{"id":7349,"date":"2018-01-16T16:22:54","date_gmt":"2018-01-16T22:22:54","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7349"},"modified":"2018-01-16T16:22:54","modified_gmt":"2018-01-16T22:22:54","slug":"arquitectura-y-bovinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7349","title":{"rendered":"Arquitectura y bovinos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7350\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/arquitectura_y_bovinos.jpg\" alt=\"\" width=\"605\" height=\"612\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/arquitectura_y_bovinos.jpg 605w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/arquitectura_y_bovinos-297x300.jpg 297w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/arquitectura_y_bovinos-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Armando V. Salazar*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 86 octubre-diciembre 2017<\/p>\n<p>Las reuniones quincenales y sabatinas del Colegio de\u00a0Cronistas e Historiadores \u201cIsrael Cavazos Garza\u201d, en\u00a0el auditorio del Museo Metropolitano de Monterrey,\u00a0fueron en alto grado participativas pues el tema del\u00a0ciclo 2016 convocaba, a trav\u00e9s de sus ponentes, a\u00a0recordar, valuar, preservar y proteger de los barrios\u00a0de la ciudad sus patrimonios tangibles e intangibles.\u00a0Concluidas las ponencias, las cuales se apoyaron con\u00a0im\u00e1genes proyectadas, se abr\u00eda el debate con la participaci\u00f3n\u00a0de los colegiados, enriqueciendo el tema\u00a0con preguntas al ponente as\u00ed como aportaciones de\u00a0datos, precisiones, an\u00e9cdotas y vivencias, todo bajo\u00a0el orden y conducci\u00f3n del licenciado Carlos Gonz\u00e1lez, presidente en turno de dicho Colegio.<\/p>\n<p>Fue en una de esas reuniones que intervine para\u00a0precisar y ampliar la comprensi\u00f3n sobre el uso racional\u00a0de las molduras en las fachadas de la arquitectura\u00a0vern\u00e1cula de la ciudad, principalmente el jambaje,\u00a0que enmarca en el exterior vanos de puertas y ventanas\u00a0y cuya funci\u00f3n principal es la de evitar que el\u00a0agua de lluvia llegue hasta los marcos y hojas de madera,\u00a0para impedir su hinchaz\u00f3n por humedad y en\u00a0consecuencia obstruir su funci\u00f3n de abrir y cerrar; los\u00a0filetes escalonados que la recorren de lado a lado abajo\u00a0del pretil, y que marcan en la fachada el nivel interior\u00a0de apoyo de las vigas cargadoras de la techumbre\u00a0y cuya funci\u00f3n es se\u00f1alar el lugar preciso de excavaci\u00f3n\u00a0para reemplazar por el exterior cualquier viga\u00a0en mal estado y con peligro de caerse, simplificando\u00a0el proceso de sustituci\u00f3n si hubiere tal necesidad; y\u00a0la cornisa, que poca diferencia formal tiene con otras\u00a0molduras, salvo que para llam\u00e1rsele as\u00ed debe coronar\u00a0la fachada del inmueble y cuya funci\u00f3n es la defensa\u00a0o protecci\u00f3n del paramento exterior, como la cornamenta\u00a0en los animales, de donde deviene su nombre.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo comentario, el de las cornisas, llam\u00f3\u00a0sensiblemente la atenci\u00f3n del licenciado Rub\u00e9n Leal\u00a0Garza, pues siendo cronista taurino confes\u00f3 nunca\u00a0haber o\u00eddo o le\u00eddo que la terminolog\u00eda taurina operara\u00a0en otros campos del conocimiento humano. Le\u00a0ampli\u00e9 mis comentarios al respecto con las molduras\u00a0llamadas toros en las basas de las columnas y con los\u00a0arcos torales bajo el tambor en las naves de crucer\u00eda.<\/p>\n<p>Motivado por ello, y siendo presidente de la Pe\u00f1a\u00a0Taurina \u201cEl Toreo\u201d, me invit\u00f3 como orador hu\u00e9sped a\u00a0ampliar el tema ante sus agremiados sobre la relaci\u00f3n\u00a0de toros y arquitectura. Reto que acept\u00e9 ante la inevitable\u00a0tentaci\u00f3n de seguir explorando una m\u00e1s de las\u00a0muchas variables de la arquitectura como documento\u00a0confesional de la cultura humana, en este caso particular\u00a0el de la simbi\u00f3tica relaci\u00f3n del hombre con los\u00a0animales, especialmente con los bovinos y su manifestaci\u00f3n\u00a0en los objetos arquitect\u00f3nicos.<\/p>\n<p>La cita fue en la noche del jueves 22 de septiembre,\u00a0en el domicilio social de la Pe\u00f1a en la calle Isaac\u00a0Garza 345 al poniente. Exento en el exterior de toda\u00a0referencia como club social, el domicilio sigue con su\u00a0apariencia original de modesta casa familiar de puerta\u00a0y ventana y, por supuesto, enmarcados al exterior sus\u00a0vanos con jambaje, moldura bajo el pretil y cornisa\u00a0como remate de su fachada. Apretujado su interior, se\u00a0compone de un vers\u00e1til sal\u00f3n rectangular, por hacer\u00a0de dos cuartos s\u00f3lo uno, semidividido al centro por un\u00a0arco faj\u00f3n de medio punto, techado con vigas y cama\u00a0de madera a la vista, con altas paredes de sillares desnudos,\u00a0realzados en su contorno por el ripio de lascas\u00a0oscuras y desdibujado el aparejo por la profusa cantidad\u00a0de trofeos pendientes en toda su superficie: cabezas\u00a0de toros, astados, carteles, fotograf\u00edas de toros, toreros,\u00a0cuadrillas y rejoneadores; banderillas, espadas\u00a0y dem\u00e1s utensilios de la parafernalia taurina. La luz\u00a0incandescente, y por lo mismo c\u00e1lida, hace del lugar\u00a0algo especial, algo m\u00e1gico, una concavidad propicia\u00a0para el ritual de evocaci\u00f3n que refuerza la permanente\u00a0convivencia del hombre con el reino animal.<\/p>\n<p>Luego de la presentaci\u00f3n oficial del ponente, se\u00a0proyecta la primera imagen con el t\u00edtulo de la ponencia,\u00a0se hace el silencio reglamentario, alguien entiende\u00a0que hay que apagar la luz para mejorar la visi\u00f3n,\u00a0se proyecta la siguiente imagen y la caverna primitiva\u00a0emerge con sus im\u00e1genes parietales propiciando el\u00a0viaje del pasado al presente para revivir la gran odisea\u00a0humana, siempre a\u00f1orada: su evoluci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>Por supuesto que el punto de partida obligado de\u00a0esta historia sobre toros y arquitectura comienza con\u00a0las pinturas rupestres o parietales producidas por el\u00a0hombre hace 40 mil a\u00f1os o m\u00e1s, en sitios como Lascaux,\u00a0Altamira, Dordo\u00f1a y la recientemente descubierta\u00a0Cueva Chauvet, donde encontramos variadas pictograf\u00edas\u00a0y petrograbados representando mamuts, uros,\u00a0ciervos, caballos y toros, todos de inter\u00e9s como presas\u00a0de caza comestibles; espl\u00e9ndidas im\u00e1genes que nos\u00a0revelan, adem\u00e1s de la magia ritual propiciatoria y las\u00a0primicias de la representaci\u00f3n art\u00edstica, la oculta relaci\u00f3n\u00a0econ\u00f3mica en tanto la carne para la alimentaci\u00f3n,\u00a0las pieles para el vestido y los huesos y astas para las\u00a0herramientas; asimismo, y de suma importancia civilizadora,\u00a0los pictogramas y petrograbados como origen y\u00a0primera fase de los subsecuentes sistemas de escritura.<\/p>\n<p>Luego de iniciado el periodo de sedentarizaci\u00f3n, se\u00a0generar\u00e1 la revoluci\u00f3n neol\u00edtica y con ella las primeras\u00a0aldeas que bajo circunstancias espec\u00edficas podr\u00e1n\u00a0evolucionar a poblados urbanos. El sitio que reuni\u00f3 las\u00a0condiciones id\u00f3neas para el desarrollo de tal fen\u00f3meno\u00a0es la cuenca mesopot\u00e1mica en el Asia Menor, y una de\u00a0las ciudades cananeas con mayor antig\u00fcedad fue llamada\u00a0Jeric\u00f3. Desde esta regi\u00f3n se propaga paulatinamente\u00a0la nueva cultura por el mundo inmediato, como el\u00a0mediterr\u00e1neo, que con el tiempo devendr\u00e1 en variadas\u00a0expresiones de cierta complejidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7351\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia.jpg 500w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia-150x150.jpg 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia-300x298.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia-50x50.jpg 50w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/cultura_egipcia-298x295.jpg 298w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p>De las culturas mesopot\u00e1micas de base sumeria se\u00a0distinguen el imperio babil\u00f3nico, el asirio y el persa, y\u00a0ciudades como N\u00ednive, Babilonia y Ur, y en ellas destacan\u00a0ya: las cabezas de toros en madera policromada\u00a0como adornos de instrumentos musicales, la escultura\u00a0colosal del toro alado con cola de le\u00f3n y rostro humano\u00a0\u2013tetramorfos\u2013 como genio guardi\u00e1n del templo de\u00a0Khorsabad; el relieve en cer\u00e1mica policroma representando\u00a0un toro sagrado de la puerta de Ishtar y los colosales capiteles taurinos de m\u00e1rmol gris, en el palacio\u00a0de Artajerjes II, en Susa. Es tambi\u00e9n parte del escenario\u00a0de lo b\u00edblico y en el atrio del Templo de Salom\u00f3n se\u00a0construy\u00f3 una fuente para la purificaci\u00f3n, sentada sobre\u00a0las ancas de doce toros de bronce y alineados de tres en\u00a0tres a los puntos cardinales; un buey con su aliento o\u00a0vaho combati\u00f3 el fr\u00edo en el establo donde naci\u00f3 el hijo\u00a0de Dios, y de los cuatro evangelistas \u2013con atributos del\u00a0tetramorfos\u2013, uno de ellos, san Lucas, se representa con\u00a0el bovino como s\u00edmbolo del sacrificio. Lo anterior es\u00a0una peque\u00f1a muestra de la abundante presencia taurina\u00a0en esta cultura.<\/p>\n<p>La cultura egipcia en el desierto africano es tambi\u00e9n\u00a0rica en representaci\u00f3n de bovinos en relieves y pinturas\u00a0de templos y tumbas, si bien en este tema se destaca\u00a0la diosa Hathor, madre y esposa de Horus, tanto en su\u00a0representaci\u00f3n escult\u00f3rica de vaca con su cornamenta\u00a0enmarcando el disco solar o en las columnas hath\u00f3ricas\u00a0en cuyo capitel se representa por cuadriplicado el rostro\u00a0humano de la diosa con notorias orejas vacunas.<\/p>\n<p>La cuenca mediterr\u00e1nea exuda inspiraciones toriles:\u00a0la actual pen\u00ednsula de Crimea es descrita por Her\u00f3doto\u00a0como T\u00e1urica y a sus habitantes los refiere con el\u00a0gentilicio de tauros; de los 22 signos fon\u00e9ticos con que\u00a0los fenicios compon\u00edan sus palabras, mil a\u00f1os antes de\u00a0nuestra era, el primero de ellos de nombre \u00e1lef se representaba\u00a0con una cabeza de toro, mismo que con el\u00a0tiempo llegar\u00e1 a los griegos girada al rev\u00e9s como letra\u00a0A y con el nombre de alfa; de la mitolog\u00eda griega, Zeus\u00a0se convierte en un toro blanco y manso para seducir a\u00a0Pas\u00edfae, esposa de Minos, rey de Creta; el romance dio\u00a0origen al Minotauro, de cuerpo humano con cabeza y\u00a0cola de toro, tambi\u00e9n da origen al complejo Laberinto\u00a0como su habitaci\u00f3n carcelaria, prototipo arquitect\u00f3nico\u00a0construido por D\u00e9dalo, debajo del tambi\u00e9n laber\u00edntico\u00a0palacio de Cnosos.<\/p>\n<p>Los griegos atenienses perfeccionan los componentes\u00a0arquitect\u00f3nicos como sistema de orden, como\u00a0lenguaje abstracto y, adem\u00e1s, sistematizaron el uso de\u00a0las molduras en su corpus. De entre ellas destacan el\u00a0bocel, de perfil semicircular convexo y que por denotar\u00a0fortaleza lo llamaron toro y lo usan como unidad de\u00a0arranque en las basas de las columnas. De igual forma,\u00a0como referencia a los bovinos sacrificados en los altares\u00a0de sus templos, incorporaron a la arquitectura como\u00a0motivo ornamental el bucr\u00e1neo, cr\u00e1neo de bovino, descarnado\u00a0o no, usado como ornato tanto en los frisos de\u00a0templos como en aras y sepulcros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7352\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toro_mural_cueva-1024x533.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toro_mural_cueva-1024x533.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toro_mural_cueva-300x156.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toro_mural_cueva-768x400.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toro_mural_cueva.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>De la Roma imperial, y en escenarios como el anfiteatro\u00a0llamado Coliseo, se oficializa como espect\u00e1culo\u00a0la lucha a muerte de hombres y animales, entre ellos los\u00a0toros bravos. Esta pr\u00e1ctica cultural se expande por todo\u00a0el territorio bajo su dominio y de ese universo sobresale\u00a0la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, donde la fiesta brava del toreo, el\u00a0rejoneo y la burla callejonera o pamplonada se vuelve\u00a0parte de su distinci\u00f3n y desde donde se irradian los rituales\u00a0taurinos al continente americano con la plaza de\u00a0toros como tipolog\u00eda arquitect\u00f3nica. La Plaza de Toros\u00a0M\u00e9xico o La Petatera en Colima se destacan como\u00a0ejemplos de gran relevancia.<\/p>\n<p>A la claraboya en el zenit de la c\u00fapula del Pante\u00f3n\u00a0en Roma se le denomin\u00f3 oculus por la columna de luz\u00a0natural que ilumina su interior durante el d\u00eda y a partir\u00a0de la arquitectura rom\u00e1nica mon\u00e1stica se procura iluminar\u00a0los amplios interiores con vanos circulares, ovalados,\u00a0cruciformes o mixtiformes en lo alto de muros y\u00a0techos a los que se le llama ojo de buey.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, de la arquitectura religiosa colonial,\u00a0principalmente en las naves de crucer\u00eda en los\u00a0templos cat\u00f3licos, a los cuatro arcos que soportan las\u00a0cargas y esfuerzos de las pechinas, el tambor, la c\u00fapula\u00a0y la linterna, por su gran capacidad de carga se les\u00a0denomina arcos torales, y a las molduras que rematan\u00a0los muros exteriores en su modalidad de pretiles, se\u00a0les llama cornisas, como se plante\u00f3 anteriormente. El\u00a0tr\u00e1nsito de transferencia de componentes de la arquitectura\u00a0religiosa a la arquitectura vern\u00e1cula ser\u00e1 de f\u00e1cil\u00a0aceptaci\u00f3n en las partes que les fueron afines: jambajes,\u00a0molduras en los sistemas columnares, molduras indicadoras\u00a0de niveles y cornisas. Cabe destacar algo a lo que\u00a0se le da poca relevancia, pero que en este estudio s\u00ed la\u00a0tiene, es el hecho de que las heces de los bovinos, por\u00a0su alto contenido de fibra, se incorporan a la tierra base\u00a0para la fabricaci\u00f3n de adobes pues opera como un excelente\u00a0aglutinante, sustituyendo a la paja trillada, haci\u00e9ndolos\u00a0m\u00e1s resistentes y formando parte del cuerpo\u00a0f\u00edsico de los objetos arquitect\u00f3nicos.<\/p>\n<p>La presencia de los bovinos en nuestras pr\u00e1cticas\u00a0culturales es com\u00fan y abundante, consideremos como\u00a0parte de la peque\u00f1a muestra de tan ostensible presencia:\u00a0los nombres de Taurino y Tauro; los sobrenombres\u00a0de Toro y Torito como referencia a los hombres\u00a0robustos y fuertes; los apellidos Toral, Toro, del Toro,\u00a0Vaca, Vaquera, Becerra, Becerril, Corral y Corrales; la\u00a0constelaci\u00f3n y el signo zodiacal de Tauro; los oficios\u00a0de vaquero, pastor, torero y carnicero; en la gastronom\u00eda\u00a0los chiles toreados, las criadillas y la diversidad\u00a0de bocados c\u00e1rnicos de res; las expresiones cotidianas\u00a0como cornudo, poner los cuernos, fuerte como un toro,\u00a0tor\u00e9ame esta, coger el toro por los cuernos, el que por\u00a0su gusto es buey hasta las coyundas lame, no te hagas\u00a0buey; los instrumentos musicales de la familia de los\u00a0oboes llamados cornos; las vacunas y la vacunaci\u00f3n, y\u00a0los eufemismos de M\u00e9xico como el cuerno de la abundancia,\u00a0y el llamar al palacio municipal como casa del\u00a0ayuntamiento.<\/p>\n<p>En la arquitectura, como objeto rico en transferencias\u00a0humanas, se evidencia en parte de su nomenclatura\u00a0esta relaci\u00f3n de convivencia permanente del hombre\u00a0con los bovinos. Por ello distinguimos como componentes\u00a0nominales las cornisas, toros, bucr\u00e1neos, capiteles,\u00a0arcos torales, ojos de buey, los adobes, y como\u00a0tipolog\u00edas arquitect\u00f3nicas la casa del ayuntamiento, el\u00a0laberinto, la plaza de toros, las caballerizas y los corrales.<\/p>\n<p>Homenaje de gratitud y reconocimiento que el hombre\u00a0hace desde la arquitectura a la relaci\u00f3n simbi\u00f3tica\u00a0que guarda de siempre con el animal que desde tiempos\u00a0inmemoriales ha sido su potencial fuente de alimento,\u00a0coadyuvante en el desarrollo de la econom\u00eda agr\u00edcola y\u00a0potencial simb\u00f3lico de su autoestima en tanto: fortaleza,\u00a0fertilidad y virilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"line-height: 1.5;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: armando.floress1@hotmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Adenda<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las fiestas de toros en Monterrey<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Carlos Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Aunque con escasa informaci\u00f3n, se afirma que las corridas\u00a0de toros se celebraron en Monterrey desde principios\u00a0del siglo XVIII y que \u00e9stas se volvieron regulares\u00a0en la segunda mitad del siglo XIX. El Archivo\u00a0Municipal de Monterrey nos muestra a trav\u00e9s de sus\u00a0documentos que desde 1760 se impulsaba la construcci\u00f3n\u00a0de una plaza de toros en la Plaza de Armas, hoy\u00a0Plaza de Zaragoza, y la participaci\u00f3n de toreros aficionados\u00a0de la localidad.<\/p>\n<p>La plaza de toros que funcion\u00f3 con mayor regularidad\u00a0fue la que se construy\u00f3 en los terrenos del Convento\u00a0de San Andr\u00e9s, vecinos a la vertiente norte del\u00a0R\u00edo Santa Catarina. Construida de madera, se montaba\u00a0y desmontaba con facilidad pues de ordinario se usaba\u00a0s\u00f3lo en el mes de septiembre, durante las fiestas patronales\u00a0de la ciudad. Quedan para la historia nombres\u00a0como los de don Francisco Barrido y don Justo C\u00e1rdenas,\u00a0como promotores de la fiesta brava local, este\u00a0\u00faltimo se vio en la necesidad de rescindir el contrato\u00a0celebrado con el Municipio en 1830, por la muerte de\u00a0su socio comercial. En ese tiempo los toros que se lidiaban\u00a0no eran precisamente de casta, era ganado cerril\u00a0y por lo mismo m\u00e1s peligroso pues los picadores no\u00a0proteg\u00edan a sus caballos con los petos con que ahora se\u00a0hace y varios caballos terminaban muertos por cornadas\u00a0de toro.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7353\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_mty.jpg\" alt=\"\" width=\"918\" height=\"473\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_mty.jpg 918w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_mty-300x155.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_mty-768x396.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_mty-418x215.jpg 418w\" sizes=\"auto, (max-width: 918px) 100vw, 918px\" \/><\/p>\n<p>La Plaza de Toros del Convento, como tambi\u00e9n se\u00a0le conoc\u00eda, montada en 1846, fue desmantelada antes\u00a0de funcionar como tal, con el fin de construir las barricadas\u00a0para la defensa de la ciudad ante la artera invasi\u00f3n\u00a0extranjera de los estadounidenses.<\/p>\n<p>Para promover una corrida de toros en ese tiempo\u00a0se requer\u00eda una inversi\u00f3n de al menos mil pesos por\u00a0parte de los empresarios, pues la renta de la plaza costaba\u00a0500.00 pesos, el encierro de animales 150.00 pesos,\u00a0la banda de m\u00fasica para el acompa\u00f1amiento 150.00\u00a0pesos, otros 100.00 pesos para los toreros, 50.00 para\u00a0los picadores y otros 50.00 m\u00e1s para los banderilleros.\u00a0Cantidad considerable si tomamos en cuenta que con\u00a0ella se pod\u00eda comprar una casa grande de calicanto o\u00a0dos medianas.<\/p>\n<p>Fueron varios los intentos de comprar el terreno a\u00a0los franciscanos y a las autoridades municipales para\u00a0construir la plaza permanente; sin embargo, ning\u00fan tr\u00e1mite al respecto se pudo concretar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7354\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_5_mayo.jpg\" alt=\"\" width=\"603\" height=\"393\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_5_mayo.jpg 603w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_5_mayo-300x196.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><\/p>\n<p>La plaza de toros conocida como del 5 de Mayo era\u00a0vecina del templo del Sagrado Coraz\u00f3n y la de Santa\u00a0Luc\u00eda era vecina del Hospital Civil en las calles de\u00a0Santa Luc\u00eda \u2013hoy 15 de Mayo\u2013 y del Hospital \u2013hoy\u00a0Cuauht\u00e9moc\u2013, y en ellas, a partir de 1885, las corridas\u00a0se programaban con cierta regularidad. La funci\u00f3n de\u00a0marzo de 1885 se celebr\u00f3 anunci\u00e1ndose que las utilidades\u00a0ser\u00edan en beneficio tanto del Hospital Civil local\u00a0como del pueblo espa\u00f1ol, tras los da\u00f1os provocados\u00a0all\u00e1 por varios temblores. Con la facilidad de movilidad\u00a0por las comunicaciones ferroviarias, los toreros locales\u00a0comienzan a alternar con toreros nacionales y de origen\u00a0extranjero, entre ellos, Pablo Ochoa, Luis Mazzantini y\u00a0nuestro Rodolfo Gaona, entre otros. A partir de 1909\u00a0estas plazas dejaron de cumplir con los requisitos de\u00a0seguridad exigidos por las autoridades y quedaron en\u00a0desuso.<\/p>\n<p>La primera Plaza de Toros Monterrey, con capacidad\u00a0para siete mil espectadores, fue construida en 1908\u00a0sobre la Plaza de San Jacinto, hoy Escuela Fern\u00e1ndez\u00a0de Lizardi, en las calles de Aramberri y Seraf\u00edn Pe\u00f1a, y\u00a0vecina del Hospital San Vicente. Fue en ese ruedo donde\u00a0se popularizaron suertes del toreo como la de Don\u00a0Tancredo o Suerte del Comendador, consistente \u00e9sta en\u00a0que el torero espera la salida del toro, sentado en una\u00a0silla y levantando el brazo con una cerveza producida\u00a0por la Cervecer\u00eda Cuauht\u00e9moc, patrocinadora de las corridas.\u00a0Figuras destacadas de ese tiempo fueron Pascual\u00a0Gonz\u00e1lez \u201cAlamase\u00f1o\u201d, Alfonso Zambrano, Felipe Naranjo,\u00a0Tirso Valdez, Antonio Ort\u00edz \u201cMorito\u201d, Eduardo\u00a0Leal \u201cLlaverito\u201d, Jos\u00e9 Rivas \u201cMorenito Chico\u201d y los\u00a0rejoneadores Francisco Olvera \u201cBerrinches\u201d, Cayetano\u00a0Garza y el banderillero Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Fanderito.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-7355\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_plaza-1024x521.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_plaza-1024x521.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_plaza-300x153.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_plaza-768x391.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/toros_plaza.jpg 1226w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>El ambiente taurino que se viv\u00eda en la ciudad se\u00a0complementaba con los bares o cantinas que aquellas\u00a0figuras del toreo acostumbraban visitar. As\u00ed, un anuncio\u00a0nos refleja bien este ambiente: la cantina \u201cLa Especial\u201d,\u00a0que se ubicaba frente al antiguo Mercado Col\u00f3n en su\u00a0acera norte, hoy calle Padre Mier, anunciaba que cuando\u00a0ven\u00edan a la ciudad los matadores Cocherito, Gaona\u00a0y Segura, iban a consumir en esa cantina. Tambi\u00e9n se\u00a0volv\u00edan famosos los hoteles donde se hospedaban los\u00a0toreros, como es el caso del Hotel Bar\u00f3n, hoy Hotel\u00a0Colonial, frente a la Plaza Hidalgo, y el Hotel Windsor\u00a0frente a la Plaza Zaragoza. Cerca o a un costado de dichos\u00a0hoteles se instalaban las pe\u00f1as taurinas, como fue\u00a0el caso de la famosa pe\u00f1a \u201cFrascuelo y Lagartijo\u201d. Otro\u00a0tanto que populariz\u00f3 a la fiesta brava fueron las bandas\u00a0taurinas que con corridos y pasos dobles hac\u00edan m\u00e1s\u00a0ameno el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Dentro de la ya a\u00f1eja tradici\u00f3n taurina de la ciudad,\u00a0la nueva Plaza de Toros Monumental Monterrey,\u00a0tambi\u00e9n llamada de Lorenzo Garza, fue inaugurada en\u00a01937 en la colonia Del Prado; con capacidad de 17,500\u00a0localidades, ha consolidado figuras de fama internacional,\u00a0como Lorenzo Garza, Luis Briones, Humberto\u00a0Moro, Fernando de la Pe\u00f1a, Manolo Mart\u00ednez y Eloy\u00a0Cavazos, entre muchos m\u00e1s. Las fiestas de toros son\u00a0tambi\u00e9n parte relevante de la historia de la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Armando V. Salazar* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 86 octubre-diciembre 2017 Las reuniones quincenales y sabatinas del Colegio de\u00a0Cronistas e Historiadores \u201cIsrael Cavazos Garza\u201d, en\u00a0el auditorio del Museo Metropolitano de Monterrey,\u00a0fueron en alto grado participativas pues el tema del\u00a0ciclo 2016 convocaba, a trav\u00e9s de sus ponentes, a\u00a0recordar, valuar, preservar y proteger de los barrios\u00a0de la ciudad sus patrimonios tangibles [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7350,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-7349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-andamiajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7356,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7349\/revisions\/7356"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}