{"id":7426,"date":"2018-01-20T15:08:46","date_gmt":"2018-01-20T21:08:46","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7426"},"modified":"2018-01-23T16:09:26","modified_gmt":"2018-01-23T22:09:26","slug":"el-tigre-dientes-de-sable-que-llego-para-quedarse-simolodon-fatalis-mascota-de-la-fct","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7426","title":{"rendered":"El tigre dientes de sable que lleg\u00f3 para quedarse: Simolodon fatalis, mascota de la FCT"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Elizabeth Chac\u00f3n Baca*, Victoriano Beraza*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 86 octubre-diciembre 2017<\/p>\n<p>Smilodon fatalis, mejor conocido como tigre dientes de\u00a0sable, se encuentra entre los f\u00f3siles que recuerdan a los\u00a0carn\u00edvoros m\u00e1s \u00e1gilesy feroces de la t\u00edpica megafauna\u00a0del Pleistoceno (es decir, animales con un peso superior\u00a0a los 45 kg). La ubicaci\u00f3n taxon\u00f3mica de este audaz\u00a0mam\u00edfero es dentro del grupo de los felinos. Un tama\u00f1o relativamente grande (con m\u00e1s de 1 m de largo), un\u00a0peso que podr\u00eda llegar a oscilar entre los 360 y 450 kg,\u00a0y una apertura de fauces de hasta 120 grados, son caracter\u00edsticas\u00a0morfol\u00f3gicas suficientes que dejan clara la\u00a0habilidad cazadora de este gran felino. Su cr\u00e1neo estuvo\u00a0conformado por un foramen extenso posicionado\u00a0abajo del diastema (figura 1); sin embargo, la caracter\u00edstica\u00a0diagn\u00f3stica que le da fama a su nombre es un par\u00a0de colmillos filosos, pareados y aserrados, as\u00ed como un\u00a0diastema postcanino muy largo.<\/p>\n<div id=\"attachment_7427\" style=\"width: 907px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7427\" class=\"size-full wp-image-7427\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_1_replica_smilodon.jpg\" alt=\"\" width=\"897\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_1_replica_smilodon.jpg 897w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_1_replica_smilodon-300x181.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_1_replica_smilodon-768x462.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 897px) 100vw, 897px\" \/><p id=\"caption-attachment-7427\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. R\u00e9plica de Smilodon fatalis utilizada como modelo para la elaboraci\u00f3n de la placa de bronce de la mascota FCT, UANL.<\/p><\/div>\n<p>El registro f\u00f3sil de Smilodon fatalis es conocido\u00a0ampliamente por la gran cantidad de restos f\u00f3siles preservados\u00a0in situ en Rancho La Brea (Stock, 2001), convertido\u00a0hoy en el Museo de Historia Natural George C.\u00a0Pagedel, en Los Angeles, California. De este sitio se\u00a0han rescatado m\u00e1s de un mill\u00f3n de restos f\u00f3siles diversos\u00a0(Berta, 1985). El paleoambiente de esta localidad\u00a0sugiere un ambiente de planicie aluvial que se extend\u00eda\u00a0por Norteam\u00e9rica durante el Pleistoceno Tard\u00edo, especialmente\u00a0en un piso conocido como Rancholabreano\u00a0(hace unos 40,000 a\u00f1os), muy com\u00fan en California,\u00a0Texas y Florida (Morgan et al., 2001).<\/p>\n<p>Durante el Pleistoceno, la comunidad t\u00edpica de vertebrados\u00a0estaba representada por mam\u00edferos diversos\u00a0como los grandes caballos (Equus occidentalis), camellos\u00a0(Camelops), bisontes (Bison bison) y mamuts\u00a0(Mammuthus columbi). Probablemente S. fatalis se\u00a0alimentaba de herb\u00edvoros de movimiento lento como\u00a0mamuts, mastodontes y perezosos. Incluso la morfolog\u00eda\u00a0del tigre dientes de sable sugiere, seg\u00fan algunos\u00a0especialistas, que probablemente no era un cazador solitario,\u00a0al contrario de los felinos modernos como los\u00a0tigres, cheetahs, pumas y jaguares. Este felino, cuyo\u00a0centro de origen se ubica en el noreste americano, es\u00a0uno de los cazadores emblem\u00e1ticos de la legendaria Era\u00a0del Hielo. De hecho, todos los restos f\u00f3siles del famoso\u00a0tigre dientes de sable pertenecen a Smilodon fatalis del\u00a0Pleistoceno Tard\u00edo de Norteam\u00e9rica. Se cree que esta\u00a0familia de felinos emigr\u00f3 hacia el sur pasando por M\u00e9xico, al establecerse un puente terrestre entre el continente\u00a0sudamericano y el continente norteamericano\u00a0hace alrededor de tres millones de a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_7428\" style=\"width: 926px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7428\" class=\"size-full wp-image-7428\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_2_reconstruccion_smilodon.jpg\" alt=\"\" width=\"916\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_2_reconstruccion_smilodon.jpg 916w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_2_reconstruccion_smilodon-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_2_reconstruccion_smilodon-768x510.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_2_reconstruccion_smilodon-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 916px) 100vw, 916px\" \/><p id=\"caption-attachment-7428\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Reconstrucci\u00f3n de Smilodon fatalis (www.animals.com).<\/p><\/div>\n<p>Quiz\u00e1s el g\u00e9nero Smilodon (Felidae, Machairodontinae)\u00a0sea el representante m\u00e1s conocido de los tigres\u00a0dientes de sable, un grupo de felinos exclusivamente\u00a0americano. Su centro de origen se ubica en el noreste\u00a0del continente americano y sus restos f\u00f3siles m\u00e1s antiguos\u00a0corresponden a una edad de aproximadamente\u00a02.5 Ma (Berta, 1985; Turner y Ant\u00f3n 1997). Con base\u00a0en sus atributos morfol\u00f3gicos, como el tama\u00f1o del f\u00e9mur, el tama\u00f1o del cr\u00e1neo, dientes y de las garras, se\u00a0han distinguido tres especies: S. gracilis, S. fatalis y S.\u00a0populator (Kurt\u00e9n y Werdelin 1990). En Sudam\u00e9rica\u00a0los f\u00f3siles de este famoso felino provienen de varias\u00a0localidades, entre las que destacan la localidad de Ensenada,\u00a0en Argentina, con una edad aproximada de 2 Ma.\u00a0Otras especies de Smilodon se han atribuido a Smilodon\u00a0gracilis, cuyo tama\u00f1o y densidad \u00f3sea es mucho menor.\u00a0Se cree que S. fatalis invadi\u00f3 el sur hasta el Pleistoceno\u00a0Tard\u00edo y que ambas especies desaparecieron durante el\u00a0l\u00edmite Pleistoceno-Holoceno (Kurt\u00e9n y Werdelin 1990).<\/p>\n<p><strong>La \u00faltima gran glaciaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Hace aproximadamente 40,000 a\u00f1os, en las latitudes\u00a0del hemisferio norte, se gener\u00f3 un proceso geol\u00f3gico\u00a0conocido como la gran glaciaci\u00f3n, que derivar\u00eda en lo\u00a0que familiarmente se conoce como la Era del Hielo.\u00a0Durante este evento de descenso de temperatura, las\u00a0poblaciones de los animales m\u00e1s grandes fueron las\u00a0m\u00e1s vulnerables, as\u00ed que muchas de ellas empezaron\u00a0a migrar de norte a sur (y en mucha menor proporci\u00f3n\u00a0algunas especies tambi\u00e9n migraron de sur a norte). Esta\u00a0gran migraci\u00f3n incluy\u00f3 el paso de varias generaciones\u00a0de manadas de mam\u00edferos por el territorio mexicano.\u00a0Hace un par de a\u00f1os, \u00e9sta Edad de Hielo en M\u00e9xico\u00a0fue recreada dentro de una excelente serie producida\u00a0por Canal Once. Dicha producci\u00f3n televisiva fue objeto\u00a0de reconocimientos y premios internacionales debido\u00a0a que documentaba de manera clara y elegante c\u00f3mo\u00a0debi\u00f3 haber sido este evento geobiol\u00f3gico con base\u00a0en el registro f\u00f3sil de M\u00e9xico. Hace 14,000 a\u00f1os los\u00a0grandes mam\u00edferos como los mamuts, los mastodontes\u00a0(Mammut americanum), los gliptodontes (Glyptotherium),\u00a0los camellos (Camelops hesternus) y los perezosos\u00a0(Megalolonyx jeffersonii), normalmente de amplia\u00a0distribuci\u00f3n y alta diversidad, se extinguieron hasta en\u00a080% tan s\u00f3lo en Norteam\u00e9rica (Lyons et al., 2004), y\u00a0dentro de un lapso tan corto que algunos especialistas\u00a0lo han considerado s\u00f3lo como un \u201cinstante geol\u00f3gico\u201d.<\/p>\n<p>Aunque las causas de la extinci\u00f3n de esta notable\u00a0megafauna de Norteam\u00e9rica han sido objeto de acalorados\u00a0debates, el tema se ha centrado en evidenciar si\u00a0la causa de la extinci\u00f3n progresiva de muchas comunidades\u00a0tr\u00f3ficas que en ese entonces habitaban estas\u00a0latitudes fue la caza excesiva por diferentes tribus humanas\u00a0o fue el cambio clim\u00e1tico global. Al parecer, las\u00a0poblaciones humanas entraron por primera vez al continente\u00a0americano durante el periodo de extinci\u00f3n de la\u00a0megafauna. Una explicaci\u00f3n alternativa es que el cambio\u00a0clim\u00e1tico del Pleistoceno Final provoc\u00f3 la extinci\u00f3n,\u00a0ya que se modificaron radicalmente los h\u00e1bitats.\u00a0Existe una teor\u00eda conocida como Modelo de Equilibrio\u00a0Din\u00e1mico sobre la riqueza de especies (Huston, 1994),\u00a0que hace hincapi\u00e9 en la importancia del ciclo vital y\u00a0del fenotipo de mam\u00edferos extintos. Dicho modelo propone\u00a0que son las perturbaciones ambientales la causa\u00a0m\u00e1s importante de la extinci\u00f3n. Incluso se sabe que los\u00a0cambios clim\u00e1ticos m\u00e1s abruptos ocurrieron entre los\u00a016,000 y los 11,000 a\u00f1os. No obstante, esto no excluye\u00a0la caza excesiva.<\/p>\n<p><strong>Un sablodonte llega a la FCT<\/strong><\/p>\n<p>Aunque la Facultad de Ciencias de la Tierra tiene ya\u00a0una tradici\u00f3n que alcanza los 35 a\u00f1os de permanencia,\u00a0hasta 2002 no se contaba con una mascota propia (figura\u00a03). Por ello, las autoridades de la FCT acordaron\u00a0en Junta Oficial realizar las actividades necesarias para\u00a0proponer una mascota para los geocient\u00edficos formados\u00a0en esta facultad. Por su fiereza y su capacidad para perseguir\u00a0sus objetivos, como claramente se puede leer en\u00a0la base de esta escultura, se eligi\u00f3 a Smilodon fatalis.\u00a0Adem\u00e1s de ser un ejemplar f\u00f3sil aut\u00f3ctono de Am\u00e9rica\u00a0del Norte, el sablodonte tambi\u00e9n compart\u00eda las caracter\u00edsticas\u00a0que exhiben los tigres actuales: inteligencia,\u00a0fortaleza y una gran capacidad de adaptaci\u00f3n al entorno.\u00a0Aunque fue un feroz felino, el tigre dientes de sable\u00a0pertenece a un grupo extinto de felinos conocidos\u00a0como macairodontinos (subfamilia Machairodontinae)\u00a0del g\u00e9nero Smilodon, mientras que el tigre moderno\u00a0(Panthera tigris) pertenece al grupo de los panterinos\u00a0(Pantherinae). Es probable que aunque ambos grupos,\u00a0macairodontinos y panterinos, difieran en la forma de\u00a0sus dientes, de sable y c\u00f3nicos, respectivamente, en el\u00a0patr\u00f3n de su pelaje y en la forma de cazar, comparten\u00a0otras caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas. Su adaptaci\u00f3n retinal\u00a0y gran capacidad auditiva, esenciales para la cacer\u00eda\u00a0nocturna, son estrategias adaptativas que caracterizan a\u00a0los felinos. Y como todos sabemos, el tigre es el emblema\u00a0de la UANL por excelencia. Con todas estas caracter\u00edsticas,\u00a0parece casi natural que el tigre dientes de\u00a0sable, como popularmente se conoce a S. fatalis, sea la\u00a0mascota elegida para esta Facultad.<\/p>\n<div id=\"attachment_7431\" style=\"width: 926px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7431\" class=\"size-full wp-image-7431\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3a_el_jardin_frontal.jpg\" alt=\"\" width=\"916\" height=\"572\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3a_el_jardin_frontal.jpg 916w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3a_el_jardin_frontal-300x187.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3a_el_jardin_frontal-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 916px) 100vw, 916px\" \/><p id=\"caption-attachment-7431\" class=\"wp-caption-text\">Figura. 3A. El jard\u00edn frontal de la FCT hace 30 a\u00f1os.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_7432\" style=\"width: 855px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7432\" class=\"size-full wp-image-7432\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_.jpg\" alt=\"\" width=\"845\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_.jpg 845w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_-150x150.jpg 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_-297x300.jpg 297w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_-768x775.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_3b_el_jardin_frontal_-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 845px) 100vw, 845px\" \/><p id=\"caption-attachment-7432\" class=\"wp-caption-text\">Figura. 3B. El jard\u00edn frontal que hoy alberga al sablodonte en la FCT<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El sablodonte que lleg\u00f3 para quedarse: montaje y placa<\/strong><\/p>\n<p>Aunque parece un detalle menor, el lugar donde deb\u00edan\u00a0montarse la placa y la escultura fue sujeto tambi\u00e9n de\u00a0una inspecci\u00f3n cuidadosa, hac\u00eda falta un lugar central,\u00a0con buena visibilidad, pero al mismo tiempo protegido.\u00a0Actualmente esta escultura no s\u00f3lo es el punto de\u00a0encuentro por excelencia, sino el marco ideal para \u201cla\u00a0foto\u201d. Una vez seleccionado el lugar, este nuevo sitio\u00a0fue limpiado y preparado para situar a la nueva mascota.\u00a0Se construy\u00f3 una base firme y una placa en la parte\u00a0superior para soporte de la escultura. Posteriormente\u00a0este nuevo espacio se tapiz\u00f3 con rocas formadas en\u00a0diferentes ambientes geol\u00f3gicos que a su vez fueron\u00a0impregnadas con una resina pl\u00e1stica. Una parte del jard\u00edn\u00a0fue cuidadosamente podada para albergar al tigre\u00a0dientes de sable. La base se fij\u00f3 firmemente al piso y\u00a0la parte superior se tapiz\u00f3 con roca; todo se cubri\u00f3 con\u00a0tela y se adorn\u00f3 con un vistoso list\u00f3n para su develaci\u00f3n\u00a0(figura 4).<\/p>\n<div id=\"attachment_7433\" style=\"width: 812px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7433\" class=\"size-large wp-image-7433\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_4_llegada_del_sablodonte-802x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"802\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_4_llegada_del_sablodonte-802x1024.jpg 802w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_4_llegada_del_sablodonte-235x300.jpg 235w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_4_llegada_del_sablodonte-768x980.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_4_llegada_del_sablodonte.jpg 916w\" sizes=\"auto, (max-width: 802px) 100vw, 802px\" \/><p id=\"caption-attachment-7433\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. Llegada del sablodonte de bronce de la FCT, rodeado por el escultor Cuauht\u00e9moc Zamudio, a su derecha, y por el t\u00e9cnico Victoriano\u00a0Beraza, en 2007.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_7435\" style=\"width: 775px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7435\" class=\"wp-image-7435 size-large\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_5_smilodon_fatalis-765x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"765\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_5_smilodon_fatalis-765x1024.jpg 765w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_5_smilodon_fatalis-224x300.jpg 224w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_5_smilodon_fatalis-768x1028.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fig_5_smilodon_fatalis.jpg 1206w\" sizes=\"auto, (max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><p id=\"caption-attachment-7435\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5. Smilodon fatalis, escultura del jard\u00edn central de la Facultad de Ciencias de la Tierra, UANL.<\/p><\/div>\n<p>Una escultura develada en 2007 concret\u00f3 la adopci\u00f3n\u00a0del tigre dientes de sable en bronce para la FCT.\u00a0Y as\u00ed, en presencia del MC Jos\u00e9 Antonio Gonz\u00e1lez Trevi\u00f1o,\u00a0entonces rector de la UANL, del Dr. H\u00e9ctor de\u00a0Le\u00f3n G\u00f3mez, director de la FCT durante esos a\u00f1os, y\u00a0en presencia del personal docente, t\u00e9cnico, administrativo\u00a0y estudiantil, en punto de las 10:45 a. m., fue develada\u00a0la placa de Smilodon fatalis en el jard\u00edn frontal\u00a0de la FCT. La fecha es significativa, porque justamente\u00a0el 4 de diciembre de 2007 se celebr\u00f3 el D\u00eda del Ge\u00f3logo;\u00a0en particular, para la comunidad de Ciencias de la\u00a0Tierra ese evento representa uno de esos \u201cmomentos\u201d\u00a0inolvidables en la vida de toda instituci\u00f3n, momentos\u00a0que han estado marcados por una emoci\u00f3n generalizada,\u00a0un sentido de identidad colectiva y un entusiasmo\u00a0felino que se va contagiando a cada nueva generaci\u00f3n\u00a0de estudiantes de la FCT.<\/p>\n<p>Finalmente, con esta breve rese\u00f1a tambi\u00e9n hemos\u00a0querido expresar nuestro agradecimiento a toda la comunidad\u00a0pasada y presente de la Facultad de Ciencias\u00a0de la Tierra, quienes aportaron ideas, trabajo y recursos\u00a0para la selecci\u00f3n y montaje de esta espectacular mascota. Especialmente a las autoridades de entonces, Dr.\u00a0H\u00e9ctor de Le\u00f3n G\u00f3mez, Dr. Jos\u00e9 Guadalupe L\u00f3pez Oliva,\u00a0por impulsar este evento y de manera especial a los\u00a0t\u00e9cnicos de la FCT que desde siempre han mostrado su\u00a0lealtad y profesionalismo a trav\u00e9s de la calidad de su\u00a0trabajo. Tambi\u00e9n hemos querido honrar la memoria de\u00a0la gente que participa, trabaja y construye un lugar de\u00a0aprendizaje cada vez mejor; a la gente que le ha aportado\u00a0calidad, tiempo y cari\u00f1o a esta escuela. Esta rese\u00f1a\u00a0quedar\u00eda incompleta sin reconocer y agradecer la calidad\u00a0y la sonrisa permanente de Memo Alan\u00eds a lo largo\u00a0de sus muchos a\u00f1os de trabajo en la Facultad. Otros\u00a0profesores, alumnos y directivos han dejado su huella,\u00a0a veces con apoyos no siempre visibles, pero muy importantes\u00a0en su d\u00eda, y a veces como una huella felina\u00a0muy profunda marcada en la memoria y el coraz\u00f3n de\u00a0esta comunidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7434\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dientes_de_sable_-1024x773.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"773\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dientes_de_sable_-1024x773.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dientes_de_sable_-300x226.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dientes_de_sable_-768x580.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/dientes_de_sable_.jpg 1036w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FCT<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: baicalia2012@gmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Berta, A. (1985). The status of Smilodon in North and\u00a0South America. Contributions in Science. Natural History\u00a0Museum of Los Angeles County, 370: 1-15.<\/p>\n<p>Huston, M.A. (1994). Biological diversity: The coexistence\u00a0of species on changing landscapes. Cambridge\u00a0University Press, Cambridge.<\/p>\n<p>Kurt\u00e9n, B., y Werdelin, L. (1990). Relationships between\u00a0North and South American Smilodon. Journal of\u00a0Vertebrate Paleontology, 10: 158-169.<\/p>\n<p>Lyons S.K., Smith F.A., y Brown J.H.\u00a0(2004). On mice, mastodons and men:\u00a0human-mediated extinctions on four\u00a0continents. Evol. Ecol. Res. 6:339-58.<\/p>\n<p>Morgan, G.S., et al. (2001). Pleistocene\u00a0vertebrate faunas from northeastern\u00a0New Mexico: New Mexico. Geological\u00a0Society, 52nd Field Conference Guidebook,\u00a0pp. 265-284, 317-336 pp.<\/p>\n<p>Stock, C. (2001). Rancho La Brea: A\u00a0record of Pleistocene life in California\u00a0(7th ed.). Los Angeles County Museum,\u00a0Science Series No. 37. Los Angeles:\u00a0Natural History Museum of Los\u00a0Angeles County. 113 p<\/p>\n<p>Turner, A., y Ant\u00f3n, M. (1997). The\u00a0Big Cats and their Fossil Relatives: An\u00a0Illustrated Guide to their Evolution and Natural History.\u00a0Columbia University Press. New York 234 8.<\/p>\n<p>Wolverton, S., et al. (2009). The Terminal Pleistocene\u00a0Extinctions in North America, Hypermorphic Evolution,\u00a0and the Dynamic Equilibrium Model. Journal of\u00a0Ethnobiology. DOI: 10.2993\/0278-0771-29.1.28.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elizabeth Chac\u00f3n Baca*, Victoriano Beraza* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 86 octubre-diciembre 2017 Smilodon fatalis, mejor conocido como tigre dientes de\u00a0sable, se encuentra entre los f\u00f3siles que recuerdan a los\u00a0carn\u00edvoros m\u00e1s \u00e1gilesy feroces de la t\u00edpica megafauna\u00a0del Pleistoceno (es decir, animales con un peso superior\u00a0a los 45 kg). La ubicaci\u00f3n taxon\u00f3mica de este audaz\u00a0mam\u00edfero es dentro del grupo de [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7428,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curiosidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7426"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7436,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7426\/revisions\/7436"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}