{"id":8852,"date":"2019-06-26T10:20:10","date_gmt":"2019-06-26T15:20:10","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8852"},"modified":"2019-06-26T10:20:10","modified_gmt":"2019-06-26T15:20:10","slug":"hacer-frente-a-la-contaminacion-del-aire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8852","title":{"rendered":"HACER FRENTE A LA CONTAMINACI\u00d3N DEL AIRE"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"681\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/stephen-crowley-110331-unsplash-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8853\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/stephen-crowley-110331-unsplash-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/stephen-crowley-110331-unsplash-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/stephen-crowley-110331-unsplash-768x511.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/stephen-crowley-110331-unsplash-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez*<br><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><strong>CIENCIA UANL \/&nbsp;<\/strong>A\u00d1O 22, No.95 mayo-junio 2019<br><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, una de las problem\u00e1ticas ambientales m\u00e1s importantes que afronta el ser humano es la relacionada con la contaminaci\u00f3n del aire. Esta eventualidad ambiental afecta tanto local como globalmente, y es la consecuencia de la intromisi\u00f3n, por acci\u00f3n humana, de sustancias extra\u00f1as o no, en cantidades suficientes, que pueden alterar la calidad del aire por sus reacciones qu\u00edmicas y que se tornan posteriormente en impactos da\u00f1inos a la naturaleza y la salud de las personas. La Agencia de la ONU para los Refugiados (2017, p\u00e1rr. 6) indica que<\/p>\n\n\n\n<p><strong>la excesiva industrializaci\u00f3n est\u00e1 directamente ligada a la contaminaci\u00f3n del aire. Los pa\u00edses m\u00e1s industrializados del mundo son los principales responsables de la emisi\u00f3n de gases contaminantes en la atm\u00f3sfera. Las listas m\u00e1s recientes mencionan, en su respectivo orden, a China, Estados Unidos, India, Rusia y Jap\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n, China ser\u00e1 el pa\u00eds anfitri\u00f3n del D\u00eda Mundial del Medio Ambiente 2019 a nivel internacional, el cual tiene por lema luchar contra la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, as\u00ed fue anunciado en marzo de 2019 en reuni\u00f3n realizada en Nairobi (Kenia) por el \u201cviceministro de&nbsp;Ecolog\u00eda y Medio Ambiente de China, Zhao Yingmin y la directora ejecutiva adjunta de la ONU Medio Ambiente, Joyce Msuya\u201d (ONU Medio Ambiente, 2019, p\u00e1rr. 1).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se torna de suma importancia si detenidamente observamos que en el marco de los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS) se establecen llanamente metas a tener en cuenta para la disminuci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, as\u00ed como sus efectos, esencialmente en los interiores de las casas, en las \u00e1reas urbanas y en el \u00e1mbito global que involucra espacios tanto regionales como trasfronterizos. Los ODS conectados con esta tem\u00e1tica son ODS 3: Salud; ODS 7: Energ\u00eda y ODS 11: Ciudades Sustentables (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Este 5 de junio de 2019 ser\u00e1 una convocatoria para las naciones del mundo con el prop\u00f3sito de vincular los esfuerzos internacionales que conlleven a bajar los niveles de contaminaci\u00f3n del aire, en consonancia con la evaluaci\u00f3n de los ODS que se llevar\u00e1 a cabo en 2030. A continuaci\u00f3n mostraremos el contexto hist\u00f3rico e implicaciones que conciernen a la problem\u00e1tica de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/holger-link-748973-unsplash-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8854\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/holger-link-748973-unsplash-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/holger-link-748973-unsplash-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/holger-link-748973-unsplash-768x512.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/holger-link-748973-unsplash-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">ANTECEDENTES DE LA CONTAMINACI\u00d3N DEL AIRE<\/h4>\n\n\n\n<p>Borsos et al. (2003) aseveran que la contaminaci\u00f3n ambiental surge cuando el ser humano primitivo encendi\u00f3 por primera vez el fuego y su humo contamin\u00f3 el aire. Esta actividad se increment\u00f3 con el control del fuego y al comenzar a utilizarlo en las cuevas para asirse de un habit\u00e1culo m\u00e1s confortable, de hecho, estos recintos habitados hace muchos miles de a\u00f1os atr\u00e1s est\u00e1n cubiertas por gruesas capas de holl\u00edn. Es as\u00ed que McNeill (2000) agrega que esto se constata en cuerpos momificados de hom\u00ednidos del Paleol\u00edtico, cuyos pulmones est\u00e1n frecuentemente oscurecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, se se\u00f1ala que la contaminaci\u00f3n por emisiones de polvo tambi\u00e9n se remonta a tiempos muy antiguos, por ejemplo, en el Neol\u00edtico, hom\u00ednidos que viv\u00edan en sitios donde la piedra caliza era abundante, al tallarla podr\u00edan haber sufrido tambi\u00e9n de enfermedades pulmonares (Makra y Brimblecombe, 2004). Adem\u00e1s, Lichtheim (1980) menciona que las graves consecuencias de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica se produjeron principalmente a partir de las ciudades, en su argumentaci\u00f3n se\u00f1ala que, como sucede actualmente, \u00e9stas eran origen de muchos olores que emanaban de la descomposici\u00f3n de los alimentos, as\u00ed como de la descomposici\u00f3n de animales muertos y de heces fecales. Asimismo, documenta que cuando las ciudades se encontraban bajo asedio por otros pueblos por largos lapsos, el hedor era insoportable, tanto que finalmente claudicaban los pueblos que eran asediados, como sucedi\u00f3 con Herm\u00f3polis, en el alto Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, Bell (2005, p. 31) explica que la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica se remonta tambi\u00e9n a situaciones antiguas que se han podido documentar como lo acaecido en<\/p>\n\n\n\n<p><strong>la Roma cl\u00e1sica, en la que se cre\u00eda que el aire cargado de humo ten\u00eda efectos perjudiciales sobre la salud humana. En \u00e9pocas posteriores, la introducci\u00f3n de la combusti\u00f3n de carb\u00f3n en las ciudades europeas, de la Edad Media en adelante, fue origen de crecientes problemas que s\u00f3lo han sido controlados hace poco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este mismo autor hace alusi\u00f3n a que las problem\u00e1ticas surgidas por la contaminaci\u00f3n del aire eran muy localizadas inicialmente, pero estas situaciones se fueron extendiendo en la medida que la Revoluci\u00f3n Industrial se ampliaba y se posicionaba en distintas regiones del mundo. Por ello explica que un lugar para llevar&nbsp;a cabo una indagaci\u00f3n es Inglaterra, cuando en 1285 \u201cfue aprobada una ley para prohibir la combusti\u00f3n de carb\u00f3n en Londres, como resultado de las crecientes cantidades de dicho combustible que se enviaban desde las primeras minas de carb\u00f3n del noreste de Inglaterra\u201d (Bell, 2005, p. 32). Ya que primeramente era empleado para procesos manufactureros y posteriormente pas\u00f3 a utilizarse cada vez m\u00e1s en los hogares ingleses.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos detallado, la contaminaci\u00f3n del aire procede desde el mismo origen del ser humano y fue aumentando en la medida que socializ\u00f3 y fue desarrollando comunas acompasadas con un avance instrumental y t\u00e9cnico, que le permiti\u00f3 construir ciudades y la alteraci\u00f3n de la calidad de aire se vio perturbada.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"680\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/air-pollution-black-and-white-clouds-682078-1024x680.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8855\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/air-pollution-black-and-white-clouds-682078-1024x680.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/air-pollution-black-and-white-clouds-682078-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/air-pollution-black-and-white-clouds-682078-768x510.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/air-pollution-black-and-white-clouds-682078-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">COMPOSICI\u00d3N Y CONTAMINANTES DEL AIRE<\/h4>\n\n\n\n<p>La capa atmosf\u00e9rica que recubre la Tierra est\u00e1 constituida de una combinaci\u00f3n de gases y part\u00edculas microsc\u00f3picas que, de acuerdo con la trayectoria evolutiva del planeta, tambi\u00e9n debe haber cambiado con el transcurrir del tiempo. En la actualidad, las caracter\u00edsticas del aire que han permitido biol\u00f3gicamente a todos los seres vivos progresar, incluyendo al ser humano, est\u00e1 constituida principalmente de nitr\u00f3geno (N\u2082) 75.6%, ox\u00edgeno (O\u2082) 20.2%, agua (H\u2082O) 3.1, arg\u00f3n (Ar) 0.9%, di\u00f3xido de carbono (CO\u2082) 305 ppmv (partes por mill\u00f3n en volumen), ne\u00f3n (Ne) 17.4 ppmv, Helio (He) 5 ppmv, metano (CH\u2084) 1.02 ppmv, distintas concentraciones menores de otros gases de 1.0 ppmv (Boubel <em>et al<\/em>., 1994).<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la naturaleza del aire&nbsp;establece su calidad y determina categ\u00f3ricamente la posibilidad de llevar a cabo ciertas actividades. En este sentido, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) (OMS, 2006; WHO, 2017), aconseja ciertos vol\u00famenes m\u00e1ximos para los contaminantes que persisten en el aire y que pueden tener consecuencias en la salud humana y en la biota. Sin embargo, estas pautas son distintas de una naci\u00f3n a otra. Por lo cual Gonz\u00e1lez (2016, p. 504) ha comentado que la \u201cexposici\u00f3n a la contaminaci\u00f3n del aire constituye uno de los mayores retos actuales y una preocupaci\u00f3n global para la salud p\u00fablica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La OMS (OMS, 2006; WHO, 2017) se\u00f1ala que, en el marco de los contaminantes primarios, los cuales se vierten directamente a la atmosfera, encontramos que para el material particulado de 2.5 y 10 micras las concentraciones medias durante 24 horas deber\u00e1n ser como m\u00e1ximo de 25&nbsp;y 50 \u03bcg\/m\u00b3, respectivamente. Valores por arriba de lo se\u00f1alado incrementar\u00eda entre 2 y 11% el riesgo de morir prematuramente por enfermedades cardiovasculares, respiratorias y c\u00e1ncer. Por otra parte, el l\u00edmite de di\u00f3xido de nitr\u00f3geno deber\u00e1 ser de 200 \u03bcg\/m\u00b3 como promedio en una hora, valores superiores a estos producir\u00edan s\u00edntomas respiratorios como broncoconstricci\u00f3n, aumento de la reactividad bronquial, inflamaci\u00f3n de las v\u00edas respiratorias y disminuci\u00f3n de la defensa inmune. Para el di\u00f3xido de azufre corresponder\u00e1 un valor promedio de 20 \u03bcg\/m\u00b3 como m\u00e1ximo durante 24 horas, ya que por arriba de este nivel se incrementar\u00edan los s\u00edntomas respiratorios, agravando los procesos asm\u00e1ticos y de bronquitis cr\u00f3nica. En el caso del mon\u00f3xido de carbono, el valor promedio m\u00e1ximo en ocho horas no deber\u00e1 sobrepasar 10 mg\/m\u00b3, entre los efectos se muestran aumento de los s\u00edntomas de isquemia cardiaca.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que, para los contaminantes secundarios, que son aquellos que tienen su g\u00e9nesis en la transformaci\u00f3n de contaminantes primarios, encontramos el ozono, el cual deber\u00e1 encontrase con valores de 100 \u03bcgm\u00b3 como valor medio durante ocho horas, que conlleva efectos como opresi\u00f3n en el pecho, tos y reducen la funci\u00f3n pulmonar (OMS, 2006; WHO, 2017). Adem\u00e1s del ozono, en esta categor\u00eda contamos con lo que se denomina lluvia \u00e1cida, un proceso que sucede en la atm\u00f3sfera cuando el di\u00f3xido de nitr\u00f3geno y el di\u00f3xido de azufre se combinan con agua y ox\u00edgeno principalmente, para conformar \u00e1cido sulf\u00farico y \u00e1cido n\u00edtrico que se precipita en la lluvia, d\u00e1ndole una propiedad qu\u00edmica de pH menor a 5, lo que le proporciona a la lluvia la cualidad de acidez. Asimismo, encontramos la contaminaci\u00f3n fotoqu\u00edmica producida a partir de radicales libres que posteriormente se constituyen en sustancias como aldeh\u00eddos, cetonas y nitratos de peroxiacilo (Vel\u00e1zquez, 2001; Semarnat, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, entre los efectos que se ciernen sobre los ecosistemas, la Semarnat (2013, p.13) se\u00f1ala que<\/p>\n\n\n\n<p><strong>los efectos de la contaminaci\u00f3n del aire sobre los ecosistemas son resultado de los contaminantes secundarios, como la lluvia \u00e1cida. La ca\u00edda de part\u00edculas \u00e1cidas obstruye y acidifica los diminutos poros de las hojas, dificultando el proceso de fotos\u00edntesis, as\u00ed como la degradaci\u00f3n de los suelos, lo cual afecta las ra\u00edces y la nutrici\u00f3n de las plantas. Otro de sus efectos es la disminuci\u00f3n de peces al acidificar lagos, lagunas, r\u00edos y arroyos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conforme a lo anteriormente expresado, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica implica riesgos y contrariedades para la salud de las personas, as\u00ed como para los sistemas naturales. Las principales fuentes de esta contaminaci\u00f3n proceden de las actividades industriales y del parque automotor, de tal manera que sus efectos pueden sentirse en las inmediaciones de la misma fuente contaminante hasta un nivel global, ya que la contaminaci\u00f3n del aire no respeta fronteras. En este marco, los contaminantes pueden permanecer semanas, meses o a\u00f1os, adem\u00e1s intervienen en una incidencia, con m\u00faltiples efectos, en el \u00e1mbito continental o generalizado en todo el mundo (Gonz\u00e1lez, 2016).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/dan-calderwood-650085-unsplash-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8857\" width=\"342\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/dan-calderwood-650085-unsplash-683x1024.jpg 683w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/dan-calderwood-650085-unsplash-200x300.jpg 200w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/dan-calderwood-650085-unsplash-768x1152.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">IMPLICACIONES DE LA CONTAMINACI\u00d3N DEL AIRE EN LA SALUD<\/h4>\n\n\n\n<p>Diversas organizaciones internacionales han planteado en muchos estudios que la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica afecta tanto a las naciones desarrolladas como en desarrollo, por lo cual se ha considerado como un riesgo de suma gravedad medioambiental para la salud. Sus efectos son numerosos en la salud de las personas y pueden presentarse desde efectos muy leves como simples molestias nasales hasta el progreso de padecimientos muy graves que pueden comprometer no s\u00f3lo la salud, sino la vida de los miembros de una poblaci\u00f3n (Ballester-D\u00edez <em>et al<\/em>., 1999; Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Particularmente, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (2018) ha se\u00f1alado que, en 2016, en el mundo, 91% de la poblaci\u00f3n mundial habita en sitios donde no se cumplen las normas de calidad de aire, con lo cual se le adjudica anualmente 4.2 millones de fallecimientos de personas prematuramente. Adem\u00e1s, esta organizaci\u00f3n se\u00f1ala que<\/p>\n\n\n\n<p><strong>58% de las muertes prematuras relacionadas con la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica se debieron a cardiopat\u00edas isqu\u00e9micas y accidentes cerebrovasculares, mientras que 18% de las muertes se debieron a enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica e infecciones respiratorias agudas, y 6% de las muertes se debieron al c\u00e1ncer de pulm\u00f3n (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, 2018, p\u00e1rr. 12).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los impactos desfavorables en la salud por los contaminantes atmosf\u00e9ricos est\u00e1n supeditados a tres factores sumamente transcendentales: la concentraci\u00f3n de los contaminantes, la exposici\u00f3n de las personas a los contaminantes y, finalmente, la susceptibilidad de los individuos expuestos (Oyarz\u00fan, 2010). Al respecto, la Academia Nacional de Medicina de M\u00e9xico (2015, p. 46) pronuncia que no obstante que<\/p>\n\n\n\n<p><strong>toda la poblaci\u00f3n est\u00e1 afectada por la calidad del aire, hay una gran variabilidad en la respuesta ante la exposici\u00f3n a los contaminantes, asimismo, existe una susceptibilidad individual para determinar la magnitud del da\u00f1o ante los contaminantes del aire y sus efectos sobre la salud, ya que \u00e9sta var\u00eda entre los individuos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto sucede particularmente en poblaciones vulnerables como infantes y personas en la etapa de la senectud, tambi\u00e9n se incluyen en este rubro las personas que sufren\u00a0padecimientos card\u00edacos o respiratorios. Por ejemplo, en M\u00e9xico \u201clos gastos derivados de consultas y hospitalizaciones se estiman por encima de los 640 millones de pesos\u201d (Palomo et al., 2016), por lo cual la contaminaci\u00f3n del aire se ha convertido en una contrariedad de salud p\u00fablica en el plano mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se ha agravado primordialmente por a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica urbana (CAU), como mencionan Ortega-Garc\u00eda, S\u00e1nchez-Sol\u00eds y Ferr\u00eds-Tortajada (2018, p. 77), ya que<\/p>\n\n\n\n<p><strong>la expansi\u00f3n de las megaciudades (veh\u00edculos motorizados y combustibles f\u00f3siles residenciales), [conjuntamente con] la globalizaci\u00f3n industrial, las centrales el\u00e9ctricas, la agricultura intensiva y los residuos [han empeorado la calidad del aire]. Las muertes por CAU aumentan en todo el mundo desde 1990, especialmente en los pa\u00edses con m\u00e1s r\u00e1pida industrializaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que se ha descrito, la contaminaci\u00f3n del aire se constituye en una de las contrariedades ambientales que m\u00e1s efectos negativos poseen sobre la salud humana, ya sea en espacios abiertos o cerrados, y esto est\u00e1 \u00edntimamente ligado a una gran complejidad y multiplicidad de enfermedades tanto graves como cr\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adult-bed-care-1498927-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8858\" width=\"342\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adult-bed-care-1498927-683x1024.jpg 683w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adult-bed-care-1498927-200x300.jpg 200w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adult-bed-care-1498927-768x1152.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/adult-bed-care-1498927.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">CONCLUSIONES<\/h4>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas la contaminaci\u00f3n del aire es una problem\u00e1tica a\u00f1eja que se ha extendido hasta la actualidad. Hemos podido ser testigos de sus efectos al promover el cambio clim\u00e1tico y c\u00f3mo este fen\u00f3meno est\u00e1 promoviendo el calentamiento del planeta. Adem\u00e1s de las implicaciones\u00a0econ\u00f3micas y contrariedades a las personas como al entorno natural. Particularmente, porque los contaminantes resultan invisibles para las personas, sin embargo, sus consecuencias cuentan con grandes grav\u00e1menes y sus magnitudes constantemente son may\u00fasculas con efectos de car\u00e1cter recombinante y desconocidos para el ser humano y la naturaleza. Por lo cual, hay que hacer frente a la contaminaci\u00f3n del aire de manera decidida a la brevedad posible.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">Correo electr\u00f3nico: cantup@hotmail.com<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/accident-coat-guard-1503540-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8859\" width=\"342\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/accident-coat-guard-1503540-683x1024.jpg 683w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/accident-coat-guard-1503540-200x300.jpg 200w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/accident-coat-guard-1503540-768x1152.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<p>Academia Nacional de Medicina de M\u00e9xico (2015). La contaminaci\u00f3n del aire y los problemas respiratorios. <em>Revista de la Facultad de Medicina de la UNAM<\/em>. 58(5): 44-47.<\/p>\n\n\n\n<p>Agencia de la ONU para los Refugiados. (2017). <em>\u00bfConoces las causas de la contaminaci\u00f3n del aire?<\/em> Disponible en: https:\/\/eacnur.org\/blog\/conoces-las-causas-la-contaminacion-del-aire\/<\/p>\n\n\n\n<p>Ballester-D\u00edez, F., Ten\u00edas, J.M., P\u00e9rez-Hoyos, S. (1999). Efectos de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica sobre la salud: una introducci\u00f3n. <em>Revista Espa\u00f1ola de Salud P\u00fablica<\/em>. 73(2): 109-121.<\/p>\n\n\n\n<p>Bell, J.N.B. (2005). Contaminaci\u00f3n del aire. La amenaza perpetuamente cambiante. En: J.L. Teller\u00eda (Ed.). <em>El impacto del hombre sobre el planeta<\/em>. (pp. 31-46). Madrid: Ed. Complutense.<\/p>\n\n\n\n<p>Borsos, E., Makra, L., B\u00e9czi, R., et al. (2003). Anthropogenic air pollution in the ancient times. <em>Acta Climatologica et Chorologica.<\/em> 36-37: 5-15.<\/p>\n\n\n\n<p>Boubel, R.W., Fox, D.L., Turner, D.B., et al. (1994). <em>Fundamentals of air pollution<\/em>. San Diego. Academic Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2016). Los nuevos desaf\u00edos del desarrollo sustentable hacia 2030. <em>Ciencia UANL<\/em>. 19(78): 27-32.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, L. (2016). <em>Manual t\u00e9cnico de medio ambiente y desarrollo sustentable<\/em>. Madrid: Ed. Cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Lichtheim, M. (1980). <em>Ancient Egyptian Literature: Volume III: The Late Period.<\/em> United States. University of California Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Makra, L., y Brimblecombe, P. (2004). Selections from the history of environmental pollution, with special attention to air pollution. Part 1. <em>Int. J. Environment and Pollution<\/em>, 22(6), 641-656. DOI: 10.1504\/IJEP.2004.006044.<br><\/p>\n\n\n\n<p>McNeill, J.R. (2000). <em>Something new under the Sun. An environmental history of the 20th century world.<\/em> London. W.W. Norton &amp; Company.<\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas Medio Ambiente. (2019). <em>China ser\u00e1 anfitri\u00f3n global del D\u00eda Mundial del Medio Ambiente 2019, dedicado a la lucha contra la contaminaci\u00f3n del aire. <\/em>Disponible en: http:\/\/www. unenviroment.org\/es\/news-and-stories\/comunicado-de-prensa\/ china-sera-anfitrion-global-del-dia-mundial-del-medio<\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. (2006). <em>Gu\u00edas de calidad del aire de la OMS relativas al material particulado, el ozono, el di\u00f3xido de nitr\u00f3geno y el di\u00f3xido de azufre. Actualizaci\u00f3n mundial 2005.<\/em> Ginebra. Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. (2018). <em>Evaluaci\u00f3n de los efectos de la contaminaci\u00f3n del aire en la salud\u00a0<\/em><strong><em>5<\/em><\/strong><em>de Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/em>. Washington, D.C. OPS.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortega-Garc\u00eda, J.A., S\u00e1nchez-Sol\u00eds, M., y Ferr\u00eds-Tortajada, J. (2018). Contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica y salud de los ni\u00f1os. \u00a0<em>Anales de Pediatr\u00eda<\/em>. 89(2): 77-79.<\/p>\n\n\n\n<p>Oyarz\u00fan, M. (2010). Contaminaci\u00f3n a\u00e9rea y sus efectos en la salud. <em>Revista Chilena de Enfermedades Respiratorias<\/em>. 26: 16-25.<\/p>\n\n\n\n<p>Palomo, R., R\u00edos, E., Calder\u00f3n, L.F., et al. (2016). Compuestos contaminantes de la atm\u00f3sfera: \u00bfcu\u00e1les son sus efectos? y, sobre todo, \u00bfc\u00f3mo eliminarlos? <em>Ciencia<\/em>. (Enero-marzo): 68-74.<\/p>\n\n\n\n<p>Semarnat. (2013). <em>Calidad del aire: una pr\u00e1ctica de vida<\/em>. M\u00e9xico. Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de M\u00e9xico.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Vel\u00e1zquez, F. (2001). La contaminaci\u00f3n fotoqu\u00edmica en Espa\u00f1a. <em>Observatorio Medioambiental.<\/em> 4: 295-306.<\/p>\n\n\n\n<p>WHO. (2017). <em>Evolution of WHO air quality guidelines: past, present and future. <\/em>Copenhagen: WHO Regional Office for Europe.<\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez* CIENCIA UANL \/&nbsp;A\u00d1O 22, No.95 mayo-junio 2019 En la actualidad, una de las problem\u00e1ticas ambientales m\u00e1s importantes que afronta el ser humano es la relacionada con la contaminaci\u00f3n del aire. Esta eventualidad ambiental afecta tanto local como globalmente, y es la consecuencia de la intromisi\u00f3n, por acci\u00f3n humana, de sustancias extra\u00f1as o no, en cantidades suficientes, que [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-8852","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sustentabilidad-ecologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8852"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8860,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8852\/revisions\/8860"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}