{"id":8065,"date":"2018-08-10T12:27:26","date_gmt":"2018-08-10T17:27:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8065"},"modified":"2018-08-10T12:41:39","modified_gmt":"2018-08-10T17:41:39","slug":"las-vacunas-una-dosis-de-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=8065","title":{"rendered":"Las vacunas, una dosis de realidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Javier Ramos Jim\u00e9nez*, Carmen Amelia Molina Torres*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No.90 julio-agosto 2018<\/p>\n<p class=\"p1\">El sarampi\u00f3n es una enfermedad infecciosa causada por un virus que se disemina f\u00e1cilmente de persona a persona. A nivel mundial sigue siendo una de las principales causas de muerte en ni\u00f1os peque\u00f1os, a pesar de que existe una vacuna segura y eficaz. Se calcula que en 2016 murieron 89,780 personas por esta causa, la mayor\u00eda de ellas menores de 5 a\u00f1os. La vacunaci\u00f3n contra el sarampi\u00f3n ha reducido la mortalidad mundial por esta causa en 84% entre 2000 y 2016 (OMS, 2018).<\/p>\n<p class=\"p1\">A principios de marzo de 2018, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiol\u00f3gica (Sinave) identific\u00f3, en la Ciudad de M\u00e9xico, tres casos de sarampi\u00f3n, el primero corresponde a una mujer de 39 a\u00f1os de edad de origen italiano; el segundo a un menor de un a\u00f1o de edad, hijo de la mujer de 39, y el tercer caso corresponde a una mujer de 48 a\u00f1os, quien cuida del menor. Los tres casos se\u00f1alados fueron confirmados por el Instituto de Diagn\u00f3stico y Referencia Epidemiol\u00f3gico (Indre) y actualmente se encuentran asintom\u00e1ticos (Secretar\u00eda de Salud, 2018a). De acuerdo a la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS), estos casos son clasificados como asociados a importaci\u00f3n, lo que es sustentado por la ausencia total de circulaci\u00f3n del virus de sarampi\u00f3n en los \u00faltimos dos a\u00f1os en el pa\u00eds (Secretar\u00eda de Salud, 2018a).<\/p>\n<p class=\"p1\">En M\u00e9xico, la \u00faltima epidemia de sarampi\u00f3n ocurri\u00f3 en 1989-1990, report\u00e1ndose 89,163 casos. El \u00faltimo caso aut\u00f3ctono en nuestro pa\u00eds se registr\u00f3 en 1996. En 2011 se presentaron tres casos importados: dos en el Distrito Federal y uno en Guanajuato. En el periodo 2013-2014 se reportaron casos importados en viajeros extranjeros (Secretar\u00eda de Salud, 2018b). En 2015, los Estados Unidos de Am\u00e9rica experimentaron un gran brote de sarampi\u00f3n multiestatal relacionado con el parque de diversiones Disneyland en California. De los 125 casos reportados, uno era mexicano. El brote probablemente comenz\u00f3 con un viajero que se infect\u00f3 fuera del pa\u00eds con sarampi\u00f3n y que visit\u00f3 el parque mientras<\/p>\n<p class=\"p1\">se encontraba en la etapa infecciosa de la enfermedad. Cient\u00edficos del Centro de Control de Enfermedades Infecciosas (CDC) demostraron que el tipo de virus del sarampi\u00f3n en este brote era id\u00e9ntico al tipo de virus que caus\u00f3 un gran brote en las Filipinas en 2014 (Zipprich <i>et al.<\/i>, 2015).<\/p>\n<p class=\"p1\">La regi\u00f3n de las Am\u00e9ricas fue declarada libre de rub\u00e9ola y del s\u00edndrome de rub\u00e9ola cong\u00e9nita en 2015, y del sarampi\u00f3n en 2016 por un comit\u00e9 internacional de expertos (OPS, 2016). La eliminaci\u00f3n de estas tres enfermedades fue el punto culminante de un esfuerzo de 22 a\u00f1os que incluy\u00f3 la vacunaci\u00f3n masiva contra el sarampi\u00f3n, la parotiditis y la rub\u00e9ola en todo el continente. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, el virus es sumamente contagioso y aunado a que los casos en la regi\u00f3n de Europa se cuadruplicaron en 2017, se incrementa el riesgo de importaciones de casos de sarampi\u00f3n a los pa\u00edses en las Am\u00e9ricas. En los primeros meses de 2018 son once los pa\u00edses que han notificado casos confirmados: Argentina, Ecuador, Guatemala y Antigua y Barbuda (1 caso), Brasil (63 casos), Canad\u00e1 (5 casos), Colombia (6 casos), Estados Unidos de Am\u00e9rica (41 casos), M\u00e9xico (4 casos), Per\u00fa (2 casos) y Venezuela (279 casos) (OPS, 2018).<\/p>\n<p class=\"p1\">La vacunaci\u00f3n constituye una de las m\u00e1s grandes historias de \u00e9xito dentro del sector salud. El programa extendido de vacunaci\u00f3n implementado por la OMS en 1974 alrededor del mundo ha sido muy exitoso con coberturas que aumentaron de 5 a 80% en muchos pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo (OMS, 2013). Espec\u00edficamente, el esquema pedi\u00e1trico dado a una cohorte hipot\u00e9tica de 4 millones de ni\u00f1os nacidos en 2009 prevendr\u00e1 aproximadamente 20 millones de enfermedades y 42,000 muertes en el tiempo de vida de la cohorte (Callender, 2016).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>BREVE HISTORIA DE LAS VACUNAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">La historia de las vacunas se remonta quiz\u00e1 hasta los tiempos de Hip\u00f3crates 400 a.C., el padre de la medicina moderna, quien describi\u00f3 las paperas, la difteria y la ictericia epid\u00e9mica entre otras condiciones (Shulman, 2004). Los m\u00e9todos m\u00e1s tempranos de inmunizaci\u00f3n y protecci\u00f3n fueron realizados contra la viruela alrededor de 1000 d.C., y son atribuidos a los chinos. La bibliograf\u00eda describe que el hijo de un personaje ilustre chino fue inoculado contra la viruela haciendo que inhalara costras pulverizadas de lesiones de viruela (The College of Physicians of Philadelphia, 1885). Otro m\u00e9todo usado para la inoculaci\u00f3n era la remoci\u00f3n de fluido de las p\u00fastulas de un individuo infectado y subsecuentemente frotando la piel de un individuo sano, procedimiento llamado variolaci\u00f3n. Este procedimiento fue introducido m\u00e1s tarde en Turqu\u00eda alrededor de 1672, mucho antes de alcanzar Europa (Fissell y Marble, 1996). Fue hasta 1721 que la variolaci\u00f3n se introdujo en la Gran Breta\u00f1a (The Immunization Action Coalition, 2013). La variolaci\u00f3n ten\u00eda una tasa de mortalidad de hasta 2%, comparada con 14% por la adquisici\u00f3n natural de la enfermedad.<\/p>\n<p class=\"p1\">A pesar de esto, la variolaci\u00f3n fue luego introducida en Am\u00e9rica (Henry, 1921). Hacia finales del siglo XVIII, Edward Jenner describi\u00f3 el hallazgo de una t\u00e9cnica de inmunizaci\u00f3n m\u00e1s segura que la varioliaci\u00f3n, la vacunaci\u00f3n. Jenner observ\u00f3 que algunas lecheras eran inmunes a la viruela debido a su previa infecci\u00f3n con el virus de la viruela del ganado, usualmente transmitida de ganado vacuno infectado (Riedel, 2005). El virus de la viruela del ganado causa infecciones leves en el ser humano, pero induce una respuesta inmune que provee protecci\u00f3n cruzada contra la infecci\u00f3n por viruela. En 1796 Jenner inocul\u00f3 a un ni\u00f1o de 8 a\u00f1os llamado James Phipps usando material de una lesi\u00f3n fresca de las manos de una lechera infectada con la viruela del ganado.<\/p>\n<p class=\"p1\">Despu\u00e9s de varios d\u00edas, Jenner inocul\u00f3 al ni\u00f1o otra vez, pero con material fresco de una lesi\u00f3n de viruela y not\u00f3 que el ni\u00f1o no contrajo la enfermedad, probando con esto que se encontraba completamente protegido (Riedel, 2005). Estos hallazgos sentaron las bases para el desarrollo de todas las subsecuentes vacunas basadas en la atenuaci\u00f3n de un organismo. La vacunaci\u00f3n fue adoptada r\u00e1pidamente como una herramienta de salud p\u00fablica en Europa y los Estados Unidos.<\/p>\n<p class=\"p1\">La viruela fue la primera enfermedad erradicada por vacunaci\u00f3n, un hito logrado en 1979 (Henderson, 2009). La erradicaci\u00f3n del virus de la peste bovina, formalmente reconocida por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud en 2011, representa otro adelanto en el control de las enfermedades infecciosas (Henderson, 2009). La siguiente vacuna humana en ser desarrollada usando el principio de atenuaci\u00f3n fue la vacuna de la rabia, desarrollada por Pasteur y probada en un hombre en 1885 (Geison, 2016); sin embargo, esta vacuna causaba frecuentemente efectos serios adversos. La mayor\u00eda de las vacunas contra la rabia actualmente est\u00e1n basadas en virus crecidos en cultivos celulares y luego inactivados (Wu, Smith y Rupprecht, 2011). La adquisici\u00f3n de la habilidad de crecer virus en cultivos de tejido por un periodo extendido permiti\u00f3 el desarrollo de vacunas atenuadas contra el sarampi\u00f3n y la poliomielitis en los cincuenta y los sesenta (Wilson, 1963). Subsecuente- mente, muchas otras vacunas han sido desarrolladas usando el principio de atenuaci\u00f3n, incluyendo la rubeola, influenza, rotavirus, tuberculosis y tifoidea.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las vacunas basadas en organismos atenuados generalmente inducen una respuesta inmune fuerte y sostenida, inducen m\u00e1s inmunidad efectiva en las superficies mucosas que las vacunas de organismos muertos y son usualmente m\u00e1s f\u00e1ciles y baratas de fabricar. Sin embargo, como estas vacunas son organismos vivos, las mutaciones pueden ocurrir en las cepas de las vacunas atenuadas con reversi\u00f3n a virulencia, como se ha visto raramente con la vacuna oral de la polio, la cual causa par\u00e1lisis en aproximadamente 1 en 2 millones de receptores (Wilson, 1963). Una alternativa m\u00e1s segura son las vacunas hechas de microorganismos muertos y en el comienzo del siglo XX se desarrollaron y usaron las vacunas para neumococo, meningococo y bacilo tifoideo. \u00c9stas son menos inmunog\u00e9nicas y a menudo causan efectos adversos, por lo que se ha optado por vacunas con subunidades de los microorganismos (Greenwood, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\">Los signos y s\u00edntomas del t\u00e9tanos y la difteria son causados por toxinas solubles producidas por la bacteria, y al principio del siglo XX se desarrollaron antitoxinas para tratar y prevenir estas infecciones con algo de \u00e9xito. Sin embargo, la protecci\u00f3n que produc\u00edan estas antitoxinas era de corta duraci\u00f3n, por lo que en 1920 se observ\u00f3 que la protecci\u00f3n sostenida contra estas infecciones podr\u00eda llevarse a cabo por inmunizaci\u00f3n con una toxina modificada (toxoide). El toxoide tet\u00e1nico, el toxoide de difteria y una vacuna para tosferina (DPT) se desarrollaron en 1931 y permanecen como componentes clave de los programas de inmunizaci\u00f3n infantil alrededor del mundo (Greenwood, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\">M\u00e1s adelante, el DPT fue usado en combinaci\u00f3n con las vacunas de hepatitis b y <i>Heamophilus influenzae <\/i>tipo b (Hib), una combinaci\u00f3n ampliamente conocida como vacuna pentavalente. Para finales de los cincuenta, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os en los pa\u00edses desarrollados recib\u00edan de rutina la vacunaci\u00f3n con DPT, polio y en algunos pa\u00edses la vacunaci\u00f3n contra tuberculosis (Greenwood, 2014). Consecuentemente, la incidencia de estas infecciones como problema de salud p\u00fablica declinaron sustancialmente.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/figura1-e1533843847819.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8067 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/figura1-e1533843847819.png\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"575\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>LA VACUNACI\u00d3N EN M\u00c9XICO<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">En M\u00e9xico, la primera actividad masiva de vacunaci\u00f3n inici\u00f3 en 1804, cuando el m\u00e9dico espa\u00f1ol Francisco Javier Balmis, por orden del rey Carlos IV, introdujo\u00a0la vacunaci\u00f3n contra la viruela (Castillo, 1960; Franco-Paredes, Lammoglia y Santos-Preciado, 2005). La vacunaci\u00f3n se realizaba brazo a brazo y transit\u00f3 lentamente entre la poblaci\u00f3n mexicana. En 1922 se inici\u00f3 la aplicaci\u00f3n de un biol\u00f3gico procedente de ganado bovino. Sin embargo, fue hasta 1973 que se estableci\u00f3 el programa nacional de inmunizaciones. En 1986 se instaur\u00f3 la Cartilla Nacional de Vacunaci\u00f3n y se establecieron los d\u00edas nacionales de vacunaci\u00f3n con el af\u00e1n, la preocupaci\u00f3n y la dedicaci\u00f3n de eliminar la polio (Santos, 2014).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/imagen_libre-e1533843954288.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8068 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/imagen_libre-e1533843954288.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"426\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">En 1990 hubo situaciones que impactaron la salud en M\u00e9xico y el rumbo de las acciones de vacunaci\u00f3n. Primero, un brote de sarampi\u00f3n, que realmente empez\u00f3 en 1989 y que ocasion\u00f3 cerca de 6,000 defunciones. Esto puso de manifiesto que las coberturas en nuestro\u00a0pa\u00eds eran insuficientes, s\u00f3lo 46 de cada 100 ni\u00f1os ten\u00edan su esquema completo. Otro aspecto fue el compromiso adquirido para mejorar las condiciones de vida y protecci\u00f3n de los ni\u00f1os en la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, en la que particip\u00f3 M\u00e9xico, junto a otros 71 pa\u00edses.<\/p>\n<p class=\"p1\">El programa de vacunaci\u00f3n en M\u00e9xico ha permitido la erradicaci\u00f3n de la viruela y la polio, la eliminaci\u00f3n del sarampi\u00f3n, la rub\u00e9ola y el s\u00edndrome de rub\u00e9ola cong\u00e9nita, la difteria y el t\u00e9tanos neonatal, y una reducci\u00f3n importante en algunas enfermedades inmunoprevenibles, como las enfermedades diarreicas por rotavirus y las infecciones graves por <i>Haemophilus influenzae <\/i>tipo b y <i>Streptococcus pneumoniae <\/i>(Santos, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>LOS MOVIMIENTOS ANTIVACUNA<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">El \u00e9xito de las vacunas no ha sido completo en enfermedades como el sarampi\u00f3n y las paperas, ya que todav\u00eda ocurren brotes en los pa\u00edses industrializados donde se ha declinado la cobertura en la vacunaci\u00f3n. Esta declinaci\u00f3n ha sido una consecuencia, debida, entre otras cosas, a la resistencia a la vacunaci\u00f3n impulsada por un <i>lobby <\/i>activo antivacunaci\u00f3n. Los movimientos antivacuna se conocen desde 1869 cuando se fund\u00f3 la Liga Antivacunaci\u00f3n Obligatoria en Reino Unido y luego en 1882 en Estados Unidos; esto como respuesta a la vacunaci\u00f3n contra la viruela (Schwartz, 2012).<a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre2-e1533844105628.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8069 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre2-e1533844105628.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"404\" \/><\/a>En 1970 y 1980 surgi\u00f3 una tremenda controversia en Reino Unido por la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo que describ\u00eda un peque\u00f1o n\u00famero de 36 ni\u00f1os que se cre\u00eda hab\u00edan desarrollado complicaciones neurol\u00f3gicas despu\u00e9s de la inmunizaci\u00f3n con la vacuna antitosferina de c\u00e9lulas completas (Baker, 2003). La controversia dio lugar a la creaci\u00f3n de una Asociaci\u00f3n de Padres de Ni\u00f1os Da\u00f1ados por Vacunaci\u00f3n y se inici\u00f3 un pleito legal\u00a0e investigaciones que finalizaron en 1988, concluyendo que el riesgo neurol\u00f3gico por la vacuna era muy bajo.<\/p>\n<p class=\"p1\">El impacto de esta controversia fue abrumador. La inmunizaci\u00f3n contra tosferina disminuy\u00f3 de 77 a 33%. Se registraron, en ese periodo, cuatro brotes significativos de tosferina, en 1979, uno de ellos en el Reino Unido con 102,500 casos y 36 fatalidades estimadas (Baker, 2003). A finales de los noventa e inicio de 2000 surgi\u00f3 otra controversia entre el autismo y la vacuna triple viral (sarampi\u00f3n, paperas y rub\u00e9ola, SRP). Un m\u00e9dico brit\u00e1nico, el Dr. Andrew Wakefield, public\u00f3 un art\u00edculo relacionando la vacuna SRP con autismo y enfermedad inflamatoria intestinal (Wakefield <i>et al., <\/i>1998). Su teor\u00eda era que la vacuna del sarampi\u00f3n viva, aunque atenuada, reaccionaba en los intestinos y daba lugar a sustancias t\u00f3xicas que entraban al torrente sangu\u00edneo y llegaban al cerebro provocando autismo.<a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre3-e1533844273607.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8070 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre3-e1533844273607.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"456\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Este art\u00edculo fue publicado en una de las revistas m\u00e9dicas m\u00e1s prominentes, <i>The Lancet, <\/i>e inmediatamente atrajo la atenci\u00f3n p\u00fablica. El Dr. Wakefield fue luego acusado de fraude e investigaciones manipuladas y sus monumentales hallazgos han sido desacreditados universalmente por las comunidades m\u00e9dicas y cient\u00edficas (Gross, 2009). Varias personalidades y figuras p\u00fablicas del entretenimiento como Jenny McCarthy, Jim Carrey y hasta el presidente Donald Trump han continuado sembrando la semilla de la duda y resisti\u00e9ndose a la evidencia contra la teor\u00eda del Dr. Wakefield (Gross, 2009).<a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre4-e1533844365350.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8071 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre4-e1533844365350.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"429\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Con el advenimiento de las redes sociales, la propagaci\u00f3n de informaci\u00f3n falsa sobre las vacunas ha repuntado en los \u00faltimos a\u00f1os. Un an\u00e1lisis de videos sobre vacunaci\u00f3n en YouTube muestra que 32% se oponen a las vacunas (Callender, 2016). La mitad de estos videos provee informaci\u00f3n que contradice los est\u00e1ndares de referencia. Los argumentos de estos movimientos se basan en el \u201cnegacionismo\u201d, el uso de argumentos duros en ret\u00f3rica que dan la apariencia de legitimidad, pero que s\u00f3lo desean realmente rechazar el consenso cient\u00edfico. La resistencia a la vacunaci\u00f3n es particularmente condenatoria para las enfermedades altamente transmisibles como el sarampi\u00f3n y la gripe (Callender, 2016).<\/p>\n<p class=\"p1\">La influenza o gripe es una infecci\u00f3n viral respiratoria muy contagiosa que causa una enfermedad severa y muerte en poblaciones de alto riesgo. En 1918, la \u201cgripe espa\u00f1ola\u201d pand\u00e9mica fue la responsable de 25-50 millones de muertes mundialmente. Este virus fue inusual y debido a su facilidad de transmisi\u00f3n fue muy mort\u00edfero (Grist, 1979). Se calcula que las epidemias anuales causan de 3 a 5 millones de casos graves y 290,000 a 650,000 muertes. Cuando se aplica la vacuna inactivada de la gripe es 50-60% efectiva en prevenir la hospitalizaci\u00f3n y hasta 80% efectiva previniendo la muerte (Lansbury <i>et al.<\/i>, 2017).<\/p>\n<p class=\"p1\">En relaci\u00f3n a la vacuna de la influenza, tambi\u00e9n se ha dado una inquietante preocupaci\u00f3n por su posible asociaci\u00f3n con el s\u00edndrome de Guillian-Barre o par\u00e1lisis ascendente; sin embargo, la actual formulaci\u00f3n de la vacuna nunca ha mostrado tener esta asociaci\u00f3n. De m\u00e1s reciente introducci\u00f3n, tenemos la vacuna contra el virus del papiloma humano, que se ha desarrollado con la finalidad de prevenir la infecci\u00f3n con tipos oncog\u00e9nicos que dan lugar a c\u00e1ncer cervical, anogenital y orofar\u00edngeo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Se ha demostrado su efectividad en la prevenci\u00f3n de la infecci\u00f3n y estados precancerosos de la enfermedad cervical (Chandler, Edwards y Lindquist, 2018). Se espera que en la pr\u00f3xima d\u00e9cada haya una disminuci\u00f3n importante del c\u00e1ncer cervical entre las mujeres j\u00f3venes vacunadas. Aunque se ha mostrado suficiente evidencia de la seguridad de esta vacuna todav\u00eda hay reticencia a su aplicaci\u00f3n (Hanson <i>et al.<\/i>, 2018). Las razones m\u00e1s comunes aducidas para la aplicaci\u00f3n de esta vacuna en adolescentes son que la vacuna no es necesaria porque la mayor\u00eda de los adolescentes no est\u00e1n sexualmente activos, adem\u00e1s de preocupaciones acerca de la seguridad y efectos colaterales.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>RETOS ACTUALES DE LOS PROGRAMAS DE INMUNIZACI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Aunque la cobertura con el paquete inicial de vacunas de rutina de la infancia (BCG, DPT, sarampi\u00f3n, polio, etc\u00e9tera) es alta en pa\u00edses de bajo y medio desarrollo, as\u00ed como en pa\u00edses industrializados, hay segmentos de la poblaci\u00f3n, a menudo entre las secciones m\u00e1s pobres y vulnerables de la comunidad, que no tienen acceso a ellas (Greenwood, 2014). Muchas m\u00e1s vidas podr\u00edan ser salvadas si estas comunidades tuvieran acceso las vacunas de rutina del Programa Extendido de Vacunaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">El manejo sensible sobre el tema de la seguridad de las vacunas es factor clave para asegurar una alta cobertura. Todas las vacunas tienen efectos colaterales en una peque\u00f1a proporci\u00f3n en sus receptores y \u00e9stos necesitan ser reconocidos, al mismo tiempo que se recalcan los beneficios que acarrea la vacunaci\u00f3n. La vacuna contra el rotavirus provee un claro ejemplo de este principio. Las vacunas contra este virus cusan una condici\u00f3n seria de intuspecci\u00f3n en una peque\u00f1a proporci\u00f3n de receptores, quiz\u00e1 uno a cinco episodios por cada 100,000 vacunados, un riesgo aceptable considerando la mayor reducci\u00f3n de admisiones hospitalarias y muertes logradas con las vacunas (Glass y Parashar, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>DESARROLLO DE NUEVAS VACUNAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">El desarrollo de la una nueva generaci\u00f3n de vacunas ser\u00e1 cada vez m\u00e1s desafiante ya que muchos organismos en los cuales est\u00e1n centrados los esfuerzos tienen estructuras y ciclos de vida complejos, por ejemplo, el par\u00e1sito de la malaria; o son muy efectivos para evadir la respuesta inmune a trav\u00e9s de la diversidad antig\u00e9nica, como el VIH y los virus de la influenza (Greenwood, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\">El desarrollo de nuevas vacunas contra importantes enfermedades infecciosas como el dengue, zika, chicungunya o nuevos coronavirus debe ser m\u00e1s f\u00e1cil usando las tecnolog\u00edas establecidas, pero la modesta\u00a0eficacia de una vacuna contra el dengue recientemente probada, enfatiza que el desaf\u00edo permanece a\u00fan en el desarrollo de m\u00e1s vacunas convencionales (Durham <i>et al.<\/i>, 2018; Sabchareon <i>et al.<\/i>, 2012).<\/p>\n<p class=\"p1\">Los recientes brotes en Am\u00e9rica de infecci\u00f3n por el virus zika han puesto en marcha el desarrollo de una vacuna con la finalidad de eliminar las infecciones prenatales que producen graves efectos en el desarrollo fetal (Durham <i>et al.<\/i>, 2018). Es probable que se desarrollen vacunas efectivas contra los principales agentes infecciosos como VIH, tuberculosis y malaria, aunque es dif\u00edcil predecir cu\u00e1nto tiempo tomar\u00e1, y que eventualmente estas infecciones dejen de representar problemas de salud p\u00fablica (Greenwood, 2014). El m\u00e1ximo beneficio que la vacunaci\u00f3n puede proporcionar contra las enfermedades infecciosas s\u00f3lo se lograr\u00e1 si el esfuerzo es global, adem\u00e1s de altos niveles de vigilancia para detectar la emergencia de nuevos agentes infecciosos potencialmente peligrosos y cepas resistentes a las vacunas de uso rutinario tan r\u00e1pido como sea posible para tomar las medidas que sean necesarias.<a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre5-e1533844743756.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8072 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre5-e1533844743756.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"362\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>CONCLUSI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Por \u00faltimo, \u00bfpodr\u00eda la vacunaci\u00f3n jugar un papel en aminorar la incrementada carga de algunas enfermedades no infecciosas? La prevenci\u00f3n de una alta proporci\u00f3n de c\u00e1nceres cervicales y de h\u00edgado deben ser alcanzables asegurando la vacunaci\u00f3n universal contra hepatitis B y VPH, y la prevenci\u00f3n de algunos c\u00e1nceres de est\u00f3mago y nasofar\u00edngeos pueden ser posibles en comunidades de alto riesgo vacun\u00e1ndolos contra <i>Helicobacter pylori <\/i>y el virus <i>Epstein Barr<\/i>, respectivamente (Greenwood, 2014).<\/p>\n<p class=\"p1\">En la figura 1 se muestra el esquema de vacunaci\u00f3n recomendado para adultos, que pueden sufrir enfermedades en algunos casos m\u00e1s graves que los ni\u00f1os; el estilo de vida, las actividades laborales o riesgo de exposici\u00f3n tambi\u00e9n orientan a recomendaciones espec\u00edficas de vacunaci\u00f3n. Un elemento adicional que explica la importancia de la vacunaci\u00f3n en adultos es la presencia\u00a0de enfermedades cr\u00f3nicas que con frecuencia agravan las enfermedades infecciosas. En las siguientes d\u00e9cadas, la vacunaci\u00f3n probablemente expanda su alcance m\u00e1s all\u00e1 de las infecciones comunes de la ni\u00f1ez, que ha sido su principal \u00e9xito hasta ahora.<a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre6-e1533844851117.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8073 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/libre6-e1533844851117.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"452\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto: carmelia7@hotmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Baker, J.P. (2003). The pertussis vaccine controversy in Great Britain, 1974-1986. <i>Vaccine<\/i>. 21(25-26): 4003- 4010.<\/p>\n<p class=\"p1\">Callender, D. (2016). Vaccine hesitancy: More than a movement. <i>Vacunal Human Vaccines &amp; Immunotherapeutics. <\/i>12(9): 2464-2468.<\/p>\n<p class=\"p1\">Castillo, F.F. del. (1960). <i>Los viajes de don Francisco Javier de Balmis: notas para la historia de la expedicion vacunal de Espa\u00f1a a Am\u00e9rica y Filipinas. <\/i>Mexico: Galas de M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"p1\">Chandler, R.E., Edwards, I.R., y Lindquist, M. (2018). Comment on \u201cSafety of Human Papillomavirus Vaccines: An Updated Review\u201d. <i>Drug Safety<\/i>. 41(5): 537- 538.<\/p>\n<p class=\"p1\">Durham, D.P., et al. (2018). Evaluating Vaccination Strategies for Zika Virus in the Americas. <i>Annals of Internal Medicine. <\/i>168(9): 621.<\/p>\n<p class=\"p1\">Fissell, M.E., y Marble, A.E. (1996). 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Disponible en: https:\/\/www.gob.mx\/cms\/uploads\/attachment\/file\/314225\/APV_Sarampion_06042018.pdf<\/p>\n<p class=\"p1\">Shulman, S.T. (2004). The History of Pediatric Infectious Diseases. <i>Pediatric Research. <\/i>55(1): 163-176.<\/p>\n<p class=\"p1\">The College of Physicians of Philadelphia. (1885). <i>History of Vaccines Timelines. <\/i>Disponible en: http:\/\/www.historyofvaccines.org\/content\/timelines\/all<\/p>\n<p class=\"p1\">The Immunization Action Coalition. (2013). <i>Vaccine Timeline. <\/i>Disponible en: http:\/\/www.immunize.org\/timeline\/<\/p>\n<p class=\"p1\">Wakefield, A., <i>et al. <\/i>(1998). Retracted: Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children. <i>The Lancet. <\/i>351(9103): 637-641.<\/p>\n<p class=\"p1\">Wilson, J.R. (1963). <i>Margin of safety. <\/i>Garden City, NY: Doubleday.<\/p>\n<p class=\"p1\">Wu, X., Smith, T.G., y Rupprecht, C.E. (2011). 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