{"id":5523,"date":"2016-03-21T18:45:40","date_gmt":"2016-03-22T00:45:40","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5523"},"modified":"2016-04-14T14:29:03","modified_gmt":"2016-04-14T19:29:03","slug":"esto-lo-cambia-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5523","title":{"rendered":"ESTO LO CAMBIA TODO"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5524\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/estolocambiatodo.jpg\" alt=\"estolocambiatodo\" width=\"500\" height=\"709\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/estolocambiatodo.jpg 600w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/estolocambiatodo-212x300.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016<\/p>\n<p>El capitalismo contra el clima<\/p>\n<p>Paid\u00f3s, Espa\u00f1a, 2005<\/p>\n<p>En su \u00faltimo libro, Naomi Klein (editado por Paid\u00f3s), autora de diversos best sellers como No logo y La doctrina del shock, muestra una visi\u00f3n panor\u00e1mica de diferentes aspectos de la cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico: qui\u00e9nes lo niegan, c\u00f3mo lo niegan, qui\u00e9nes est\u00e1n en contra, c\u00f3mo lo combaten, qui\u00e9nes dicen combatirlo pero no lo hacen, qui\u00e9nes lo sufren y c\u00f3mo resisten; tambi\u00e9n nos habla de alternativas viables, no viables, perspectivas, posibilidades; algunas cre\u00edbles, otras no tanto, y tambi\u00e9n algo de historia acerca del tema y sus or\u00edgenes.<\/p>\n<p>La autora ha vivido en Latinoam\u00e9rica (Argentina), por lo que tiene una cierta comprensi\u00f3n de los problemas espec\u00edficos de su pa\u00eds (Canad\u00e1), y de los pa\u00edses llamados en \u201cdesarrollo\u201d, y por lo mismo no s\u00f3lo es valioso por el tratamiento general de un problema global, sino por sus conocimientos de casos particulares en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>En el inicio del libro nos se\u00f1ala c\u00f3mo en 2013 hab\u00eda 61% m\u00e1s de emisiones de di\u00f3xido de carbono que en 1990, cuando empezaron de verdad las negociaciones para reducir esas emisiones y firmar, en 2009 (EE.UU., China y otros pa\u00edses) acuerdos (no obligatorios) para controlar las emisiones. El problema, dice Klein, es que tenemos dos procesos hist\u00f3ricos: 1) el del clima y 2) el proceso corporativo globalizador, de all\u00ed deriva el subt\u00edtulo del libro: \u201cEl capitalismo contra el clima\u201d.<\/p>\n<p>Este segundo proceso, basado en privatizaci\u00f3n, desregulaci\u00f3n y menos impuestos a las corporaciones, que a\u00a0final de cuentas ha contribuido al incremento de las emisiones que causan el calentamiento global.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, m\u00e1s de 75% de los dem\u00f3cratas y liberales en EE.UU. (contin\u00faa Klein) cree que los humanos est\u00e1n cambiando el clima; por su parte, la mayor\u00eda de los republicanos rechaza el consenso cient\u00edfico al respecto. Este rechazo se relaciona, por una parte, con la aceptaci\u00f3n del neoliberalismo; por la otra, con que la ciencia del clima es una afrenta a su m\u00e1s profunda y b\u00e1sica fe: la capacidad y el derecho de la \u201chumanidad\u201d para someter el planeta y todos sus frutos y establecer su \u201cdominio\u201d sobre la naturaleza. Adem\u00e1s, existe el temor de que si el cambio clim\u00e1tico es real, las implicaciones pol\u00edticas ser\u00edan catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p>Los ide\u00f3logos de la negaci\u00f3n est\u00e1n pagados por los gigantes de la energ\u00eda f\u00f3sil; adem\u00e1s, la mayor\u00eda de ellos son conservadores, hombres, blancos, un grupo de poblaci\u00f3n con ingresos mayores al promedio y con un gran n\u00famero de posiciones de poder en el sistema econ\u00f3mico (y en el pol\u00edtico, agregar\u00eda yo).<\/p>\n<p>La autora nos da ejemplos de c\u00f3mo la \u201cliberalizaci\u00f3n\u201d del comercio permite que programas locales, destinados a usar energ\u00eda renovable, sean considerados desde el punto de vista de los acuerdos de comercio internacionales como proteccionistas, y no puedan prosperar, son los casos de EE.UU. y China, y sus subsidios a programas de energ\u00eda e\u00f3lica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los tratados comerciales le han dado a las multinacionales la capacidad para imponer actividades extractivas extremas como el <em>fracking<\/em>; adem\u00e1s, estos tratados comerciales tienen obligatoriedad, y los infractores se enfrentan a castigos, al contrario de los acuerdos con respecto al clima.<\/p>\n<p>Uno de los resultados de estos acuerdos internacionales es que las emisiones, debido al transporte de bienes a trav\u00e9s de las fronteras, se han incrementado en 400%\u00a0sin que esto se le pueda imputar a ning\u00fan pa\u00eds en particular, pues los pa\u00edses s\u00f3lo son responsables por la contaminaci\u00f3n creada en su propio espacio, el sistema comercial en vigencia crea una imagen distorsionada acerca de quienes contaminan.<\/p>\n<p>La autora tambi\u00e9n nos habla del papel del sector p\u00fablico y del sector privado; existen casos de remunicipalizaci\u00f3n y recomunalizaci\u00f3n; situaciones en las que, por ejemplo, pueblos y ciudades de Alemania han retomado las redes el\u00e9ctricas de las corporaciones privadas que las hab\u00edan adquirido (en M\u00e9xico \u201cavanzamos\u201d en la privatizaci\u00f3n de la energ\u00eda, el caso Pemex), al ponerse en cuesti\u00f3n uno de los pilares del libre mercado; los servicios dirigidos por compa\u00f1\u00edas privadas son \u201csiempre\u201d superiores a los servicios p\u00fablicos, y esto es importante porque el sector privado no ha tenido nunca un papel en la generaci\u00f3n de energ\u00eda renovable.<\/p>\n<p>En estos momentos diversas instituciones afirman que es posible el cambio a un sistema totalmente renovable para 2030, el problema es decidir colectivamente que esa es la direcci\u00f3n en la que se quiere ir.<\/p>\n<p>Es necesario reinventar la esfera p\u00fablica, que no permita que se repitan desastres ambientales y que impida el racismo ambiental, que consiente que industrias t\u00f3xicas se instalen en \u00e1reas habitadas por gente de color (en el caso de los pa\u00edses en desarrollo ser\u00edan lugares habitados por gente pobre).<\/p>\n<p>Los que contaminan deben pagar, las compa\u00f1\u00edas petroleras y de gas aseguran que reinvierten voluntariamente parte de sus ganancias en el cambio a energ\u00eda renovable, pero es una cantidad muy peque\u00f1a. No s\u00f3lo la industria extractiva contamina: el ej\u00e9rcito de los EE.UU. es la instituci\u00f3n que m\u00e1s petr\u00f3leo consume en el mundo, junto con las industrias: automotriz, las aerol\u00edneas y el transporte en general.<\/p>\n<p>Tampoco hay que olvidar la conexi\u00f3n entre concentraci\u00f3n de la riqueza, consumo y contaminaci\u00f3n, alrededor de 500 millones de personas somos responsables por la mitad de las emisiones globales. La cuesti\u00f3n de no planear y no intervenir en la econom\u00eda es dogma (excepto cuando hay que salvar a los bancos).<\/p>\n<p>Es necesaria la transici\u00f3n a formas de energ\u00eda limpia, pero deben ser las mismas comunidades que la usan las que decidan, como en el caso de Alemania. Una alternativa es poner en pr\u00e1ctica la agroecolog\u00eda, que permite maximizar la diversidad de especies, que potencian los sistemas naturales de protecci\u00f3n del suelo y controlan las plagas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que se planea deben prohibirse ciertas pr\u00e1cticas especialmente destructivas: <em>fracking<\/em>, arenas bituminosas, perforaci\u00f3n en altamar, etc. Sin embargo, en casi todos los pa\u00edses la clase pol\u00edtica acepta que el gobierno no debe decirles a las grandes corporaciones qu\u00e9 hacer o no hacer.<\/p>\n<p>Por su parte, las compa\u00f1\u00edas de gas y petr\u00f3leo deben mostrar a sus accionistas que hay reservas suficientes para seguir produciendo, y este el principio lleva a estas industrias a buscar las formas m\u00e1s extremas de energ\u00eda sucia, pues ya no existen suficientes dep\u00f3sitos convencionales.<\/p>\n<p>Por las razones anteriores, las compa\u00f1\u00edas gastan billones de d\u00f3lares en bloquear legislaciones favorables al ambiente, lo que les da un gran poder pol\u00edtico y hacen fallar los intentos de reforma; al mismo tiempo una importante cantidad de organizaciones cient\u00edficas y \u201cverde\u201d, que pertenecen al \u201cestablishment\u201d, tambi\u00e9n participan.<\/p>\n<p>Lo anterior nos indica que debemos echar fuera de la pol\u00edtica el dinero de las corporaciones; adem\u00e1s, la lucha por el medio ambiente abre una oportunidad para enarbolar una serie de reivindicaciones pendientes: contra el desempleo, en defensa de los migrantes, compensaciones por los \u201cerrores hist\u00f3ricos\u201d como la esclavitud y el colonialismo, todo esto debe formar parte de un proyecto para crear una econom\u00eda no t\u00f3xica.<\/p>\n<p>La cultura occidental se basa en el mito del deber de la humanidad en dominar el mundo natural, el cual se supone ilimitado y enteramente controlable; sin embargo, el extractivismo, que implica una econom\u00eda basada en remover la mayor cantidad de materias primas para exportarlas a los pa\u00edses coloniales tradicionales, es un ejemplo de que no se puede dominar totalmente el mundo natural sin destruirlo. Adem\u00e1s, el extractivismo se conecta con la noci\u00f3n de zonas de sacrificio, las cuales pueden ser envenenadas, destruidas, etc.; esto a su vez est\u00e1 ligado al imperialismo y sus bases de superioridad racial, seg\u00fan las cuales algunas gentes o culturas merecer sacrificarse.<\/p>\n<p>El santo patr\u00f3n del extractivismo, Francis Bacon, dec\u00eda que la naturaleza puede controlarse enteramente, pero ser\u00eda James Watt el que har\u00eda posible una aceleraci\u00f3n del extractivismo, con el perfeccionamiento y comercializaci\u00f3n de la m\u00e1quina de vapor. A pesar de todas las cr\u00edticas al sistema econ\u00f3mico, el marco establecido por Bacon sigue poniendo a los humanos por encima de los ecosistemas y el abuso del planeta como si fuera una m\u00e1quina inanimada.<\/p>\n<p>La crisis ecol\u00f3gica cuestiona los sistemas econ\u00f3micos, incluso donde ha habido reformas, pues la crisis no disminuye o mejora, y se necesita una nueva definici\u00f3n de desarrollo, en la que la meta sea eliminar la pobreza y no los pobres.<\/p>\n<p>Otro de los temas que trata la autora es la desastrosa fusi\u00f3n entre la gran empresa y las grandes organizaciones ecol\u00f3gicas; nos ofrece algunos ejemplos de c\u00f3mo algunas organizaciones ecol\u00f3gicas se dedican a extraer combustibles f\u00f3siles (Nature Conservancy), y de la estrecha relaci\u00f3n de algunas de esas organizaciones con grandes corporaciones: Nature Conservancy con Shell y British Petroleum, World Wildlife Fund con Shell, y Conservation International con Walmart y Monsanto.<\/p>\n<p>Asimismo, la autora aborda el asunto de los\u201c billonarios verdes\u201d, el cual seg\u00fan algunos no es confrontar a los ricos, sino convencerlos a la causa verde. Algunos de los \u201cpersuadidos\u201d a esta causa fueron Richard Branson, Warren Buffet, Tom Steyer, Michael Blomberg, Bill Gates, T. Boone Pickens. Todos ellos ofrecieron involucrarse en cuestiones de energ\u00eda limpia e invertir en asuntos ambientales; sin embargo, la tentaci\u00f3n por las ganancias fue dif\u00edcil de resistir, termin\u00f3 siendo un desfile de billonarios que iban a inventar una nueva forma de capitalismo ilustrado, pero a final de cuentas decidieron que el capitalismo original daba demasiadas ganancias para ser desechado.<\/p>\n<p>Una de las soluciones m\u00e1s interesantes a la crisis ambiental es la geoingenier\u00eda; en 2011, la autora asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n convocada por la Real Sociedad, la misma a la cual pertenecieron Newton, Darwin, Watt y Boulton (este \u00faltimo fue socio de Watt y corresponsable en la comercializaci\u00f3n de la m\u00e1quina de vapor, que inici\u00f3 la era del uso masivo de combustibles f\u00f3siles); Bill Gates financi\u00f3, en parte, la reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de la reuni\u00f3n fue con respecto a c\u00f3mo llevar a cabo investigaciones en geoingenier\u00eda y c\u00f3mo ponerlas en pr\u00e1ctica; debido a que el \u201cplan A\u201d, la reducci\u00f3n de las emisiones, no ha progresado, y es necesario un \u201cplan B\u201d.<\/p>\n<p>En la reuni\u00f3n se evaluaron diversas propuestas, centradas en el denominado MRS (manejo de la radiaci\u00f3n solar), que se traduce en diversas maneras de inyectar part\u00edculas en la atm\u00f3sfera para reflejar la energ\u00eda solar y reducir la cantidad de calor que llega a la Tierra, esto se realiza de varias maneras: se crea una cubierta de nubes mayor, se usan espejos espaciales o se provoca que las nubes reflejen m\u00e1s la radiaci\u00f3n solar.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n m\u00e1s discutida es la de rociar la atm\u00f3sfera con aerosoles de sulfato, tambi\u00e9n denominada la \u201copci\u00f3n Pinatubo\u201d, a partir de la erupci\u00f3n de este volc\u00e1n, que mand\u00f3 a la atm\u00f3sfera grandes vol\u00famenes de di\u00f3xido de sulfuro, que bloque\u00f3 la luz solar y un a\u00f1o despu\u00e9s de la erupci\u00f3n hab\u00eda provocado que la temperatura global bajara medio grado, el objetivo entonces es provocar este efecto de manera artificial. Los argumentos a favor son que esto funciona y que la tecnolog\u00eda para aplicarlo existe; sin embargo, las contrariedades abundan: los cielos azules ser\u00edan cosa del pasado, la luz solar debilitada afectar\u00eda los generadores que funcionan con esa energ\u00eda, los patrones de lluvias ser\u00edan afectados, \u00c1frica ecuatorial sufrir\u00eda sequ\u00edas y el monz\u00f3n se debilitar\u00eda. No se pueden construir modelos a escala para hacer pruebas, esta tecnolog\u00eda reducir\u00eda las lluvias en algunas zonas y pondr\u00eda en peligro la alimentaci\u00f3n de billones de personas, implica la posibilidad de genocidio a gran escala; y, por supuesto, el cient\u00edfico y su patrocinador, cuya idea se aproveche, tendr\u00e1 grandes ganancias.<\/p>\n<p>Estas \u201csoluciones\u201d no atacan la causa, el modelo econ\u00f3mico, sino los s\u00edntomas. En el fondo se cree que la ciencia nos va a salvar en el \u00faltimo momento. La resistencia a las actividades extractivas extremas generan una red global de militancia de base con or\u00edgenes muy diversos: Grecia, Rumania, Canad\u00e1, Gran Breta\u00f1a, Australia, EE.UU., Francia, Nigeria, la Amazon\u00eda.<\/p>\n<p>Lo que esta lista parcial muestra es que la zona de sacrificio, es decir, la zona que antes era escogida por estar poblada con gente prescindible, por ser pobres o por su color, ya no son los \u00fanicos que est\u00e1n en la mira de estas actividades y las consecuencias del incremento en actividades extractivas extremas, se pueden ver: en 2013 se derram\u00f3 m\u00e1s petr\u00f3leo en accidentes de F.F.C.C. en EE.UU., que en los 40 a\u00f1os anteriores, esta clase de pillaje antes se reservaba a los pa\u00edses pobres o no occidentales.<\/p>\n<p>La advertencia es clara: cuando la salud humana y el ambiente corren grave peligro no se deben requerir pruebas directas, la carga de la prueba recae en el que pone en riesgo la salud y el ambiente.<\/p>\n<p>En Canad\u00e1, hay muchas naciones ind\u00edgenas que no han perdido, al menos nominalmente, los derechos sobre sus tierras ancestrales, incluso la suprema corte ha declarado que los antiguos tratados siguen en pie, y algunas de estas naciones tienen la intenci\u00f3n de ejercer sus derechos sobre las tierras que algunas compa\u00f1\u00edas han\u00a0utilizado sin su permiso, pero lo que se duda es si pueden obligar al gobierno a que las compa\u00f1\u00edas respeten sus derechos.<\/p>\n<p>Los derechos de las naciones ind\u00edgenas est\u00e1n en entredicho, no s\u00f3lo en Canad\u00e1, sino en varias partes del mundo, a pesar de la declaraci\u00f3n de las Naciones Unidas de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas de 2007, aprobada con s\u00f3lo cuatro votos en contra (EE.UU., Canad\u00e1, Australia, y Nueva Zelanda). La declaraci\u00f3n se\u00f1ala que los pueblos ind\u00edgenas poseen el derecho de conservar y proteger el ambiente y la capacidad productiva de sus tierras y sus recursos.<\/p>\n<p>Si bien todos compartimos la atm\u00f3sfera, no todos debemos compartir la responsabilidad de la contaminaci\u00f3n que ha sido vertida en ella, esto se traduce en una \u201cdeuda clim\u00e1tica\u201d. Aquellos pa\u00edses que han alimentado sus econom\u00edas con combustibles f\u00f3siles desde la \u201cRevoluci\u00f3n Industrial\u201d (las comillas son m\u00edas) poseen m\u00e1s responsabilidad en el alza de la temperatura global. Estados Unidos, con menos de 5% de la poblaci\u00f3n global, contribuye con 14% de las emisiones totales de carbono.<\/p>\n<p>La soluci\u00f3n no es que los pa\u00edses ricos contraigan sus econom\u00edas, mientras se permite que los \u201cpa\u00edses en desarrollo\u201d (comillas m\u00edas) contaminen en su camino a la prosperidad, sino que se desarrollen de manera diferente, y esto significa que los pa\u00edses ricos deben pagar su deuda clim\u00e1tica, y en esto se incluyen algunas responsabilidades hist\u00f3ricas con injerencia en la riqueza y la pobreza de las naciones; un ejemplo ser\u00edan las reparaciones o compensaciones por el tr\u00e1fico de esclavos.<\/p>\n<p>En 2012, en la conferencia de la Uni\u00f3n Geof\u00edsica Estadounidense, el especialista en el estudio de sistemas complejos, Brad Werner, present\u00f3 una ponencia titulada: \u201c\u00bfLa Tierra est\u00e1 j**ida? Futilidad din\u00e1mica de la gesti\u00f3n medioambiental global y posibilidades de sostenibilidad por medio del activismo de la acci\u00f3n directa\u201d.<\/p>\n<p>Cuando le preguntaron si la Tierra estaba j**ida, dijo \u201cm\u00e1s o menos\u201d. Sin embargo, en su modelo incluye una din\u00e1mica que ofrece un resquicio a la esperanza y la llama resistencia, propia de aquellos movimientos de personas o grupos de personas que adoptan un conjunto de din\u00e1micas que no encajan en la cultura capitalista, que se traduce en manifestaciones, bloqueos y actos de sabotaje organizados por pueblos ind\u00edgenas, obreros, anarquistas y otros grupos de activistas que representan las fuerzas de fricci\u00f3n que m\u00e1s probabilidades tienen de frenar un\u00a0poco la maquinaria econ\u00f3mica que amenaza con descontrolarse por completo.<\/p>\n<p>Muchos de los autores de los pa\u00edses \u201cricos\u201d tienen el defecto de escribir s\u00f3lo para el p\u00fablico de sus pa\u00edses y proponer soluciones, muchas veces v\u00e1lidas en esos pa\u00edses, pero olvidan a las naciones no \u201cricas\u201d. La autora parece tener cierto conocimiento de otros pa\u00edses, adem\u00e1s de Canad\u00e1, EE.UU. o Europa; sin embargo, aunque habla de compensaciones debido a ciertos procesos hist\u00f3ricos como el colonialismo, en el caso de los pa\u00edses latinoamericanos con poblaciones marginadas (por sexo, raza, posici\u00f3n social, etc.) no plantea todas las posibles compensaciones.<\/p>\n<p>En el caso de M\u00e9xico, conquistado, colonizado, etc., por espa\u00f1oles, la independencia con respecto a Espa\u00f1a trajo cambios, pero la pol\u00edtica de los nuevos gobernantes es m\u00e1s de continuidad que de ruptura con respecto a los ind\u00edgenas, sigue una pol\u00edtica de explotaci\u00f3n, marginaci\u00f3n, e incluso de exterminio. En el caso de M\u00e9xico, esa pol\u00edtica de marginaci\u00f3n-exterminio continuar\u00e1 con el porfiriato y despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas: las denominadas compensaciones deben incluir casos como \u00e9ste.<\/p>\n<p>Por supuesto que es m\u00e1s f\u00e1cil organizar la resistencia en pa\u00edses \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d que en pa\u00edses en los que la democracia es a\u00fan m\u00e1s fantasmal que en EE.UU., y los consejos se vuelven poco aplicables.<\/p>\n<p>Tengo la impresi\u00f3n de que le falta a la autora una explicaci\u00f3n de fondo acerca de por qu\u00e9 las grandes corporaciones est\u00e1n dispuestas a continuar una pol\u00edtica extractiva hiperdestructiva, una de esas explicaciones ser\u00eda lo que los economistas denominan la <em>ley de los rendimientos decrecientes<\/em>. Traducido a los t\u00e9rminos del tema que nos ocupa, un ejemplo ser\u00eda el del petr\u00f3leo o el gas. Los yacimientos m\u00e1s f\u00e1ciles de encontrar y explotar fueron los primeros, y conforme avanza o se desarrolla la explotaci\u00f3n de esos recursos, se vuelven m\u00e1s escasos o dif\u00edciles de encontrar, y se recurre a situaciones como el <em>fracking<\/em> o la explotaci\u00f3n de pozos profundos en el mar, arenas bituminosas, que pueden ser m\u00e1s caros, de menor calidad; sin embargo, es lo que queda.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me parece que podr\u00eda explorar la cuesti\u00f3n de que, aun en el caso de que el cambio clim\u00e1tico no fuera antropog\u00e9nico, no quiere decir carta verde para contaminar: primero, porque la contaminaci\u00f3n afecta la calidad de vida de todos y no significa que las actividades contaminantes no contribuyan a elevar la temperatura del planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: hlazcano57@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016 El capitalismo contra el clima Paid\u00f3s, Espa\u00f1a, 2005 En su \u00faltimo libro, Naomi Klein (editado por Paid\u00f3s), autora de diversos best sellers como No logo y La doctrina del shock, muestra una visi\u00f3n panor\u00e1mica de diferentes aspectos de la cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico: qui\u00e9nes lo niegan, c\u00f3mo [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5524,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-5523","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-acuse-de-recibo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5523"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5525,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5523\/revisions\/5525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5524"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}