{"id":5474,"date":"2016-03-15T12:03:13","date_gmt":"2016-03-15T18:03:13","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5474"},"modified":"2016-04-05T09:46:37","modified_gmt":"2016-04-05T14:46:37","slug":"actitudes-y-conocimientos-en-el-consumo-de-electricidad-domiciliaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5474","title":{"rendered":"Actitudes y conocimientos en el consumo de electricidad domiciliaria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5475\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/light_bulb_smo.jpg\" alt=\"light_bulb_smo\" width=\"570\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/light_bulb_smo.jpg 570w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/light_bulb_smo-271x300.jpg 271w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">DIONICIO MORALES RAM\u00cdREZ*, JOS\u00c9 RA\u00daL LUYANDO CUEVAS**<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/art.-DDE-LA-CFE.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"\">Art\u00edculo en PDF<\/a><\/p>\n<p>Los altos consumos de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria reflejan los actuales estilos de vida en nuestras sociedades. Y, aunque los desarrollos tecnol\u00f3gicos han mejorado la eficiencia en el consumo de energ\u00eda de los aparatos el\u00e9ctricos utilizados en los hogares, \u00e9stos tambi\u00e9n han sido m\u00e1s accesibles en precio para el consumidor, lo que ha posibilitado la adquisici\u00f3n de un mayor n\u00famero de enseres el\u00e9ctricos, en busca de un mayor confort individual y familiar. El aumento en la demanda de aparatos y enseres el\u00e9ctricos ha provocado m\u00e1s consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica, lo que tiene efectos negativos en el medio ambiente (como ser\u00eda la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica. En 2011, por ejemplo, 73.6% de la energ\u00eda el\u00e9ctrica en M\u00e9xico se gener\u00f3 con base en combustibles f\u00f3siles (1) altamente emisores de CO<sub>2<\/sub>).<\/p>\n<p>Por tanto, un mal uso de la electricidad en el hogar contribuye al deterioro del medio ambiente. Una situaci\u00f3n que, si no se considera, seguir\u00e1 agrav\u00e1ndose. Para atacar este problema es necesario que las familias hagan un consumo m\u00e1s responsable y, para ello, generar actitudes que fomenten el cuidado de la energ\u00eda el\u00e9ctrica: comprar s\u00f3lo los aparatos y enseres dom\u00e9sticos que realmente requieren (buscando siempre los m\u00e1s eficientes en el uso de la energ\u00eda), apagar la luz cuando no se requiere o desconectar los aparatos el\u00e9ctricos al salir de casa. \u00c9stas son s\u00f3lo algunas de las acciones que ayudan a alcanzar dicho consumo. (2)<\/p>\n<p>La presente investigaci\u00f3n expone que poseer cierto tipo de actitudes proactivas hacia el cuidado de la electricidad en el hogar, as\u00ed como determinados conocimientos en torno a la problem\u00e1tica de su actual proceso de producci\u00f3n y los da\u00f1os ambientales que \u00e9ste causa, generan un cierto tipo de concientizaci\u00f3n en individuos y familias que contribuye a realizar un menor consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica en los hogares.<\/p>\n<p><strong>Consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica <\/strong><\/p>\n<p>La energ\u00eda el\u00e9ctrica, como bien o servicio en el hogar, no puede ser consumida directamente por el usuario, ya que para\u00a0emplear dicho bien necesita de aparatos o enseres que dependen de ella para su funcionamiento. Por esta raz\u00f3n su consumo est\u00e1 determinado por la demanda de equipos y enseres dom\u00e9sticos que la utilizan y, por lo tanto, por el dise\u00f1o t\u00e9cnico de \u00e9stos y los h\u00e1bitos o frecuencia de uso. Otra aspecto que debe considerarse es que la electricidad es un bien que no puede almacenarse, por lo que, para la mayor parte de sus aplicaciones, se consume a la par que se produce.<\/p>\n<p><strong>Determinantes del consumo en el hogar <\/strong><\/p>\n<p>Se han desarrollado diversos estudios desde el enfoque econ\u00f3mico para ayudar a entender los determinantes del consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica en el hogar. Para hacerlos, en general, se han empleado datos de corte transversal, tratando de entender los patrones de demanda.<\/p>\n<p>Entre las investigaciones que estudian el tema, se encuentran las siguientes: Houthakker3 estima el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica residencial en el Reino Unido. Para ello emplea datos de secci\u00f3n cruzada sobre 42 provincias y las siguientes variables: consumo de electricidad, precio marginal, ingreso promedio, precio marginal del gas, n\u00famero promedio de equipos electrodom\u00e9sticos por usuario. Entre sus resultados encuentra que el ingreso de las familias es una de las variables m\u00e1s importantes para explicar el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica en los hogares.<\/p>\n<p>Mamani, (4) por su parte, estudia el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica residencial en Puno, Per\u00fa. Para ello emplea el precio marginal, las caracter\u00edsticas sociodemogr\u00e1ficas como el ingreso familiar, tama\u00f1o de la familia, n\u00famero de habitaciones, edad y sexo del jefe, el stock de aparatos electrodom\u00e9sticos (bienes durables) y variables ficticias para captar los efectos estacionales. Este autor encuentra que la demanda de electricidad es inel\u00e1stica y heterog\u00e9nea con respecto al precio marginal, siendo las familias de ingresos m\u00e1s bajos las m\u00e1s sensibles a las variaciones del precio. Por su parte, Fern\u00e1ndez (5) estima la demanda de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria en Espa\u00f1a. Las variables que emplea para el estudio son potencia instalada en el hogar, consumo del energ\u00e9tico en KWh, precio medio, gasto total no energ\u00e9tico; las caracter\u00edsticas socioecon\u00f3micas: edad, hijos, ocupaci\u00f3n y deciles de ingreso, as\u00ed como la temperatura. La autora encuentra que la demanda es poco sensible ante los cambios en el precio, en tanto que el decil m\u00e1s rico consume 55% m\u00e1s que el decil m\u00e1s pobre. En lo que respecta a la variable temperatura, \u00e9sta no mostr\u00f3 relevancia estad\u00edstica y fue omitida. Agostini, Plottier y Saavedra6 emplearon la encuesta de caracterizaci\u00f3n socioecon\u00f3mica nacional 2006 y una muestra de 73,720 hogares en Chile. Los resultados encontrados indican que el consumo es poco sensible a las variaciones del precio y al ingreso de las familias. Por su parte, Mora7 estudia la demanda de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria para el estado de Nuevo Le\u00f3n en M\u00e9xico, empleando la Encuesta Nacional de Ingresos y Gasto de los Hogares 2004, al tabajar con una muestra representativa de 699,961 hogares (1882 observaciones). Los resultados encontrados en su an\u00e1lisis indican que un incremento en el ingreso del decil m\u00e1s pobre, incrementa en mayor proporci\u00f3n su consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica (0.22%), con respecto al decil m\u00e1s rico (0.18%), concluyendo as\u00ed que el servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica es un bien normal necesario para las familias.<\/p>\n<p>De esta manera, desde el punto de vista econ\u00f3mico, los factores que m\u00e1s afectan la demanda relacionan principalmente con el n\u00famero de habitantes en el hogar, de su ingreso real, del precio del servicio y el precio de bienes sustitutos. Sin embargo, se ha omitido el uso de una variable que capte los efectos de actitudes favorables hacia el cuidado de la energ\u00eda y los conocimientos en torno a la generaci\u00f3n, el consumo y el da\u00f1o ambiental causado por el sector. Dicha omisi\u00f3n se deber\u00eda a la subjetividad del concepto; no obstante, desde el punto de vista de la psicolog\u00eda social aplicada a los temas de sustentabilidad, el estudio de las actitudes favorables, los valores y las creencias en torno al problema del medio ambiente, o en otras palabras, al comportamiento proecol\u00f3gico, como lo define Corral, (2) es un concepto que se ha abordado y que debe considerarse en las pol\u00edticas p\u00fablicas de los pa\u00edses. Por tanto, es relevante elaborar una variable que refleje dicha conducta y se estime su relaci\u00f3n con respecto a la demanda de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria, para corroborar su importancia.<\/p>\n<p><strong>M\u00c9TODO<\/strong><\/p>\n<p><strong> La muestra y el tipo de muestreo <\/strong><\/p>\n<p>Al emplear un muestreo no probabil\u00edstico, se aplicaron 370 encuestas semiestructuradas con la t\u00e9cnica de entrevista directa dirigida al jefe de familia, de los hogares ubicados en los municipios que conforman el \u00e1rea metropolitana de Monterrey, Nuevo Le\u00f3n. Con el requisito de que contaran con un contrato y, por tanto, pagaran por el servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica. La aplicaci\u00f3n de las encuestas se elabor\u00f3 en los meses de junio, julio y agosto de 2012.<\/p>\n<p>Entre las personas entrevistadas, 63.24% fueron mujeres. Otro dato importante es que en 78.37% el principal sost\u00e9n del hogar fue el padre. En lo referente a la escolaridad del jefe del hogar, 24.59% ten\u00eda un nivel de estudios universitario, 26.48% presentaba un nivel de preparatoria; 32.70% hab\u00eda cursado la secundaria; 12.16% s\u00f3lo estudios a nivel primaria, y s\u00f3lo 2.77% hab\u00eda cursado estudios de posgrado. El 58.64% de los hogares muestreados lo habitaban entre cuatro y cinco personas; 20.81% por tres o menos miembros, y 20.54% por m\u00e1s de seis personas.<\/p>\n<p><strong>Instrumentos <\/strong><\/p>\n<p>La encuesta se elabor\u00f3 con base en el trabajo de Gogiel, (8) pero adaptada a las necesidades del proyecto, quedando integrada por dos secciones, principalmente. En la primera se recoge informaci\u00f3n socioecon\u00f3mica que nos ayuda a clasificar al hogar por el municipio en donde se encuentra, el tipo de vivienda, el n\u00famero de habitantes, el nivel de estudios y el sueldo del jefe del hogar, as\u00ed como el gasto monetario realizado en el servicio de energ\u00eda el\u00e9ctrica en el recibo inmediato anteror a la entrevista. Y la segunda nos ayuda a identificar las actitudes proactivas de ahorro y el conocimiento en torno al tema de la energ\u00eda el\u00e9ctrica en hogares. Importa mencionar que este \u00faltimo apartado se subdividi\u00f3 en dos secciones: la de actitudes, en que se incluyeron preguntas dicot\u00f3micas para detectar si el individuo apaga las luces del hogar cuando no son empleadas, si desconecta los aparatos el\u00e9ctricos al salir de casa, etc.; y el de conocimientos, en el que se incluyeron preguntas dicot\u00f3micas, en las cuales se indaga sobre el conocimiento que tienen sobre la generaci\u00f3n de la electricidad, su impacto al medio ambiente, las campa\u00f1as de ahorro implementadas por el gobierno federal, as\u00ed como el rol que juegan los usuarios en el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>A partir de estas preguntas se elabora una categorizaci\u00f3n de las familias que nos ayuda a identificar entre aqu\u00e9llas que presentan actitudes proactivas y conocimientos y aqu\u00e9llas que no. La idea de esto es probar que dichas actitudes y conocimientos ayudan a reducir el consumo de electricidad en el hogar<\/p>\n<p><strong>Procedimiento <\/strong><\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de la variable ficticia denominada \u201cActitudes\u201d se realiz\u00f3 tomando en cuenta las siguientes preguntas dicot\u00f3micas: p1. Durante la noche, \u00bfcuida usted que las luces de las habitaciones que no est\u00e1n siendo utilizadas permanezcan apagadas?; p2. \u00bfAcostumbra a desconectar los aparatos el\u00e9ctricos (tv., radio, cargador celular) cuando sale de casa?; para la variable denominada \u201cConocimiento\u201d se consider\u00f3: p3. \u00bfSabe usted o tiene alguna idea de c\u00f3mo se genera la electricidad?; p4. \u00bfSab\u00eda usted que el estado de Nuevo Le\u00f3n consume aproximadamente diez veces m\u00e1s electricidad de la que produce?; p5. \u00bfSabe usted que la forma actual de producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica en M\u00e9xico es altamente da\u00f1ina para el medio ambiente y es una de las principales fuentes de generaci\u00f3n de gases que contribuyen al cambio clim\u00e1tico? A cada pregunta se le dio un valor de 1, si era contestada de manera afirmativa y con 0, si era respondida de manera negativa. Una vez cuantificada la pregunta, se procedi\u00f3 a elaborar las etiquetas de manera multiplicativa, por ejemplo: las actitudes fueron construidas multiplicando el resultado de P1 y P2, de manera que si un individuo contestaba afirmativamente las dos preguntas (1*1=1) entonces era clasificado como con actitudes, de otra manera, se clasificaba como sin actitudes. El mismo procedimiento se elabor\u00f3 para construir el conocimiento.<\/p>\n<p>Para estimar los signos y la relevancia estad\u00edstica de dichas actitudes se elabor\u00f3 un modelo de regresi\u00f3n, lineal mediante m\u00ednimos cuadrados ordinarios (MCO), el cual, adem\u00e1s de las \u201cActitudes\u201d y \u201cConocimientos\u201d incluy\u00f3 algunas variables que han sido importantes para explicar el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica residencial como el precio promedio del servicio, el ingreso del jefe del hogar y el n\u00famero de habitantes en el hogar. El modelo se especifica de la siguiente manera:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5476\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/modelo_ecuacion_Qi.jpg\" alt=\"modelo_ecuacion_Qi\" width=\"542\" height=\"78\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/modelo_ecuacion_Qi.jpg 542w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/modelo_ecuacion_Qi-300x43.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 542px) 100vw, 542px\" \/><\/p>\n<p>D\u00f3nde Q<sub>i<\/sub> es el logaritmo del consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria del hogar<em> i<\/em>, medido en Kilowatt hora. Y<sub>1i<\/sub> es el nivel de ingreso del jefe o jefa del hogar i; Pe<sub>2i<\/sub> el precio promedio de la energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria del hogar i. A<sub>3i<\/sub> es la\u00a0variable ficticia \u201cActitudes\u201d del encuestado en el hogar i; y toma valores de 1, si el hogar se clasifica con actitudes y 0 de otra forma. C<sub>4i\u00a0<\/sub>es la variable ficticia \u201cConocimiento\u201d del encuestado en el hogar i; toma valores de 1, si el hogar se clasifica con conocimientos y 0 de otra forma.<\/p>\n<p>H<sub>5i<\/sub> es el n\u00famero de habitantes en el hogar i y U<sub>i<\/sub> es error.<\/p>\n<p><strong>RESULTADOS <\/strong><\/p>\n<p>En la tabla I se presenta la estimaci\u00f3n realizada con el software STATA v.11, a la cual se le aplic\u00f3 la prueba de BreushPagan para verificar heterocedasticidad, y se encontr\u00f3 que los datos si presentan dicho problema, por lo que se procedi\u00f3 a corregir mediante la matriz de varianza-covarianza de errores est\u00e1ndar robustos. Asimismo, se estim\u00f3 la prueba de inflaci\u00f3n de varianza (VIF) para detectar multicolinealidad, en la que los resultados indicaron la ausencia de ella (v\u00e9anse tablas II y III, respectivamente). Adicionalmente, se realizaron pruebas de normalidad sobre el error del modelo propuesto, y se encontr\u00f3 el rechazo de normalidad de los mismos. Aunque de acuerdo al teorema del l\u00edmite central, no debiera ser esto una limitante. El supuesto de normalidad de los errores \u00b5i es muy importante si el objetivo de la estimaci\u00f3n es para inferir sobre la poblaci\u00f3n. Pero, en nuestro caso, s\u00f3lo se utiliz\u00f3 para verificar el comportamiento de la variable construida en la muestra seleccionada. Por lo que se debe considerar como una primera etapa de lo que debiera ser un estudio m\u00e1s riguroso, cuyos resultados apliquen a la poblaci\u00f3n, para lo cual se requiere el apoyo de alguna instituci\u00f3n, pues elaborar una muestra representativa del \u00e1rea requiere de financiamiento y de alguien interesado en el tema. (9)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5477\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_I_estimacion.jpg\" alt=\"tabla_I_estimacion\" width=\"548\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_I_estimacion.jpg 548w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_I_estimacion-300x295.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_I_estimacion-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5478\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_II_prueba_breusch_pagan.jpg\" alt=\"tabla_II_prueba_breusch_pagan\" width=\"571\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_II_prueba_breusch_pagan.jpg 571w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_II_prueba_breusch_pagan-300x141.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 571px) 100vw, 571px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5479\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_III_prueba_varianza_vif.jpg\" alt=\"tabla_III_prueba_varianza_vif\" width=\"593\" height=\"522\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_III_prueba_varianza_vif.jpg 593w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/tabla_III_prueba_varianza_vif-300x264.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/p>\n<p>De acuerdo a los resultados de la tabla I, la variable de las actitudes tiene un signo negativo y es estad\u00edsticamente diferente de cero. Esto indica que en los hogares en donde se acostumbra a apagar las luces cuando no son necesarias y desconectan sus equipos al salir de casa, consumen menos con respecto a aqu\u00e9llos que no lo acostumbran. En tanto que la variable que capta el conocimiento en torno al tema, no result\u00f3 significativa.<\/p>\n<p>Las variables que captan los niveles socioecon\u00f3micos indican que a mayor ingreso, mayor consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica. Espec\u00edficamente, diremos que las familias con un ingreso del jefe del hogar de m\u00e1s de 14 mil pesos, consumen 37.71% (e(0.320) -1) m\u00e1s con respecto de aqu\u00e9llas que declararon tener ingresos menores a 8 mil pesos. Si ahora calculamos el consumo en KWh de un hogar, suponiendo que se encuentra integrado por tres individuos con un ingreso del jefe del hogar de m\u00e1s de 14 mil pesos, resulta que \u00e9stos consumen, aproximadamente, 486.38 KWh al bimestre \u2013ceteris paribus\u2013 En tanto\u00a0que un hogar con las mismas caracter\u00edsticas anteriores, pero con actitudes de cuidado, consume aproximadamente 424.96 KWh, lo cual implica un ahorro en el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Al parecer, el sistema tarifario aplicado en este sector parece estar estimulando positivamente el consumo. En este sentido, debemos recordar dos cosas que pueden propiciar esto: la primera es que las tarifas en M\u00e9xico est\u00e1n subsidiadas; y, en segundo lugar, la dependencia de casi todo desarrollo tecnol\u00f3gico \u2013en productos usados en los hogares\u2013 de la energ\u00eda el\u00e9ctrica. Aunque importa mencionar que la estimaci\u00f3n mediante MCO no es lo m\u00e1s recomendable, cuando el precio o tarifa depende de la cantidad consumida \u2013existencia de simultaneidad\u2013, de manera que esto puede causar que el precio del servicio tenga el signo positivo. A pesar de lo anterior, debe considerarse que el principal objetivo de la investigaci\u00f3n versa sobre las actitudes y los conocimientos.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones <\/strong><\/p>\n<p>En el presente trabajo se encontr\u00f3 que para la muestra seleccionada existe influencia de las actitudes en la demanda de electricidad. En tanto que la variable de conocimientos propuesta no result\u00f3 relevante para estimular menores consumos. Sin embargo, para generar resultados m\u00e1s robustos, es necesario mejorar el instrumento implementado. Por lo cual, nuestros resultados deben tomarse con las consideraciones necesarias.<\/p>\n<p>Finalmente, se se\u00f1alar\u00eda que es de suma importancia crear estrategias transversales que permitan administrar de mejor manera la energ\u00eda el\u00e9ctrica. Entre \u00e9stas deber\u00eda considerarse la implementaci\u00f3n de programas que estimulen el uso de aparatos el\u00e9ctricos nuevos \u2013tecnolog\u00eda eficiente en el consumo de energ\u00eda\u2013 y generar programas gubernamentales y de la iniciativa privada en los que se concientice a los hogares para mejorar el uso de la energ\u00eda el\u00e9ctrica. Lo anterior, en el sentido de cambiar los patrones de comportamiento de la sociedad y suscitar una cultura que estimule un comportamiento sustentable en el uso de la energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p><strong>RESUMEN <\/strong><\/p>\n<p>El objetivo del trabajo consiste en determinar si algunas actitudes favorables y ciertos conocimientos en torno al tema de la generaci\u00f3n, consumo y da\u00f1o ambiental causado por el sector de energ\u00eda el\u00e9ctrica pueden generar diferencias en el consumo de los hogares. Para ello, se aplica una encuesta semiestructurada a 370 hogares distribuidos en el \u00e1rea metropolitana de Monterrey, N.L. y se emplea un modelo de regresi\u00f3n para estimar sus efectos. Los resultados indican que las actitudes de cuidado son importantes para alcanzar un consumo sustentable.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> Consumo sustentable, Demanda de energ\u00eda el\u00e9ctrica, Conducta proecol\u00f3gica.<\/p>\n<p><strong>ABSTRACT <\/strong><\/p>\n<p>The main purpose of this paper is to determine whether some attitudes of care and some knowledge on the subject of energy consumption may lead to differences in the household consumption. To do this, we apply a semi-structured survey in 370 households in the metropolitan area of Monterrey, Mexico and we use a regression model to estimate the relations. The results indicate that the attitudes of care are important to achieve sustainable consumption.<\/p>\n<p><strong>Keywords:<\/strong> Sustainable consumption, Electricity demand, Proecological behavior.<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS <\/strong><\/p>\n<p>1. Secretaria de Energ\u00eda (2012). Prospectiva del sector el\u00e9ctrico (PSE) 2012-2026. Recuperado de: http:\/\/www.sener.gob.mx\/res\/ PE_y_DT\/pub\/2012\/PSE_2012_2026.pdf<\/p>\n<p>2. Corral, V. (2010). Psicolog\u00eda de la sustentabilidad: un an\u00e1lisis de lo que nos hace proecol\u00f3gicos y prosociales. Editorial Trillas, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>3. Houthakker, H.S., (1951). Some calculation on electricity consumption in Britain. Journal of the Royal Statistical Society (A), Vol. 114, Part III, pp. 351-371.<\/p>\n<p>4. Mamani, R., (2005). Demanda residencial desagregada de electricidad en el departamento de Puno. Tesis para optar por el grado de Magister en Econom\u00eda, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, Recuperada de: http:\/\/www.osinerg.gob.pe\/newweb\/uploads\/ Estudios_Economicos\/T_RPMP.pdf<\/p>\n<p>5. Fern\u00e1ndez Villadangos, Laura. (2006). An\u00e1lisis microeconom\u00e9trico de la demanda el\u00e9ctrica residencial de corto plazo en Espa\u00f1a. Universitat de Barcelona. Recuperado de: http:\/\/webs.uvigo.es\/ viijpe\/pdf\/FERNANDEZ.pdf<\/p>\n<p>6. Agostini, Claudio, M. Plottier, y Eduardo Saavedra. (2009). La demanda residencial por energ\u00eda el\u00e9ctrica en Chile. Recuperado de: http:\/\/fen.uahurtado.cl\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/inv240.pdf<\/p>\n<p>7. Mora, M., (2010). \u201cEnerg\u00eda el\u00e9ctrica: \u00bfbien necesario o bien de lujo? Estimaci\u00f3n de la elasticidad ingreso para Nuevo Le\u00f3n. Tesis para obtener por el grado de licenciatura en Econom\u00eda. Facultad de Econom\u00eda, UANL.<\/p>\n<p>8. Gogiel, Greta L. (2011). Conciencia social y ahorro de agua dom\u00e9stica seg\u00fan las diferentes topolog\u00edas urbanas. Instituto de Sostenibilitat de la Universidad de Catalunya. Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>9. Gujarati, N.D. (2004), Econometr\u00eda, 4a ed. M\u00e9xico: McGraw Hill, Inc.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Aceptado: 18\/03\/15<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Recibido: 27\/08\/14<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Aut\u00f3noma de Tamaulipas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* *Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: dionicio.morales@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIONICIO MORALES RAM\u00cdREZ*, JOS\u00c9 RA\u00daL LUYANDO CUEVAS** CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016 Art\u00edculo en PDF Los altos consumos de energ\u00eda el\u00e9ctrica domiciliaria reflejan los actuales estilos de vida en nuestras sociedades. Y, aunque los desarrollos tecnol\u00f3gicos han mejorado la eficiencia en el consumo de energ\u00eda de los aparatos el\u00e9ctricos utilizados en los hogares, \u00e9stos tambi\u00e9n han [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5475,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-5474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5474"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5567,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5474\/revisions\/5567"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}