{"id":5633,"date":"2016-05-08T20:40:03","date_gmt":"2016-05-09T01:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5633"},"modified":"2016-05-13T14:15:39","modified_gmt":"2016-05-13T19:15:39","slug":"tres-edificios-en-el-altiplano-de-la-gran-plaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5633","title":{"rendered":"Tres edificios en el altiplano de la Gran Plaza"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5639\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/francisco_a_cardenas.png\" alt=\"francisco_a_cardenas\" width=\"240\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/francisco_a_cardenas.png 240w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/francisco_a_cardenas-195x300.png 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ARMANDO V. FLORES SALAZAR*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 78, MARZO-ABRIL 2016<\/p>\n<p>La celebrada \u201cUni\u00f3n y Progreso\u201d animada por la pol\u00edtica porfirista en el parteaguas de los siglos XIX y XX concluy\u00f3 con el estallido de la Revoluci\u00f3n Antireeleccionista alentada por Francisco I. Madero. La inestabilidad social que provoc\u00f3 se vio continuada con la Revoluci\u00f3n Constitucionalista de Venustiano Carranza y la inercia ampli\u00f3 sus efectos durante la tercera d\u00e9cada del siglo XX con otras revoluciones calificadas como de menor alcance \u2013de la Huerta, G\u00f3mez, Serrano y Escobar\u2013, ya bajo los gobiernos federales de los generales sonorenses \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y Plutarco El\u00edas Calles.<\/p>\n<p>En Nuevo Le\u00f3n, pese a su limitada actividad revolucionaria, la inestabilidad pol\u00edtica qued\u00f3 evidenciada en la inusual cantidad de autoridades gubernamentales de corta duraci\u00f3n en sus mandatos, pues tan s\u00f3lo en los a\u00f1os veinte operaron casi 30 gobernadores en sus distintas denominaciones de constitucionales, interinos, provisionales y en funciones. Otro tanto se puede decir de los alcaldes municipales, que por lo general operaban pol\u00edticamente en duplas o mancuernas con los gobernadores.<\/p>\n<p>En dicho periodo la econom\u00eda regional padeci\u00f3 las mismas dificultades que la econom\u00eda nacional, afectados los mercados internos por la inestabilidad antes aludida,\u00a0al igual que el mercado externo por los efectos y consecuencias que arrastr\u00f3 la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Sin embargo, promulgada la Constituci\u00f3n Federal de 1917, la propia del estado con la nueva orientaci\u00f3n sociopol\u00edtica y las caracter\u00edsticas distintivas del empresariado regiomontano reconocido ampliamente como tenaz, laborioso y ordenado, sirvi\u00f3 para dar comienzo a la recuperaci\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico temporalmente interrumpido.<\/p>\n<p>El primer gobierno estable y que rompe con el esquema de inseguridad fue el encabezado por el licenciado Aar\u00f3n S\u00e1enz Garza, quien ejerci\u00f3 completo el periodo constitucional de 1927-1931, para el que fue electo y el intento de continuar \u00e9ste con el subsecuente de Francisco A. C\u00e1rdenas Garza, que debiendo concluir en octubre de 1935, fue interrumpido en diciembre de 1933 por desavenencias pol\u00edticas con el general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, como candidato ya electo a la presidencia de la rep\u00fablica.<\/p>\n<p>A partir de tan apreciada estabilidad el paisaje urbano entra en un notorio cambio de desarrollo y progreso hacia la modernidad. Las angostas calles del centro de la\u00a0ciudad comienzan a ser ampliadas para comodidad de los automovilistas, como fue el caso de las avenidas Jos\u00e9 Mar\u00eda Morelos, Ignacio Zaragoza y Centroam\u00e9rica \u2013hoy Venustiano Carranza\u2013, mientras otras de ellas se mejoraron paviment\u00e1ndose con la nueva tecnolog\u00eda del concreto. Nuevos objetos arquitect\u00f3nicos documentan tambi\u00e9n este periodo: las escuelas monumentales, ocupando la manzana entera, inician su notoria presencia con primicias como la \u201cFern\u00e1ndez de Lizardi\u201d, la \u201cGarza Ayala\u201d y la \u201cde la Revoluci\u00f3n\u201d, as\u00ed tambi\u00e9n animan el fen\u00f3meno la Normal de Profesores \u201cMiguel F. Mart\u00ednez\u201d, la Escuela Industrial \u201c\u00c1lvaro Obreg\u00f3n\u201d, el edificio del Palacio Federal para concentrar en \u00e9l sus oficinas dispersas en mercados y reclusorios, el Hospital Civil \u201cJos\u00e9 Eleuterio Gonz\u00e1lez\u201d y la Universidad de Nuevo Le\u00f3n con sede en el ampliado edificio del \u201cColegio Civil\u201d, todas impulsadas por los gobiernos federal, estatal y municipal.<\/p>\n<p>Como reacci\u00f3n entusiasta al esp\u00edritu del tiempo, la iniciativa privada respondi\u00f3 aparejando el esfuerzo y por su cuenta estableci\u00f3 en el paisaje urbano el Hospital \u201cJos\u00e9 A. Muguerza\u201d, los \u201cApartamentos Regina\u201d, el edificio de los seguros \u201cLa Nacional\u201d, la F\u00e1brica de Focos, el Mercado del Norte y sobreviviendo en el museo de la Gran Plaza, el Hotel Monterrey, el C\u00edrculo Mercantil Mutualista y, levantado poco tiempo despu\u00e9s, como edificio propio para oficinas y departamentos administrativos\u00a0de la Fundidora Monterrey, el Condominio Acero. De estos \u00faltimos tres edificios mencionados, por su valor documental y relevante posici\u00f3n como parte del Museo de Arquitectura de la Gran Plaza, ampliamos las particularidades que los distinguen.<\/p>\n<p><strong>El Hotel Monterrey <\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas M. Montemayor (1884-1963), como algunos otros originarios de Zuazua, Nuevo Le\u00f3n, dej\u00f3 su pueblo natal antes de terminar los estudios primarios para trasladarse a Monterrey en busca de mejores oportunidades. Se inici\u00f3 como ayudante en un negocio de curtidur\u00eda en el barrio Matehualita de la colonia Sarabia para concluir sus estudios primarios y asistir a una academia comercial. Sus conocimientos y habilidades comerciales en el ramo de la peleter\u00eda lo colocaron como un destacado empresario. Su incursi\u00f3n en el Ayuntamiento de Monterrey como regidor en 1910 y como s\u00edndico en 1911 marc\u00f3 su consolidaci\u00f3n como comerciante y empresario en la localidad. Como colof\u00f3n de lo anterior presidi\u00f3 la C\u00e1mara de Comercio en 1926.<\/p>\n<p>Cuando el gobierno del licenciado Aar\u00f3n S\u00e1enz program\u00f3 la ampliaci\u00f3n de las calles de Morelos en 1929 y de Zaragoza en 1930, se nombr\u00f3 al se\u00f1or Montemayor a presidir el comit\u00e9 para llevar a buen fin tales proyectos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5638\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/hotel_monterrey.png\" alt=\"hotel_monterrey\" width=\"878\" height=\"555\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/hotel_monterrey.png 878w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/hotel_monterrey-300x190.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/hotel_monterrey-768x485.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 878px) 100vw, 878px\" \/><\/p>\n<p>Siendo \u00e9l, el propietario del predio en la esquina sur poniente de ambas calles, lo conmin\u00f3 a predicar con el ejemplo. Por mucho tiempo oper\u00f3 ah\u00ed la tienda departamental \u201cEl Puerto de Veracruz\u201d y teniendo en frente el edificio del Banco Mercantil con oficinas en renta, el arquitecto Eduardo Belden le dise\u00f1\u00f3 un edificio de cinco pisos y una torre mirador, hexagonal, con dos m\u00e1s, para arrendar a comerciantes en planta baja y despachos de oficina en los pisos superiores.<\/p>\n<p>La obra se inici\u00f3 en 1931 contratada con la empresa Fomento y Urbanizaci\u00f3n S. A. (FyUSA). Por testimonio del ingeniero Luis Montemayor \u2013su nieto\u2013, (1) sabemos que estando la construcci\u00f3n en proceso y por recomendaciones del licenciado Aar\u00f3n S\u00e1enz se comenz\u00f3 su adecuaci\u00f3n \u2013a partir del tercer piso\u2013 para uso de hotel.<\/p>\n<p>El edificio de estructura met\u00e1lica, formas austeras y coronado con reminiscencias historicistas, entr\u00f3 en funciones como \u201cHotel Monterrey\u201d en 1936. A partir de 1959 se cerr\u00f3 al p\u00fablico para adecuarlo a las necesidades funcionales del tiempo, volviendo de nuevo a su uso com\u00fan de hotel en 1966. Nuevamente en 1972, el edificio fue intervenido para ampliar al doble su capacidad de hospedaje, adicion\u00e1ndole cuatro pisos m\u00e1s y alcanzando una capacidad de 191 habitaciones. En dicha ampliaci\u00f3n, aunque respetando en t\u00e9rminos generales la personalidad o estilo original del edificio, se alteraron y eliminaron unidades, elementos y sistemas, alterando su valor documental. Un ejemplo notorio de ello fueron la eliminaci\u00f3n de la torre mirador como el remate o coronamiento de los elementos verticales que lo particularizaban, as\u00ed como el aparejo is\u00f3domo de la siller\u00eda simulada de los primeros cuatro pisos, que desaparece en los siguientes cuatro, poco perceptible a simple vista por la igualdad del color y tono en los recubrimientos.<\/p>\n<p>Como resultado, despu\u00e9s de variadas intervenciones a la obra original, se nos presenta un poliedro irregular compuesto con un primer nivel coronado por marquesina corrida y sobre \u00e9ste un prisma cuadrangular compuesto de ocho niveles acusados horizontalmente por los vanos de las ventanas. Los elementos verticales de apariencia p\u00e9trea suplantan la estructura met\u00e1lica oculta por requerimientos de estilo. Las dos caras o fachadas a la calle, separadas y unidas por el ochavo, fortalecen la tendencia modernista de su apariencia y a la vez contrastan dr\u00e1sticamente con el descuido de las caras perpendiculares o de ubicaci\u00f3n interior. Le sobreviven en sus fachadas callejeras, en los extremos verticales y a la altura del cuarto piso de habitaciones, como reminiscencia de su pasado, dos l\u00edneas verticalizadas de azulejos a manera de pinjantes. El edificio documenta t\u00e9cnicas constructivas avanzadas, notoria sumisi\u00f3n a las normas estil\u00edsticas o de la moda en turno y, a nuestros d\u00edas, testimonia usos y costumbres de la sociedad a trav\u00e9s del tiempo.<\/p>\n<p><strong>El C\u00edrculo Mercantil Mutualista <\/strong><\/p>\n<p>La mutualidad o mutualismo como asociaci\u00f3n de personas que velan por los intereses de s\u00ed mismos como grupo surge a mediados del siglo XVIII en Inglaterra, pasa por la din\u00e1mica cultural a Francia y por la misma ruta llega a M\u00e9xico a mediados del siglo XIX.<\/p>\n<p>El desarrollo del comercio a finales del siglo XIX en Monterrey, la formaci\u00f3n de gremios especializados y la fundaci\u00f3n de organismos y clubes para las relaciones sociales de los agremiados conllevan a empleados del comercio de la ciudad a fundar en 1901 un c\u00edrculo mercantil de mutuos o mutualistas.<\/p>\n<p>La ceremonia de fundaci\u00f3n del C\u00edrculo Mercantil de Monterrey, A. C., con 46 socios, se llev\u00f3 a cabo el 1 de junio de 1901 en el Teatro Ju\u00e1rez, resultando su primer presidente el se\u00f1or Manuel E. G\u00f3mez, prominente minero e interventor bancario. Las reuniones gremiales se llevaron a cabo en domicilios itinerantes hasta le presidencia de don Fernando Zambrano (1907-1911) en que se establecen en su primer domicilio propio en la calle de Matamoros 311 Oriente. La casona, o Casa del Mutualismo, fue habilitada con alberca techada, gimnasio de atletismo, pista de carreras, sal\u00f3n de billar y boliche, sala de juntas, biblioteca y una terraza para fiestas y convivencias sociales. Con este logro qued\u00f3 afianzado el principio de \u201cmente sana en cuerpo sano\u201d como base del perfil social de los mutualistas regiomontanos, adoptando como lema: \u201cFraternidad, Uni\u00f3n y Adelanto\u201d, y como valores: orientar a la juventud, proteger el hogar y servir a la patria.<\/p>\n<p>Tomaron como s\u00edmbolo de su mutualidad a la cruz de los legendarios Caballeros de Malta, (2) por la direcci\u00f3n centr\u00edpeta de las fuerzas impl\u00edcitas en su graf\u00eda, visualizando en ella la semejanza de las bases y el principio rector de su proyecto social en ciernes. Un factor coadyuvante de la elecci\u00f3n de la Cruz de Malta \u2013cuatro tri\u00e1ngulos en forma de uves unidos en sus v\u00e9rtices\u2013 como imagen corporativa fue tanto por haber sido fundada por comerciantes la Orden de San Juan de Jerusal\u00e9n como por su uso ordinario entre los Caballeros de Col\u00f3n y en las sociedades mas\u00f3nicas de la entidad.<\/p>\n<p>Con las relaciones comerciales y pol\u00edticas de sus directivos y agremiados fue posible la adquisici\u00f3n de gran parte del predio bald\u00edo y nacionalizado del exconvento de los frailes franciscanos y posteriormente, en 1931, dar inicio a la construcci\u00f3n de un ambicioso edificio, dise\u00f1ado dentro de los lineamientos del estilo colonial californiano, mismo que se le encarg\u00f3 a la empresa FyUSA, y llevado a cabo bajo la supervisi\u00f3n de Juan Garza Laf\u00f3n.<\/p>\n<p>La ceremonia inaugural del espl\u00e9ndido edificio se llev\u00f3 a cabo en septiembre de 1933 y estuvo a cargo de don Manuel L. Barrag\u00e1n, su vicepresidente, cubriendo la ausencia del presidente don Rodrigo G\u00f3mez. De 1937 a 1966 oper\u00f3 en el edificio la pr\u00f3spera Compa\u00f1\u00eda de Seguros del C\u00edrculo Mercantil Mutualista, S. A., periodo en el que el edificio alcanza su plenitud formal, funcional, est\u00e9tica y su m\u00e1s alta proyecci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La ampliaci\u00f3n de la calle Ocampo en 1969 le hizo perder gran parte de su predio y cuerpo construido, terrazas, jardines y toda su fachada original al norte, sustituida por una barda con vanos tapiados y un port\u00f3n de servicio. Con la construcci\u00f3n en 1990 del Edificio Kalos, su vecino inmediato al sur, al tomar \u00e9ste posesi\u00f3n de la calle Guillermo Prieto como parte de s\u00ed, empared\u00f3 sus fachadas sur y poniente.<\/p>\n<p>La sistem\u00e1tica reducci\u00f3n del proyecto original ha seguido pues la carencia de estacionamiento propio conllev\u00f3 a la directiva en 2006 a construir sobre el \u00e1rea de albercas, patios y jardines a cielo abierto, las rampas vehiculares y tres niveles de estacionamiento sobre pilotes \u2013segundo, tercer piso y azotea\u2013, techando lo que qued\u00f3 de patio y perdiendo el \u00faltimo reducto del conjunto con ventilaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n a cielo abierto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5637\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/m_ocampo.png\" alt=\"m_ocampo\" width=\"876\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/m_ocampo.png 876w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/m_ocampo-300x158.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/m_ocampo-768x405.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 876px) 100vw, 876px\" \/><\/p>\n<p>Al igual que las escuelas monumentales de la ciudad, reci\u00e9n construidas, el edificio del C\u00edrculo Mercantil Mutualista ocup\u00f3 toda la manzana, \u00e9sta circundada por las calles de Zaragoza, Ocampo y Guillermo Prieto. Organizados por los lineamientos del estilo colonial californiano, el conjunto de formas aut\u00f3nomas y agrupadas permiten apreciar las distintas funciones de salones, gimnasios, oficinas, canchas, patios y jardines congregados alrededor de un gran vest\u00edbulo octogonal que adem\u00e1s de integrar el acceso principal, permite la circulaci\u00f3n fluida a todos los departamentos a \u00e9l integrados.<\/p>\n<p>Dan fascinaci\u00f3n el vest\u00edbulo por su generosidad espacial, la alta calidad de sus materiales de construcci\u00f3n, la amplitud planim\u00e9trica y volum\u00e9trica de sus gimnasios y salones de reuni\u00f3n social, la funcionalidad de ba\u00f1os y vestidores diferenciados en g\u00e9nero y edades y la generosa \u00e1rea de albercas para los deportes acu\u00e1ticos. Determinados por las reglas del estilo congregante desfilan en armon\u00eda formas, colores, materiales, t\u00e9cnicas constructivas, recubrimientos, herrer\u00eda, carpinter\u00eda y mobiliario. La Cruz de Malta como imagen institucional salta a la vista en distintos formatos y t\u00e9cnicas de presentaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n asombra la modernidad tecnol\u00f3gica del concreto armado y los grandes claros salvados por las estructuras met\u00e1licas, como la modernidad oculta tras el disfraz de lo artesanal, siempre sumisa a la fidelidad estil\u00edstica.<\/p>\n<p>El edificio registra en s\u00ed mismo los aciertos y desaciertos en \u00e9l practicados por sus usuarios a trav\u00e9s del tiempo en ampliaciones, agregados, alteraciones, amputaciones, modificaciones funcionales, mantenimientos deficientes, incumplimientos administrativos y junto a ello, conviviendo en armon\u00eda, todo lo que le da valor como objeto documental del devenir de sus diferentes usuarios en el tiempo.<\/p>\n<p><strong>El Condominio Acero Monterrey <\/strong><\/p>\n<p>En diciembre de 1955 qued\u00f3 aprobada por el Congreso del Estado de Nuevo Le\u00f3n la Ley de R\u00e9gimen de Propiedad en Condominio, misma que tuvo por objeto regular el r\u00e9gimen de propiedad en condominio en sus formas: vertical, horizontal y mixta. Con ella apareci\u00f3 el t\u00e9rmino \u201ccond\u00f3mino\u201d para designar a la persona f\u00edsica o moral como propietaria de una o m\u00e1s porciones de un consorcio con derecho de uso tanto privado de la unidad asignada como la copropiedad de bienes de uso com\u00fan. Con este recurso se coadyuv\u00f3 a la verticalizaci\u00f3n del paisaje urbano y a la nomenclatura de condominio para los edificios bajo ese r\u00e9gimen. Uno de los primeros productos de esta modalidad es el Condominio Acero Monterrey.<\/p>\n<p>El inicio del proyecto del edificio surge como idea general comentada por don Manuel L. Barrag\u00e1n, quien como consejero y funcionario de la Fundidora Monterrey propuso en diferentes foros la conveniencia de levantar en la ciudad un edificio alto, construido con materiales modernos como el concreto, acero y vidrio por ser distintivos de la ciudad industrial.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5636\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero_mty.png\" alt=\"condominio_acero_mty\" width=\"431\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero_mty.png 431w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero_mty-235x300.png 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 431px) 100vw, 431px\" \/><\/p>\n<p>El proyecto y la ubicaci\u00f3n fueron desarrollados por el arquitecto Ram\u00f3n Lamadrid con las asesor\u00edas del arquitecto Eduardo Belden, director de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n, y del despacho del arquitecto capitalino Mario Pani, propuesto para su edificaci\u00f3n al Banco Popular de Edificaciones y Ahorros, S. A., filial de la Fundidora Monterrey.<\/p>\n<p>Ya resueltos los distintos requerimientos del proceso creativo y ejecutivo fue asentado en un predio de media manzana frente a la Plaza Zaragoza, entre las calles de Hidalgo y Ocampo, se dio inicio a su construcci\u00f3n en mayo de 1957 y fue concluido en noviembre de 1959. El edificio con 22 pisos y 87 metros de altura se constituye con dos s\u00f3tanos de estacionamiento, tres niveles comerciales, un club social con mirador urbano, 16 pisos para alojar 300 oficinas y un pent-house con mirador panor\u00e1mico como remate superior. En la ceremonia de inauguraci\u00f3n don Manuel L. Barrag\u00e1n, como director\u00a0general del Banco Popular \u2013su promotor\u2013 expres\u00f3, entre otras ideas: \u00abEsta obra materializa en hierro, vidrio, acero y cemento el esp\u00edritu rector del esfuerzo y el car\u00e1cter regiomontano\u00bb.<\/p>\n<p>El Condominio Acero Monterrey puede ser considerado un objeto escult\u00f3rico a partir del cuidado que se le prest\u00f3 al ornato o apariencia superficial de todas sus caras a la vista. Se asent\u00f3 en el lugar tomando en cuenta a sus vecinos m\u00e1s inmediatos como el antiguo Palacio Municipal y el C\u00edrculo Mercantil Mutualista pues su primer cuerpo, si bien es diferenciado en materiales de construcci\u00f3n y t\u00e9cnicas constructivas, armoniza con ellos en altura y masividad, as\u00ed como en el franco acceso en sus tres lados que invita a ser visitado. Se puede observar desde diferentes \u00e1ngulos al igual que las esculturas vecinas: el Miguel Hidalgo en la Plaza Hidalgo, la ecuestre del general Ignacio Zaragoza, el Faro del Comercio o las Musas de las Cuatro Estaciones en el quiosco dialogando entre s\u00ed y enriqueciendo el conjunto espacial. La unidad tem\u00e1tica y compositiva es la misma: dos cuerpos claramente diferenciados, uno masivo, pesado y horizontal en funci\u00f3n de base, y el otro, et\u00e9reo, ligero y verticalizado en funci\u00f3n de figura, aunque opuestos entre s\u00ed son tambi\u00e9n complementarios.<\/p>\n<p>En el Condominio Acero sorprende del cuerpo inicial el primer nivel acristalado que soporta los dos niveles superiores cerrados, volados en cantil\u00e9ver para realzar su masividad \u2013dando techo al peat\u00f3n\u2013 y revestidos con l\u00e1mina de aluminio troquelada para aumentar visualmente su pesadez. Del cuerpo que le prosigue sorprende la esbeltez y verticalidad del prisma, el acristalado de sus muros cortina y el ritmo alterno en forma y color organizados modularmente por la urdimbre de los perfiles de aluminio. A pesar de las alteraciones funcionales y de ornato en detrimento del proyecto original, su valor\u00a0cultural inalterable \u2013en conjunto con otros m\u00e1s\u2013 se debe al cierre y culminaci\u00f3n del ciclo de esfuerzos para instalar la modernidad arquitect\u00f3nica en la ciudad de Monterrey.<\/p>\n<p>A manera de conclusi\u00f3n Los tres edificios documentan el tiempo de la ciudad como proyecto humano y forman parte destacada de la marcha y logros en la modernizaci\u00f3n urbana impulsada desde el fen\u00f3meno de la industrializaci\u00f3n, realzan la aportaci\u00f3n de la iniciativa privada como coadyuvante en la construcci\u00f3n del desarrollo urbano y dibujan \u201cel esp\u00edritu rector del esfuerzo y el car\u00e1cter regiomontano\u201d como bien lo dijera el cronista de la ciudad.<\/p>\n<p>Y hoy por hoy forman parte del museo de arquitectura y escultura de la Gran Plaza para orgullo y satisfacci\u00f3n de los regiomontanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: armando.flores@uanl.mx<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1. Peri\u00f3dico El Norte, secci\u00f3n Sociales, p\u00e1gina 1, 30 de abril de 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2. La Cruz de Malta se conoce tambi\u00e9n como la cruz de ocho puntas u oct\u00e1gona \u2013por las ocho puntas en referencia a las bienaventuranzas\u2013 y se usa desde el siglo XII como insignia de la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusal\u00e9n. Su nombre de Cruz de Malta es a partir del siglo XVI cuando Carlos V dio en propiedad la isla \u2013 del archipi\u00e9lago malt\u00e9s en el Mediterr\u00e1neo al sur de Italia\u2013 a la Orden. Fue fundada en Jerusal\u00e9n en el siglo XI por comerciantes de Amalfi \u2013regi\u00f3n de Campania en Italia\u2013 con prop\u00f3sitos iniciales de ayuda hospitalaria a los soldados de las cruzadas. La cruz de Malta es tambi\u00e9n utilizada en la escritura funeraria para registrar el final de de la existencia del sujeto aludido.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5635\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero.png\" alt=\"condominio_acero\" width=\"875\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero.png 875w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero-300x104.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/condominio_acero-768x266.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 875px) 100vw, 875px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>ADENDA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Paseo de memorias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">DAVID ALEJANDRO PIC\u00d3N PEDRAZA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Soy joven, me considero regiomontano al cien por ciento y cre\u00eda conocer mi ciudad. Colaborar en este proyecto \u2013del Museo de Arquitectura y Escultura en la Gran Plaza\u2013 y adentrarme en una parte importante y estrat\u00e9gica del lugar en donde vivo me hizo saber que realmente no conozco por completo la misma ciudad en donde orgullosamente digo vivir, al menos no al punto de hondar en su historia, en el origen que hay dentro de los muros, de los grabados, espacios y conjuntos que conforman varios elementos, ya sea arquitect\u00f3nicos, urban\u00edsticos o de car\u00e1cter espacial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde antes, durante y hasta el d\u00eda de hoy en mi carrera como arquitecto siempre fue de mi total agrado e inter\u00e9s fotografiar los lugares por los que transito. Caminar y andar entre los edificios, capturarlos por medio de una lente y buscar el encuadre o el lado perfecto para la imagen me hizo darme cuenta de sus detalles en cada punto, de los relieves y distintos materiales con los que cada uno est\u00e1 construido, de la armon\u00eda que directa o indirectamente crean con sus alrededores y de c\u00f3mo a pesar de las diferencias de \u00e9pocas entre muchos de los edificios han llegado a formar un paisaje urbano impresionante, donde voltees a ver y realmente te pongas a observar llegas a darte cuenta de lo que existe a tu alrededor, de toda esa riqueza hist\u00f3rica que se ha ido plantando, que alguna vez fueron tierras sin conquistar y poco a poco el hombre fue construyendo lo que ahora conocemos como nuestro hogar. Plasmar en la fotograf\u00eda todo lo que se puede apreciar en persona tal vez pueda llegar a ser muy dif\u00edcil, pero el tratar de llegar a ese resultado fue muy divertido y enriquecedor para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo que me gusta descubrir en los lugares que visito es c\u00f3mo se percibe diferente al estar cerca que al alejarse, las texturas se notan diferentes y los vol\u00famenes en s\u00ed, al aproximarse al cuerpo muestran todos los detalles a fondo, es sentir la piel del edificio, como si se trataran de los vellos que brotan de la epidermis humana, aprecias la ra\u00edz de donde surge todo, el color, la sensaci\u00f3n y hasta la temperatura que al pasar de las horas va generando en su cuerpo. En cambio, al ver un volumen de lejos se puede apreciar todo lo que lo conforma de los pies a la cabeza, desde la vestimenta del edificio hasta la creaci\u00f3n de un estilo. Es ver la imponencia del campanario de la Catedral de Monterrey con todos esos\u00a0adornos en cada rinc\u00f3n y la combinaci\u00f3n del color crema con el caf\u00e9 y si giramos un poco la vista a la derecha podemos apreciar el contraste que se genera con el Museo de Arte Contempor\u00e1neo (Marco), con el color naranja en sus muros robustos y rectos y ese juego de columnas moradas en el acceso principal, d\u00e1ndole una armon\u00eda con la gran escultura de Juan Soriano que te brinda la bienvenida al llegar al recinto. Asimismo, pasa con el edificio del antiguo Palacio Municipal y el Condominio Acero, los cuales respetaron las alturas de su vecino con a\u00f1os de historia y en conjunto forman un orden espacial que no podemos apreciar si no le ponemos atenci\u00f3n a los detalles de lo que nos rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ese tipo de cosas las dejamos escapar por estar tan ocupados en ser nosotros, en un mundo individual, es cuesti\u00f3n de abrir los sentidos y disfrutar del entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si nos di\u00e9ramos la oportunidad de disfrutar las particularidades que est\u00e1n ah\u00ed con nosotros, en el mismo espacio y momento conocer\u00edamos mejor nuestra ciudad y sabr\u00edamos mejor nuestra historia sin tener que profundizar en el tema, simplemente con entender lo que los mismos edificios y lugares nos dicen, ese simple hecho de estar ah\u00ed quietos, sin respirar como nosotros lo hacemos, pero ocupando un lugar en la vida de cada uno, porque son parte de nuestro mundo y nosotros los creamos para que fueran parte de ello, ya que la arquitectura fue hecha por el hombre para poder vivir de, con y en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Necesitamos ser m\u00e1s creativos en nuestra forma de vivir porque la creatividad ah\u00ed est\u00e1, s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de descubrirla en el diario caminar por la vida, porque los mismos lugares y edificios que nos rodean nos brindan esa capacidad de ver la ciudad como queremos realmente verla. Cada muro y \u00e1rea verde que nos encontramos es un lienzo en blanco para imaginar lo que queramos y poder vivirlos a conveniencia de cada quien para ser felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Soy regiomontano y despu\u00e9s de esta experiencia puedo decir que no me podr\u00eda sentir m\u00e1s orgulloso de esta ciudad en donde vivo y no la ver\u00e9 con los mismos ojos, porque cada esquina que la ciudad me ofrece es un mundo nuevo en el cual puedo descubrir y crear lo que yo quiera. La ciudad se vive como un museo en el cual cada quien representa la obra como su mente le da a entender \u2013si un d\u00eda deseamos verla rosa, rosa ser\u00e1\u2013 y que cada paseo que damos es una memoria diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n<p style=\"text-align: left;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARMANDO V. FLORES SALAZAR* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 78, MARZO-ABRIL 2016 La celebrada \u201cUni\u00f3n y Progreso\u201d animada por la pol\u00edtica porfirista en el parteaguas de los siglos XIX y XX concluy\u00f3 con el estallido de la Revoluci\u00f3n Antireeleccionista alentada por Francisco I. Madero. 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