{"id":6727,"date":"2017-05-29T14:17:26","date_gmt":"2017-05-29T19:17:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6727"},"modified":"2017-06-06T15:14:47","modified_gmt":"2017-06-06T20:14:47","slug":"crustaceos-fosiles-de-nuevo-leon-y-coahuila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6727","title":{"rendered":"Crust\u00e1ceos f\u00f3siles de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez D\u00edaz*, Claudio de Le\u00f3n D\u00e1vila**, Francisco J. Vega*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016<\/p>\n<p>Los estados de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila incluyen un rico legado fosil\u00edfero. En el municipio de Mina afloran rocas del Cret\u00e1cico y Paleoceno, que fueron estudiadas y caracterizadas por McBride y colaboradores (1974), con base en la secuencia de sedimentos depositados en aguas poco profundas, hace unos 70 millones de a\u00f1os. En el Ca\u00f1\u00f3n de Potrerillos se encuentran varios afloramientos, de los cuales se han recuperado f\u00f3siles de invertebrados en distintas localidades (Vega y Perrilliat, 1989a; 1995). La parte inferior de la Formaci\u00f3n Potrerillos (Sierra El Antrisco) (figura 1) es la que ha aportado la mayor\u00eda de los hallazgos, principalmente crust\u00e1ceos f\u00f3siles. Por su parte, en las inmediaciones de Pared\u00f3n (Coahuila), se encuentran tambi\u00e9n importantes localidades fosil\u00edferas que mencionaremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<div id=\"attachment_6731\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6731\" class=\" wp-image-6731\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_mapa_geologico_mina.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"502\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_mapa_geologico_mina.jpg 1241w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_mapa_geologico_mina-300x274.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_mapa_geologico_mina-768x701.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_mapa_geologico_mina-1024x934.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><p id=\"caption-attachment-6731\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. A. Mapa geol\u00f3gico correspondiente a\u00a0los municipios de Mina y Pared\u00f3n, con ubicaci\u00f3n\u00a0aproximada de localidades fosil\u00edferas, modificado\u00a0de Lawton et al. (2009). B. Paleogeograf\u00eda del\u00a0noreste de M\u00e9xico, hace aproximadamente\u00a070 millones de a\u00f1os, se enmarca el \u00e1rea\u00a0correspondiente al mapa (\u00e1rea de estudio),\u00a0reproducido con autorizaci\u00f3n de Ron Blakey<\/p><\/div>\n<p>Los cangrejos representan un grupo de invertebrados sumamente numeroso y abundante en la actualidad, sin embargo, su registro f\u00f3sil es escaso, comparado con el de otros invertebrados, como los moluscos. Dado que los cangrejos (y artr\u00f3podos en general) presentan crecimiento por\u00a0ecdisis (mudas), su registro f\u00f3sil puede estar representado tanto por cuerpos como por exuvias; la cut\u00edcula de quitina y el carbonato de calcio son los elementos que se preservan en el registro f\u00f3sil, en ocasiones, con un excepcional estado (Vega, Jackson y Oss\u00f3, 2014). Los primeros trabajos formales en cangrejos f\u00f3siles para M\u00e9xico fueron realizados por Rathbun (Rathbun, 1930; 1935), quien report\u00f3 especies del Cret\u00e1cico, Pale\u00f3geno y Ne\u00f3geno (Vega, Nyborg y Perrilliat, 2006; Vega, et al., 2016). Posteriormente se describir\u00edan algunas especies para el Cret\u00e1cico de San Luis Potos\u00ed y Guerrero (Stenzel, 1944; Alenc\u00e1ster, 1977). En 1989\u00a0se report\u00f3 el cangrejo retropl\u00famido Costacopluma mexicana (figura 2 A y B), que representa el primer crust\u00e1ceo f\u00f3sil para Nuevo Le\u00f3n y el primer reporte del g\u00e9nero para Am\u00e9rica (Vega y Perrilliat, 1989b). Hallazgos posteriores en esta zona del municipio de Mina incluyen Ophtalmoplax brasiliana (figura 2C) originalmente descrita como Mascaranada difuntaensis (Vega y Feldmann, 1991) y Sodakus mexicanus (Vega, Feldmann y Villalobos, 1995; figura 2 D y E). Otro hallazgo importante fue el del cangrejo Dakoticancer australis (Vega y Feldmann, 1991; figura 2F), que tambi\u00e9n se encuentra en rocas de edad similar, en el \u00e1rea de Ciudad del Ma\u00edz, San Luis Potos\u00ed. A pesar del escaso trabajo inicial sobre paleontolog\u00eda de crust\u00e1ceos dec\u00e1podos f\u00f3siles, en la actualidad los estudios van en aumento, con m\u00e1s de 50 especies de crust\u00e1ceos f\u00f3siles conocidas para M\u00e9xico con edades que van desde el Cret\u00e1cico Temprano (Barremiano, 127 millones de a\u00f1os) hasta el Mioceno (Aquitaniano, 23 millones de a\u00f1os) (Vega, Nyborg y Perrilliat, 2006; Vega et al., 2016). Aunque se conocen varias especies de otras localidades de los estados de Baja California, San Luis Potos\u00ed y Chiapas, la mayor parte corresponde a especies encontradas en la sierra El Antrisco. El n\u00famero cada vez mayor de ejemplares f\u00f3siles recuperados ha permitido interpretar el ambiente en que viv\u00edan estas\u00a0especies. En particular, resulta interesante la excelente preservaci\u00f3n del cangrejo Costacopluma mexicana, encontrado en la Cuesta del Indio, y que corresponde a un alto topogr\u00e1fico del fondo marino, en donde hace 70 millones de a\u00f1os exist\u00eda un ambiente hipersalino, con aporte de s\u00edlice, lo que permiti\u00f3 que la cut\u00edcula de esta especie se preservara de manera excepcional (Vega, Feldmann, y D\u00e1vila, 1994). En esta misma localidad, algunos ejemplares del peque\u00f1o cangrejo Sodakus mexicanus (Vega, Feldmann y Villalobos, 1995) fueron encontradas con excelente grado de preservaci\u00f3n. Ambas especies se encuentran tambi\u00e9n cerca de los l\u00edmites entre Nuevo Le\u00f3n y Coahuila, en donde la falla de San Marcos pudo afectar el ambiente marino, ya sea a trav\u00e9s de zonas de termalismo o surgencia de materia org\u00e1nica (metano), que en una localidad de Jap\u00f3n (Karasawa, 2011) permiti\u00f3 la preservaci\u00f3n de la cut\u00edcula de los crust\u00e1ceos, con un color rojo peculiar (Vega, et al., 2016; figura 2G). El tipo de roca en el cual se preservan los crust\u00e1ceos dec\u00e1podos aporta informaci\u00f3n crucial sobre el paleoambiente en el que viv\u00edan (Vega, et al., 2016). La mayor parte de los sedimentos en los que se han preservado los dec\u00e1podos f\u00f3siles en el NE de M\u00e9xico corresponden a ambientes de tipo marinosomero, como pueden ser deltas, lagunas, y arrecifes. En este \u00faltimo caso, llama la atenci\u00f3n la preservaci\u00f3n\u00a0de Dakoticancer australis en la lente El Gordo (parte de la sierra El Antrisco), ya que se encuentra en concreciones calc\u00e1reas sumamente duras y dif\u00edciles de limpiar, pero el resultado es interesante, considerando las caracter\u00edsticas preservadas del caparaz\u00f3n (Vega et al., 2016).<\/p>\n<div id=\"attachment_6732\" style=\"width: 586px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6732\" class=\" wp-image-6732\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio.jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio.jpg 1349w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio-300x154.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio-768x395.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio-1024x526.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_a_b_costacopluma_cuesta_indio-418x215.jpg 418w\" sizes=\"auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><p id=\"caption-attachment-6732\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. A y B, Costacopluma mexicana, ejemplares de la Cuesta del Indio (A, influencia de evaporitas) y de Pared\u00f3n (B, influencia de\u00a0surgencia de metano y hidrotermalismo). C, Ophthalmoplax brasiliana, Mina, Nuevo Le\u00f3n. D y E, Sodakus mexicanus, ejemplares de la Cuesta\u00a0del Indio (D, influencia de evaporitas) y de Pared\u00f3n (E, influencia de surgencia de metano e hidrotermalismo). F, Dakoticancer australis,\u00a0ejemplar preservado en concreci\u00f3n calc\u00e1rea, lente El Gordo, sierra El Antrisco, Nuevo Le\u00f3n. G, secci\u00f3n microsc\u00f3pica de la cut\u00edcula del\u00a0caparaz\u00f3n de Costacopluma mexicana, preservando la estructura original, por influencia de minerales relacionados a surgencia de metano de<br \/>la falla de San Marcos, Coahuila. Barras de escala = 1 cm, excepto en G = 0.1 cm.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_6733\" style=\"width: 592px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6733\" class=\" wp-image-6733\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_costacopluma.jpg\" alt=\"\" width=\"582\" height=\"297\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_costacopluma.jpg 1346w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_costacopluma-300x153.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_costacopluma-768x392.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_costacopluma-1024x523.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 582px) 100vw, 582px\" \/><p id=\"caption-attachment-6733\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. A, Costacopluma mexicana, ejemplar de talla mediana, Cret\u00e1cico Terminal (70 millones de a\u00f1os), sierra El Antrisco, Nuevo Le\u00f3n.\u00a0B, Costacopluma grayi, ejemplar de talla mediana, Cret\u00e1cico Terminal (66.2 millones de a\u00f1os), Arroyo Amargos, Coahuila. C, Costacopluma\u00a0grayi, ejemplar de talla peque\u00f1a, Paleoceno (aproximadamente 65 millones de a\u00f1os), Alabama, EUA. Barras de escala = 1 cm.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>PALEOECOLOG\u00cdA Y EL EVENTO DE EXTINCI\u00d3N K\/Pg<\/strong><\/p>\n<p>De caparaz\u00f3n robusto y dedos cortos, es posible que Dakoticancer australis se alimentara de carro\u00f1a, aunque se extingui\u00f3 a finales del Cret\u00e1cico, antes del evento K\/Pg. Ophtalmoplax brasiliana, una especie de amplia distribuci\u00f3n durante el Maastrichtiano (hace 70 a 66 millones de a\u00f1os), estaba adaptada para el nado activo y pose\u00eda quelas apropiadas para la depredaci\u00f3n posiblemente de moluscos (Vega et al., 2016). Costacopluma mexicana fue una especie dominante hace 70 millones de a\u00f1os. Los miembros actuales de la familia Retroplumidae se caracterizan por tener un \u00faltimo par de patas de tipo plumoso, lo que les permite alimentarse recolectando materia org\u00e1nica. Es posible que las especies de Costacopluma hayan tenido el mismo tipo de alimentaci\u00f3n, como parte de una estrategia generalista que permiti\u00f3 la supervivencia de la familia. Un ejemplo de estrategias de supervivencia ha sido documentado recientemente para la especie Costacopluma grayi (Vega et al., 2016; Mart\u00ednez et al. 2016), inicialmente descrita para el Paleoceno y Eoceno de Alabama, a partir de numerosos individuos de talla peque\u00f1a. La misma especie fue reportada para una localidad cercana a Pared\u00f3n, Coahuila, en rocas de una edad cercana a la extinci\u00f3n de los dinosaurios (66.2 millones de a\u00f1os), con individuos de una talla casi tres veces mayor y de tama\u00f1o similar a C. mexicana, especie de la que pudo derivar C. grayi (figura 3). Se ha propuesto que C. grayi pudo sobrevivir gracias al desarrollo de la estrategia conocida como efecto Liliput (Mart\u00ednez et al., 2016), que es la tendencia a la reducci\u00f3n de la talla corporal como respuesta a eventos de extinci\u00f3n masiva, fen\u00f3meno tambi\u00e9n observado en otros grupos de invertebrados. Costacopluma grayi ha sido encontrada junto con Ophthalmoplax brasiliana en el mismo afloramiento cercano a Pared\u00f3n, lo que indica que las especies coexistieron seguramente diferenciadas por su nicho ecol\u00f3gico, siendo las especies de Costacopluma recolectoras de materia org\u00e1nica en suspensi\u00f3n; por su parte, O. brasiliana era un depredador con capacidad de nado, semejante a las actuales jaibas. Costacopluma mexicana se extingui\u00f3 800 mil a\u00f1os antes del evento K\/ Pg (66 millones de a\u00f1os), aunque se ha propuesto como posible ancestro de Costacopluma grayi con base en la presencia de ambas especies en localidades de la misma regi\u00f3n. Una vez establecida en el NE de M\u00e9xico y SE de Estados Unidos, C. grayi sobrevivi\u00f3 a la extinci\u00f3n\u00a0del K\/Pg, reduciendo su talla a causa del efecto Liliput.<\/p>\n<p><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p>El estudio de los crust\u00e1ceos dec\u00e1podos f\u00f3siles en M\u00e9xico representa una oportunidad para conocer la distribuci\u00f3n, ecolog\u00eda, evoluci\u00f3n y extinci\u00f3n de distintos grupos de cangrejos, lo cual requiere de un trabajo sistem\u00e1tico (b\u00e1sicamente, descripci\u00f3n de especies) que\u00a0ha crecido en las casi tres d\u00e9cadas de estudio, y que contin\u00faa conforme a los nuevos descubrimientos. El an\u00e1lisis de las poblaciones a trav\u00e9s de distintos rangos temporales ha permitido observar patrones que ofrecen explicaciones sobre la persistencia o desaparici\u00f3n de grupos durante eventos de extinci\u00f3n, en particular la correspondiente al Cret\u00e1cico\/Pale\u00f3geno, que en el noreste de M\u00e9xico est\u00e1 bien documentada, con base en estudios de las faunas de crust\u00e1ceos del Cret\u00e1cico Tard\u00edo y Pale\u00f3geno (figura 4). Los estudios a futuro no s\u00f3lo\u00a0enriquecer\u00e1n la diversidad de los crust\u00e1ceos dec\u00e1podos f\u00f3siles, tambi\u00e9n permitir\u00e1n una mejor compresi\u00f3n de los fen\u00f3menos biol\u00f3gicos y sus interacciones con el ambiente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6734\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/cuenca_parras_cuenca_la_popa.jpg\" alt=\"\" width=\"1345\" height=\"1555\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/cuenca_parras_cuenca_la_popa.jpg 1345w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/cuenca_parras_cuenca_la_popa-259x300.jpg 259w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/cuenca_parras_cuenca_la_popa-768x888.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/cuenca_parras_cuenca_la_popa-886x1024.jpg 886w\" sizes=\"auto, (max-width: 1345px) 100vw, 1345px\" \/><\/p>\n<p><strong>AGRADECIMIENTOS<\/strong><\/p>\n<p>Nuestra sincera gratitud a los doctores Elizabeth Chac\u00f3n y Gabriel Ch\u00e1vez (Facultad de Ciencias de La Tierra-UANL) por la amable invitaci\u00f3n para someter la presente contribuci\u00f3n, as\u00ed como a los revisores del Comit\u00e9 de Divulgaci\u00f3n de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda, por las acertadas sugerencias para mejorar el manuscrito.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">** Benem\u00e9rita Escuela Normal de Coahuila.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: vegver@unam.mx<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>Alenc\u00e1ster, G. (1977). Crust\u00e1ceo (MalacostracaDec\u00e1poda) del Cret\u00e1cico Inferior del Estado de Guerrero, M\u00e9xico. Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Instituto de Geolog\u00eda, Revista. 1: 74-77.<\/p>\n<p>Karasawa, H. (2011). New axiidean Decapoda from the Albian (lower Cretaceous) chemosynthetic community of Hokkaido, Japan. Bulletin of the Mizunami Fossil Museum. 37: 27-29.<\/p>\n<p>Lawton, T.F., et al. (2009). Provenance of Upper Cretaceous\u2013Paleogene sandstones in the foreland basin system of the Sierra Madre Oriental, northeastern Mexico, and its bearing on fluvial dispersal systems of the Mexican Laramide Province. Geological Society of America, Bulletin. 121: 820-836.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez D\u00edaz, J.L., et al. (2016). Lilliput effect in a retroplumid crab (Crustacea: Decapoda) across the K\/Pg boundary. Journal of South American Earth Sciences. 69: 11-24.<\/p>\n<p>McBride, E.F. et al. (1974). Stratigraphy and structure of the Parras and La Popa basins, northeastern Mexico. Geological Society of America, Bulletin. 84:1603-1622.<\/p>\n<p>Rathbun, M.J. (1930). Fossil decapod crustaceans from M\u00e9xico. Proceedings of the United States National Museum. 78: 1-10.<\/p>\n<p>Rathbun, M.J. (1935). Fossil Crustacea of the Atlantic and Gulf Coastal Plain. Geological Society of America Special Paper. 2: 1-160.<\/p>\n<p>Stenzel, H.B. (1944). A new Cretaceous crab, Graptocarcinus muiri, from Mexico. Journal of Paleontology. 18: 550-552.<\/p>\n<p>Vega, F.J., y Perrilliat, M.C. (1989a). Moluscos del Maastrichtiano de la sierra El Antrisco, Nuevo Le\u00f3n. M\u00e9xico. Universidad Nacional Aut\u00f3noma, Instituto de Geolog\u00eda. Paleontolog\u00eda Mexicana 55, 63 p.<\/p>\n<p>Vega, F.J., y Perrilliat, M.C. (1989b). Una especie nueva del g\u00e9nero Costacopluma (Arthropoda: Dec\u00e1poda) del Maastrichtiano de Nuevo Le\u00f3n. M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, Instituto de Geolog\u00eda, Revista. 8: 84-87.<\/p>\n<p>Vega, F.J., y Feldmann, R.M. (1991). Fossil crabs (Crustacea: Decapoda) from the Maastrichtian Difunta Group, northeastern M\u00e9xico. Annals of Carnegie Museum. 60: 163-177.<\/p>\n<p>Vega, F.J., Feldmann, R.M., y D\u00e1vila-Alcocer, V.M. (1994). Cuticular structure in Costacopluma mexicana Vega and Perrilliat, from the Difunta Group (Maastrichtian) of northeastern Mexico, and its paleoenvironmental implications. Journal of Paleontology. 68:1074-1081.<\/p>\n<p>Vega, F.J., y Perrilliat, M.C. (1995). On some Paleocene invertebrates from the Potrerillos Formation (Difunta Group) northeastern Mexico. Journal of Paleontology. 69: 862-869.<\/p>\n<p>Vega, F.J., Feldmann, R.M., y Villalobos-Hiriart, J.L. (1995). Additions to the crustacean (Decapoda) fauna from the Potrerillos Formation (Late Cretaceous) in northeastern M\u00e9xico. 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Vega* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016 Los estados de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila incluyen un rico legado fosil\u00edfero. En el municipio de Mina afloran rocas del Cret\u00e1cico y Paleoceno, que fueron estudiadas y caracterizadas por McBride y colaboradores (1974), con base en la secuencia de sedimentos [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6731,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-6727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curiosidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6727"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6736,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6727\/revisions\/6736"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}