{"id":6719,"date":"2017-05-30T15:06:36","date_gmt":"2017-05-30T20:06:36","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6719"},"modified":"2017-06-01T15:29:04","modified_gmt":"2017-06-01T20:29:04","slug":"la-costa-de-nuevo-leon-una-mirada-hacia-el-pasado-geologico-del-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6719","title":{"rendered":"La costa de Nuevo Le\u00f3n: una mirada hacia el pasado geol\u00f3gico del estado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Felipe de Jes\u00fas Torres de la Cruz*, Mar\u00eda Isabel Hern\u00e1ndez Oca\u00f1a*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016<\/p>\n<p>Al mencionar Nuevo Le\u00f3n, lo primero que viene a la mente son las monta\u00f1as y la aridez del terreno; el calor y la relativa lejan\u00eda con el mar han sido los factores principales por los cuales los neoleoneses han preferido vacacionar en la costa del estado vecino, Tamaulipas, o la Isla del Padre en Texas.<\/p>\n<p>La majestuosidad de las monta\u00f1as obliga a que poca gente mire el norte del estado, la provincia fisiogr\u00e1fica de las Grandes Llanuras de Norteam\u00e9rica que palidece ante el abrumador espect\u00e1culo de la Sierra Madre Oriental (SMO); sin embargo, para poder apreciar la grandeza geol\u00f3gica de las planicies de Nuevo Le\u00f3n hay que mirar hacia abajo, no hacia arriba. La finalidad de este art\u00edculo es que el lector se adentre en la historia geol\u00f3gica del noreste de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Son pocos los que conocen que, en el pasado geol\u00f3- gico de Nuevo Le\u00f3n, el estado fue, por varios millones de a\u00f1os, parte de un sistema sedimentario costero, cuyos diversos elementos sedimentarios como barras litorales, llanuras de inundaci\u00f3n y lagunas costeras, eran elemento com\u00fan del paisaje. Las evidencias de esta diversidad geol\u00f3gica se encuentran cubiertas por sedimentos recientes, exponi\u00e9ndose \u00fanicamente en zonas donde el hombre ha impactado el terreno con trazos carreteros, actividad agr\u00edcola, ganadera o de almacenamiento de agua.<\/p>\n<p>La carretera de cuota Monterrey-Reynosa ofrece un viaje en el tiempo que abarca desde el final del Cret\u00e1- cico, hace 65.5 millones de a\u00f1os, hasta el Oligoceno\u00a0(figura 1) en el Pale\u00f3geno, con aproximadamente ~37 millones de a\u00f1os de historia geol\u00f3gica expuesta en un recorrido de m\u00e1s de 115 kil\u00f3metros.<\/p>\n<div id=\"attachment_6720\" style=\"width: 179px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6720\" class=\"size-full wp-image-6720\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_1_columna_estratigrafica.jpg\" alt=\"\" width=\"169\" height=\"265\" \/><p id=\"caption-attachment-6720\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Columna estratigr\u00e1fica de la Cuenca de Burgos (modificado a partir de la Carta Geol\u00f3gico Minera R\u00edo Bravo, clave G14-8, 2003).<\/p><\/div>\n<p>Como ejemplo de esta diversidad sedimentaria se puede observar un ambiente costero en el municipio de\u00a0China, mismo que ahora ostenta un ambiente de lago, pero esta vez no se trata de procesos geol\u00f3gicos sino de procesos que el hombre ha generado: la presa El Cuchillo.<\/p>\n<p>A la altura del kil\u00f3metro 68 sobre la carretera de cuota 40D Monterrey-Reynosa, se yergue la Sierra de Papagayos como la mayor estructura geol\u00f3gica en la porci\u00f3n neoleonesa de la provincia de las Grandes Llanuras de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>En el anticlinal de Papagayos se expone la Formaci\u00f3n M\u00e9ndez, representante del \u00faltimo piso del Cret\u00e1cico y del \u00faltimo ambiente netamente marino (Ifrin, Stinnesbeck y Schafhauser, 2005) para el noreste de Nuevo Le\u00f3n; los sedimentos depositados posteriormente son el producto de la deformaci\u00f3n tect\u00f3nica conocida como Orogenia Lar\u00e1mide, la cual instaur\u00f3 un r\u00e9gimen sedimentario costero con el dep\u00f3sito de la Formaci\u00f3n Midway en forma discordante con la Formaci\u00f3n M\u00e9ndez (Consejo de Recursos Mineros, 2003).<\/p>\n<p><strong>LA GRAN REGRESI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>A principios del periodo Pale\u00f3geno se inici\u00f3 una gran retirada del mar con direcci\u00f3n Este, instaur\u00e1ndose diferentes reg\u00edmenes sedimentarios costeros en el noreste de Nuevo Le\u00f3n y depositando, al mismo tiempo, sedimentos arenosos y arcillosos en franjas que representan la paleol\u00ednea de costa. De hecho, estas franjas han sido objeto de inter\u00e9s petrolero por muchos a\u00f1os (Echanove, 1986), por lo cual se desarroll\u00f3 en la zona el Activo de Producci\u00f3n Burgos, en donde se busc\u00f3 explotar los yacimientos gas\u00edferos desarrollados en las rocas arenosas de la paleocosta de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera formaci\u00f3n del Pale\u00f3geno en dicha \u00e1rea corresponde a la Formaci\u00f3n Midway, que se encuentra en gran parte cubierta por sedimentos continentales, productos de la erosi\u00f3n de la SMO. Sin embargo, en algunos puntos es expuesta por arroyos, carreteras o alguna otra actividad antr\u00f3pica.<\/p>\n<p>La Formaci\u00f3n Midway est\u00e1 constituida por una sucesi\u00f3n de arenisca y lutita en donde el aspecto paleoambiental m\u00e1s interesante est\u00e1 dado por el desarrollo de bancos de moluscos del g\u00e9nero Venericardia (Perrilliat-Montoya 1963; figura 2), localizados cerca\u00a0del municipio Los Herreras y el rancho El Rebaje. La presencia de estos moluscos y su asociaci\u00f3n litol\u00f3gica se relaciona con ambientes litorales, ambientes de playa donde la marea sube y baja y con ambientes infralitorales.<\/p>\n<div id=\"attachment_6721\" style=\"width: 309px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6721\" class=\"size-full wp-image-6721\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_moluscos_venericardia.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"191\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_moluscos_venericardia.jpg 299w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_2_moluscos_venericardia-298x191.jpg 298w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p id=\"caption-attachment-6721\" class=\"wp-caption-text\">TabasFigura<br \/>2. Moluscos del g\u00e9nero Venericardia sp., de El Rebaje, China, Nuevo Le\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p>Estos moluscos se encuentran en estratos de arenisca de grano grueso altamente intemperizados y de tonalidades ocre. La mayor\u00eda de los moluscos se encuentran con sus valvas separadas, sin embargo, hay algunas valvas que est\u00e1n completas y en algunas ocasiones las dos valvas se encuentran unidas, lo cual sugiere una zona con energ\u00eda relativamente moderada.<\/p>\n<p>En el \u00e1rea de El Rebaje, en el municipio de China, se encuentran afloramientos de bancos de bivalvos del g\u00e9nero Venericardia dentro de terrenos utilizados para la ganader\u00eda que paulatinamente han sido desenterrados por maquinaria (figura 3).<\/p>\n<div id=\"attachment_6722\" style=\"width: 309px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6722\" class=\"size-full wp-image-6722\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_valvas_moluscos.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_valvas_moluscos.jpg 299w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_3_valvas_moluscos-298x188.jpg 298w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p id=\"caption-attachment-6722\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Valvas de moluscos del genero Venericardia, dentro de El Rebaje, China, Nuevo Le\u00f3n.<\/p><\/div>\n<p><strong>BARRAS LITORALES<\/strong><\/p>\n<p>Algunos kil\u00f3metros m\u00e1s adelante, cerca del municipio de China, y sobre el trazo de la carretera libre Monterrey-Reynosa, se puede observar la Formaci\u00f3n Carrizo, tambi\u00e9n conocida como Queen City. A esta formaci\u00f3n del Eoceno se le ha asignado un ambiente de barras litorales y aguas litorales de alta energ\u00eda (Consejo de Recursos Mineros, 2003; Echanove, 1986). Esto quiere decir que su dep\u00f3sito se llev\u00f3 a cabo justamente en la zona de playa o zona de oleaje.<\/p>\n<p>Un ejemplo actual de este tipo de ambientes se encuentra en la desembocadura del r\u00edo Grijalva, en Tabasco (figura 4). Una de las caracter\u00edsticas principales se reconoce en el desarrollo de barras paralelas a la l\u00ednea de costa como productos de las diferentes etapas de sedimentaci\u00f3n a las que han sido sometidas.<\/p>\n<div id=\"attachment_6723\" style=\"width: 309px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6723\" class=\"size-full wp-image-6723\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_4_izquierda_formacion_carrizo_derecha_embocadura.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"144\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_4_izquierda_formacion_carrizo_derecha_embocadura.jpg 299w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_4_izquierda_formacion_carrizo_derecha_embocadura-298x144.jpg 298w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p id=\"caption-attachment-6723\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. Izquierda: Formaci\u00f3n Carrizo como franjas N-S, China, Nuevo Le\u00f3n. Derecha: desembocadura<br \/>del r\u00edo Grijalva, Tabasco (Google Maps, 2016).<\/p><\/div>\n<p><strong>LAGUNA COSTERA<\/strong><\/p>\n<p>En la presa El Cuchillo afloran estratos de la Formaci\u00f3n Big Ford, la cual consiste de intercalaciones de estratos gruesos de arenisca de grano medio en tonalidades gris claro que intemperiza a ocre y rojizo, y lutita deleznable con estratificaci\u00f3n laminar y n\u00f3dulos de oxidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta formaci\u00f3n contiene un gran n\u00famero de claves que nos permiten identificar el ambiente en el que fue depositado: en primer lugar, las huellas de oleaje, tambi\u00e9n conocidas como ripple-marks, ondulitas o rizaduras, producidas por acci\u00f3n de una corriente de baja\u00a0energ\u00eda. En segundo lugar, se puede observar otra estructura sedimentaria conocida como estratificaci\u00f3n cruzada, misma que indica que los sedimentos fueron depositados por una corriente que cambiaba de direcci\u00f3n de manera constante (figura 5).<\/p>\n<div id=\"attachment_6724\" style=\"width: 314px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6724\" class=\"size-full wp-image-6724\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_5_izquierda_estratificacion_cruzada.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"110\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_5_izquierda_estratificacion_cruzada.jpg 304w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_5_izquierda_estratificacion_cruzada-300x109.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><p id=\"caption-attachment-6724\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5. Izquierda: estratificaci\u00f3n cruzada. Derecha: rizaduras de la Formaci\u00f3n Big Ford en la presa \u201cEl Cuchillo\u201d.<\/p><\/div>\n<p>En tercer lugar, tambi\u00e9n se encuentran galer\u00edas de icnof\u00f3siles del icnog\u00e9nero Thalassinoides ampliamente distribuidos en estratos de arenisca. Estos icnof\u00f3siles se desenvuelven en dos ambientes principales: ambientes de agua somera y de talud, debido a su asociaci\u00f3n con otras estructuras como marcas de fondo y hematizaci\u00f3n de n\u00f3- dulos en lutita. En el afloramiento descrito existe variedad en las dimensiones de Thalassinoides, con tama\u00f1os que oscilan entre 5 y 20 cm; los estratos de arenisca est\u00e1n intercalados con lutita laminar con intervalos oxidados y concreciones hematizadas (figura 6).<\/p>\n<div id=\"attachment_6725\" style=\"width: 314px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6725\" class=\"size-full wp-image-6725\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_6_izquierda_icnofosiles_icnogenero.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"126\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_6_izquierda_icnofosiles_icnogenero.jpg 304w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/fig_6_izquierda_icnofosiles_icnogenero-300x124.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><p id=\"caption-attachment-6725\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6. Izquierda: icnof\u00f3siles del icnog\u00e9nero Thalassinoides. Derecha: concreciones hematizadas de la Formaci\u00f3n Big Ford.<\/p><\/div>\n<p>Las caracter\u00edsticas descritas le han conferido a la Formaci\u00f3n Big Ford un paleoambiente de laguna costera con una alta tasa de sedimentaci\u00f3n; su m\u00e1s cercano an\u00e1logo lo encontrar\u00edamos en la Laguna Madre en Tamaulipas.<\/p>\n<p>En la regi\u00f3n noreste de Nuevo Le\u00f3n Existe una estructura sepultada que no es tan espectacular como la Sierra Madre Oriental: el Anticlinal de San Juan de Vaquer\u00edas. La interpretaci\u00f3n de las rocas que conforman su parte superior representa la secuencia de rocas cenozoicas terr\u00edgenas de una costa que se alejaba cada vez m\u00e1s de la SMO, instaurando a su paso diversos ambientes costeros de los cual el \u00e1rea de China nos da una idea.<\/p>\n<p>A\u00fan queda por conocer m\u00e1s de la geolog\u00eda de los ambientes costeros de Nuevo Le\u00f3n, ya que existen formaciones como Yegua, Vicksbour, Fr\u00edo y Conglomerado Norma que no han sido descritos o analizados, los cuales representan paleoambientes que, para apreciarlos, s\u00f3lo es necesario ver a ras de suelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n. Contacto: torresdelacruzfelipe@gmail.com; felipe.torresd@uanl.edu.mx<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>Consejo de Recursos Mineros. (2003). Carta geol\u00f3gico-minera R\u00edo Bravo clave G14-8 escala 1:250,00, estados de Nuevo Le\u00f3n y Tamaulipas, M\u00e9xico, p. 64.<\/p>\n<p>Echanove, E.O. (1986). Geolog\u00eda petrolera de la Cuenca de Burgos (Parte I). Bolet\u00edn de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Ge\u00f3logos Petroleros. 38(1): pp. 3-39.<\/p>\n<p>Ifrin, C., Stinnesbeck, W., Schafhauser, A. (2005). Maastrichtian shallow-water ammonites or northeastern Mexico. Revista Mexicana de Ciencias Geol\u00f3gicas. 22(1): pp. 8-64.<\/p>\n<p>Perrilliat Montoya M.C. (1963). Moluscos del Terciario Inferior del noreste de M\u00e9xico. Paleontolog\u00eda Mexicana. 19: p. 26.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe de Jes\u00fas Torres de la Cruz*, Mar\u00eda Isabel Hern\u00e1ndez Oca\u00f1a* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016 Al mencionar Nuevo Le\u00f3n, lo primero que viene a la mente son las monta\u00f1as y la aridez del terreno; el calor y la relativa lejan\u00eda con el mar han sido los factores principales por los cuales los neoleoneses han preferido [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6721,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-6719","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-topicos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6719"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6719\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6729,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6719\/revisions\/6729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}