{"id":8253,"date":"2018-10-11T14:25:19","date_gmt":"2018-10-11T19:25:19","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8253"},"modified":"2018-10-11T14:34:26","modified_gmt":"2018-10-11T19:34:26","slug":"el-invasor-no-es-como-lo-pintan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8253","title":{"rendered":"El invasor no es como lo pintan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/portada-e1539284652853.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8254 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/portada-e1539284652853.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"626\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Paola Lisette Hern\u00e1ndez Rubio*, Mar\u00eda Pamela Berm\u00fadez Gonz\u00e1lez*,<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Alberto Mu\u00f1oz Manzano**, Juan Pablo Ram\u00edrez Herrej\u00f3n*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No.91 septiembre-octubre 2018<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\">Desde la perspectiva de la preservaci\u00f3n de los organismos nativos de un lugar determinado, las invasiones biol\u00f3gicas casi siempre tienen una connotaci\u00f3n negativa ya que, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat, \u00e9stas son la segunda causa de p\u00e9rdida de biodiversidad. En este sentido, surge la necesidad de analizar la forma en que las invasoras han logrado una subsistencia exitosa en h\u00e1bitats que les son ajenos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Considerando que los peces est\u00e1n limitados al medio acu\u00e1tico, el fen\u00f3meno de su penetraci\u00f3n en cuerpos de agua que se ubican a kil\u00f3metros de distancia de su lugar de origen exige primordial atenci\u00f3n. Si durante millones de a\u00f1os la mayor\u00eda de los organismos fueron incapaces de dispersarse a grandes distancias a causa de las barreras geogr\u00e1ficas (oc\u00e9anos, cadenas monta\u00f1osas, r\u00edos, continentes e islas), la cada vez m\u00e1s intrusiva intervenci\u00f3n humana ha roto su natural confinamiento.<\/p>\n<p class=\"p1\">Un primer movimiento de especies del que se tiene registro es el del topillo campesino (<i>Microtus arvalis<\/i>), introducido en las islas Orcadas desde el suroeste de Europa. Se sabe que fue entre los a\u00f1os setenta y noventa del siglo XX que arrib\u00f3 a la meseta norte de la isla, logrando ocupar casi por completo la regi\u00f3n en tan s\u00f3lo 20 a\u00f1os. El hecho result\u00f3 de inter\u00e9s para investigadores como Charles Sutherland Elton, quien, pionero en el campo, sent\u00f3 las bases de este tipo de investigaci\u00f3n en su obra <i>The Ecology of Invasions by Animals and Plants. <\/i>A partir de entonces, y hasta la actualidad, la bibliograf\u00eda al respecto ha revelado los efectos negativos que las introducciones ocasionan en las comunidades y ecosistemas colonizados (por ejemplo, extinciones, disminuci\u00f3n de especies nativas y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas).<\/p>\n<p class=\"p1\">Ante el desarrollo de las comunicaciones que posibilitan el progresivo proceso de la globalizaci\u00f3n, la transportaci\u00f3n de organismos acu\u00e1ticos se da lo mismo v\u00eda terrestre, a\u00e9rea o mar\u00edtima, de manera que la introducci\u00f3n de especies se ha incrementado al punto de que en casi todos los cuerpos de agua dulce del planeta hay invasores, de ah\u00ed que cient\u00edficos como Gordon Orians\u00a0definan nuestra era como \u201cHomogenoceno\u201d, haciendo referencia a un escenario en el que s\u00f3lo unas cuantas especies pueden llegar a dominar todos los cuerpos de agua.<\/p>\n<p class=\"p1\">Pero profundizar en el tema exige precisar el concepto de especie invasora. Williams y Meffe (2005) mencionan que tal definici\u00f3n es endeble, conceptos como no nativas, ex\u00f3ticas, introducidas y traslocadas son usados como sin\u00f3nimos para describir la presencia de organismos nuevos en un lugar y esto se presta a confusi\u00f3n. Estas variaciones se ven reflejadas en las tres definiciones sobre especies ex\u00f3ticas invasoras que se presentan en el libro <i>Especies Acu\u00e1ticas Invasoras en M\u00e9xico<\/i>, de la Conabio (2014): 1) especies ex\u00f3ticas que se han establecido en ecosistemas naturales o seminaturales o h\u00e1bitats, es un agente de cambio y amenaza a la biodiversidad nativa; 2) especie cuya introducci\u00f3n o dispersi\u00f3n fuera de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n natural, pasada o presente, amenaza la diversidad biol\u00f3gica nativa, y 3) especie o poblaci\u00f3n que no es nativa, se encuentra fuera de su \u00e1mbito de distribuci\u00f3n natural, capaz de sobrevivir, reproducirse y establecerse en h\u00e1bitats y ecosistemas naturales y que amenaza la diversidad biol\u00f3gica nativa, la econom\u00eda o la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p class=\"p1\">En consecuencia, al hablar de especies ex\u00f3ticas invasoras habr\u00eda que hacer ciertas precisiones: una especie ex\u00f3tica es aqu\u00e9lla que proviene de otro h\u00e1bitat o regi\u00f3n (Matthews y Brand, 2004), mientras que la invasi\u00f3n de una especie a un sistema implica su capacidad de colonizaci\u00f3n y dispersi\u00f3n en diferentes h\u00e1bitats naturales.<\/p>\n<p class=\"p1\">As\u00ed, el fen\u00f3meno de las invasiones biol\u00f3gicas es un proceso mediante el cual las ex\u00f3ticas se convierten en invasoras en tres fases que no necesariamente son lineales: introducci\u00f3n, establecimiento y dispersi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">La introducci\u00f3n es el proceso por el cual las especies son incorporadas a un nuevo h\u00e1bitat fuera de su \u00e1rea de distribuci\u00f3n natural. Se reconoce que las especies\u00a0pueden ser introducidas a cuerpos de agua de maneras diversas, por ejemplo, mediante la acuicultura, donde organismos reconocidos por su potencial invasor o depredador son depositadas en r\u00edos o presas para su pesca local. Otra forma de introducci\u00f3n se presenta cuando peces de acuarios p\u00fablicos o privados son liberados en cuerpos de agua y, aunque la intenci\u00f3n en principio pueda ser buena, la falta de informaci\u00f3n biol\u00f3gica de cada especie respecto a su distribuci\u00f3n, alimentaci\u00f3n y reproducci\u00f3n, lleva a una infiltraci\u00f3n indiscriminada en cuerpos de agua que le son ajenos. Aunado a lo anterior, fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos o s\u00edsmicos tambi\u00e9n son causa del desplazamiento de especies invasoras. Ejemplo de esto es lo ocurrido tras el sismo de magnitud 7.1 en M\u00e9xico, el 19 de septiembre de 2017: seg\u00fan informaci\u00f3n que circul\u00f3 en Internet, el movimiento tel\u00farico provoc\u00f3 da\u00f1os en cierta infraestructura acu\u00edcola, posibilitando la dispersi\u00f3n de especies ex\u00f3ticas invasoras en Morelos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Se ha sugerido una correlaci\u00f3n entre la disminuci\u00f3n de especies nativas tras la invasi\u00f3n de ex\u00f3ticas, sin embargo, esta relaci\u00f3n no es simple ni necesariamente directa, ya que puede deberse a un car\u00e1cter multifactorial y correlativo. En este sentido hay tres hip\u00f3tesis que explican los patrones de invasi\u00f3n. La primera fue de Elton en 1958, quien se\u00f1ala que comunidades ricas y diversas se encuentran saturadas, pues existen menos recursos y nichos disponibles que hacen que las especies nativas sean m\u00e1s competitivas y menos susceptibles a una invasi\u00f3n. Oponi\u00e9ndose a la anterior, la segunda propone que las condiciones que han favorecido la riqueza de especies nativas beneficiar\u00e1n tambi\u00e9n el establecimiento de especies ex\u00f3ticas (Leprieur <i>et al.<\/i>, 2008). La \u00faltima plantea que la introducci\u00f3n de especies est\u00e1 relacionada directamente con las actividades humanas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Los impactos ecol\u00f3gicos de las especies invasoras en cuerpos de agua var\u00edan significativamente dependiendo de la especie, magnitud de la invasi\u00f3n y vulnerabilidad del ecosistema invadido. Por ejemplo, el ajolote (<i>Ambytosma mexicanus<\/i>), especie en peligro de extinci\u00f3n que habita el lago de Xochimilco, est\u00e1 actualmente amenazado por la carpa com\u00fan (<i>Cyprinus carpio<\/i>), la tilapia (<i>Oreochromis <\/i>spp) y la lobina negra (<i>Micropterus salmoides<\/i>), entre otras que suelen comerse a las cr\u00edas.<\/p>\n<p class=\"p1\">En general, a nivel planetario, el n\u00famero de especies invasoras est\u00e1 subestimado, pues es com\u00fan que s\u00f3lo se registren los organismos asociados a megainvasiones y con especies que causan da\u00f1os ecol\u00f3gicos o econ\u00f3micos representativos. Espec\u00edficamente en M\u00e9xico, el fen\u00f3meno ha sido mal documentado. Posiblemente la primera observaci\u00f3n de especies invasoras en el pa\u00eds fue hecha en 1904 por Meek, quien estudi\u00f3 la presencia de carpas en el r\u00edo Lerma. Se sabe que a\u00f1os m\u00e1s tarde fueron introducidas en nuestro pa\u00eds la trucha (<i>Oncorhynchus <\/i>sp.), la lobina negra (<i>Micropterus salmoides<\/i>) y la tilapias (<i>Oreochromis <\/i>sp.), pero a\u00fan no se cuenta con bases estad\u00edsticas confiables que indiquen el n\u00famero real de especies ex\u00f3ticas, ya que existen otras que han sido \u201cignoradas\u201d, tal es el caso de <i>Poeciliopsis gracilis<\/i>, especie considerada de alto impacto por su capacidad para ocupar ambientes l\u00e9nticos o l\u00f3ticos, aguas perturbadas (por ejemplo, aportes de descargas urbanas); adem\u00e1s de que es viv\u00edpara y presenta una tasa reproductiva que \u201casegura\u201d mayor probabilidad de sobrevivencia a su descendencia. Otras especies que tambi\u00e9n han alcanzado un alto grado de invasi\u00f3n en r\u00edos mexicanos son las <i>P. bimaculatus<\/i>, <i>Poecilia reticulata <\/i>y las <i>Xiphophorus helleri<\/i>, las cuales han sido poco atendidas a pesar de que pueden tener un impacto ambiental importante.<\/p>\n<p class=\"p1\">Incluso en r\u00edos de \u00e1reas naturales protegidas mexicanas se han ubicado especies ex\u00f3ticas. Ejemplo de ello\u00a0es el guatopote jarocho (<i>Poeciliopsis gracilis<\/i>), una variedad tolerante a la contaminaci\u00f3n que, de acuerdo a los resultados obtenidos por el grupo de investigaci\u00f3n del Dr. Ram\u00edrez-Herrej\u00f3n de la Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro, se encuentra distribuida a lo largo del r\u00edo Jalpan, Quer\u00e9taro, cuya abundancia se incrementa en sitios con calidad visual pobre. La investigaci\u00f3n supone, adem\u00e1s, que la especie en cuesti\u00f3n podr\u00eda estar compitiendo con <i>Poecilia mexicana<\/i>, un g\u00e9nero nativo con el que comparte espacio y alimento. En este r\u00edo se suelen capturar ejemplares de lobina negra y tilapias, hecho que resulta lamentable ya que este cuerpo de agua tambi\u00e9n alberga a la mojarrita caracolera (<i>Herichthys labridens<\/i>) que, de acuerdo con la IUCN (Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza), se encuentra en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Con frecuencia se habla de las consecuencias de la introducci\u00f3n de especies sobre los ecosistemas a los que llegan, sin embargo, ya hemos visto que muchas de las especies han sido llevadas a estos lugares por el humano. Por otro lado, los efectos antr\u00f3picos favorecen el establecimiento de especies ex\u00f3ticas ya que pueden crear nichos disponibles, adem\u00e1s de que actividades relacionadas con el manejo del agua pueden dispersar y proteger especies o poblaciones de riesgos ambientales como las sequias, inundaciones y depredadores; esta protecci\u00f3n permitir\u00e1 el crecimiento de las poblaciones. Al final se sabe que sitios perturbados son capaces de resguardar una mayor diversidad de especies debido a la heterogeneidad que se crea.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si bien las especies ex\u00f3ticas son la segunda causa de p\u00e9rdida de biodiversidad, es importante insistir en que es el ser humano el responsable de acelerar el proceso de colonizaci\u00f3n. Los peces no tienen motivaciones para invadir, no se mueven por conflictos pol\u00edticos, no quieren expandir un imperio, ellos s\u00f3lo buscan la manera de sobrevivir en el lugar al que han sido introducidos; toca a la humanidad mitigar los efectos de las invasiones ya existentes y evitar nuevas, y para ello la informaci\u00f3n siempre ser\u00e1 el primer paso a emprender.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/peces-e1539285840117.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8255 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/peces-e1539285840117.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"377\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">** Secundaria T\u00e9cnica No. 77 \u201cRicardo Flores Mag\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto: paolal.heru@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Elton, C. (1958). <i>The Ecology of Invasions by Animals and Plants<\/i>. Estados Unidos de Am\u00e9rica, Springer US.<\/p>\n<p class=\"p1\">Leprieur, F., Beauchard, O., Blanchet, S., <i>et al<\/i>. (2008). Fish Invasions in the World\u2019s River Systems: When Natural Processes Are Blurred by Human Activities, <i>PLoS Biology<\/i>. 6(12): e322.<\/p>\n<p class=\"p1\">Matthews, S., y Brand, K. (2004). <i>Africa invaded: the growing danger of invasive alien species<\/i>. Sout Africa, Global Invasive Species Programme Cape Town South Africa.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mendoza, R., y Koleff, P. (2014). <i>Especies acu\u00e1ticas invasoras en M\u00e9xico, <\/i>M\u00e9xico, Comisi\u00f3n Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.<\/p>\n<p class=\"p1\">Meek, S.E. (1904). <i>The fresh-water fishes of Mexico north of the Isthmus of Tehuantepec <\/i>(Vol. 5). Field Columbian Museum.<\/p>\n<p class=\"p1\">Williams, J. y Meffe, G. (2005). Status and trends of the nation\u2019s biological resources: Nonindigenous species. Estados Unidos de Am\u00e9rica, Geological Service, en Mendoza, R. y Koleff, P. (coords.). <i>Especies acu\u00e1ticas invasoras en M\u00e9xico. M\u00e9xico, <\/i>Comisi\u00f3n Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Paola Lisette Hern\u00e1ndez Rubio*, Mar\u00eda Pamela Berm\u00fadez Gonz\u00e1lez*, Jos\u00e9 Alberto Mu\u00f1oz Manzano**, Juan Pablo Ram\u00edrez Herrej\u00f3n* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No.91 septiembre-octubre 2018 &nbsp; Desde la perspectiva de la preservaci\u00f3n de los organismos nativos de un lugar determinado, las invasiones biol\u00f3gicas casi siempre tienen una connotaci\u00f3n negativa ya que, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat, \u00e9stas son la [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-8253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8253"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8258,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8253\/revisions\/8258"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}