{"id":5858,"date":"2016-07-04T16:06:45","date_gmt":"2016-07-04T21:06:45","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5858"},"modified":"2016-07-04T16:06:45","modified_gmt":"2016-07-04T21:06:45","slug":"la-cyborbiblio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5858","title":{"rendered":"La Cyborbiblio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5859\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi.jpg\" alt=\"cyborbi\" width=\"886\" height=\"656\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi-300x222.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi-768x569.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">YOLANDA ELIZABETH MART\u00cdNEZ CHAC\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016<\/p>\n<p>Mientras capturaba un par de art\u00edculos en el sistema, Lucila sinti\u00f3 una sombra a su espalda \u2013pisos abajo se escuchaba el motor del aire acondicionado y las risas de sus compa\u00f1eros\u2013, volte\u00f3 para ver si alg\u00fan usuario despistado quedaba por ah\u00ed, pero s\u00f3lo descubri\u00f3 sillas y cub\u00edculos vac\u00edos.<\/p>\n<p>Con miedo y curiosidad, camin\u00f3 entre las estanter\u00edas con piernas temblorosas. Grit\u00f3 a su amigo del cuarto piso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pablo! \u00bfEres t\u00fa? \u00a1Holaaaa! \u00a1Don Pablo!<\/p>\n<p>Las historias de terror sobre supuestas apariciones le revoloteaban la cabeza. Los guardias le contaban sobre una viejita, un ni\u00f1o, un se\u00f1or y un intendente, todos se aparec\u00edan por la noche. Dej\u00f3 de pensar en ello para no \u201catraer las malas vibras\u201d, el s\u00f3lo pensar que podr\u00eda ser testigo de una aparici\u00f3n le crispaba los huesos. Una secretaria le cont\u00f3 que siempre que se quedaba tiempo extra sent\u00eda una sombra y prefer\u00eda irse antes de terminar el trabajo para evitarla.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 fue eso? \u00a1Si hay alg\u00fan usuario por ah\u00ed, la biblioteca cierra a las 7! \u2013anunci\u00f3 con esperanza de recibir respuesta.<\/p>\n<p>En su soledad y dentro de aquella cil\u00edndrica biblioteca, oscura en invierno, de paredes grises, fr\u00edas y sobrias, donde el aroma a libro antiguo viaja de las estanter\u00edas a las fosas nasales y el silencio reina d\u00eda y noche, una revista cay\u00f3 al piso\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay! \u2013volte\u00f3 dando un brinco. \u201cMa\u00f1ana que mi compa\u00f1era la recoja, no creo que se la roben\u201d, pens\u00f3 y aceler\u00f3 el paso. \u201c\u00a1Qu\u00e9 fr\u00edo! Me molesta tanto que no apaguen el clima temprano, este lugar es un congelador\u201d.<\/p>\n<p>Un chiflido helado subi\u00f3 con ella al elevador. El aire acondicionado no era la causa, estaba apagado. Los espejos que rodeaban aquel reducido espacio parec\u00edan observarla. Quiz\u00e1 hab\u00eda subido aquella sombra que la secretaria tanto le contaba que ve\u00eda a esas horas. Lucila dej\u00f3 de\u00a0pensar en tonter\u00edas y trat\u00f3 de recordar alg\u00fan libro que le agradara.<\/p>\n<p>Las puertas se abrieron, la obnubil\u00f3 tanta luz, ruidos extra\u00f1os. M\u00e1quinas y monstruos aparecieron, tambi\u00e9n c\u00e1psulas blancas de gran tama\u00f1o con forma de gota parec\u00edan pender en el aire. Comenz\u00f3 a recobrar la vista, se qued\u00f3 momificada frente a las cabinas. Con la frente escurriendo y la respiraci\u00f3n agitada, record\u00f3:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Quiz\u00e1 esa sombra me orill\u00f3 hasta aqu\u00ed!\u201d, las ideas le daban vueltas, no sab\u00eda si llorar, gritar o re\u00edr, pensando que todo esto era una tonta broma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde estoy? \u00a1Guardias! \u00a1Guardiaaas! \u2013nadie contest\u00f3.<\/p>\n<p>S\u00fabitamente aparecieron seres con cuerpo rob\u00f3tico y cabeza humana \u2013ciborgs\u2013. Una mezcla org\u00e1nico-sint\u00e9tica, mitolog\u00eda y tecnolog\u00eda, mec\u00e1nica y metal, mente y hierro. Con piernas, manos y brazos rob\u00f3ticos caminaban entre las c\u00e1psulas insertando microchips en diminutos orificios detr\u00e1s de las mismas; marchaban de un lado a otro, dentro de un edificio circular, muy parecido a la forma cil\u00edndrica de la biblioteca donde Lucila trabajaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dios m\u00edo, por favor, ay\u00fadame o convi\u00e9rteme en sal por haber visto este lugar! \u2013camin\u00f3 desesperadamente y tropez\u00f3 por la debilidad de sus piernas\u2013. A ver\u2026 \u00a1aqu\u00ed deber\u00eda estar el elevador!<\/p>\n<p>Intent\u00f3 regresar por donde hab\u00eda llegado pero no hab\u00eda elevador ni puerta, ni escalera, ni pasadizo secreto. Estaba a merced de los cyborgs, quienes sacaban humanos de alg\u00fan lugar para meterlos en las c\u00e1psulas en forma de gota. Ve\u00eda c\u00f3mo los arrastraban cuando opon\u00edan resistencia, a veces disparaban un l\u00e1ser, los humanos se desvanec\u00edan del dolor que les provocaban las llagas sangrantes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe d\u00f3nde sacar\u00e1n a esas personas? \u00bfQu\u00e9 buscan?, \u00a1llevan a una ni\u00f1a, qu\u00e9 horror! Pero \u00bfqu\u00e9 est\u00e1n haciendo? \u2013mir\u00f3 a su alrededor.<\/p>\n<p>Los cyborgs metieron a la ni\u00f1a dentro de una de las c\u00e1psulas e introdujeron el microchip. Al abrirse sali\u00f3 con la cabeza rapada, un n\u00famero tatuado en el cr\u00e1neo, brazos, piernas y cuerpo rob\u00f3tico. Su mirada era oscura y vac\u00eda.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Malditos! \u00a1Pobre ni\u00f1a! \u00a1No quiero que me atrapen!\u201d, pens\u00f3 Lucila cuando la c\u00e1psula, tras la cual se escond\u00eda, se abri\u00f3.<\/p>\n<p>Corri\u00f3 para esconderse, se meti\u00f3 a una de las misteriosas m\u00e1quinas en forma de gota. Enfrente hab\u00eda dos botones: rojo, verde y una peque\u00f1a pantalla: Poe, Baudelaire, Bradbury, Asimov, Lovecraft. Detr\u00e1s hab\u00eda garras, como manos de robot listas para devorar cabezas.<\/p>\n<p>\u2014Bienvenida a la Cyborbiblio, seleccione el autor de su preferencia, en unos segundos la informaci\u00f3n remplazar\u00e1 todos sus recuerdos y ser\u00e1 una nueva persona \u2013dijo la m\u00e1quina.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLibros, revistas, peri\u00f3dicos? \u00bfPara qu\u00e9 querr\u00e1n meter a las personas esos pedazos de l\u00e1mina in\u00fatil? \u00a1Aaaah! \u00a1No, no! \u00a1Ayuda!<\/p>\n<p>Las garras rob\u00f3ticas hab\u00edan logrado enchufarse s\u00f3lo a medias. Presion\u00f3 el bot\u00f3n Poe y en segundos la c\u00e1psula oscureci\u00f3. Su mente viaj\u00f3 por un instante al abismo, sus ojos se nublaron de oscuridad, su boca sinti\u00f3 el cosquilleo de los gusanos, estaba bajo un estado de catalepsia, como en aquel cuento de \u201cEl entierro prematuro\u201d. Ahora entend\u00eda que aquella informaci\u00f3n no solamente se introduc\u00eda a su cerebro, sino que tambi\u00e9n se viv\u00eda y sent\u00eda. Luch\u00f3 por zafarse, el forcejeo con la c\u00e1psula hizo que se activara la alarma.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5860\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi_ele.jpg\" alt=\"cyborbi_ele\" width=\"425\" height=\"833\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi_ele.jpg 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/cyborbi_ele-153x300.jpg 153w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo detengo esta cosa? \u00a1Me matar\u00e1, me matar\u00e1! Los cyborgs corrieron a su c\u00e1psula, preparaban su l\u00e1ser para detener al intruso.<\/p>\n<p>\u2014Este es el fin\u2013 dijo Lucila al ver que se acercaban.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Intruso F666! \u2013dec\u00edan\u2013. \u00a1Intruso F666!<\/p>\n<p>La trasladaron a circulaci\u00f3n (lugar donde se organizaba y se encerraba a las personas que hab\u00edan cometido alguna falta) bruscamente y la arrojaron dentro de una celda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Entra!<\/p>\n<p>El terror se introduc\u00eda hasta sus membranas m\u00e1s delicadas, sus ojos no cre\u00edan lo que ve\u00edan. Un intendente de la biblioteca \u2013tiempo atr\u00e1s desaparecido\u2013 estaba tras unos barrotes de l\u00e1ser con cientos de personas, eran completamente humanos. Lucila se acerc\u00f3 t\u00edmidamente. El intendente, que ya pintaba algunas canas y cuya barba llegaba casi hasta las rodillas, la mir\u00f3 con ansias macabras. Ella no pudo contenerse:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 horror! \u00bfT\u00fa? Te cre\u00edamos viviendo con tu suegra.<\/p>\n<p>\u2014No hables demasiado fuerte, ellos escuchan todo. Soy prisionero. Me trep\u00e9 al elevador y puls\u00e9 PB (planta baja), aparec\u00ed aqu\u00ed. Cuando le\u00ed: \u201cpiso 7\u201d, eso me turb\u00f3, ya que no hay tal. Lo \u00fanico que recuerdo es que no regres\u00e9 un libro y no s\u00e9 si por eso estoy aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Mientras tanto, sacaban a otro m\u00e1s de la jaula, era un anciano y no pudo luchar.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Camina! \u00a1No hay salida!<\/p>\n<p>Lucila y el intendente se arrinconaron. Las mujeres corr\u00edan como gallinas despavoridas y los hombres trataban de ser fuertes y se paraban de manera desafiante protegiendo a los menores.<\/p>\n<p>Un cyborg se acerc\u00f3\u2026 Sac\u00f3 el l\u00e1ser y dispar\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Maldito! \u00a1Ah! \u00a1Mi piel!<\/p>\n<p>El cyborg hab\u00eda puesto el sello en la pierna de Lucila como si perteneciera a alg\u00fan fondo de libros.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 prohibido hablar entre ustedes, \u00a1silencio! \u2013 vocifer\u00f3 el cyborg y se fue marchando.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Prefiero mil veces esta c\u00e1rcel y soportar el dolor que convertirme en cyborg! \u2013grit\u00f3 Lucila.<\/p>\n<p>Las personas que entraban a las c\u00e1psulas despu\u00e9s sal\u00edan como zombies. Su vida parec\u00eda haberse ido a otra parte, caminaban perdidos. Los cyborgs se encargaban de traer m\u00e1s personas utilizando una fuerza magn\u00e9tica, como un fantasma, una sombra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo escapar ante semejantes seres? \u2013dijo Lucila con l\u00e1grimas, antes de que un cyborg entrara y la jalara con fuerza del brazo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Agrrrrrr!<\/p>\n<p>Aquello era una pesadilla.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Su\u00e9ltenme, desgraciados!<\/p>\n<p>El cyborg apret\u00f3 m\u00e1s su brazo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es in\u00fatil resistirse, todos ser\u00e1n parte de nuestra base de datos!<\/p>\n<p>Lucila pate\u00f3 al cyborg, lo \u00fanico que consigui\u00f3 fue lastimar su pie ante la dureza del metal.<\/p>\n<p>La conect\u00f3 a una m\u00e1quina, las garras se activaron y un microchip fue introducido a su cr\u00e1neo. El dolor fue intenso. En una cabina de desinfecci\u00f3n la raparon y tatuaron un n\u00famero en su cr\u00e1neo. Al abrir los ojos, su mirada estaba vac\u00eda, caminaba sin gesto, fr\u00eda y hueca; era uno de ellos. Toda su vida estaba en aquel microchip.\u00a0Un cyborg marchaba atr\u00e1s de otro, depositando los microchips de cada una de las personas que secuestraban dentro de una base de datos: la Cyborbiblio. Quer\u00edan conseguir m\u00e1s y m\u00e1s conocimiento, no les interesaban las riquezas ni el poder, s\u00f3lo el conocimiento.<\/p>\n<p>El intendente vio pasar repetidas veces a la que antes era Lucila, sab\u00eda que aqu\u00e9lla era su cara, pero sin el mismo semblante:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lucila, Lucila! \u00bfNo me reconoces? \u00a1Hey! \u00a1Lib\u00e9ranos!<\/p>\n<p>En vano grit\u00f3 aquel hombre, Lucila ya no estaba ah\u00ed.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 tanto conocimiento corrompe las mentes de estos seres, nunca es suficiente, pens\u00f3 el intendente mientras se deslizaba lentamente hacia el piso.<\/p>\n<p>En la biblioteca levantaron una alerta en busca de Lucila, sali\u00f3 en todos los noticieros. Su familia no lo pod\u00eda creer: en su trabajo no chec\u00f3 salida, nadie la vio salir, su carro segu\u00eda estacionado, sus cosas estaban en el elevador, nada ten\u00eda sentido, \u00bfd\u00f3nde estaba Lucila?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: lizzy.chacon@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>YOLANDA ELIZABETH MART\u00cdNEZ CHAC\u00d3N CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016 Mientras capturaba un par de art\u00edculos en el sistema, Lucila sinti\u00f3 una sombra a su espalda \u2013pisos abajo se escuchaba el motor del aire acondicionado y las risas de sus compa\u00f1eros\u2013, volte\u00f3 para ver si alg\u00fan usuario despistado quedaba por ah\u00ed, pero s\u00f3lo descubri\u00f3 sillas y cub\u00edculos [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5859,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-5858","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imaginaria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5861,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5858\/revisions\/5861"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}