{"id":5775,"date":"2016-06-22T17:33:27","date_gmt":"2016-06-22T22:33:27","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5775"},"modified":"2016-07-08T15:24:29","modified_gmt":"2016-07-08T20:24:29","slug":"la-revolucion-impensable-occidente-y-la-revolucion-haitiana-de-independencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5775","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n impensable: Occidente y la Revoluci\u00f3n Haitiana de Independencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5777\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/la_revolucion_impensable.jpg\" alt=\"la_revolucion_impensable\" width=\"886\" height=\"680\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/la_revolucion_impensable.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/la_revolucion_impensable-300x230.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/la_revolucion_impensable-768x589.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016<\/p>\n<p>El objetivo de este trabajo es mostrar la historia de la Revoluci\u00f3n haitiana de Independencia desde una perspectiva diferente a la dominante occidental (euroc\u00e9ntrica), a partir de la interpretaci\u00f3n del cap\u00edtulo \u201cUna historia impensable, la Revoluci\u00f3n haitiana como un no evento\u201d, que forma parte del libro Silenciando el pasado de MichelRolph Trouillot, \u00a0(1) la cual implic\u00f3 traducci\u00f3n, resumen y comentarios.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n haitiana fue la primera en lo que llamamos Am\u00e9rica Latina, probablemente fue la revoluci\u00f3n m\u00e1s radical de todas las de su \u00e9poca. El antrop\u00f3logo haitiano y profesor de la Universidad de Chicago, MichelRolph Trouillot, nos dice en su libro que a pesar de su importancia, esta Revoluci\u00f3n fue tratada por Occidente como un \u201cno evento\u201d, como algo que no sucedi\u00f3, adem\u00e1s\u00a0nos muestra que las revoluciones m\u00e1s \u201cimportantes\u201d de ese tiempo, la francesa y la norteamericana, no estuvieron a la altura de sus pretensiones de \u201cuniversalidad\u201d, pues su concepto de \u201chombre libre\u201d no inclu\u00eda a los esclavos negros ni a las mujeres.<\/p>\n<p>Trouillot nos habla acerca de un no evento, algo que no sucedi\u00f3: \u00e9sta es la Revoluci\u00f3n de Independencia haitiana de 1791, pocos d\u00edas antes de estallar el movimiento las elites estaban seguras de que los negros estaban tranquilos, eran obedientes y la posibilidad de cualquier revuelta general era imposible. Nadie pensaba que los esclavos fueran capaces de prever su libertad y mucho\u00a0menos que tuvieran la capacidad de ganarla y asegurarla porque la posibilidad de un levantamiento exitoso que llevara a la creaci\u00f3n de un Estado negro independiente no encajaba en la visi\u00f3n de los blancos, ya fueran americanos o europeos.<\/p>\n<p>De esta manera, la Revoluci\u00f3n haitiana entraba a la historia con la caracter\u00edstica de ser impensable incluso en el momento de estar sucediendo, lo prueban documentos de la \u00e9poca publicados en Francia, los cuales muestran la incomprensi\u00f3n acerca de lo que pasaba en Hait\u00ed. En Francia, las elites le\u00edan los eventos con ideas preestablecidas, incompatibles con una revoluci\u00f3n de esclavos. El problema es epistemol\u00f3gico y metodol\u00f3gico en el sentido m\u00e1s amplio y habr\u00eda que preguntarse hasta qu\u00e9 punto la historiograf\u00eda moderna se ha separado del discurso tradicional acerca del esclavismo, la raza y la colonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La idea de Occidente fue creada en alguna parte a inicios del siglo XVI, la expulsi\u00f3n de los \u00e1rabes y los llamados viajes de exploraci\u00f3n son parte del contexto con que los gobernantes y comerciantes de la cristiandad occidental conquistaron Am\u00e9rica y el mundo. Un nuevo orden simb\u00f3lico es desarrollado: la invenci\u00f3n de las Am\u00e9ricas y la invenci\u00f3n de Europa, la occidentalizaci\u00f3n de la cristiandad y la invenci\u00f3n de un pasado grecorromano, todo como parte de un proceso por el cual Europa se convirti\u00f3 en Occidente.<\/p>\n<p>Lo que llamamos Renacimiento (m\u00e1s un invento que un acontecimiento) se ocup\u00f3 de una serie de problemas filos\u00f3ficos a los que pol\u00edticos, te\u00f3logos, artistas y soldados encontraron respuestas abstractas y concretas: \u00bfqu\u00e9 es la belleza, el orden, el Estado y sobre todo qu\u00e9 es el hombre? Y no la mujer, agregar\u00eda yo, pues al mismo tiempo que se contestaban estas preguntas los europeos mataban, dominaban y esclavizaban otros seres que algunos de los mismos europeos consideraban como iguales.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n entre Las Casas y Gin\u00e9s de Sep\u00falveda fue s\u00f3lo una instancia en el encuentro de lo simb\u00f3lico y lo pr\u00e1ctico, ya que el Renacimiento no encontr\u00f3 una respuesta (la tesis del autor es que no pod\u00eda) al problema de la naturaleza ontol\u00f3gica de los conquistados. Las Casas ofreci\u00f3 un pobre y ambiguo compromiso (del cual se arrepentir\u00eda despu\u00e9s): libertad para los salvajes (los indios) y esclavitud para los b\u00e1rbaros (los africanos).<\/p>\n<p>En los siglos XVII y XVIII aument\u00f3 la actividad esclavista de Europa al mismo tiempo que aumentaban las discusiones filos\u00f3ficas acerca del hombre. Sin embargo, en estas discusiones no hay un solo punto de vista de negros o de gente que no fuera blanca, los no blancos fueron forzados a entrar en diversos esquemas, los cuales reconocen diversos grados de humanidad en los que al final de cuentas algunos humanos eran m\u00e1s humanos que otros.<\/p>\n<p>Al final del siglo XVIII los Hombres (con may\u00fascula) eran los europeos hombres, tambi\u00e9n eran hombres, pero en menor grado, las mujeres blancas y algunos blancos ambiguos como los jud\u00edos europeos, m\u00e1s abajo los chinos, los persas y los egipcios, los cuales ejerc\u00edan cierta fascinaci\u00f3n en algunos europeos por ser m\u00e1s \u201cavanzados\u201d y potencialmente m\u00e1s malvados que otros occidentales.<\/p>\n<p>Las connotaciones negativas con respecto al color de la piel se empezaron a extender desde la alta Edad Media y para mediados del siglo XVIII la palabra \u201cnegro\u201d era universalmente malo y lo que pas\u00f3 entretanto fue que la esclavizaci\u00f3n de los africanos se hab\u00eda extendido. El racismo contra los negros se convirti\u00f3 en la ideolog\u00eda de los due\u00f1os de plantaciones primero en Norteam\u00e9rica y luego pas\u00f3 a Europa donde se mezcl\u00f3 con los aspectos racistas del racionalismo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5778\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/revolucion_red.jpg\" alt=\"revolucion_red\" width=\"485\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/revolucion_red.jpg 485w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/revolucion_red-300x220.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 485px) 100vw, 485px\" \/><\/p>\n<p>En la literatura francesa encontramos ejemplos interesantes: Buffon dice que los negros no son de otra especie pero s\u00ed son diferentes como para ser esclavos, y seg\u00fan Voltaire s\u00ed eran una especie diferente, culturalmente destinada a ser esclava. El hecho de que algunos de estos pensadores estuvieran ligados a los beneficios que proporcionaba la esclavitud pudo influir en su pensamiento. (2)<\/p>\n<p>Para el momento de la Revoluci\u00f3n americana el racismo cient\u00edfico ten\u00eda influencia en ambas partes del Atl\u00e1ntico. La Ilustraci\u00f3n reformul\u00f3 algunas de las respuestas del Renacimiento acerca de: \u201c\u00bfqu\u00e9 es el hombre?\u201d, para acomodarlas a las pr\u00e1cticas coloniales, de tal manera que luchadores por la libertad como Jefferson (la libertad de esclavizar a los negros y de quitarles sus tierras y exterminar a los nativos) no se hundieran bajo el peso de sus propias contradicciones intelectuales y morales.<\/p>\n<p>El autor no est\u00e1 sugiriendo que esas personas debieron pensar en la igualdad de la humanidad de la manera en que nosotros lo hacemos, lo que dice es que no podr\u00edan haberlo hecho y lo que trata de hacer es sacar las lecciones para entender esta imposibilidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n haitiana desafi\u00f3 todas las ideas pol\u00edticas y ontol\u00f3gicas de los escritores m\u00e1s radicales de la Ilustraci\u00f3n y para ellos estos hechos eran impensables. P. Bordieu define lo impensable como aquello para lo que no se tienen los instrumentos conceptuales adecuados, lo impensable es pues lo que uno no puede concebir dentro del rango de posibilidades alternativas. (3)<\/p>\n<p><strong>Las categor\u00edas fallan <\/strong><\/p>\n<p>Desde la llegada de los primeros esclavos hasta 1791 las manifestaciones de resistencia de los esclavos fueron tratadas con ambig\u00fcedad pues aceptarlas era reconocer su humanidad, pero como s\u00ed hab\u00eda resistencia \u00e9sta era tratada con severidad junto a las ficciones de que los esclavos estaban bien, la verdad es que resist\u00edan y exist\u00eda una serie\u00a0de medidas legales e ilegales para tratar la resistencia. Por su parte, las publicaciones de la \u00e9poca no pod\u00edan negar la resistencia pero la trivializaban o la trataban como casos patol\u00f3gicos: el esclavo rebelde era un desajustado. Estos argumentos no convenc\u00edan ni a los mismos esclavistas pero era el \u00fanico esquema que les permit\u00eda tratar con el asunto como si no fuera un fen\u00f3meno masivo, lo cual era inconcebible.<\/p>\n<p>Integrado a cualquier sistema de dominaci\u00f3n, est\u00e1 la tendencia a proclamar su propia normalidad. De hecho, reconocer la resistencia masiva es aceptar que algo est\u00e1 mal con el sistema y esto era negado sistem\u00e1ticamente en toda la Am\u00e9rica esclavista y era parte central del racismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Una vez que en algunos lugares se consolidaron colonias de esclavos escapados, la posibilidad de resistencia masiva perme\u00f3 el discurso occidental, pero aparec\u00eda siempre como una advertencia, no como una posibilidad real de una rebeli\u00f3n que se convierte en una revoluci\u00f3n y en un Estado negro moderno (esto era parte de lo impensable).<\/p>\n<p>En ese tiempo la palabra esclavitud era una met\u00e1fora f\u00e1cil. Diderot pod\u00eda aplaudir a los revolucionarios americanos por \u201crehusar a ser esclavos\u201d sin importar que algunos de ellos los poseyeran y es en este contexto que debemos entender los principios de las revoluciones francesa y americana. Si bien, podemos decir que inclu\u00edan a todos los seres humanos, esta lectura no era la interpretaci\u00f3n favorita de los \u201chombres\u201d de 1789 y 1791.<\/p>\n<p>Los pocos textos que hablar\u00edan claramente del derecho de insurrecci\u00f3n o la posibilidad de insurrecci\u00f3n triunfante est\u00e1n lejos todav\u00eda en ese momento y la mayor\u00eda de los pensadores occidentales son inconsistentes, su filosof\u00eda usualmente no correspond\u00eda con su actividad pol\u00edtica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5779\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait.jpg\" alt=\"rev_hait\" width=\"539\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait.jpg 539w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait-300x244.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait-55x45.jpg 55w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n haitiana no s\u00f3lo era impensable para Occidente por cuestionar la esclavitud y el racismo, sino por la manera en que lo hizo; cuando empezaba la insurrecci\u00f3n en Santo Domingo algunos escritores radicales europeos y algunos en Am\u00e9rica aceptaban (con reservas) la humanidad de los esclavos y casi ninguno sac\u00f3 la l\u00f3gica conclusi\u00f3n: la necesidad de abolir la esclavitud.<\/p>\n<p>Pocos escritores hab\u00edan mencionado de manera intermitente y metaf\u00f3rica la posibilidad de resistencia de los esclavos porque casi ninguno dijo que podr\u00edan rebelarse y mucho menos que deber\u00edan rebelarse. Louis Sala-Molins dijo que la Revoluci\u00f3n haitiana fue la \u00faltima prueba de la Ilustraci\u00f3n y el autor va m\u00e1s lejos para decirnos que la Revoluci\u00f3n haitiana fue la \u00faltima prueba de las pretensiones de universalidad de las revoluciones francesa y americana: ambas fallaron. (4)<\/p>\n<p>Hay que recordar que los asuntos claves de la filosof\u00eda pol\u00edtica que se hizo expl\u00edcita en Santo Domingo-Hait\u00ed en 1791 y en 1804 no fueron aceptados por la opini\u00f3n p\u00fablica mundial hasta despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Cuando la Revoluci\u00f3n haitiana estalla s\u00f3lo 5% de la poblaci\u00f3n mundial, estimada en 800 millones, pod\u00eda ser considerada libre bajo criterios modernos ya que las campanas por la abolici\u00f3n del comercio de esclavos y de la esclavitud estaban lejos.<\/p>\n<p>Por necesidad la Revoluci\u00f3n haitiana se visualizaba a s\u00ed misma conforme avanzaba, el discurso siempre detr\u00e1s de la pr\u00e1ctica. La Revoluci\u00f3n produjo pocos textos filos\u00f3ficos expl\u00edcitos: La declaraci\u00f3n de campo Turel, el Acta de Independencia de Hait\u00ed y la Constituci\u00f3n de 1805.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5781\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait_1.jpg\" alt=\"rev_hait_1\" width=\"886\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait_1.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait_1-300x180.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/rev_hait_1-768x461.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p>La importancia de la Revoluci\u00f3n se ve\u00eda m\u00e1s claramente con cada umbral pol\u00edtico que superaba: la insurrecci\u00f3n (1791), el derrumbe del aparato colonial (1793), la libertad general (1794), la conquista de la maquinaria estatal (1797), cuando fue domada esa maquinaria (1801) y la proclamaci\u00f3n de la independencia (1804), todos\u00a0estos pasos llevaron al surgimiento de un \u201cEstado negro\u201d moderno que todav\u00eda era parte de lo impensable hasta el siglo XX.<\/p>\n<p>Las respuestas y el debate de Occidente con respecto a la Revoluci\u00f3n siempre fueron reactivos, lidiaban con lo imposible una vez que era un hecho y a\u00fan entonces los hechos no fueron siempre aceptados como tales.<\/p>\n<p>Enfrentando lo impensable: la falla de las narraciones Cuando llegaron las primeras noticias de la insurrecci\u00f3n a Europa, pocos las tomaron en serio, ten\u00edan que ser falsas por varias razones: 1) 50 mil esclavos no pueden actuar en concierto de manera r\u00e1pida, 2) no eran capaces de concebir la rebeli\u00f3n ellos mismos y los mulatos o blancos no estaban locos como para incitarlos, 3) 50 mil negros indisciplinados y mal armados no pod\u00edan derrotar a 1800 soldados franceses.<\/p>\n<p>Los puntos de vista no cambiaron a pesar de la confirmaci\u00f3n de lo que pasaba, en todas partes los due\u00f1os de plantaciones y los pol\u00edticos encontraron explicaciones que forzaban la rebeli\u00f3n dentro de su punto de vista: los negros no pod\u00edan concebir una tarea tan grande, la insurrecci\u00f3n era culpa de los due\u00f1os, no pretenden un cambio revolucionario, la insurrecci\u00f3n no es apoyada por la mayor\u00eda de los esclavos, hay agitadores for\u00e1neos.<\/p>\n<p>El diputado de la asamblea nacional, Blangilly, (5) se\u00f1al\u00f3 que la rebeli\u00f3n \u2013al menos en parte\u2013 se deb\u00eda a un natural deseo de libertad de los esclavos (rechazado por la mayor\u00eda) y sugiri\u00f3 elaborar una ley para mejorar las condiciones de \u00e9stos, la cual qued\u00f3 como sugerencia.<\/p>\n<p>Para la primavera de 1792, no era posible negar la extensi\u00f3n de la rebeli\u00f3n, la cantidad de esclavos y plantaciones envueltas, as\u00ed como las p\u00e9rdidas materiales de los colonialistas; a pesar de todo esto algunos esperaban que las cosas volvieran a la normalidad debido al ascendiente que los blancos siempre tuvieron sobre los negros.<\/p>\n<p>A mediados de 1793 el comisario Sonthonax se ve forzado a declarar libres a todos los esclavos dispuestos a luchar por la Rep\u00fablica Francesa, pocas semanas despu\u00e9s Toussaint L\u2019Ouverture hace la proclama de campo Turel: igualdad y libertad inmediata e incondicional para todos.<\/p>\n<p>Para ese momento era claro que los l\u00edderes de la Revoluci\u00f3n no estaban dispuestos a seguir \u00f3rdenes de nadie: ni colonialistas, ni jacobinos o potencias extranjeras, pero se segu\u00eda pensando que la nueva elite negra, voluntariamente o no, ser\u00eda el pe\u00f3n de alguna potencia internacional o que la colonia se vendr\u00eda abajo y alguna potencia aprovechar\u00eda la situaci\u00f3n y si algunos gobiernos como el de EUA ten\u00edan una colaboraci\u00f3n restringida con el r\u00e9gimen de L\u2019Ouverture, era debido a que \u201csab\u00edan\u201d que un Estado independiente formado por antiguos esclavos era una imposibilidad.<\/p>\n<p>La expedici\u00f3n francesa de reconquista fue lanzada en 1802. El jefe, general Leclerc, dijo que terminar\u00eda en dos semanas, se equivoc\u00f3 por dos a\u00f1os y tambi\u00e9n en el resultado. Para 1804 la Declaraci\u00f3n de Independencia de Hait\u00ed era un hecho consumado, pero no aceptado de la mejor manera. El reconocimiento internacional de la independencia tom\u00f3 tiempo. EUA y el Vaticano reconocieron la independencia casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s y Francia impuso fuertes indemnizaciones que Hait\u00ed terminar\u00eda de pagar hasta el siglo XX.<\/p>\n<p>El rechazo diplom\u00e1tico era s\u00f3lo un s\u00edntoma y en general en el siglo XIX el racismo cient\u00edfico gan\u00f3 terreno; el dominio europeo en Asia y sobre todo en \u00c1frica reforz\u00f3 estas ideas. Fuera de Hait\u00ed la Revoluci\u00f3n sigui\u00f3 siendo un impensable por m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n<p><strong>Borrar y trivializar: silencios en la historia mundial <\/strong><\/p>\n<p>El autor nos muestra c\u00f3mo la revoluci\u00f3n que sus contempor\u00e1neos pensaron que era imposible tambi\u00e9n ha sido silenciada por los historiadores, los cuales han creado narrativas muy similares a las de los que pensaron que \u00e9sta era imposible. El autor divide las maneras en que la Revoluci\u00f3n ha sido tratada en dos: 1) se tiende a borrar el hecho revolucionario (los vulgarizadores) y 2) se banaliza el hecho al vaciarlo de contenido revolucionario y trivializarlo (los especialistas), pues las dos son formas de silenciar.<\/p>\n<p>Contin\u00faa diciendo que en la literatura con respecto a la esclavitud y al holocausto puede haber similitudes estructurales en los silencios globales pues en cierto nivel s\u00f3lo cancelan lo que pas\u00f3, borrando directamente el hecho o su relevancia: \u201cno sucedi\u00f3 realmente\u201d, \u201cno era tan malo o importante\u201d o \u201ctambi\u00e9n hubo esclavitud de blancos\u201d, entre otros.<\/p>\n<p>Otras narrativas banalizan con multitud de detalles: \u201calgunos esclavos en EUA estaban mejor alimentados que los trabajadores ingleses\u201d o \u201calgunos jud\u00edos sobrevivieron\u201d, ambas f\u00f3rmulas se complementan y lo que no se suprime con las generalidades es sepultado con detalles irrelevantes.<\/p>\n<p>El silenciamiento de la Revoluci\u00f3n se fortaleci\u00f3 debido al destino del pa\u00eds y durante el siglo XIX Hait\u00ed se deterior\u00f3 econ\u00f3micamente, en parte debido al aislamiento. Con la decadencia del pa\u00eds, la Revoluci\u00f3n parec\u00eda m\u00e1s distante y la que era Revoluci\u00f3n impensable se convirti\u00f3 en un no evento. Hubo otros factores, entre ellos los temas ligados, como el racismo, la esclavitud y el colonialismo que a pesar de su importancia en la formaci\u00f3n de Occidente, ninguno se ha convertido en un tema central de la historiograf\u00eda de los pa\u00edses occidentales.<\/p>\n<p>El silencio tambi\u00e9n es reproducido en libros de texto dirigidos a las masas en todo el mundo, en los cuales se les ense\u00f1a a los lectores que el periodo de 1776 a 1843 es \u201cla era de las revoluciones\u201d, porque al mismo tiempo no se menciona la revoluci\u00f3n m\u00e1s radical de esa \u00e9poca (al menos pol\u00edticamente).<\/p>\n<p>El silencio persiste a pesar de que los brit\u00e1nicos perdieron m\u00e1s de 50 mil hombres en su intervenci\u00f3n en la Isla (m\u00e1s que en Waterloo). Eric Hobsbawn, uno de los mejores analistas del periodo, se las arregl\u00f3 para escribir un libro titulado La era de las revoluciones, en el que apenas aparece la Revoluci\u00f3n haitiana y esto nos indica que a veces los silencios hist\u00f3ricos no reproducen directamente las posiciones pol\u00edticas de los historiadores porque lo que vemos es el poder archiv\u00edstico, que es el poder de definir lo que es y no es un objeto serio de investigaci\u00f3n y digno de mencionarse.<\/p>\n<p>Francia es el pa\u00eds occidental m\u00e1s involucrado en la Revoluci\u00f3n haitiana, al igual que los brit\u00e1nicos perdieron m\u00e1s hombres ah\u00ed que en Waterloo y con la isla perdieron su colonia m\u00e1s valiosa, pero nada de esto es mencionado en la historiograf\u00eda francesa de manera positiva o negativa: s\u00f3lo hay capas de silencio.<\/p>\n<p>El silencio empieza desde la Francia revolucionaria, a pesar de ser Hait\u00ed la colonia m\u00e1s valiosa del mundo occidental y de que las cuestiones de racismo, esclavitud y colonialismo eran consideradas como importantes, apenas fueron discutidas en las asambleas revolucionarias.<\/p>\n<p>La Francia de la Revoluci\u00f3n y la administraci\u00f3n colonial dejaron registros p\u00fablicos y privados. De manera que el poco inter\u00e9s de la historiograf\u00eda francesa por la cuesti\u00f3n colonial, la Revoluci\u00f3n haitiana y la esclavitud no es debido a la falta de datos, ni siquiera el centenario de la abolici\u00f3n de la esclavitud en Francia en 1948, ni las celebraciones del bicentenario de la Revoluci\u00f3n francesa entre 1989-1991 rompieron el silencio con respecto a la Revoluci\u00f3n haitiana, la esclavitud o el colonialismo.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de influencias externas en la Revoluci\u00f3n haitiana nos da un buen ejemplo del poder archiv\u00edstico, no porque las influencias sean imposibles, sino por la manera en que los historiadores tratan la evidencia acerca de la din\u00e1mica interna de la Revoluci\u00f3n y est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a aceptar que los esclavos estaban influenciados por mulatos y blancos (con los que ten\u00edan poco contacto) a que los mismos esclavos convencieron a otros esclavos.<\/p>\n<p>Los historiadores tampoco ven la evidencia de que los esclavos ten\u00edan su propio programa y que en las primeras negociaciones lo que los l\u00edderes demandaban era el derecho a trabajar tres d\u00edas a la semana en sus propios cultivos y la eliminaci\u00f3n del l\u00e1tigo; eran demandas de esclavos (no demandas de jacobinos o alg\u00fan otro grupo) con un toque campesino, por eso fue ignorado, trivializado y silenciado.<\/p>\n<p>Otros autores se alejan de la palabra revoluci\u00f3n y utilizan conceptos como \u201cinsurgentes, rebeldes, bandas, insurrecci\u00f3n\u201d, detr\u00e1s de todo esto est\u00e1 la imposibilidad de considerar a los antiguos esclavos como los principales actores de los eventos en los que participaron.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os sesenta ha surgido un contradiscurso alimentado por una parte con la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica de Hait\u00ed y por la otra con la producci\u00f3n no haitiana. La tendencia de los haitianos ha sido la de responder al racismo con un discurso \u00e9pico y politizado de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por su parte, la historiograf\u00eda for\u00e1nea, a pesar de su sofisticaci\u00f3n, riqueza emp\u00edrica, vocabulario y marco te\u00f3rico, nos recuerda el siglo XVIII, aunque los motivos pol\u00edticos conscientes no sean los mismos, a fin de cuentas el silenciamiento no requiere una conspiraci\u00f3n, ni siquiera un consenso pol\u00edtico porque sus ra\u00edces son estructurales. A pesar del tiempo que ha pasado, la estructura narrativa de Occidente no ha roto con el orden ontol\u00f3gico del Renacimiento y este ejercicio del poder es m\u00e1s importante que las filiaciones conservadoras o liberales de los involucrados.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n es la relaci\u00f3n entre lo que el autor llama historicidad 1 e historicidad 2, es decir, entre lo que pas\u00f3 y lo que se dice que pas\u00f3, el silenciamiento de la Revoluci\u00f3n haitiana es s\u00f3lo un cap\u00edtulo dentro de una narrativa de dominaci\u00f3n global, es parte de la historia de occidente, y va a persistir hasta que la historia no sea contada desde una perspectiva diferente a la occidental.<\/p>\n<p><strong>Comentarios finales <\/strong><\/p>\n<p>El tema de la Revoluci\u00f3n haitiana es un tema actual y Hait\u00ed es el pa\u00eds m\u00e1s pobre de lo que llamamos Am\u00e9rica Latina; una parte de la culpa de su atraso, como se\u00f1ala el autor, se debe al no reconocimiento diplom\u00e1tico de las potencias del siglo XIX y otra parte se debe a las \u201creparaciones\u201d o \u201cindemnizaciones\u201d. Los pagos que tuvo que hacer Hait\u00ed para compensar a los due\u00f1os franceses de plantaciones y esclavos que se terminaron de pagar a mediados del siglo XX, una tercera parte se debe a m\u00faltiples intervenciones de potencias como EUA en los asuntos haitianos y tambi\u00e9n en errores de las mismas elites. Haiti fue castigado por Occidente por hacer una revoluci\u00f3n y es en este contexto que debemos juzgar al pa\u00eds m\u00e1s pobre de Am\u00e9rica Latina, el primero en hacer una revoluci\u00f3n de independencia\u2026 la m\u00e1s radical de su \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: hlazcano57@gmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>1. Trouillot, Michel-Rolph (1995). Silencing The Past (power and the production of history) Beacon Press. Boston Mass.<\/p>\n<p>2. Sala-Molins, Louis (1992). Mis\u00e8re des lumi\u00e8res. Sous la raison,l\u2019outrage. Paris. Robert Laffont.<\/p>\n<p>3. Bordieu, Pierre (1980). Le sense pratique. Paris. Minuit.<\/p>\n<p>4. Sala-Molins, Louis (1992). Le code noir ou le calvarie de Canaan. PUF. Paris.<\/p>\n<p>5. Blangilly. Archives Parlamentaires, vol. 35. Paris. L\u2019imprimerie National. 1787-89.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 79, MAYO-JUNIO 2016 El objetivo de este trabajo es mostrar la historia de la Revoluci\u00f3n haitiana de Independencia desde una perspectiva diferente a la dominante occidental (euroc\u00e9ntrica), a partir de la interpretaci\u00f3n del cap\u00edtulo \u201cUna historia impensable, la Revoluci\u00f3n haitiana como un no evento\u201d, que forma parte del libro Silenciando [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5777,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-5775","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-linea-del-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5775"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5907,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5775\/revisions\/5907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}