{"id":5795,"date":"2016-06-22T18:37:32","date_gmt":"2016-06-22T23:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5795"},"modified":"2016-06-22T18:39:28","modified_gmt":"2016-06-22T23:39:28","slug":"sustentabilidad-y-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5795","title":{"rendered":"Sustentabilidad y Educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5796\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/sustentabilidad_y_educacion.jpg\" alt=\"sustentabilidad_y_educacion\" width=\"884\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/sustentabilidad_y_educacion.jpg 884w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/sustentabilidad_y_educacion-300x125.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/sustentabilidad_y_educacion-768x321.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 884px) 100vw, 884px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PEDRO C\u00c9SAR CANT\u00da MART\u00cdNEZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016<\/p>\n<p>La trascendencia de las eventualidades ambientales que nos aquejan hoy en d\u00eda nos recuerda el preocupante estado de degradaci\u00f3n ambiental que, a un ritmo ascendente, hemos acelerado de manera significativa. Entre los problemas m\u00e1s connotados de orden global se pueden citar los relacionados con el cambio clim\u00e1tico, debilitamiento de la capa de ozono, contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica en las \u00e1reas urbanas, disposici\u00f3n de residuos peligrosos, deforestaci\u00f3n de los bosques y contaminaci\u00f3n del agua, por citar algunos. En este sentido, el informe del Panel de Evaluaci\u00f3n de los Ecosistemas del Milenio (1) detalla concisamente,<\/p>\n<blockquote><p>\u2026en los \u00faltimos 50 a\u00f1os, los seres humanos han transformado los ecosistemas m\u00e1s r\u00e1pida y extensamente que en ning\u00fan otro periodo de tiempo de la historia humana con el que se pueda comparar (p. 5).<\/p><\/blockquote>\n<p>A\u00f1aden, en este mismo informe, que los servicios ecosist\u00e9micos se degradan con consecuencias que se expresan en el aumento de las desigualdades y disparidades sociales que afectan de manera abrupta el bienestar humano.<\/p>\n<p>En este escenario es pertinente atender los riesgos que emergen del deterioro ambiental, as\u00ed como aquellas necesidades emanadas de las colectividades sociales. El desarrollo sustentable se yergue como el medio para transitar de manera coherente, respetando las leyes del funcionamiento natural de los ecosistemas en la b\u00fasqueda de satisfacer las necesidades humanas. (2) Es indudable que para implementar una empresa como \u00e9sta en el concierto internacional es necesario valerse de la educaci\u00f3n, el medio m\u00e1s importante de socializaci\u00f3n con el que cuenta el ser humano, para establecer normas de convivencia y desarrollar la capacidad tanto intelectual como moral que incidan sobre el ambiente. (3)<\/p>\n<p>En el presente manuscrito se aborda la conceptualizaci\u00f3n del desarrollo sustentable y su finalidad en primera instancia, posteriormente se indica el papel de la educaci\u00f3n, particularmente la ambiental, en la b\u00fasqueda de los prop\u00f3sitos acotados por los principios de sustentabilidad.<\/p>\n<p><strong>Constructo del desarrollo sustentable <\/strong><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino desarrollo sustentable fue erigido como respuesta a la constante preocupaci\u00f3n social sobre el impacto de las actividades productivas que surgen en el seno de la sociedad y que se reflejan en los sistemas naturales, mediante deterioro y contaminaci\u00f3n ambiental. Esta noci\u00f3n de desarrollo sustentable fue conceptualizada por la Comisi\u00f3n Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo (4) como el \u201cdesarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades\u201d (p. 67).<\/p>\n<p>En esta definici\u00f3n se hace patente que, en nuestra sociedad, el desarrollo es necesario y pertinente para lograr satisfacer las m\u00faltiples necesidades de car\u00e1cter humano y procurar como fin \u00faltimo mejorar la calidad de vida de todas las personas. Sin embargo, esto debe acontecer considerando la capacidad del soporte de la naturaleza, para no comprometer su balance de regeneraci\u00f3n que conlleve a una escasez de recursos exponiendo as\u00ed a un desabasto para las generaciones futuras. (5)<\/p>\n<p>Con lo citado se hace evidente el prop\u00f3sito del desarrollo sustentable, el cual combina la protecci\u00f3n de los intereses de las futuras generaciones y la preservaci\u00f3n de los servicios y la capacidad biol\u00f3gica de los sistemas naturales. Esto se ha demostrado, ya que desde 1992, en R\u00edo de Janeiro, se expuso la relevancia e importancia social de los sistemas naturales para el desarrollo, y es manifiesto que desde 2002, en Johannesburgo, se ha enfatizado en la b\u00fasqueda de la equidad social y combate a la pobreza como factores fundamentales para lograr la tan ansiada sustentabilidad. (6)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5797\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/educacion_para_sustentabilidad.jpg\" alt=\"educacion_para_sustentabilidad\" width=\"425\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/educacion_para_sustentabilidad.jpg 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/educacion_para_sustentabilidad-300x226.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/p>\n<p>No obstante este prop\u00f3sito en com\u00fan, hay dos perspectivas para lograr este desarrollo sustentable en el seno de la sociedad: la sustentabilidad d\u00e9bil y fuerte. La \u201csustentabilidad d\u00e9bil\u201d hace referencia a que los capitales naturales y econ\u00f3micos son canjeables, y por consiguiente el capital econ\u00f3mico puede sustituir de forma id\u00f3nea al natural; mientras la \u201csustentabilidad fuerte\u201d refiere que los capitales antes citados no son semejantes y por lo tanto son complementarios y esenciales. (7) Esto ha generado que el t\u00e9rmino desarrollo sustentable cuente con diferentes construcciones evocadas por personas producto de sus distinciones culturales, as\u00ed como por los diferentes campos disciplinares de la ciencia. (8)<\/p>\n<p>A lo que habr\u00eda que sumar la visualizaci\u00f3n prevaleciente del desarrollo sustentable a trav\u00e9s de tres c\u00edrculos: en uno exhibe la interposici\u00f3n de las tres dimensiones conocidas: ambiental, econ\u00f3mica y social, y en otra, la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica est\u00e1 dentro de la social; en la tercera la social est\u00e1 integrada a la ambiental.9 Esta \u00faltima configuraci\u00f3n da a conocer la importancia medular de la dimensi\u00f3n ambiental, frente a la otra esquematizaci\u00f3n. Sin embargo, la m\u00e1s aceptada es aqu\u00e9lla que primeramente citamos, en la cual se muestra una intercalaci\u00f3n e interdependencia entre las tres dimensiones antes mencionadas.<\/p>\n<p>No obstante las diferentes v\u00edas, definiciones y visualizaciones que se tengan del desarrollo sustentable, Cant\u00fa- Mart\u00ednez10 menciona lac\u00f3nicamente que la concretizaci\u00f3n de la sustentabilidad en la actualidad se ir\u00e1 realmente erigiendo en la medida que se recorra el camino para cumplir con los prop\u00f3sitos demarcados en los Objetivos de Desarrollo Sustentable, en los que la educaci\u00f3n se erigir\u00e1 como un elemento y proceso a seguir para el apego a estas nuevas directrices de actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Cometido de la educaci\u00f3n en la sustentabilidad <\/strong><\/p>\n<p>La educaci\u00f3n se ha constituido en un instrumento valioso hoy en d\u00eda para coadyuvar al logro de un mundo m\u00e1s sustentable, esto fue ratificado y delineado en la reuni\u00f3n\u00a0Cumbre de Johannesburgo en 2002, dando paso a la d\u00e9cada de educaci\u00f3n para el desarrollo sustentable, que la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas impuls\u00f3 de 2005 a 2014. (9,11) Esta iniciativa promovi\u00f3 una reorientaci\u00f3n de los sistemas educativos en el mundo, haciendo \u00e9nfasis en la comprensi\u00f3n de valores y actividades que permitieran alcanzar la conservaci\u00f3n del entorno, la promoci\u00f3n de la equidad social y el fomento a la sustentabilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5800\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/bosque_arboles.jpg\" alt=\"bosque_arboles\" width=\"886\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/bosque_arboles.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/bosque_arboles-300x179.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/bosque_arboles-768x459.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/bosque_arboles-320x190.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p>Estos preceptos se constituyeron en gran medida parte del discurso central de la educaci\u00f3n ambiental, la cual ha tratado de crear una conciencia en el ser humano de la existencia de un entorno natural y social que se conjugan, y en el que adem\u00e1s se conjunta el ser humano con la naturaleza misma, procurando en ello el desarrollo de una conducta humana m\u00e1s arm\u00f3nica con el ambiente. (12) Con lo cual se espera que las personas puedan tomar mejores decisiones sin menoscabo de su calidad de vida as\u00ed como del ambiente en que subsisten. Como se\u00f1ala Cant\u00fa-Mart\u00ednez: (11)<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n ambiental se instituye como la esfera para cavilar sobre nuevos paradigmas de comportamiento humano sobre el medio ambiente, ya que se debe recordar que \u00e9ste es el \u00e1mbito universal de partida de la educaci\u00f3n ambiental,\u00a0en el que se suceden las distintas relaciones de orden social, econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas en un tiempo y espacio determinado (p. 44).<\/p>\n<p>Es as\u00ed que se observa que el enfoque central de la educaci\u00f3n ambiental se ha diversificado, abordando no s\u00f3lo las preocupaciones ambientales como el manejo de los recursos naturales y la diversidad biol\u00f3gica que ha promovido desde hace m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, (11) ahora ha emprendido actividades para intervenir en temas sociales como la pobreza, \u00e9tica, paz social, responsabilidad social, derechos humanos, igualdad de g\u00e9nero, entre otros.<\/p>\n<p>Para esto la educaci\u00f3n ambiental hace hincapi\u00e9 en la importancia de los m\u00e9todos de aprendizaje y los resultados de estos mismos procesos educativos adaptando e imprimiendo los preceptos de sustentabilidad en los curr\u00edculos acad\u00e9micos de toda instituci\u00f3n educativa, con una visi\u00f3n de orden interdisciplinar y hol\u00edstica, suscitando as\u00ed un pensamiento cr\u00edtico en la b\u00fasqueda de soluciones a los problemas de car\u00e1cter local con una directriz de orden global.<\/p>\n<p>Por otra parte, utiliza y pondera contenidos con una perspectiva hacia el futuro, vali\u00e9ndose de una planificaci\u00f3n de mediano y largo plazo, provey\u00e9ndonos del \u201cconocimiento, las habilidades y las herramientas necesarias para una adecuada interpretaci\u00f3n del mundo y una actuaci\u00f3n social consecuente con sus necesidades y exigencias\u201d (p. 380). (3) En este contexto, adem\u00e1s, nos circunscribe el camino para comprendernos mejor a nosotros mismos, entreviendo igualmente nuestras posturas frente a los otros, as\u00ed como nos demuestra los lazos de dependencia existentes entre el entorno social y natural.9,12 Finalmente, Quiva y Vera, (3) con suma claridad, demarcan en dos prop\u00f3sitos el fin \u00faltimo de la educaci\u00f3n ambiental y su contribuci\u00f3n a la sustentabilidad:<\/p>\n<blockquote><p>a) Lograr que los actores sociales, en forma individual o colectiva, comprendan la naturaleza compleja del medio ambiente natural, as\u00ed como del creado por el hombre, que es el resultado de la interacci\u00f3n de sus aspectos biol\u00f3gicos, f\u00edsicos, sociales, econ\u00f3micos y culturales.<\/p>\n<p>b) Adquirir los valores, la conducta, cambio de cultura, comportamientos y habilidades pr\u00e1cticas para prevenir y solucionar los problemas ambientales (p. 381).<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Conclusiones <\/strong><\/p>\n<p>El contar con evidencia plena de los efectos que causan los problemas ambientales promueve en la sociedad una conciencia colectiva que incentiva conductas positivas, pero se ha visto que esto no es suficiente, por lo cual la educaci\u00f3n ambiental se erige como el punto de conexi\u00f3n entre el conocimiento y una nueva actitud en las personas, que suscita en la actualidad conductas que demuestran compromiso y habilidades instrumentales, tanto individuales como colectivas para identificar y cooperar en la soluci\u00f3n de los problemas sociales, econ\u00f3micos y ambientales que nos inquietan. Adicionalmente nos induce en la b\u00fasqueda de un bienestar en provecho de todos, que permita generar nuevos valores y conocimientos para edificar una nueva racionalidad que supere la insustentabilidad actual.<\/p>\n<p>Como comentario final, la educaci\u00f3n ambiental se yergue como una disciplina que no s\u00f3lo presenta informaci\u00f3n y conocimiento, sino que ayuda a lograr una alfabetizaci\u00f3n ambiental y empoderamiento en las personas de todas las edades, que se traduce en componentes de actitud y comportamiento con cualidades positivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FCB.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: pedro.cantum@uanl.mx; cantup@hotmail.com<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1. Panel de la Evaluaci\u00f3n de los Ecosistemas del Milenio (2005). Informe de s\u00edntesis de la evaluaci\u00f3n de los ecosistemas del milenio: ecosistemas y bienestar humano. Washington. PNUMA.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2. Corral Verdugo, V. (2010). Psicolog\u00eda de la sustentabilidad. M\u00e9xico. Ed. Trillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">3. Quiva, D. &amp; Vera, L. (2010). La educaci\u00f3n ambiental como herramienta para promover el desarrollo sostenible. TELOS Revista de Estudios Interdisciplinarios en Ciencias Sociales, 12(3), 378-394.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">4. Comisi\u00f3n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1988). Nuestro futuro com\u00fan. Madrid. Alianza Editorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">5. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015). Calidad de vida y sustentabilidad: una nueva ciudadan\u00eda. Ambiente y Desarrollo, 19(37), 9-21.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">6. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015). Ascenso del desarrollo sustentable. De Estocolmo a R\u00edo +20. Ciencia UANL, 18 (75): 33-39.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">7. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2012). El axioma del desarrollo sustentable. Revista de Ciencias Sociales. No. 137 (III): 83-91.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">8. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P. C. (2013). Conciencia y construcci\u00f3n social de la sustentabilidad. Ciencia UANL, 16(62), 36-44.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">9. Nevin, E. (2008). Education and sustainable development. Policy &amp; Practice, 6, 49-62.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">10. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2016). Los nuevos desaf\u00edos del desarrollo sustentable hacia 2030. Ciencia UANL, 19(78), 27-32.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">11. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2014). Educaci\u00f3n ambiental y la escuela como espacio educativo para la promoci\u00f3n de la sustentabilidad. Revista Electr\u00f3nica Educare, 18 (3): 39- 52.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">12. Sabo, H.M. (2011). Environmental education and sustainable development \u2013 general aspects. IPEDER, 5, 6-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5801\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/desierto_sequ\u00eda.jpg\" alt=\"desierto_sequ\u00eda\" width=\"886\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/desierto_sequ\u00eda.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/desierto_sequ\u00eda-300x53.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/desierto_sequ\u00eda-768x137.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDRO C\u00c9SAR CANT\u00da MART\u00cdNEZ* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016 La trascendencia de las eventualidades ambientales que nos aquejan hoy en d\u00eda nos recuerda el preocupante estado de degradaci\u00f3n ambiental que, a un ritmo ascendente, hemos acelerado de manera significativa. 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