{"id":7644,"date":"2018-04-30T13:13:38","date_gmt":"2018-04-30T18:13:38","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7644"},"modified":"2018-06-06T12:24:46","modified_gmt":"2018-06-06T17:24:46","slug":"la-sierra-madre-oriental-como-reservorio-de-diversidad-vegetal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7644","title":{"rendered":"La Sierra Madre Oriental como reservorio de diversidad vegetal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda Magdalena Salinas Rodr\u00edguez*<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 21, No. 88 marzo-abril 2018<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"doi:10.29105\/cienciauanl88.21-4\">doi:10.29105\/cienciauanl88.21-4<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>RESUMEN<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Las monta\u00f1as son atributos relevantes del paisaje que a diferencia de las \u00e1reas planas, poseen factores que propician la alta diversidad de plantas. Las monta\u00f1as de M\u00e9xico han sido clasificadas en provincias fisiogr\u00e1ficas, una de ellas es la Sierra Madre Oriental ubicada en el noreste de M\u00e9xico, su variado relieve y su ubicaci\u00f3n le confieren variabilidad clim\u00e1tica y edafol\u00f3gica que ha generado variados ecosistemas que albergan m\u00e1s de 10% de las plantas nativas y alrededor de 7% de las plantas end\u00e9micas de M\u00e9xico, lo que la vuelve un punto clave para la conservaci\u00f3n de la biodiversidad.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Palabras clave: <\/b><i>monta\u00f1as, Sierra Madre Oriental, plantas nativas, plantas end\u00e9micas, conservaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>ABSTRACT<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\"><i>Mountains are important attributes of the landscape that unlike the flat areas, have factors leading to high diversity of plants. The mountains of Mexico have been classified into physiographic provinces, one of which is the Sierra Madre Oriental located in northeastern Mexico, its varied topography, climate, location and soil types give it variability that has generated diverse ecosystems that allow more 10% of native plants and about 7% of the endemic plants of Mexico which makes it a key point for biodiversity conservation.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\"><b><i>Keywords: <\/i><\/b><i>Mountains, Sierra Madre Oriental, Native Plants, Endemic Plants, Conservation.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>\u00bfQU\u00c9 ES UNA MONTA\u00d1A?<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">A diferencia de otros elementos del paisaje, las monta\u00f1as por s\u00ed mismas son puntos de atracci\u00f3n que han despertado un sentido hacia lo sagrado en el ser humano (Bernbaum, 2006). Aproximadamente 22% de la poblaci\u00f3n mundial habita dentro de ecosistemas de monta\u00f1a (Kapos <i>et al., <\/i>2000), \u00e9stas han sido llamadas \u201ctorres de agua\u201d debido a su capacidad para captar las precipitaciones en las partes altas de las cuencas y devolverla en forma de manantiales y arroyos en la parte baja (Viviroli, Weingartner, y Messerli, 2003; K\u00f6rner <i>et al.<\/i>, 2005).<\/p>\n<p class=\"p1\">En general, una monta\u00f1a puede concebirse como una inclinaci\u00f3n de la corteza terrestre (Peattie, 1936; Gerrard, 1990) en primera instancia, producto de procesos end\u00f3genos, como la orog\u00e9nesis y el vulcanismo, que provocan que sus flancos se alcen sobre el terreno y, posteriormente, producto de procesos ex\u00f3genos, como la acci\u00f3n del clima, los r\u00edos y los glaciares, se esculpe y va tomando forma. La \u00fanica caracter\u00edstica que\u00a0comparte aquel terreno considerado como una monta\u00f1a es su \u00e1ngulo de inclinaci\u00f3n respecto a la horizontal (K\u00f6rner y Spehn, 2011; K\u00f6rner, 2004) y con base en ello se definieron los l\u00edmites de las monta\u00f1as a partir de la combinaci\u00f3n de la altitud y la pendiente.<\/p>\n<p class=\"p1\">Estas zonas de orograf\u00eda accidentada abarcan alrededor de 40 millones de kil\u00f3metros cuadrados de la superficie continental planetaria, es decir, 27% (Kapos <i>et al.<\/i>, 2000) y aunque las estimaciones exactas sobre la riqueza de la flora vascular mundial a\u00fan est\u00e1n muy lejos de concretarse (Crane, 2004), se han hecho estimaciones conservadoras acerca de la riqueza flor\u00edstica vascular que se distribuye en las monta\u00f1as, alrededor de 19% (50,000 especies de un total de 260,000) (Spehn <i>et al., <\/i>2010), en resumen, una quinta parte de la flora planetaria se distribuye en las monta\u00f1as.<\/p>\n<p class=\"p1\">La heterogeneidad en el relieve han propiciado que las monta\u00f1as sean zonas de alta diversidad de plantas,\u00a0esto crea microclimas, combinaciones de sustratos, dinamismo en la escorrent\u00eda del agua, cambios en el r\u00e9gimen de los nutrientes, zonas de aislamiento, corredores migratorios, entre otros, principalmente, las monta\u00f1as funcionan como refugios verticales que diversifican los\u00a0gradientes de altura y propician una compresi\u00f3n de climas y tipos de suelo en peque\u00f1as distancias (K\u00f6rner y Spehn, 2002), generando h\u00e1bitats complejos y diversificando las formas de vida, en comparaci\u00f3n con las \u00e1reas de relieve homog\u00e9neo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7645\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4-1024x687.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"687\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4-1024x687.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4-300x201.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4-768x515.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura1-4.png 1729w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>EL CASO DE LA DIVERSIDAD VEGETAL DE LA SIERRA MADRE ORIENTAL<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Partiendo de su relieve, Cervantes-Zamora <i>et al.<\/i>, (1990) dividieron a M\u00e9xico en 15 provincias fisiogr\u00e1ficas, de las cuales cinco corresponden a las principales cadenas monta\u00f1osas del pa\u00eds, localmente llamadas sierras o cerros, las cuales abarcan 52% del territorio nacional (o 102,913,774 de hect\u00e1reas: Sierra Madre Occidental, Sierra Madre Oriental, Sierra Madre del Sur, Sierra Madre de Chiapas y Faja Volc\u00e1nica Transmexicana; figura 1).<\/p>\n<p class=\"p1\">La Sierra Madre Oriental, ubicada al noreste del pa\u00eds, es una de estas cadenas monta\u00f1osas que mide aproximadamente 22,015,066 hect\u00e1reas, 11% de M\u00e9xico continental; una de las regiones orogr\u00e1ficas de tipo sedimentario marino m\u00e1s biodiversas del pa\u00eds (Luna, Morrone y Espinosa, 2004).<\/p>\n<p class=\"p1\">Su estructura en la corteza terrestre ha permitido compactar zonas clim\u00e1ticas en peque\u00f1as distancias debido a la elevaci\u00f3n que va de los 50 a los 3,720 msnm\u00a0(Inegi, 1998); el cerro del Potos\u00ed, en Nuevo Le\u00f3n, es su punto m\u00e1s alto. Se pueden encontrar climas c\u00e1lidos con ecosistemas tropicales en la base y climas muy fr\u00edos con ecosistemas alpinos en la cima de sus cerros, todo ello en poca distancia, esto da como resultado un espacio con biotas mixtas: las cimas fr\u00edas de afinidades ne\u00e1rticas, las bajas de afinidades neotropicales y las intermedias una rica mezcla de ambas (Spehn <i>et al., <\/i>2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura2-4-e1525110843761.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7646\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura2-4-e1525110843761.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"696\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\">Condiciones clim\u00e1ticas tan dispares en \u00e1reas tan peque\u00f1as generaron subdivisiones o cinturones altitudinales que han hecho que convivan estrechamente varios ecosistemas, lo cual propicia zonas de transici\u00f3n en donde hay un flujo m\u00e1s intenso de especies y energ\u00eda que en vastas zonas planas donde predomina un solo ecosistema (Estrada <i>et al.<\/i>, 2015).<\/p>\n<p class=\"p1\">La Sierra Madre Oriental funge como barrera que atrapa la humedad proveniente del Golfo de M\u00e9xico y restringe su paso al otro lado, fomentando, a trav\u00e9s del efecto llamado \u201csombra orogr\u00e1fica\u201d, que sobre el lado lluvioso se desarrollen ecosistemas tropicales y templados adaptados a condiciones de humedad, mientras que del otro lado haya ecosistemas \u00e1ridos adaptados a prolongados periodos sin lluvia (Rzedowski, 1978).<\/p>\n<p class=\"p1\">Es un \u00e1rea de geolog\u00eda compleja, cuya roca madre ha estado proclive a condiciones de intemperie, creando una variada edafolog\u00eda, un intrincado relieve y una amplia variedad de geoformas (Padilla y S\u00e1nchez, 1986) como ca\u00f1ones, laderas, cimas, mesetas, ca\u00f1adas, s\u00f3tanos y cavernas que a su vez se traducen en m\u00faltiples condiciones de insolaci\u00f3n, humedad, umbr\u00eda y escurrimientos, los cuales sirven de refugio para la biota.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cada sierra que conforma el macizo monta\u00f1oso podr\u00eda servir de isla con condiciones clim\u00e1ticas estables, cinturones altitudinales y biomas espec\u00edficos formando corredores a manera de archipi\u00e9lagos en un \u201cmar\u201d de tierras bajas como sucede con las llamadas \u201csky islands\u201d (McCormack, Huang y Knowles, 2009) en Coahuila, Durango, Zacatecas y Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Aunque no es una cualidad inherente a la sierra, la colonizaci\u00f3n humana ha colaborado a disminuir o aumentar la biodiversidad. En algunos casos el terreno es tan accidentado que limita las actividades humanas, conservando as\u00ed la biodiversidad, en algunos otros, las culturas humanas han bordado una estrecha relaci\u00f3n con los ecosistemas y a trav\u00e9s de la domesticaci\u00f3n de plantas se ha generado una amplia agrodiversidad (Valle, Prieto y Urrilla, 2012).<\/p>\n<p class=\"p1\">La Sierra Madre Oriental tambi\u00e9n ha sido considerada como un refugio pleistoc\u00e9nico para las especies que migraron a zonas c\u00e1lidas durante la era glacial, presentando ambientes fr\u00e1giles ante el cambio clim\u00e1tico (Nogu\u00e9s <i>et al.<\/i>, 2007) para especies adaptadas a climas templados.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>DATOS FLOR\u00cdSTICOS RELEVANTES DE LA SIERRA MADRE ORIENTAL<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Tipos de vegetaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">El Inegi en su carta de uso de suelo y vegetaci\u00f3n (Inegi, 2011) distingue en M\u00e9xico 69 tipos, de los cuales 14 son de origen antr\u00f3pico y 55 de tipo natural, ya sea primaria o secundaria, en las provincias fisiogr\u00e1ficas se distribuyen 67 tipos de los cuales 13 son de origen antr\u00f3pico (excepto los bosques cultivados) y 55 de origen natural (excepto la vegetaci\u00f3n de peten, que es propia de valles de alturas bajas). En la Sierra Madre Oriental hay 47 tipos de vegetaci\u00f3n y uso de suelo (68% de todos los tipos de vegetaci\u00f3n de M\u00e9xico), de los cuales diez son de origen antr\u00f3pico y 37 de origen natural, los cuales pueden aglomerarse como se muestra en la figura 2. Destaca en mayor proporci\u00f3n de superficie en hect\u00e1reas el matorral des\u00e9rtico, los bosques templados y la agricultura (figura 3).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7647\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3-1024x535.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3-1024x535.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3-300x157.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3-768x401.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura3-3.png 1695w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Fitogeograf\u00eda<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Desde otra clasificaci\u00f3n, la Sierra Madre Oriental es tambi\u00e9n una de las 17 provincias flor\u00edsticas descritas por Rzedowski (<i>Rzedowski<\/i>, 1962), la cual destaca como un archipi\u00e9lago de islas pertenecientes a la regi\u00f3n flor\u00edstica mesoamericana de monta\u00f1a que, desde su particular delimitaci\u00f3n, no pertenece definitivamente al Reino Ne\u00e1rtico ni al Reino Neotropical, sino a ambos, pues en ella se encuentran presentes elementos de las floras de ambas regiones en proporciones importantes (Estrada <i>et al.<\/i>, 2015), tanto que su delimitaci\u00f3n resulta intrincada pues obedece a interesantes fen\u00f3menos fitogeogr\u00e1ficos propios de las zonas monta\u00f1osas que hasta la fecha resultan en m\u00faltiples cuestionamientos acerca del origen de sus plantas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Halftter (1978) la reconoci\u00f3 como una zona de transici\u00f3n mexicana, pues el establecimiento de ambientes templados y h\u00famedos en su fachada oriental, en\u00a0contraste con los ambientes subh\u00famedos y secos de la fachada occidental, se traslapan en una misma unidad geomorfol\u00f3gica, dando origen a una variada diversidad biol\u00f3gica \u00fanica en nuestro pa\u00eds. Fitogeogr\u00e1ficamente se divide en dos zonas, una al norte del Tr\u00f3pico de C\u00e1ncer donde dominan especies de origen ne\u00e1rtico y end\u00e9mico de los desiertos mexicanos, y otra al sur donde dominan especies de origen neotropical (Escalante, 2009).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Riqueza de especies<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Esta mezcla de tipos de vegetaci\u00f3n entre dos reinos biogeogr\u00e1ficos le han conferido la capacidad de albergar m\u00e1s de la cuarta parte de la flora mexicana nativa con aproximadamente m\u00e1s de 8000 especies de plantas vasculares (Villase\u00f1or, 2016), destacando los girasoles (<i>Asteraceae<\/i>), leguminosas (<i>Fabaceae<\/i>), nogales (<i>Juglandaceae<\/i>), cact\u00e1ceas (<i>Cactaceae<\/i>), pinguiculas (<i>Lentibulariaceae<\/i>), encinos (<i>Fagaceae<\/i>), pinos (<i>Pinaceae<\/i>), poleos (<i>Lamiaceae<\/i>), magueyes (<i>Agavaceae<\/i>), tejocotes (<i>Rosaceae<\/i>), orqu\u00eddeas (<i>Orchidaceae<\/i>), crasas (<i>Crassulaceae<\/i>) y cycadas (<i>Zamiaceae<\/i>), entre muchas otras (figura 4; tabla I).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura4-2-e1525111326824.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-7648 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/figura4-2-1024x516.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"516\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tabla1-6-e1525111302502.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7649 aligncenter\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tabla1-6-e1525111302502.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"291\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Endemismos<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Adem\u00e1s, posee gran cantidad de endemismos vegetales, al albergar poco m\u00e1s de 7% de las plantas end\u00e9micas mexicanas (Villase\u00f1or, 2016), especialmente plantas herb\u00e1ceas que se desarrollan en los ecosistemas de bosques templados de pinos y encinos, as\u00ed como otras plantas asociadas a las praderas alpinas que coronan la cima de las monta\u00f1as m\u00e1s altas donde cada a\u00f1o hay una \u00e9poca en la que permanecen bajo la nieve. Algunas otras de estas especies end\u00e9micas son sumamente raras, como las cact\u00e1ceas del g\u00e9nero <i>Aztekium <\/i>que s\u00f3lo habitan algunas paredes yesosas en los ca\u00f1ones de la Sierra Madre Oriental de Nuevo Le\u00f3n y en ninguna otra parte del planeta.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Especies en alguna categor\u00eda de riesgo<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Las familias con m\u00e1s especies en alguna categor\u00eda de riesgo fueron las cact\u00e1ceas, las cycadas y los encinos, con alrededor de 158 especies listadas en la UICN y 103 en la NOM 059 Semarnat 2010.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Agrodiversidad<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Adem\u00e1s de la gran diversidad de flora nativa, hay tambi\u00e9n gran agrodiversidad, es decir, especies que han sido domesticadas por las comunidades humanas para su uso. En la Sierra Madre Oriental habitan nahuas, teenek, otom\u00edes, pames xi\u2019oi, chichimecas, jonaces, totonacos, entre otros grupos que hacen uso extensivo de las plantas que hay; en la Sierra Madre Oriental podemos hallar gran variedad de razas de ma\u00edces, frijoles, chiles, calabazas y \u00e1rboles frutales cuyos usos a\u00fan son visibles entre las etnias antes mencionadas (Valle, Prieto y Urrilla, 2012).<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>CONCLUSIONES<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">La Sierra Madre Oriental es un importante reservorio de diversidad vegetal con m\u00e1s de la cuarta parte de la flora de M\u00e9xico, incluyendo ecosistemas, algunos de ellos \u00fanicos debido a su capacidad de conjuntar una amplia gama de condiciones altitudinales, clim\u00e1ticas, geol\u00f3gicas, edafol\u00f3gicas y culturales en un peque\u00f1o espacio, por lo que debemos considerarla un \u00e1rea clave en la conservaci\u00f3n de la biodiversidad mexicana ante los efectos del cambio clim\u00e1tico y las actividades antropog\u00e9nicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: manesalinas@outlook.com<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>REFERENCIAS<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Bernbaum, E. (2006). Sacred mountains: Themes and teachings. <i>Mountain research and development. <\/i>26: 304-309.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cervantes-Zamora Y., Cornejo, S.L., Lucero, R., <i>et al. <\/i>(1990). Clasificaci\u00f3n de Regiones Naturales de M\u00e9xico, IV. 10. 2. <i>Atlas Nacional de M\u00e9xico<\/i>. Vol. II. Escala 1: 4\u2019 000, 000.<\/p>\n<p class=\"p1\">Crane, P.R. (2004). Documenting plant diversity: unfinished bussines. Phil. Trans. <i>R. Soc. Lond. <\/i>359: 735- 737.<\/p>\n<p class=\"p1\">Escalante, T. (2009). Un ensayo sobre regionalizaci\u00f3n biogeogr\u00e1fica. <i>Revista mexicana de biodiversidad,.<\/i>80(2): 551-560.<\/p>\n<p class=\"p1\">Estrada, A.E., Ar\u00e9valo, J.R., Villarreal, J.A., et al. (2015). Classification and ordination of main plant communities along an altitudinal gradient in the arid and temperate climates of northeastern Mexico. <i>The Science of Nature. <\/i>102: 59.<\/p>\n<p class=\"p1\">Gerrard, A.J. (1990). <i>Mountain environments: An examination of the physical geography of mountains<\/i>. Belhaven Press, London, 1990. 317 pp.<\/p>\n<p class=\"p1\">Halffter, G. (1978). Un nuevo patr\u00f3n de dispersi\u00f3n en la zona de transici\u00f3n mexicana: el Mesoamericano de monta\u00f1a [insectos]. <i>Folia Entomol\u00f3gica Mexicana.<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica, Geograf\u00eda e Inform\u00e1tica. (1998). <i>Modelo digital de elevaci\u00f3n de alta resoluci\u00f3n LIDAR, tipo terreno, escala 1: 250,000. <\/i>Inegi. Aguascalientes, Ags. M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"p1\">Instituto Nacional de Estad\u00edstica, Geograf\u00eda e Inform\u00e1tica. (2011). <i>Conjunto de datos vectoriales de uso de suelo y vegetaci\u00f3n, escala 1:250000, serie <\/i>V (continuo nacional). Inegi. Aguascalientes, Ags. M\u00e9xico.<\/p>\n<p class=\"p1\">Kapos, V., Rhind, J., Edwards M., <i>et al. <\/i>(2000). Deve- loping a map of the world\u2019s mountain forests. 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