{"id":5662,"date":"2016-05-09T16:59:55","date_gmt":"2016-05-09T21:59:55","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5662"},"modified":"2016-05-13T14:15:39","modified_gmt":"2016-05-13T19:15:39","slug":"la-desalmada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5662","title":{"rendered":"La desalmada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5663\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada.jpg\" alt=\"la_desalmada\" width=\"886\" height=\"541\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada-300x183.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada-768x469.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">EDUARDO ESTRADA LOYO*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 78, MARZO-ABRIL 2016<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 al laboratorio y la mir\u00f3 de espalda, jam\u00e1s se imagin\u00f3 que aquella mujer llegar\u00eda a ser due\u00f1a de sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cSe solicita asistente de investigaci\u00f3n, informes en la Coordinaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n, Centro de Desarrollo Tecnol\u00f3gico y de Estudios Avanzados\u201d, rezaba el anuncio, en el que solicitaba una asistente para que le ayudara a monitorear sus experimentos gen\u00e9ticos, pegado en la puerta principal del Centro de Desarrollo Tecnol\u00f3gico y de Estudios Avanzados (CDTEA), lugar donde \u00e9l trabajaba como investigador en jefe del \u00e1rea de biotecnolog\u00eda, requiriendo de un ayudante, dio resultado. Cuando su secretaria le inform\u00f3 que la doctora Elvia Romano Garza lo esperaba para solicitar el puesto acudi\u00f3 presuroso para atenderla. En realidad, no esperaba mucho de esa entrevista porque pensaba que contratar a la primera persona que se le presentara no era una actitud muy \u201ccient\u00edfica\u201d que digamos.<\/p>\n<p>Elvia observaba el equipo mientras con una mano ajustaba su escotada blusa. Volte\u00f3 la cabeza intempestivamente en un movimiento de p\u00e1jaro y mir\u00f3 fijamente al doctor, quien sinti\u00f3 que lo desnudaba con la mirada.<\/p>\n<p>No era una sensaci\u00f3n er\u00f3tica sino de evidencia \u00edntima la que Gonzalo percibi\u00f3, aunque no pod\u00eda negar que sus hormonas se alborotaron poniendo en guardia al macho primigenio que habita en cualquier hombre. Era una lucha repentina que se desat\u00f3 entre sus dos naturalezas; la humana y la animal.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas, c\u00f3mo est\u00e1, ojal\u00e1 no lleve mucho tiempo esperando\u2013, le dijo queriendo romper el hielo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hola, doctor Moreno! c\u00f3mo est\u00e1. No llevo mucho\u2013. Elvia sonr\u00eda al decir estas palabras, pero antes de terminar la frase su boca se cerr\u00f3 de forma repentina y la expresi\u00f3n de su rostro se endureci\u00f3 de tal forma que parec\u00eda fulminarlo con la mirada. Algo hab\u00eda en esa mujer que lo atra\u00eda al mismo tiempo que le hac\u00eda sonar las alarmas sin alcanzar a comprender qu\u00e9, sumi\u00e9ndolo en una confusi\u00f3n instant\u00e1nea.<\/p>\n<p>\u2014Me dice mi secretaria que est\u00e1 interesada en cubrir el puesto de asistente, si\u00e9ntese, por favor.<\/p>\n<p>Elvia se sent\u00f3 en la silla que quedaba frente al escritorio, mientras Gonzalo ocupaba su sitio. Ella volvi\u00f3 a\u00a0ajustar su escote y Gonzalo volvi\u00f3 a sentir el llamado de la selva, pero en este caso su sensaci\u00f3n iba acompa\u00f1ada de un sentimiento de culpa por haber visto fugazmente los senos de la mujer, la cual, en una mirada pudorosa, le hizo saber que se hab\u00eda dado cuenta de ello.<\/p>\n<p>El cuerpo de Elvia era de complexi\u00f3n regular, su piel de un color blanco deslumbrante y su cabeza, equilibrada y arm\u00f3nica, contrastaba con una nariz recta la cual parec\u00eda haber sido tallada a mano, al igual que su cuello, por lo que su perfil refozaba esta impresi\u00f3n. El rostro transmit\u00eda cierta frialdad y una vez afectado por alguna emoci\u00f3n, \u00e9sta se expresaba de manera abrupta. Por otro lado, su persona proyectaba una fuerte atracci\u00f3n de tal forma que uno desear\u00eda no desprenderse, ni un instante, de su presencia. Su profunda mirada, a la vez que calculadora, fulguraba en unos ojos azul cielo que transmit\u00edan, al mismo tiempo, una sensaci\u00f3n de vacuidad e indiferencia.<\/p>\n<p>Una vez contratada, Elvia empez\u00f3 a trabajar de manera eficiente. La tarea que le asignaron consist\u00eda en monitorear cultivos bacterianos con el fin de identificar microorganismos como vectores de ADN en el proceso de clonaci\u00f3n molecular.<\/p>\n<p>A pesar de que las puertas del laboratorio abr\u00edan desde las nueve de la ma\u00f1ana, ella llegaba a las siete. Sin distraerse en terminar de arreglarse, algo que usualmente hacen las mujeres, entraba directamente al \u00e1rea de cultivos. Con rapidez manipulaba agares, preparaba muestras y ordenaba el \u00e1rea. Su cuerpo que poco a poco tomaba molde, pero de curvas bien pronunciadas agitaba probetas, manipulaba matraces y encend\u00eda centrifugas. Realizaba estas acciones con una eficiencia que daba la impresi\u00f3n de que sus movimientos eran ideados para el m\u00e1ximo rendimiento en el espacio y el tiempo.<\/p>\n<p>El proyecto de investigaci\u00f3n del doctor Gonzalo Moreno Trevi\u00f1o era parte de otro mayor de una red virtual de investigadores con sedes en diversas partes del mundo, quienes, a trav\u00e9s de procesos relacionados con la bioingenier\u00eda, investigaban posibles vectores como mensajeros de cromosomas para ser insertados en mol\u00e9culas ajenas al organismo donador con el fin de agregarles caracter\u00edsticas que no tienen. Supuestamente, el fin \u00faltimo de estos experimentos era lograr organismos mutantes con propiedades terap\u00e9uticas y comerciales. Aunque el verdadero objetivo, no manifestado abiertamente, era crear seres humanos con caracter\u00edsticas fuera de serie.<\/p>\n<p>Cierta ma\u00f1ana, mientras preparaban los cultivos bacterianos y Elvia levantaba registros de las muestras del d\u00eda anterior, Gonzalo tom\u00f3 conciencia de la enorme atracci\u00f3n que sent\u00eda por ella. No era s\u00f3lo el llamado de la selva, era algo m\u00e1s profundo y con un enorme suspiro se dio cuenta de que estaba enamorado. A pesar de que Gonzalo era casado y ten\u00eda una familia formada por dos hijos adolescentes y su esposa Mayra, con la que llevaba casado veintitr\u00e9s a\u00f1os, durante ese tiempo tuvo alguna\u00a0que otra aventura extramarital, todo pasajero, nada que hubiera puesto en riesgo su sensaci\u00f3n de estar \u201cfelizmente casado\u201d. Sin embargo, \u00e9l sent\u00eda que con el tiempo la relaci\u00f3n con su esposa se hab\u00eda anquilosado dado que hab\u00eda perdido la frescura de otros tiempos y el amor se hab\u00eda transformado en costumbre. No hab\u00eda sido culpa de ella o de \u00e9l, s\u00f3lo que, pensaba Gonzalo, se hab\u00edan casado muy j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Profundamente enamorado de Elvia, \u00e9se era su sentir y se sorprendi\u00f3 al darse cuenta de que d\u00eda y noche s\u00f3lo pensaba en ella. Prevalec\u00edan su imagen y su voz en su memoria. Se sent\u00eda en una nube cargada de deseos y anhelos rec\u00f3nditos que le arrancaban profundos suspiros mientras el gris de sus d\u00edas de anta\u00f1o se fue transformado en rosa. Pero ella no se dio por aludida a pesar de que Gonzalo, contra su costumbre, le sonre\u00eda cada vez que la ve\u00eda o hablaba con ella. Una ma\u00f1ana la quiso sorprender con un regalo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5664\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_color.jpg\" alt=\"la_desalmada_color\" width=\"886\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_color.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_color-300x169.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_color-768x433.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_color-384x217.jpg 384w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p>Con un optimismo infundado, esa ma\u00f1ana lleg\u00f3 al laboratorio muy temprano y con una cajita de chocolates finos. Elvia no hab\u00eda llegado. Se distrajo ordenado un poco el \u00e1rea del laboratorio mientras la esperaba. Cuando ella hizo su aparici\u00f3n, el coraz\u00f3n de Gonzalo comenz\u00f3 a latir tan fuerte que casi se le sal\u00eda del pecho y se puso nervioso. Elvia lo salud\u00f3 fr\u00edamente dirigi\u00e9ndose a donde se encontraba el espectrofot\u00f3metro de medici\u00f3n de color y r\u00e1pidamente comenz\u00f3 a calibrarlo. Gonzalo se qued\u00f3 boquiabierto, contemplando la eficiencia con que Elvia ejecutaba los trabajos al mismo tiempo que su rostro se mostraba inexpresivo e imp\u00e1vido, dando la apariencia de una gran concentraci\u00f3n en la tarea ejecutada. Para \u00e9l, en ese momento, Elvia se transfiguraba en la mujer perfecta, cuya profunda inteligencia, acrecentada por su belleza, ser\u00edan los atributos que gozar\u00eda quien la pudiera obtener como mujer, el afortunado que se casar\u00eda con ella. Entonces su fantas\u00eda de amor se desbordaba y se imaginaba casado con ella viviendo un eterno idilio de entrega y pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda algo en Elvia. Algo fuera de todo el primor que proyecta el alma de todo enamorado en su objeto deseado, haci\u00e9ndole ver \u00e1ngeles donde quiz\u00e1 habr\u00eda demonios y escuchando campanitas celestiales, algo que no encajaba en el todo de su persona.<\/p>\n<p>Era su frialdad, la cual se manifestaba en un trato totalmente distante. Usando las palabras correctas y con una econom\u00eda en el habla que, sin embargo, no dejaba de ser elocuente y precisa. Lo mismo en cuanto a su\u00a0expresi\u00f3n corporal puesto que sus movimientos denotaban cierta rigidez cuya causa Gonzalo no lograba discernir pero que, a su parecer, le restaba armon\u00eda a un cuerpo tan bien proporcionado como el de Elvia.<\/p>\n<p>La frialdad de Elvia tambi\u00e9n se daba al momento de tratar a sus semejantes: siempre hablando de usted marcaba su distancia, aunque mirando a su interlocutor fijamente a los ojos al mismo tiempo que reduc\u00eda sus contactos con el otro a lo m\u00e1s indispensable.<\/p>\n<p>Seis meses despu\u00e9s del arribo de Elvia al laboratorio, Gonzalo recibi\u00f3 un correo electr\u00f3nico en el que la Red Mexicana de Investigadores en Inteligencia Artificial y Rob\u00f3tica le informaba sobre el proyecto <em>Human<\/em>. \u201cEl proyecto <em>Human<\/em> es un esfuerzo cient\u00edfico, interdisciplinario, conformado por ingenieros, programadores, dise\u00f1adores, ergonomistas, bi\u00f3logos, psic\u00f3logos, soci\u00f3- logos y artistas pl\u00e1sticos empe\u00f1ados en demostrar los posibles efectos positivos derivados de la interacci\u00f3n de las m\u00e1quinas inteligentes con el ser humano\u201d. El correo, firmado por el doctor Joel Strada Loyola tambi\u00e9n le informaba a Gonzalo que su instituci\u00f3n hab\u00eda sido designada para la realizaci\u00f3n de un experimento cient\u00edfico creado exprofeso para comprobar dicha hip\u00f3tesis. Para finalizar, el doctor Strada le informaba a Gonzalo que pronto recibir\u00eda la visita de un comit\u00e9 evaluador para saber de los resultados.<\/p>\n<p>\u00bfEvaluar los resultados? \u00bfCu\u00e1les resultados? Si desde su punto de vista el experimento no hab\u00eda iniciado. \u00bfNo estar\u00eda equivocado el correo del doctor Strada? Quiz\u00e1 la visita era para evaluar la manera en que su instituci\u00f3n, el CDTEA, pudiera tambi\u00e9n participar en dicho experimento, pens\u00f3.<\/p>\n<p>Tres semanas antes de la visita del comit\u00e9 evaluador Gonzalo not\u00f3 que la conducta de Elvia hab\u00eda cambiado: ya no llegaba una hora antes a su trabajo y la otrora eficiencia con que se desempe\u00f1\u00f3 desde un principio se troc\u00f3 en retrasos de llegada y en equipos del laboratorio desconfigurados o de plano descompuestos. M\u00e1s a\u00fan, su cuerpo empez\u00f3 a despedir un tenue aroma a resequedad, y sus movimientos se tornaron un tanto lentos. Gonzalo se preocup\u00f3 al ver c\u00f3mo se deterioraban sus facultades f\u00edsicas y mentales y un d\u00eda, arm\u00e1ndose de valor, dado que ella se hab\u00eda propuesto en levantar una barrera psicol\u00f3gica entre ambos, lo cual hab\u00eda producido en Gonzalo tremendos sinsabores y por tal motivo \u00e9l hab\u00eda dejado de dirigirle la palabra, salvo para lo m\u00e1s indispensable, le pregunt\u00f3 que si estaba enferma.<\/p>\n<p>Elvia no le contest\u00f3. Se le qued\u00f3 viendo fijamente a los ojos y pas\u00f3 a darle un informe pormenorizado de sus actividades de ese d\u00eda. Era un reporte en el que no faltaron ni puntos ni comas con una informaci\u00f3n muy precisa de los algoritmos que cre\u00f3 para reprogramar la centrifugadora y de las variables independientes que a\u00fan no hab\u00edan sido identificadas por los programas utilizados en los protocolos de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por fin lleg\u00f3 el d\u00eda en que los investigadores de la Red Mexicana de Investigadores hicieron su presencia en el CDTEA. Gonzalo los recibi\u00f3 con una mezcla de curiosidad y de ansiedad generada por la incertidumbre. Los hizo pasar a la sala de usos m\u00faltiples y ah\u00ed, en una ancha mesa de grandes proporciones, el doctor Strada realiz\u00f3 las presentaciones de rigor. Al doctor Strada lo acompa\u00f1aban el doctor Andreas Reich, especialista en sem\u00e1ntica y psicolinguistica, el f\u00edsico nuclear Rodolfo P\u00e9rez Bilbao, cuya especialidad era la mec\u00e1nica psicotr\u00f3nica y el bi\u00f3logo mexicano Augusto Raffles Lozano, especialista en bioinform\u00e1tica e inteligencia artificial.<\/p>\n<p>Como le adelant\u00e9 en mi correo, doctor Moreno, mi instituci\u00f3n, a trav\u00e9s de un convenio firmado por la Universidad de Tur\u00edn y de la Universidad Aut\u00f3noma del Noreste de M\u00e9xico, me han designado, junto con mis colegas investigadores, para realizar un experimento cient\u00edfico que servir\u00e1 para sentar las bases de la futura humanidad, con el cual seremos testigos del nacimiento de una nueva especie humana creada a trav\u00e9s de la biotecnolog\u00eda y la rob\u00f3tica. Para ello hemos dise\u00f1ado y creado en nuestros laboratorios de rob\u00f3tica avanzada un prototipo humanoide que servir\u00e1 para demostrarnos si ser\u00e1\u00a0posible esta revoluci\u00f3n tan esperada. Gonzalo Moreno se qued\u00f3 pensativo y mirando a todos los presentes en la sala les pregunt\u00f3: \u00bfY bien, en qu\u00e9 les podemos servir? Lo que queremos, primeramente, contest\u00f3 el doctor Strada, es que nos haga el favor de llamar a la doctora Elvia Romano Garza y as\u00ed poderle dar, de una manera m\u00e1s expl\u00edcita, la respuesta que solicita.<\/p>\n<p>Gonzalo mir\u00f3 su reloj para distraer su confusi\u00f3n y sin preguntar m\u00e1s cogi\u00f3 la extensi\u00f3n telef\u00f3nica que ah\u00ed hab\u00eda y le solicit\u00f3 a la doctora Romano su presencia en la sala.<\/p>\n<p>Al llegar Elvia salud\u00f3 a todos de una manera general y a diferencia de Gonzalo, que los hab\u00eda saludado de mano cuando llegaron, ella no lo hizo.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando el doctor Strada se levant\u00f3 de su asiento y sin mediar palabra se arroj\u00f3 intempestivamente sobre Elvia, la abraz\u00f3 por la espalda rode\u00e1ndole la cintura con ambas manos, y con sus dedos \u00edndices se la oprimi\u00f3 fuertemente. A Elvia, con su cara de esfinge, se le desplom\u00f3 el torso y se le cayeron los brazos, los cuales se quedaron moviendo en forma de p\u00e9ndulo. Doctor Gonzalo Moreno Trevi\u00f1o, dijo el doctor Strada, le presento a nuestro prototipo rob\u00f3tico, al mismo tiempo que le participo que el experimento sobre los efectos en el ser humano de su interacci\u00f3n con m\u00e1quinas inteligentes ha concluido. Ahora tenemos cientos de terabites de informaci\u00f3n que vamos a procesar durante los siguientes meses para medir dichas consecuencias.<\/p>\n<p>Muchas gracias, doctor Moreno, a usted y a su instituci\u00f3n por tan valiosa colaboraci\u00f3n y tengan la seguridad de que tan pronto tengamos las respuestas se las haremos llegar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5665\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_robot.jpg\" alt=\"la_desalmada_robot\" width=\"886\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_robot.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_robot-300x140.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/la_desalmada_robot-768x359.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: estradaloyo@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EDUARDO ESTRADA LOYO* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 78, MARZO-ABRIL 2016 Cuando lleg\u00f3 al laboratorio y la mir\u00f3 de espalda, jam\u00e1s se imagin\u00f3 que aquella mujer llegar\u00eda a ser due\u00f1a de sus sue\u00f1os. \u201cSe solicita asistente de investigaci\u00f3n, informes en la Coordinaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n, Centro de Desarrollo Tecnol\u00f3gico y de Estudios Avanzados\u201d, rezaba el anuncio, en el que solicitaba [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5663,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-5662","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imaginaria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5662"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5662\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5666,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5662\/revisions\/5666"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}