{"id":6888,"date":"2017-10-09T14:16:50","date_gmt":"2017-10-09T19:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6888"},"modified":"2017-10-09T14:16:50","modified_gmt":"2017-10-09T19:16:50","slug":"la-mazorca-se-desgrana-agricultura-temprana-y-grafica-rupestre-del-maiz-en-la-prehistoria-de-nuevo-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6888","title":{"rendered":"La mazorca se desgrana. Agricultura temprana y gr\u00e1fica rupestre del ma\u00edz en la prehistoria de Nuevo Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-6889\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mazorca_desgrana-774x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"523\" height=\"692\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mazorca_desgrana-774x1024.jpg 774w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mazorca_desgrana-227x300.jpg 227w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mazorca_desgrana-768x1016.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Lorenzo Encinas Garza*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 83, ENERO-MARZO 2017<\/p>\n<p>En el presente art\u00edculo abordaremos la presencia del ma\u00edz en la prehistoria de Nuevo Le\u00f3n, partiendo de la premisa de que si esta aseveraci\u00f3n la hubi\u00e9ramos comentado hace diez a\u00f1os, los especialistas en el tema la refutar\u00edan categ\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>Hac\u00eda 2013, espec\u00edficamente en paraje \u201cEl Morro\u201d, en Aramberri, Nuevo Le\u00f3n, se descubri\u00f3 que los antiguos habitantes de esa regi\u00f3n cultivaron ma\u00edz, hecho sorprendente ya que marca otro momento en la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica en el noreste de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Los indicios de agricultura temprana descubiertos por Araceli Rivera Estrada, investigadora del INAH-Nuevo Le\u00f3n, que unidos a los trazos encontrados en sitios de gr\u00e1fica rupestre como Maguelloso, Espinazo, Ojo Fr\u00edo, en Mina, Nuevo Le\u00f3n, y la Mesa de Catujanos, en Candela, Coahuila, nos aportan datos muy importantes que reescriben la historia del noreste de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El ma\u00edz es la base de la alimentaci\u00f3n en M\u00e9xico y por milenios ha sido un elemento importante en la vida de m\u00faltiples culturas en M\u00e9xico y Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><strong>MA\u00cdZ MILENARIO EN ARRAMBERRI<\/strong><\/p>\n<p>Podemos encontrar el origen del ma\u00edz en diversas partes de la naci\u00f3n, aunque el lugar m\u00e1s conocido es Tehuac\u00e1n, en Puebla, aqu\u00ed lo investig\u00f3 Richard Stockton MacNeish (1971), sin embargo, algo parecido ocurre en Naquitz, Oaxaca (Flannery, 2009).<\/p>\n<p>El cultivo del ma\u00edz pone en evidencia el conocimiento acumulado sobre el cereal, el cual, al paso del tiempo, lleg\u00f3 a cambiar el estilo de vida de quienes lo sembraban, dando paso del nomadismo a la vida sedentaria.<\/p>\n<p>A lo anterior se suma el hallazgo de restos de agricultura en la zona aleda\u00f1a a \u201cEl Morro\u201d, en Aramberri, Nuevo Le\u00f3n, descubrimiento en el que queda claro que hace poco menos de 3 mil a\u00f1os se sembraba ma\u00edz en el coraz\u00f3n de la Sierra Madre Oriental.<\/p>\n<p>El valioso descubrimiento \u201ctambalea\u201d la noci\u00f3n de Aridoam\u00e9rica y Mesoam\u00e9rica, acu\u00f1ada por Paul Kirchhoff (1945, en Tlatoani, 1960), quien en los a\u00f1os cincuenta estableci\u00f3 criterios econ\u00f3micos y culturales para diferenciar las \u00e1reas culturales de M\u00e9xico en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas coloniales calificaban a las tribus originales como \u201csalvajes\u201d, \u201cb\u00e1rbaros\u201d, \u201cincultos\u201d, opini\u00f3n que se mantuvo por siglos debido a que las fuentes de la \u00e9poca se constituyeron en los \u00fanicos documentos de consulta.<\/p>\n<p>Araceli Rivera Estrada, investigadora del INAH-Nuevo Le\u00f3n, en noviembre de 2013, dio a conocer la presencia de indicios de agricultura antigua en Nuevo Le\u00f3n (INAH, 2013).<\/p>\n<p>En el sitio \u201cEl Morro\u201d se localizaron semillas, olotes y hojas de ma\u00edz cuya antig\u00fcedad puede remontarse hasta 3500-3000 antes de Cristo, y adem\u00e1s se cultivaba calabaza y frijol.<\/p>\n<p>\u201cEn Nuevo Le\u00f3n no se hab\u00eda identificado ning\u00fan sitio arqueol\u00f3gico con este tipo de evidencias. Despu\u00e9s de dos temporadas en el paraje \u201cEl Morro\u201d, municipio de Aramberri, recuperamos aproximadamente un millar de olotes y fragmentos de los mismos\u201d, asevera Rivera Estrada (INAH, 2013).<\/p>\n<p>La investigadora, quien los \u00faltimos a\u00f1os se ha dedicado a explorar los distintos abrigos rocosos de la sierra neoleonesa, en la entrevista destac\u00f3 la relevancia de dicho hallazgo porque \u201cprueba que los cazadores-recolectores n\u00f3madas de la regi\u00f3n ya hab\u00edan comenzado a ser agricultores desde el periodo Arcaico, situaci\u00f3n que nos llevar\u00e1 a reevaluar las categor\u00edas para designar a los grupos ind\u00edgenas del sur del estado\u201d.<\/p>\n<p>El sitio en cuesti\u00f3n se trata de un peque\u00f1o abrigo rocoso localizado en la zona de \u201cEl Morro\u201d, en Aramberri, cerca del R\u00edo Blanco, el cual contiene abundante pintura rupestre, no s\u00f3lo en el front\u00f3n del acceso, sino en varias enormes lozas que se ubican al exterior, representando figuras antropomorfas y zoomorfas, entre otras.<\/p>\n<p>Durante los trabajos de excavaci\u00f3n en \u201cEl Morro\u201d, los arque\u00f3logos hallaron fragmentos de cester\u00eda y cordeler\u00eda; algunos objetos l\u00edticos no registrados anteriormente y objetos rituales de uso desconocido.<\/p>\n<p><strong>3000 A 1500 A\u00d1OS A.C.<\/strong><\/p>\n<p>Sobre las fechas de antig\u00fcedad de los hallazgos de ma\u00edz domesticado, Rivera Estrada menciona que \u201clas muestras de carb\u00f3n org\u00e1nico obtenidas en diferentes niveles estratigr\u00e1ficos del dep\u00f3sito de \u201cEl Morro\u201d se encuentran en proceso en el Laboratorio de Fechamiento de la Subdirecci\u00f3n de estudios y Apoyo Acad\u00e9mico del INAH\u201d.<\/p>\n<p>Por asociaci\u00f3n con la l\u00edtica recuperada en los dep\u00f3- sitos m\u00e1s profundos, donde se localizaron dos puntas del tipo Abasolo, se ha obtenido una fecha para el periodo Arcaico Medio de entre 3000-1500 a.C. (Rivera, 2007).<\/p>\n<p>En la cronolog\u00eda del ma\u00edz en M\u00e9xico anexamos el descubrimiento en Aramberri, Nuevo Le\u00f3n, y el sitio de \u201cEl Morro\u201d se encuentra en el lugar seis de los puntos m\u00e1s antiguos de cultivo de este cereal en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Tabla I. Cronolog\u00eda del ma\u00edz en M\u00e9xico (G\u00f3mez, 2014).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6890\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_cronologia_del_maiz.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"836\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_cronologia_del_maiz.jpg 392w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tabla_I_cronologia_del_maiz-141x300.jpg 141w\" sizes=\"auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/p>\n<p>Aunque no con mucha frecuencia, el motivo rupestre del ma\u00edz aparece en algunos puntos de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila. Esparcido en algunos sitios se puede apreciar el motivo, especialmente en lugares cercanos al cauce de agua o en abrigos rocosos que muy probablemente eran puntos donde se llevaban a cabo rituales, pues se trata de espacios especiales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCONTACTO CHICHIMECA CON MESOAM\u00c9RICA?<\/strong><\/p>\n<p>La iconograf\u00eda de lo que aparentemente se trata de plantas de ma\u00edz no deja nada al azar si las comparamos con la de otros puntos que guardan muchas similitudes.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 evidencian los motivos rupestres del ma\u00edz en Nuevo Le\u00f3n y Coahuila?, en primer lugar no se trata de un hecho fortuito, situaci\u00f3n que se ha venido comprobando de manera paulatina, ya que a lo largo de los milenios pudo haber contactos entre las culturas mesoamericanas y los grupos de cazadores recolectores de la Gran Chichimeca.<\/p>\n<p>En segundo lugar, partiendo de la idea de ese contacto, se presenta un grado de conocimiento acumulado del movimiento del Sol, la Luna y las estrellas, y que a trav\u00e9s de iconograf\u00eda del cereal bien pudieron establecer un puente entre su conocimiento ancestral y las relaciones que pudieron tener con los pueblos de Mesoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>De acuerdo a la reconocida investigadora Beatriz Braniff, existe la posibilidad de que se presentasen relaciones comerciales con objetos de car\u00e1cter b\u00e1sico como los alimentos, materiales de construcci\u00f3n, le\u00f1a, hierbas medicinales y otros, interesa reconocer el intercambio de objetos de lujo, ex\u00f3ticos o de prestigio, los cuales indican un tipo m\u00e1s complejo de estructuras pol\u00edticas y comerciales. El estudio del intercambio de esta clase de objetos permitir\u00e1 sugerir el tipo de estructuras pol\u00ed- ticas y comerciales existentes entre sitios y territorios (Braniff, 2001).<\/p>\n<p>Braniff insiste, pese a la evidencia de que \u201cla Gran Chichimeca no pueda considerarse como un \u2018\u00e1rea cultural\u2019 seg\u00fan los par\u00e1metros establecidos por Kirchhoff, pues aqu\u00ed vivi\u00f3 gente con diferentes tipos de subsistencias: cultivadores, cazadores, recolectores, pescadores, etc\u00e9tera, que adem\u00e1s pudieron o debieron cambiar su tipo de sustento de acuerdo a sus situaciones clim\u00e1ticas o hist\u00f3ricas\u201d (Braniff, 2001).<\/p>\n<p><strong>GR\u00c1FICA RUPESTRE DEL MA\u00cdZ<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n haremos un recorrido por la gr\u00e1fica rupestre del ma\u00edz en algunos sitios del noreste de M\u00e9xico. Se trata de una aproximaci\u00f3n breve, basada s\u00f3lo en la apariencia del motivo y algunas implicaciones que el hecho pudiera tener.<\/p>\n<p><strong>Huizachal<\/strong><\/p>\n<p>Huizachal se encuentra ubicado en la zona lim\u00edtrofe de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila, y su iconograf\u00eda queda enmarcada dentro del estilo La Mula-Pelillal. El espacio se encuentra a unos kil\u00f3metros del poblado El Anhelo, en Ramos Arizpe, Coahuila.<\/p>\n<p>El lugar se localiza en un peque\u00f1o lomer\u00edo rodeado de una planicie aluvial ba\u00f1ada por las inundaciones del Arroyo Patos y por las corrientes que bajan de la Sierra Pinta. El motivo anteriormente explicado se halla en una roca junto a motivos como las astas de venado y las cornamentas de borrego cimarr\u00f3n.<\/p>\n<p>No se trata de un grabado sobrepuesto, ya que el trazo con toda certeza fue elaborado al mismo tiempo que todo el conjunto rupestre, la antig\u00fcedad del lugar puede ser similar a los sitios arqueol\u00f3gicos cercanos como El Marr\u00f3n y Presa de la Mula, en Mina, Nuevo Le\u00f3n, cuya edad se puede remontar a los 3,500 a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"attachment_6891\" style=\"width: 549px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6891\" class=\"size-full wp-image-6891\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/huizachal.jpg\" alt=\"\" width=\"539\" height=\"810\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/huizachal.jpg 539w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/huizachal-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><p id=\"caption-attachment-6891\" class=\"wp-caption-text\">Huizachal<\/p><\/div>\n<p><strong>Espinazo<\/strong><\/p>\n<p>La zona de Espinazo se encuentra muy cerca del poblado con ese mismo nombre en Mina, Nuevo Le\u00f3n. Ubicado en la orilla de un cauce de agua que baja de un conjunto de cerros cercanos, en el lugar donde se localiza el grabado de lo que puede ser una planta de ma\u00edz es un punto conocido como El Charco Azul.<\/p>\n<p>En esta zona predominan varios estilos: el relacionado con la cacer\u00eda, los motivos ligados a la flora (fitomorfos) y a la fauna (zoomorfos), sin omitir aquellos grabados relacionados a los conteos de los ciclos lunares y el movimiento de algunos planetas como Venus.<\/p>\n<p><strong>Mesa de Catujanos<\/strong><\/p>\n<p>Mesa de Catujanos se localiza en el municipio de Candela, muy cerca de la frontera de Nuevo Le\u00f3n, y constituye uno de los lugares de gr\u00e1fica rupestre m\u00e1s espectaculares de todo M\u00e9xico. Se trata de una serie de abrigos rocosos donde los antiguos grupos de cazadores recolectores marcaron su cosmolog\u00eda en los frontones p\u00e9treos.<\/p>\n<p>No cabe duda que Mesa de Catujanos fue un territorio sagrado para las tribus que ah\u00ed habitaron. Seguramente sus habitantes hablaban el lenguaje coahuilteco. La Mesa de Catujanos fue un baluarte para los nativos y despu\u00e9s para los espa\u00f1oles que llegaron a construir un fuerte.<\/p>\n<div id=\"attachment_6892\" style=\"width: 532px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6892\" class=\"wp-image-6892\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mesa_catujanos.jpg\" alt=\"\" width=\"522\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mesa_catujanos.jpg 845w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mesa_catujanos-300x218.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/mesa_catujanos-768x558.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 522px) 100vw, 522px\" \/><p id=\"caption-attachment-6892\" class=\"wp-caption-text\">Mesa de Catujanos<\/p><\/div>\n<p>La planta de ma\u00edz se encuentra en uno de los abrigos rocosos y fue plasmada en una primera instancia, luego fue sobrepuesta por otro motivo en un rojo m\u00e1s intenso. La antig\u00fcedad de la pintura se puede remontar a los 3,000 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>El Maguelloso<\/strong><\/p>\n<p>El Maguelloso se localiza en uno de los ca\u00f1ones de la antigua zona borreguera de Nuevo Le\u00f3n. Conocido por pocos, este paraje, ubicado entre una serie de ca\u00f1ones, en tiempos pret\u00e9ritos estuvo caracterizado por su agua abundante.<\/p>\n<p>A uno de los picos de las serran\u00edas aleda\u00f1as a este punto se le denomina \u201cLa Caja Pinta\u201d y es un referente para ubicar al Maguelloso desde lo lejos. Se trata de un sitio intraserrano flanqueado por arroyos secos que en\u00a0el pasado albergaron a los grupos de cazadores recolectores.<\/p>\n<p>El \u00e1rea fue un medio ideal para la cacer\u00eda pues el agua abundante pudo sostener un sistema muy rico en recursos bi\u00f3ticos.<\/p>\n<div id=\"attachment_6893\" style=\"width: 558px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6893\" class=\" wp-image-6893\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maguelloso.jpg\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maguelloso.jpg 810w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maguelloso-300x227.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maguelloso-768x582.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><p id=\"caption-attachment-6893\" class=\"wp-caption-text\">Maguelloso<\/p><\/div>\n<p><strong>Presa Pantalones (Valle del Pelillal)<\/strong><\/p>\n<p>El Pelillal, en Ramos Arizpe, en Coahuila, tal vez sea una de las zonas arqueol\u00f3gicas de gr\u00e1fica rupestre m\u00e1s extensas de M\u00e9xico, ya que suma m\u00e1s de 50 sitios con pinturas, petrograbados, arte m\u00f3vil y geroglifos que en su totalidad abarcan unos 300 kil\u00f3metros.<\/p>\n<p>\u00c9ste es un lugar importante pues aparte de los grabados hay espacios con pinturas. Otra curiosidad del sitio es que localizaron plantas de ma\u00edz.<\/p>\n<div id=\"attachment_6894\" style=\"width: 547px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6894\" class=\" wp-image-6894\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro.jpg\" alt=\"\" width=\"537\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro.jpg 823w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro-300x239.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro-768x613.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro-55x45.jpg 55w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/maiz_el_morro-173x137.jpg 173w\" sizes=\"auto, (max-width: 537px) 100vw, 537px\" \/><p id=\"caption-attachment-6894\" class=\"wp-caption-text\">Ma\u00edz descubierto en El Morro.<\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfTl\u00e1loc en el Noreste de M\u00e9xico?<\/strong><\/p>\n<p>En el conjunto Presa Pantalones, en la cortina, hay un petroglifo que detalla claramente al dios mesoamericano Tl\u00e1loc, si bien se puede tratar de una semejanza iconogr\u00e1fica, el grabado en s\u00ed es muy parecido, queda abierta la interrogante para futuros an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que el s\u00edmbolo de Venus es muy com\u00fan en toda esta regi\u00f3n de Coahuila y Nuevo Le\u00f3n, en Presa Pantalones es muy frecuente la representaci\u00f3n\u00a0de la cruz enmarcada, es decir, la representaci\u00f3n de este planeta o la estrella de la ma\u00f1ana, identificada con Quetzalc\u00f3atl. Adem\u00e1s, algunos motivos elaborados en lugares especiales pueden tener implicaciones arqueastron\u00f3micas.<\/p>\n<div id=\"attachment_6895\" style=\"width: 604px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6895\" class=\"size-full wp-image-6895\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tlaloc_valle.jpg\" alt=\"\" width=\"594\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tlaloc_valle.jpg 594w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tlaloc_valle-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/tlaloc_valle-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 594px) 100vw, 594px\" \/><p id=\"caption-attachment-6895\" class=\"wp-caption-text\">Tlaloc (en el Valle del Pelillal).<\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de las evidencias arqueol\u00f3gicas y de la posible gr\u00e1fica rupestre del ma\u00edz, otra fuente de informaci\u00f3n se obtiene de los relatos etnogr\u00e1ficos que documentan descripciones de lugares y fechas en espec\u00edfico.<\/p>\n<p><strong>LA EXPEDICI\u00d3N DE \u00c1LVAR N\u00da\u00d1EZ CABEZA DE VACA (SIGUIENDO LA RUTA DEL MA\u00cdZ)<\/strong><\/p>\n<p>Sobre ese vac\u00edo en la etnograf\u00eda del contacto entre espa\u00f1oles y los pueblos originarios del norte de la Nueva Espa\u00f1a, la narrativa de \u00c1lvar N\u00fa\u00f1ez Cabeza de Vaca es un punto y aparte ya que detalla el ambiente, las costumbres y aspectos muy especiales de las tribus que habitaron esa porci\u00f3n desconocida de M\u00e9xico y el sur de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Tomamos el relato de Cabeza de Vaca como un testimonio fuerte para evidenciar el cultivo del ma\u00edz en la regi\u00f3n y c\u00f3mo los espa\u00f1oles visualizaban esta planta como sin\u00f3nimo de modernidad.<\/p>\n<p>Fue en el a\u00f1o 1528, a menos de una d\u00e9cada de la ca\u00eda de Tenochtitl\u00e1n a manos de las huestes de Hern\u00e1n Cortes, que un grupo de exploradores espa\u00f1oles comandada por P\u00e1nfilo de Narv\u00e1ez naufrag\u00f3 a causa de un cicl\u00f3n frente a Galveston, Texas, en el Golfo de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Cuatro fueron los supervivientes del naufragio: Andr\u00e9s Dorantes de Carranza, el esclavo Estebanico, Alonso del Castillo Maldonado y \u00c1lvar N\u00fa\u00f1ez Cabeza de Vaca (N\u00fa\u00f1ez, 1976).<\/p>\n<p>Fueron casi 4000 km del viaje y ocho a\u00f1os de una larga caminata de los exploradores espa\u00f1oles. En uno de los pasajes del relato Cabeza de Vaca narra la manera en c\u00f3mo fueron esclavos de la tribu de indios ananarivo en la costa del Golfo de M\u00e9xico. Ah\u00ed detect\u00f3 la existencia de semillas de ma\u00edz e intuy\u00f3 que este cereal lo conducir\u00eda a la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, mostraremos un fragmento de las muchas referencias que Cabeza de Vaca hace del ma\u00edz.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Cap\u00edtulo V<\/p>\n<p>Pasados a la otra parte, salieron a nosotros doscientos indios, poco m\u00e1s o menos; el gobernador sali\u00f3 a ellos, y despu\u00e9s de haberlos hablado por se\u00f1as, ellos nos se\u00f1alaron de suerte que nos hubimos de revolver con ellos, y prendimos cinco o seis; y \u00e9stos nos llevaron a sus casas, que estaban hasta media legua de all\u00ed, en las cuales hallamos gran cantidad de ma\u00edz que estaba ya para cogerse, y dimos infinitas gracias a nuestro Se\u00f1or por habernos socorrido en tan gran necesidad, porque ciertamente, como \u00e9ramos nuevos en los trabajos, allende del cansancio que tra\u00edamos, ven\u00edamos muy fatigados de hambre, y al tercero d\u00eda que all\u00ed llegamos, nos juntamos el contador y veedor y comisario y yo, y rogamos al gobernador que enviase a buscar la mar, por ver si hallar\u00edamos puerto, porque los indios dec\u00edan que la mar no estaba muy lejos de all\u00ed (N\u00fa\u00f1ez, 1976).<\/p><\/blockquote>\n<p>Es evidente en la narraci\u00f3n de Cabeza de Vaca la desesperaci\u00f3n por encontrar este cereal y lo vital que era el hecho de seguir la ruta del ma\u00edz para llegar a la civilizaci\u00f3n. Al cotejar el descubrimiento del cultivo del ma\u00edz en Aramberri, Nuevo Le\u00f3n, la gr\u00e1fica de esta planta en algunos sitios ya descritos, y a\u00f1adiendo el relato de Cabeza de Vaca, existen elementos que bien pudieran sustentar el objetivo del presente trabajo.<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES FINALES<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil asegurar que los antiguos grupos de cazadores recolectores llegaron a cultivar ma\u00edz en esta regi\u00f3n de M\u00e9xico. Aunque en la gr\u00e1fica rupestre esa evidencia es contundente, los hallazgos en la regi\u00f3n de la Sierra Madre Oriental en Aramberri, Nuevo Le\u00f3n, abren el abanico de posibilidades que pasan de simples suposiciones a hechos reales.<\/p>\n<p>El ma\u00edz pudo haber llegado a esta regi\u00f3n por contacto directo con las culturas mesoamericanas, ya que el clima era mucho m\u00e1s ben\u00e9volo que en la actualidad y hubo periodos de mayor humedad, esto pudo haber propiciado que en algunos lugares, cercanos a r\u00edos o lagunas, existiera una incipiente agricultura.<\/p>\n<p>La maestra Braniff sosten\u00eda que en las culturas de Sonora, Chihuahua y a\u00fan m\u00e1s al norte, se desarroll\u00f3 un sistema de intercambio con Mesoam\u00e9rica, hecho que refuerza el contacto con el noreste prehist\u00f3rico de M\u00e9xico en el que pudo haber intercambio de peyote, pieles, armamento y minerales que abundan en esta regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El que en algunos lugares, no en todos, existan motivos rupestres de la planta del ma\u00edz es indicativo de contactos con las culturas mesoamericanas y \u00e9stos bien se pueden remontar hac\u00eda periodos que posiblemente datan hasta principios de nuestra era y llegan al a\u00f1o 1000.<\/p>\n<p>Al llegar los espa\u00f1oles la perspectiva cambi\u00f3 de manera radical, y seguramente, ya en tiempos hist\u00f3ricos, los tlaxcaltecas fueron los encargados de implementar el cultivo extensivo del cereal en esta regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: nichocolombia@gmail.com<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS <\/strong><\/p>\n<p>Braniff C., B. (2001). Comercio e interrelaciones entre Mesoam\u00e9rica y la Gran Chichimeca. UNAM-Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Flannery, K.F. (2009). Guil\u00e1 Naquitz: Archaic Foraging and Early Agriculture in Oaxaca, M\u00e9xico. Updated Edition: Left Coast Press, Walnut Creek, CA.<\/p>\n<p>G\u00f3mez R., J. de D. (2014). El ma\u00edz, sustento de la civilizaci\u00f3n mesoamericana. Disponible en https:\/\/ecochac. wordpress.com\/2014\/09\/10\/el-maiz-sustento-de-la-civilizacion-mesoamericana\/<\/p>\n<p>INAH. (2013). Descubren indicios de agricultura antigua en Nuevo Le\u00f3n. Disponible en: http:\/\/www.inah. gob.mx\/es\/boletines\/1978-descubren-indicios-de-agricultura-antigua-en-nuevo-leon<\/p>\n<p>Kirchhof, P. (1960). Mesoam\u00e9rica, sus l\u00edmites geogr\u00e1ficos, composicion \u00e9tnica y caracteres culturales. Revista Tlatoani, 3, ENAH. M\u00e9xico D.F.<\/p>\n<p>McNeish, R. (1971). Archaelogical Sintesis of the Sierra, en: Hundbook Middle American. Vol. XI, Part 2. Texas: University of Texas Press.<\/p>\n<p>N\u00fa\u00f1ez C. de V., \u00c1. (1976). Naufragios y comentarios. Espasa Calpe: Madrid.<\/p>\n<p>Rivera E., A. (coord.). (2007). Cultura ind\u00edgena serrana: Ca\u00f1ada de Alard\u00edn, General Zaragoza, Nuevo Le\u00f3n. Academia de Investigaciones Hist\u00f3ricas Regionales A.C.\/Centro INAH Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Lorenzo Encinas Garza* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 20, No. 83, ENERO-MARZO 2017 En el presente art\u00edculo abordaremos la presencia del ma\u00edz en la prehistoria de Nuevo Le\u00f3n, partiendo de la premisa de que si esta aseveraci\u00f3n la hubi\u00e9ramos comentado hace diez a\u00f1os, los especialistas en el tema la refutar\u00edan categ\u00f3ricamente. Hac\u00eda 2013, espec\u00edficamente en paraje \u201cEl Morro\u201d, en Aramberri, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6889,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-6888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-linea-del-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6888"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6896,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6888\/revisions\/6896"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6889"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}