{"id":7256,"date":"2017-10-24T16:05:53","date_gmt":"2017-10-24T21:05:53","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7256"},"modified":"2017-11-24T16:26:08","modified_gmt":"2017-11-24T22:26:08","slug":"el-misterio-dendrocronologico-del-pino-de-las-alturas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7256","title":{"rendered":"El misterio dendrocronol\u00f3gico del pino de las alturas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7257\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/misterio_dendrocronologico.png\" alt=\"\" width=\"920\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/misterio_dendrocronologico.png 920w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/misterio_dendrocronologico-300x130.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/misterio_dendrocronologico-768x334.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/misterio_dendrocronologico-173x75.png 173w\" sizes=\"auto, (max-width: 920px) 100vw, 920px\" \/><\/p>\n<p>Ulises Manzanilla Qui\u00f1ones*, \u00d3scar Alberto Aguirre Calder\u00f3n*<\/p>\n<p>M\u00e9xico se caracteriza por ser una de las naciones con una de las tasas de diversidad de especies m\u00e1s altas del planeta. Dicha diversidad biol\u00f3gica es tan abundante, compleja y asombrosa, que la mayor\u00eda de estas especies s\u00f3lo se le encuentra a lo largo y ancho del territorio mexicano (Conabio, 1998).<\/p>\n<p>Gran parte del n\u00famero de especies que habitan en M\u00e9xico s\u00f3lo se les encuentran en nuestro pa\u00eds, es decir, son end\u00e9micos del suelo mexicano. Algunas especies son exclusivas a islas o s\u00f3lo se les localiza hacia las partes altas de monta\u00f1as, lagos, etc\u00e9tera. Su distribuci\u00f3n actual es producto de su propia historia de vida evolutiva (Morrone et al., 1996).<\/p>\n<p>Los pinos son un grupo de plantas pertenecientes a la familia Pinaceae, la cual se clasifica dentro del orden Coniferales en el reino Plantae. Sus caracter\u00edsticas principales son las hojas en forma de aguja (ac\u00edcula) y sus conos o com\u00fanmente llamados pi\u00f1as, los cuales ayudan a la identificaci\u00f3n de estas especies (Mart\u00ednez, 1948; Perry, 1991; Farjon et al., 1998).<\/p>\n<p>A nivel mundial, la riqueza aproximada de especies del g\u00e9nero de los pinos es de 111 (Price et al., 1998). M\u00e9xico alberga alrededor de 46 especies, con sus diversas variedades y formas (Perry et al., 1998). Por lo que dicha riqueza biol\u00f3gica hace de nuestro pa\u00eds un centro biol\u00f3gico secundario de diversificaci\u00f3n del g\u00e9nero Pinus a nivel mundial.<\/p>\n<p>De acuerdo con la opini\u00f3n y el trabajo de expertos en la materia, para M\u00e9xico se han reconocido 46 especies, tres subespecies y 22 variedades de pinos. Un 55% es exclusiva a la rep\u00fablica mexicana, adem\u00e1s, poseemos 42% de todas las especies de pinos del mundo (Farjon y Styles, 1997; Perry, 1998; Farjon et al., 1998).<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn d\u00f3nde se encuentran las especies?<\/strong><\/p>\n<p>Los bosques de pino en M\u00e9xico se distribuyen en la Sierra Madre Oriental, Sierra Madre Occidental, Sierra Madre del Sur, Sierra de San Pedro M\u00e1rtir, Cordillera Centroamericana, los Altos de Chiapas, Depresi\u00f3n Central de Chiapas y el Eje Neovolc\u00e1nico Transversal. En un rango altitudinal que oscila desde los 1,000 a 3,000 msnm, pero pueden alcanzar o superar el l\u00edmite superior de la vegetaci\u00f3n arb\u00f3rea (3700 a 4300 msnm) (Perry, 1991; Farjon et al., 1998).<\/p>\n<p>Los bosques de pinos mexicanos, en su mayor\u00eda, son resistentes a heladas, sequ\u00edas, incendios frecuentes, pastoreo y dem\u00e1s tipos de disturbios y perturbaciones. Se pueden establecer sobre suelos someros, rocosos y pobres en nutrientes (Rzedowski, 1978). No s\u00f3lo nos proveen de recursos derivados de la madera, sino que tambi\u00e9n brindan servicios ambientales, de los cuales se beneficia la sociedad y sin los cuales ser\u00eda dif\u00edcil asegurar su supervivencia (V\u00e1zquez, 2010).<\/p>\n<p>Dendrocronolog\u00eda en M\u00e9xico<\/p>\n<p>Antes de continuar, necesitamos aclarar \u00bfqu\u00e9 es la dendrocronolog\u00eda? La dendrocronolog\u00eda es la ciencia que estudia y fecha los anillos anuales de crecimiento de los \u00e1rboles, analizando su estructura e investigando la informaci\u00f3n registrada en ella. La dendrocronolog\u00eda consiste en el fechado de eventos a trav\u00e9s de la medici\u00f3n y estandarizaci\u00f3n de los anillos de crecimiento de los \u00e1rboles (Grissino, 1996). Los estudios dendrocronol\u00f3gicos permiten analizar y determinar la variabilidad clim\u00e1tica ocurrida a lo largo de siglos o milenios, dicha investigaci\u00f3n ha contribuido a la soluci\u00f3n de problemas de \u00edndole ecol\u00f3gico, hidrol\u00f3gico, clim\u00e1tico y arqueol\u00f3- gico (Villanueva et al., 2000).<\/p>\n<p><strong>Especies estudiadas bajo un enfoque dendrocronol\u00f3gico<\/strong><\/p>\n<p>En M\u00e9xico han sido pocas las especies analizadas desde el punto de vista dendrocronol\u00f3gico (Villanueva et al., 2003), estos estudios y trabajos han permitido determinar la variaci\u00f3n del clima a lo largo de ciertos periodos de tiempo para ciertas regiones geogr\u00e1ficas de M\u00e9xico. La mayor\u00eda de estas especies que han sido trabajadas bajo enfoques dendrocronol\u00f3gicos corresponden a la regi\u00f3n norte del pa\u00eds (Villanueva et al., 2007; Constante et al., 2009).<\/p>\n<p><strong>El pino de las alturas<\/strong><\/p>\n<p>Su nombre cient\u00edfico es Pinus hartwegii Lindl., se distribuye en M\u00e9xico y Guatemala, crece y forma bosques puros de su sola especie a partir de los 3,000 hasta los 3,700 m de altitud y se encuentra en forma semiarbustiva desde los 4,000 hasta los 4,300 m (Perry, 1991; Farjon et al., 1997).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico se le localiza en el sur de Nuevo Le\u00f3n, suroeste de Tamaulipas, Jalisco, Colima, Michoac\u00e1n, Estado de M\u00e9xico, Morelos, Hidalgo, D.F, Tlaxcala, Puebla, oeste de Veracruz, Oaxaca y Chiapas (Perry, 1991; figura 1). En Centroam\u00e9rica se le encuentra en Guatemala y hacia las partes altas de las monta\u00f1as de Honduras (Perry, 1991).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7258\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_distribucion_natural_pinus.png\" alt=\"\" width=\"387\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_distribucion_natural_pinus.png 387w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_distribucion_natural_pinus-300x209.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_distribucion_natural_pinus-210x146.png 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 387px) 100vw, 387px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7259\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_2_ejemplar_hartewii.png\" alt=\"\" width=\"393\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_2_ejemplar_hartewii.png 393w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_2_ejemplar_hartewii-300x279.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/p>\n<p>Algunas de las especies que se han empleado para la reconstrucci\u00f3n del clima, en especial la precipitaci\u00f3n, son Pinus pseudostrobus, Pinus michoacana, Pinus culminicola, Pinus douglasiana, Pinus cooperi, Pinus durangensis, Taxodium mucronatum, Juniperus mont\u00edcola, Abies religiosa y Pseudotsuga menziesii. La mayor\u00eda de estas especies han contribuido a la reconstrucci\u00f3n del clima de hace varios siglos para las zonas norte y centro de M\u00e9xico. Dichas reconstrucciones ayudan a identificar tendencias en el comportamiento del clima y eventos clim\u00e1ticos como sequ\u00edas extremas o inundaciones.<\/p>\n<p>Debido a las condiciones ambientales en las que crece Pinus hartwegii (suelos pobres en nutrientes y poco profundos), y a que es la \u00fanica especie arb\u00f3rea que subsiste hacia las partes m\u00e1s altas de las monta- \u00f1as (hasta 4,300 m de altitud), la especie presentar\u00eda un buen potencial para la realizaci\u00f3n de estudios dendrocronol\u00f3gicos. Raz\u00f3n por la cual se plantea como objetivo principal reconstruir la precipitaci\u00f3n de las partes altas de las monta\u00f1as del centro de M\u00e9xico utilizando los anillos de crecimiento de Pinus hartwegii, dicha reconstrucci\u00f3n ser\u00e1 de gran utilidad para el entendimiento y comportamiento del clima y eventos clim\u00e1ticos de esa zona.<\/p>\n<p><strong>Anillos anuales de crecimiento<\/strong><\/p>\n<p>Se denomina anillo anual de crecimiento a las bandas clara (A) y oscura (B) que se forman durante las temporadas de primavera (madera temprana) e invierno (madera tard\u00eda) (figura 3).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7260\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_3_anillos_anuales_crecimiento.png\" alt=\"\" width=\"388\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_3_anillos_anuales_crecimiento.png 388w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_3_anillos_anuales_crecimiento-300x246.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_3_anillos_anuales_crecimiento-55x45.png 55w\" sizes=\"auto, (max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/p>\n<p>Las bandas de crecimiento se ven influenciadas por la cantidad de precipitaci\u00f3n que reciben durante la primavera y el invierno. Dicha cantidad de lluvia es la que determina el grosor de cada anillo de crecimiento. Por lo que los a\u00f1os secos corresponder\u00e1n a anillos estrechos (B) y los anillos anchos a a\u00f1os de abundante precipitaci\u00f3n (A) (figura 4).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7261\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_anillos_anchos_abundantes.png\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_anillos_anchos_abundantes.png 382w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_anillos_anchos_abundantes-300x251.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_anillos_anchos_abundantes-55x45.png 55w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_anillos_anchos_abundantes-150x125.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/p>\n<p>Para la obtenci\u00f3n de las muestras se utiliza un taladro de Pressler, un aparato especial para extraer las muestras del \u00e1rbol. Las muestras primero se lijan, se fechan y despu\u00e9s se miden en un aparato especial llamado Velmex. Se debe tener mucho cuidado a la hora de fechar los anillos, porque existen anillos falsos, dobles, microanillos y anillos perdidos en el tiempo. Este proceso debe ser sumamente cuidadoso.<\/p>\n<p>Al final, se cargan y se analizan las mediciones del ancho de los anillos en los programas dendrocronol\u00f3gicos, en los cuales se verifica si existe una relaci\u00f3n estad\u00edstica entre las mediciones de ancho de anillo de\u00a0todas las muestras. Despu\u00e9s se realizan an\u00e1lisis de correlaci\u00f3n entre las mediciones de ancho de anillo y los registros clim\u00e1ticos de las estaciones meteorol\u00f3gicas cercanas al \u00e1rea de estudio. Si las pruebas estad\u00edsticas son confiables, se genera una ecuaci\u00f3n matem\u00e1tica, la cual permitir\u00e1 reconstruir la variable clim\u00e1tica analizada.<\/p>\n<p>La figura 5 fue extra\u00edda de la tesis de maestr\u00eda de Manzanilla (2016), en ella se muestra la reconstrucci\u00f3n de la precipitaci\u00f3n realizada a partir del an\u00e1lisis, medici\u00f3n y estandarizaci\u00f3n de anillos de crecimiento de Pinus pseudostrobus, se observan los eventos clim\u00e1ticos (periodos secos y h\u00famedos) registrados para la ciudad de Morelia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7262\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos.png\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos.png 410w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos-300x177.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos-146x85.png 146w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos-205x120.png 205w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_reconstruccion_efectos-320x190.png 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Gracias a la marcada estacionalidad que presenta el grupo de los pinos, es posible para nosotros leer su biograf\u00eda y conocer los eventos que m\u00e1s influyeron en su vida.<\/p>\n<p>Toda esta valiosa informaci\u00f3n est\u00e1 disponible en los anillos de crecimiento, por lo que el estudio de los mismos permitir\u00e1 un mejor entendimiento del comportamiento hist\u00f3rico del clima de ciertas regiones geogr\u00e1ficas del mundo.<\/p>\n<p>Estos estudios ayudan a comprender mejor el impacto que tienen los eventos clim\u00e1ticos extremos como sequ\u00edas e inundaciones y las tendencias del cambio clim\u00e1tico, las cuales se registran en los anillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: ulises_manza@hotmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Conabio. (1998). La diversidad biol\u00f3gica de M\u00e9xico: estudio de pa\u00eds. En: Cap\u00edtulo 3. Biodiversidad. 62-64 pp. Coyoac\u00e1n, M\u00e9xico, D.F.: Comisi\u00f3n para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad.<\/p>\n<p>Constante, G.V., et al. (2009). Dendrocronolog\u00eda de Pinus cembroides Zucc y reconstrucci\u00f3n de precipitaci\u00f3n estacional para el Sureste de Coahuila. Ciencia Forestal en M\u00e9xico. 34: 17-39.<\/p>\n<p>Farjon A. y Styles B.T. (1997). Pinus (Pinaceae). Flora Neotropica, Monograph 75. Bronx, NY: The New York Botanical Garden.<\/p>\n<p>Farjon, A., J.A., P\u00e9rez de la R. y T.B. Styles. (1997). Gu\u00eda de campo de los pinos de M\u00e9xico y Am\u00e9rica Central. EE.UU.: Royal Botanic Gardens, Kew University of Oxford.<\/p>\n<p>Grissino, M.H. (1996). Dendrochronology. Disponible en http:\/\/www.sonic.net\/bristlecone\/dendro.html.<\/p>\n<p>Manzanilla Q., U. (2016). Reconstrucci\u00f3n dendrocronol\u00f3gica de temperatura media y precipitaci\u00f3n dentro del Eje Neovolc\u00e1nico Transmexicano. Tesis de Maestr\u00eda. Facultad de Biolog\u00eda, Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo. Morelia, Michoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez, M. (1948). Los pinos mexicanos. M\u00e9xico, D.F.: Ediciones Botas.<\/p>\n<p>Morrone, J.J., Espinosa, D. y Llorente, J. (1996). Manual de biogeograf\u00eda hist\u00f3rica. M\u00e9xico: UNAM.<\/p>\n<p>Perry, J.P. Jr. (1991). The pines of M\u00e9xico and Central America. Portland, Oreg\u00f3n, USA: Timber Press.<\/p>\n<p>Perry, J.P. Jr., A. Graham y M.D. Richardson. (1998). The history of pines in M\u00e9xico and Central America. En: M. D. Richardson (ed). Ecology and Biogeography of Pinus. Cambridge, UK: Cambridge University Press. Pp: 137-149.<\/p>\n<p>Price, R.A., A. Liston y S.H. Strauss. (1998). Phylogeny and systematics of Pinus. En: M. D. Richardson editorial. Ecology and Biogeography of Pinus. Cambridge, UK: Cambridge University Press. Pp: 49-68.<\/p>\n<p>Rzedowski, J. (1978). Vegetaci\u00f3n de M\u00e9xico. M\u00e9xico, D.F.: Editorial Limusa.<\/p>\n<p>V\u00e1zquez Medrano, G. (2010). Estudio de la factibilidad para un mercado local de servicios ambientales hidrol\u00f3gicos en la cuenca Valle de Bravo-Amanalco. Tesis de Licenciatura en Ciencias Ambientales, Facultad de Planeaci\u00f3n Urbana y Regional, Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico, Toluca.<\/p>\n<p>Villanueva, D.J., et al. (2000). Estado actual de la dendrocronolog\u00eda en M\u00e9xico. Revista Ciencia Forestal en M\u00e9xico. 25: 88-108.<\/p>\n<p>Villanueva, D.J., et al. (2003). Cronolog\u00edas de anillos de \u00e1rboles del norte de M\u00e9xico y su potencial hidroclim\u00e1tico. Art\u00edculo presentado en el XII Congreso Nacional de Irrigaci\u00f3n (ANEI). Zacatecas, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Villanueva, D.J., et al. (2007). Potencial dendrocronol\u00f3gico de Taxodium mucronatum Ten y acciones para su conservaci\u00f3n en M\u00e9xico. Ciencia Forestal en M\u00e9- xico. 32: 9-37.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ulises Manzanilla Qui\u00f1ones*, \u00d3scar Alberto Aguirre Calder\u00f3n* M\u00e9xico se caracteriza por ser una de las naciones con una de las tasas de diversidad de especies m\u00e1s altas del planeta. Dicha diversidad biol\u00f3gica es tan abundante, compleja y asombrosa, que la mayor\u00eda de estas especies s\u00f3lo se le encuentra a lo largo y ancho del territorio mexicano (Conabio, 1998). 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