{"id":5441,"date":"2016-03-14T13:50:35","date_gmt":"2016-03-14T19:50:35","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5441"},"modified":"2016-03-14T13:51:59","modified_gmt":"2016-03-14T19:51:59","slug":"dos-edificios-privados-en-el-museo-de-la-gran-plaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5441","title":{"rendered":"Dos edificios privados en el Museo de la Gran Plaza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5442\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_banorte.jpg\" alt=\"banco_mercantil_banorte\" width=\"426\" height=\"1078\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_banorte.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_banorte-119x300.jpg 119w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_banorte-405x1024.jpg 405w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ARMANDO V. FLORES SALAZAR*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016<\/p>\n<p>Una parte diluida, esfumada o desdibujada por la actual Gran Plaza o Macroplaza de Monterrey, es el epicentro hist\u00f3rico de la ciudad de Nuestra Se\u00f1ora de Monterrey. Su configuraci\u00f3n anterior m\u00e1s inmediata se llam\u00f3 Plaza de Zaragoza, delimitada entonces por las actuales calles de Ignacio Zaragoza al poniente; Melchor Ocampo al sur; Juan Zuazua al oriente; y Corregidora, al norte. Hablamos de la primigenia Plaza de Armas, primer elemento trazado de la ciudad, con cuatro siglos y m\u00e1s de existencia.<\/p>\n<p>Antes de conformarse como plaza de paseo social, de\u00a0tertulia y serenata, con bancas, iluminaci\u00f3n el\u00e9ctrica y la\u00a0fuente de los delfines del florentino Mateo Matei en su\u00a0centro, desde los tiempos del gobernador Santiago Vidaurri\u00a0(1857-1866), funcion\u00f3 como Plaza de Armas; es\u00a0decir, un predio bald\u00edo para las pr\u00e1cticas castrenses, punto\u00a0de reuni\u00f3n de las fuerzas armadas, la gendarmer\u00eda y\u00a0principio y fin de la ronda de los serenos encargados de\u00a0velar la noche para la tranquilidad y descanso de los\u00a0dem\u00e1s ciudadanos.<\/p>\n<p>Su forma rectangular fue el trazo primigenio de la forma urbana y ordenador del crecimiento subsecuente de la ciudad. Como vecinos en su periferia se asign\u00f3 de origen la sede del gobierno civil, y del religioso en el eje oriente poniente; y para las actividades comerciales y de servicio el eje norte sur mediante el sistema de portales. En consecuencia, de tales ordenanzas los edificios de uso p\u00fablico como templos, casas de ayuntamiento, comercios y servicios de hospedaje y alimentos ser\u00e1n la vanguardia arquitect\u00f3nica y rostro de identidad del lugar. Los edificios de propiedad privada, vecinos inmediatos o cercanos a la plaza, asumir\u00e1n el compromiso dictado\u00a0por los edificios de gobierno de contribuir a mejorar la imagen urbana de distinci\u00f3n, para orgullo de todos los ciudadanos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5443\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/la_reinera_edificios.jpg\" alt=\"la_reinera_edificios\" width=\"869\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/la_reinera_edificios.jpg 869w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/la_reinera_edificios-300x187.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/la_reinera_edificios-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 869px) 100vw, 869px\" \/><\/p>\n<p>En el \u201curbanicidio\u201d, que precedi\u00f3 a la actual Gran Plaza, sucumbieron importantes objetos arquitect\u00f3nicos: hoteles, cines, comercios, residencias hist\u00f3ricas, puentes, canalones, sabinos centenarios, etc.; pero lograron permanecer como muestra de lo perdido algunos edificios de importante valor documental: los dos que aqu\u00ed se presentan, ambos creaci\u00f3n del taller de arquitectura de la empresa Alfred Giles and Company, con matriz en San Antonio, Texas, y sucursal en esta ciudad, y en orden cronol\u00f3gico el primero y el \u00faltimo realizados por dicha empresa en la entidad.<\/p>\n<p><strong>El Banco Mercantil de Monterrey <\/strong><\/p>\n<p>Los cambios estructurales, provocados por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1857 en la vida urbana de Monterrey, que la inician en la \u201ccultura moderna\u201d, se apreciaron acelerados a partir de su equipamiento con las v\u00edas f\u00e9rreas y la estaci\u00f3n de ferrocarril en 1882, que permiti\u00f3 la comunicaci\u00f3n; primero con las ciudades industriales y comerciales norteamericanas y, antes de que concluyera la d\u00e9cada, con las conacionales. Como sistema de transporte p\u00fablico, el ferrocarril facilitar\u00e1 y promover\u00e1 la presencia en la ciudad de extranjeros, la mayor\u00eda procedente de la Uni\u00f3n Americana, \u00e1vidos en la venta de servicios comerciales y profesionales. Un ejemplo destacado es la empresa del exitoso arquitecto angloamericano Alfred Giles, en San Antonio, Texas, quien abre, a principios de 1900, un despacho de arquitectura en el centro de Monterrey (Zaragoza No. 5), para atender tres proyectos simult\u00e1neos en esta ciudad: el Banco Mercantil y las tiendas de departamentos La Reinera y Sorpresa y Primavera, y el del Banco de Coahuila, en la vecina ciudad de Saltillo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5444\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_bw.jpg\" alt=\"banco_mercantil_bw\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_bw.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_bw-300x225.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/banco_mercantil_bw-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>El sistema bancario inici\u00f3 operaciones informalmente, en Monterrey, en tiendas y almacenes como las de Pedro Calder\u00f3n y Patricio Milmo; luego, con el sistema de acciones y accionistas, se establecieron en edificios adaptados para ello: el Banco de Nuevo Le\u00f3n en 1892, el Banco de Londres y M\u00e9xico, en 1898, y el Banco Mercantil de Monterrey, en1899. Este \u00faltimo fue el primero en\u00a0ordenar un proyecto adecuado para sus funciones espec\u00edficas, mismo que encarg\u00f3 al reci\u00e9n instalado despacho de arquitectura de Alfred Giles y Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>El edificio ocupa el lote rectangular en la esquina norponiente de las calles Zaragoza y Morelos, en el centro hist\u00f3rico de la ciudad. Lo comenz\u00f3 a construir, en octubre de 1900, W. H. Hollingworth, asociado del despacho; se concluy\u00f3 la obra en diciembre de 1901, como consta en la cartela superior de la fachada, y fue inaugurado en abril de 1902. Resuelto con un s\u00f3tano y tres niveles sobre la banqueta, el primer nivel de mayor altura que los dos superiores. El edificio se distingue por varios motivos: una fachada continua por la redondez del ochavo, las medias columnas de orden colosal que ligan los primeros dos niveles, la herrer\u00eda en el vest\u00edbulo y las ventanas del primer nivel, los balcones balaustrados del tercer piso, la cantera de Durango que lo reviste; las cartelas con nombre y fecha, el sistema del coronamiento escultural compuesto por dados, balaustres, mecheros, remates coronados por s\u00edmbolos patrios en las \u00e1guilas nacionales; el asta bandera y el estilo Beaux arts evolucionado que lo personaliza. Su sistema constructivo incorpora la estructura met\u00e1lica, muros de ladrillo industrializado, b\u00f3vedas catalanas sobre polines met\u00e1licos, ventanas de guillotina, la cantera como recubrimiento; y sigue con la misma funci\u00f3n que le dio origen.<\/p>\n<p>El edificio fue dise\u00f1ado tanto para servicios bancarios como para oficinas en arrendamiento \u2013la Fundidora de Monterrey y el C\u00edrculo Mercantil Mutualista, entre otros, fueron arrendadores all\u00ed\u2013; esto se manifesta en el tratamiento formal de su fachada oriente, delimit\u00e1ndose el uso de Banco en el acceso secundario y la secci\u00f3n septentrional para la parte de oficinas en renta.<\/p>\n<p>Con un poco m\u00e1s de suerte que la de algunos otros edificios de cantera, su integridad de fachada ha permanecido inalterada, no as\u00ed en su interior, por las diversas y permanentes adecuaciones realizadas con el pretexto de mejorar su funcionalidad.<\/p>\n<p>Para celebrar los 110 a\u00f1os de su construcci\u00f3n, se orden\u00f3 con tiempo la restauraci\u00f3n de toda su fachada, reponi\u00e9ndose algunos elementos faltantes y sustituyendo los de mal estado. Lo mismo ha de decirse del Edificio La Reinera, con la cual se hermana en los propietarios, los accionistas, la edad, el dise\u00f1o y construcci\u00f3n, los materiales y t\u00e9cnicas constructivas, las remodelaciones y su lenguaje estil\u00edstico, entre otros m\u00e1s.<\/p>\n<p>Su existencia hace permanente la memoria de personas importantes para el desarrollo de la ciudad, algunos de ellos, integrantes del primer consejo de administraci\u00f3n son Tom\u00e1s Mendirichaga, Antonio V. Hern\u00e1ndez, Enrique C. Creel, Joaqu\u00edn Casas\u00fas, Vicente Ferrara, Valent\u00edn Rivero, Francisco G. Sada, Lorenzo Gonz\u00e1lez, Gabriel Flores, Marcelino Garza y Jos\u00e9 A. Muguerza, entre muchos otros.<\/p>\n<p><strong>El Casino Monterrey<\/strong><\/p>\n<p>En 1864, administrada todav\u00eda la ciudad por invasores franceses y belgas, surge entre algunos hombres de negocios la idea de establecer en la ciudad un centro de convivencia social en su modalidad de casino.<\/p>\n<p>Ya resuelta en la entidad la inestabilidad pol\u00edtica provocada por la invasi\u00f3n militar extranjera, se funda formalmente, en diciembre de 1866, el Casino de Monterrey, que nombr\u00f3 su primera Junta Directiva, presidida por Ram\u00f3n Laf\u00f3n y aprob\u00f3 su estatuto y reglamentos en 1868, bajo la presidencia de Fernando de la Garza.<\/p>\n<p>El Casino llev\u00f3 a cabo sus actividades sociales en locales arrendados vecinos de la Plaza Zaragoza hasta\u00a01887, a\u00f1o en que se adquiere en compra la propiedad de la se\u00f1ora Elena Espinoza de P\u00e9rez, en la esquina sur poniente de las calles de Zuazua y Abasolo. En ese mismo a\u00f1o; se nombran como socios honorarios al m\u00e9dico Jos\u00e9 Eleuterio Gonz\u00e1lez y el general Bernardo Reyes, gobernador del estado. El general Reyes ocup\u00f3 la presidencia de la sociedad unos meses despu\u00e9s, en 1888, (1) e impuls\u00f3 el proyecto de construcci\u00f3n del edificio propio, que ya se ven\u00eda proponiendo.<\/p>\n<p>Dicho edificio de dos pisos, la fachada principal con su parte central recesiva para generar un atrio a cielo abierto, los techos a la Mansart o mansardas y de aire afrancesado, fue inaugurado en junio de 1890 bajo el proyecto del socio Jos\u00e9 Mar\u00eda Videgaray y la direcci\u00f3n de la obra del ingeniero Francisco Beltr\u00e1n Otero. Con la adquisici\u00f3n de lotes vecinos al oriente, el edificio se ampli\u00f3 al doble en 1906, ahora con la intervenci\u00f3n del despacho del arquitecto Alfred Giles, pero conserv\u00f3 en el exterior la personalidad original del edificio y aument\u00f3 su opulencia interior con candiles, mobiliario y molduraciones interiores, misma que llegar\u00eda a su fin en julio de 1914 en que el edificio sucumbi\u00f3 incendiado por fallas en las instalaciones el\u00e9ctricas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5445\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/casino_monterrey.jpg\" alt=\"casino_monterrey\" width=\"704\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/casino_monterrey.jpg 704w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/casino_monterrey-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 704px) 100vw, 704px\" \/><\/p>\n<p>El edificio actual se dise\u00f1\u00f3 en el despacho del arquitecto Giles en la ciudad y lo construy\u00f3 el contratista sampetrino Jos\u00e9 Mar\u00eda Siller. (2) Fue seleccionado sobre los proyectos de Augusto Petriccioli (3) y de Antonio\u00a0Decanini, (4) tambi\u00e9n presentados a concurso. Su primera piedra se coloc\u00f3 el 21 de septiembre de 1921, se construy\u00f3 bajo la supervisi\u00f3n de Jos\u00e9 Mar\u00eda Siller, y fue inaugurado el 31 de diciembre de 1922, ya como obra p\u00f3stuma del afamado arquitecto Giles, qui\u00e9n muri\u00f3 en agosto de 1920.<\/p>\n<p>El proyecto presenta semejanza y le da continuidad al edificio anterior desaparecido, conserva dos niveles, fachada principal frente a la Plaza, escalera frontal de acceso exterior al edificio, simetr\u00eda en el eje vertical con dos cuerpos extremos, realzando la parte central y \u00e9sta con balc\u00f3n corrido en el segundo piso, limitado el frente por balaustres y un gran vano tripartito dividido por columnas geminadas de orden d\u00f3rico que soportan el entablamento que lo corona. La pesadez del gran cuerpo monol\u00edtico se aligera por las juntas hundidas en las hiladas horizontales a soga de su mamposter\u00eda. La modernidad se presenta distinguida como contraste de extensi\u00f3n en la marquesina de estructura met\u00e1lica a la vista y cristal que la recorre por todo el frente. La personalidad o estilo del edificio sigue siendo de reminiscencia cl\u00e1sica afectada fuertemente por el Beux arts racionalista<\/p>\n<p>En 1946, inician reformas interiores en el edificio, a cargo del ingeniero Armando Raviz\u00e9 y del arquitecto Guillermo Belden, que cambian su configuraci\u00f3n interior hacia espacios con claros m\u00e1s amplios y mobiliario contempor\u00e1neo. Con tal antecedente, diez a\u00f1os despu\u00e9s progresa una intervenci\u00f3n total al edificio para su \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d exterior bajo los criterios constructivos del arquitecto Arturo Pani, cancel\u00e1ndose casi todos los vanos de ventanas y balcones, que reducen al edificio a un s\u00f3lido monol\u00edtico.<\/p>\n<p>Con la promoci\u00f3n del megaproyecto urbano arquitect\u00f3nico, denominado Gran Plaza por el gobierno esta\u00a0tal, \u00e9ste conmin\u00f3 a los due\u00f1os de edificios privados que se asignaron para sobrevivir en el proyecto final, les fue solicitada la mejor\u00eda arquitect\u00f3nica para estar a tono con los nuevos proyectos por realizar. Derivado de ello se puso a consideraci\u00f3n de los asociados diferentes posibilidades de intervenci\u00f3n, y result\u00f3 elegida por mayor\u00eda la restauraci\u00f3n del edificio a su personalidad original de su inauguraci\u00f3n en 1922.<\/p>\n<p>Con la permanencia f\u00edsica del edificio, pr\u00f3ximo a celebrar su primer centenario, se evocan los nombre de personas asociadas en acontecimientos a \u00e9l: Ram\u00f3n Laf\u00f3n, Fernando de la Garza, Bernardo Reyes, Porfirio D\u00edaz, Francisco I. Madero, Jos\u00e9 Calder\u00f3n, Isaac Garza, Lorenzo Zambrano, Ricardo Marg\u00e1in Zozaya, Jos\u00e9 Mar\u00eda Siller y una pl\u00e9yade de artistas nacionales e internacionales ah\u00ed presentados.<\/p>\n<p>Los objetos arquitect\u00f3nicos hist\u00f3ricos documentan no s\u00f3lo la forma de vivir de su tiempo de origen, sino tambi\u00e9n la de las siguientes generaciones que al transformarlos para adecuar su funci\u00f3n a las cambiantes modas sociales, dejando con ello evidencias objetivas de la cambiante visi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<br \/>\nContacto: armando.flores@uanl.mx<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>1. El gobernador Reyes volvi\u00f3 a presidir la asociaci\u00f3n en 1891 y de 1894 a 1909.<\/p>\n<p>2. Maestro de obras y socio de su hermano Jer\u00f3nimo Siller \u2013 alcalde de Monterrey\u2013, con varias patentes en sistemas constructivos con base en el cemento.<\/p>\n<p>3. Probablemente ya como parte del personal de la empresa FYUSA.<\/p>\n<p>4 . Pintor, escultor, decorador, maestro de obras y profesor del Colegio Civil.<\/p>\n<p><strong>ADENDA<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un palacio para todos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">V\u00cdCTOR ALEJANDRO C\u00c1VAZOS P\u00c9REZ<\/p>\n<p>A fines del siglo XIX, el presidente mexicano Porfirio D\u00edaz dio al general de Divisi\u00f3n Bernardo Reyes la comisi\u00f3n de \u201calinear pol\u00edtica y econ\u00f3micamente\u201d al estado de Nuevo Le\u00f3n; expuesta misi\u00f3n, que, adem\u00e1s de ejecutarse con presteza, posicion\u00f3 a Reyes hist\u00f3ricamente como\u00a0un gobernador constructor en muchos sentidos, ya que mientras organiz\u00f3 la administraci\u00f3n p\u00fablica, sus iniciativas sociales proyectaron en gran medida modernidad urbana, cultural y econ\u00f3mica para la ciudad capital y el estado entero. Bernardo Reyes promovi\u00f3 empresas de \u201cutilidad p\u00fablica\u201d, y el desplante de s\u00f3lidos monumentos al progreso ya propios de la din\u00e1mica funcional requerida por el siglo XX: la penitenciaria del estado, el arco de la Independencia y la industria regiomontana a\u00a0partir de consorcios de emprendedores que dieron paso a s\u00f3lidas instituciones privadas como los Bancos Mercantil y el Nuevo Le\u00f3n; y comercios particulares como La Reinera y \u201cSorpresa y Primavera\u201d. Reyes conoc\u00eda la imperiosa necesidad de erigir un palacio estatal, sede de los gobiernos ejecutivo y legislativo adecuado en ubicaci\u00f3n y jerarqu\u00eda que articular\u00e1 la fisonom\u00eda urbana;1 la obra, en estilo neocl\u00e1sico, fue \u201clevantada\u201d por el ingeniero militar Francisco Beltr\u00e1n Otero.<\/p>\n<p>Durante los siglos XVIII y XIX la arquitectura neocl\u00e1sica, con sobriedad y elegancia, ambient\u00f3 el paisaje urbano de muchas ciudades a lo largo y ancho del mundo, arquitectura monumental, portavoz de un mensaje p\u00fablico: con fines aleccionadores, el neocl\u00e1sico ten\u00eda una misi\u00f3n hist\u00f3rica, su labor era consolidar y representar instituciones s\u00f3lidas y emblem\u00e1ticas. La arquitectura neocl\u00e1sica solvent\u00f3 la hegemon\u00eda de las insurrecciones civiles contra las monarqu\u00edas europeas y las colonias americanas; respald\u00f3 los afanes libertarios de la gente, la soberan\u00eda de las nuevas naciones y la dignidad de sus entidades federativas y sus pobladores; avalado todo por un re\u00faso de los \u00f3rdenes arquitect\u00f3nicos cl\u00e1sicos, el empleo de proporciones \u00e1ureas y el uso de s\u00edmbolos grecolatinos, con un car\u00e1cter moderno, civilizado y solemne de acuerdo a los nuevos tiempos. La intenci\u00f3n de hacer edificaciones monumentales en la ciudad se alimentaba de car\u00e1cter po\u00e9tico y rom\u00e1ntico: una plazoleta, un kiosco o un jard\u00edn se justificaban como espacios urbanos aleg\u00f3ricos que enaltec\u00edan y embellec\u00edan el sentido de la vida, eran obras que adem\u00e1s de engalanar el paisaje consolidaban el sentido c\u00edvico-espiritual de la sociedad, a partir de s\u00edmbolos que materializaban el devenir de los hechos, as\u00ed el espacio urbano se defin\u00eda con estos hitos cargados de significado, soporte material de la historia y la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De 1854, el Himno Nacional, una composici\u00f3n neocl\u00e1sica muy conocida por todos los mexicanos, cuenta con estructura pautada conforme a principios num\u00e9ricos regulares en sus versos y el empleo de s\u00edmbolos grecolatinos en un contexto a la vez modernista y nacionalista; del mismo modo, el Palacio de Gobierno de Nuevo Le\u00f3n cuenta con estos principios de composici\u00f3n tanto en orden, geometr\u00eda y simbolismo, con alegor\u00edas de tipo escult\u00f3rico, arquitect\u00f3nico y urbano:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; Ci\u00f1a \u00a1oh Patria! tus sienes de oliva de la paz el arc\u00e1ngel divino,\u00a0que en el cielo tu eterno destino por el dedo de Dios se escribi\u00f3. &#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>ese \u201carc\u00e1ngel divino\u201d se corresponde con La Victoria de bronce que estructura sim\u00e9tricamente la fachada del palacio de gobierno, misma Victoria alada de origen grecorromano que porta en su mano izquierda una corona de laurel. Recordemos que en otra estrofa del himno se menciona como forma simb\u00f3lica para otorgar un triunfo al laurel, tanto como al olivo de la paz:<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; \u00a1Un laurel para ti de victoria!, \u00a1un sepulcro para ellos de honor! &#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>La Victoria alada, como acr\u00f3tera central del frontispicio, se correspond\u00eda perfectamente con la representaci\u00f3n de Benito Ju\u00e1rez, a quien busca ce\u00f1ir con la corona de laurel; una sabia perspectiva urbana permit\u00eda conjugar las figuras de la Victoria sobre el palacio y de Ju\u00e1rez sobre la columna conmemorativa a su natalicio. La pieza la dise\u00f1\u00f3 el arquitecto Alfred Giles y se inaugur\u00f3 en 1907 como parte de la \u201cPlaza 5 de Mayo\u201d, proyecto complementario para embellecimiento del entorno del flamante palacio pr\u00f3ximo a inaugurarse. Cabe agregar, con base en los versos del himno nacional que a los pies de la escultura de Ju\u00e1rez yace una corona que representar\u00eda tanto al extra\u00f1o enemigo espa\u00f1ol como al norteamericano o al franc\u00e9s, mientras el horr\u00edsono gesto de un \u00e1guila enfurecida da voz a un ca\u00f1\u00f3n sobre el que se posa.<\/p>\n<blockquote><p>&#8230; Mas si osare un extra\u00f1o enemigo, profanar con su planta tu suelo, piensa, \u00a1oh patria querida!, que el cielo, un soldado en cada hijo te dio. &#8230; \u00a1Guerra, guerra!, en el monte, en el valle, los ca\u00f1ones horr\u00edsonos truenen, y los ecos sonoros resuenen con las voces de \u00a1uni\u00f3n!, \u00a1libertad! &#8230;<\/p><\/blockquote>\n<p>Una alegor\u00eda escult\u00f3rica similar se consibe en m\u00e1rmol de Carrara en el hemiciclo a Ju\u00e1rez, en la Alameda de la Ciudad de M\u00e9xico, inaugurado en 1910 a iniciativa de Porfirio D\u00edaz, obra del arquitecto Guillermo de Heredia, con esculturas de Lanzzaroni. En esta obra raramente la sien de Ju\u00e1rez, la que ser\u00e1 coronada con \u201claureles de la paz\u201d por la Victoria, mientras en Palacio de\u00a0Gobierno de Nuevo Le\u00f3n, a inicios de la d\u00e9cada de 1980, la po\u00e9tica rom\u00e1ntica y el simbolismo de la composici\u00f3n urbana qued\u00f3 fragmentada por el desmantelamiento de la antigua plaza \u201c5 de Mayo\u201d, desplazando la columna a Ju\u00e1rez al nororiente y replic\u00f3 una columna m\u00e1s para enaltecer la figura de Miguel Hidalgo, dando paso as\u00ed a la Explanada de los H\u00e9roes.<\/p>\n<p>Conforme a la Junta de mejoras materiales,2 los decorados interiores de Palacio de Gobierno fueron contratados con el escultor y pintor italiano An\u00edbal G\u00fcerini, quien pormenoriz\u00f3 en su presupuesto que dar\u00eda un car\u00e1cter distintivo a cada sal\u00f3n con estilos decorativos como los de Luis XIV, XVI, el ruso, el bizantino, colonial, morisco, primer imperio y el Renacimiento italiano. Fotograf\u00edas de los interiores muestran el ostentoso aspecto de los salones con lambrequines y fastuosos cortinajes, tableros de cartelas con rocallas decorativas de meticulosos detalles modernistas y minucioso colorido. En el segundo piso del vest\u00edbulo central del Palacio, sobre el porticado triple, hubo un mural aleg\u00f3rico que representaba a tres mujeres ataviadas de atributos laborales del Nuevo Le\u00f3n de inicios de siglo XX: la agricultura con un arado en el campo, la industria con chimeneas humeantes y engranajes y el comercio con el respectivo caduceo atribuido al dios Mercurio. Por otra parte, el sal\u00f3n rojo albergaba un busto de fray Servando Teresa de Mier, denominado conmemorativamente en su nombre, donde hubo vitrinas con documentos que debieron ser representativos de la historia estatal. Sin duda, el sal\u00f3n m\u00e1s emblem\u00e1tico es el Verde, ahora conocido como Sal\u00f3n de recepciones Benito Ju\u00e1rez, muestra majestuosos paralajes con base en espejos que a la par de consolas neobarrocas, sillones triples y grandes candiles, se distingue por la alegor\u00eda triple de \u201clas horas del d\u00eda\u201d representadas mediante una pintura en el plaf\u00f3n del sal\u00f3n por tres mujeres desnudas entre nubes y gasas transparentes, que a partir del matizado en colores pasteles definen con su entorno su nombre: el alba en tonos rosados, el medio d\u00eda en matiz amarillo blanquecino y la noche en tonos lilas ligeramente morados, todas ellas orladas en marcos de molduras floridas.<\/p>\n<p>El 15 de septiembre de 1908, la inauguraci\u00f3n del palacio de cantera rosa fue pospuesta por lluvias torrenciales. Bernardo Reyes, en ceremonia oficial, desde el antiguo Congreso, la ma\u00f1ana siguiente, dio por concluidas las obras constructivas despu\u00e9s de trece a\u00f1os de recaudaci\u00f3n de impuestos y donativos para su ejecuci\u00f3n. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el palacio se inaugur\u00f3 como albergue provisional para los damnificados del desbordamiento del r\u00edo Santa Catarina, causado por las lluvias del hurac\u00e1n tropical del 27 y 28 de agosto de 1909. (3)<\/p>\n<p>Ocasionalmente, el presidente de la rep\u00fablica, auspiciado por el gobernador estatal, inaugur\u00f3 la apertura del Palacio de Gobierno como un recinto para visitas internacionales de solemnes mandatarios, recibi\u00e9ndoles en nombre del pueblo mexicano, como ocurri\u00f3 en 1943, cuando Manuel \u00c1vila Camacho y Bonifacio Salinas Leal reciben a Francklin D. Rossevelt, mientras frente a la fachada del palacio, puntual, se da cita la sociedad regiomontana para presenciar personalmente el hecho hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Un edificio de este tipo es compendio de inusitada belleza art\u00edstica y m\u00faltiples pasajes relevantes, en el contexto contempor\u00e1neo la reutilizaci\u00f3n de inmuebles de este tipo, adem\u00e1s de responder a la l\u00f3gica del tiempo, parece imprescindible al reconfigurar la trama urbana con nuevas funciones sociales para fungir como focos de identidad regional, lo que dota de un justo aprecio al inmueble. En el gobierno de Natividad Gonz\u00e1lez Par\u00e1s, con la direcci\u00f3n de Carmen Junco, el 30 de agosto de 2006, tras un an\u00e1lisis de los espacios disponibles y la adecuaci\u00f3n de los antiguos salones de la planta baja, se abren las puertas del palacio una vez m\u00e1s, ahora como el museo \u201cNuevo Le\u00f3n, la historia de un gobierno\u201d, as\u00ed, este edificio patrimonial y su arquitectura emblem\u00e1tica como continente albergan patrimonio documental, utilitario y art\u00edstico hilando un discurso que se subordina al espacio, y remplaza la funcionalidad anterior por la historicidad del sitio, no alter\u00e1ndolo: diferencia claramente cada etapa funcional; contrasta el museo por su tecnolog\u00eda: m\u00fasica ambiental, luces rob\u00f3ticas, gu\u00eda audible mediante \u201cpodcast\u201d y todo para evidenciar su llegada al recinto hist\u00f3rico que permanece intacto, resguardado, documentando y que recibe servicialmente.<\/p>\n<p>El palacio cuenta con cinco patios, bordeados por pasillos porticados y salones contiguos que articulan, a trav\u00e9s de su funcionalidad discursiva, un gui\u00f3n de conceptos complementarios m\u00e1s no cronol\u00f3gicos, esta narrativa va de la prehistoria submarina de Nuevo Le\u00f3n a la delimitaci\u00f3n del territorio habitado; primero por abor\u00edgenes chichimecas, y luego exploradores espa\u00f1oles sefarditas en posteriores periodos. Los salones adoptaron t\u00edtulos como \u201cLa Monarqu\u00eda\u201d o \u201cLa Guerra y la Paz\u201d, volvi\u00e9ndose sede de conceptos relevantes para comprendernos nosotros mismos como fruto de esta tierra y de su historia. Consecutivamente, se materializa \u201cla soberan\u00eda\u201d en torno a destacados gobernantes como Jos\u00e9 Mar\u00eda Par\u00e1s, Jos\u00e9 Eleuterio Gonz\u00e1lez y Bernardo Reyes, entre otros. Un espacio muse\u00edstico por s\u00ed mismo, el Congreso antiguo, por sus decorados y butacas nos remite al elegante aspecto de este inmueble en el pasado. La antigua imprenta del gobierno, ahora sala dos del museo, nos habla sobre la utilidad de las leyes y la importancia de su publicaci\u00f3n oficial como fundamento de la justa y equilibrada vida en la sociedad nuevoleonesa. En la sala tres, denominada \u201cDe S\u00fabditos a Ciudadanos\u201d, se exhibe el desempe\u00f1o laboral de la ciudadan\u00eda por cuatro siglos de historia: principia con la miner\u00eda, el cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar y la ganader\u00eda; seguidos por el comercio y la industria, para concluir con las nuevas funciones econ\u00f3micas de la poblaci\u00f3n: el sector salud, el arte, la educaci\u00f3n y los medios de comunicaci\u00f3n. La \u00faltima sala denominada \u201cMuseo de Sitio\u201d, nos remite a la \u00e9poca y el estilo en el que se edific\u00f3 el Palacio de Gobierno, los pormenores de la obra constructiva, sus decorados y mobiliario, as\u00ed como el entorno porfirista que auspici\u00f3 ese periodo pol\u00edtico y cultural en Monterrey.<\/p>\n<p>Los fines de semana pareciera que de la vitrina de indumentaria decimon\u00f3nica del Museo de Sitio se han escapado decenas de novias y quincea\u00f1eras, quienes ataviadas de caudas, drapeados y encajes corresponden al edificio con la est\u00e9tica neocl\u00e1sica. \u00c9stas a\u00f1oran las arcadas y patios de amplias perspectivas como escenario ideal que funge como suntuoso diorama para sus fotos. Novios, fot\u00f3grafos y familiares como s\u00e9quito desesperado corren por los pasillos del palacio siguiendo a las \u201cnoviasprincesas\u201d, mientras \u00e9stas cargan sus enaguas en pos de arrebatar a las otras novias la locaci\u00f3n perfecta para inmortalizar en fotos el id\u00edlico momento de su boda, las tomas se embellecen con la contraluz de los vitrales de la firma Claudio Pellandini, quien hizo retratos de los h\u00e9roes nacionales con rostros realizados al esmalte por V\u00edctor Marco: Adem\u00e1s, buscan las barandillas y un par de escaleras de caracol con sus modernistas trazas vaciadas en\u00a0fierro por la Compa\u00f1\u00eda Fundidora de Monterrey, en una primera etapa artesanal de la empresa; pero sin duda son los fin\u00edsimos detalles labrados en la cantera rosa por los potosinos, fundadores de la Colonia Independencia, los que acaparan a conciencia de fot\u00f3grafos y modelos la expectativa compositiva de las tomas buscadas.<\/p>\n<p>Los visitantes del Palacio van de locales a for\u00e1neos e internacionales, p\u00fablico escolar, maestros y familias, cada quien hace de este un lugar para apreciar la identidad y los recuerdos: las nuevas plataformas comunicativas, como Facebook, contribuyen a que el p\u00fablico capture en fotograf\u00edas esta exhibici\u00f3n permanente, pareciera; mientras, preparan su celular o su tableta para tomar las im\u00e1genes, que desearan conservar cada rinc\u00f3n del museo volvi\u00e9ndolo p\u00fablicamente parte de su historia y de su \u00e1lbum familiar.<\/p>\n<p>Una ocasi\u00f3n fui sorprendido por una voz que retumbaba en el museo, le\u00eda todas y cada una de las c\u00e9dulas museogr\u00e1ficas, era una ni\u00f1a no mayor de seis o siete a\u00f1os, sus padres ya hab\u00edan avanzado suficiente mientras su hija, que se advert\u00eda estaba aprendiendo a leer, hab\u00eda decidido convertir al museo en ejercicio lectivo para practicar su nueva herramienta escolar. Fue entonces cuando repar\u00e9 que, en estos diez a\u00f1os, cada d\u00eda me ha dado experiencias emotivas: el Palacio arbitrariamente podr\u00e1 pintarse de franjas blancas o amarillas para ser casa oficial tanto de tigres como de rayados, pero siempre le dar\u00e1 sentido al eslogan del museo \u201cUn palacio para todos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>1 . Niemeyer Eberhardt, V\u00edctor. (1966) El general Bernardo Reyes, Gobierno del Estado de Nuevo L\u00e9on.<\/p>\n<p>2. AGENL, Expediente de Construcci\u00f3n de Palacio de Gobierno; Junta de Mejoras Monterrey, 18 de agosto de 1899.<\/p>\n<p>3. Buentello Chapa, Humberto. (1970) La inundaci\u00f3n de 1909, sus aspecto tr\u00e1gico y pol\u00edtico. Universidad Regiomontana.<\/p>\n<p>4. \u00abEran cien cinceles&#8230; han sido cien a\u00f1os\u00bb. (2009). Exposici\u00f3n conmemorativa del centenario de Palacio del Gobierno de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARMANDO V. 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