{"id":5431,"date":"2016-03-10T12:44:32","date_gmt":"2016-03-10T18:44:32","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5431"},"modified":"2016-03-10T12:44:32","modified_gmt":"2016-03-10T18:44:32","slug":"la-aurora-boreal-en-nuevo-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5431","title":{"rendered":"La aurora boreal en Nuevo Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5432\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_nl.jpg\" alt=\"aurora_boreal_nl\" width=\"888\" height=\"593\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_nl.jpg 888w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_nl-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_nl-768x513.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_nl-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 888px) 100vw, 888px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">DANIEL SIFUENTES ESPINOZA*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016<\/p>\n<p>La Agencia Espacial Estadounidense (NASA) lanz\u00f3, en febrero del 2007, un cohete\u00a0con cinco sat\u00e9lites a bordo, con la intenci\u00f3n de descifrar el misterio de las auroras\u00a0boreales.<\/p>\n<p>Esta misi\u00f3n, denominada THEMIS (Time History of Events and Macroscale Interactions during Sub-Storm), tendr\u00eda una duraci\u00f3n de dos a\u00f1os, periodo en que se esperaba que los cinco veh\u00edculos espaciales permitiesen identificar el lugar preciso donde se desatan esas tormentas luminosas. Los sat\u00e9lites, equipados con una serie de captores el\u00e9ctricos, magn\u00e9ticos y de part\u00edculas, har\u00edan observaciones simult\u00e1neas desde cinco puntos distintos. En la Tierra, una veintena de estaciones tomar\u00edan fotograf\u00edas en detalle de lo que suceder\u00eda en el espacio.<\/p>\n<p>A pesar de que se hab\u00eda hecho acopio de gran informaci\u00f3n al respecto, hasta ese momento no se hab\u00eda podido explicar de manera exacta el proceso de transformaci\u00f3n de la energ\u00eda del viento solar en explosi\u00f3n en forma de tormenta lum\u00ednica espectacular. De antemano se hab\u00eda establecido que las auroras son causadas por vientos solares que llegan al campo magn\u00e9tico terrestre, lo deforman y crean una \u201ccola\u201d, siguiendo la direcci\u00f3n en que sopla el viento. (1)<\/p>\n<p>Todo comienza, pues, en la superficie del Sol. Este lugar del astro rey muestra una serie de regiones oscuras llamadas \u201cmanchas\u201d donde se manifiesta una gran perturbaci\u00f3n magn\u00e9tica, es decir, masas de part\u00edculas que giran de manera turbulenta formando gigantescas tempestades, estallidos de luz ultravioleta, rayos X, protones y electrones que salen despedidos en r\u00e1fagas de viento solar. Conforme se acercan a la Tierra, tales part\u00edculas se desv\u00edan hacia los polos por el campo magn\u00e9tico terrestre, la magnet\u00f3sfera, donde forman el \u00f3valo aural.<\/p>\n<p>La magnet\u00f3sfera, a su vez, se encarga de separar las part\u00edculas cargadas positivamente, con lo que se crea un potencial el\u00e9ctrico de gran magnitud, conformando un escenario de energ\u00eda acumulada, como un inmenso d\u00ednamo que genera campos el\u00e9ctricos de enormes proporciones. Al llegar a la ionosfera, la energ\u00eda acumulada interact\u00faa con los \u00e1tomos de este nivel, liber\u00e1ndolos en forma de fotones, es decir, \u00e1tomos de luz, haciendo que el cielo se encienda de diferentes colores, dependiendo de los elementos afectados y de la cantidad de energ\u00eda que se desprende. El color verde, el m\u00e1s habitual, se genera al interactuar con el ox\u00edgeno. El color rojo se produce al entrar en contacto con el ozono y las restantes variedades de color corresponden al nitr\u00f3geno. (2)<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en 2012, se hizo un recuento de los logros obtenidos, encontr\u00e1ndose que los sat\u00e9lites THEMIS revitalizaron los estudios de la magnet\u00f3sfera, la cartograf\u00eda de los detalles de c\u00f3mo ocurren las auroras y\u00a0c\u00f3mo la energ\u00eda del viento solar se transfiere al medio ambiente espacial. Durante los dos a\u00f1os que dur\u00f3 la misi\u00f3n THEMIS, el objetivo principal era establecer claramente d\u00f3nde se originan las subtormentas que dan paso a la aurora, que hasta ese momento se desconoc\u00eda. Ahora se sabe que el viento solar arranca l\u00edneas del campo magn\u00e9tico de la Tierra desde el lado diurno, tirando de ellos hacia el lado nocturno, donde se acumulan almacenando grandes cantidades de energ\u00eda hasta que se liberan en r\u00e1fagas explosivas. El aumento de radiaci\u00f3n y magnetismo que rebota hacia la Tierra es una subtormenta. Despu\u00e9s de los dos primeros a\u00f1os la NASA extendi\u00f3 la misi\u00f3n THEMIS hacia otros procesos del clima espacial, cambiando el nombre a ARTHEMIS. \u00a0(3)<\/p>\n<div id=\"attachment_5433\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5433\" class=\"size-full wp-image-5433\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/THEMIS_Delta-II.jpg\" alt=\"THEMIS, Delta II, lanzado desde Cabo Ca\u00f1averal, Florida, febrero 17 de 2007\" width=\"426\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/THEMIS_Delta-II.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/THEMIS_Delta-II-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><p id=\"caption-attachment-5433\" class=\"wp-caption-text\">THEMIS, Delta II, lanzado desde Cabo Ca\u00f1averal, Florida, febrero 17 de 2007<\/p><\/div>\n<p>El nombre de \u201caurora\u201d viene de la diosa romana del amanecer y \u201cboreal\u201d por \u201cb\u00f3reas\u201d, que significa \u201cviento del norte\u201d, en griego. Desde 1716, Edmund Halley atribuy\u00f3 por primera vez esta grandiosa exhibici\u00f3n de la naturaleza al campo magn\u00e9tico de nuestro planeta, pero no fue sino hasta mediados del siglo XIX cuando se empez\u00f3 a sospechar una relaci\u00f3n entre la actividad solar y el magnetismo terrestre como desencadenante del fen\u00f3meno auroral.<\/p>\n<p>Las auroras alcanzan su m\u00e1ximo esplendor en las zonas polares, pero cuando la actividad solar es intensa se observan en latitudes m\u00e1s lejanas, como sucedi\u00f3 en Nuevo Le\u00f3n en diferentes fechas, sobre lo cual transcribimos el siguiente documento:<\/p>\n<blockquote><p>Aurora Boreal. Este grandioso fen\u00f3meno se vio la primera vez en Lampazos, de que se tiene memoria, en 1789,1833 y 1859. En el archivo de esta parroquia, en un libro de bautismos del a\u00f1o 1859 se encontr\u00f3 la siguiente anotaci\u00f3n: \u201cOjo: la noche de este d\u00eda como al mediar la \u2026(ilegible) apareci\u00f3 una gran columna de fuego rojizo con unas r\u00e1fagas blancas en direcci\u00f3n perpendicular, abrazando de norte a oriente, no muy ancha; subi\u00f3 bastante hasta nuestro zenit, pero nunca lleg\u00f3 a vernos perjudicados; se fue disminuyendo y retirando por la misma direcci\u00f3n que trajo y al entrar el alba, qued\u00f3 concluida.<\/p>\n<p>Cuatro noches antes de \u00e9sta, hubo otra luz menor que yo no vi y por lo mismo no la describo, que se dice que fue de color amarillo \u2013setenta a\u00f1os ha (1789)\u2013 que nuestros padres vieron una aurora boreal de esta especie pero mucho m\u00e1s extensa.<\/p>\n<p>Las apariciones de este fen\u00f3meno en nuestro pa\u00eds son tan raras, que esto mismo las hace admirar, y por lo tanto, anoto esta que vi, para memoria y noticia cierta y exacta de las futuras generaciones\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>El se\u00f1or presb\u00edtero Jos\u00e9 Trinidad Garc\u00eda, a quien la historia del pueblo debe esta nota curiosa, debidamente descrita en lo que cabe, al hablar de los rayos perpendiculares, olvid\u00f3 que en 1833 apareci\u00f3 la aurora boreal, llamado el a\u00f1o de la lumbre por los antiguos; los sac\u00f3 de este error el sabio doctor don Pedro Arguindegui, d\u00e1ndole el verdadero nombre al fen\u00f3meno. (4)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5434\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_verde.jpg\" alt=\"aurora_boreal_verde\" width=\"886\" height=\"591\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_verde.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_verde-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_verde-768x512.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_verde-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que mencionar que la aurora boreal de 1789 ya hab\u00eda sido analizada y descrita por Antonio\u00a0Le\u00f3n y Gama, en la capital de la rep\u00fablica, donde al parecer tal fen\u00f3meno natural caus\u00f3 estupor y espanto en la poblaci\u00f3n novohispana, como se desprende del siguiente documento:<\/p>\n<blockquote><p>La noche del 14 de noviembre (1789) entre ocho y nueve, apareci\u00f3 una bell\u00edsima aurora boreal por el lado del norte. Comenz\u00f3 por unos rayos blanquecinos en forma de escoba, que se fueron extendiendo poco a poco y cargando hacia el norte y nordeste, hasta las ocho y media, en que fue su mayor incremento. A esta hora se ve\u00eda en el horizonte la luz que formaba la basa de un color de entre rojo y amarillo, de cuyos extremos se percib\u00eda una porci\u00f3n de circunferencia m\u00e1s iluminada que el resto del segmento del c\u00edrculo que representaba de color rosado obscuro, por un humo denso en que parec\u00eda estar mezclada la luz.<\/p>\n<p>La circunstancia de haberse visto esta figura circular: la altura en que se manifest\u00f3, superior a las m\u00e1s elevadas nubes; el haber comenzado despu\u00e9s de dos horas de puesto el sol en un tiempo sereno y limpio el cielo, y la inclinaci\u00f3n que tuvo hacia el occidente, hizo creer al pueblo que aquel era un verdadero fuego que bajaba de lo alto para incendiar a esta hermosa ciudad como el que abras\u00f3 a Sodoma y otras cuatro ciudades. Predispuestos de este modo a creer lo m\u00e1s funesto, comenzaron a temblar y huir despavoridos al Santuario de Guadalupe, Produciendo una consternaci\u00f3n general por todos los \u00e1ngulos de la ciudad. Ve\u00edan por otra parte, que en San Agust\u00edn se sac\u00f3 al sant\u00edsimo sacramento y se hac\u00edan preces\u00a0fervorosas en la Iglesia y esta circunstancia aumentaba la pavorosa idea y he aqu\u00ed que comenzaron a salir despavoridas muchas gentes a implorar auxilio al Santuario de Guadalupe: d\u00e1banse sendos golpes de pecho; otros asidos de un cristo y sin miramiento ni verg\u00fcenza, confesaban sus pecados; las mujercillas, empe\u00f1adas en adornarse seductoramente, abandonaban los tafanarios postizos con que procuraban seducir a la juventud incauta<\/p>\n<p>La gente sensata (que no era mucha) y que conoc\u00eda la naturaleza de aquel fen\u00f3meno, se divert\u00eda m\u00e1s con estos escarceos que con la aurora boreal.<\/p>\n<p>Luego que entendi\u00f3 el virrey el movimiento del pueblo, destac\u00f3 piquetes de soldados a la garita que contuviesen los pelotones de gente y la instruyesen de aquel fen\u00f3meno haci\u00e9ndola devolver, pero esto era querer echar puertas al campo: hu\u00edan como cabras desbandadas y no escuchaban voz alguna de consuelo. Calm\u00e1ronse cuando desapareci\u00f3 aquella hermosa luz y los pecadores penitentes a voz en cuello regresaron a sus casas, no menos moh\u00ednos que avergonzados por haber proclamado fuera de tiempo sus flaquezas; el chasco no era para menos. (5)<\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5435\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_color.jpg\" alt=\"aurora_boreal_color\" width=\"886\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_color.jpg 886w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_color-300x108.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/aurora_boreal_color-768x277.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>1 . Peri\u00f3dico Milenio-Diario 16\/11\/07.<\/p>\n<p>2. Revista Muy Interesante. A\u00f1o X, No. 7.<\/p>\n<p>3 . www.nasa.gov\/misi\u00f3n themis<\/p>\n<p>4 . Leopoldo Naranjo, Lampazos. Mty. 1997.<\/p>\n<p>5. Carlos Mar\u00eda de Bustamante et al. \u201cLos tres siglos de M\u00e9xico durante el gobierno espa\u00f1ol\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<br \/>\nContacto: danielsifuentese@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DANIEL SIFUENTES ESPINOZA* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 19, No. 77, ENERO-FEBRERO 2016 La Agencia Espacial Estadounidense (NASA) lanz\u00f3, en febrero del 2007, un cohete\u00a0con cinco sat\u00e9lites a bordo, con la intenci\u00f3n de descifrar el misterio de las auroras\u00a0boreales. 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