{"id":5128,"date":"2015-12-15T11:14:17","date_gmt":"2015-12-15T17:14:17","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5128"},"modified":"2015-12-15T11:14:17","modified_gmt":"2015-12-15T17:14:17","slug":"desarrollo-sustentable-con-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=5128","title":{"rendered":"Desarrollo sustentable con \u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/desarrollo_sustentable_con_etica.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5129 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/desarrollo_sustentable_con_etica-e1450196287239.jpg\" alt=\"desarrollo_sustentable_con_etica\" width=\"500\" height=\"301\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PEDRO C\u00c9SAR CANT\u00da MART\u00cdNEZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 76, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2015<\/p>\n<p>A lo largo de la historia de la humanidad, particularmente hasta el siglo pasado, la naturaleza se consideraba como perpetua e inquebrantable, que si bien conllevaba cambios, invariablemente fue siempre autosuficiente para recobrarse sin conflictos, inclusive de las embestidas del ser humano. Sin embargo, este enfoque se ha alterado absolutamente con el accionar de los avances tecnocient\u00edficos derivados de la ciencia moderna, y esencialmente durante el siglo XX. Por esta raz\u00f3n, el ser humano se ha convertido, ostensiblemente, en una amenaza para la prolongaci\u00f3n de la vida en el planeta, debido a que no s\u00f3lo cambia y manipula la naturaleza, sino que adem\u00e1s atenta contra su propia existencia.<\/p>\n<p>Lo anterior nos lleva a considerar que se ha suscitado una trasformaci\u00f3n del pensar y accionar del ser humano;\u00a0por este motivo, hoy en d\u00eda, las cuestiones \u00e9ticas y sus valores inmanentes se han constituido en el centro de la pol\u00edtica y gesti\u00f3n del desarrollo sustentable. Particularmente, porque el desarrollo sustentable se ha orientado a la b\u00fasqueda de una comunidad m\u00e1s solidaria y responsable con el entorno, de tal manera que se considera como \u201cla inmejorable forma para prolongar y propiciar las condiciones que faciliten la subsistencia de nuestra sociedad\u201d (p. 84). (1)<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se erige el desarrollo sustentable? <\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los setenta comenz\u00f3 esta preocupaci\u00f3n de forma masiva, con la reuni\u00f3n de Estocolmo (Suecia) en 1972, denominada Medio Ambiente Humano, (2) la cual acogi\u00f3 las primordiales inquietudes de los jefes de Estado, las colectividades acad\u00e9micas y cient\u00edficas, as\u00ed como de organizaciones no gubernamentales sobre la problem\u00e1tica ambiental, la cual comprendi\u00f3 grandes pol\u00e9micas sobre el antagonismo entre el crecimiento econ\u00f3mico y la conservaci\u00f3n del medio, adem\u00e1s de la alta explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, como se denominaba al impacto del crecimiento de la poblaci\u00f3n en el medio ambiente. Sin embargo, esta intranquilidad manifiesta da inicio con obras como las de Rachel Carson, (3) Barry Commoner (4) y Garret Hardin, (5) en los a\u00f1os sesenta. M\u00e1s tarde dio paso, a inicios de los a\u00f1os setenta, a documentos como \u201cPoblaci\u00f3n, recursos y medio ambiente\u201d, publicado en 1970 por Paul R. Ehrlich y Anne H. Ehrlich, (6) y m\u00e1s adelante a \u201cLos l\u00edmites del crecimiento\u201d, informe elaborado en 1972 por el Club de Roma. (7)<\/p>\n<p>A partir de entonces, se ha suscitado una creciente serie de discusiones y debates sobre el desarrollo sustentable, cuyo concepto generaliz\u00f3, a partir de la publicaci\u00f3n del Informe Brundtland en 1987, la Comisi\u00f3n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. (8) En este documento se gesta como una novel matriz de pensamiento con un alto contenido de praxis, que germina como una nueva representaci\u00f3n para la gesti\u00f3n de los recursos naturales, como tambi\u00e9n de un nuevo modelo de relaciones humanas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/estocolmo_ciudad_76.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5130\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/estocolmo_ciudad_76.jpg\" alt=\"estocolmo_ciudad_76\" width=\"2362\" height=\"604\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/estocolmo_ciudad_76.jpg 2362w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/estocolmo_ciudad_76-300x77.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/estocolmo_ciudad_76-1024x262.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 2362px) 100vw, 2362px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es as\u00ed que se lleg\u00f3 a la Conferencia de R\u00edo de Janeiro en 1992, que estableci\u00f3 la Agenda 21, conformada por una serie de puntos que deben acogerse para adoptar la sustentabilidad,9 que se ha definido como \u201cdesarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades\u201d (p.67), concertado por la Comisi\u00f3n Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo, (8) que m\u00e1s tarde fue reformada en Johannesburgo (2002), al a\u00f1adir que se busca conjuntamente la supresi\u00f3n de la pobreza, adem\u00e1s de fortalecer la equidad social. (10,11) Y se lleg\u00f3 recientemente a la reuni\u00f3n de R\u00edo +20, en R\u00edo de Janeiro (Brasil), tras 20 a\u00f1os de la promulgaci\u00f3n de este concepto que se ha seguido como derrotero, y que sintetiza la mayor de las preocupaciones del ser humano: su permanencia en torno a la b\u00fasqueda de un equilibrio entre las dimensiones econ\u00f3mica, social y ambiental en que subsiste. (2,12)<\/p>\n<p><strong>La \u00e9tica encaminada hacia la sustentabilidad <\/strong><\/p>\n<p>La \u00e9tica como ciencia y filosof\u00eda de los aspectos de car\u00e1cter moral, desde la perspectiva de Sanz Ferramola y Medina, (13) se constituye en un \u00e1rea del conocimiento que aplica esencialmente a t\u00f3picos controvertidos, asiduos disensos y consensos sociales. La \u00e9tica, en este marco de referencia, asevera que recurre a la interdisciplinaridad para logar una l\u00f3gica desde cada punto de vista, para hallar as\u00ed un caracter\u00edstico orden que conduzca a preceptos comunes. Por esta raz\u00f3n, en cuanto a las acciones llevadas a cabo por el ser humano, sean de orden individual o colectivo, la\u00a0\u00e9tica se torna idispensable, ya que las acciones conllevan consecuencias de manera directa o indirecta a otras personas, cercanas o distantes; por ende, comprende una significativa complejidad que se instituye como un dilema, debido a lo diverso de la cultura social en que se puede desenvolver este acto, pero particularmente por los deberes que se construyen y proyectan hacia las generaciones venideras.<\/p>\n<p>En el marco de las declaraciones de desarrollo sustentable, Zahedi y Gudynas14indican que la Declaraci\u00f3n de Estocolmo, resultante de la reuni\u00f3n que sobre Medio Ambiente Humano se desarroll\u00f3 en 1972, no toca expresamente la \u00e9tica, pero s\u00ed aseveran que en la declaraci\u00f3n se vislumbra un cambio en la forma de juzgar y se advierte una evaluaci\u00f3n distinta, que irrumpe particularmente sin restricciones temporales, y considera claramente el porvenir, en que se observa un cambio en la forma de valorar. El aspecto se mantuvo en todas las otras declaraciones emanadas de R\u00edo de Janeiro en 1992; Johannesburgo en 2002, hasta llegar a la reuni\u00f3n de R\u00edo +20, en Brasil 2012.<\/p>\n<p>Por ende, la \u00e9tica, tanto expl\u00edcita como impl\u00edcitamente, ha intervenido en forma relevante en los debates internacionales con respecto a los aspectos que ata\u00f1en al desarrollo sustentable, y consecuentemente ha conducido una profusa actividad en la elaboraci\u00f3n, revisi\u00f3n y aprobaci\u00f3n de pautas, como reglas y principios \u00e9ticos con el objeto de proteger a las personas, para evitar conflictos y disputas, en nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Asimismo, en el marco del Simposio sobre \u00c9tica y Desarrollo Sustentable, celebrado en Bogot\u00e1, Colombia, en mayo de 2002, se promulg\u00f3 el \u201cManifiesto por la Vida. Por una \u00c9tica para la Sustentabilidad\u201d,15 en el que se exterioriza que el desarrollo sustentable pretende tutelar la edificaci\u00f3n de una nueva racionalidad social y productiva, amparada \u00e9sta en el hecho de reconocer que la crisis que hoy se padece reside en el contexto social, y es \u201cuna crisis moral de instituciones pol\u00edticas, de aparatos jur\u00eddicos de dominaci\u00f3n, de relaciones sociales injustas y de una racionalidad instrumental en conflicto con la trama de la vida\u201d (p. 1). (15) Sin embargo, adem\u00e1s anotan categ\u00f3ricamente que estos<\/p>\n<blockquote><p>preceptos del desarrollo sostenible no se han traducido en una \u00e9tica como un cuerpo de normas de conducta que reoriente los procesos econ\u00f3micos y pol\u00edticos hacia una nueva racionalidad social y hacia formas sustentables de producci\u00f3n y de vida (p. 2). (15)<\/p><\/blockquote>\n<p>Por ende, se apela particularmente a la construcci\u00f3n de una \u00e9tica para la sustentabilidad, que se apoye en la responsabilidad moral, tanto de las personas como de los conjuntos sociales y de las estructuras de gobierno, con el fin de acceder a la prolongaci\u00f3n de la vida y mejorar las condiciones de calidad de la vida, en la comprensi\u00f3n y razonamiento de las complicadas interacciones que se suceden entre el ser humano y la naturaleza. No obstante, este manifiesto tambi\u00e9n indica que la \u00e9tica para la sustentabilidad requiere de pautas para encaminar los procederes particulares de las personas, as\u00ed como de los grupos sociales, entre \u00e9stas se citan las siguientes: \u00e9tica de una producci\u00f3n para la vida, \u00e9tica del conocimiento y di\u00e1logo de saberes, \u00e9tica de la ciudadan\u00eda global, el espacio p\u00fablico y los movimientos sociales, \u00e9tica de la gobernabilidad global y la democracia participativa, \u00e9tica de los derechos, la justicia y la democracia, \u00e9tica de los bienes comunes y del bien com\u00fan, \u00e9tica de la diversidad cultural y de una pol\u00edtica de la diferencia, \u00e9tica de la paz y el di\u00e1logo para la resoluci\u00f3n de conflictos, \u00e9tica del ser y el tiempo de la sustentabilidad.<\/p>\n<p>A esta valiosa aportaci\u00f3n le sigui\u00f3 la Declaraci\u00f3n Universal sobre Bio\u00e9tica y Derechos Humanos, el 19 de octubre de 2005, por parte de la UNESCO,16 que se\u00f1ala que \u00e9stos se erigen dada la<\/p>\n<blockquote><p>excepcional capacidad que posee el ser humano para reflexionar sobre su propia existencia y su entorno, as\u00ed como para percibir la injusticia, evitar el peligro, asumir responsabilidades, buscar la cooperaci\u00f3n y dar muestras de un sentido moral que d\u00e9 expresi\u00f3n a principios \u00e9ticos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, de esta declaraci\u00f3n, aunque cuenta con un alcance remitido a la medicina y ciencias de la vida, su aplicaci\u00f3n est\u00e1 motivada por los avances que la tecnolog\u00eda ha sostenido, y c\u00f3mo \u00e9sta ha incidido grandemente en los seres humanos.<\/p>\n<p>Estas declaraciones son resultado de la manera paulatina en que transcurre el avance de la cultura del dominio de la naturaleza, a partir de la ciencia moderna, la cual se sobrepuso a la interacci\u00f3n de la cultura de veneraci\u00f3n y cuidado de la naturaleza, y sustituy\u00f3 as\u00ed el a\u00f1ejo fundamento de las agrupaciones ind\u00edgenas y de las comunidades orientales.17 Ya que esta cultura depredadora, tanto pol\u00edtica como econ\u00f3micamente, se extendi\u00f3 no s\u00f3lo a la naturaleza, sino tambi\u00e9n a la sociedad humana,\u00a0y gener\u00f3 un proceso de transformaci\u00f3n permanente, que ha cambiado los pensamientos y valores del hombre, y que lo ha conducido por la v\u00eda de constantes amenazas de desastre social y natural, durante gran parte del tiempo.<\/p>\n<p>Precisamente as\u00ed, la \u00e9tica se constituye en una variable medular que revela las distintas modalidades de los cambios y es una unidad fundamental, aun en el desarrollo sustentable, puesto que las conductas y los estilos de vida revelan los valores que rigen las formas en que se gestionan los recursos. Por lo tanto, como se\u00f1ala T\u00e9llez Fabiani: (18)<\/p>\n<blockquote><p>El saber cient\u00edfico nos impone una certeza sobre el futuro: sabemos, de alguna manera parcial, pero probable o posible, que extrapolando las condiciones actuales la relaci\u00f3n de los seres humanos y la naturaleza ser\u00e1 violenta si no hacemos algo en la actualidad (p. 37).<\/p><\/blockquote>\n<p>En esto, el requerimiento de un vaticinio con condiciones de una interpolaci\u00f3n en el futuro con situaciones de exageraci\u00f3n, es conveniente para que la \u00e9tica retome sus obligaciones y compromisos adecuados debido a que<\/p>\n<blockquote><p>Los medios de los principios \u00e9ticos son los \u2018experimentos mentales\u2019 que son hipot\u00e9ticos en las premisas, pero son conjeturales en la inferencia. De la reflexi\u00f3n sobre lo posible surge la necesidad de principios nuevos que orienten las acciones\u201d (p.39). (18)<\/p><\/blockquote>\n<p>Se debe recordar, como lo se\u00f1ala Marcos, (19) que \u201cLa \u00e9tica tiene [\u2026.] tambi\u00e9n una base racional. Se puede argumentar acerca del bien y del mal de nuestras acciones y tambi\u00e9n de nuestros criterios morales\u201d. (p.17)<\/p>\n<p>Por lo tanto, el enjuiciamiento \u00e9tico de los hechos, sin postulados a priori, debe partir primeramente de un conocimiento de los eventos, para pasar luego un an\u00e1lisis y evaluaci\u00f3n, y finalmente establecer un juicio, considerando el sentido de los cambios y el ritmo que seguir\u00edan \u00e9stos.20 Por consiguiente, la \u00e9tica se percibe como la exploraci\u00f3n e indagaci\u00f3n de un contexto general que permite el manejo de escenarios, contrariedades, conflictos y apremios, y no como un esquema para la obtenci\u00f3n definitiva de una respuesta; m\u00e1s bien, busca configurar consensos y soluciones de car\u00e1cter colectivo, alej\u00e1ndose as\u00ed de un sistema cerrado de valores morales.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que la \u00e9tica se conduce por el sendero de mejorar las relaciones sociales, y muy esencialmente obra en el modo personal y colectivo del ser humano con el prop\u00f3sito de reconocer y estudiar sus actos, as\u00ed como sus valores, con el prop\u00f3sito de conducirlo por espacios m\u00e1s constructivos, \u00fatiles, nobles y arm\u00f3nicos con su entorno natural y social. Actualmente, es inexplicable que la ciencia y la tecnolog\u00eda aplicada conserve la capacidad de producir cuanto sea necesario para satisfacer las demandas de la sociedad; sin embargo, un gran n\u00famero de poblaci\u00f3n en el mundo mantiene una vida miserable, por debajo de los requerimientos actuales. Tan s\u00f3lo este ejemplo: mientras millares de seres humanos mueren de hambre o cuentan con una alimentaci\u00f3n insuficiente, aproximadamente una tercera parte de los alimentos que se producen para el consumo humano se desaprovecha, esto equivale a 1.300 millones de toneladas al a\u00f1o, que de aprovecharse alimentar\u00edan a todo el continente africano; tan s\u00f3lo en Europa y Am\u00e9rica del Norte se derrochan entre 95 a 115 kg\/a\u00f1o\/per c\u00e1pita, comparado con los 6 a 11 kg\/a\u00f1o\/ per c\u00e1pita que se suscita en \u00c1frica y en el sur y sudeste de Asia. (21)<\/p>\n<p>Por lo tanto, con lo arriba citado, incumbe reflexionar desde una perspectiva teleol\u00f3gica, en la cual se reconoce que los seres humanos deben instituir sus propias pautas \u00e9ticas, pero la naturaleza y el entorno social en que se subsiste, deben tornarse en el marco de observaci\u00f3n y advertencia, que ha de suministrar los sendas para desplegar y progresar en una adecuada vida moral. (22)<\/p>\n<p><strong>Conclusiones <\/strong><\/p>\n<p>Como se ha advertido, el proceso de avance en la ciencia y la tecnolog\u00eda, m\u00e1s el apego a un desarrollo, simplemente sostenido en el crecimiento econ\u00f3mico, impuso diferentes ritmos en las relaciones entre econom\u00eda-naturaleza-sociedad, cuyas disonancias se reflejaron en apremios preponderantemente en lo local y en el entorno, que paulatinamente perturb\u00f3 a las poblaciones. Es as\u00ed que la \u00e9tica, permeada hacia el desarrollo sustentable, traza la pertinente e ineludible mediaci\u00f3n que en estos \u00e1mbitos debe existir entre el razonamiento y las costumbres, h\u00e1bitos y normas de convivencia del ser humano, con la intenci\u00f3n de que conquiste un estado de conocimiento y conciencia renovado, sobre la postura esencialmente que guardan sus espacios de vida, que en el marco del desarrollo sustentable comprenden las dimensiones econ\u00f3mica, social y ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>De forma concluyente, un desarrollo sustentable con \u00e9tica nos permite identificar en este tiempo que la conciencia del ser humano ha ido transfigur\u00e1ndose en una conciencia universal, se ha transfigurado en aspectos que abarcan los valores de la vida, la libertad, la equidad social, la solidaridad y el respeto a la naturaleza. Estos valores se fundamentan en el hecho del valor absoluto que poseen todas las personas, pero esencialmente en el reconocimiento a la dignidad humana y derechos humanos, que deben prevalecer si deseamos florecer en una sociedad de seres racionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FCB.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: pedro.cantum@uanl.mx; cantup@hotmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>1. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2012). El axioma del desarrollo sustentable. Revista de Ciencias Sociales. No. 137 (III): 83-91.<\/p>\n<p>2. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2013). Razonamiento socioambiental acerca del desarrollo sustentable. CiENCiAUANL, 16 (64): 32-36.<\/p>\n<p>3. Carson, R. (1962) Silent spring. Greenwich: CT, Fawcett.<\/p>\n<p>4. Commoner, B. (1963). Science and survival. New York: Viking Press.<\/p>\n<p>5. Hardin, G. 1968. The tragedy of commons. Science, 162: 1243-1248.<\/p>\n<p>6. 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Coronel, D.A. &amp; Silva, J.M.A. da. (2009). \u00c9tica e desenvolvimento sustent\u00e1vel. Revista de Economia e Agroneg\u00f3cio, 7(3): 287-311.<\/p>\n<p>13. Sanz Ferramola, R. y Medina, A. (Eds.). (2007). Bio\u00e9tica en la universidad: hacia la construcci\u00f3n de una \u00e9tica de la corresponsabilidad en la comunidad del conocimiento. San Luis. Nueva Editorial Universitaria.<\/p>\n<p>14. Zahedi, K. &amp; Gudynas, E. (2008). \u201c\u00c9tica y desarrollo sostenible. Am\u00e9rica Latina frente al debate internacional\u201d. En: Gottsbacher, M. &amp; Simone Lucatello, S. (Comps.) Reflexiones sobre la \u00e9tica y la cooperaci\u00f3n internacional para el desarrollo: Los retos del siglo XXI (pp. 273 \u2013 292). M\u00e9xico. Instituto Mora.<\/p>\n<p>15. Galano, C., Curi, M., Motomura, O. et al. (2002). Manifiesto por la vida. Por una \u00e9tica para la sustentabilidad. Ambiente &amp; Sociedade, 5(10): 1-14.<\/p>\n<p>16. UNESCO (2005). Declaraci\u00f3n Universal sobre Bio\u00e9tica y Derechos Humanos. Recuperado el 15 de abril de 2015 de http:\/\/portal.unesco.org\/es\/ev.php-URL_ID= 3105 8&amp;URL_DO=DO_TOPIC&amp;URL_SECTION =201.html<\/p>\n<p>17. De Souza Pinto Cribb., S.L. (2008) Aspectos \u00e9ticos do desenvolvimento sustent\u00e1vel. Educa\u00e7\u00e3o Ambiental em A\u00c7\u00c3O, 23(VI), 1-11.<\/p>\n<p>18. T\u00e9llez Fabiani, E. (2010). El proyecto filos\u00f3fico de Hans Jonas. (Tesis de maestr\u00eda) Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Iztacala, Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>19. Marcos, A. (2001). \u00c9tica ambiental. Valladolid. Universidad de Valladolid.<\/p>\n<p>20. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2015). Bio\u00e9tica e Investigaci\u00f3n en Salud. Tercera edici\u00f3n. M\u00e9xico. Ed. Trillas.<\/p>\n<p>21. Cant\u00fa-Mart\u00ednez, P.C. (2014). Derecho a la alimentaci\u00f3n, soberan\u00eda alimentaria y sustentabilidad. CiENCiAUANL, 17(68): 29-34.<\/p>\n<p>22. P\u00e9rez de Nucci, A.M. 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