{"id":6581,"date":"2017-05-29T12:30:40","date_gmt":"2017-05-29T17:30:40","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6581"},"modified":"2017-05-31T14:54:20","modified_gmt":"2017-05-31T19:54:20","slug":"la-hacienda-de-guadalupe-desde-los-jesuitas-hasta-la-uanl-1667-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=6581","title":{"rendered":"La Hacienda de Guadalupe, desde los Jesuitas hasta la UANL (1667 &#8211; 2016)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Virginia Guadalupe Cu\u00e9llar Trevi\u00f1o*, Gabriel Ch\u00e1vez Cabello*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016<\/p>\n<p>Haremos un breve recorrido hist\u00f3rico sobre la Hacienda de Guadalupe, hoy orgullosamente las instalaciones de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, nuestra alma m\u00e1ter.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la Nueva Espa\u00f1a un rico minero espa\u00f1ol, el capit\u00e1n don Alonso de Villaseca, quien mand\u00f3 construir esta hermosa pieza arquitect\u00f3nica de paredes de sillar, techos de terrado y columnas abultadas (figura 1). El escenario colonial del siglo XVII fue testigo fiel de la edificaci\u00f3n de la Hacienda y de su fundaci\u00f3n en 1667. Su nombre hace honor a la devoci\u00f3n que ya se guardaba por la Virgen de Guadalupe.<\/p>\n<div id=\"attachment_6583\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6583\" class=\"size-full wp-image-6583\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_1_fachada_hacienda_guadalupe.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"203\" \/><p id=\"caption-attachment-6583\" class=\"wp-caption-text\">Figura\u00a01. Fachada actual de la Hacienda de Guadalupe y su atrio en el lado izquierdo.<\/p><\/div>\n<p>A mediados del siglo XVII se viv\u00edan tiempos dif\u00edciles por estas tierras, por un lado se encontraban los ind\u00edgenas Chichimecas, nativos de la regi\u00f3n, y por el otro los espa\u00f1oles y sus mayordomos. En vista de que los Chichimecas se encontraban resentidos por los malos tratos de los espa\u00f1oles, don Alonso de Villaseca lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la \u00fanica forma de tranquilizar el esp\u00edritu enardecido de los naturales era mediante la catequesis o evangelizaci\u00f3n, por lo que pasando algunos a\u00f1os, don\u00f3 la Hacienda de Guadalupe a los jesuitas que proven\u00edan de Quer\u00e9taro, con la finalidad de que convirtieran al cristianismo a los indios alzados de la regi\u00f3n, para poder llevar una convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>As\u00ed, la Hacienda de Guadalupe pasar\u00eda a ser el centro de evangelizaci\u00f3n de la cofrad\u00eda jesuita, quienes hab\u00edan llegado a la Nueva Espa\u00f1a desde fines del siglo XVI. Para 1626 las tareas evangelizadoras del Colegio de Jes\u00fas de Quer\u00e9taro se hab\u00edan extendido por todo el altiplano y alcanzaban ya los llanos del sur del Nuevo Reino de Le\u00f3n. Cabe destacar que en este trabajo se especula el tiempo en el que la capilla fue construida, probablemente no fue hasta que la Hacienda fue donada a los jesuitas, ya que \u00e9sta no est\u00e1 integrada al patio de paredes de sillar que rodea al casco principal; posibe lalemente la capilla, as\u00ed como el acueducto que impulsaba el trapiche del antiguo molino localizado a 900 m d Hacienda\u00a0son obras arquitect\u00f3nicas desarrolladas por los jesuitas, despu\u00e9s de ocupar y tener ellos el control de la Hacienda de Guadalupe a finales del siglo XVII.<\/p>\n<p>Los jesuitas, tambi\u00e9n conocidos como la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, es una orden religiosa fundada en 1534, en Roma, por Ignacio de Loyola, con el prop\u00f3sito de detener el avance del movimiento protestante iniciado por Mart\u00edn Lutero. Sus fines fueron los de prestar un servicio permanente para el sostenimiento y difusi\u00f3n de la fe cristiana. Se distingu\u00edan de otras \u00f3rdenes por prepararse intelectualmente a trav\u00e9s de estudios teol\u00f3gicos, de idiomas y human\u00edsticos en general, con pr\u00e1cticas en distintos \u00e1mbitos comunitarios utilizando la educaci\u00f3n como medio evangelizador. Ten\u00edan a su vez grandes conocimientos arquitect\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Se ha documentado que los jesuitas estuvieron en la regi\u00f3n entre 1642 y 1767. Alrededor de 100 a\u00f1os, la congregaci\u00f3n de los jesuitas habit\u00f3 la Hacienda de Guadalupe con el prop\u00f3sito de evangelizar a los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n, las majestuosas paredes de sillar de la Hacienda fueron testigos de cientos de novenarios en devoci\u00f3n a San Ignacio de Loyola, mismos que conclu\u00edan el 31 de julio de cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>En 1684, tiempo en el que gobierna el marqu\u00e9s de Aguayo el Nuevo Reino de Le\u00f3n, la Hacienda de Guadalupe controlaba la explotaci\u00f3n de lana, ubic\u00e1ndose el centro de trasquila de ovejas en La Petaca, entre la cabecera municipal y el casco de la Hacienda. En La Petaca se realizaba el novenario en honor de San Ignacio de Loyola los d\u00edas previos al 31 de julio. Es muy conocido que don Alonso de Villaseca, quien privilegi\u00f3 la protecci\u00f3n a los jesuitas, trajo una r\u00e9plica del Cristo de \u00c1vila a Linares, al cual se le rinde culto en el novenario que, todav\u00eda trescientos a\u00f1os despu\u00e9s, se realiza en la colonia Villaseca de la ciudad de Linares, de ah\u00ed el origen de las fiestas de Villaseca (Leal R\u00edos, 2012).<\/p>\n<p><strong>EL ACUEDUCTO<\/strong><\/p>\n<p>Se ha propuesto que los jesuitas construyeron el acueducto colonial que se encuentra 900 m hacia el SE del casco de la Hacienda (figura 2). Este acueducto se alimentaba de un canal en su parte sur y descargaba sobre una rueda hidr\u00e1ulica que impulsaba las poleas que formaban el coraz\u00f3n de un molino de ca\u00f1a. Se estima que, al igual que el acueducto de la Ciudad de Quer\u00e9taro, \u00e9ste fue construido entre 1720 y 1740, con el objetivo de impulsar la econom\u00eda de la regi\u00f3n y satisfacer las necesidades alimenticias de una poblaci\u00f3n creciente durante el primer cuarto del siglo XVIII.<\/p>\n<div id=\"attachment_6584\" style=\"width: 276px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6584\" class=\"size-full wp-image-6584\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_2_arcada_acueducto.jpg\" alt=\"\" width=\"266\" height=\"196\" \/><p id=\"caption-attachment-6584\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Sector de la arcada del acueducto colonial construido por jesuitas a principios del siglo XVIII.<\/p><\/div>\n<p>El acueducto puede ser dividido en dos sectores: el inicial que est\u00e1 compuesto de un muro de mamposter\u00eda de 126 m de longitud por 1.45 m de ancho, inicia desde el nivel del suelo en el sur y termina donde empieza el primer arco tipo Tudor de 1.95 m de alto por 1.85 m de ancho. La altura del muro hasta la base de la atarjea en el punto central del primer arco es de 3.16 m. A partir del primer arco, de las dimensiones citadas, inicia la segunda parte arcada del acueducto, \u00e9sta se compone de 33 arcos tipo Tudor (figuras 2 y 3) que contin\u00faan y sostienen la atarjea o canal en su parte superior.<\/p>\n<div id=\"attachment_6585\" style=\"width: 231px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6585\" class=\"size-full wp-image-6585\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_3_arcos_tipo_tudor.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_3_arcos_tipo_tudor.jpg 221w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_3_arcos_tipo_tudor-220x163.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><p id=\"caption-attachment-6585\" class=\"wp-caption-text\">Figura 3. Arcos tipo Tudor del sector arcado del acueducto de la Hacienda<br \/>de Guadalupe.<\/p><\/div>\n<p>La longitud del sector arcado es de 91 m, sumando las dos partes del acueducto se alcanza una longitud total de 217 metros del inicio hasta donde la atarjea se empotra con la caja que conten\u00eda a la rueda hidr\u00e1ulica; en este punto, la base de la atarjea se eleva seis metros de altura sobre la superficie del suelo. La caja de roca arenisca que conten\u00eda a la rueda hidr\u00e1ulica tiene una dimensi\u00f3n de 12.75 m de largo por 5.40 m de ancho por 6 m de altura (figura 4).<\/p>\n<div id=\"attachment_6586\" style=\"width: 142px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6586\" class=\"size-full wp-image-6586\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_4_plano_actual_escala_roca_HG.jpg\" alt=\"\" width=\"132\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_4_plano_actual_escala_roca_HG.jpg 132w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_4_plano_actual_escala_roca_HG-122x300.jpg 122w\" sizes=\"auto, (max-width: 132px) 100vw, 132px\" \/><p id=\"caption-attachment-6586\" class=\"wp-caption-text\">Figura 4. Plano actual a escala de la caja de roca que conten\u00eda a la rueda hidr\u00e1ulica<br \/>que impulsaba el trapiche de la Hacienda<br \/>de Guadalupe.<\/p><\/div>\n<p>El acueducto inicia a ras de piso en el sur en las coordenadas: latitud Norte: 24\u00b053\u201929.70\u2019\u2019 con\u00a0-99\u00b027\u201934.57\u2019\u2019 de longitud Oeste, donde la atarjea ademada estuvo conectada a un canal que drenaba desde el cauce del r\u00edo Pablillo, aguas arriba de la propia Hacienda de Guadalupe. Conforme desciende el nivel del terreno, la atarjea es soportada por una arcada hasta llegar al remate, localizado en las coordenadas de latitud Norte: 24\u00b053\u201936.70\u2019\u2019 con -99\u00b027\u201934.30\u2019\u2019 de longitud Oeste, donde se ubicaba una rueda motriz o hidr\u00e1ulica que, al girar, impulsada por la fuerza del agua, hac\u00eda girar una polea que activaba al molino de ca\u00f1a.<\/p>\n<p>Aunque el remate del acueducto se encuentra alejado del casco de la Hacienda de Guadalupe, es imposible no vincularlo a su historia, se cree que por la ingenier\u00eda y estilo, este fue construido por los jesuitas. Se interpreta que los 33 arcos estilo tudor que constituyen el acueducto son\u00a0simb\u00f3licos dentro de la cultura cristiana, ya que corresponden a la edad de Cristo o a los 33 a\u00f1os que David gobern\u00f3 en el reino de Israel.<\/p>\n<p>Durante el desarrollo de esta investigaci\u00f3n, se recolectaron restos de moldes de barro que fueron utilizados para hacer piloncillos, los cuales tienen las iniciales HG invertidas al fondo, de tal manera, que al desmoldar dieran fiel reflejo de su procedencia de la \u201cHacienda de Guadalupe\u201d (figura 5).<\/p>\n<div id=\"attachment_6587\" style=\"width: 218px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6587\" class=\"size-full wp-image-6587\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_5_restos_moldes_barro.jpg\" alt=\"\" width=\"208\" height=\"289\" \/><p id=\"caption-attachment-6587\" class=\"wp-caption-text\">Figura 5. Restos de moldes de barro recolectados en los alrededores del acueducto.<\/p><\/div>\n<p>El acueducto cuenta con restos de lo que se cree fue el soporte de una rueda motriz que al girar generaba el movimiento de poleas y ejes de un antiguo molino, soportado por muretes que debieron ser parte de la estructura del trapiche, lo que se dedujo porque en una de las paredes de esta caja de muros de piedra hay rastros de un rozamiento en forma circular. Con base en las dimensiones del caj\u00f3n que conten\u00eda la rueda del molino y la curvatura de las marcas de fricci\u00f3n de la rueda en las paredes del caj\u00f3n de roca, se estima en este trabajo que debi\u00f3 tener un di\u00e1metro de aproximadamente 6 m, semejante a la rueda hidr\u00e1ulica del trapiche de Guarenas, Venezuela (figura 6).<\/p>\n<div id=\"attachment_6588\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6588\" class=\"size-full wp-image-6588\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_6_rueda_hidraulica.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"174\" \/><p id=\"caption-attachment-6588\" class=\"wp-caption-text\">Figura 6. Rueda hidr\u00e1ulica del Trapiche de Guarenas, Venezuela.<\/p><\/div>\n<p>El agua que llegaba a trav\u00e9s del canal mov\u00eda la rueda que a su vez activaba un mecanismo de poleas que pon\u00eda en funcionamiento el molino. En la parte superior hay una especie de caj\u00f3n, que era la atarjea, construida con ladrillo y recubierta con mezcla de calarena (bru\u00f1ido) por donde corr\u00eda el agua, hoy en d\u00eda s\u00f3lo quedan algunos fragmentos de ese conducto (figura 7). El paso del tiempo ha hecho mella en la construcci\u00f3n, posibles saqueos y la falta de un programa de protecci\u00f3n, ponen en riesgo la conservaci\u00f3n de \u00e9ste.<\/p>\n<p>La Hacienda de Guadalupe, fundada en 1667, antecede a la fecha de fundaci\u00f3n del municipio de Linares en 1712, el cual fue uno de los primeros productores de ca\u00f1a de az\u00facar en el noreste de M\u00e9xico durante los siglos XVIII y XIX, este hecho sustenta que el acueducto fue una obra que impuls\u00f3 el crecimiento econ\u00f3mico de la regi\u00f3n y que, muy probablemente, fue construido durante el tiempo en que los jesuitas ocuparon la Hacienda de Guadalupe a finales del siglo XVII y el tercer cuarto del siglo XVIII.<\/p>\n<div id=\"attachment_6589\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6589\" class=\"size-full wp-image-6589\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_7_vista_atarjea_HG.jpg\" alt=\"\" width=\"270\" height=\"203\" \/><p id=\"caption-attachment-6589\" class=\"wp-caption-text\">Figura 7. Vista actual de la atarjea de 217 m de longitud del acueducto. N\u00f3tese que en el sector de la arcada las paredes de la atarjea han sido totalmente destruidas.<\/p><\/div>\n<p><strong>LA EXPULSI\u00d3N DE LOS JESUITAS<\/strong><\/p>\n<p>Al coronarse Carlos III como rey de Espa\u00f1a, en 1767, orden\u00f3 la expulsi\u00f3n de los jesuitas en los diferentes lugares donde se encontraban predicando. Carlos III era muy liberal, anticlerical\u00a0y quer\u00eda terminar con la influencia y poder de los jesuitas en su reino; adem\u00e1s, control\u00f3 la inquisici\u00f3n y dio validez a su alianza de familia con Francia, considerada liberal y anticlerical. De esta manera, los jesuitas tuvieron que abandonar la Nueva Espa\u00f1a, y por ende la Hacienda de Guadalupe, saliendo definitivamente de la Nueva Espa\u00f1a en 1772.<\/p>\n<p>Entre las importantes inversiones que pose\u00edan los jesuitas en el valle de Linares se encontraban la Hacienda de Guadalupe y la Hacienda de la Barranca, que sobrepasan los l\u00edmites del Nuevo Reino de Le\u00f3n hacia el Nuevo Reino de Santander.<\/p>\n<p>Una vez expulsados los jesuitas, la construcci\u00f3n qued\u00f3 en manos de la familia Urquijo. Durante este tiempo, don Luis Urquijo contrat\u00f3 muchos trabajadores para la siembra de ma\u00edz y frijol que crecieron en sus f\u00e9rtiles tierras regadas por el caudal del r\u00edo Pablillo. Toc\u00f3 a don Domingo de R\u00e1bago Guti\u00e9rrez, conde de R\u00e1bago, por \u00f3rdenes del virrey, subastar las tierras. A principios del siglo XIX la Hacienda fue adquirida y administrada por un rico hacendado espa\u00f1ol llamado don Inocente Mateo de la Parra, quien impuls\u00f3 nuevamente las actividades agr\u00edcolas y ganaderas en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, don Inocente de la Parra hered\u00f3 la Hacienda a su hija, Margarita de la Parra. M\u00e1s tarde, en\u00a01889, la Hacienda de Guadalupe fue vendida a un fideicomiso norteamericano llamado The Guadalupe Sindicate Limited y, posteriormente, adquirida en 1902 por don Remigio Rojo y su hija Elvira (Rodr\u00edguez Ben\u00edtez, 2015).<\/p>\n<p>Elvira Rojo contrajo matrimonio con el marqu\u00e9s don Luis Aguayo, procreando de esta uni\u00f3n a cinco hijos: Elvira, Delfino, Mar\u00eda Luisa, \u00c1ngel y Remigio Aguayo Rojo, haciendo honor a su generoso padre. En 1910, cuando el movimiento de la Revoluci\u00f3n en M\u00e9xico apenas iniciaba, el marqu\u00e9s don Luis Aguayo y su esposa, do\u00f1a Elvira Rojo de Aguayo, cedieron el control de la Hacienda a sangre nueva, heredando el majestuoso inmueble al menor de sus hijos, Remigio Aguayo Rojo.<\/p>\n<p>En 1919, el movimiento revolucionario pasa por Linares y la Hacienda de Guadalupe es escenario de una revuelta entre bandos contrarios, seg\u00fan la tradici\u00f3n oral, los carrancistas utilizaron la casa grande para subir los ca\u00f1ones hasta la azotea y desde ese lugar bombardear a los villistas que se encontraban apostados en la Loma del Arenoso. Hubo demasiadas p\u00e9rdidas humanas, y los deudos no encontraban d\u00f3nde congregarse a orar por el alma de sus difuntos, ya que la capilla de la Hacienda de Guadalupe fue cerrada porque se pens\u00f3 que los sacerdotes hab\u00edan tenido intervenci\u00f3n en la rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1925 se instal\u00f3 el comit\u00e9 municipal dependiente de la Comisi\u00f3n Nacional Agraria para dar respuesta a los reclamos de los campesinos que, motivados por el esp\u00edritu revolucionario, reclamaban la dotaci\u00f3n de tierras que estaban en manos de los hacendados. En 1935, diez a\u00f1os despu\u00e9s de instalarse la Comisi\u00f3n Agraria, don Remigio Aguayo Rojo perdi\u00f3 gran parte de sus tierras gracias a la Ley Agraria, qued\u00e1ndose solamente con 245 hect\u00e1reas; en ese entonces los dominios alcanzaban la imponente superficie de 31,000 hect\u00e1reas. Adem\u00e1s, la Hacienda sufre un embargo econ\u00f3mico por 12 mil pesos, problema que no se puede resolver por su administrador de entonces, el Sr. Pedro Garza R\u00edos, por ser hacendado, tom\u00e1ndose la atinada decisi\u00f3n de nombrar al don Miguel Cabrieles N\u00fa\u00f1ez para desempe\u00f1ar el cargo de administrador y as\u00ed lograr sacar la requisici\u00f3n en dos a\u00f1os (Beraza-Cardona, 2016).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estos tropiezos, regresa la calma a las tierras de don Remigio Aguayo Rojo, la Hacienda sigue siendo pr\u00f3spera en la agricultura y ganader\u00eda, siendo el cultivo de ca\u00f1a, ma\u00edz y frijol, as\u00ed como la cr\u00eda de ganado el motor de la econom\u00eda en la regi\u00f3n. Se reabrieron las puertas de la capilla y los fieles lugare\u00f1os pudieron festejar con rosarios, jolgorios, juegos pirot\u00e9cnicos, alabanzas y bastos banquetes a la Virgen de Guadalupe, todo esto financiado por el patr\u00f3n don Remigio Aguayo Rojo.<\/p>\n<p>En 1942, en noviembre, don Remigio Aguayo Rojo vende sus 245 hect\u00e1reas restantes al Sr. Pablo Bush, por temor de perderlas por el agrarismo. El Sr. Bush puso como administrador de sus propiedades al Lic. Jes\u00fas Ramal Garza; durante este tiempo, la Hacienda retom\u00f3 un auge agr\u00edcola y ganadero. Posteriormente, el Sr. Pablo Bush rent\u00f3 la Hacienda al Sr. Ismael Cant\u00fa, quien la convierte en una importante lecher\u00eda, transformando los establos y corrales en procesadora de leche, comprando la mayor cantidad de la leche producida en la regi\u00f3n para elaborar quesos y dem\u00e1s productos l\u00e1cteos. A\u00f1os m\u00e1s tarde, al terminar el contrato de renta, don Pablo Bush decide convertir el edificio en una empacadora de naranja, que represent\u00f3 la bonanza de la regi\u00f3n por algunos a\u00f1os hasta que empez\u00f3 a escasear la fruta.<\/p>\n<p>En 1952, el Sr. Pablo Bush vendi\u00f3 la Hacienda de Guadalupe al Sr. Lainer, un terrateniente norteamericano cuyos bienes administr\u00f3 el Sr. Guadalupe Guerra, nativo de Linares, quien logr\u00f3 cubrir de verde los campos de la Hacienda con el cultivo de ma\u00edz y forrajes, volviendo la Hacienda a su naturaleza agr\u00edcola.<\/p>\n<p>En 1955 la propiedad fue adquirida por el Sr. Daniel Carter, tambi\u00e9n de origen extranjero, y administrada por el Sr. Benjam\u00edn Tsuart. En 1976, la voz de los ejidatarios de la regi\u00f3n volvi\u00f3 a hacer eco y el gobierno mexicano le quit\u00f3 240 hect\u00e1reas de tierra al Sr. Carter, dej\u00e1ndole \u00fanicamente cinco hect\u00e1reas, las del casco de la Hacienda. Despu\u00e9s de este hecho, la Hacienda qued\u00f3 descabezada, ya que, seg\u00fan testimonios orales, nadie se hizo cargo del inmueble y empez\u00f3 a mostrar signos de deterioro en sus paredes de sillar, techo de terrado, vigas y hasta en la capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe (figura 8). Los se\u00f1ores Miguel Cabrieles, Bernardo Serna, Fructuoso L\u00f3pez, Juan Matamoros, Pablo Cabrera, Antonio Pecina y Homobono Serna viv\u00edan en los patios de sus instalaciones, ya que eran trabajadores del Sr. Carter, ellos estuvieron a punto de ser desalojados de sus tierras por la Ley Ejidal y un proceso de expropiaci\u00f3n federal de la propiedad, no obstante recibieron asesor\u00eda jur\u00eddica, quedando su situaci\u00f3n resuelta, conservando as\u00ed sus propiedades, hasta hoy ubicadas dentro de las \u00fanicas cinco hect\u00e1reas originales de la Hacienda de Guadalupe que le fueron respetadas al Sr. Carter despu\u00e9s de la Ley Ejidal de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_6590\" style=\"width: 176px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6590\" class=\"size-full wp-image-6590\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_8_virgen_guadalupe.jpg\" alt=\"\" width=\"166\" height=\"203\" \/><p id=\"caption-attachment-6590\" class=\"wp-caption-text\">Figura 8. Virgen de Guadalupe colocada a la derecha del port\u00f3n<br \/>de entrada del casco de la Hacienda de Guadalupe.<\/p><\/div>\n<p>Siendo estos tiempos de paz social, y de impulso educativo como bandera para avanzar como pa\u00eds, un grupo de personas de la alta sociedad de Linares acudieron con el entonces rector de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, el Dr. Alfredo Pi\u00f1eyro L\u00f3pez (rector en el periodo 1979-1985), solicitando su apoyo para que\u00a0se formaran extensiones de facultades pertenecientes a la UANL en la ciudad de Linares, con el fin de facilitar a las familias de escasos recursos de la regi\u00f3n el acceso a la educaci\u00f3n para los j\u00f3venes. El Dr. Pi\u00f1eyro propuso, adem\u00e1s de abrir extensiones de facultades establecidas en la Ciudad Universitaria de San Nicol\u00e1s de los Garza, N.L., como fue el caso de Facultad de Contadur\u00eda P\u00fablica y Administraci\u00f3n desde inicios de los ochenta, abrir nuevas dependencias.<\/p>\n<p>En vista de las necesidades de crecimiento acad\u00e9mico en el sur del estado, en 1981 el Dr. Pi\u00f1eyro gestiona con el gobernador vigente, Alfonso Mart\u00ednez Dom\u00ednguez, la compra definitiva de las instalaciones de la Hacienda de Guadalupe, por parte de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, adquiriendo as\u00ed la UANL el edificio con la intenci\u00f3n de emplearlo como sede para descentralizar sus actividades acad\u00e9micas del \u00e1rea metropolitana de Monterrey (figura 9).<\/p>\n<div id=\"attachment_6591\" style=\"width: 279px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6591\" class=\"size-full wp-image-6591\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/fig_9_placa_conmemorativa_HG.jpg\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"202\" \/><p id=\"caption-attachment-6591\" class=\"wp-caption-text\">Figura 9. Placa conmemorativa de la inauguraci\u00f3n de la Hacienda<br \/>de Guadalupe como Instituto de Geolog\u00eda y Silvicultura.<\/p><\/div>\n<p>En esos tiempos el Dr. Pi\u00f1eyro manten\u00eda lazos de colaboraci\u00f3n acad\u00e9mica con instituciones de Alemania, raz\u00f3n por la cual impuls\u00f3 convenios de cooperaci\u00f3n, siendo elegida la Hacienda de Guadalupe como sede de la vicerrector\u00eda y de los institutos de Geolog\u00eda y Silvicultura a partir del 23 de marzo de 1981. Los fundadores de los institutos fueron un grupo de investigadores alemanes encabezados por el Dr. Peter Meib\u00fcrg, ge\u00f3logo visionario y explorador nato con amplia capacidad para liderar el proyecto. En la creaci\u00f3n de los programas educativos, adem\u00e1s de los investigadores alemanes, participaron mexicanos como el Ing. Benito Mu\u00f1oz, el exrector Ing. Gregorio Far\u00edas Longoria, entre otros colaboradores. De 1981 a 1984 oper\u00f3 el conocido programa de becarios integrado por profesionistas de reciente egreso de la ingenier\u00eda civil y qu\u00edmica y de la licenciatura en biolog\u00eda de la UANL, as\u00ed como de geolog\u00eda de la Uuniversidad Aut\u00f3noma de San Luis Potos\u00ed, para que viajaran a Alemania a especializarse en las diferentes ramas de las geociencias con el fin de que, al terminar su formaci\u00f3n, fueran la base del personal t\u00e9cnico, docente e investigador que integrar\u00eda el cuerpo acad\u00e9mico para la formaci\u00f3n de nuevos profesionistas en esta instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir del 17 de junio de 1983, fecha en que el Consejo Universitario aprob\u00f3 la creaci\u00f3n de las facultades de Ciencias de la Tierra y Silvicultura, los institutos de Geolog\u00eda y Silvicultura se transformaron en escuelas. La Facultad de Silvicultura, hoy de Ciencias Forestales, en 1987 cambi\u00f3 de sede a sus actuales instalaciones, ubicadas en el km. 145 de la carretera nacional # 85, en el mismo municipio de Linares, Nuevo Le\u00f3n (Flores Salazar, 2015). La Facultad de Ciencias de la Tierra ha sido dirigida por el exrrector Ing. Gregorio Far\u00edas Longoria (1983-1985), Dr. Javier Helenez Escamilla (1985- 1986), Dr. Juan Manuel Barbar\u00edn Castillo (1986-1992), Dr. Cosme Pola Simuta (1992-1998), Dr. Jos\u00e9 Rosbel Chapa Guerrero (1998-2004), Dr. H\u00e9ctor de Le\u00f3n G\u00f3mez (2004-2010), Dr. Francisco Medina Barrera (2010-2016) y actualmente por el Dr. S\u00f3stenes M\u00e9ndez Delgado.<\/p>\n<p>Desde 1981 a la fecha, la majestuosa Hacienda de Guadalupe ha sido fiel testigo del progreso educativo y\u00a0econ\u00f3mico del sur del estado, siendo un \u00edcono de gran prestigio para la comunidad linarense y la regi\u00f3n citr\u00edcola. Actualmente, con una matr\u00edcula de alrededor de 700 estudiantes, se imparten programas de pregrado: T\u00e9cnico Superior Universitario, Ingeniero Ge\u00f3logo, Ingeniero Ge\u00f3logo Mineralogista, Ingeniero Geof\u00edsico e Ingeniero Petrolero, este \u00faltimo en operaci\u00f3n desde agosto de 2007, reconocidos por CACEI o CIEES como programas de calidad nivel I; asimismo, ofrece dos programas de posgrado: Maestr\u00eda en Ciencias Geol\u00f3gicas y el Doctorado en Ciencias, con Orientaci\u00f3n en Geociencias, reconocidos por el Conacyt dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os ochenta del siglo pasado, la Hacienda de Guadalupe ha sido escenario del crecimiento acad\u00e9mico de profesores, de la generaci\u00f3n de m\u00e1s de 900 ingenieros en las diferentes carreras profesionales y sede de congresos nacionales e internacionales. La historia sigue colocando a la Hacienda de Guadalupe en un lugar central para el crecimiento social, cultural, acad\u00e9mico y, por qu\u00e9 no decirlo, tambi\u00e9n econ\u00f3mico para el pa\u00eds y el mundo, de ella egresan profesionistas que se emplean en M\u00e9xico, explorando y explotando recursos naturales no renovables, as\u00ed como en compa\u00f1\u00edas internacionales que desarrollan proyectos en Asia, Europa, \u00c1frica, Ocean\u00eda, Norte y Sudam\u00e9rica. La Hacienda de Guadalupe tiene una historia extraordinaria, rica, tan amplia que a\u00fan se desconocen muchos hechos llevados a cabo en ella, ha vivido crisis de toda \u00edndole, incluyendo episodios de la Revoluci\u00f3n Mexicana.<\/p>\n<p>Hoy se sigue erigiendo como un lugar de puertas abiertas que espera majestuosa la llegada de nuevos hombres y mujeres que quieran superarse, participando en el rol de aprendices o de maestros, que deseen escribir nuevos p\u00e1rrafos de su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FCT. Contacto: vicky-cuellar@yahoo.com.mx<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>Beraza Cardona V. (2016). Narraci\u00f3n sobre la Historia de la Hacienda de Guadalupe http:\/\/fct.uanl.mx\/ portal-fcc\/historia\/<\/p>\n<p>Historia de los jesuitas (2008). (http:\/\/www.laguia2000. com\/el-mundo\/los-jesuitas#ixzz4QMRlg2sE).<\/p>\n<p>Flores Salazar, A.V. (2015). La Hacienda de Guadalupe en el campus Linares. Ciencia UANL. 18 (71), enero-febrero 2015.<\/p>\n<p>Leal R\u00edos, A. (2012). Linares, Hacienda de Guadalupe. Influencia cultural Jesuita en el Nuevo Reino de Le\u00f3n. VIII Ciclo de Conferencias \u201cLas Haciendas en M\u00e9xico. Unidades de producci\u00f3n comercial y social en diferentes contextos hist\u00f3ricos\u201d. Organiza el Centro de Informaci\u00f3n de Historia Regional\/Hacienda San Pedro \u201cCelso Garza Guajardo\u201d UANL.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Ben\u00edtez, M.E. (2015). Una gota de mi sangre. Relatos de familia. Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, pp. 85-86.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Virginia Guadalupe Cu\u00e9llar Trevi\u00f1o*, Gabriel Ch\u00e1vez Cabello* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 82, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2016 Haremos un breve recorrido hist\u00f3rico sobre la Hacienda de Guadalupe, hoy orgullosamente las instalaciones de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, nuestra alma m\u00e1ter. Lleg\u00f3 a la Nueva Espa\u00f1a un rico minero espa\u00f1ol, el capit\u00e1n don [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6583,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-6581","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-linea-del-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6581"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6581\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6687,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6581\/revisions\/6687"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}