{"id":6957,"date":"2017-10-27T13:04:39","date_gmt":"2017-10-27T18:04:39","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6957"},"modified":"2017-10-27T13:04:39","modified_gmt":"2017-10-27T18:04:39","slug":"desafeccion-politica-en-estudiantes-universitarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6957","title":{"rendered":"Desafecci\u00f3n pol\u00edtica en estudiantes universitarios"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-6958\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/desafeccion_politica_estudiantes_mx-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"552\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/desafeccion_politica_estudiantes_mx-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/desafeccion_politica_estudiantes_mx-300x225.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/desafeccion_politica_estudiantes_mx-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 552px) 100vw, 552px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Luis Cavazos Zaraz\u00faa*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 83, ENERO-MARZO 2017<\/p>\n<p>Seg\u00fan informaci\u00f3n del Censo de Poblaci\u00f3n y Vivienda 2010, en 2012, M\u00e9xico tendr\u00eda la mayor cantidad de j\u00f3venes de entre 12 y 29 a\u00f1os de su historia. Sin embargo,\u00a0dicho sector mayoritario lo determina una serie de incertidumbres que se observan en problem\u00e1ticas referentes\u00a0al ingreso escolar, falta de oportunidades laborales,\u00a0desigualdad, pobreza y exclusi\u00f3n social (Mendoza, 2011). En un buen n\u00famero de pa\u00edses del mundo, estas circunstancias impactan en la conformaci\u00f3n de una cultura\u00a0de desafecci\u00f3n pol\u00edtica definida por la desconfianza\u00a0hacia las instituciones, bajos niveles de informaci\u00f3n pol\u00edtica, desencanto hacia la pol\u00edtica y rechazo de los partidos pol\u00edticos (Uriarte, 2001; Beck, 2002; Woldenberg,\u00a02006; Valverde, 2008; Latinobar\u00f3metro, 2011; V\u00e1zquez, 2011; ENCUP, 2012).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, lo anterior se corrobor\u00f3 cuando el Instituto\u00a0Mexicano de la Juventud present\u00f3, poco tiempo antes de que llegaran a su fin las campa\u00f1as para las elecciones presidenciales de 2006, los resultados prelide la Encuesta Nacional de Juventud (2006), en la que se expuso que s\u00f3lo a 14.3% le interesaba la pol\u00edtica,\u00a0seguido de 39.4% con poco inter\u00e9s y 44% con nada de inter\u00e9s. Contrariamente, la misma encuesta mostr\u00f3, tanto en la edici\u00f3n se\u00f1alada como en la de 2011, que m\u00e1s de 75% ten\u00eda intenciones de votar en los procesos electorales de julio de 2006, as\u00ed como en los de julio de 2012 (ENJ, 2011). Por lo que a partir de esta distribuci\u00f3n\u00a0estad\u00edstica se puede inferir que la juventud decide su voto desde otros factores, menos por el conocimiento e inter\u00e9s hacia la pol\u00edtica, lo cual repercute en el desarrollo\u00a0democr\u00e1tico del pa\u00eds. De ah\u00ed la necesidad de realizar\u00a0estudios que tengan como objetivo develar cu\u00e1les son los factores que influyen en la decisi\u00f3n electoral.<\/p>\n<p>No obstante que los procesos y la participaci\u00f3n electoral son rasgos distintivos de un sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico (Dahl, 1991; Held, 1997; Bobbio, 1999; Sartori, 2008); en realidad, en t\u00e9rminos m\u00e1s amplios, la democracia consiste en la participaci\u00f3n directa de la ciudadan\u00eda en la toma de decisiones pol\u00edticas, mediante la deliberaci\u00f3n de asuntos p\u00fablicos que, con base en argumentos\u00a0racionales e imparciales, se busque alcanzar el bien com\u00fan (Habermas, 1999). En este sentido, la tendencia de desafecci\u00f3n pol\u00edtica actual plantea un problema\u00a0fundamental para el establecimiento de la democracia,\u00a0por lo que resulta necesario investigar los niveles en que se encuentra la desafecci\u00f3n, particularmente de los estudiantes universitarios, puesto que son un grupo en formaci\u00f3n profesional y por lo tanto en compromiso con el mejoramiento de la sociedad. El estudio se realiz\u00f3\u00a0en el contexto de la elecci\u00f3n presidencial de 2012, ya que en procesos como los electorales, los partidos pol\u00edticos con sus promesas de campa\u00f1a generan en la ciudadan\u00eda expectativas que se materializan a trav\u00e9s de diversas formas de participaci\u00f3n pol\u00edtica, en espec\u00edfico la electoral (Anduizay, 2012).<\/p>\n<p><strong>Antecedentes<\/strong><\/p>\n<p>En los antecedentes del problema, el primer trabajo encontrado es el de Garza Ram\u00edrez (1985), que a un a\u00f1o antes de que se realizara la elecci\u00f3n para gobernador, en 1985, en Nuevo Le\u00f3n, estudi\u00f3 a partir de una encuesta las actitudes, el grado de politizaci\u00f3n, la participaci\u00f3n pol\u00edtica y la intenci\u00f3n de voto del neoleon\u00e9s, para hacer un \u201can\u00e1lisis predictivo\u201d sobre el comportamiento electoral\u00a0de ese a\u00f1o. En relaci\u00f3n a la intenci\u00f3n de voto, el autor destac\u00f3 que \u201c79.9% de las personas entrevistadas manifestaron estar dispuestas a votar\u201d (p. 143). En la siguiente\u00a0d\u00e9cada, 1997, Echebarr\u00eda y \u00c1lvarez (1996), en el escenario de las elecciones para alcaldes y gobernador,\u00a0explicaron que la juventud regiomontana apoyaba una cultura pol\u00edtica conservadora, pues prefer\u00edan participar\u00a0convencionalmente a trav\u00e9s el voto, as\u00ed como en la formaci\u00f3n y participaci\u00f3n en partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Del mismo modo, el estudio de Rodr\u00edguez (2010), referente a la percepci\u00f3n ciudadana sobre la democracia,\u00a0expone que la tendencia mayoritaria en el regiomontano\u00a0es percibir este concepto con el derecho a votar, elegir a los representantes, celebrar elecciones peri\u00f3dicas y la libertad de expresi\u00f3n. Indistintamente, en la investigaci\u00f3n relativa a la cultura pol\u00edtica en Monterrey,\u00a0S\u00e1nchez Garc\u00eda (2011) demostr\u00f3 que se concibe la pol\u00edtica como una actividad temporal, ya que se le relaciona principalmente con las elecciones y a la participaci\u00f3n\u00a0ciudadana con el acto de votar.<\/p>\n<p>Por su parte, las aportaciones sobre el tema de la cultura pol\u00edtica en M\u00e9xico han transcurrido desde las obras filos\u00f3ficas y literarias de Samuel Ramos y Octavio\u00a0paz, las investigaciones psicol\u00f3gicas de Santiago Ram\u00edrez y Rogelio D\u00edaz Guerrero, hasta los trabajos antropol\u00f3gicos y sociol\u00f3gicos de Oscar Lewis y Pablo Gonz\u00e1lez Casanova (Ramos, 2006). M\u00e1s adelante, una ola de trasformaciones disciplinares en las investigaciones\u00a0sociales y pol\u00edticas, aunada a los acontecimientos de las elecciones presidenciales de 1988 y de los comicios\u00a0federales de 1991 en M\u00e9xico, gener\u00f3 el desarrollo de estudios cient\u00edficos sobre cultura pol\u00edtica, los cuales est\u00e1n representados por las contribuciones de Jos\u00e9 Antonio\u00a0Crespo, Miguel Bas\u00e1\u00f1ez, V\u00edctor Manuel Durand, Alejandro Moreno, entre otros (Murga, 2008). Todos ellos han puesto su atenci\u00f3n en el estudio de la socializaci\u00f3n\u00a0pol\u00edtica, el conocimiento pol\u00edtico, las culturas pol\u00edticas combativas y contemplativas, la identidad partidista,\u00a0la participaci\u00f3n y las actitudes pol\u00edticas como factores que influyen en la participaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Para el presente estudio, s\u00f3lo se consideraron las variables\u00a0identificaci\u00f3n partidista y conocimiento pol\u00edtico, ya que con ellas se puede hacer un balance adecuado de los niveles de desafecci\u00f3n pol\u00edtica. A la identificaci\u00f3n partidista se le define como la vinculaci\u00f3n o autodefinici\u00f3n\u00a0positiva que establecen las personas con los partidos\u00a0pol\u00edticos (Aguilar, 2008). El conocimiento, por su parte, es la organizaci\u00f3n de las \u201cinformaciones sobre una cosa, fen\u00f3meno o entidad\u201d (Guti\u00e9rrez, 1998: 214) que posee un grupo social determinado. M\u00e1s en concreto,\u00a0el conocimiento pol\u00edtico trata de la informaci\u00f3n espec\u00edfica\u00a0que tiene un grupo de personas sobre la pol\u00edtica.\u00a0En funci\u00f3n de esta conceptualizaci\u00f3n, se establecen las siguientes hip\u00f3tesis de investigaci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote><p>Hi1: El nivel de identificaci\u00f3n partidista de los estudiantes\u00a0es bajo.<\/p>\n<p>Hi2: El nivel de conocimiento pol\u00edtico de los estudiantes\u00a0es bajo.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Los participantes<\/strong><\/p>\n<p>Se realiz\u00f3 un dise\u00f1o de estudio no experimental de tipo transversal, lo cual implic\u00f3 recolectar la informaci\u00f3n en un solo momento (Cea, 2012). Sobre la base de este dise\u00f1o se efectu\u00f3 un estudio descriptivo para exponer el posicionamiento de los sujetos ante las variables identificaci\u00f3n\u00a0partidista y conocimiento pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El universo o poblaci\u00f3n que integr\u00f3 el conjunto de participantes fue de un total de 141 mil estudiantes de la UANL. De ellos se favoreci\u00f3 como unidad de an\u00e1lisis el nivel superior, que en el semestre enero-junio 2012 (tiempo en que fue aplicado el instrumento) contaba\u00a0con un total de 75 mil 438 estudiantes, distribuidos\u00a0en 27 facultades, las cuales ofrec\u00edan 71 carreras profesionales (\u00c1ncer, 2012). Los participantes fueron seleccionados a partir de un muestreo por cuotas o proporcional.\u00a0El muestreo por cuotas sugiere seleccionar la muestra procurando que se encuentren representados los distintos segmentos de la poblaci\u00f3n objeto de estudio\u00a0(Cea, 2012). Por lo que en atenci\u00f3n a lo referido, se busc\u00f3 que las tres \u00e1reas de estudios (ciencias sociales y humanas, ciencias naturales y de la salud y ciencias exactas) en que se clasificaron las distintas facultades de la UANL, estuvieran representadas en la investigaci\u00f3n.\u00a0De las \u00e1reas referidas se escogieron 12 carreras de 12 facultades, de las que se calcul\u00f3 5% de estudiantes, lo que llev\u00f3 a una muestra final de 491 sujetos.<\/p>\n<p><strong>Instrumento y procedimiento<\/strong><\/p>\n<p>Las escalas de identificaci\u00f3n partidista y de conocimiento\u00a0pol\u00edtico del cuestionario empleado se componen\u00a0de 7 y 8 reactivos, respectivamente. La primera se basa en una escala tipo Likert de 1 = Nada hasta 5= Totalmente, y la segunda tiene como respuestas 1= S\u00ed y 2 = No (v\u00e9anse las escalas completas en las tablas I y II). La confiabilidad de las escalas fue buena: la de identificaci\u00f3n fue de \u03b1= .735 y la de conocimiento fue de \u03b1=.833.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los cuestionarios se aplicaron de manera\u00a0grupal. En este caso se contact\u00f3 a maestros de las 12 facultades. Ellos permitieron utilizar una hora de su clase para realizar la aplicaci\u00f3n. Algunos de los cuestionarios\u00a0se administraron en los pasillos, jardineras y explanadas de las facultades. Previo a su entrega, se explicaba a cada uno de los grupos y sujetos las razones\u00a0cient\u00edficas que se buscaban con la realizaci\u00f3n del estudio, as\u00ed como los cambios positivos que traer\u00eda la investigaci\u00f3n en la sociedad, lo que gener\u00f3 el inter\u00e9s del estudiantado por contestar el instrumento sin problemas.\u00a0La aplicaci\u00f3n gener\u00f3 una merma de 37 cuestionarios,\u00a0por lo que finalmente se trabaj\u00f3 con una muestra de 454 casos, de los cuales 47.6% (216) fue de g\u00e9nero masculino y 52.4% (238) fue de g\u00e9nero femenino. Los datos recabados se procesaron con el programa SPSS versi\u00f3n 20.0.<\/p>\n<p><strong>Resultados<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de medidas de tendencia central de la variable\u00a0identificaci\u00f3n partidista, como se puede ver en la tabla I, mostr\u00f3 que los reactivos variaron de entre una media de 1,5352 a una media de 2,3590, donde cinco expresaron una media por debajo de 2 y s\u00f3lo dos una media superior a este valor, es decir, el posicionamiento\u00a0de los respondientes fue de entre nada y poco, por lo que la tendencia general del estudiantado es tener baja identidad partidista. De forma espec\u00edfica, el an\u00e1lisis present\u00f3 una menor cantidad de estudiantes identificados con el Partido Revolucionario Institucional\u00a0(PRI), al que le siguen, progresivamente, el Partido Movimiento Ciudadano (PMC), el Partido Verde Ecologista\u00a0de M\u00e9xico (PVEM), el Partido Nueva Alianza (PANAL), el Partido del Trabajo (PT), el Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD) y el Partido Acci\u00f3n Nacional (PAN).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6959\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_medidas_de_tendencia_central.jpg\" alt=\"\" width=\"457\" height=\"557\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_medidas_de_tendencia_central.jpg 457w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_medidas_de_tendencia_central-246x300.jpg 246w\" sizes=\"auto, (max-width: 457px) 100vw, 457px\" \/><\/p>\n<p>Respecto a la variable conocimiento pol\u00edtico, se pregunt\u00f3 a los estudiantes si conoc\u00edan o no a los candidatos\u00a0presidenciales, as\u00ed como si sab\u00edan sobre alguna de sus propuestas de campa\u00f1a. El an\u00e1lisis de medidas de tendencia central sobre estas variables, como se observa\u00a0en la tabla II, demostr\u00f3 que el alumnado ten\u00eda un buen conocimiento sobre los candidatos, pero un bajo\u00a0conocimiento sobre las propuestas. De manera particular,\u00a0los promedios revelaron que conoc\u00edan menos a Gabriel\u00a0R. Quadri de la Torre (PANAL), al que le segu\u00edan Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador (Coalici\u00f3n Movimiento Progresista), Enrique Pe\u00f1a Nieto (Coalici\u00f3n Compromiso\u00a0por M\u00e9xico) y en mayor medida a Josefina V\u00e1zquez\u00a0Mota (PAN). Asimismo, el orden progresivo en que conoc\u00edan las propuestas de los candidatos se expone\u00a0a continuaci\u00f3n por coalici\u00f3n o partido: Coalici\u00f3n Compromiso por M\u00e9xico, Partido Nueva Alianza, Partido\u00a0Acci\u00f3n Nacional y en mayor medida la Coalici\u00f3n Movimiento Progresista.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6960\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_II_medidas_de_tendencia_conocimiento.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"572\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_II_medidas_de_tendencia_conocimiento.jpg 429w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_II_medidas_de_tendencia_conocimiento-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/><\/p>\n<p><strong>Discusi\u00f3n y conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Los resultados del estudio confirman la primera hip\u00f3tesis\u00a0de investigaci\u00f3n que planteaba el nivel de identificaci\u00f3n\u00a0partidista de los estudiantes como bajo, y s\u00f3lo se comprueba parcialmente la segunda hip\u00f3tesis, que apuntaba que el nivel de conocimiento pol\u00edtico de los estudiantes es bajo, esto \u00faltimo debido a que s\u00ed conoc\u00edan\u00a0el nombre de los candidatos.<\/p>\n<p>A pesar de los niveles tan bajos de identificaci\u00f3n partidista encontrados en los j\u00f3venes estudiantes, a nivel<br \/>\nnacional las encuestas arrojan que dos de cada tres mexicanos se identifican con un determinado partido\u00a0pol\u00edtico (Buend\u00eda, 2010). Sin embargo, esta identificaci\u00f3n\u00a0no se ha comportado de manera constante en el tiempo, ya que si bien hasta las elecciones presidenciales\u00a0de 2000, la identificaci\u00f3n partidista fue la mejor variable explicativa de la decisi\u00f3n electoral (Moreno, 2003), esto no ocurri\u00f3 en las elecciones de 2006. Moreno\u00a0y M\u00e9ndez (2007) demostraron c\u00f3mo de una elecci\u00f3n a otra, la identidad fue perdiendo cada vez m\u00e1s fuerza, aconteciendo una disminuci\u00f3n del voto partidario entre\u00a0el electorado mexicano, al presentarse el fen\u00f3meno del voto dividido. En las elecciones presidenciales de 2012, lo anterior probablemente se haya acrecentado por la competencia y el aumento de las coaliciones entre\u00a0los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>A nivel internacional, los resultados son consistentes\u00a0con los que reporta una investigaci\u00f3n realizada con estudiantes universitarios en Santiago de Chile, donde se destaca un creciente n\u00famero de sujetos con baja identificaci\u00f3n partidista, lo que se correlaciona con un alejamiento de cualquier otra forma de integraci\u00f3n y participaci\u00f3n pol\u00edtica (Gonz\u00e1lez et al., 2005). De la misma manera, los bajos niveles de identificaci\u00f3n partidista\u00a0de los participantes del estudio, probablemente sugieren un proceso de desafecci\u00f3n pol\u00edtica manifiesto en un alejamiento de todo aquello que signifique pol\u00edtica.\u00a0A pesar de estos resultados, el an\u00e1lisis de medidas de tendencia central mostr\u00f3 que la media (2.35, por encima\u00a0de la puntaci\u00f3n 2= poco) m\u00e1s alta de identificaci\u00f3n fue con el PAN, lo que significa una ligera identidad del estudiantado hacia este partido. Identificaci\u00f3n que tambi\u00e9n coincidi\u00f3 con la preferencia de los electores de Nuevo Le\u00f3n, quienes en las elecciones de 2012 se inclinaron\u00a0por la candidata de dicho partido (IFE, 2012).<\/p>\n<p>La comprobaci\u00f3n parcial de la segunda hip\u00f3tesis, relativa al bajo nivel de conocimiento pol\u00edtico sobre los candidatos y sus propuestas, es parcialmente consistente\u00a0con los resultados que expuso Durand Ponte (1998) en una investigaci\u00f3n referente a la cultura pol\u00edtica de estudiantes de la UNAM, el cual demostr\u00f3 que este alumnado se distingue por tener altos niveles de conocimiento\u00a0en lo relativo al nombre del presidente, pero disminuye cuando se trata de los nombres del gobernador,\u00a0regidor y diputados. Empero, en t\u00e9rminos generales,\u00a0la mayor\u00eda de los ciudadanos de las democracias occidentales se ha caracterizado por un bajo conocimiento\u00a0de los asuntos p\u00fablicos, donde adem\u00e1s dicho fen\u00f3meno de desafecci\u00f3n se ha comportado como una constate desde hace medio siglo (Buend\u00eda, 2010). De tal forma, Buend\u00eda se\u00f1ala que en el caso concreto de M\u00e9xico, \u201cla poblaci\u00f3n se caracteriza por un bajo nivel de conocimiento de los aspectos centrales de nuestro sistema pol\u00edtico\u201d (p. 304).<\/p>\n<p>En torno a esto, uno de los aspectos fundamentales de los resultados del estudio fue la carencia de conocimiento\u00a0de las propuestas por parte de los universitarios. Lo cual se explica en funci\u00f3n del manejo que hicieron los medios de comunicaci\u00f3n, en vinculaci\u00f3n con los partidos pol\u00edticos y el gobierno, quienes procuraron implementar\u00a0la construcci\u00f3n de la imagen de los contendientes\u00a0durante toda la campa\u00f1a electoral, en lugar de informar de manera clara y precisa sobre las propuestas y programas de gobierno. En otras palabras, de lo que pr\u00e1cticamente se ocuparon los medios durante todo el proceso electoral de 2012, fue de la producci\u00f3n de una procesi\u00f3n de simulacros televisivos, que llevaron a los espectadores a observar a los candidatos m\u00e1s all\u00e1 de lo real, es decir, a la dimensi\u00f3n de la hiperrealidad (Baudrillard,\u00a02001). En dicho fen\u00f3meno comunicativo influy\u00f3\u00a0el escaso inter\u00e9s de la juventud hacia la pol\u00edtica, que contribuy\u00f3 a que no demandara informaci\u00f3n pol\u00edtica relevante para tomar una decisi\u00f3n electoral informada y consciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<br \/>\nContacto: joseluiscavazos@gmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aguilar L., J. (2008). Identificaci\u00f3n partidaria: apuntes te\u00f3ricos para su estudio. (Versi\u00f3n electr\u00f3nica). Polis: Investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis sociopol\u00edtico y psicosocial, 4, 15-46. Recuperado el 6 de mayo de 2013, de http:\/\/www.juridicas.unam.mx\/publica\/librev\/rev\/polis\/cont\/20082\/art\/art2.pdf<\/p>\n<p>\u00c1ncer R., J. (2012). Informe de actividades correspondiente\u00a0al a\u00f1o 2012 (Versi\u00f3n electr\u00f3nica). Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n. 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