{"id":7895,"date":"2018-07-09T11:49:15","date_gmt":"2018-07-09T16:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7895"},"modified":"2018-07-09T11:55:34","modified_gmt":"2018-07-09T16:55:34","slug":"recordar-es-vivir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7895","title":{"rendered":"Recordar es vivir"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/portada-2-e1531154733817.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7896 alignnone\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/portada-2-e1531154733817.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"652\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Roberto Mendirichaga*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018<\/p>\n<p class=\"p1\">A casi 30 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del libro <i>La alegr\u00eda de recordar<\/i>, del abogado, exrector de la UANL y hombre de singular talento, Enrique Mart\u00ednez Torres (1916-2016), bueno es evocar su libro, el cual contiene relatos muy amenos y que refieren, en su mayor parte, vivencias infantiles y estudiantiles del autor.<\/p>\n<p class=\"p1\">La obra se divide en tres partes: \u201cEl regreso a mi lugar\u201d, \u201cAbogados en agraz\u201d y \u201cDe otros lugares\u201d, incluyendo una nota biogr\u00e1fica del maestro Genaro Salinas Quiroga, tambi\u00e9n exrector de la instituci\u00f3n. Encabeza el libro un pr\u00f3logo, en el que el autor agradece a Ra\u00fal Gracia Garza la primera lectura del libro, capturado mecanogr\u00e1ficamente por Esther Morales de Villanueva.<\/p>\n<p class=\"p1\">Va una s\u00edntesis tem\u00e1tica del libro, para que el lector pueda asomarse a <i>La alegr\u00eda de recordar<\/i>:<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">I.\u00a0Don Vicente Torres, \u201c[&#8230;] este mi Se\u00f1or Abuelo que fue todo un hombre, porque sin siquiera conocer la luz del alfabeto, me supo transmitir el cari\u00f1o a la vida\u201d; \u201c\u00bfQu\u00e9 fue de aquellos rapaces que como cervatillos inquietos saltaban por las m\u00e1rgenes del r\u00edo, en aquel barrio de mi ciudad natal?\u201d; \u201cDe las fiestas religiosas [&#8230;], las del 12 de diciembre o D\u00eda de Guadalupe es la que llevo m\u00e1s grabada en mi recuerdo [&#8230;]. Entre los danzantes destaca el viejo de la danza [&#8230;]. Lo malo fue que tambi\u00e9n encontr\u00f3 propicio para sus gracejadas la presencia de los rapaces [&#8230;]. Le dio por partir tras de ellos, gritando y restallando el l\u00e1tigo [&#8230;]. Al principio le siguieron el juego, pero luego sintieron que los chicotazos iban en serio [&#8230;]. Agraviados ante esta embestida [&#8230;] los muchachos esta vez se perdieron por el portillo y se escurrieron perdi\u00e9ndose en la obscuridad. El viejo brinc\u00f3 el portillo y en el salto libr\u00f3 la vereda y, al faltarle el suelo, el grito se convirti\u00f3 en alarido de terror cuando se fue volando por los aires [&#8230;]\u201d; la historia de \u201cTo\u00f1ito quiere galletas\u201d; la fallida serenata del maestro peluquero; los aurigas o cocheros de las jardineras y la travesura de un grupo de la generaci\u00f3n 1930-1934 al viejo \u201cContreras\u201d, ideada por Manuel Parre\u00f1o, compa\u00f1ero del autor del libro, son este grupo de relatos.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">II. Abre esta segunda parte con una descripci\u00f3n de la regiomontana Plaza Zaragoza, la Escuela de Verano, el C\u00edrculo Mercantil, Sanborn \u0301s del centro, el paseo de los domingos: sitio de encuentro de muchachos y muchachas&#8230; y m\u00e1s travesuras de los estudiantes; enseguida aparece el siguiente relato, que versa sobre las novatadas en Leyes y c\u00f3mo el grupo de 36 alumnos de primer a\u00f1o se mantuvo unido, estudiando mucho y aprendiendo en los juzgados, \u201cfruto en agraz\u201d que habr\u00eda de madurar en \u201cla actividad profesional y la escuela de la vida\u201d; viene luego la comida en el Topo Chico, donde se destaca la participaci\u00f3n del autor junto con la de sus compa\u00f1eros \u00d3scar Trevi\u00f1o Garza, Ricardo Margain Zozaya, \u00d3scar Ayarzagoitia y Mauro Mart\u00ednez; despu\u00e9s aparecen an\u00e9cdotas sobre el b\u00e9isbol estudiantil, donde figuran varios de los ya mencionados, m\u00e1s Salvador Garza Salinas, Ricardo Flores de la Rosa, Rodolfo Gonz\u00e1lez Castillo, el maestro Genaro Salinas Quiroga y su hijo Genaro Salinas Ruiz; y cierra esta secci\u00f3n con la pesada travesura hecha en despedida de soltero al compa\u00f1ero quien contraer\u00eda matrimonio al siguiente d\u00eda y fue enyesado sin necesitarlo luego de la borrachera de la despedida, para as\u00ed ir \u201cyesificado\u201d al altar y al viaje de bodas&#8230; y enterarse despu\u00e9s de que todo hab\u00eda sido una farsa.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">III. En la tercera parte de <i>La alegr\u00eda de recordar, <\/i>Enrique Mart\u00ednez Torres (EMT), siguiendo a Alfonso de Alva en su libro <i>El alcalde de Lagos <\/i>(tierra de don Ricardo Covarrubias y del maestro Pedro Reyes Vel\u00e1zquez, entre otros), refiere la salom\u00f3nica decisi\u00f3n del alcalde, al\u00a0juzgar sobre una controversia asnal; el siguiente relato trata de otra travesura hecha en Llera, Tamaulipas, a un cazador cojo al que dieron orines humanos a beber, para curarlo de un supuesto piquete de v\u00edbora; \u201cEl ata\u00fad\u201d es un simp\u00e1tico cuento sobre un pasajero que, en el techo de un autob\u00fas, para guarecerse de la lluvia, se meti\u00f3 a un ata\u00fad nuevo, dando un susto may\u00fasculo a otro pasajero, quien pens\u00f3 que el \u201cmuerto\u201d hab\u00eda resucitado; como pen\u00faltimo relato est\u00e1 lo que sucedi\u00f3 entre Cirilo y don Jes\u00fas, agregando los versos de: \u201cSi te encontrares a un tuerto \/ te salvar\u00e1s de milagro, \/ ponle las cruces a un cojo \/ y Dios te libre de un calvo\u201d. Y finalmente la an\u00e9cdota de Cayetano y aquel jefe de polic\u00eda que hubo de pagar la deuda de una camioneta, lo que se dio mediante un ardid del primero.<\/p>\n<p class=\"p1\">En s\u00edntesis, se trata de un libro de amenos relatos, la mayor parte de ellos salpicados con humor norestense y mucho del ingenio y buena prosa del autor. El libro de 122 p\u00e1ginas lleva un retrato a l\u00e1piz del profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea hecho a EMT y vi\u00f1etas de Jaime Flores. Cuidaron de la edici\u00f3n el propio autor y Francisco Soto Armend\u00e1riz. Se imprimi\u00f3 en la Facultad de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n, siendo rector Gregorio Far\u00edas Longoria; secretario general, Lorenzo Vela Pe\u00f1a; y director de la Capilla Alfonsina, Porfirio Tamez Sol\u00eds.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">*Universidad de Monterrey.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto: jose.mendirichaga@udem.edu<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Jos\u00e9 Roberto Mendirichaga* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018 A casi 30 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n del libro La alegr\u00eda de recordar, del abogado, exrector de la UANL y hombre de singular talento, Enrique Mart\u00ednez Torres (1916-2016), bueno es evocar su libro, el cual contiene relatos muy amenos y que refieren, en su mayor parte, vivencias [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-7895","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-al-pie-de-la-letra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7895"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7900,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7895\/revisions\/7900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}