{"id":8895,"date":"2019-06-27T12:06:35","date_gmt":"2019-06-27T17:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8895"},"modified":"2019-06-27T12:06:35","modified_gmt":"2019-06-27T17:06:35","slug":"la-enigmatica-ballena-asesina-tipo-d","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8895","title":{"rendered":"LA ENIGM\u00c1TICA BALLENA ASESINA TIPO D"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"791\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Orcas-asesinas-5-791x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8896\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Orcas-asesinas-5-791x1024.jpg 791w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Orcas-asesinas-5-232x300.jpg 232w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Orcas-asesinas-5-768x994.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Orcas-asesinas-5.jpg 927w\" sizes=\"auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En lo personal siempre me han gustado las ballenas asesinas, o como algunos las conocen, las orcas, sobre todo desde que vi hace mucho tiempo un film americano llamado <em>Free Willy (Liberen a Willy)<\/em>. Y como todo mundo, pensaba que todas las orcas eran iguales. Sin embargo, en enero de 2019, un equipo internacional de cient\u00edficos que trabajaba al sur de Chile, en el cabo de Hornos, observ\u00f3 por primera vez\u00a0lo que parece ser una nueva especie del tipo de cet\u00e1ceo popularmente llamado \u201cballena asesina\u201d. Las del tipo D s\u00f3lo se conoc\u00edan a trav\u00e9s de historias de pescadores, fotograf\u00edas tur\u00edsticas y por un episodio de varamiento hace ya m\u00e1s de 60 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Las muestras gen\u00e9ticas que el equipo recolect\u00f3 ayudar\u00e1n a determinar si este animal, con un color y\u00a0forma corporal marcadamente diferente, es realmente nuevo para la ciencia. \u201cEstamos entusiasmados con los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos que se avecinan. Las ballenas asesinas tipo D podr\u00edan ser el animal no descrito m\u00e1s grande que queda en el planeta y una clara muestra de lo poco que sabemos sobre la vida en nuestros oc\u00e9anos\u201d, afirma Bob Pitman, investigador de NOAA Fisheries-Centro de Ciencia Pesquera del Suroeste en La Jolla, California.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos recolectaron tres muestras de biopsia \u2013peque\u00f1os trozos de piel inofensivamente tomados\u2013 mediante un dardo para ballesta. Desentra\u00f1ar los secretos de estas ballenas asesinas se ha trasladado ahora desde el ventoso Oc\u00e9ano Austral al laboratorio, donde los cient\u00edficos de NOAA Fisheries analizar\u00e1n el ADN de las muestras de piel. \u201cEstas muestras tienen la clave para determinar si esta ballena asesina representa una especie distinta\u201d, subraya Pitman.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer registro de estas inusuales ballenas se produjo en 1955, cuando 17 animales quedaron varados en la costa de Paraparaumu, Nueva Zelanda. En comparaci\u00f3n con otras ballenas asesinas, ten\u00edan cabezas m\u00e1s redondeadas, una aleta dorsal m\u00e1s estrecha y m\u00e1s puntiaguda y un parche blanco peque\u00f1o. Un animal nunca antes descrito.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente, los cient\u00edficos especularon con una aberraci\u00f3n gen\u00e9tica s\u00f3lo vista en este grupo. Luego, en 2005, un cient\u00edfico franc\u00e9s mostr\u00f3 fotograf\u00edas a Pitman de ballenas asesinas de aspecto extra\u00f1o que hab\u00edan capturado pescadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Para monitorear la distribuci\u00f3n, los movimientos y la abundancia de estos mam\u00edferos en aguas ant\u00e1rticas, Pitman y sus colegas comenzaron a recopilar im\u00e1genes de ballenas asesinas tomadas en el Oc\u00e9ano Austral, incluso en barcos tur\u00edsticos. Entre las decenas de miles de im\u00e1genes compiladas se encuentran seis avistamientos adicionales. En 2010, los investigadores publicaron un art\u00edculo en la revista cient\u00edfica <em>Polar Biology<\/em>, que describ\u00eda las ballenas asesinas tipo D, con fotos de cada avistamiento y un mapa de los lugares.<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a que las ballenas asesinas tipo D parec\u00edan evitar las aguas m\u00e1s fr\u00edas, los autores sugirieron el nombre com\u00fan de \u201cballena asesina subant\u00e1rtica\u201d. Tambi\u00e9n fue evidente, por los pocos registros de avistamiento, que este animal viv\u00eda en algunas de las latitudes m\u00e1s inh\u00f3spitas del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o, las historias y fotograf\u00edas finalmente se hicieron realidad. Con el apoyo de un donante an\u00f3nimo y Cookson Adventure Tours, y en colaboraci\u00f3n con el Centro de Conservaci\u00f3n Cet\u00e1cea (Chile), Pitman reuni\u00f3 una expedici\u00f3n de expertos internacionales en\u00a0ballenas: el propio Bob Pitman y Lisa Ballance de los Estados Unidos, John Totterdell y Rebecca Wellard de Australia, Jared Torres de Canad\u00e1 y Mariano Sironi de Argentina. En enero, zarparon de Ushuaia, Argentina, en el barco de investigaci\u00f3n <em>Australis<\/em> de 22 metros, para buscar la esquiva ballena asesina tipo D.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, la suerte no parec\u00eda favorecer al equipo; en un momento se quedaron anclados durante ocho d\u00edas de ansiedad, golpeados por vientos de 40 a 60 nudos en el Cabo de Hornos. Luego, durante una breve pausa meteorol\u00f3gica, <em>Australis<\/em> regres\u00f3 y finalmente encontr\u00f3 los animales que Pitman hab\u00eda buscado durante 14 a\u00f1os (fuente: DICYT).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En lo personal siempre me han gustado las ballenas asesinas, o como algunos las conocen, las orcas, sobre todo desde que vi hace mucho tiempo un film americano llamado Free Willy (Liberen a Willy). Y como todo mundo, pensaba que todas las orcas eran iguales. 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