{"id":7865,"date":"2018-07-06T11:38:39","date_gmt":"2018-07-06T16:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7865"},"modified":"2018-09-17T13:41:33","modified_gmt":"2018-09-17T18:41:33","slug":"papel-de-las-areas-naturales-protegidas-en-la-sustentabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7865","title":{"rendered":"Papel de las a\u0301reas naturales protegidas en la sustentabilidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1o7n4VKNQLo_xJEHUsLHUVD1VA1pup8ol\/view\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018<\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas las \u00e1reas naturales protegidas (ANP) se han constituido en la instrumentaci\u00f3n con que cuentan los pa\u00edses para la conservaci\u00f3n de la flora y la fauna silvestres, as\u00ed como de escenarios naturales que se consideran \u00fanicos y que representan parte del patrimonio natural simb\u00f3lico e hist\u00f3rico cultural del ser humano, al mismo tiempo se atesoran con la finalidad de preservar los servicios ecosist\u00e9micos que \u00e9stos aportan a nuestra sociedad (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2013). Por lo cual Murillo y Orozco (2006, p. 8) indican que<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">La constituci\u00f3n de un sistema eficaz de \u00e1reas naturales protegidas es tal vez el reto de mayor peso y alcance en la pol\u00edtica ecol\u00f3gica. Establecerlo y desarrollarlo es una de las tareas de m\u00e1s alta prioridad para el gobierno y la sociedad, en el marco de todos los desaf\u00edos de la gesti\u00f3n ambiental.<\/p>\n<p class=\"p1\">La raz\u00f3n fundamental de pensar as\u00ed est\u00e1 determinada por el hecho de mantener ciertas porciones de un territorio \u2013acu\u00e1tico o terrestre\u2013 cuyo prop\u00f3sito es apuntalar la continuidad de los procesos ecol\u00f3gicos que no han sido perturbados o alterados en sus caracter\u00edsticas fundamentales. Particularmente porque la diversidad biol\u00f3gica contiene un asombroso capital natural cuya cuant\u00eda socioecon\u00f3mica y ecol\u00f3gica a\u00fan se desconoce.<\/p>\n<p class=\"p1\">El esfuerzo realizado a nivel internacional por desarrollar y consolidar una pol\u00edtica para alcanzar una adecuada gesti\u00f3n de los espacios naturales ha permitido a la sociedad considerar las ANP como un bien p\u00fablico que contribuye la edificaci\u00f3n del desarrollo sustentable. Villalobos (2000, p. 33) las considera como \u201cespacios de convergencia de muchos actores, desde pobladores hasta los que se ocupan de la conservaci\u00f3n y estudio de los ecosistemas y la biodiversidad\u201d, donde se puede observar la convergencia de las tres dimensiones que constituyen el desarrollo sustentable: la ecol\u00f3gica, la social y la econ\u00f3mica en derredor de esta herencia natural (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2015).<\/p>\n<p class=\"p1\">Esta nueva visi\u00f3n de sustentabilidad hace del establecimiento de las ANP una instancia para establecer nuevos ordenamientos \u201csobre el uso y manejo de los recursos naturales, modificando la relaci\u00f3n de los habitantes con su entorno y la forma en que comprenden y construyen su espacio\u201d (Durand y Jim\u00e9nez, 2010, p. 60). Aqu\u00ed, la en\u00e9rgica din\u00e1mica social hace un alto para constituir y renovar los actores que subsisten en estos espacios, pero, adem\u00e1s, promueve que broten nuevas relaciones dial\u00e9cticas entre el ser humano y la naturaleza, consider\u00e1ndola desde otra representaci\u00f3n o posici\u00f3n de car\u00e1cter alterno, o bien con una apariencia reformada (Ortega, 2000).<\/p>\n<p class=\"p1\">En el presente manuscrito abordaremos las funciones y el origen de las ANP, de manera sucinta cu\u00e1l es el escenario en su contexto nacional en M\u00e9xico para finalmente hacer unas consideraciones al respecto.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>\u00bfQU\u00c9 SON LAS \u00c1REAS NATURALES PROTEGIDAS?<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">En palabras de Phillips y Miller (UICN\/CAMP, 2000, p. 1), las ANP se erigen como \u201cel coraz\u00f3n de las estrategias de conservaci\u00f3n de nuestra fr\u00e1gil tierra y nuestros vulnerables mares\u201d. Esta sentencia connota de manera velada una necesidad patente y reveladora: la dependencia de toda sociedad al patrimonio natural; dado el valor de los ecoservicios que \u00e9stas otorgan, los cuales seguir\u00e1n en aumento, por lo que ahora las ANP son vistas como una unidad esencial del bienestar de toda sociedad. De tal manera que estos espacios naturales deben ser considerados en el marco de la planificaci\u00f3n y ordenamiento territorial en cualquier pa\u00eds. Es as\u00ed que, en el marco del desarrollo sustentable, los contextos de\u00a0referencia de las ANP, tanto administrativos, operativos como jur\u00eddicos, deber\u00e1n responder a este precepto de sustentabilidad con la finalidad de alcanzar las metas trazadas en los objetivos del desarrollo sustentable (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2016), ya que las ANP se erigen como una estrategia relevante y concluyente para la conservaci\u00f3n <i>in situ <\/i>tanto de la diversidad biol\u00f3gica como cultural.<\/p>\n<p class=\"p1\">De acuerdo a la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (UICN\/CAMP, 2000, p. 5), las ANP eran<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">tradicionalmente consideradas como parques nacionales, reservas naturales y paisajes protegidos, en la actualidad el t\u00e9rmino \u00e1rea protegida abarca enfoques m\u00e1s recientes, como reservas de uso sostenible y \u00e1reas naturales silvestres [&#8230;] define un \u00e1rea natural protegida como una superficie de tierra o mar especialmente consagrada a la protecci\u00f3n y al mantenimiento de la diversidad biol\u00f3gica, as\u00ed como de los recursos naturales y los recursos culturales asociados, y manejada a trav\u00e9s de medios jur\u00eddicos u otros medios eficaces.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esta organizaci\u00f3n de car\u00e1cter internacional reconoce que en el mundo subsisten m\u00e1s de 100 mil ANP, las cuales conllevan distintas denominaciones y son operadas con prop\u00f3sitos diferentes (L\u00f3pez <i>et al., <\/i>2007). La catalogaci\u00f3n adoptada por la UICN en 1994 registra seis clases, de acuerdo a los planes que \u00e9stas persigan (L\u00f3pez <i>et al.<\/i>, 2007, p. 17), y son:<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">I. Reserva natural estricta\/\u00e1rea natural silvestre: \u00e1rea protegida manejada principalmente con fines cient\u00edficos o con fines de protecci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">II. Parque nacional: \u00e1rea protegida manejada principalmente para la conservaci\u00f3n de ecosistema y con fines de recreaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">III. Monumento natural: \u00e1rea protegida manejada principalmente para la conservaci\u00f3n de caracter\u00edsticas naturales espec\u00edficas.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">IV. \u00c1rea de manejo de h\u00e1bitat\/especies: \u00e1rea protegida manejada principalmente para la conservaci\u00f3n, con intervenci\u00f3n a nivel de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">V. Paisaje terrestre y marino protegido: \u00e1rea protegida manejada principalmente para la conservaci\u00f3n de paisajes terrestres y marinos y con fines de uso recreativos.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">VI. \u00c1rea protegida con recursos manejados: \u00e1rea protegida manejada principalmente para la utilizaci\u00f3n sostenible de los ecosistemas naturales.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es menester hacer menci\u00f3n de que las clasificaciones realizadas por la UICN no intentan constituirse en una condici\u00f3n estricta y obligatoria para las entidades\u00a0regulatorias en cada pa\u00eds, m\u00e1s bien pretenden convertirse en gu\u00edas orientadoras que puedan impulsar una gesti\u00f3n adecuada de las ANP, ya que se reconoce que en el marco de orden internacional las configuraciones de car\u00e1cter normativo y t\u00e9cnico para constituirlas son muy amplias y cada naci\u00f3n lo realiza desde los referentes de sus leyes y mandatos territoriales, en los que pueden albergar sistemas naturales representativos, en protecci\u00f3n especial o amenazados.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>G\u00c9NESIS DE LAS \u00c1REAS NATURALES PROTEGIDAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Hoy se ha reconocido que en muchas partes del mundo el entorno ha sido modificado o perturbado por las actividades productivas del ser humano. Esto ha conllevado sin lugar a dudas una alteraci\u00f3n de muchos h\u00e1bitats tanto terrestres como acu\u00e1ticos, donde tambi\u00e9n aquellos sistemas naturales que conceb\u00edamos como pr\u00edstinos ahora se ven paulatinamente degradados en sus condiciones por las presiones propias del avance de los procesos productores de bienes y servicios de nuestras sociedades.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/arboles-e1530893987277.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7866 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/arboles-e1530893987277.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"334\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">De acuerdo a Bah\u00eda de Aguiar <i>et al<\/i>. (2013), en el marco del derrotero de las ANP se tiene como antecedente de partida en el mundo la creaci\u00f3n inicial del Parque Nacional de Yellowstone, el 1 de marzo de 1872, que demarca en la opini\u00f3n social, en ese momento, una honda preocupaci\u00f3n por el resguardo de la vida silvestre. Posterior a este suceso inicia la trayectoria de largo aliento en otras partes el mundo por salvaguardar los bienes naturales, como en M\u00e9xico en 1876, Australia en 1879, Canad\u00e1 en 1885, Nueva Zelanda en 1894, \u00c1frica del Sur en 1898, Argentina en 1903, Espa\u00f1a en 1916, Chile en 1926, Ecuador en 1934 y Venezuela y Brasil en 1937 (Melo, 2002; Murillo y Orozco, 2006; Arias, 2007; Bah\u00eda de Aguiar <i>et al.<\/i>, 2013). Murillo y Orozco (2006, p. 70) mencionan que<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">Aun antes, ya se hab\u00edan empezado a crear \u00e1reas protegidas en Centroam\u00e9rica. En Costa Rica, el primer decreto de conservaci\u00f3n vino poco despu\u00e9s de la independencia, en 1846, cuando se decret\u00f3 la conservaci\u00f3n del Volc\u00e1n Barva en Heredia (todav\u00eda hoy d\u00eda parte del PN Braulio Carrillo) con fines de conservaci\u00f3n de fuentes de agua.<\/p>\n<p class=\"p1\">Como se ha podido observar, las ANP tienen su g\u00e9nesis en el continente americano a finales del siglo XIX, y de acuerdo a Neri <i>et al. <\/i>(2015, p. 87) es \u201ca partir de la d\u00e9cada de los sesenta del siglo pasado [que] su n\u00famero a nivel mundial se increment\u00f3 de forma acelerada, y actualmente la superficie bajo protecci\u00f3n supera 12% de la superficie global\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Principalmente, las atribuciones de las ANP creadas en la d\u00e9cada de los sesenta tu- vieron como principal caracter\u00edstica amparar los recursos naturales de un sitio demarcado por l\u00edmites sin contemplar ning\u00fan v\u00ednculo con el resto del sistema natural, adem\u00e1s se centraba en especies vegetales o animales con rasgos sobresalientes y excepcionales de \u00edndole cient\u00edfico, mismos criterios que fueron empleados para la protecci\u00f3n de algunos parajes naturales (Murillo y Orozco, 2006). Como aspecto complementario subsist\u00eda en este accionar una falta total de planificaci\u00f3n y manejo de las zonas promulgadas como ANP, lo que conllevaba, como consecuencia, que se tuvieran \u201c\u00e1reas naturales protegidas mal ubicadas, no funcionales o sin representaci\u00f3n ecol\u00f3gica de los componentes de la biodiversidad de cada regi\u00f3n\u201d (Neri <i>et al.<\/i>, 2015, p. 87). Se ha intentado revertir esta situaci\u00f3n mediante la protecci\u00f3n de espacios naturales aspirando a \u201creconocer al conjunto del territorio como un todo en el que la naturaleza funciona de forma sist\u00e9mica constituida por nodos (espacios naturales protegidos) interconectados (corredores ecol\u00f3gicos)\u201d (Arias, 2007, p. 104), cuyo cimiento est\u00e1 sostenido en el potencial end\u00f3geno y local que presentan los sitios a resguardar.<\/p>\n<p class=\"p1\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/piedra_alta-e1530894203625.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7867 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/piedra_alta-e1530894203625.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"334\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">En el marco de R\u00edo 92, recordemos que el desarrollo sustentable se yergue como un concepto \u201copcional en nuestro tiempo, que intenta suplir o atemperar las consecuencias estimuladas por las pautas actuales de\u00a0desarrollo que se ostentan en gran parte de los pa\u00edses en el mundo\u201d (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2017, p. 22). En esta misma reuni\u00f3n, como uno de los resultados m\u00e1s relevantes, se promulg\u00f3 el Convenio sobre la Biodiversidad, aprobado por los pa\u00edses participantes y que contiene tres objetivos fundamentales: \u201cla conservaci\u00f3n de la diversidad biol\u00f3gica, el uso sustentable de los elementos de la biodiversidad y, finalmente, procurar una participaci\u00f3n justa y equitativa de los beneficios y frutos que emanen\u00a0de los recursos gen\u00e9ticos\u201d (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2017, p. 23).<\/p>\n<p class=\"p1\">De esta manera, las ANP que conllevan en sus programas operativos las metas trazadas de la sustentabilidad contemplan una labor ardua para sostener la diversidad biol\u00f3gica, el aseguramiento de las funciones ecosist\u00e9micas y el aprovechamiento adecuado de las cargas gen\u00e9ticas que la vida silvestre posee, adem\u00e1s de procurar el bienestar humano de las propias comunidades que las ANP hospedan.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>SITUACI\u00d3N EN M\u00c9XICO<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">En nuestro pa\u00eds se indica que la protecci\u00f3n ambiental emergi\u00f3 de forma hermanada a los antecedentes de las culturas mesoamericanas \u201cque, insertos en una exuberante naturaleza, se relacionaron con su entorno, mostrando siempre un gran respeto hacia ella y un profundo conocimiento sobre la importancia de su conservaci\u00f3n, virtudes estrechamente asociadas con el racional empleo de los recursos\u201d (Melo, 2002, p. 27).<\/p>\n<p class=\"p1\">Entre ellas contamos con la cultura maya, asentada en la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n y cuya articulaci\u00f3n con su ambiente, representado en el bosque tropical, sustentaba todas sus actividades agr\u00edcolas y forestales. Por otra parte, la cultura nahua que se instal\u00f3 en el centro del pa\u00eds, mostr\u00f3 una propensi\u00f3n por mantener la vegetaci\u00f3n y majestuosidad de los bosques que los circundaba (Melo, 2002). En este sentido, Casta\u00f1eda (2006, p. 21) revela que<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">el hecho de que lo sagrado pudiera aparecer en cualquier forma en la naturaleza, implic\u00f3 que las plantas y los animales ocuparan un sitio importante en la simbolog\u00eda antigua. La vegetaci\u00f3n expresaba tambi\u00e9n la presencia de poderes divinos, los animales estimulaban la imaginaci\u00f3n por su forma de volar o por su ferocidad; as\u00ed el \u00e1guila, la serpiente y el jaguar fueron el centro de adoraci\u00f3n de diferentes culturas. Con frecuencia sus cuerpos representaron la expresi\u00f3n transformada de seres sobrenaturales o dioses temidos y respetados.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/mirador-e1530894554223.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7868 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/mirador-e1530894554223.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"336\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Dejando atr\u00e1s estos notables antecedentes, de acuerdo a Melo (2002, p. 28), el precedente oficial concerniente con las ANP en M\u00e9xico \u201cocurre en 1876, cuando el presidente Sebasti\u00e1n Lerdo de Tejada dispuso expropiar, por causa de utilidad p\u00fablica, la zona boscosa del Desierto de los Leones [&#8230;] decretada en 1917 como el primer parque nacional\u201d. Posteriormente se sigui\u00f3 una larga trayectoria en esta materia en nuestro pa\u00eds, donde ahora coexisten varios espacios naturales protegidos cuyas categor\u00edas, de acuerdo al marco legal, pueden ser reconocidas como federales, estatales, municipales y privadas. En el contexto de orden federal, de acuerdo a la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c1reas Naturales Protegidas (Conanp, 2018), en M\u00e9xico constan 45 reservas de la biosfera, 66 parques nacionales, cinco monumentos naturales, ocho \u00e1reas de protecci\u00f3n de recursos naturales, 40 \u00e1reas de protecci\u00f3n de fauna y flora y 18 santuarios, los cuales albergan 908,395.20 kil\u00f3metros cuadrados del territorio nacional. Mientras que, en el \u00e1mbito estatal, 22 entidades federativas cuentan con disposiciones legales y decretos para instituirlas, creando as\u00ed los denominados sistemas estatales de \u00e1reas naturales protegidas.<\/p>\n<p class=\"p1\">En el contexto legal, \u00e9stas se encuentran consideradas reglamentariamente en el art\u00edculo 46 de la Ley General del Equilibrio Ecol\u00f3gico y la Protecci\u00f3n al Ambiente, promulgada en1988, y para su establecimiento deben contemplar, en la propuesta documental de la delimitaci\u00f3n y ubicaci\u00f3n del sitio, la particularidad a la que se sujetar\u00e1 el \u00e1rea considerada, la descripci\u00f3n y detalle de las acciones que se podr\u00e1n realizar, as\u00ed como<\/p>\n<p class=\"p1\">las restricciones de \u00e9stas, la motivaci\u00f3n y fundamentaci\u00f3n administrativa y legal para la creaci\u00f3n del ANP, la elaboraci\u00f3n de un plan de manejo y las directrices que demarquen el uso y beneficio del aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Con la finalidad de coadyuvar con \u201cnuevos componentes de protecci\u00f3n, preservaci\u00f3n, conservaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n para mantener las poblaciones de flora y fauna, as\u00ed como los sistemas naturales de manera aceptable\u201d (Cant\u00fa-Mart\u00ednez, 2017, p. 24).<\/p>\n<p class=\"p1\">Este procedimiento ha estado presente en la gran mayor\u00eda de las ANP en M\u00e9xico, cre\u00e1ndose a la luz de la preocupaci\u00f3n de instancias externas como las instituciones de educaci\u00f3n superior y de las organizaciones no gubernamentales que, aunado al apoyo gubernamental, permite que se instauren. Riemann <i>et al. <\/i>(2011, p.144) se\u00f1ala que en nuestra naci\u00f3n, a<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">diferencia de otros pa\u00edses donde el establecimiento de un \u00e1rea protegida frecuentemente implica el desalojo de la poblaci\u00f3n que en ella habita [&#8230;] en M\u00e9xico las ANP se han creado donde existen centros de poblaci\u00f3n [&#8230;] En aparente reconocimiento a esa condici\u00f3n cultural, la pol\u00edtica de establecimiento de ANP considera a la poblaci\u00f3n residente como un componente fundamental.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es relevante mencionar que el involucramiento de la sociedad civil y la participaci\u00f3n social son fundamentales para un id\u00f3neo manejo de las ANP, esto promueve que las comunidades que se encuentran circunscritas en su pol\u00edgono, sin entorpecer la din\u00e1mica social imperante, hagan ajustes, aunque estos sean lentamente, hacia comportamientos que favorezcan la conservaci\u00f3n de las ANP y que con ello mejoren su calidad de vida y la calidad ambiental del medio que les circunda. Para esto, las autoridades concernientes realizan talleres y\u00a0consultas de trabajo con el prop\u00f3sito de sensibilizar a la poblaci\u00f3n en torno al establecimiento de las ANP (Villalobos, 2000). Aunado a lo anterior, se pretende que la historia social forjada entre las comunidades y su entorno se siga fortaleciendo, pero ahora mediante nuevas formas de convivencia.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>CONSIDERACIONES FINALES<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Las ANP se constituyen en espacios naturales que contemplan sitios que a\u00fan conservan sus caracter\u00edsticas pr\u00edstinas y cuyas modificaciones proceden exclusivamente de las creadas por los procesos naturales; por otra parte, incluyen aquellos otros lugares que conllevan en su constituci\u00f3n modificaciones realizadas por las actividades del ser humano, pero que a\u00fan conservan su estructura natural. Adem\u00e1s, se debe hacer hincapi\u00e9 en que estas ANP tambi\u00e9n contemplan la procuraci\u00f3n de aquellos recursos culturales asociados. En t\u00e9rminos muy concretos, de acuerdo con estas caracter\u00edsticas, consisten en conceder a un espacio territorial un r\u00e9gimen jur\u00eddico diferente con la finalidad de proteger, preservar, administrar y aprovechar sustentablemente los recursos, dada la singularidad y representatividad de sus elementos en el \u00e1mbito ambiental, social, econ\u00f3mico, cient\u00edfico y cultural.<\/p>\n<p class=\"p1\">Para nuestro pa\u00eds, las ANP representan una acci\u00f3n fundamental en materia de pol\u00edtica p\u00fablica, ya que cumplen con la finalidad de mantener el capital natural que se posee dadas las caracter\u00edsticas fisiogr\u00e1ficas presentes en nuestro territorio; recordemos que nuestra naci\u00f3n aloja aproximadamente 10% de las especies documentadas en el mundo, de las cuales muchas son end\u00e9micas, y a\u00fan se desconoce con exactitud el impacto socioecon\u00f3mico y ambiental que significa para nuestra sociedad gran parte de ese patrimonio natural que se ostenta.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FCB.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto: cantup@hotmail.com; pedro.cantum@uanl.mx<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Arias, E. (2007). La planificaci\u00f3n en los espacios naturales protegidos: aplicaci\u00f3n de los PORN en las cordilleras b\u00e9ticas andaluzas. Investigaciones Geogr\u00e1ficas. 44: 103-127.<\/p>\n<p class=\"p1\">Bah\u00eda de Aguiar, P.C., Souza dos Santos, A.M. &amp; de Oliveira, E. (2013). \u00c1reas naturais protegidas: um breve hist\u00f3rico do surgimento dos parques nacionais e das reservas extrativistas. Revista Geogr\u00e1fica de Am\u00e9rica Central. 50: 195\u2013213.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2013). La importancia social de los sistemas naturales para la sustentabilidad. Ciencia UANL. 16 (61): 38-43.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015). Desarrollo Sustentable. Antes y Despu\u00e9s de R\u00edo +20. M\u00e9xico. Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n y Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2016). Los nuevos desaf\u00edos del desarrollo sustentable hacia 2030. Ciencia UANL. 19(78): 27-32.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2017). La diversidad biol\u00f3gica en la sustentabilidad. Ciencia UANL. 20(84): 22-25.<\/p>\n<p class=\"p1\">Casta\u00f1eda, J. (2006). Las \u00e1reas naturales protegidas de M\u00e9xico de su origen precoz a su consolidaci\u00f3n tard\u00eda. Scripta Nova. Revista Electr\u00f3nica de Geograf\u00eda y Ciencias Sociales. 10(218). Disponible en: http:\/\/www.ub.edu\/geocrit\/sn\/sn- 218-13.htm<\/p>\n<p class=\"p1\">Conanp (2018). \u00c1reas naturales protegidas. Disponible en: http:\/\/www.biodiversidad.gob.mx\/region\/areasprot\/enmexico.html<\/p>\n<p class=\"p1\">Durand, L., y Jim\u00e9nez, J. (2010). Sobre \u00e1reas naturales protegidas y la construcci\u00f3n de no-lugares. Notas para M\u00e9xico. Revista Lider. 16(12): 59-72.<\/p>\n<p class=\"p1\">Diario Oficial de la Federaci\u00f3n (1988). Ley General del Equilibrio Ecol\u00f3gico y la Protecci\u00f3n al Ambiente. Nueva Ley. 28 de enero. \u00daltima reforma publicada DOF 19-01-2018. Dis- ponible en: http:\/\/biblioteca.semarnat.gob.mx\/janium\/Docu- mentos\/Ciga\/agenda\/PP03\/LGEEPA.pdf<\/p>\n<p class=\"p1\">L\u00f3pez, A. et al. (2007). Utilizaci\u00f3n de las categor\u00edas de gesti\u00f3n de \u00e1reas protegidas de UICN en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea. Sevilla. Consejer\u00eda de Medio Ambiente de la Junta de Anda- luc\u00eda y UICN.<\/p>\n<p class=\"p1\">Melo, C. (2002). \u00c1reas naturales protegidas de M\u00e9xico en el siglo XX. M\u00e9xico. Instituto de Geograf\u00eda-Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"p1\">Murillo, F.J., y Orozco, J. (2006). El turismo alternativo en las \u00e1reas naturales protegidas. Guadalajara. Universidad de Guadalajara.<\/p>\n<p class=\"p1\">Neri B., M., Vargas, A.S., y Guerrero, J.D. (2015). Representatividad ecol\u00f3gica de las \u00e1reas naturales protegidas del Estado de Puebla, M\u00e9xico. Ecolog\u00eda Aplicada. 14(2): 87-93.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ortega, J. (2000). Los horizontes de la geograf\u00eda. Barcelona. <span class=\"s1\"><b>\u00a0<\/b><\/span>Ariel.<\/p>\n<p class=\"p1\">Riemann, H., Santes-\u00c1lvarez, R.V., y Pombo, A. (2011). El papel de las \u00e1reas naturales protegidas en el desarrollo local. El caso de la pen\u00ednsula de Baja California. Gesti\u00f3n Pol\u00edtica y P\u00fablica. 20(1): 141-172.<\/p>\n<p class=\"p1\">UICN\/CAMP (2000). \u00c1reas protegidas. Beneficios m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras. Suiza. UICN.<\/p>\n<p class=\"p1\">Villalobos, I. (2000). \u00c1reas naturales protegidas: instrumento estrat\u00e9gico para la conservaci\u00f3n de la biodiversidad. Gaceta Ecol\u00f3gica. 54: 24-34.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa-Mart\u00ednez* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018 En las \u00faltimas d\u00e9cadas las \u00e1reas naturales protegidas (ANP) se han constituido en la instrumentaci\u00f3n con que cuentan los pa\u00edses para la conservaci\u00f3n de la flora y la fauna silvestres, as\u00ed como de escenarios naturales que se consideran \u00fanicos y que representan parte del patrimonio natural simb\u00f3lico e [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7865","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sustentabilidad-ecologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7865"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7865\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8183,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7865\/revisions\/8183"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}