{"id":7723,"date":"2018-05-24T11:01:26","date_gmt":"2018-05-24T16:01:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7723"},"modified":"2018-05-24T11:01:26","modified_gmt":"2018-05-24T16:01:26","slug":"logran-imagenes-mas-nitidas-de-tejidos-biologicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7723","title":{"rendered":"Logran im\u00e1genes m\u00e1s n\u00edtidas de tejidos biol\u00f3gicos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tejidos_biologicos-e1527177542639.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7724 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/tejidos_biologicos-e1527177542639.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"394\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 88 marzo-abril 2018<\/p>\n<p>Sabes c\u00f3mo los m\u00e9dicos pueden darse cuenta de que los vasos sangu\u00edneos han quedado bien conectados cuando hacen una operaci\u00f3n o un trasplante, es muy complicado, para eso se utiliza la toma de im\u00e1genes mediante fluorescencia, para visualizar tejidos biol\u00f3gicos como el fondo del ojo, donde se pueden detectar se\u00f1ales de degeneraci\u00f3n macular. Se utiliza tambi\u00e9n de forma habitual para visualizar vasos sangu\u00edneos durante la cirug\u00eda reconstructiva, permitiendo a los cirujanos asegurarse de que los vasos se hallan adecuadamente conectados.<\/p>\n<p>Para estos procedimientos, as\u00ed como para otros que todav\u00eda se est\u00e1n probando en ensayos cl\u00ednicos, muchos investigadores del sector se valen de una porci\u00f3n del espectro electromagn\u00e9tico conocida como infrarrojo cercano, debido a que es la porci\u00f3n m\u00e1s cercana por longitud de onda a la luz visible. Concretamente, trabajan en el rango de longitudes de onda que va desde los 700 nan\u00f3metros (en la frontera del color rojo, el color con longitud de onda m\u00e1s larga) y los 900 nan\u00f3metros. Se suministra al tejido biol\u00f3gico un tinte que resulta fluorescente en esta longitud de onda, y dicho tejido es luego visualizado usando una c\u00e1mara especializada.<\/p>\n<p>Se sabe desde hace alg\u00fan tiempo que la luz con longitudes de onda mayores que 1,000 nan\u00f3metros, un segmento conocido como SWIR, ofrece im\u00e1genes mucho m\u00e1s claras que las obtenibles mediante la banda del infrarrojo cercano, pero no existen tintes fluorescentes aprobados por los organismos competentes de salud que tengan una emisi\u00f3n m\u00e1xima en dicha banda por encima de los 1,000 nan\u00f3metros.<\/p>\n<p>Un equipo de investigadores del Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, y del Hospital General de Massachusetts, ambas en Estados Unidos, ha efectuado ahora un gran paso adelante hacia la disponibilidad generalizada de un tinte para visualizaci\u00f3n SWIR en el \u00e1mbito m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Moungi Bawendi y sus colaboradores han demostrado que un tinte ya comercialmente disponible, aprobado por la Administraci\u00f3n estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA) y que se usa ahora para visualizaci\u00f3n en infrarrojo cercano, funciona muy bien para la visualizaci\u00f3n SWIR.<\/p>\n<p>Visualizar este tinte con una c\u00e1mara optimizada para captar luz de ese segmento infrarrojo podr\u00eda permitir a m\u00e9dicos y cient\u00edficos de sectores relacionados obtener im\u00e1genes mucho mejores de vasos sangu\u00edneos y otros tejidos corporales para realizar diagn\u00f3sticos y para investigaci\u00f3n (fuente: agencia SYNC).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 88 marzo-abril 2018 Sabes c\u00f3mo los m\u00e9dicos pueden darse cuenta de que los vasos sangu\u00edneos han quedado bien conectados cuando hacen una operaci\u00f3n o un trasplante, es muy complicado, para eso se utiliza la toma de im\u00e1genes mediante fluorescencia, para visualizar tejidos biol\u00f3gicos como el fondo del ojo, donde se pueden detectar se\u00f1ales de [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-7723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-en-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7723"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7723\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7725,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7723\/revisions\/7725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}