{"id":8086,"date":"2018-08-22T12:08:27","date_gmt":"2018-08-22T17:08:27","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8086"},"modified":"2018-08-22T12:08:27","modified_gmt":"2018-08-22T17:08:27","slug":"los-meritos-de-joaquin-a-mora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8086","title":{"rendered":"Los me\u0301ritos de Joaqui\u0301n A. Mora"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im1-2-e1534268419516.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8087 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im1-2-e1534268419516.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"593\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Armando V. Flores Salazar*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No.90 julio-agosto 2018<\/p>\n<p class=\"p1\">La vida de Joaqu\u00edn Antonio Mora Alvarado, personaje destacado en la cultura regiomontana, se sucedi\u00f3 en tres periodos o ciclos muy bien definidos y autorregulados. Un primer tiempo mexicano desde su nacimiento, el 21 de agosto de 1906, en el serrano pueblo minero llamado Estaci\u00f3n Velarde\u00f1a, del municipio de Cuencam\u00e9, en el estado de Durango; luego, y a partir de 1912, en plena Revoluci\u00f3n, una estancia familiar en la novel ciudad de Torre\u00f3n, Coahuila, donde realiza sus estudios primarios que concluye en 1916. Un segundo tiempo fronterizo en las ciudades texanas de Laredo, McAllen y Austin \u2013EUA\u2013, donde se establece la familia y cursa los estudios reglamentarios hasta titularse\u00a0como arquitecto en\u00a01931. El tercer tiempo, el\u00a0regiomontano, queda\u00a0marcado con su llegada\u00a0a la ciudad de Monterrey en 1932, donde\u00a0se desarrolla profesionalmente en varios\u00a0campos, establece su\u00a0familia de tres hijos varones \u2013H\u00e9ctor Javier,\u00a0Joaqu\u00edn y Gerardo\u2013 con\u00a0Hortensia Salazar\u00a0Aguirre, y se cierra con\u00a0su sentida muerte el\u00a013 de marzo de 1966.<\/p>\n<p class=\"p1\">En este tiempo\u00a0regiomontano Joaqu\u00edn\u00a0encuentra su primer\u00a0acomodo en el despacho\u00a0del arquitecto Jose\u00a0Manuel Muriel Cabrera,\u00a0y tras su eficaz desempe\u00f1o en obras como\u00a0las remodelaciones\u00a0del Hotel Colonial y del\u00a0Colegio Civil del\u00a0Estado para sede de la\u00a0Universidad de Nuevo Le\u00f3n, pasar\u00e1 de empleado a coasociado\u00a0del despacho nombrado\u00a0Muriel y Mora, sociedad que se concluye\u00a0con la muerte del arquitecto Muriel en 1941.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por ese tiempo,\u00a0las labores sustitutas del\u00a0Consejo de Cultura\u00a0Superior le son devueltas\u00a0a la Universidad de\u00a0Nuevo Le\u00f3n, comenzando a operar como tal\u00a0en septiembre de 1943,\u00a0abalada por la nueva\u00a0Ley Org\u00e1nica de la Universidad que public\u00f3\u00a0como decreto la XLIX\u00a0Legislatura del Estado. Adem\u00e1s de las escuelas y facultades ya agremiadas de origen son creados tanto el Instituto de Investigaciones Cient\u00edficas, bajo la direcci\u00f3n de Eduardo Aguirre Peque\u00f1o, para promover la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, como el Departamento de Acci\u00f3n Social Universitaria, bajo la direcci\u00f3n de Ra\u00fal Rangel Fr\u00edas, con la misi\u00f3n de difundir la cultura y poner sus beneficios al servicio de la colectividad. Es este departamento la gran puerta de entrada que acoge el desempe\u00f1o universitario del arquitecto Mora.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es en la publicaci\u00f3n <i>Armas y Letras<\/i>, el bolet\u00edn mensual de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n, donde encontramos los primeros datos de esta fruct\u00edfera relaci\u00f3n. La mensualidad de agosto de 1946 con- tiene como art\u00edculo de portada la \u201cRese\u00f1a de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n\u201d, en el que se informa de los pormenores de la Instituci\u00f3n y entre ellos que la Facultad de Ingenier\u00edas \u2013as\u00ed, en plural\u2013 ofrece\u00a0los grados de ingeniero civil, top\u00f3grafo y arquitecto. En su secci\u00f3n de arquitectura colaboran como maestros los arquitectos Lisandro Pe\u00f1a, Juan R. M\u00fazquiz y Joaqu\u00edn A. Mora. El arquitecto Mora vuelve a aparecer en el bolet\u00edn de enero de 1947, en una nota de Alfonso Reyes Aurrecoechea, promoviendo una exposici\u00f3n de pintura de los miembros de la asociaci\u00f3n \u201cOleo y Acuarela\u201d, y en ella Mora aparece como expositor y como presidente de la agrupaci\u00f3n. Vuelve a aparecer en el bolet\u00edn de marzo, ahora como expositor individual en el aula \u201cJuan C. Doria Paz\u201d y como complemento de la misma los trabajos de sus alumnos de arquitectura con proyectos realizados en el curso regular de dise\u00f1o arquitect\u00f3nico.<\/p>\n<p class=\"p1\">En el bolet\u00edn de abril de 1948, en la secci\u00f3n de \u201cNotas universitarias\u201d se anuncia que, en la sesi\u00f3n del 21 de abril, el Consejo Universitario acord\u00f3 la creaci\u00f3n de la Facultad de Arquitectura, que ven\u00eda funcionando desde 1946 como Escuela de Arquitectura bajo los auspicios de la Facultad de Ingenier\u00edas, y el nombramiento de Joaqu\u00edn A. Mora como director fundador (1948-1951) y \u201ca quien se debe en gran parte la iniciativa para la fundaci\u00f3n de este instituto\u201d (<i>Armas y Letras<\/i>, 1948).<\/p>\n<p class=\"p1\">Como coordinador de la Escuela de Arquitectura se le solicita al arquitecto Mora el dise\u00f1o del nuevo edificio para la Facultad de Medicina en el <i>campus <\/i>del \u00e1rea biom\u00e9dica, vecino del Hospital Civil. El proyecto fue aprobado sin modificaciones y su construcci\u00f3n se inici\u00f3 de inmediato en 1948, se concluy\u00f3 a finales de 1951 y fue inaugurado en 1952, por el presidente de la rep\u00fablica, Miguel Alem\u00e1n Vald\u00e9s. En consecuencia, y dada la vecindad con el Hospital Civil, \u00e9ste es declarado hospital-escuela y por decreto del Congreso del Estado del 2 de junio de 1952, Hospital Universitario. El proyecto fue enriquecido hist\u00f3ricamente en 1982 con el traslado a su patio oriental de los restos mortales del fundador de la escuela, el m\u00e9dico Jos\u00e9 Eleuterio Gonz\u00e1lez, y la escultura sedente con su efigie, obra del escultor Miguel Giacomino, instalada desde 1914 en la plazuela del primigenio Hospital Civil en las actuales calles de 15 de Mayo y Cuauht\u00e9moc. Tal proyecto fue promovido en 1982 por el rector Alfredo Pi\u00f1eyro L\u00f3pez y supervisado en su ejecuci\u00f3n por quien esto escribe.<\/p>\n<p class=\"p1\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im2-1-e1534955543667.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8093 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im2-1-e1534955543667.png\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"549\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Es tambi\u00e9n en <i>Armas y Letras<\/i>, en el bolet\u00edn de diciembre de 1948, en que aparece el resultado del concurso convocado por el Consejo Universitario para la propuesta de un lema y un escudo para representar a la Universidad, siendo declarado ganador la propuesta presentada bajo el seud\u00f3nimo de \u201cC\u00e1stor y P\u00f3lux\u201d, y sus autores Enrique C. Livas y Joaqu\u00edn A. Mora. El dise\u00f1o del escudo en formato circular y el lema: <i>Alere flammam veritatis <\/i>\u2013\u201cAlentar la flama de la verdad\u201d\u2013 se comenz\u00f3 a usar de inmediato en enero de 1949, tanto al interior de la instituci\u00f3n en la papeler\u00eda de todas las dependencias universitarias, como al exterior en la portada del bolet\u00edn <i>Armas y Letras, <\/i>con difusi\u00f3n local, nacional e internacional.<\/p>\n<p class=\"p1\">En la cuarta anualidad de la Escuela de Verano, celebrada en julio y agosto de 1949, se presentaron en las aulas universitarias exposiciones sobre arte plumario y etnograf\u00eda como respaldo a las conferencias magistrales ofrecidas, y en el vest\u00edbulo del Aula Magna la exposici\u00f3n pict\u00f3rica de \u00f3leos y acuarelas del arquitecto Mora. Por su magistral manejo de la t\u00e9cnica pict\u00f3rica de la acuarela, y por las series de <i>El Quijote <\/i>y <i>Las mil y una noches <\/i>con ella producidas, se le considera por la cr\u00edtica especializada como uno de los mejores acuarelistas a nivel nacional.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im3-copy-e1534955823927.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8094 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/im3-copy-e1534955823927.png\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"550\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">En julio de 1950 se publica el n\u00famero 8-9 de la <i>Revista Universidad, <\/i>en ella se le da cr\u00e9dito al arquitecto Mora como dise\u00f1ador gr\u00e1fico de las letras capitulares del texto y como autor de dos ensayos de suma importancia para los estudios hist\u00f3ricos de Monterrey: en la secci\u00f3n \u201cReconstrucci\u00f3n del pasado\u201d aparecen las \u201cInvestigaciones hist\u00f3ricas sobre el Monterrey antiguo\u201d en el que como historiador \u2013sin asumirlo ni presumirlo\u2013, y apoyado en fuentes documentales, demuestra el sitio exacto de la primigenia fundaci\u00f3n de la ciudad capital, Nuestra Se\u00f1ora de Monterrey, y en \u201cEl palacio de nuestra se\u00f1ora de Guadalupe\u201d presenta una lectura arquicultural del edificio que inici\u00f3 la modernidad arquitect\u00f3nica en la regi\u00f3n y que sentar\u00e1 las bases arqueol\u00f3gicas para su posterior restauraci\u00f3n y puesta en uso como Museo Regional del INAH. Como frutos de estas investigaciones ser\u00e1n tanto la restauraci\u00f3n del edificio del Obispado que la concluye en 1953 y ser\u00e1 inaugurado como museo regional en el 350 aniversario de la fundaci\u00f3n de la ciudad de Monterrey en 1956; y el dise\u00f1o del gran mural de 22.60 por 6.20 metros, que titula \u201cFundaci\u00f3n de Monterrey\u201d y en el que el emblem\u00e1tico cerro de \u201cLa Silla\u201d y una rosa de los vientos centralizada dividen en dos partes iguales la composici\u00f3n: a la izquierda, el pasado hist\u00f3rico de la ciudad, y a la derecha, el presente con visi\u00f3n modernista de la misma. La ubicaci\u00f3n del mural, realizado en teselas de mosaico veneciano, desde que fue inaugurado en 1963, ha sido vecino del <i>Ojo de agua de la Ciudad.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\">Su amistad personal y compa\u00f1erismo laboral universitario con Alfonso Reyes Aurrecoechea, Francisco M. Zertuche, Manuel Mart\u00ednez Carranza, Enrique C. Livas y Ra\u00fal Rangel Fr\u00edas, entre otros; su disposici\u00f3n al trabajo multidisciplinario en equipo y el perfil profesional adecuado, ser\u00e1n coadyuvantes en su carrera pol\u00edtica que lo llevar\u00e1n a ser nombrado rector de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n, de septiembre de 1958 a octubre de 1961, momento hist\u00f3rico trascendente para enfrentar la tit\u00e1nica tarea en ciernes: la construcci\u00f3n de la Ciudad Universitaria de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">El origen del proyecto de una ciudad universitaria en Monterrey comienza con las atenciones que el presidente Miguel Alem\u00e1n Vald\u00e9s recibe de manos del gobernador Ignacio Morones Prieto \u2013excolaborador del presidente Alem\u00e1n como subsecretario de Salubridad y Asistencia de 1946 a 1948\u2013 y del rector de la Universidad, Ra\u00fal Rangel Fr\u00edas, en su visita oficial a la ciudad de Monterrey en el verano de 1950, cuando el H. Consejo Universitario le otorga al presidente Alem\u00e1n el reconocimiento de M\u00e9rito Universitario en grado eminente, y que culmina con el decreto presidencial de octubre de 1952, en el cual se destina la parte norte, sin uso, del Campo Militar, para el uso exclusivo de construirse en \u00e9l la Ciudad Universitaria de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">En octubre de 1955 asume la gobernatura del estado Ra\u00fal Rangel Fr\u00edas, y en su discurso oficial reitera el encaminar todos sus esfuerzos a la realizaci\u00f3n de dicha obra. Para 1957 se inician los trabajos preliminares y en noviembre son declaradas formalmente iniciadas por el presidente Adolfo Ruiz Cortines.<\/p>\n<p class=\"p1\">El arquitecto Mora es designado rector de la Universidad por el gobernador Rangel Fr\u00edas el mismo mes de septiembre de 1958 cuando reci\u00e9n se inauguraron los edificios para las facultades de Derecho e Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica y El\u00e9ctrica, los laboratorios y talleres generales o comunes y la Alberca Ol\u00edmpica. En 1959 se dio inicio al edificio para la Facultad de Ingenier\u00eda Civil, mismo que fue concluido a principios de 1960, adem\u00e1s se da comienzo a la Facultad de Comercio y Administraci\u00f3n, y en el verano de ese a\u00f1o se anuncia el inicio de la Torre de Rector\u00eda, el Estadio Ol\u00edmpico Universitario y la Facultad de Arquitectura. Tambi\u00e9n se comienza la pavimentaci\u00f3n de la nueva Avenida Universidad en el tramo que va de Calzada Madero al Arroyo del Topo Chico. De estas obras la Facultad de Comercio y Administraci\u00f3n es inaugurada en enero de 1961, mientras que la Torre de Rector\u00eda y la Explanada, con obra escult\u00f3rica de Federico Cant\u00fa, lo son en septiembre del\u00a0mismo a\u00f1o por el presidente Adolfo L\u00f3pez Mateos.<\/p>\n<p class=\"p1\">En paralelo al celo con que dirigi\u00f3 los destinos de la Universidad en tanto la construcci\u00f3n de Ciudad Universitaria, el rector Mora coadyuva para dejar establecidos: el Centro de Estudios Human\u00edsticos y su anuario <i>Humanitas<\/i>, la Orquesta Sinf\u00f3nica, el Patronato Universitario, el Patrimonio de Beneficio Universitario, la Librer\u00eda Universitaria, la Opera Universitaria, la Imprenta Universitaria y presidi\u00f3 la Asociaci\u00f3n Nacional de Universidades e Institutos de Educaci\u00f3n Superior \u2013ANUIES\u2013, el foro de interactuaci\u00f3n de las universidades con los gobiernos federal y estatal y que servir\u00e1 de antecedente para que Alfonso Rangel Guerra ocupara la Secretar\u00eda General Ejecutiva por cuatro periodos consecutivos, de 1966 a 1977, tiempo crucial para la educaci\u00f3n superior en el pa\u00eds; Reyes Tamez Guerra presidiera el Consejo Regional Noreste de 1996 a 2000, y a nuestros d\u00edas, Mar\u00eda Teresa Ledesma Elizondo, directora de la Facultad de Arquitectura, ocupe la vicepresidencia de la regi\u00f3n noreste de 2018 a 2020.<\/p>\n<p class=\"p1\">A m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de su rector\u00eda, su nombre como un \u201cno me olvides\u201d s\u00f3lo se encuentra al interior de Ciudad Universitaria en el auditorio de la Facultad de Arquitectura, si bien tambi\u00e9n existe una escuela primaria en la vecina ciudad de Guadalupe que lleva su nombre, una calle en el fraccionamiento de Los Girasoles en Escobedo sur, y un esbozo biogr\u00e1fico en el libro <i>Educadores de Nuevo Le\u00f3n, <\/i>publicado por la Universidad Mexicana del Noreste (1996).<\/p>\n<p class=\"p1\">Consciente de ello, me sent\u00ed contento y satisfecho luego de que la Comisi\u00f3n de Honor y Justicia del H. Consejo Universitario me invitara en enero del presente a\u00f1o 2018 a completar los m\u00e9ritos del personaje para respaldar la propuesta de un amplio y p\u00fablico reconocimiento a su destacada labor universitaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto: armando.floressl@uanl.mx<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Notas universitarias. (1948). <i>Armas y Letras<\/i>. 5(4).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Adenda<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\"><b>Breve semblanza de mi padre: arquitecto Joaqu\u00edn A. Mora<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">H\u00e9ctor Javier Mora Salazar<\/p>\n<p class=\"p1\">En el devenir de los a\u00f1os 10 y 20 del siglo pasado, la ni\u00f1ez y la juventud de Joaqu\u00edn Antonio se enriquecieron con nuevos conocimientos y un nuevo idioma, los cuales mi padre abrev\u00f3 diligentemente dentro de las aulas de la escuela parroquial y del Hig School de McAllen, Texas, ciudad a donde se traslad\u00f3 su familia, obligada por circunstancias hist\u00f3ricas prevalecientes en su patria.<\/p>\n<p class=\"p1\">Percibiendo N\u00e9stor Mora y Valentina Alvarado la destacada trayectoria acad\u00e9mica y el sobresaliente talento para dibujar de su hijo Joaqu\u00edn, decidieron inscribirlo en la Universidad de Texas, en Austin, donde obtuvo exitosamente el t\u00edtulo de arquitecto.<\/p>\n<p class=\"p1\">Al enfocarme ahora en la personalidad cotidiana, meramente familiar, de este joven, quien al paso de los a\u00f1os formar\u00eda la familia Mora Salazar de Monterrey, me ilustran para ello las siguientes an\u00e9cdotas contadas por mi abuelita:<\/p>\n<p class=\"p1\">\u201cPor ser mi hijo un joven apuesto y talentoso, lo cortejaban no una, sino varias texanitas&#8230; Y ante tal acoso, se le ocurre una estratagema: cita a tres de las m\u00e1s insistentes en igual lugar y a la misma hora&#8230; Lo que bast\u00f3 para desprenderse de tan molesto asedio\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u201cAl vacacionar en la casa paterna en el transcurso de los estudios universitarios\u201d, prosigue mi abuela, \u201cJoaqu\u00edn pasaba largas horas dibujando y pintando acuarelas a la sombra de un frondoso durazno, y comiendo, de vez en vez, los deliciosos frutos que aquel \u00e1rbol prodigaba\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ya titulado, el joven arquitecto decide regresar a su patria. Llega a Monterrey y se vislumbra ya lo que ser\u00eda mi familia, cuando conoce, en los tradicionales paseos de j\u00f3venes de la plaza Zaragoza, a una se\u00f1orita regiomontana llamada Hortensia Salazar Aguirre, con quien decide casarse poco tiempo despu\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u00bfC\u00f3mo se gest\u00f3 tal relaci\u00f3n?&#8230; Sucede que, al estar dando las consabidas vueltas a la plaza, donde se cruzaban hombres y mujeres, mi futura madre avienta un reto a los muchachos: \u201c\u00a1Pareciera que por aqu\u00ed no hay varones!\u201d. A lo que el joven Joaqu\u00edn, ni tardo ni perezoso, responde: \u201c\u00a1Aqu\u00ed estoy yo!\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Lo anterior me revela al hombre que recuerdo disfrutando de la vida al tocar el viol\u00edn y contar cuentos para dormir a sus hijos peque\u00f1os; al hombre que, conmovido al contemplar a su anciana suegra enferma, le daba de comer en la boca; al hombre que despu\u00e9s de haber recibido la eucarist\u00eda, lo celebraba tomando una rica taza de chocolate, y al que se relajaba cantando canciones yucatecas acompa\u00f1ado de su vieja guitarra.<\/p>\n<p class=\"p1\">Asimismo, por ser amante del buen comer, a mi padre le gustaba preparar pasteles de manzana o de carne de venado, sabrosos bizcochos, conejos a la caldereta, entre otros platillos que degust\u00e1bamos en familia o rodeados de buenos amigos, a quienes entreten\u00eda con su bonhom\u00eda y sabrosa y culta conversaci\u00f3n que abarcaba muy diversos temas, y con quienes brindaba tomando moderadamente finos vinos y agradables bebidas.<\/p>\n<p class=\"p1\">En conclusi\u00f3n, mi padre fue un hombre de car\u00e1cter fuerte y, a la vez, dulce, afable, sensible y cari\u00f1oso, quien, adem\u00e1s de haber sido un gran amigo de sus hijos y amante de su esposa, fue dotado con un fino don de gente, lo que le permiti\u00f3 cultivar grandes amistades en los diversos \u00e1mbitos de la cultura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Armando V. 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