00f1os cuando es debidamente acomodado en su espalda. El relato se narra a trav\u00e9s de un tono humor\u00edstico, el cual es un recurso frecuente del autor; no obstante, para el an\u00e1lisis y extensi\u00f3n de este art\u00edculo, nos centraremos \u00fanicamente en la relaci\u00f3n existente entre la trama y el concepto de alienaci\u00f3n presentado. El Dr. Pablo Brescia estudia el texto a trav\u00e9s de diversas lecturas, enfoc\u00e1ndolo a la condici\u00f3n tecnol\u00f3gica, no sin antes evidenciarlo como publicidad comercial, dice Brescia: \u201c\u2018Baby H.P.\u2019 puede verse como un <em>gadget story<\/em>, es decir, un relato que usa la ciencia para fundamentar la existencia de aparatos y de procesos t\u00e9cnicos\u201d (2012, p. 93), as\u00ed se\u00f1ala el tipo de audiencia y lo irracional que resultan las necesidades que ata\u00f1en hoy en d\u00eda. Brescia, en su trabajo <em>Juan Jos\u00e9 Arreola<\/em> <em>\u00bfprofeta o provocador?<\/em> (2012), nos hace notar el tono ir\u00f3nico que emplea Arreola, puesto que se deja ver la inconciencia del oyente que, movido por el discurso de lo novedoso, no duda del producto que le ofrecen. Esta relaci\u00f3n producto-consumo puede ser interpretada como abuso y aprovechamiento, al comercializar el dinamismo y la vivacidad de los ni\u00f1os, es decir, en cada persona que adquiera este artilugio se concebir\u00e1 un empresario\/explotador (p. 5);<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>[&#8230;] el texto parece ser prof\u00e9tico de nuestra condici\u00f3n tecnol\u00f3gica. La literatura se adelanta a la realidad y plantea una serie de interrogantes: sobre la identidad del ni\u00f1o bater\u00eda, sobre las fricciones entre la naturaleza humana y la tecnolog\u00eda; sobre la cuesti\u00f3n de medios (ni\u00f1os) y fines (el avance de la sociedad); sobre el cuerpo como sitio de experimentaci\u00f3n y sobre la \u00e9tica (p. 8).<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u201cBaby H.P.\u201d forma parte de la literatura arreolina como cr\u00edtica del avance sin sentido de la ciencia y la tecnolog\u00eda. Arreola, ante el desencanto de la \u00e9poca, mimetiza una situaci\u00f3n futurista frente al capitalismo, en donde el sistema totalizante de pr\u00e1cticas culturales tiende al consumo de bienes materiales: \u201clas familias numerosas pueden satisfacer todas sus demandas de electricidad instalando un Baby H.P. en cada uno de sus v\u00e1stagos, y hasta realizar un peque\u00f1o y lucrativo negocio, transmitiendo a los vecinos un poco de la energ\u00eda sobrante\u201d (Arreola, 1986, p. 87). Esta energ\u00eda ser\u00e1 transformada en energ\u00eda \u201c\u00fatil\u201d, entonces el menor pasa de jugar a trabajar, puesto que est\u00e1 generando la energ\u00eda para abastecer grandes edificios con electricidad. A mayor producci\u00f3n mayor ganancia, el auge cient\u00edfico se erige sobre la explotaci\u00f3n del ser humano y el abuso de la tecnolog\u00eda permea en la calidad de vida, ahora la naturaleza humana se convierte en instrumentalizaci\u00f3n: \u201cDe hoy en adelante usted ver\u00e1 con otros ojos el agobiante ajetreo de sus hijos. Y ni siquiera perder\u00e1 la paciencia ante una rabieta convulsiva\u201d (p. 86).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El abuso inconsciente, el avance innovador que va contra la naturaleza, la alienaci\u00f3n tumultuaria y la rendici\u00f3n de lo humano ante la maquina inagotable. La enajenaci\u00f3n que se vive por los avances cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos, cambia la perspectiva del hombre y lo aleja de lo humano, se vuelve dependiente de los adelantos y del enga\u00f1oso progreso: cada vez se pierde m\u00e1s la identidad humana, el pensamiento.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En <em>El hombre unidimensional<\/em> (1961), Marcuse denuncia el apogeo de la producci\u00f3n desmedida de las grandes f\u00e1bricas. El autor se\u00f1ala el sentido de alienaci\u00f3n que causan \u00e9stas, debido a su crecimiento sin control y a las necesidades que generan a gran escala, provocando el aprovechamiento y sumisi\u00f3n del hombre. El aparato tecnol\u00f3gico se muestra capaz de conseguir los logros del progreso y las nuevas formas de vida que promueve se convierten en adoctrinamiento. Menciona tambi\u00e9n que la industrializaci\u00f3n est\u00e1 oprimiendo al pensamiento cr\u00edtico, al crear un ambiente de cultura unidimensional que propicia un pensamiento \u00fanico. Lo anterior limita la conducta del individuo bajo la apariencia de una conciencia feliz:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>La sociedad industrial que hace suya la tecnolog\u00eda y la ciencia se organiza para el cada vez m\u00e1s efectivo dominio del hombre y la naturaleza, para la cada vez m\u00e1s efectiva utilizaci\u00f3n de sus recursos. [&#8230;] La racionalidad tecnol\u00f3gica revela su car\u00e1cter pol\u00edtico a medida que se convierte en el gran veh\u00edculo de una dominaci\u00f3n m\u00e1s acabada, creando un universo verdaderamente totalitario (p. 55).<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9486\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"943\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81.jpg 1188w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81-223x300.jpg 223w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81-768x1034.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/81-760x1024.jpg 760w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>CONCLUSIONES<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Con este cuento, Juan Jos\u00e9 Arreola critica con la intenci\u00f3n de denunciar a la sociedad de consumo, representando un artefacto que funciona gracias a la energ\u00eda de un ni\u00f1o: \u201cSe\u00f1ora ama de casa, convierta en fuerza motriz la vitalidad de sus ni\u00f1os\u201d (1986, p. 86). El arte de Arreola de anunciar un producto de manera \u201cabsurda\u201d, expone un problema potencialmente perdurable y angustiante, al cual Marcuse alude: \u201c\u00e9sta es la tarea. Comienza con la educaci\u00f3n de la conciencia, el saber, la observaci\u00f3n y el sentimiento que aprehende lo que sucede: el crimen contra la humanidad\u201d (p. 26).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 28\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>As\u00ed, se presentan cuento y pensamiento, la alienaci\u00f3n con la tecnolog\u00eda. El uso de la tecnolog\u00eda para facilitarse la vida se ha convertido en el objeto manipulable de la t\u00e9cnica, la herramienta del ser humano es el ser humano mismo y es impulsado por el consumo masivo de las tecnolog\u00edas, dice en el cuento: \u201cPara este fin se recomiendan las golosinas azucaradas, que devuelven con creces su valor. Mientras m\u00e1s calor\u00edas se a\u00f1aden a la dieta del ni\u00f1o, m\u00e1s kilovatios se economizan en el contador el\u00e9ctrico\u201d (Arreola, 1986, p. 87). El estado completo de alienaci\u00f3n se cumple al no tener noci\u00f3n de que se est\u00e1 siendo sometido y esclavizado en un negocio en el cual el producto es el mismo futuro de la humanidad.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 28\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>REFERENCIAS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 28\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Arreola, J. (1976). <em>La palabra educaci\u00f3n<\/em>. M\u00e9xico: Grijalbo.<br \/>\nArreola, J. (1986). <em>Confabulario definitivo<\/em>. Ed. Carmen de Mora. Madrid: Ediciones C\u00e1tedra.<br \/>\nBlanquez, A. (1978). <em>Diccionario manual latino-espa\u00f1ol y espa\u00f1ol-latino<\/em>. Barcelona: Editorial Ram\u00f3n Sopena. Brescia, P. (2012). \u201cJuan Jos\u00e9 Arreola: \u00bfprofeta o provocador?\u201d. <em>Maldoror, revista de la ciudad de Montevideo.<\/em> 27: 100-105. Disponible en: https:\/\/ scholarcommons.usf.edu\/cgi\/view- content.cgi?referer=https:\/\/www. google.com.mx\/&amp;httpsredir=1&amp;arti- cle=1007&amp;context=wle_facpub<br \/>\nMarcuse, H. (1961). <em>El hombre unidimensional<\/em>. Traducci\u00f3n por Erich Fromm. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<br \/>\nMarx, K. (1985). <em>Trabajo asalariado y capital<\/em>. Barcelona: Editorial Planeta.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<pre><\/pre>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aida Victoria Pallares Guerrero*, Iram Isa\u00ed Evangelista \u00c1vila* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 22, No.98 noviembre-diciembre 2019 Dentro del Confabulario de Juan Jos\u00e9 Arreola, publicado originalmente en 1952, encontramos el cuento \u201cBaby H.P\u201d. La trama presenta, a manera de anuncio (televisivo o radiof\u00f3nico), un artilugio tipo chaleco, el cual almacena la energ\u00eda de los ni\u00f1os y la transforma en electricidad para [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-9484","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ejes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9484","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9484"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9484\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9487,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9484\/revisions\/9487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}