{"id":5853,"date":"2016-07-04T12:12:38","date_gmt":"2016-07-04T17:12:38","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5853"},"modified":"2016-07-08T12:39:11","modified_gmt":"2016-07-08T17:39:11","slug":"resiliencia-y-consumo-de-alcohol-en-adolescentes-del-municipio-de-cunduacan-tabasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5853","title":{"rendered":"Resiliencia y consumo de alcohol en adolescentes del municipio de Cunduac\u00e1n, Tabasco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5856\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/alcohol_drink.jpg\" alt=\"alcohol_drink\" width=\"646\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/alcohol_drink.jpg 646w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/alcohol_drink-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/alcohol_drink-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">MAR\u00cdA MAGDALENA ALONSO CASTILLO*, JASM\u00cdN URANIA CAMACHO MART\u00cdNEZ**, NORA ANG\u00c9LICA ARMEND\u00c1RIZ GARC\u00cdA*, BERTHA ALICIA ALONSO CASTILLO*, JOS\u00c9 LUIS ULLOA MAYO**, SA\u00daL P\u00c9REZ P\u00c9REZ**<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/art-consumo-alcohol.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo en PDF<\/a><\/p>\n<p>El consumo excesivo de bebidas alcoh\u00f3licas es un problema de salud p\u00fablica de alcance mundial que sit\u00faa en riesgo tanto el desarrollo del individuo como el de la sociedad; la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) (1) informa que el abuso de alcohol es causa de 2.5 millones de muertes cada a\u00f1o y los efectos directos e indirectos derivados del consumo de alcohol trascienden el \u00e1mbito de la salud f\u00edsica, mental y emocional del individuo.<\/p>\n<p>Alrededor de 320,000 adolescentes de entre 15 a 29 a\u00f1os de edad mueren por causas relacionadas con el consumo de alcohol, lo que representa 9% de las defunciones en ese grupo de poblaci\u00f3n. El uso de alcohol en los adolescentes provoca da\u00f1os en el h\u00edgado, fallas en el funcionamiento renal, depleci\u00f3n del magnesio, f\u00f3sforo y calcio. (2) A nivel cerebral induce alteraciones en el c\u00f3rtex prefrontal del cerebro, lo que produce disminuci\u00f3n en los procesos de aprendizaje y en la memoria espacial. (3)<\/p>\n<p>Las tendencias nacionales de consumo de alcohol en poblaci\u00f3n de 18 a 65 a\u00f1os de 2008 a 2011 muestran un incremento significativo en virtud de que la prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida aument\u00f3 de 72 a 77.1%. Con respecto al inicio de consumo de alcohol por edad se document\u00f3 que en las mujeres se mantuvo la edad de inicio en promedio a los 18 a\u00f1os de edad mientras que en los hombres se report\u00f3 una disminuci\u00f3n de la edad de inicio, de los 16.9 a 16.6 a\u00f1os, lo cual indica que el consumo de alcohol se presenta cada vez m\u00e1s a edades tempranas, principalmente en el sexo masculino. (4)<\/p>\n<p>En el estado de Tabasco, el Consejo Nacional Contra las Adicciones (Conadic) (5) reporta que el consumo diario de alcohol en hombres es de 1.5%, el cual se encuentra dentro del promedio nacional en 2008 mientras que las mujeres fue de 0.5%, estando por encima del promedio nacional, el cual fue de 0.2%.<\/p>\n<p>Los adolescentes, como parte de esta etapa de su vida, muestran una tendencia hacia la independencia antes de haber alcanzado la madurez mental para tomar decisiones de impacto, adem\u00e1s de manifestar una fuerte necesidad de aprobaci\u00f3n y\u00a0aceptaci\u00f3n de sus amigos y compa\u00f1eros, lo que puede incrementar la probabilidad de realizar conductas de riesgo como el consumo de alcohol. Otra de las caracter\u00edsticas que se observan en los adolescentes es que la curiosidad por experimentar con nuevas conductas y la tendencia a sentirse inmunes e indestructibles los conduce a experimentar con el alcohol, el cual representa un riesgo para desarrollar a corto y mediano plazo una conducta adictiva del abuso de alcohol. (6)<\/p>\n<p>Existen factores de naturaleza ambiental y biopsicosocial cuya presencia act\u00faa como escudo para el desarrollo de conductas de riesgo, como el consumo de alcohol, y uno de estos factores de protecci\u00f3n es la resiliencia.<\/p>\n<p>El concepto de resiliencia, seg\u00fan Wagnild y Young, (7) se refiere la habilidad de la persona, en este caso al adolescente, de afrontar el consumo de drogas sin involucrarse con esta conducta aunque tengan un entorno favorecedor como relacionarse con personas cercanas consumidoras de drogas, tener familiares con problemas de abuso de alcohol y vivir en condiciones de marginalidad y pobreza. En este sentido, algunos autores (8,9) se\u00f1alan que los adolescentes con puntaciones de resiliencia bajas reportan mayor consumo de alcohol, mientras los que presentan puntajes altos de resiliencia muestran menor consumo de esta sustancia.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de este estudio fue identificar la relaci\u00f3n que existe entre resiliencia y el consumo de alcohol de los adolescentes escolares de secundaria de la localidad de Cunduac\u00e1n, Tabasco.<\/p>\n<p><strong>MATERIAL Y M\u00c9TODOS <\/strong><\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de estudio fue conformada por 463 adolescentes (251 de sexo masculino y 212 del sexo femenino) que se encuentran estudiando en una telesecundaria del sector p\u00fablico en un poblado marginal del \u00e1rea de Cunduac\u00e1n, Tabasco. El\u00a0muestreo fue probabil\u00edstico y estratificado por conglomerado (seis estratos, es decir, grupos). La muestra se calcul\u00f3 a trav\u00e9s del paquete estad\u00edstico n\u2018QueryAdvisor Versi\u00f3n 4.0 \u00ae (Elashoff, Dixon, Crede y Fothenringham, 1997). Se consider\u00f3 estimar una proporci\u00f3n con un Intervalo de Confianza (IC) de 95%, usando un enfoque conservador (p = .50) con l\u00edmite de error de estimaci\u00f3n de .04 con un efecto de dise\u00f1o de 1.2, por lo anterior la muestra fue de 252 adolescentes.<\/p>\n<p>Se utiliz\u00f3 una c\u00e9dula de datos personales y de prevalencia de consumo de alcohol (CDPYPCA), la cual est\u00e1 conformada por dos partes, la primera de ellas corresponde a ocho preguntas de tipo sociodemogr\u00e1ficas y la segunda a seis preguntas que comprenden los tipos de prevalencia de consumo de alcohol.<\/p>\n<p>De igual forma, se utilizaron dos instrumentos: la escala de resiliencia (ER)7 de Wagnild y Young, que est\u00e1 compuesta de 25 \u00edtems, los cuales se responden en una escala de tipo Likert, y a su vez se encuentra dividida en dos subescalas: competencia personal y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>El segundo instrumento es el cuestionario de identificaci\u00f3n de trastornos debidos al consumo de alcohol (AUDIT):10 en 1982 la OMS lo desarroll\u00f3 como un m\u00e9todo sencillo de tamizaje del consumo excesivo de alcohol.<\/p>\n<p>Este estudio se asent\u00f3 conforme al Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigaci\u00f3n para la Salud. (11)<\/p>\n<p>Los datos fueron analizados por medio del paquete estad\u00edstico Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versi\u00f3n 17 para Windows. Se utiliz\u00f3 estad\u00edstica descriptiva, as\u00ed como la estimaci\u00f3n puntual y por intervalo de confianza del 95%. La Prueba de Kolmogorov-Smirnov con correcci\u00f3n de Lilliefors determin\u00f3 que los datos no mostraron distribuci\u00f3n normal, por lo que se utiliz\u00f3 estad\u00edstica no param\u00e9trica.<\/p>\n<p><strong>RESULTADOS <\/strong><\/p>\n<p>Para la escala de resiliencia de Wagnild y Young y la prueba de identificaci\u00f3n de trastornos por uso de alcohol se obtuvieron Alphas de Cronbach de 0.94 y 0.78, respectivamente.<\/p>\n<p>En la tabla I se muestran los datos personales de los participantes del presente estudio: 54% de los participantes son del g\u00e9nero masculino y 46% del sexo femenino; 75.4% vive con sus padres y 15.9% s\u00f3lo con su madre. Con respecto en la ocupaci\u00f3n, 12.7% estudia y trabaja: el tipo de ocupaci\u00f3n al que se dedican los adolescentes es comerciante y vendedor con 28.1%.<\/p>\n<p>La prevalencia de consumo de alcohol reporta que 50.4% (IC95% [44, 56]) ha consumido alcohol alguna vez en la vida,\u00a039.7% (IC95% [33, 45]) bebi\u00f3 alcohol en el \u00faltimo a\u00f1o, 17.9% con IC95% ([13, 22]) ingiri\u00f3 alcohol en el \u00faltimo mes y 8.3% con IC95 % ([4, 11]) tom\u00f3 en la \u00faltima semana.<\/p>\n<p>Los tipos de prevalencia por edad: la prevalencia alguna vez en la vida fue m\u00e1s alta en el grupo de 14 a\u00f1os con 64.5% (IC95 % [52, 76]), asimismo, la prevalencia de consumo de alcohol en el \u00faltimo a\u00f1o fue m\u00e1s alta en el grupo de 14 a\u00f1os con 51.6% (IC95% [38, 64]). La prevalencia en el \u00faltimo mes fue m\u00e1s alta en el grupo de 11 a 12 a\u00f1os con 23.9% (IC95% [13, 34]) y finalmente la prevalencia de los \u00faltimos siete d\u00edas fue m\u00e1s alta en el grupo de edad de 11 a 12 a\u00f1os con 14.9% (IC95% [6, 23]).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5854\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_1_caracteristicas_sociodemograficas.jpg\" alt=\"tabla_1_caracteristicas_sociodemograficas\" width=\"470\" height=\"514\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_1_caracteristicas_sociodemograficas.jpg 470w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_1_caracteristicas_sociodemograficas-274x300.jpg 274w\" sizes=\"auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px\" \/><\/p>\n<p>En la prevalencia de consumo de alcohol por sexo se observ\u00f3 que en alguna vez en la vida fue mayor en el sexo masculino con 52.9% (IC 95% [44, 61]) que en el femenino con 47.4% (IC 95% [38, 56]). La prevalencia en el \u00faltimo a\u00f1o tambi\u00e9n fue mayor en el sexo masculino con 43.4% (IC 95% [34, 51]) que en el femenino con 35.5%, (IC95% [26, 44]). No obstante, la prevalencia en el \u00faltimo mes fue mayor en el sexo femenino con 19.8% (IC95% [12, 27] con respecto al sexo masculino con 16.2% (IC95% [9, 22]). Tambi\u00e9n la prevalencia en los \u00faltimos siete d\u00edas de consumo de alcohol fue mayor en el sexo femenino con 11.2% (IC95% [5, 17]) que en el masculino con 5.9% (IC95% [1, 9]).<\/p>\n<p>En lo que corresponde al grado escolar se observa que en la prevalencia alguna vez en la vida fue m\u00e1s alta en el grupo que\u00a0estudia el segundo a\u00f1o de secundaria con 58.4% (IC95 % [48- 68]) que en el de primero y tercer a\u00f1o de secundaria. En la prevalencia en el \u00faltimo a\u00f1o se observa que fue m\u00e1s alta en el grupo que estudia el segundo a\u00f1o de secundaria con 49.5%(IC95% [39, 59]). De igual forma, la prevalencia en el \u00faltimo mes de consumo de alcohol fue m\u00e1s alta en el grupo que estudia el segundo a\u00f1o de secundaria con 21.8% (IC95% [13, 29]) y finalmente la prevalencia en la \u00faltima semana de consumo de alcohol fue m\u00e1s alta en el grupo que estudia el primer a\u00f1o de secundaria con 10.6% (IC95% [4-16]).<\/p>\n<p>La prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida por ocupaci\u00f3n fue m\u00e1s alta para aquellos participantes que estudian y trabajan con 68.8% (IC95% [51, 85]) en comparaci\u00f3n con los que s\u00f3lo estudian con 47.7% (IC95% [41, 54]). En la prevalencia en el \u00faltimo a\u00f1o se observa que los participantes que estudian y trabajan es mayor con 46.9% (IC95% [28, 65]) en relaci\u00f3n con los que solamente estudian con 38.6% (IC95% [32, 45]). En la prevalencia el \u00faltimo mes fue mayor en los participantes que estudian con 18.2% (IC95% [13, 23]) en comparaci\u00f3n de los que estudian y trabajan con 15.6% (IC95% [2, 28]). Finalmente, la prevalencia en la \u00faltima semana de consumo se reporta m\u00e1s alta en los participantes que estudian con 9.1% (IC95% [5, 12]) en relaci\u00f3n con los que estudian y trabajan con 3.2% (IC95% [3-9]).<\/p>\n<p>En los resultados de la prueba U de Mann-Whitney para la escala de resiliencia y las dos subescalas competencia personal y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo se observa que no existe diferencia significativa de la resiliencia (U =7043.5, p=.143) y de las subescalas de competencia personal (U =7017.5, p=.131) y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo por sexo (U =6986.0, p=.118).<\/p>\n<p>La escala de resiliencia no mostr\u00f3 diferencia significativa en relaci\u00f3n a la edad, adem\u00e1s, no se mostr\u00f3 diferencia significativa con respecto en la edad y el tipo de consumo de alcohol seg\u00fan el AUDIT que presentaron los estudiantes (\u03c7\u00b2 = 2.9, p=.816). En relaci\u00f3n al sexo y el tipo de consumo, se observ\u00f3 que hombres y mujeres presentan similares tipos de consumo de alcohol (\u03c7\u00b2 =1.0, p=.602). Aunado a lo anterior, no se identificaron diferencias significativas en relaci\u00f3n al grado escolar y el consumo de alcohol (\u03c7\u00b2 = 7.0, p=.134), tambi\u00e9n se mostr\u00f3 la misma tendencia no significativa entre la ocupaci\u00f3n y el consumo de alcohol (\u03c7\u00b2 = .90, p=.613).<\/p>\n<p>En la resiliencia por tipo de prevalencia de consumo de alcohol se observa que s\u00f3lo existe diferencia significativa de la resiliencia y la prevalencia de consumo en el \u00faltimo mes (U = 3683.0, p =.028), asimismo, se documenta que el puntaje de resiliencia m\u00e1s alto fue en los participantes que no consumen alcohol en el \u00faltimo mes (\u03c7= 68.6, Mdn = 76.0).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5855\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_2_coeficiente_correlacion.jpg\" alt=\"tabla_2_coeficiente_correlacion\" width=\"475\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_2_coeficiente_correlacion.jpg 475w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_2_coeficiente_correlacion-300x210.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/tabla_2_coeficiente_correlacion-210x146.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/p>\n<p>En la tabla II se reporta el coeficiente de correlaci\u00f3n de Spearman para las variables resiliencia y consumo de alcohol, adem\u00e1s se observa que la escala de resiliencia (rs=-.308**, p&lt;.01) y las subescalas de competencia personal (rs=- .267**,p&lt;.01) y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo (rs=-.343**, p&lt;.01) se relacionan de forma negativa y significativa con el consumo de alcohol medido por medio del AUDIT.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la resiliencia (rs=.275**, p&lt;.01) y las subescalas de aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo (rs=-.300**, p&lt;.01) y competencia personal (rs=-.300**, p&lt;.01) tambi\u00e9n documentaron relaci\u00f3n negativa y significativa con el consumo sensato. De igual forma la escala de resiliencia (rs=-.386**, p&lt;.01) y las subescalas competencia personal (rs=-.366**, p&lt;.01) y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo (rs=-.368**, p&lt;.01) reportaron que a mayor resiliencia menor consumo dependiente de alcohol. Finalmente se report\u00f3 relaci\u00f3n negativa y significativa de la subescala aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo (rs=-.211*, p&lt;.01) con el consumo da\u00f1ino de alcohol.<\/p>\n<p><strong>CONCLUSIONES <\/strong><\/p>\n<p>La prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida report\u00f3 que la mitad de los adolescentes han consumido alcohol pues estos datos son inferiores a lo reportado por \u00c1lvarez et al. (12) y por Garc\u00eda y D\u00edas. (13) Esto probablemente se explique por el tipo de localidad donde se realizaron los estudios antes indicados que son del medio urbano y suburbano, mientras que el presente estudio fue realizado en una localidad rural en la que existen reglas de control social m\u00e1s estrictas para el consumo de alcohol donde se considera el consumo de alcohol normal en adultos pero no en ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<p>La prevalencia de consumo de alcohol en el \u00faltimo a\u00f1o mostr\u00f3 resultados similares al estudio de Beco\u00f1a (14) en adolescentes de Espa\u00f1a, pero esta prevalencia fue menor que la re\u00a0portada por Garc\u00eda y D\u00edas (13) en adolescentes del estado de Guanajuato, M\u00e9xico. Probablemente algunos factores como la edad y algunos aspectos caracter\u00edsticos de las \u00e1reas rurales sean factores que expliquen menores tasas de prevalencia como el control sanitario estricto de expendios de venta de alcohol, menores espacios de diversi\u00f3n para los j\u00f3venes en los que el alcohol es un veh\u00edculo de socializaci\u00f3n y las creencias culturales en torno al consumo de alcohol de los adolescentes que predispone con mayor rapidez al alcoholismo. Las prevalencias de consumo de alcohol en el \u00faltimo mes y \u00faltimos siete d\u00edas del presente estudio son inferiores a las reportadas por \u00c1lvarez et al. (12) y Garc\u00eda y D\u00edas, (13) esto puede explicarse porque en esta localidad rural se observ\u00f3 un limitado acceso al alcohol de los adolescentes por el estricto control sanitario que exige la no venta de alcohol a menores de edad, adem\u00e1s en las telesecundarias se incluye la asignatura de formaci\u00f3n c\u00edvica y \u00e9tica en la que se abordan tem\u00e1ticas sobre factores determinantes del consumo de drogas con el prop\u00f3sito de detectar oportunamente algunos riesgos individuales, familiares y colectivos a los que los adolescentes pueden estar expuestos para el consumo de drogas como el alcohol. Adem\u00e1s, se lleva a cabo un programa extracurricular de formaci\u00f3n integral que coadyuva en los j\u00f3venes a evitar o limitar el consumo.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida y en el \u00faltimo a\u00f1o por sexo fueron m\u00e1s altas en los varones que en las mujeres. Estos hallazgos son similares a los reportados por Armend\u00e1riz, Rodr\u00edguez y Guzm\u00e1n, (15) quienes se\u00f1alan que los varones consumen con mayor frecuencia y proporci\u00f3n que las mujeres adolescentes. Este hecho probablemente se puede explicar por las premisas socioculturales de g\u00e9nero dentro de la sociedad mexicana donde se acepta en el rol masculino el inicio temprano del consumo de alcohol. (16)<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la prevalencia actual e instant\u00e1nea fue mayor en los mujeres que en los hombres y esto se ha reportado tambi\u00e9n por el Conadic (5) que informa que en el estado de Tabasco el consumo de alcohol en hombres se encuentra dentro del promedio nacional mientras que las mujeres se encuentra por encima del promedio nacional. Este hallazgo se ha venido observando en los \u00faltimos a\u00f1os iniciando primero como consumo equiparable entre chicas y chicos y posteriormente es superior la prevalencia de consumo de las mujeres que de los hombres. Esto puede explicarse por las modificaciones culturales del rol de g\u00e9nero que se observa m\u00e1s fuerte en las nuevas generaciones en las que las chicas tienden a buscar igualdad de condiciones incluso en consumo de alcohol. Tambi\u00e9n se conoce que existen factores de riesgo que podr\u00edan ser comunes en adolescentes y seg\u00fan Ruiz y Medina-Mora (17) podr\u00edan tener un\u00a0peso importante el estudio de variables mediadoras como la tentaci\u00f3n, la disponibilidad de la sustancia y la exposici\u00f3n a la oportunidad de consumo entre las causas y consecuencias del consumo de alcohol entre adolescentes mujeres y varones, de esta forma tendr\u00edamos mayor evidencia para comprender las razones y las diferencias del uso de alcohol entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p>En la prevalencia de consumo de alcohol en la \u00faltima semana, de acuerdo al grado escolar, fue m\u00e1s alta en los adolescentes que se encuentran estudiando el primer a\u00f1o escolar y esto demuestra que los adolescentes consumen alcohol a edades m\u00e1s tempranas como lo reporta el estudio de Garc\u00eda y D\u00edas, (13) es probable que esta prevalencia instant\u00e1nea ocurriera como el primer consumo o experimental y este momento se convierte en una ventana de oportunidad para los profesionales de la salud para que lleven a cabo intervenciones de prevenci\u00f3n o reducci\u00f3n del consumo de alcohol evitando la escalada de consumo de drogas.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la prevalencia de consumo de alcohol alguna vez en la vida y en el \u00faltimo a\u00f1o fueron m\u00e1s altas en el grupo de adolescentes que estudian y trabajan, lo que podr\u00eda explicarse con el hecho de contar con recursos econ\u00f3micos y el socializar con adultos puede ser la exposici\u00f3n a la oportunidad y la reproducci\u00f3n de comportamientos vicarios. (18) De acuerdo con la reportado por la Fundaci\u00f3n de Ayuda Contra la drogadicci\u00f3n (FAD)19 los adultos al mostrar a los adolescentes la imagen de consumo de alcohol sin da\u00f1os a la salud, as\u00ed como la publicidad de esta droga en los medios de comunicaci\u00f3n, televisi\u00f3n y revistas forman en el adolescente una percepci\u00f3n err\u00f3nea de la conducta de consumo de alcohol.20 La prevalencia de consumo de alcohol en el \u00faltimo mes y \u00faltimos siete d\u00edas fue m\u00e1s alta en el grupo que s\u00f3lo se dedica a estudiar, como se indic\u00f3 anteriormente el efecto de los medios de comunicaci\u00f3n que muestran el consumo de esta sustancia asociada con eventos deportivos, sociales, fiestas y otros medios de socializaci\u00f3n pueden contribuir al inicio y permanencia de la conducta de consumo de alcohol. (19,20)<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a la resiliencia en este estudio no se mostraron diferencias significativas por edad y sexo en virtud de que los puntajes de la escala en hombres y mujeres as\u00ed como en los diferentes rangos de edad fueron muy homog\u00e9neos. Estos hallazgos concuerdan con lo reportado por Beco\u00f1a (14) pero no son consistentes con \u00c1lvarez et al. (12) quienes reportaron diferencia significativa de resiliencia por sexo pero la muestra era de menor edad a la de este estudio. Es probable que estos hallazgos de homogeneidad se expliquen probablemente por el hecho de que los adolescentes del estudio est\u00e1n teniendo las mismas oportunidades de formaci\u00f3n en la telesecundaria y han desarrollado probablemente similares habilidades de competencia personal y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a los tipos de consumo de alcohol por edad, sexo, grado escolar y ocupaci\u00f3n, no se mostraron diferencias significativas debido a que los resultados fueron homog\u00e9neos.<\/p>\n<p>Con respecto a la resiliencia por tipo de prevalencia de consumo de alcohol \u00fanicamente en el \u00faltimo mes se mostr\u00f3 significancia con lo cual se indica que aquellos que no consumieron alcohol mostraron m\u00e1s alto puntaje de resiliencia. Estos hallazgos ratifican el concepto de Wagnild y Young (7) que indican que a m\u00e1s alta resiliencia mayores capacidades de afrontamiento y resistencia ante el consumo de drogas evitando su involucramiento con sustancias t\u00f3xicas.<\/p>\n<p>Finalmente la escala de resiliencia que se conforma por las subescalas competencia personal y aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo mostraron relaci\u00f3n significativa inversa con el consumo de alcohol, lo que indica que a mayor puntaje en la escala de resiliencia menor es el consumo de alcohol. Estos hallazgos son similares a los documentados por \u00c1lvarez et al. (12) en adolescentes de Guanajuato, adem\u00e1s ratifican el concepto te\u00f3rico de resiliencia de Wagnild y Young (7) quienes indican que esta capacidad y habilidad permiten afrontar y resistir la presi\u00f3n social de los pares o la tentaci\u00f3n de experimentar haciendo uso de estrategias de control y manejo asertivas, rechazando el consumo de drogas como el alcohol por lo que la resiliencia se convierte en un fuerte factor de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>El prop\u00f3sito del estudio fue identificar la relaci\u00f3n que existe entre resiliencia y el consumo de alcohol de los adolescentes escolares de secundaria para lo cual se realiz\u00f3 un estudio descriptivo y correlacional en una localidad marginal del \u00e1rea de Cunduac\u00e1n, Tabasco. El muestreo fue probabil\u00edstico y estratificado por conglomerados con una muestra de 252 adolescentes. Se utilizaron dos instrumentos la escala de resiliencia de Wagnild y Young y el cuestionario de identificaci\u00f3n de trastornos debidos al consumo de alcohol (AUDIT) y se determin\u00f3 que a mayor puntaje en la escala de resiliencia menor es el consumo de alcohol.<\/p>\n<p><strong>Palabras claves:<\/strong> Resiliencia, Adolescente, Alcoholismo, Poblaci\u00f3n rural.<\/p>\n<p><strong>ABSTRACT <\/strong><\/p>\n<p>The purpose of the study was to identify the relationship between resilience and alcohol consumption by adolescents of Junior High School. A descriptive, correlational study was conducted in a marginal area in Cunduac\u00e1n, Tabasco, M\u00e9xico. The sampling was probabilistic, stratified by conglomerates, with a sample of 252 adolescents. Two instruments were used the Resilience Scale of Wagnild and Young, and the Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT). It was determined that the higher the score on the Resilience Scale, the lower the consumption of alcohol.<\/p>\n<p><strong>Keywords:<\/strong> Resilience, Adolescent, Alcoholism, Rural Population.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: magdalena_alonso@hotmail.com<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">**Universidad Ju\u00e1rez Aut\u00f3noma de Tabasco.<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS <\/strong><\/p>\n<p>1. Organizaci\u00f3n Mundial de Salud (2011). Riesgo para la salud de los j\u00f3venes. Recuperado de: http:\/\/www.who.int\/mediacentre\/ factsheets\/fs349\/es\/.<\/p>\n<p>2. Ru\u00edz, C., H., Herrera, B., A., &amp; Puld\u00f3n, S. (2012). Enfermedades m\u00e9dicas y estomatol\u00f3gicas provocadas por el alcoholismo en adultos y adolescentes. Modelos de animales. Revista cubana de plantas medicinales, 31(1), 26-36.<\/p>\n<p>3. Cadaveira, F. (2009). Alcohol y cerebro adolescente. 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