{"id":8584,"date":"2019-03-29T09:08:21","date_gmt":"2019-03-29T15:08:21","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8584"},"modified":"2019-03-29T09:08:21","modified_gmt":"2019-03-29T15:08:21","slug":"desarrollo-sustentable-y-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8584","title":{"rendered":"DESARROLLO SUSTENTABLE Y CAMBIO CLIMA\u0301TICO"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/molino-791x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8585\" width=\"396\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/molino-791x1024.png 791w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/molino-232x300.png 232w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/molino-768x994.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 396px) 100vw, 396px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez*<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 22, No.93 enero-febrero 2019<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo sustentable, como v\u00eda para el progreso humano, se ha establecido como uno de los temas m\u00e1s relevantes en la actualidad, y se ha constituido en t\u00f3pico central de agencias de car\u00e1cter internacional, de las administraciones gubernamentales, tanto en naciones desarrolladas como en desarrollo, de organizaciones no gubernamentales, del sector productivo y de la misma sociedad civil. Particularmente, porque se reconoce, desde hace varios a\u00f1os, que las eventualidades ambientales, sociales y econ\u00f3micas que en la actualidad subsisten, son promovidas por los efectos de un desarrollismo a ultranza que ha promovido un deterioro ambiental bastante ostensible (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2015a). A este respecto, Moreno (2009, p. 53) indica que&nbsp;muchos estudios impulsados por los organismos internacionales nos ofrecen cifras y pron\u00f3sticos alarmantes en materia de medio ambiente natural: calentamiento global, agotamiento de los suministros de agua dulce o potable, extinci\u00f3n de hermos\u00edsimas especies de flora o fauna o el aumento de las enfermedades cancer\u00edgenas por la destrucci\u00f3n de la capa de ozono.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que el desarrollo sustentable germina en el siglo XX por la preocupaci\u00f3n de detener el patr\u00f3n sistem\u00e1tico de degradaci\u00f3n ambiental creado por las actividades humanas. En este sentido, su g\u00e9nesis inicia en Estocolmo, en 1972, prosiguiendo con los encuentros en R\u00edo de Janeiro, en 1992, y Johannesburgo, en 2002, y culminando hasta este momento con la reuni\u00f3n de R\u00edo de Janeiro en 2012, donde el \u201cobjetivo planteado para esta convocatoria fue renovar el compromiso pol\u00edtico sobre el desarrollo sustentable y abordar los nuevos desaf\u00edos como aqu\u00e9llos que de car\u00e1cter emergente, en materia de sustentabilidad, era necesario acordar para enfrentarlos conjuntamente\u201d (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2015b). Esto conllev\u00f3 a la instauraci\u00f3n del documento titulado los Objetivos del Desarrollo Sustentable, donde se inscriben las perspectivas y preocupaciones a resolver en 2030.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre estas preocupaciones tenemos al cambio clim\u00e1tico, que se ha constituido como un problema grave y urgente. Sin lugar a dudas, el clima a nivel mundial&nbsp;est\u00e1 cambiando y el consenso de los cient\u00edficos es que las actividades humanas han contribuido a esto, y que dicha alteraci\u00f3n se est\u00e1 suscitando mucho m\u00e1s r\u00e1pido y con connotaciones cada vez m\u00e1s peligrosas de las que se especulaba antes. Ante esto, Gay y Rueda (2014, p. 29) mencionan categ\u00f3ricamente que el \u201cdesarrollo sustentable y el cambio clim\u00e1tico son dos f\u00f3rmulas que en apariencia presionan en sentidos opuestos respecto al futuro de los seres humanos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En alusi\u00f3n a lo antes mencionado, Garibay y Bifani-Richard (2012, p. 50) se\u00f1alan que el cambio clim\u00e1tico \u201crepresenta amenazas, inestabilidades e incertidumbres a nivel global y local que afectar\u00e1n la salud, el bienestar y la seguridad de la poblaci\u00f3n\u201d, con impactos catastr\u00f3ficos si no se toman las medidas pertinentes y de manera oportuna. Por lo antes mencionado, parece adecuado interiorizar con el fen\u00f3meno de cambio clim\u00e1tico, sus efectos y consecuencias que afectan la implementaci\u00f3n del desarrollo sustentable.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"398\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen2-1024x398.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8588\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen2-1024x398.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen2-300x117.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen2-768x298.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen2.png 1467w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">ALFABETIZACI\u00d3N DEL CAMBIO CLIMATICO<\/h4>\n\n\n\n<p>El cambio clim\u00e1tico es reconocido como toda variabilidad global concerniente al clima del planeta. \u00c9ste se promueve por distintas causas, entre ellas naturales, y por la actividad del ser humano y los factores energ\u00e9ticos que le acompa\u00f1an. Sin embargo, cuando apelamos a una dilucidaci\u00f3n oficial encontramos, de acuerdo con Santes-\u00c1lvarez (2015, p. 90), que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim\u00e1tico (PICC) y la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC) definen el fen\u00f3meno de manera distinta. Para el primero se trata de una modificaci\u00f3n clim\u00e1tica que persiste durante un periodo prolongado, de d\u00e9cadas o m\u00e1s tiempo, debido a la variabilidad natural o como resultado de la actividad humana; para la segunda, consiste en una alteraci\u00f3n atribuible directa o indirectamente a la actividad humana que modifica la composici\u00f3n atmosf\u00e9rica y que se suma a la mutabilidad natural detectada en periodos de tiempo comparables.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante esta discordancia, el cambio clim\u00e1tico es una variaci\u00f3n climatol\u00f3gica que estamos experimentando, que no se puede atribuir y explicar exclusivamente por los fen\u00f3menos naturales, sino que los cambios actuales que se suceden se han exacerbado por el incremento de los gases de invernadero emitidos a la atmosfera por los procesos productivos y actividades cotidianas del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, se coincide en ambas instancias en que el cambio clim\u00e1tico se yergue como \u201cuno de los procesos que representa una de las amenazas m\u00e1s importantes para el desarrollo econ\u00f3mico y social y, por lo tanto, el peligro m\u00e1s serio e inmediato para un desarrollo sustentable\u201d (Moreno, 2009, p. 56). Es as\u00ed que el cambio clim\u00e1tico desaf\u00eda los fundamentos de un desarrollo perdurable, sosteniendo primordialmente&nbsp;su crecimiento en el empleo de combustibles f\u00f3siles, como acontece en la actualidad. En este tenor, Rodr\u00edguez y Mance (2009, p. 9) comentan que existe suficiente evidencia cient\u00edfica para indicar que \u201cdesde 1750 el planeta est\u00e1 experimentando un calentamiento neto, y que durante el presente siglo continuar\u00e1 calent\u00e1ndose a consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) producidas por la acci\u00f3n humana, en particular la procedente del consumo de petr\u00f3leo y carb\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esencialmente porque a pesar de las innovaciones y la implementaci\u00f3n de nueva tecnolog\u00eda en los procesos de industrializaci\u00f3n, a estas consideraciones se sum\u00f3 una alta dependencia al petr\u00f3leo, energ\u00e9tico fundamental para la gran mayor\u00eda de las industrias, por lo cual no s\u00f3lo generaron un beneficio econ\u00f3mico, sino adem\u00e1s millones de toneladas de contaminantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los factores que promueven el cambio clim\u00e1tico de manera natural encontramos la concentraci\u00f3n en el ambiente del vapor de agua, la nubosidad, la actividad volc\u00e1nica y la cuant\u00eda de energ\u00eda solar que la Tierra logra en un balance absorber y reflejar, a lo que se suma la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica por las emisiones de gases de invernadero como \u201cCO2, metano (CH4), \u00f3xido nitroso (N2O) y halocarbonos (grupo de gases que contienen fl\u00faor, cloro o bromo)\u201d (D\u00edaz, 2012, p. 231); que son derivados de los procesos productivos y que conllevan m\u00e1s adelante manifestaciones de menoscabo ambiental y modificaciones bastante marcadas en el entorno natural, donde el factor humano es&nbsp;se\u00f1alado como el m\u00e1s importante en esta ecuaci\u00f3n. De Castro (2005, p. 6) menciona que subsisten tres evidencias irrefutables de este cambio clim\u00e1tico:<\/p>\n\n\n\n<p>1) La temperatura media global del aire cerca de la superficie terrestre ha aumentado unos 0.8\u00b0C desde finales del siglo XIX. 2) En los \u00faltimos 150 a\u00f1os la concentraci\u00f3n media global de CO2 en la atm\u00f3sfera se ha incrementado en torno a un 36%, fundamentalmente a causa de actividades humanas. 3) El CO2 es un gas que contribuye significativamente al efecto invernadero.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas realidades se asocian al incremento de las temperaturas, inundaciones y sequ\u00edas que han promovido la alteraci\u00f3n de los desplazamientos y distribuciones de muchas especies en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">CRONOLOG\u00cdA SOBRE EL CAMBIO CLIM\u00c1TICO<\/h4>\n\n\n\n<p>La red clim\u00e1tica planetaria es un ente sumamente complejo e interactivo, \u201cintegrado por atm\u00f3sfera, hidrosfera, geosfera, la biosfera y sus interacciones, junto a los distintos ecosistemas en los que habitan los seres vivos, con todas sus interacciones, positivas y negativas, y sus consecuencias\u201d (Useros, 2013, p. 72), que se ha visto alterado, y por ello se ha dado por corolario el cambio clim\u00e1tico. La Comisi\u00f3n Europea (2006, p. 7) ha se\u00f1alado que los \u201cclimat\u00f3logos prev\u00e9n que esta tendencia se acelere, aumentando la temperatura media del planeta entre 1.4 y 5.8 grados cent\u00edgrados de aqu\u00ed a 2100\u201d. Esto se ha traducido en una honda preocupaci\u00f3n, por lo cual, a continuaci\u00f3n presentamos la progresi\u00f3n que se ha seguido por nuestra sociedad en relaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, de acuerdo al recuento que realizan Rodr\u00edguez y Mance (2009, p. 69-70) hasta 2012.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1827. Jean-Baptiste Fourier, franc\u00e9s, fue la primera persona en utilizar la analog\u00eda de la atm\u00f3sfera como un invernadero para explicar la temperatura del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1863. John Tyndal, f\u00edsico ingl\u00e9s, reconoci\u00f3 el poder del di\u00f3xido de carbono para el cambio del clima en la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1896. Svante Arrhenius, cient\u00edfico sueco, propuso que la quema de los combustibles f\u00f3siles produce el calentamiento global debido al efecto invernadero.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1961. Se prob\u00f3 que la concentraci\u00f3n de CO2\ten la atm\u00f3sfera estaba aumentando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1979. Se present\u00f3 el Informe Charney sobre cambio clim\u00e1tico al presidente Carter (1977-1981) de los Estados Unidos, en el cual se diagnostican el fen\u00f3meno y su gravedad \u2013diagn\u00f3stico muy semejante al que conocemos actualmente\u2013, y se recomienda tomar medidas para enfrentarlo. Tras la derrota de Carter en las elecciones de noviembre de 1980, el problema no fue tomado en cuenta durante las administraciones del presidente Ronald Reagan (1981-1985; 1985-1989).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1985. La primera conferencia internacional sobre el efecto invernadero tuvo lugar en Austria, despu\u00e9s de a\u00f1os de aumentos significativos en la temperatura global.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1990. Apareci\u00f3 el Primer informe del IPCC, que tuvo gran influencia para el establecimiento del Comit\u00e9 Intergubernamental para la Negociaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n de Cambio Clim\u00e1tico por parte de la Asamblea de las Naciones Unidas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1992. Se firm\u00f3 la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico, en la Conferencia de R\u00edo de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que entr\u00f3 en vigor en 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1997. Se firma el Protocolo de Kyoto. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t1998. El a\u00f1o m\u00e1s caliente en la d\u00e9cada m\u00e1s caliente del siglo m\u00e1s caliente del milenio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t2001. El presidente George W. Bush (2001-2005; 2005-2009) rehus\u00f3 firmar el Protocolo de Kyoto. No obstante, los otros pa\u00edses decidieron seguir adelante con el tratado, que entr\u00f3 en vigor hasta 2005. El IPCC public\u00f3 su Tercer Informe, respaldando el consenso cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t2006. Al Gore present\u00f3 su pel\u00edcula La verdad inc\u00f3moda. El informe Stern sobre los impactos econ\u00f3micos del cambio clim\u00e1tico se public\u00f3 en el Reino Unido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t2007. El IPCC publica su Cuarto informe. En diciembre, se inician en Bali negociaciones tendientes a un nuevo acuerdo internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t2009. Negociaciones del nuevo acuerdo que deber\u00eda entrar en vigencia a partir de 2012 en Bonn, 29 de marzo al 8 de abril, 1 al 12 de junio y 10 al 14 de agosto; Bangkok, 28 de septiembre al 9 de octubre; Barcelona, 2 al 6 de noviembre, y, final mente, Copenhague, 7 al 18 diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022\t2010. Negociaciones del nuevo acuerdo seguir\u00edan. Diciembre: Conferencia de la CMNUCC (COP 16) en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">EFECTOS DEL CAMBIO CLIM\u00c1TICO\u00a0<\/h4>\n\n\n\n<p>Como ya se ha mencionado, el cambio clim\u00e1tico promovido por las actividades humanas compromete el camino hacia un desarrollo sustentable, el cual tiene como fin resguardar \u201clos sistemas de apoyo ecol\u00f3gico de los que dependen la vida, la salud y el bienestar de la humanidad, cuya continua mejora debe ser la meta primordial del proceso de desarrollo propiamente dicho\u201d (Martens, Sloof y Jackson, 1998, p. 100). En este sentido, Garibay y Bifani-Richard (2012, p. 52) indican que el gravamen de las amenazas potenciales que surjan por el cambio clim\u00e1tico estribar\u00e1 \u201cde la capacidad de las poblaciones expuestas para responder, resistir, adaptarse, modificar o eliminar la condici\u00f3n de peligro y los factores que crean vulnerabilidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los efectos y coadyuvantes globales al cambio clim\u00e1tico Landa, \u00c1vila y Hern\u00e1ndez (2010, p. 14) documentan la siguiente informaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>Emisiones anuales de contaminantes como el bi\u00f3xido de carbono (CO2) cuadriplicadas desde 1950. M\u00e1ximas concentraciones atmosf\u00e9ricas de CO2 desde hace 160,000 a\u00f1os.<\/li><li>Deforestaci\u00f3n anual de 13 millones de hect\u00e1reas (97% en los tr\u00f3picos).<\/li><li>En la \u00faltima d\u00e9cada desaparecieron sistemas forestales completos en al menos 25 pa\u00edses y en otros 29 disminuyeron 90%.<\/li><li>Se pierden cada a\u00f1o 7.8 millones de hect\u00e1reas de bosques por el cultivo de subsistencia en laderas y por p\u00e9rdidas del rendimiento en tierras degradadas.<\/li><li>El 20% de la poblaci\u00f3n no tiene acceso a agua de buena calidad para beber y 50% carece de sistema de saneamiento hidr\u00e1ulico.<\/li><li>La degradaci\u00f3n del suelo afecta a 84% de las tierras de cultivo del mundo, aproximadamente 1,900 millones de hect\u00e1reas de tierras degradadas.<\/li><li>Extinci\u00f3n de especies sin precedente, p\u00e9rdida cercana a 17,500 especies cada a\u00f1o, entre 1,000 y 10,000 veces mayor que antes de la intervenci\u00f3n humana.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Sumado a lo anterior, debemos considerar el incremento en el nivel medio del mar en un rango de 15 a 30 cent\u00edmetros, el aumento de la temperatura en el mundo, que ha afectado la temperatura de los oc\u00e9anos al incrementarla en 0.2\u00b0C, el retroceso del hielo en Alaska, la p\u00e9rdida de los glaciares en Groenlandia, los eventos climatol\u00f3gicos catastr\u00f3ficos como huracanes, ciclones y tifones, la acidificaci\u00f3n de los mares producto de la absorci\u00f3n del di\u00f3xido de carbono, entre otros muchos efectos ambientales (Davydova, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunado tambi\u00e9n a las anteriores evidencias aludidas, se ha notado, en la esfera social, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha subsistido tambi\u00e9n el incremento en los desplazamientos demogr\u00e1ficos \u2013de manera copiosa\u2013 por colectividades humanas, ante la prerrogativa de que los suelos se han empobrecido y los mismos ya no producen los bienes necesarios para salvaguardarlos, o bien se han \u201cperdido otros recursos naturales que daban ingresos a las familias, como madera, plantas medicinales, alg\u00fan animal que permit\u00eda una actividad ecotur\u00edstica (ballenas, mariposas, tortugas, aves, etc.), incluso paisajes o ecosistemas completos (manglares, selvas, bosques, lagunas, glaciares)\u201d (Landa, \u00c1vila y Hern\u00e1ndez, 2010, p. 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras en el \u00e1mbito de la salud humana, Martens, Sloof y Jackson (1998, p. 103) comentan que si los efectos para la salud humana que tiene el\u00a0cambio clim\u00e1tico en el largo plazo son tan graves como se indica, la base sostenida m\u00e1s eficaz para la mitigaci\u00f3n consiste en reducir la emisi\u00f3n de gases con efecto invernadero.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta menci\u00f3n se debe a que se predice que se incrementar\u00e1 la mortalidad y la morbilidad, y disminuir\u00e1 la resistencia natural en los seres humanos hacia las enfermedades, aumentando as\u00ed la vulnerabilidad de las poblaciones. Ha este respecto la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (2003, p. 5) ha pronunciado que el clima persistentemente ha repercutido mucho en la salud y el bienestar de los seres humanos, pero, al igual que otros grandes sistemas naturales, el clim\u00e1tico est\u00e1 empezando a sufrir la presi\u00f3n de las actividades humanas. El cambio clim\u00e1tico global representa un nuevo reto para las actuales iniciativas encaminadas a proteger la salud humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed que esta variabilidad clim\u00e1tica repercutir\u00e1 y tendr\u00e1 consecuencias mundiales en la salud p\u00fablica, como\u00a0el hecho de que en \u201calgunas regiones, el riesgo de diarrea estimado para el a\u00f1o 2030 es un 10% mayor que en ausencia de cambio clim\u00e1tico\u201d (OMS, 2003, p. 19). A esto habr\u00eda que agregar lo que Malag\u00f3n-Rojas, Garrote-Wilches y Castilla-Bello (2017 p. 226) mencionan,\u00a0el cambio clim\u00e1tico y sus efectos sobre la salud humana constituye una de las inequidades en salud m\u00e1s grande de nuestro tiempo, ya que afecta a las poblaciones menos responsables de generaci\u00f3n de gases de efecto invernadero; raz\u00f3n por la cual ha sido priorizado dentro de los objetivos de desarrollo sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, para revertir estos efectos y connotaciones, Barros (2006, p. 20) cita que \u201ccualquier intento de mitigar seriamente el cambio clim\u00e1tico debe pasar por una reducci\u00f3n dr\u00e1stica (del orden de 50%) de la quema de combustibles f\u00f3siles y por su futura eliminaci\u00f3n\u201d. Lo que conllevar\u00eda la sustituci\u00f3n de la tecnolog\u00eda actual, que se sustenta en el petr\u00f3leo, por otra que utilice fuentes de energ\u00eda renovables.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"645\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen3-1024x645.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8587\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen3-1024x645.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen3-300x189.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen3-768x484.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/imagen3.png 1255w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">CONCLUSIONES<\/h4>\n\n\n\n<p>Como se ha observado, el cambio clim\u00e1tico afecta el comportamiento de numerosas variables atmosf\u00e9ricas, en las que persiste una progresi\u00f3n de car\u00e1cter temporal y espacial que compromete los sistemas naturales y sus servicios ecosist\u00e9micos, los cuales se constituyen en nuestros medios de vida. Lo anterior se refleja en menoscabos al desarrollo socioecon\u00f3mico y se inscribe en nuestra realidad mediante la inseguridad alimentaria, detrimento en la salud de las personas, escasez de agua y como deterioro de la calidad de vida y ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n, el cambio clim\u00e1tico plantea todo un desaf\u00edo para la sociedad global al representar una encrucijada. En \u00e9sta convergen una crisis de orden socioecon\u00f3mico y otra de car\u00e1cter ambiental; sin embargo, tambi\u00e9n se levanta un hito como el desarrollo sustentable para demarcar la direcci\u00f3n que la sociedad humana debe seguir. Recordemos que la representaci\u00f3n del desarrollo sustentable est\u00e1 vigente y m\u00e1s viva que nunca, pues se ha constituido en un precepto a lograr para garantizar un ambiente pr\u00f3spero y vigoroso para las generaciones futuras.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\">Contacto: cantup@hotmail.com<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">REFERENCIAS<\/h4>\n\n\n\n<p>Barros, V. (2006). <em>El cambio clim\u00e1tico global. <\/em>Buenos Aires. Libros del Zorzal. <\/p>\n\n\n\n<p>Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015a). D<em>esarrollo sustentable. Antes y despu\u00e9s de R\u00edo +20<\/em>. M\u00e9xico. Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n y Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015b). Ascenso del desarrollo sustentable. De Estocolmo a R\u00edo +20. <em>Ciencia UANL<\/em>. 18 (75): 33-39.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Europea. (2006). <em>El cambio clim\u00e1tico: \u00bfqu\u00e9 es?<\/em> B\u00e9lgica. Comisi\u00f3n Europea-Direcci\u00f3n General de Medio Ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Davydova, V. (2012). Escenarios clim\u00e1ticos y procesos de adaptaci\u00f3n. <em>Ciencia.<\/em> 63(4): 70-75. <\/p>\n\n\n\n<p>De Castro, M. (2005). Fundamentos, escenarios y estrategias de mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico. En: N. del Viso (Coord.). <em>Cambio clim\u00e1tico: un reto social inminente<\/em> (pp. 5-9). Madrid. Centro de Investigaci\u00f3n para la Paz (CIP-Ecosocial).<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, G. (2012). El cambio clim\u00e1tico. <em>Ciencia y Sociedad<\/em>. 37(2): 227-240. <\/p>\n\n\n\n<p>Garibay, M.G., y Bifani-Richard, P. (2012). Cambio clim\u00e1tico: desaf\u00edo para la naturaleza humana. <em>Ciencia<\/em>. 63(4): 50-61.<\/p>\n\n\n\n<p>Gay, C., y Rueda, J.C. (2014). Sustentabilidad ambiental y cambio clim\u00e1tico. <em>Ciencia.<\/em> 65(4): 28-33.<\/p>\n\n\n\n<p>Landa, R., \u00c1vila B., y Hern\u00e1ndez, M. (2010). C<em>ambio clim\u00e1tico y desarrollo sustentable para Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Conocer para comunicar. <\/em>M\u00e9xico. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y FLACSO M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Malag\u00f3n-Rojas, J.N., Garrote-Wilches, C.F., y Castilla-Bello, P.A. (2017). Cambio clim\u00e1tico y salud humana: una revisi\u00f3n desde la perspectiva colombiana. <em>Salud Uninorte<\/em>. 33(2): 224-241.<\/p>\n\n\n\n<p>Martens, W.J.M., Sloof, R., y Jackson, E.K. (1998). El cambio clim\u00e1tico, la salud humana y el desarrollo sostenible. <em>Revista Panamericana de Salud P\u00fablica<\/em>. 42(2): 100-105.<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno, J.G. (2009). El desarrollo sustentable, el cambio clim\u00e1tico global y el mundo urbano. Quivera. 11(2): 52-67. Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. (2003). <em>Cambio clim\u00e1tico y salud humana: riesgos y respuestas. <\/em>Ginebra. OMS, OMM y PNUMA.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez, M., y Mance, H. (2009). <em>Cambio clim\u00e1tico: lo que est\u00e1 en juego<\/em>. Bogot\u00e1. Friederich Ebert Stiftung en Colombia. <\/p>\n\n\n\n<p>Santes-\u00c1lvarez, R.V. (2015). Gobernaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico en M\u00e9xico: expectativas de reformas en el contexto subnacional. <em>Desenvolvimento Regional em debate<\/em>: DRd. 5(1): 88-110.<\/p>\n\n\n\n<p>Useros, J.L. (2013). El cambio clim\u00e1tico: sus causas y efectos medioambientales. <em>Anales de la Real Academia de Medicina y Cirug\u00eda de Valladolid<\/em>. 50: 71-98.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 22, No.93 enero-febrero 2019 El desarrollo sustentable, como v\u00eda para el progreso humano, se ha establecido como uno de los temas m\u00e1s relevantes en la actualidad, y se ha constituido en t\u00f3pico central de agencias de car\u00e1cter internacional, de las administraciones gubernamentales, tanto en naciones desarrolladas como en desarrollo, de organizaciones no gubernamentales, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-8584","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sustentabilidad-ecologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8584","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8584"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8584\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8589,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8584\/revisions\/8589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8584"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8584"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8584"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}