{"id":4861,"date":"2015-10-15T18:36:02","date_gmt":"2015-10-15T23:36:02","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4861"},"modified":"2015-10-15T18:36:02","modified_gmt":"2015-10-15T23:36:02","slug":"las-ventajas-de-memorizar-el-pequeno-larousse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4861","title":{"rendered":"Las ventajas de memorizar el peque\u00f1o Larousse"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Memorizar_Larousse.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4864\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Memorizar_Larousse.jpg\" alt=\"Memorizar_Larousse\" width=\"409\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Memorizar_Larousse.jpg 409w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Memorizar_Larousse-250x300.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 409px) 100vw, 409px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ZACAR\u00cdAS JIM\u00c9NEZ<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 75, SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2015<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 al peri\u00f3dico, la m\u00e1quina inteligente ya estaba ah\u00ed; quiz\u00e1s estuvo desde el principio de los tiempos. Un maestro de su escuela lo hab\u00eda recomendado como corrector y lo hab\u00edan citado a las siete de la tarde. Sin embargo, Erubey lleg\u00f3 40 minutos despu\u00e9s y crey\u00f3 o\u00edr que una voz lo delataba. El guardia le abri\u00f3 la puerta el\u00e9ctrica, previa identificaci\u00f3n. En la sala de redacci\u00f3n, el jefe de correctores le aplicar\u00eda el examen.<\/p>\n<p>\u2014Es f\u00e1cil \u2013le dijo\u2013, tan s\u00f3lo 250 palabras, las m\u00e1s utilizadas por los reporteros.<\/p>\n<p>Al principio pens\u00f3 que saldr\u00eda avante con facilidad, pero el asunto se le fue complicando; hubo palabras de las que no ten\u00eda ni idea: hebdomadaria, denuesto, diputado, transparencia, bromatolog\u00eda, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>\u2014Si acierta a 70, pasamos a la segunda fase, si no, queda eliminado; y debe completarlas en media hora.<\/p>\n<p>Invoc\u00f3 a los santos de su devoci\u00f3n en los \u00faltimos segundos. \u00bfQu\u00e9 significaba entomolog\u00eda? Contest\u00f3 con otra pregunta: \u00bfacaso estudio del est\u00f3mago? El jefe al parecer no hab\u00eda escuchado. Tampoco escuch\u00f3 los murmullos que emanaban de la m\u00e1quina. Tres segundos antes del final, la respuesta correcta hizo sonre\u00edr al jefe: \u201cParte de la zoolog\u00eda que trata de los insectos\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Caray, mi buen amigo, lo logr\u00f3. Ya parec\u00eda que no.<\/p>\n<p>Erubey contempl\u00f3 a la m\u00e1quina inteligente con agradecimiento. El otro, concentrado en el cuestionario, no hab\u00eda reparado en su intervenci\u00f3n, gracias a la cual Erubey tuvo oportunidad de pasar a la siguiente fase.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 desconectada \u2013le aclar\u00f3 el jefe\u2013, los encargados de mantenimiento la tienen en reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la segunda fase, al d\u00eda siguiente, su escrutador fue enf\u00e1tico:<\/p>\n<p>\u2014Cinco errores y queda eliminado. Aunque si no acierta a los 130 reactivos restantes posiblemente no obtenga el trabajo como corrector.<\/p>\n<p>La m\u00e1quina segu\u00eda desconectada cuando Erubey la mir\u00f3 en el l\u00edmite de su suerte: si no contestaba bien la siguiente pregunta quedar\u00eda eliminado, y ya no deseaba obtener el empleo sino salir dignamente. Para su desgracia, el jefe ten\u00eda el vicio de repetir, y Erubey se ator\u00f3 en la misma palabra: entomolog\u00eda. El jefe, siempre concentrado en el cuestionario, parec\u00eda m\u00e1s nervioso que Erubey, quien quiso llorar pero una voz vino a refrescarle la esperanza: \u201cParte de la zoolog\u00eda que trata de los insectos\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed le dejamos, no tiene caso \u2013el jefe guard\u00f3 el\u00a0cuestionario en una carpeta y encend\u00eda un cigarro cuando Erubey le extendi\u00f3 la mano.<\/p>\n<p>\u2014Gusto en haberlo conocido.<\/p>\n<p>\u2014Caray, pues no que andaba muy urgido por trabajar.<\/p>\n<p>\u2014Pero es que\u2026<\/p>\n<p>\u2014Ande, vaya pronto, antes de que cierren en Recursos Humanos. No sea coll\u00f3n, no le saque al trabajo.<\/p>\n<p>\u2014Mu\u00e9vete, Buey \u2013dijo la voz de siempre, y Erubey dud\u00f3 si hab\u00eda o\u00eddo mal o la m\u00e1quina no ten\u00eda registrado su nombre en la memoria.<\/p>\n<p>El fundador del Nuevo Diario de Monterrey hab\u00eda instituido una cl\u00e1usula en la que se establec\u00eda que el periodismo digital no ser\u00eda prioritario sobre el escrito y el gr\u00e1fico, y que habr\u00eda por lo menos un corrector a la par de las m\u00e1quinas inteligentes, que correg\u00edan, pero en ocasiones se alejaban de la creatividad, del calor humano de la redacci\u00f3n. Las cosas marcharon bien s\u00f3lo por unos d\u00edas; pues el jefe, irascible, reprend\u00eda a Erubey cuando lo encontraba consultando el Larousse.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s obligado a sab\u00e9rtelo de memoria u olvidarte de que alguna vez fuiste corrector.<\/p>\n<p>Erubey pasaba el trago amargo, y sobrevivi\u00f3 en el peri\u00f3dico porque la m\u00e1quina inteligente siempre le ayud\u00f3 con el significado de las palabras.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, recibi\u00f3 dos notificaciones: una mala y otra quiz\u00e1 buena; el guardia se las entreg\u00f3 en dos sobres: en una el jefe lo citaba en su oficina antes de que comenzara sus labores. El peri\u00f3dico pegado en la puerta con palabras subrayadas se lo dijo todo: lo despedir\u00edan. Trag\u00f3 saliva, y no supo ni por qu\u00e9 se le ocurri\u00f3 abrir el segundo sobre, que dec\u00eda: \u201cAh\u00ed le mando unos centavitos para que se tome un refresco de vez en cuando. Yo no tuve oportunidades, pero admiro a los que, como usted, se la rifan en eso de la ortograf\u00eda. Estando en el infierno de las rejas, un amigo me trajo varias revistas y en casi todas ven\u00eda usted como escritor y corrector. Yo no entiendo intelectualidades, pero me late el coraz\u00f3n del lado derecho con ciertas cosas; y me dije: \u2018mis respetos para los que apostaron por el bien\u2019. Por eso reciba este obsequio, mi admiraci\u00f3n y la seguridad de que me impartir\u00e1 un taller de composici\u00f3n, pues anhelo escribir mis aventuras de mi pu\u00f1o y letra\u201d. La carta la firmaba Joaqu\u00edn \u201cEl Chapo\u201d Guzm\u00e1n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mu\u00e9vete, Buey! \u2013la voz de la m\u00e1quina le record\u00f3 que le faltaba un escollo m\u00e1s; aunque ya no sent\u00eda temor a llegar ante el jefe. Casi se mare\u00f3 antes de levantar la\u00a0vista para encontrarse con otra m\u00e1quina inteligente en el espacio del jefe. Se fij\u00f3 bien si estaba conectada\u2026 no.<\/p>\n<p>\u2014Eres un buen corrector, a pesar de lo lento, y queremos que nos firmes un contrato por dos a\u00f1os. Tu antiguo jefe pretend\u00eda cesarte pero ha desistido al saber la clase de amigos que tienes. Sin embargo, agradece; gracias a sus rega\u00f1os eres de los pocos que saben todito el Larousse de memoria, aunque ni \u00e9l mismo se lo sab\u00eda; eso nos motiva a integrarte en nuestro equipo. Simplemente tu jefe te ten\u00eda tirria porque \u00e9l es de la secta del pen\u00faltimo d\u00eda y t\u00fa eres de otra religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">II<\/p>\n<p>Asociarse con las m\u00e1quinas inteligentes permiti\u00f3 a Erubey Chup\u00edn Cardona fundar la primera Facultad de Correcci\u00f3n Avanzada de Estilo y de Pruebas en la UANL, primero que en ninguna instituci\u00f3n educativa de Latinoam\u00e9rica y del mundo. Subsidiado por poderosas firmas, quiso que la nueva instituci\u00f3n se librara del estigma de ser un patito feo en los contextos de la pol\u00edtica industrial, que sol\u00eda frenar el rumbo de las carreras humanistas en pro de ese agente ideol\u00f3gico denominado progreso; progreso siempre unidimensional.<\/p>\n<p>Tiene y tendr\u00e1 sus ventajas saber de memoria el peque\u00f1o Larousse, aun en este mundo de tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n; quiz\u00e1 Erubey lo supo en el tiempo propicio. Ya entrado en gastos, confiaba en la situaci\u00f3n y que, en el Nuevo Diario de Monterrey, las m\u00e1quinas inteligentes permanecieran por siempre desconectadas del monitor de presi\u00f3n arterial, pero no de la sensibilidad donde se cimienta la grandeza de los hombres.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/e_Reader.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4865\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/e_Reader.jpg\" alt=\"e_Reader\" width=\"441\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/e_Reader.jpg 441w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/e_Reader-300x241.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/e_Reader-55x45.jpg 55w\" sizes=\"auto, (max-width: 441px) 100vw, 441px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ZACAR\u00cdAS JIM\u00c9NEZ CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 75, SEPTIEMBRE-OCTUBRE 2015 Cuando lleg\u00f3 al peri\u00f3dico, la m\u00e1quina inteligente ya estaba ah\u00ed; quiz\u00e1s estuvo desde el principio de los tiempos. 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