{"id":632,"date":"2014-01-08T04:01:18","date_gmt":"2014-01-08T10:01:18","guid":{"rendered":"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/?p=632"},"modified":"2017-11-14T16:54:54","modified_gmt":"2017-11-14T22:54:54","slug":"%ef%bf%bcestudio-cognitivo-de-la-mentira-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=632","title":{"rendered":"\ufffcEstudio cognitivo de la MENTIRA humana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">CLAUDIA CASTRO CAMPOS*, ERNESTO O. LO\u0301PEZ RAMI\u0301REZ*, GUADALUPE E. MORALES MARTI\u0301NEZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3378\/1\/Ciencia_UANL_Noviembre_2013.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Estudio-cognitivo-de-la-mentira.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">El presente arti\u0301culo esta\u0301 basado en la investigacio\u0301n \u201cSobre el estudio cognitivo de la mentira humana: nuevas direcciones empi\u0301ricas en la exploracio\u0301n de los procesos cognitivos que subyacen el juicio de deteccio\u0301n de la mentira\u201d, galardonada con el Premio de Investigacio\u0301n UANL 2013, en la categori\u0301a de Humanidades, otorgado en sesio\u0301n solemne del Consejo Universitario, en septiembre de 2013.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-633\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies.jpg\" alt=\"event-marketing-lies\" width=\"605\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies.jpg 1200w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/event-marketing-lies-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La mayori\u0301a de las personas miente en promedio por lo menos una o dos veces al di\u0301a. (1-4) Esta capacidad de mentir parece ser parte integral del desarrollo de una persona a trave\u0301s de la vida. (5-8) Desde\u00a0muy temprano, en la infancia, entre los 2 y 5 an\u0303os, los nin\u0303os desarrollan estrategias de engan\u0303o y una comprensio\u0301n de la verdad de tal manera que intentan crear una falsa creencia en otros. (5,6) Menos conocido es el desarrollo de la habilidad para detectar mentiras.<\/p>\n<div>\n<p>La deteccio\u0301n de la mentira es un proceso complejo influido por variables como la edad, el sexo, la experiencia del detector de la mentira, etc. En general, el e\u0301xito para determinar el acto de mentir es so\u0301lo\u00a0de 50%. (2) Este porcentaje tan bajo parece cumplirse tanto para personas no entrenadas como para la mayori\u0301a de los profesionales del campo de la mentira. (9) Estos hallazgos han generado debates acerca del rol que juega la experiencia en la capacidad para reconocer el engan\u0303o. Entonces, si en realidad la experiencia tiene efecto en el reconocimiento de la mentira, el factor edad deberi\u0301a producir diferencias en dicha capacidad (medido por variables de exactitud y discriminacio\u0301n) en situaciones experimentales controladas. Dado lo anterior, en esta investigacio\u0301n se considero\u0301 un ana\u0301lisis comparativo por edades en la capacidad de deteccio\u0301n de mentira.<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>Por otra parte, la habilidad para detectar la mentira, tambie\u0301n es influida por factores de procesamiento cognitivo. Aunque, sobre este aspecto existen pocos estudios, los modelos cognitivos actuales pueden centrarse en el ana\u0301lisis de contenidos, (10) o bien en la posibilidad de tipificar el esfuerzo cognitivo de alguien que miente (carga cognitiva) como un indicador para la deteccio\u0301n. (11) Este u\u0301ltimo enfoque propone que decir mentiras requiere de mayor recurso cognitivo que decir la verdad, y las posibilidades de cometer errores se incrementan, por lo que para el detector puede haber una ventaja en su tarea de identificar el acto de mentir.<\/p>\n<p>Por ejemplo, cuando se suprime la verdad, la experiencia de ansiedad o estre\u0301s producen fallas en el proceso de mentir que facilitan la identificacio\u0301n de un escenario de mentira. (12) La idea es que el procesamiento cognitivo automa\u0301tico de nivel bajo y no controlado participa en los juicios de determinacio\u0301n del acto de mentir.<\/p>\n<p>A este respecto, es importante sen\u0303alar que se han llevado a cabo investigaciones sobre deteccio\u0301n de mentiras en las que se han realizado ana\u0301lisis de la observacio\u0301n de diferentes modalidades (expresio\u0301n facial, gestos, tono de voz, etc.), o de manera integrada. (13-15) Los resultados de estas investigaciones sen\u0303alan que la modalidad en la que se dice una mentira juega un papel importante en el contexto de la deteccio\u0301n de la misma; sin embargo, dichos hallazgos no son au\u0301n suficientes para determinar cua\u0301l modalidad puede proveer mayores claves en la deteccio\u0301n del engan\u0303o. (16-19)<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Cierta evidencia sugiere que la deteccio\u0301n de la mentira se facilita si se utiliza el ana\u0301lisis del tono de voz. (20-21) Tambie\u0301n Ekman, O \u0301Sullivan y Frank (22) encontraron que las sonrisas y el tono de voz de quienes deci\u0301an la verdad o la mentira tienen un efecto sobre la deteccio\u0301n acertada de la mentira. Al parecer, la modalidad es un factor importante en el contexto de la deteccio\u0301n de mentiras, y la observacio\u0301n de las diferentes modalidades que una persona utiliza en el engan\u0303o puede dar herramientas para detectarlo de manera exacta.<\/p>\n<p>Al tomar en consideracio\u0301n esto, se hipotetizo\u0301 que el estilo cognitivo de procesamiento de informacio\u0301n que una persona posee tipificar de forma sistema\u0301tica la variabilidad en la capacidad de deteccio\u0301n de mentiras. Esto se asume asi\u0301, porque alguien que miente usa estrategias de manipulacio\u0301n de informacio\u0301n sensorial visual (gesticulacio\u0301n facial o corporal) o auditiva, y dicha manipulacio\u0301n puede afectar al detector de la mentira de una forma diferencial, dependiendo del estilo cognitivo por el cual las personas tienden a interactuar socialmente.<\/p>\n<p>Por otra parte, hay modelos cognitivos que sugieren un procesamiento en el acto de mentir, cognitivo, consciente y controlado, en el cual coexisten factores culturales y de experiencia acumulada a trave\u0301s de la vida. Desde esta perspectiva, la persona que miente manipulara\u0301 estereotipos de verdad o guiones de comunicacio\u0301n que aparentan la verdad para lograr la meta de engan\u0303o. Este tipo de procesamiento no so\u0301lo influye en la emisio\u0301n de la mentira, sino que afecta la capacidad de detectarla.<\/p>\n<p>En suma, las estrategias para detectar mentiras\u00a0pueden ser dirigidas por dos tipos de procesamiento: uno perife\u0301rico (o de vi\u0301a sensorial) y otro central (que involucra procesos cognitivos de alto rango). Es decir, el campo cognitivo sugiere la existencia de dos mecanismos cognitivos alternativos cuando se evalu\u0301an personas que posiblemente mienten. Al respecto, las li\u0301neas acade\u0301micas de cognicio\u0301n social han promulgado una gran variedad de modelos de procesamiento cognitivo dual. Esto es, modelos que sen\u0303alan que una actividad cognitiva determinada implica procesamiento cognitivo emocional, expli\u0301cito, consciente y controlado, pero que a la vez procesa la informacio\u0301n en paralelo y de forma interactiva de forma automa\u0301tica o no consciente. (23-29)<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>En este sentido, se presenta tambie\u0301n un estudio de cognicio\u0301n social con base en la metodologi\u0301a de la Teori\u0301a de la integracio\u0301n de la informacio\u0301n; (30-31) para explorar la posibilidad de que la capacidad de deteccio\u0301n de mentiras incluye procesamiento sistema\u0301tico de alto orden intelectual (a\u0301lgebra cognitiva), y no so\u0301lo procesamiento cognitivo perife\u0301rico de bajo orden de claves visuales o auditivas, como el considerado por estilos cognitivos de procesamiento.<\/p>\n<p><strong>ME\u0301TODO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primer estudio. Establecimiento de i\u0301ndices de capacidad de deteccio\u0301n de mentira a trave\u0301s de la edad<\/strong><\/p>\n<p>Este estudio permitio\u0301 determinar co\u0301mo i\u0301ndices de competencia para la deteccio\u0301n de mentiras vari\u0301an segu\u0301n la variable independiente de edad. Este factor comprendio\u0301 tres niveles: nin\u0303os, jo\u0301venes y adultos. En particular, se consideraron tres indicadores de exactitud de deteccio\u0301n de mentira: i\u0301ndice de probabilidad de acierto, i\u0301ndice de discriminacio\u0301n y la combinacio\u0301n de ambas para producir un i\u0301ndice de calibracio\u0301n. Estas variables dependientes se usaron para generar gra\u0301ficas de calibracio\u0301n que permitieron tipificar\u00a0visualmente la capacidad de deteccio\u0301n de mentiras de tres grupos de edad en este estudio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Participantes<\/strong><\/p>\n<p>Los participantes o jueces evaluadores de mentiras se dividieron en tres grupos: nin\u0303os, jo\u0301venes y adultos. Para el grupo de nin\u0303os se obtuvo una muestra intencional de ocho nin\u0303os entre 7 y 12 an\u0303os. Para el grupo de jo\u0301venes se obtuvo una muestra intencional de trece jo\u0301venes de edades entre 18 y 22 an\u0303os, mientras que para el grupo de adultos se tuvo acceso a ocho personas de entre 37 y 42 an\u0303os, tres hombres y cinco mujeres. Adema\u0301s, 16 jo\u0301venes participaron como posibles actores o protagonistas de escenarios de mentiras.<\/p>\n<p><strong>Instrumentos y materiales<\/strong><\/p>\n<p>Se elaboraron videos sobre individuos que podi\u0301an estar mintiendo o no acerca de un evento especi\u0301fico. Para la generacio\u0301n de estos videos participaron16 protagonistas de la mentira. El propo\u0301sito era utilizar estos videos para evaluar posteriormente la capacidad de otro grupo de individuos, para detectar quie\u0301n miente o quie\u0301n dice la verdad. La figura 1 presenta una muestra con fotografi\u0301as de los 16 videos obtenidos.<\/p>\n<p>Con los videos que constaban de un minuto, se construyo\u0301 un macrovideo. La secuencia de aparicio\u0301n de los videos originales se realizo\u0301 al azar; y se consideraron cinco versiones diferentes en el orden de presentacio\u0301n. Una vez obtenidos estos materiales, se procedio\u0301 a evaluar a los jueces detectores de mentiras, tal y como se describe en la siguiente seccio\u0301n.<\/p>\n<p><strong>Procedimiento<\/strong><\/p>\n<p>A cada juez que evaluaba si alguien deci\u0301a mentira o verdad, se le cito\u0301 de forma individual a la sesio\u0301n de\u00a0estudio en la que se le sento\u0301 frente a una computadora en la que se presentaba un macrovideo que conteni\u0301a 16 videos ordenados al azar. Entre cada video teni\u0301an la oportunidad de evaluar a cada protagonista de la mentira o la verdad y decidir si el actor deci\u0301a la verdad o no sobre la escena del video que reportaba haber visto. En esta evaluacio\u0301n comentaban verbalmente al investigador el porcentaje de seguridad que teni\u0301a de que un individuo estuviera diciendo la verdad, al considerar que 100% era completamente verdadero y 0% completamente falso. Para emitir su juicio, los jueces teni\u0301an entre 4 y 5 segundos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura1mentiras.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-638\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura1mentiras.png\" alt=\"figura1mentiras\" width=\"483\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura1mentiras.png 483w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura1mentiras-300x130.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura1mentiras-173x75.png 173w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><\/a><\/p>\n<div>\n<div>\n<p><strong>Segundo estudio. Sobre la deteccio\u0301n de la mentira y el estilo cognitivo de procesamiento de informacio\u0301n de una persona<\/strong><\/p>\n<p>El disen\u0303o de este estudio considero\u0301 como primera variable independiente el factor denominado \u201cTipo de clave\u201d en tres niveles: clave visual, clave auditiva y clave visual-auditiva. La segunda variable independiente, denominada \u201cEl factor de estilo cognitivo\u201d, consta de tres niveles: estilo cognitivo visual, estilo cognitivo auditivo y estilo cognitivo mixto. Aqui\u0301, la variable dependiente se constituye como un i\u0301ndice de capacidad de reconocimiento de posible mentira de los 16 videos del primer estudio. Dicho i\u0301ndice resulta de combinar dos indicadores: i\u0301ndice de calibracio\u0301n e i\u0301ndice de discriminacio\u0301n, que son ampliamente reconocidos dentro de la teori\u0301a de juicio humano. (32) En general, se considero\u0301 un disen\u0303o experimental entre sujetos cuyos factores y subniveles\u00a0se especifican como de 3 (estilos cognitivos) X3 (claves de identificacio\u0301n) que permitira\u0301 explorar la capacidad de un juez para detectar si una persona en- gan\u0303a o no.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Participantes<\/strong><\/p>\n<p>Los participantes del estudio o jueces de la verdad o la mentira fueron 135 estudiantes (tanto mujeres como hombres), entre 17 y 23 an\u0303os de edad. Esta cantidad de participantes fue considerada, ya que el disen\u0303o es completamente entre sujetos, y es necesa- rio y suficiente con quince participantes por cada condicio\u0301n experimental para una estimacio\u0301n parame\u0301trica. Cabe sen\u0303alar que el criterio de inclusio\u0301n de muestra fue que tanto los jueces como los protagonistas de los videos tuvieran la misma edad y los rasgos faciales de latinos o del promedio latino, en especial del joven del a\u0301rea metropolitana de Monterrey.<\/p>\n<p>En el caso de la muestra de los protagonistas de la tarea, so\u0301lo se incluyeron individuos que pudieron realizarla. Por cada individuo excluido de la muestra de 16 protagonistas, se requirio\u0301 la participacio\u0301n de un protagonista sustituto que cumpliera con el esta\u0301ndar de la tarea conductual de mentir.<\/p>\n<p><strong>Instrumentos y materiales<\/strong><\/p>\n<p>Al igual que en el primer estudio, se construyo\u0301 un conjunto de 16 videos con las mismas caracteri\u0301sticas del primero, pero con 16 nuevos actores. Cabe sen\u0303alar que el orden de presentacio\u0301n del macrovideo fue diferente para cada sujeto. Para agrupar a los participantes de acuerdo a los tres tipos de estilo cognitivo considerados en el estudio, se aplico\u0301 el cuestionario VARK desarrollado por Neil D. Flemings y Colleen Mills. (33)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<p><strong>Procedimiento<\/strong><\/p>\n<p>A los participantes o jueces se les presentaban 16 videos experimentales de personas que confesaban haber visto escenas (videos) sobre ima\u0301genes agradables. La mitad de los participantes narraba mentiras; la otra, la verdad sobre lo que habi\u0301a visto. La presentacio\u0301n de cada video experimental a cada juez (persona que dira\u0301 si quien habla dice o no la verdad) duro\u0301 alrededor de un minuto y medio en la pantalla de una computadora. La tarea del participante era determinar si la persona deci\u0301a o no mentiras y que\u0301 tan segura estaba de esto. En total se formaron nueve grupos de 15 participantes resultantes de las posibles combinaciones del disen\u0303o experimental. De esta forma, a un grupo de participantes clasificados como visuales se le presentaron videos so\u0301lo con ima\u0301genes, sin sonido. A otro grupo de visuales se le presento\u0301 solamente la versio\u0301n audio de cada video; finalmente, a otro grupo de quince visuales se le presentaba tanto la imagen como el audio integrado. Lo mismo sucedio\u0301 para los otros grupos de auditivos y multimodales auditivos-visuales. No se incluyeron kineste\u0301sicos, dado que esta modalidad no puede ser probada a trave\u0301s de las ediciones de macrovideos.<\/p>\n<p><strong>Tercer estudio. Determinacio\u0301n de reglas cognitivas que subyacen el juicio de detectar la mentira humana<\/strong><\/p>\n<p>El propo\u0301sito de este estudio fue determinar co\u0301mo claves del contexto disponibles a un juez o detector de mentira se utilizan para juzgar si una persona miente o no. A este respecto, se implemento\u0301 un estudio que pretendi\u0301a inducir un sesgo sobre la persona evaluada por un juez, para posteriormente determinar el efecto que este sesgo tiene sobre la tarea de deteccio\u0301n de mentira. Para la implementacio\u0301n del sesgo, se crearon escenarios sobre los rasgos de un participante a ser evaluado que estaban sujetos a un disen\u0303o factorial que manipula variables, como el tipo de mentira (dan\u0303ina\/ no dan\u0303ina), tipo de expresio\u0301n corporal (hablar\/ gesticular\/ combinado) y habilidad para mentir (bueno\/ malo). Esto es, un disen\u0303o experimental factorial de 2x3x2 niveles. Hay que hacer notar que este trabajo se subdividio\u0301 en dos estudios. Uno en el que so\u0301lo se presentaba el escenario sin ningu\u0301n video que mostrara a una persona que posiblemente menti\u0301a; en un segundo estudio se presentaban los mismos escenarios, pero con un video que mostraba a otro participante que quiza\u0301 mentiri\u0301a al narrar una historia al igual que en el segundo estudio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Por otra parte, la tarea de deteccio\u0301n de mentira se constituyo\u0301 como un disen\u0303o unidimensional, el cual consisti\u0301a de doce instancias de certeza sobre el factor de miente\/no miente, con una tarea de categorizacio\u0301n de mentira (miente\/no miente) que se relaciona a dos variables dependientes: categorizacio\u0301n y certeza de la respuesta (escala del 1 al 10).<\/p>\n<p><strong>Participantes<\/strong><\/p>\n<p>En estos dos estudios participaron 300 personas. Durante las dos etapas de calibracio\u0301n del estudio de escenarios, se requirio\u0301 la participacio\u0301n en una primera fase de una muestra aleatoria de 86 estudiantes, de edades entre 18 y 23 an\u0303os, de ambos ge\u0301neros. En la segunda fase participo\u0301 una muestra de otros 84 participantes. Para el estudio de deteccio\u0301n, estuvo involucrada una muestra de 130 participantes con las mismas caracteri\u0301sticas anteriores, pero asegura\u0301ndose que ninguno fuera juez y evaluador a la vez.<\/p>\n<p><strong>Instrumento<\/strong><\/p>\n<p>Para el instrumento del primer estudio, se construyeron 24 escenarios que consideran la manipulacio\u0301n de tres factores (tipo de mentira, tipo de expresio\u0301n\u00a0corporal, habilidad para mentir) de acuerdo a la Teori\u0301a de integracio\u0301n de la informacio\u0301n.31 El objetivo era observar si la percepcio\u0301n del juez, una vez que se le daban estas claves contextuales (atributos) acerca del protagonista del video, las integraba por una regla cognitiva sistema\u0301tica (a\u0301lgebra cognitiva), para emitir sus juicios de deteccio\u0301n de mentira. Para ilustrar lo anterior, conside\u0301rese el siguiente escenario:<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>Adriana mintio\u0301 a su compan\u0303era de trabajo Sarah (con la intencio\u0301n de dan\u0303arla), dicie\u0301ndole que tendri\u0301an el di\u0301a libre. Sarah por este motivo perdio\u0301 su empleo. A Adriana se le dificulta mentir, ya que la delata su gesticulacio\u0301n.<\/p>\n<p>No\u0301tese en el escenario la implementacio\u0301n del disen\u0303o experimental del estudio; en particular, el tipo de mentira se observa con la intencio\u0301n de dan\u0303ar por parte de Adriana, tambie\u0301n el uso del factor de expresio\u0301n corporal al mencionar co\u0301mo la gesticulacio\u0301n delata a Adriana. Finalmente, el factor de habilidad tambie\u0301n se sen\u0303ala en esta u\u0301ltima frase, dado que se considera que Adriana es mala al momento de mentir cuando gesticula.<\/p>\n<p>En total, considerando el disen\u0303o del estudio (2x3x2), se construyeron 24 escenarios. No\u0301tese que dichos escenarios incluyen una pregunta a la que los jueces participantes deben responder, marcando en una escala el grado de certeza con la que podri\u0301a detectar en la situacio\u0301n descrita que el personaje del escenario miente. Esta escala se muestra a continuacio\u0301n:<\/p>\n<p>Nada o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o Completamente<\/p>\n<p>La escala muestra un ejemplo ti\u0301pico del tipo de mediciones de variable dependiente que se usa en la Teori\u0301a de integracio\u0301n de informacio\u0301n y ampliamente usadas en una diversidad de estudios de cognicio\u0301n social. (31) Para el instrumento del segundo estudio, se elaboraron videos en los que se presentaban individuos que podi\u0301an estar o no mintiendo sobre un evento especi\u0301fico, al igual que en el primer y segundo estudio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>Procedimiento<\/strong><\/p>\n<p>Los estudios se aplicaron en sesiones individuales en un cuarto aislado. La sesio\u0301n duro\u0301 aproximadamente 25 minutos, en e\u0301sta se evitaron distractores. Primero se les explico\u0301 a los participantes en que\u0301 consisti\u0301a el estudio y se les entrego\u0301 la hoja de consentimiento. Despue\u0301s, durante el estudio, se les requirio\u0301 observar en una pantalla de computadora el escenario experimental, con el propo\u0301sito de activar una percepcio\u0301n sesgada sobre la persona que se evalu\u0301a, para luego presentar el video donde aparece la persona evaluada y narra la historia engan\u0303osa o real. Si el estudio no consideraba la presentacio\u0301n de un video (estudio 2), entonces so\u0301lo se presentaba el escenario de una posible situacio\u0301n de mentira (estudio 1). Tal y como se ejemplifica a continuacio\u0301n:<\/p>\n<p>Daniel mintio\u0301 a su hermanita de 4 an\u0303os, para evitar herirla, dicie\u0301ndole que el hada del diente le regalara\u0301 los dulces que la nin\u0303a quiera. A Daniel se le dificulta mentir, ya que no controla su expresio\u0301n facial.<\/p>\n<p>\u00bfEn que\u0301 grado crees que se podri\u0301a detectar en una situacio\u0301n de mentira a Daniel?<\/p>\n<p>Nada o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o\u2014o Completamente<\/p>\n<p>Lo anterior muestra un escenario en el que se diferencian los factores manipulados en el estudio, tipo de mentira (evitar herirla), habilidad para mentir (dificultad al mentir) y tipo de expresio\u0301n corporal (facial).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>RESULTADOS<\/strong><\/p>\n<p>Con respecto al primer estudio, se realizo\u0301 un ANOVA mixto de 3&#215;2 sobre los i\u0301ndices de calibracio\u0301n y discriminacio\u0301n de los grupos de participantes. Dicho\u00a0ana\u0301lisis sen\u0303alo\u0301 una diferencia significativa entre ambos i\u0301ndices de exactitud para todos los grupos F(1, 24)=5,1288, p=,03284. Como se observa en la figura 2, esto se debe a un efecto diferencial obtenido del grupo de adultos, quienes tuvieron un desempen\u0303o muy bajo en cuanto a identificar a las personas que menti\u0301an en los videos. Sus i\u0301ndices de discriminacio\u0301n se mantuvieron a la par con el resto de los participantes. Esto es un indicador de que dos procesos identificados como centrales en la exactitud de emisio\u0301n de un juicio (discriminacio\u0301n y exactitud) se aplicaron de forma particular en este tipo de poblacio\u0301n. Al parecer, los adultos cometen ma\u0301s errores, pero cuando aciertan tienden a ser igual de seguros que los jo\u0301venes y los nin\u0303os.<\/p>\n<div>\n<p>Con respecto al estudio de estilo cognitivo y de deteccio\u0301n de mentira, fue el estilo auditivo el que mejor i\u0301ndice de discriminacio\u0301n presento\u0301, promediando ambos i\u0301ndices con respecto a los dema\u0301s, pero estos individuos presentaron el peor i\u0301ndice de calibracio\u0301n. Sin embargo, en te\u0301rminos de diferencias estadi\u0301stica, una comparacio\u0301n planeada muestra que la diferencia de estilo auditivo con respecto al desempen\u0303o de estilo visual y multimodal so\u0301lo se da en te\u0301rminos de discriminacio\u0301n t = -2.14, p = 0.033, ya que dichas diferencia en calibracio\u0301n se\u00a0dan so\u0301lo como una tendencia marginalmente significativa t = -1.64801994641326, p = 0.10.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura2mentiras.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-640\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura2mentiras.png\" alt=\"figura2mentiras\" width=\"504\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura2mentiras.png 622w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura2mentiras-300x267.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es interesante: los individuos multimodales presentan mejor desempen\u0303o en te\u0301rminos de calibracio\u0301n. Al parecer, el hecho de usar ambas fuentes de informacio\u0301n genera alta interferencia en te\u0301rminos de calibracio\u0301n cuando un individuo es multimodal. Esto parece contradecir a la idea de que mientras ma\u0301s informacio\u0301n se tiene y ma\u0301s recurso cognitivo se emplea, entonces mayor exactitud debe obtenerse, cuando se trata de identificar si alguien miente o no.<\/p>\n<div>\n<p>Finalmente, con respecto al tercer estudio, se observo\u0301 que cuando se presentaba un video despue\u0301s de la lectura de un probable escenario de engan\u0303o, so\u0301lo hubo un efecto principal para el tipo de video (verdad\/mentira), F (1,16)= 6.7238, p= .01962, pero no hubo efecto principal ni para el tipo de expresio\u0301n corporal F(2,32) = .55237, P=.58097, ni para el efecto de tipo de mentira F(1.16) = .50805, P=.48625, ni para habilidad para mentir F(1,16) = .00914, P= .92501. En otras palabras, parece ser que el escenario que los participantes del estudio lei\u0301an antes de tomar la decisio\u0301n sobre si alguien miente o no, no tuvo efecto alguno. Sin embargo, cuando el video no estaba disponible (segundo disen\u0303o de este tercer estudio), entonces el escenario de impresio\u0301n personal sobre un probable acto de mentir tuvo un efecto significativo sobre el juez al emitir el juicio de deteccio\u0301n de mentira. De tal forma que en este ana\u0301lisis tuvo un efecto principal significativo para tipo de mentira F(1, 167)= 35.0, p= 0.0000. Tambie\u0301n para habilidad para mentir F(1,167)= 180.38, p= 0.0000, y tambie\u0301n un efecto principal para expresio\u0301n corporal F(1,167)= 180.38, p=0.0000.<\/p>\n<p>Fue relevante encontrar el uso de reglas cognitivas algebraicas, al integrar factores relevantes a la deteccio\u0301n de mentira. La figura 3 muestra el uso de una regla sumativa que integra tipo de mentira y habilidad para mentir, mientras que la figura 4 muestra el uso de una regla multiplicativa que integra informacio\u0301n de habilidad para mentir y expresio\u0301n corporal. En general, los resultados de los ana\u0301lisis de integracio\u0301n de informacio\u0301n algebraica so\u0301lo apoyan las dos ecuaciones siguientes:<\/p>\n<p>Grado de certeza= Habilidad para mentir + Tipo de mentira<\/p>\n<p>Grado de certeza= Expresio\u0301n corporal x Habilidad para mentir<\/p>\n<div>\n<p>Estos resultados se discuten a continuacio\u0301n.<\/p>\n<p><strong>DISCUSIO\u0301N Y CONCLUSIO\u0301N<\/strong><\/p>\n<p>Con respecto a si los i\u0301ndices de calibracio\u0301n de la capacidad de deteccio\u0301n de la mentira vari\u0301an de acuerdo a la edad de un individuo, los resultados del primer estudio sen\u0303alaron que los adultos tienden a ser diferentes en su exactitud para identificar cuando una persona miente, en comparacio\u0301n con los nin\u0303os y los jo\u0301venes. En particular, los adultos tuvieron un desempen\u0303o muy bajo en cuanto a identificar a los protagonistas que menti\u0301an incluidos en el estudio.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura3mentiras.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-641\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura3mentiras.png\" alt=\"figura3mentiras\" width=\"519\" height=\"454\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura3mentiras.png 577w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura3mentiras-300x262.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los resultados son congruentes con el reporte de que las personas adultas son en general malas detectoras de mentiras. (2) Esto es asi\u0301, aun y cuando los i\u0301ndices de discriminacio\u0301n por parte de los participantes adultos en este estudio se mantuvieron a la par con el resto de los participantes. Por lo tanto, es un indicador de que dos procesos identificados como centrales en la exactitud de emisio\u0301n y juicio (discriminacio\u0301n y exactitud) fueron usados de forma particular en este tipo de poblacio\u0301n. Al parecer los adultos cometen ma\u0301s errores, pero cuando aciertan tienden a ser igual de seguros que los jo\u0301venes y los nin\u0303os. El porque\u0301 de este resultado puede estar ma\u0301s relacionado con elegir una estrategia de sesgo hacia cumplir con categorizar correctamente que con la decisio\u0301n de ser exacto. Esta habilidad de separar los dos procesos no fue tan marcada en el caso de los nin\u0303os y los jo\u0301venes.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura4mentiras.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-642\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura4mentiras.png\" alt=\"figura4mentiras\" width=\"500\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura4mentiras.png 555w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/figura4mentiras-300x260.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En general, los datos sugieren que predomina una tendencia a usar ambas propiedades de deteccio\u0301n en forma diferencial, conforme aumenta la edad. Un resultado inesperado: los nin\u0303os fueron los ma\u0301s acertados. Esto pudiera deberse a que ellos no presentan una estrategia que pueda interferir en su exactitud. Puede ser el caso de que la cultura en la que se sumerge un individuo lo dote de estrategias que al parecer no funcionan. Como los nin\u0303os no han sido expuestos o no tienen tanta experiencia, entonces sus i\u0301ndices de exactitud revelan ma\u0301s precisio\u0301n.<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>Los resultados de la presente investigacio\u0301n tambie\u0301n apoyan la hipo\u0301tesis de que un estilo de procesamiento de informacio\u0301n afecta la habilidad de un individuo para detectar el acto de mentir. A este respecto, el presente estudio representa una aportacio\u0301n valiosa a la teori\u0301a, porque proporciona evidencia empi\u0301rica sobre el patro\u0301n resultante de indicadores cuantitativos de calibracio\u0301n que afectan la exactitud para reconocer cuando alguien miente. Esto es relevante, ya que en la bibliografi\u0301a acade\u0301mica (16-19) se reporta un beneficio del uso de claves auditivas para la deteccio\u0301n de mentiras, pero esto so\u0301lo cubre una parte de la realidad cognitiva en el uso de claves de informacio\u0301n de un juez que detecta mentira.<\/p>\n<p>Los participantes de estilo auditivo resultaron mejores discriminadores de cua\u0301ntas veces se le miente y no se le miente. Sin embargo, en su calibracio\u0301n resultan con menor desempen\u0303o que el resto de los participantes. Esto es interesante, porque si bien el estudio muestra al menos dos variables que participan en la exactitud de un juez para detectar mentiras, es muy probable que haya ma\u0301s variables que no se han considerado y en las cuales los estilos auditivos pueden tener un desempen\u0303o diferente al predicho en la actual bibliografi\u0301a acade\u0301mica. Por otra parte, es importante sen\u0303alar que los individuos que presentan estilos multimodales tienen un efecto inverso al de los auditivos. En especi\u0301fico, son malos para la discriminacio\u0301n pero buenos en te\u0301rminos de calibracio\u0301n.<\/p>\n<p>Finalmente, los resultados del tercer estudio sen\u0303alan que la capacidad para detectar la mentira puede estar constituida de dos formas de procesamiento cognitivo. Una se relacionari\u0301a con mecanismos de procesamiento de bajo nivel que pudieron haber evolucionado hace mucho tiempo; otro mecanismo de procesamiento de alto nivel involucra procesos de juicio y razonamiento que pueden estar afectados por\u00a0situaciones de aprendizaje individual o basado en factores del contexto social del individuo. Esto es asi\u0301 porque los escenarios disen\u0303ados para formar una impresio\u0301n personal en un juez, que detecta si una persona miente o no, tuvieron un efecto diferencial, dependiendo de la situacio\u0301n cognitiva en la que se emite un juicio.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>En particular, cuando un juez sabe que tiene que evaluar si una persona miente, teniendo a su disposicio\u0301n informacio\u0301n sensorial como observar un video en el que hay informacio\u0301n auditiva, visual o una combinacio\u0301n de ambas, el efecto de un escenario de impresio\u0301n personal es nulo sobre el desempen\u0303o de deteccio\u0301n de la mentira (tipo de mentira, habilidad para mentir y expresio\u0301n corporal, asi\u0301 como sus interacciones, en el primer disen\u0303o de escenarios). Esto puede establecerse por el hecho de que en estas situaciones experimentales que incluyen el tipo de video (verdad\/mentira) no existe ningu\u0301n efecto principal proveniente de los factores que constituyen el escenario (tipo de mentira, habilidad para mentir, gesticulacio\u0301n corporal o auditiva de la mentira). Ma\u0301s bien, los participantes, al saber que existe un video con informacio\u0301n sensorial sobre una persona que probablemente esta\u0301 mintiendo, tomaron la informacio\u0301n necesaria de este recurso auditivo-visual para emitir su juicio de categori\u0301a (mentiroso\/no mentiroso) ma\u0301s que del escenario de impresio\u0301n personal.<\/p>\n<p>Lo anterior abre la puerta a suponer que dicha forma de procesamiento se basa en mecanismos perife\u0301ricos de procesamiento cognitivo (audicio\u0301n, gesticulacio\u0301n) que se establecieron antes de la adquisicio\u0301n de la conciencia y mecanismos de razonamiento superior en nuestra especie y la especie de los primates en general, (34-40) y que parecen tambie\u0301n estar presentes en la deteccio\u0301n del engan\u0303o en otras especies, como el caso de camuflaje en las cebras, aves, etc. (40-43) Asi\u0301, de esta forma, dada la relevancia biolo\u0301gica (deteccio\u0301n de claves visuales y auditivas) de la informacio\u0301n que\u00a0se transmite en los videos, e\u0301sta inhibe la activacio\u0301n de procesos cognitivos superiores de juicio en la clasificacio\u0301n de la mentira.<\/p>\n<div>\n<div>\n<p>Esto se enfatiza ma\u0301s porque cuando a los participantes del estudio se les pide realizar una tarea de clasificacio\u0301n similar solamente usando los escenarios, entonces se observan efectos principales en los factores que constituyen los escenarios. Tambie\u0301n la aparicio\u0301n de reglas cognitivas de integracio\u0301n de informacio\u0301n (sumativas y multiplicativas) del perfil de factores de un posible mentiroso emergen en los datos, los cuales son ti\u0301picos de mecanismos de procesa- miento cognitivo superior usados en una gran cantidad de dominios conductuales del humano. (31)<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>En una muestra, 464 personas participaron en tres estudios de deteccio\u0301n de la mentira. Factores de experiencia, estilo cognitivo del detector humano de mentira, asi\u0301 como diferencia en el tipo de mentira, habilidad para mentir y capacidad de gesticulacio\u0301n de un posible mentiroso, fueron manipulados. Los resultados sen\u0303alan que jo\u0301venes y nin\u0303os detectan mejor las mentiras que los adultos en situaciones controladas. El estilo cognitivo auditivo tuvo mejor desempen\u0303o en uno de dos indicadores de capacidad de deteccio\u0301n, mientras que estilos cognitivos multimodales fueron mejores en el otro i\u0301ndice. Personas con estilo cognitivo visual tuvieron el mismo rendimiento en ambos i\u0301ndices de deteccio\u0301n (discriminacio\u0301n y calibracio\u0301n). Los participantes usaron de forma sistema\u0301tica (usando reglas aditivas y multiplicativas) los antecedentes sobre una persona para decidir si e\u0301sta es capaz de engan\u0303ar. Pero cuando el posible protagonista de la mentira es presentado fi\u0301sicamente, el juez anulara\u0301 el uso de dichas reglas para basar su decisio\u0301n en informacio\u0301n visual y auditiva.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Palabras clave: Mentira humana, Discriminacio\u0301n, Exactitud para detectar la mentira, Estilo cognitivo, A\u0301lgebra cognitiva.<\/p>\n<p><strong>ABSTRACT<\/strong><\/p>\n<p>A sample of 464 individuals participated in three deception detection studies. Experience factors (age), the person \u0301s cognitive style detecting a lie, as well as the ability to lie of a possible deceiver, kind of lie and gesture ability to deception were manipulated. Results showed that children and youngster are better lie detectors than adults in controlled situations. Participants with auditive cognitive style scored best in one out of two lie detection indicators whereas multimodal styles scored best in the other one. Visually oriented participants scored the same in both indicators. Overall, participants used cognitive multiplicative and additive rules to integrate any information available about a possible liar. However, if the probable liar was physically presented then the judge abandoned these cognitive rules such that deception detection was based by using only visual and auditive information.<\/p>\n<p>Keywords: Human lie, Discrimination and accuracy to detecting lie, Cognitive style, Cognitive algebra.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n, FaPsi. Contacto: psiclaudiacastro@gmail.com elopez42@att.net.mx<\/p>\n<div>\n<div>\n<div>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<p>1.\u00a0DePaulo, B. &amp; Kashy, D. (1998). Everyday lies in close and casual relationships. Journal of Personality and Social Psychology, 74, 63\u201379.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>2. 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MORALES MARTI\u0301NEZ* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013 Art\u00edculo completo en PDF El presente arti\u0301culo esta\u0301 basado en la investigacio\u0301n \u201cSobre el estudio cognitivo de la mentira humana: nuevas direcciones empi\u0301ricas en la exploracio\u0301n de los procesos cognitivos que subyacen el juicio de deteccio\u0301n de la mentira\u201d, galardonada [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":633,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-632","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/632","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=632"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/632\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3471,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/632\/revisions\/3471"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}