{"id":7794,"date":"2018-06-06T10:27:49","date_gmt":"2018-06-06T15:27:49","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7794"},"modified":"2018-06-06T12:22:29","modified_gmt":"2018-06-06T17:22:29","slug":"el-cine-mexicano-y-el-tlcan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7794","title":{"rendered":"El cine mexicano y el TLCAN"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Lucila Hinojosa C\u00f3rdova*, Jos\u00e9 Antonio Padr\u00f3n Machorro*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.29105\/cienciauanl21.89-2\">https:\/\/doi.org\/10.29105\/cienciauanl21.89-2<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>RESUMEN<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">En este trabajo se analizan los efectos que en la producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y consumo cinematogr\u00e1ficos de pel\u00edculas mexicanas han tenido las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales, desregulaciones y apertura del mercado de la industria cinematogr\u00e1fica nacional que se adoptaron desde la firma del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN) entre M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1 en 1992, el cual cumpli\u00f3, en enero de 2017, 25 a\u00f1os de haberse firmado. Se realiz\u00f3 un an\u00e1lisis de la producci\u00f3n a nivel nacional durante el periodo 1990- 2016; de la exhibici\u00f3n a nivel local de la oferta de pel\u00edculas mexicanas en los cines comerciales de Monterrey, M\u00e9xico; y del consumo, con base en los indicadores de asistencia e ingreso en taquilla.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Palabras clave: <\/b><i>cine mexicano, TLCAN, producci\u00f3n, exhibici\u00f3n, consumo.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>ABSTRACT<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\"><i>This paper analyzes the effects on film production, circulation and consumption of Mexican films of the neoliberal economic policies, deregulation and market opening of the national film industry that have been adopted since the signing of the North American Free Trade Agreement (NAFTA) between Mexico, the United States and Canada in 1992, which celebrated its 25th anniversary in January 2017. An analysis was made of production at the national level during the period 1990-2016; of the local screening of Mexican films in commercial cinemas in Monterrey, Mexico; and of consumption, based on attendance and box-office entry indicators.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\"><b><i>Keywords: <\/i><\/b><i>mexican cinema, NAFTA, production, screening, consumption.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\">El 1 de enero de 2017 se cumplieron 25 a\u00f1os de la firma del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN o NAFTA), entre M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1. En este periodo se ha transformado la mayor\u00eda de los procesos productivos y de servicios del pa\u00eds para tratar de incorporarse a la din\u00e1mica mundial de la globalizaci\u00f3n de los mercados, pero con diferentes y asim\u00e9tricos efectos. Algunos de estos sectores est\u00e1n revisando sus resultados con el prop\u00f3sito de participar en la renegociaci\u00f3n que las autoridades de los tres pa\u00edses est\u00e1n organizando, por lo cual es un buen momento para examinar tambi\u00e9n su impacto en la industria cinematogr\u00e1fica mexicana y, en su caso, evaluar o no su renegociaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">La adopci\u00f3n de pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales, como la apertura de los mercados, las privatizaciones de los sectores productivos y de servicios, y las desregulaciones o cambios regulatorios fueron las condiciones estructurales que facilitaron la entrada de M\u00e9xico a la din\u00e1mica de la globalizaci\u00f3n, que si bien inici\u00f3 desde finales de la d\u00e9cada de 1980 fue en la de 1990 que se reafirm\u00f3 en el contexto del TLCAN.<\/p>\n<p class=\"p1\">El sector de la industria cinematogr\u00e1fica fue uno de los sectores m\u00e1s afectados por estos cambios. La implicaci\u00f3n m\u00e1s seria del TLCAN es que lleg\u00f3 a convertirse en nuestra respuesta b\u00e1sica a la globalizaci\u00f3n, proporcionando una gran oportunidad para acceder al mercado estadounidense de manera preferencial y de hacernos atractivos a la inversi\u00f3n extranjera, pero al mismo tiempo con el gran desaf\u00edo de habernos insertado muy r\u00e1pidamente en un entorno de libre mercado asim\u00e9trico, donde tuvimos que competir, de la noche a la ma\u00f1ana, con pa\u00edses y empresas poderosos, sin apoyos de transici\u00f3n como los que operan en otros contextos como el europeo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Entre los beneficios estar\u00edan el aumento en las exportaciones y la inversi\u00f3n extranjera, sin descuidar el mercado interno, al impulsar el mercado nacional y las inversiones mediante acciones de fomento. Desafortunadamente, el TLCAN arranc\u00f3 sin que M\u00e9xico estableciera las condiciones internas para una participaci\u00f3n competitiva, al menos en el sector cinematogr\u00e1fico.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u00bfCu\u00e1les han sido las consecuencias que las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales como la apertura de los mercados, desregulaciones y privatizaciones inherentes al TLCAN han tenido en el circuito productivo de la industria del cine mexicano?<\/p>\n<p class=\"p1\">La firma de este tratado trajo consigo cambios incluso antes de que entrara en vigor en 1994: ca\u00edda en la producci\u00f3n, concentraci\u00f3n en la distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n, disminuci\u00f3n en la asistencia y la taquilla (consumo).<\/p>\n<p class=\"p1\">Quiz\u00e1 el factor m\u00e1s decisivo de estos cambios fue que a las dos semanas de haberse firmado el TLCAN, en 1992, se promulg\u00f3 una nueva Ley Federal de Cinematograf\u00eda que, junto con su reglamento, \u201clegalizaron\u201d lo que luego se vio como una \u201ctransformaci\u00f3n\u201d, y no crisis, del circuito productivo de esta industria.<\/p>\n<p class=\"p1\">Los antecedentes de la legislaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica mexicana se remontan a 1913, cuando se publica el primer ordenamiento en la materia, en 1919 surge el reglamento de la censura cinematogr\u00e1fica, y en 1947 se expide el Reglamento de la Comisi\u00f3n Nacional de Cinematograf\u00eda. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1949, se aprueba la Ley de la Industria Cinematogr\u00e1fica, la cual es reformada en 1952. En esta Ley se obligaba a los exhibidores a dar espacio de 50% de las pantallas a la producci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cuando se modific\u00f3 la Ley de Cine en 1992, se \u201centreg\u00f3\u201d la distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n a las fuerzas del mercado, l\u00e9ase el oligopolio transnacional que las controla, sin protecci\u00f3n alguna para nuestro patrimonio cinematogr\u00e1fico. En su Art\u00edculo 19, relativo a la exhibici\u00f3n, se estipul\u00f3 que la exhibici\u00f3n de pel\u00edculas mexicanas en nuestras pantallas deb\u00eda ir disminuyendo un porcentaje a partir de 1993, para quedar en 10% en 1997. Parad\u00f3jicamente, en el TLCAN qued\u00f3 asentado en el Anexo I, de la lista de M\u00e9xico, que \u201cel treinta por ciento del tiempo anual en pantalla en cada sala, puede ser reservado a las pel\u00edculas producidas por personas mexicanas dentro o fuera del territorio de M\u00e9xico\u201d. En pocas palabras, el TLCAN result\u00f3 m\u00e1s \u201cben\u00e9volo\u201d que nuestra propia legislaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esta Ley decretada en 1992 ha tenido varias adiciones en 1999, 2002, 2006, 2010 y 2015, pero ninguna ha tenido repercusiones significativas en apoyo a la industria del cine, al contrario, sigue restringiendo la exhibici\u00f3n de pel\u00edculas mexicanas a 10%, contraviniendo el fomento, conservaci\u00f3n y difusi\u00f3n de nuestro patrimonio nacional. Fue a partir de entonces que se vino la ca\u00edda de la producci\u00f3n en r\u00e1pido descenso, provocando una crisis de la que se ha venido recuperando en la \u00faltima d\u00e9cada.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>OBJETIVO DE LA INVESTIGACI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Este documento forma parte de una l\u00ednea de investigaci\u00f3n que se ha desarrollado desde 1998 a la fecha (Hinojosa 2002, 2003, 2007, 2012, 2016), con el prop\u00f3sito de analizar los efectos que en la producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y consumo cinematogr\u00e1ficos de pel\u00edculas mexicanas han tenido las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales, desregulaciones y apertura del mercado de la industria cinematogr\u00e1fica nacional que se adoptaron desde la firma del TLCAN.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>M\u00c9TODO<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">El estudio que se ha realizado es no experimental, de tipo mixto, longitudinal y descriptivo, desde una perspectiva global\/local. Como t\u00e9cnicas de estudio se han utilizado la investigaci\u00f3n documental, el an\u00e1lisis de contenido, la encuesta y la entrevista. Se revisan, entre otros documentos, la normativa vigente y sus actualizaciones, investigaciones recientes y documentos oficiales como los informes del Instituto Mexicano de Cinematograf\u00eda (Imcine) en cuanto a la producci\u00f3n, exhibici\u00f3n y consumo de pel\u00edculas, para contar con un marco de referencia nacional con el cual contrastar la evidencia emp\u00edrica local obtenida del an\u00e1lisis de la oferta que se exhibe en los cines comerciales de Monterrey, aplicando el an\u00e1lisis de contenido a las carteleras cinematogr\u00e1ficas publicadas en el peri\u00f3dico <i>El Norte<\/i>, el de mayor circulaci\u00f3n en la ciudad, con un tama\u00f1o de muestra de dos semanas compuestas por a\u00f1o durante el periodo 1992-2015, utilizando el intervalo como proceso de selecci\u00f3n para obtener muestras representativas de cada a\u00f1o, tama\u00f1o de muestra v\u00e1lido para un an\u00e1lisis de contenido de mensajes difundidos en los medios de comunicaci\u00f3n como la prensa (Riffe, Aust y Lacy citados por Lozano, 1994). Dos semanas compuestas por a\u00f1o son 14 d\u00edas de cada a\u00f1o, donde el proceso de selecci\u00f3n por intervalo (365\/14) permite obtener una muestra representativa de enero a diciembre de cada a\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"p1\">Para la encuesta se utiliza un muestreo no probabil\u00edstico, aplicando un cuestionario a la salida de los cines a personas de ambos sexos, mayores de 18 a\u00f1os (sujetos voluntarios), que hayan asistido a una de las salas a ver una pel\u00edcula mexicana. El tama\u00f1o de la muestra es aproximadamente de 400 a 600 personas por a\u00f1o. Las preguntas del cuestionario versan acerca de su percepci\u00f3n, modos de ver y frecuencia de asistencia a ver pel\u00edculas mexicanas en las salas de cine.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las entrevistas se han realizado a especialistas en el tema y cineastas. La hip\u00f3tesis de trabajo de inicio era que tanto la apertura del mercado y la desregulaci\u00f3n, as\u00ed como las privatizaciones en el sector no ten\u00edan un impacto muy favorable en la producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de pel\u00edculas mexicanas en el circuito de salas comerciales del pa\u00eds en general, y de Monterrey en particular; sin embargo, las pocas pel\u00edculas mexicanas producidas en este periodo ten\u00edan un consumo y recepci\u00f3n favorables por parte de los espectadores que asisten a ver pel\u00edculas mexicanas en los cines comerciales de su \u00e1rea metropolitana.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por cuesti\u00f3n de espacio, en este art\u00edculo se presentan resultados parciales de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>RESULTADOS Y DISCUSI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">En las dos d\u00e9cadas posteriores a la firma del TLCAN (1992), el cine mexicano pas\u00f3 por una serie de crisis y transformaciones debidas en parte a las desigualdades que se observaron en los flujos de intercambio comercial internacionales como el de los productos audiovisuales, en espec\u00edfico el de pel\u00edculas cinematogr\u00e1ficas. Un control oligop\u00f3lico de las empresas transnacionales distribuidoras de pel\u00edculas, una legislaci\u00f3n inequitativa para el sector, aun y cuando en los \u00faltimos a\u00f1os se han implementado algunos est\u00edmulos fiscales en apoyo a la producci\u00f3n, y una ausencia de pol\u00edticas culturales de promoci\u00f3n y fomento para el desarrollo de esta industria, propiciaron que la d\u00e9cada de 1990 fuera la de mayor abatimiento de la producci\u00f3n f\u00edlmica.<\/p>\n<p class=\"p1\">Desde 1990 se empez\u00f3 a observar un declive en la producci\u00f3n con respecto a la de a\u00f1os anteriores; ese a\u00f1o se produjeron 75 pel\u00edculas, de las cuales se estrenaron 74 en las salas de cine del pa\u00eds; en ese entonces M\u00e9xico contaba con 1,896 salas de cine comercial, es decir, 31% de la cantidad con las que ahora contamos (6,225), pero a las que todav\u00eda asistieron 197 millones de es- pectadores, cuando la poblaci\u00f3n era de 80.08 millones de habitantes de acuerdo a las estad\u00edsticas del Inegi (lo que promediaba 2.4 de asistencia\/habitante) y el precio del boleto en taquilla era parte de la canasta b\u00e1sica. Actualmente, si bien la producci\u00f3n ha ido en crecimiento, y con todo y que ahora somos m\u00e1s y la industria en conjunto ha mejorado, todav\u00eda no alcanzamos esos ni- veles de proporci\u00f3n entre la producci\u00f3n y exhibici\u00f3n y la asistencia a las salas de cine que se ten\u00edan antes del TLCAN.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/tabla1-3-e1528293087675.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7797 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/tabla1-3-e1528293087675.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"717\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Al a\u00f1o siguiente de haberse firmado el TLCAN, en 1993, y a un a\u00f1o de entrar en vigor la nueva Ley Federal de Cinematograf\u00eda, s\u00f3lo se produjeron 49 pel\u00edculas. Las salas de cine tambi\u00e9n disminuyeron de 1,896 a 1,415, es decir, la producci\u00f3n se redujo 35% en un a\u00f1o y las salas de cine 26%. La asistencia fue de 103 millones de espectadores, 94 millones menos que el a\u00f1o anterior, cay\u00f3 48%. La crisis hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p class=\"p1\">A partir de 1994 el n\u00famero de salas de cine fue decreciendo y el n\u00famero de espectadores fue disminuyendo hasta 62 millones en 1995, el peor a\u00f1o de la taquilla para el cine mexicano. Es a partir de 1996 que se empieza a observar un crecimiento d\u00e9bil, pero sostenido, en el n\u00famero de salas y en la vuelta de los espectadores, pero no as\u00ed en la producci\u00f3n, la que tuvo un comportamiento muy fluctuante hasta 2006, cuando se empieza a observar un crecimiento sostenido.<\/p>\n<p class=\"p1\">En 1997, ante la crisis de la industria, el gobierno federal implement\u00f3 dos est\u00edmulos para la producci\u00f3n: el Fondo para la Producci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica de Calidad (Foprocine) y el Fondo de Inversi\u00f3n y Est\u00edmulos al Cine (Fidecine), que a\u00fan y cuando la comunidad cinematogr\u00e1fica se dividi\u00f3 con algunos a favor y otros en contra, desde entonces han funcionado apoyando la producci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Otra medida importante para la recaudaci\u00f3n fue la aprobaci\u00f3n del art\u00edculo 189 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), con la que se cre\u00f3 un est\u00edmulo fiscal, el Eficine, que permite acreditar 10% del pago anual del ISR a los contribuyentes que inviertan en la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, lo que ha permitido obtener recursos extraordinarios hasta por 500 millones de pesos anuales. Esta medida ha permitido impulsar la producci\u00f3n de pel\u00edculas mexicanas en el corto y mediano plazo, de tal forma que, en los \u00faltimos seis a\u00f1os, la producci\u00f3n de largometrajes nacionales se ha venido incrementado de manera sostenida gracias, en su mayor parte, a estos apoyos federales y a que los cineastas e inversionistas le est\u00e1n apostando al cine mexicano mediante nuevos modelos de negocio que les resultan rentables al atraer al gran p\u00fablico fiel a su cine.<\/p>\n<p class=\"p1\">En 2016, de acuerdo al <i>Anuario Estad\u00edstico de Cine Mexicano 2016, <\/i>la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica alcanz\u00f3 162 pel\u00edculas, la m\u00e1s alta en la historia del cine nacional, superando, incluso, la \u00c9poca de oro, de las cuales se estrenaron 90; la infraestructura de exhibici\u00f3n cuenta con 6,225 pantallas de cine distribuidas en 698 complejos cinematogr\u00e1ficos en todo el pa\u00eds; la asistencia fue de 321 millones cuando ahora somos 123 millones de habitantes, es decir, el \u00edndice promedio de asistencia fue de casi dos por habitante, de estos asistentes, 30.5 millones vieron pel\u00edculas mexicanas; estamos alcanzando los mismos indicadores que ten\u00edamos antes del TLCAN, menos en la exhibici\u00f3n; nuestros cineastas est\u00e1n teniendo grandes \u00e9xitos tanto en el pa\u00eds como en el extranjero, produciendo pel\u00edculas nacionales e internacionales que est\u00e1n atrayendo a grandes p\u00fablicos y son reconocidos en festivales y premiaciones, y el pa\u00eds se ha mantenido en la categor\u00eda de productor mediano de acuerdo a los est\u00e1ndares de la UNESCO.<\/p>\n<p class=\"p1\">El volumen alcanzado, se menciona en el <i>Anuario<\/i>, posiciona a M\u00e9xico entre los 20 pa\u00edses con mayor n\u00famero de pel\u00edculas producidas anualmente en el mundo y como el principal productor en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"p1\">El cine mexicano se recupera, pero no todo ha sido favorable en esta transformaci\u00f3n. La exhibici\u00f3n de pel\u00edculas nacionales, por desgracia, sigue siendo la tarea pendiente, ya que no ha tenido los mismos incentivos que la producci\u00f3n. Si bien en los \u00faltimos a\u00f1os se ha incrementado el n\u00famero de estrenos en pantalla, las cifras no llegan a la cantidad de estrenos que se ten\u00edan antes de los cambios en la legislaci\u00f3n, los cuales se dieron en paralelo a la entrada del TLCAN, estrenos que eran m\u00e1s proporcionales a la producci\u00f3n, favoreciendo ahora m\u00e1s a las pel\u00edculas extranjeras, b\u00e1sicamente estadounidenses.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mencionamos que la asistencia promedio anual por habitante fue de dos en 2016, mayor que en otros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y Europa. Aun y cuando en 2015 se pusieron en marcha tres plataformas digitales bajo demanda con participaci\u00f3n p\u00fablica, Cinema M\u00e9xico Digital, FilminLatino y Pantalla CACI, las salas de cine contin\u00faan siendo uno de los principales contactos que tiene el p\u00fablico mexicano con un filme, pese a la competencia que representan las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n de bajo costo y variada oferta audiovisual, y al costo del boleto en taquilla que se incrementa cada a\u00f1o en desproporci\u00f3n al incremento en el salario m\u00ednimo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/tabla2-1-e1528293554636.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7799 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/tabla2-1-e1528293554636.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"531\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Si bien la transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica promueve la expansi\u00f3n del consumo y las pel\u00edculas se pueden ahora ver por diversas plataformas digitales, en un pa\u00eds en el que 59.5% de la poblaci\u00f3n no tiene acceso a las TIC (usuarios de 6 a\u00f1os o m\u00e1s) como es el caso de M\u00e9xico (Endutih, 2016), procurar las salidas de difusi\u00f3n a trav\u00e9s del circuito de salas para llegar al gran p\u00fablico se vuelve un asunto no s\u00f3lo de pol\u00edtica cultural, sino de pol\u00edtica p\u00fablica. El acceso a los bienes culturales es un derecho de los ciudadanos, de acuerdo a la UNESCO.<\/p>\n<p class=\"p1\">En la \u00faltima d\u00e9cada ha sido significativo el crecimiento del n\u00famero de salas de cine, pero no la oferta y diversificaci\u00f3n de las pel\u00edculas que se exhiben.<\/p>\n<p class=\"p1\">En un an\u00e1lisis de la oferta cinematogr\u00e1fica en las salas de cine de Monterrey, como ejemplo de la oferta a nivel nacional, mediante el an\u00e1lisis de contenido de las carteleras publicadas en el peri\u00f3dico <i>El Norte<\/i>, cuando apenas se firm\u00f3 el TLCAN, todav\u00eda no se hab\u00eda expandido el concepto de \u201ccomplejos multiplex\u201d de los cines y apenas se hab\u00eda liberado el precio del boleto en taquilla, los precios eran todav\u00eda homog\u00e9neos y al alcance de las clases populares. En 1992, en las 77 salas de cine que en promedio daban funci\u00f3n por d\u00eda en Monterrey, se exhib\u00edan todav\u00eda 32 pel\u00edculas diferentes; a 2015, con 448 salas de cine que dan funci\u00f3n en promedio por d\u00eda, se exhibieron s\u00f3lo 24.<\/p>\n<p class=\"p1\">Durante el periodo de estudio se han realizado algunas encuestas en los cines de Monterrey, M\u00e9xico. Despu\u00e9s de la Ciudad de M\u00e9xico, Monterrey y Guadalajara son las principales plazas de ingreso de taquilla. En el instrumento se les preguntaba por la frecuencia de asistencia a ver pel\u00edculas nacionales y su percepci\u00f3n sobre \u00e9stas, encontrando que, a pesar de la escasez de oferta en los cines en este periodo (2001-2012), el p\u00fablico asist\u00eda a ver las pocas que se exhib\u00edan.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las muestras eran en promedio de alrededor de 400- 600 espectadores. A la pregunta de si hab\u00edan asistido a ver pel\u00edculas mexicanas en los \u00faltimos tres meses, 56% respondi\u00f3 que s\u00ed en 2001; en 2002, 73.5%; en 2006, 51%; en 2008, 65%, y en 2010, 53% (Hinojosa, 2012).<\/p>\n<p class=\"p1\">Con todo y que el precio del boleto en taquilla se ha venido incrementando desde su liberaci\u00f3n, el precio promedio del boleto es el m\u00e1s bajo del continente y de los m\u00e1s bajos del mundo. El problema es que, al igual que esos precios, el salario m\u00ednimo tambi\u00e9n es de los m\u00e1s raqu\u00edticos; M\u00e9xico ofrece a los trabajadores los salarios m\u00e1s bajos de la regi\u00f3n, catalogados incluso dentro del umbral de la pobreza extrema: a 2016, el salario m\u00ednimo era de 80 pesos, cuando la entrada al cine oscilaba entre 45 y 150 pesos, dependiendo de la zona urbana donde se ubicara el complejo cinematogr\u00e1fico. Precisamente estos salarios bajos representan uno de los principales atractivos para las empresas estadounidenses que invierten y emplean trabajadores mexicanos en nuestro pa\u00eds, aprovechando el acuerdo del TLCAN, pero no son suficientes para que las clases populares puedan pagar su boleto de cine.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si con este salario no se puede cubrir la canasta b\u00e1sica, ir al cine deja de ser una prioridad en una poblaci\u00f3n donde actualmente 64 millones viven en pobreza de acuerdo a sus ingresos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Por otra parte, el cine no s\u00f3lo es cultura, tambi\u00e9n es negocio y contribuye a la econom\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"p1\">La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares de 2015 se\u00f1al\u00f3 que los mexicanos gastan 14% de sus ingresos en actividades de esparcimiento, de las cuales la principal es el cine.<\/p>\n<p class=\"p1\">Contrario a lo que piensan algunos economistas y administradores de empresas, \u201clas industrias culturales agregan valor econ\u00f3mico y social a naciones e individuos\u201d, como lo asegura el economista mexicano Ernesto Piedras (2004), quien tambi\u00e9n declar\u00f3 en una entrevista:<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"padding-left: 30px;\">Las industrias culturales tienen esta doble naturaleza cultural-econ\u00f3mica, y participan en la econom\u00eda en t\u00e9rminos de la creaci\u00f3n y de la contribuci\u00f3n del empleo al PIB. En el aspecto cuantitativo es una industria muy importante: despu\u00e9s de la maquiladora y petrolera, la cultural es la tercera m\u00e1s importante del pa\u00eds si tomamos en cuenta que la tur\u00edstica suma en su participaci\u00f3n un porcentaje significativo de lo que aportan los activos culturales (Piedras citado por Alejo, 2012).<\/p>\n<p class=\"p1\">En 2014, el PIB de la cultura represent\u00f3 2.8% del total nacional; el PIB de la industria cinematogr\u00e1fica creci\u00f3 5.6% con respecto al a\u00f1o anterior; el incremento promedio durante el periodo 2008 y 2014 fue de 6.5% superior al promedio del sector de la cultura e incluso del total del PIB nacional que fue de 2.2%; es decir, el comportamiento del cine ha sido casi tres veces m\u00e1s din\u00e1mico que el conjunto de la econom\u00eda mexicana (Anuario, 2016). El pa\u00eds ocupa tambi\u00e9n el cuarto lugar a nivel mundial de asistencia a las salas de cine.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>CONCLUSIONES<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">A la vuelta de 25 a\u00f1os de la firma del TLCAN, la situaci\u00f3n del cine mexicano se ve de distinta manera. Estamos hablando de una \u00e9poca de gran crisis que parece se est\u00e1 superando, de una generaci\u00f3n de cineastas de los cuales algunos se quedaron en el camino y otros sobrevivieron, de un cambio generacional en los p\u00fablicos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Conforme fue pasando el tiempo y se recopilaba evidencia en la investigaci\u00f3n, fuimos descubriendo que si bien el modelo econ\u00f3mico neoliberal y las privatizaciones que se tuvieron que realizar para incorporarse al TLCAN hab\u00edan provocado efectos negativos al cine mexicano, el principal factor que restring\u00eda su crecimiento y desarrollo era la propia legislaci\u00f3n que lo regulaba, la cual se modific\u00f3 para dejar a la industria a \u201clas libres fuerzas del mercado\u201d, \u00bfqui\u00e9n iba a querer invertir en una producci\u00f3n que por ley luego s\u00f3lo se iba a exhibir en diez de cada 100 pantallas? En realidad, quienes estaban involucrados en la industria cinematogr\u00e1fica no se hab\u00edan preparado para su entrada al TLCAN, no los tomaron en cuenta en las negociaciones y cambios regulatorios, y para cuando se dieron cuenta de sus implicaciones, era demasiado tarde.<\/p>\n<p class=\"p1\">Luego de una d\u00e9cada de crisis e incertidumbre, a partir de 2006 se empieza a observar que la industria cinematogr\u00e1fica se recupera, y mucho se debe a los est\u00edmulos federales que, sin ser cuantiosos, son significativos para muchos cineastas que sin ellos no podr\u00edan sacar adelante sus proyectos, adem\u00e1s de que est\u00e1n incursionando con nuevos modelos de negocio aprovechando las nuevas tecnolog\u00edas y realizando asociaciones con inversionistas y productores de otros pa\u00edses, pero tambi\u00e9n hay que reconocer que existe un p\u00fablico que ha ido en aumento y est\u00e1 apoyando a su cine asistiendo a las salas de exhibici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Si bien existen determinaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas de \u00edndole internacional, como la preponderancia y control de las distribuidoras transnacionales en la circulaci\u00f3n y exhibici\u00f3n de pel\u00edculas, as\u00ed como de car\u00e1cter nacional, en lo que se refiere a las restricciones que impone una legislaci\u00f3n inequitativa para nuestro cine, hay que voltear a ver a los cineastas que le est\u00e1n apostando a nuestro cine m\u00e1s con voluntad que con apoyo financiero, en aras de impulsar a esta industria y reafirmarla en el mercado global.<\/p>\n<p class=\"p1\">Los n\u00fameros hablan, la industria cinematogr\u00e1fica mexicana se recupera, hay que apoyarla e impulsarla. Se vive un momento muy oportuno, no hay que desaprovecharlo. El principal desaf\u00edo para el cine nacional entonces no es que se renegocie o no el TLCAN, sino que nuestros representantes en el Congreso de la Uni\u00f3n tengan la voluntad pol\u00edtica de hacer algo por \u00e9l para que pueda competir, en igualdad de condiciones, en el mercado cinematogr\u00e1fico mundial. Se debe trabajar primero en una revisi\u00f3n profunda de la legislaci\u00f3n para proteger, fomentar y promover nuestro cine nacional. Hacer valer, al menos, ese 30% en pantalla que se estipula en el TLCAN; no puede ser que un tratado comercial internacional sea m\u00e1s ben\u00e9volo que nuestra propia legislaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">Contacto:lucila.hinojosacr@uanl.edu.mx<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Alejo, J. (2012). Al alza, el valor de la cultura. <i>Milenio, Cultura, <\/i>23 agosto. Disponible en: http:\/\/www.milenio. com\/cdb\/doc\/noticias2011\/3604371c5c91951eb11f9c4d- 159d0e0a.<\/p>\n<p class=\"p1\">Conaculta. (2016). <i>Anuario Estad\u00edstico del Cine Mexicano, <\/i>CDMX.<\/p>\n<p class=\"p1\">Diario Oficial de la Federaci\u00f3n. (2015). Ley Federal de Cinematograf\u00eda, \u00faltima reforma publicada DOF 17-12- 2015. C\u00e1mara de Diputados del H. Congreso de la Uni\u00f3n. Disponible en: http:\/\/www.diputados.gob.mx\/LeyesBiblio\/ pdf\/103_171215.pdf<\/p>\n<p class=\"p1\">Hinojosa, L. (2002). <i>De lo global a lo local: oferta, consumo y preferencias cinematogr\u00e1ficas en Monterrey, N.L. <\/i>Tesis de Maestr\u00eda, Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">5. Hinojosa, L. (2003). <i>El cine mexicano. De lo global a lo local. <\/i>CDMX: Editorial Trillas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hinojosa, L. (2007). Una historia local en el horizonte mundial: el cine mexicano en Monterrey. <i>Global Media Journal Mexico<\/i>. 4(8): 39-60. Disponible en: https:\/\/jour- nals.tdl.org\/gmjei\/index.php\/GMJ_EI\/article\/view\/27\/27<\/p>\n<p class=\"p1\">Hinojosa, L. (2012). Econom\u00eda pol\u00edtica del cine mexicano: oferta y consumo de pel\u00edculas nacionales en Monterrey, M\u00e9xico (2001-2010). <i>Revista Eptic. <\/i>14(3): 1-21. Disponible en: https:\/\/seer.ufs.br\/index.php\/eptic\/article\/ view\/537\/450<\/p>\n<p class=\"p1\">Hinojosa, L. (2013). Cine transnacional y espectadores globales. En L. Hinojosa, E. de la Vega y T. Ruiz (coords.). <i>El cine en las regiones de M\u00e9xico, <\/i>Monterrey: Editorial UANL: 277-302.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hinojosa, L. (2016). El cine mexicano en tiempos de acuerdos y tratados internacionales: crisis, transformaciones y continuidades. <i>Chasqui, Revista Latinoamericana de Comunicaci\u00f3n. <\/i>132: 47-63. Disponible en:http:\/\/revistachas- qui.org\/index.php\/chasqui\/issue\/view\/132_2016\/showToc<\/p>\n<p class=\"p1\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda. (2015). <i>Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2015. <\/i>Comunicado de Prensa 274\/15, Aguascalientes, Ags., 16 de julio. Disponible en: http:\/\/www.inegi.org.mx\/salade- prensa\/boletines\/2015\/especiales\/especiales2015_07_3. pdf<\/p>\n<p class=\"p1\">Lozano, J.C. (1994). Hacia la reconsideraci\u00f3n del an\u00e1lisis de contenido en la investigaci\u00f3n de los mensajes comunicacionales. En C. Cervantes y E. S\u00e1nchez (coords.). <i>Investigar la comunicaci\u00f3n. propuestas iberoamericanas. <\/i>Guadalajara, Jal., UdeG:135-157.<\/p>\n<p class=\"p1\">Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (2016). <i>Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte. <\/i>Sistema de Informaci\u00f3n sobre Comercio Exterior (SICE). Disponible en: http:\/\/www.sice.oas.org\/trade\/nafta_s\/ANEXO1b.asp<\/p>\n<p class=\"p1\">Piedras, E. (2004). <i>\u00bfCu\u00e1nto vale la cultura? Contribuci\u00f3n econ\u00f3mica de las industrias culturales protegidas por el derecho de autor en M\u00e9xico, <\/i>CDMX: Conaculta.12.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><i>Recibido: 19\/08\/2017 <\/i><\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><i>Aceptado: 13\/11\/2017<\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucila Hinojosa C\u00f3rdova*, Jos\u00e9 Antonio Padr\u00f3n Machorro* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 89 mayo-junio 2018 https:\/\/doi.org\/10.29105\/cienciauanl21.89-2 &nbsp; RESUMEN En este trabajo se analizan los efectos que en la producci\u00f3n, circulaci\u00f3n y consumo cinematogr\u00e1ficos de pel\u00edculas mexicanas han tenido las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales, desregulaciones y apertura del mercado de la industria cinematogr\u00e1fica nacional que se adoptaron desde la firma del [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-7794","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7794"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7794\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7811,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7794\/revisions\/7811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}