{"id":7005,"date":"2017-11-15T13:24:49","date_gmt":"2017-11-15T19:24:49","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7005"},"modified":"2017-11-15T13:24:49","modified_gmt":"2017-11-15T19:24:49","slug":"interaccion-oceano-tierra-en-la-generacion-de-sedimentos-de-playas-y-dunas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=7005","title":{"rendered":"Interacci\u00f3n oc\u00e9ano &#8211; tierra en la generaci\u00f3n de sedimentos de playas y dunas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-7006\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/interaccion_oceano_tierra-1024x336.jpg\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"214\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/interaccion_oceano_tierra-1024x336.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/interaccion_oceano_tierra-300x98.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/interaccion_oceano_tierra-768x252.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Luis A. Cupul Maga\u00f1a*, Rigoberto Guardado France*, Eduardo Gil Silva*, Jorge Ledesma V\u00e1zquez*, Guillermo E. \u00c1vila Serrano*, \u00d3scar E. Gonz\u00e1lez Yajimovich*, Alfredo Chee Barrag\u00e1n*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 85, julio-septiembre 2017<\/p>\n<p>Backus y Johnson (2009) realizaron un estudio acerca del secuestro del detritus de la concha de los moluscos en las dunas costeras de Baja California Sur, utilizando el bivalvo Megapitaria squalida, conocida como almeja\u00a0chocolate, que se entierra en el sedimento, alcanza su tama\u00f1o adulto en 4 o 5 a\u00f1os y forma grandes poblaciones\u00a0en las arenas costeras, por lo que \u00e9sta constituye la materia prima para la formaci\u00f3n de granos de arena.<\/p>\n<p>Los mismos autores realizaron estudios en dunas carbonatadas en Punta Chivato, Muleg\u00e9 y San Nicol\u00e1s,<br \/>\ntodo en Baja California Sur. Estas dunas presentan fragmentos de conchas de moluscos transportados por el viento, principalmente bivalvos con m\u00e1s de 70% de carbonato de calcio de esas conchas.<\/p>\n<p>Los bancos de almejas, los corales y las algas calc\u00e1reas\u00a0coralinas est\u00e1n entre las m\u00e1s importantes fuentes de material de carbonato de calcio a partir de las cuales se generaran fragmentos de tama\u00f1o arena que al estar sujetos a la acci\u00f3n del oleaje formado por el viento, oleaje que arribar\u00e1 a la costa dando como resultado el transporte litoral, alimentando a las playas y \u00e9stas, a su vez, al quedar descubiertas durante la marea baja y sujetas\u00a0a la acci\u00f3n del mismo viento, enviar\u00e1n sus granos m\u00e1s finos hacia los campos de duna.<\/p>\n<p>Para la porci\u00f3n centro sur de la costa este de la Pen\u00ednsula\u00a0de Baja California (figura 1), el organismo que por mucho supera a los otros grupos para finalmente generar sedimentos tama\u00f1o arena son las algas calc\u00e1reas\u00a0coralinas, conocidas com\u00fanmente como rodolitos, chicharrones o reques\u00f3n, entre otros nombres curiosos, pero todos ellos hacen referencia a su morfolog\u00eda o sus caracter\u00edsticas. Cuando se encuentran las algas calc\u00e1reas\u00a0coralinas en el lecho marino est\u00e1n vivas (figura 2).<\/p>\n<div id=\"attachment_7007\" style=\"width: 638px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7007\" class=\"wp-image-7007 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_mapa_peninsula.jpg\" alt=\"\" width=\"628\" height=\"817\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_mapa_peninsula.jpg 628w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_1_mapa_peninsula-231x300.jpg 231w\" sizes=\"auto, (max-width: 628px) 100vw, 628px\" \/><p id=\"caption-attachment-7007\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Mapa de la Pen\u00ednsula y el Golfo de California, indicando las localidades presentadas en el documento.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_7008\" style=\"width: 308px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7008\" class=\"size-full wp-image-7008\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_2_imagen_lecho.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"229\" \/><p id=\"caption-attachment-7008\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Imagen de un lecho de rodolitos en el extremo oeste de Islas Coronados, a una profundidad de seis metros.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nuestro aporte<\/strong><\/p>\n<p>El presente reporte es resultado de la generaci\u00f3n de m\u00faltiples batimetr\u00edas, buceo aut\u00f3nomo, toma de muestras\u00a0y an\u00e1lisis de laboratorio.<\/p>\n<p>Desde el sur de Santa Rosal\u00eda hasta la Isla Esp\u00edritu Santo frente a La Paz, la presencia de dep\u00f3sitos sedimentarios\u00a0de origen biog\u00e9nico, como arena de playa y dunas asociadas a lechos de algas calc\u00e1reas coralinas y conchas de moluscos, se ha documentado desde el Plioceno,\u00a0hace m\u00e1s de 5 millones de a\u00f1os, hasta la actualidad\u00a0(Johnson y Ledesma-V\u00e1zquez, 2009). El registro estratigr\u00e1fico incluye, entre muchos otros sitios, a Isla Carmen, Isla Cerralvo (figura 3), Isla Coronados y San Nicol\u00e1s.<\/p>\n<div id=\"attachment_7009\" style=\"width: 308px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7009\" class=\"size-full wp-image-7009\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_3_vista_afloramiento.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"229\" \/><p id=\"caption-attachment-7009\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Vista de un afloramiento de rodolitos fosilizados en la margen\u00a0oeste de Isla Cerralvo. Escala en la parte superior derecha en cent\u00edmetros.<\/p><\/div>\n<p>La acumulaci\u00f3n actual de sedimentos en la costa tambi\u00e9n se presenta de manera abundante en diversos sitios destacando El Reques\u00f3n (figura 4), Isla Coronados,\u00a0Punta Bajo, Bah\u00eda San Gabriel e Isla San Jos\u00e9.<\/p>\n<div id=\"attachment_7011\" style=\"width: 308px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7011\" class=\"size-full wp-image-7011\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_4_vista_al_noreste.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"228\" \/><p id=\"caption-attachment-7011\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. Vista al noreste del Islote El Reques\u00f3n, dentro de Bah\u00eda Concepci\u00f3n, la barra arenosa (t\u00f3mbolo) est\u00e1 formada 84% por fragmentos\u00a0de rodolitos.<\/p><\/div>\n<p>La distribuci\u00f3n de los dep\u00f3sitos sedimentarios actuales\u00a0asociados con un componente principal biog\u00e9nico\u00a0de hasta 84% de todos los granos, presenta una relaci\u00f3n espacial bien definida para el Golfo de California\u00a0(Ledesma-V\u00e1zquez, Carre\u00f1o y Guardado-France, 2012). Se sabe que los rodolitos en el Golfo de California\u00a0muestran un estilo de vida rotatorio en bancos agitados\u00a0por olas generalmente de 2 a 12 m de profundidad o en lechos generados por la corriente por debajo de los 12 m de profundidad (Steller, Riosmena-Rodr\u00edguez y Foster, 2009).<\/p>\n<p>Los rodolitos requieren de movimiento rotatorio en el sustrato marino dentro de la zona de penetraci\u00f3n de la luz del sol para alcanzar su forma esf\u00e9rica, alcanzando\u00a0com\u00fanmente tama\u00f1os de 2 a 11 cm de di\u00e1metro (Steller, Riosmena-Rodr\u00edguez y Foster, 2009). Los lechos\u00a0de rodolitos prosperan adyacentes a las l\u00edneas de costa orientadas de norte a sur, que de alguna forma est\u00e1n m\u00e1s protegidas del viento, pero que a\u00fan permiten\u00a0la energ\u00eda de corriente y oleaje suficiente para promover\u00a0el crecimiento esf\u00e9rico. En contraste, las costas este y oeste de islas como Isla Carmen, Coronados o pen\u00ednsulas como Punta Chivato, est\u00e1n expuestas a toda la fuerza de los vientos del norte durante los meses de invierno. En donde las planicies de arena mar adentro proveen una abundante cosecha estacional de conchas, que son llevadas a la costa para ser fragmentadas por las olas. Alimentan a las playas y eventualmente son transportadas tierra adentro por el viento, formando los campos de duna, ubic\u00e1ndose hasta alturas considerables\u00a0en la costa (figura 5).<\/p>\n<div id=\"attachment_7012\" style=\"width: 308px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-7012\" class=\"size-full wp-image-7012\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/fig_5_vista_al_este.jpg\" alt=\"\" width=\"298\" height=\"144\" \/><p id=\"caption-attachment-7012\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5. Vista al este, en la parte norte de Isla Montserrat, la playa y las dunas que se presentan hasta 20 m de altura son formadas por 70% de fragmentos de conchas.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Para la regi\u00f3n centro sur de la costa en el Golfo de California,\u00a0los litorales orientados hacia el norte acumulan dep\u00f3sitos biog\u00e9nicos preferentemente compuestos de conchas de moluscos resistentes en comparaci\u00f3n con otras orientaciones de los litorales. Las costas orientales y occidentales de islas o puntas se enriquecen con fragmentos de algas calc\u00e1reas coralinas. Este patr\u00f3n de facies ha estado activo desde el Plioceno en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Agradecimientos<\/strong><\/p>\n<p>El Cuerpo Acad\u00e9mico de Geolog\u00eda Costera agradece el apoyo recibido durante varias convocatorias. Luis Antonio\u00a0Cupul Maga\u00f1a reconoce el apoyo recibido de la UABC para la realizaci\u00f3n de su a\u00f1o sab\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Baja California, Facultad de Ciencias Marinas<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: ledesma@uabc.edu.mx<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Backus, D.H., y Johnson, M.E. (2009). Sand Dunes on Peninsular and Island Shores in the Gulf of California. En: Johnson M.E. y Ledesma-V\u00e1zquez J. (eds.). Atlas of Coastal Ecosystems in the western Gulf of California. Tucson: The University of Arizona Press, 117-133 p.<\/p>\n<p>Johnson, M.E., y Ledesma-V\u00e1zquez, J. (2009). Pliocene\u00a0and Pleistocene development of Peninsular and island rocky shores in the Gulf of California. En: Johnson\u00a0M.E. y Ledesma-V\u00e1zquez J. (eds.). Atlas of Coastal\u00a0Ecosystems in the western Gulf of California. Tucson:\u00a0The University of Arizona Press, 28-44 p.<\/p>\n<p>Ledesma-V\u00e1zquez, J., Carre\u00f1o, A., y Guardado-France.\u00a0(2012). Biogenic Coastal Deposits: Isla del Carmen, Gulf of California. M\u00e9xico: Facies, 59 (1) 1-10 p.<\/p>\n<p>Steller, D.L., Riosmena-Rodr\u00edguez, R., y Foster, M.S. (2009). Lining rhodolith bed ecosystems in the Gulf of California. En: Johnson M.E. y Ledesma-V\u00e1zquez J. (eds.). Atlas of Coastal Ecosystems in the western Gulf of California. Tucson: The University of Arizona Press 72-82 p.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis A. Cupul Maga\u00f1a*, Rigoberto Guardado France*, Eduardo Gil Silva*, Jorge Ledesma V\u00e1zquez*, Guillermo E. \u00c1vila Serrano*, \u00d3scar E. 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