{"id":4241,"date":"2015-06-23T10:35:17","date_gmt":"2015-06-23T15:35:17","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4241"},"modified":"2015-06-23T10:35:17","modified_gmt":"2015-06-23T15:35:17","slug":"representaciones-graficorrupestres-del-borrego-cimarron-en-nuevo-leon-y-coahuila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4241","title":{"rendered":"Representaciones graficorrupestres del borrego cimarr\u00f3n en Nuevo Le\u00f3n y Coahuila"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/borregocimarrontw.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4242 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/borregocimarrontw-e1435071375847.jpg\" alt=\"borregocimarrontw\" width=\"500\" height=\"281\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">JOS\u00c9 LORENZO ENCINAS GARZA *<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015<\/p>\n<p><em>Extintos, los borregos cimarrones son parte de la historia local, aunque ya no habitan en las altas cumbres de los cerros, en la\u00a0memoria p\u00e9trea siguen vivos; sin embargo, sus an\u00f3nimos autores hace tiempo que ya no est\u00e1n entre nosotros, de ellos no tenemos\u00a0nada, ni fotos, ni ilustraciones. Somos hu\u00e9rfanos de nuestra propia historia<\/em><\/p>\n<p>El g\u00e9nero Ovis apareci\u00f3 en Asia en el periodo Plio-Pleistoceno hace 1.8-2.4 millones de a\u00f1os. (1) El descubrimiento\u00a0de f\u00f3siles de ovinos salvajes en el sur del\u00a0continente europeo, correspondientes a la mitad del\u00a0periodo Pleistoceno, indica la existencia de muflones\u00a0en Eurasia desde hace cientos de miles de a\u00f1os. Restos\u00a0\u00f3seo del Ovis ammon antiqua (Argali) muestran\u00a0que hace 440.000 a\u00f1os el hombre ya cazaba ovinos\u00a0silvestres. (2)<\/p>\n<p>La filogenia de los borregos salvajes se basa en secuencias\u00a0del citocromo b, de 290 muestras representativas,\u00a0de la mayor parte de las subespecies descritas\u00a0en el g\u00e9nero Ovis. El resultado fue confirmado por un\u00a0\u00e1rbol combinado basado en el citocromo b y secuencias\u00a0nucleares para Ovis, en el que con base en las\u00a0muestras representativas de los datos mitocondriales\u00a0se considera que no se trata de una, sino de dos especies\u00a0separadas que conforman dos grupos monofil\u00e9ticos\u00a0(O. orientalis y O. vignei).<\/p>\n<p>Sus h\u00edbridos aparecen en uno o en otro grupo,\u00a0independientemente de su origen geogr\u00e1fico. El mufl\u00f3n\u00a0O. musimon europea est\u00e1 claramente emparentado\u00a0con el O. orientalis. Las especies de los dem\u00e1s, O.\u00a0dalli, O. canadensis, O. nivicola y O. ammon, son monofil\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Actualmente se pueden encontrar ovejas en casi\u00a0todos los continentes, pero el \u00e1rea natural del g\u00e9nero\u00a0Ovis se remite a Asia y Norteam\u00e9rica, y se divide en\u00a0cinco especies: argal\u00ed (Ovis ammon), mufl\u00f3n oriental-\u00a0Urial (Ovis orientalis), mufl\u00f3n siberiano (Ovis nivicola),\u00a0mufl\u00f3n de Dall (Ovis dalli) y borrego cimarr\u00f3n (Ovis\u00a0canadensis). (3)<\/p>\n<p>Los resultados apoyan un origen asi\u00e1tico del g\u00e9nero\u00a0Ovis, seguida de una migraci\u00f3n a Am\u00e9rica del Norte\u00a0a trav\u00e9s del noreste de Asia, pasando por el estrecho\u00a0de Bering. Las derivaciones muestran que la evoluci\u00f3n\u00a0del g\u00e9nero Ovis es un ejemplo notable de acontecimientos\u00a0de diferenciaci\u00f3n en eventos sucesivos que\u00a0ocurren a lo largo de las rutas de migraci\u00f3n desde un\u00a0\u00e1rea ancestral.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n realizaremos un recorrido en el\u00a0tiempo en el que analizaremos la ruta del borrego cimarr\u00f3n\u00a0desde Eurasia hasta el Continente Americano,\u00a0a partir de una l\u00ednea de espacio-tiempo que llega\u00a0al noroeste de M\u00e9xico, Baja California, y termina con\u00a0la extinci\u00f3n de este mam\u00edfero en Coahuila y Nuevo\u00a0Le\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronroca.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4244\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronroca.jpg\" alt=\"cimarronroca\" width=\"266\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronroca.jpg 266w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronroca-100x300.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 266px) 100vw, 266px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Borrego cimarr\u00f3n en M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro pa\u00eds se encuentran tres de las subespecies\u00a0del Ovis canadensis (figura 2). Se calcula que el n\u00famero\u00a0m\u00e1ximo de ejemplares alcanzado por la especie fue\u00a0de aproximadamente 2 millones; (3) actualmente las\u00a0poblaciones ocupan 4% del \u00e1rea de distribuci\u00f3n hist\u00f3rica,\u00a0y se estima una poblaci\u00f3n de 25,000 ejemplares,\u00a0de los cuales 6,000 se encuentran en M\u00e9xico y el\u00a0resto en los Estados Unidos. (4)\u00a0En M\u00e9xico se encuentran tres de las siete\u00a0subespecies reconocidas, todas se corresponden con\u00a0la variedad del desierto: O. c. cremnobates o cimarr\u00f3n\u00a0caf\u00e9 en Baja California; O. c. weemsi o cimarr\u00f3n rojo\u00a0en Baja California Sur; y O. c. mexicana o cimarr\u00f3n\u00a0gris en Sonora.<\/p>\n<p><strong>Un culto milenario<\/strong><\/p>\n<p>Antes de la conquista de M\u00e9xico, cimarr\u00f3n era solamente\u00a0un adjetivo para calificar \u201cal que ganaba la libertad\u201d;\u00a0asimismo, otros le denominaron de este modo\u00a0por el hecho de vivir en las cimas de los cerros. Los\u00a0primeros explorares cre\u00edan que el borrego dom\u00e9stico,\u00a0luego de una vida dependiente del ser humano, hab\u00eda\u00a0recobrado su libertad, al colonizar las cimas de las\u00a0monta\u00f1a; de ah\u00ed el nombre de cimarr\u00f3n. (5) Hay pinturas\u00a0rupestres y petroglifos como evidencia de su existencia\u00a0en Baja California, Sonora, Chihuahua y en\u00a0una amplia zona de los Estados Unidos, y corroboran\u00a0el car\u00e1cter sagrado del animal para las tribus antiguas.<\/p>\n<p>Para los seris, el cimarr\u00f3n, o como ellos le llaman:\u00a0mojet, tison o ziix hast iti quiih, desde tiempos ancestrales\u00a0ha sido un animal clave en su mitolog\u00eda y cosmovisi\u00f3n.\u00a0Hay evidencias (restos \u00f3seos) de la presencia\u00a0de estos animales en Tula, Hidalgo, lo cual supone\u00a0que hubo un intercambio de productos de muy alto\u00a0valor entre pobladores del centro y norte de nuestro\u00a0pa\u00eds. (6) S\u00f3lo por comentar, el punto geogr\u00e1fico m\u00e1s cercano\u00a0con evidencia de borrego cimarr\u00f3n se ubica en\u00a0el poniente de Nuevo Le\u00f3n y el sur de Coahuila.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda kiliwa, el borrego es sagrado porque\u00a0est\u00e1 hecho de la carne de las pantorrillas de \u201cMelt\u00edip\u00e1\u201d,\u00a0el coyote-gente creador del mundo para ese grupo\u00a0ind\u00edgena bajacaliforniano. Para ellos, el animal era\u00a0tan fuerte que cuatro de ellos fueron puestos en las\u00a0cimas de su mundo, en cada uno de los puntos cardinales.\u00a0Con la llegada de los europeos a la pen\u00ednsula\u00a0baja californiana comenzaron las leyendas alrededor de\u00a0este mam\u00edfero. El padre jesuita alem\u00e1n Juan Jacobo\u00a0Baegert escribi\u00f3 en 1772 las \u201cNoticias de la pen\u00ednsula\u00a0americana de California\u201d, donde acota lo siguiente:\u00a0\u201cEn las cumbres m\u00e1s altas de la sierra que atraviesa\u00a0California de Sur a Norte, hay animales que son enteramente\u00a0iguales a nuestros borregos, salvo los cuernos\u00a0que son muy gruesos, m\u00e1s largos y mucho m\u00e1s\u00a0encorvados\u201d. (7) En el norte de M\u00e9xico abundaron, hasta\u00a0finales del siglo pasado, algunas etnias como las\u00a0cochim\u00edes, yumanos, kumiai, cucap\u00e1, pai-pai y los\u00a0kiliwas, las cuales contin\u00faan llevando a cabo rituales\u00a0en torno al \u00f3vido: uno de ellos es la danza del borrego,\u00a0seguramente ejecutada como una plegaria para la\u00a0buena caza, ya que era un alimento esencial en su dieta.\u00a0En su danza, llamada \u201ckuri-kuri\u201d, se re\u00fanen las\u00a0comunidades ind\u00edgenas a cantar y a bailar toda la noche;\u00a0realizan, adem\u00e1s, ceremonias de Temazcalli, una\u00a0especie de ritual de purificaci\u00f3n del cuerpo y del alma\u00a0de las personas. En esta danza comunican elementos\u00a0de su ancestral sistema de creencias, en un intento de\u00a0comunicar el esplendor de la vida silvestre y un mensaje\u00a0con nuestro medio el ambiente natural y las especies\u00a0nativas. Es muy probable que la danza del borrego\u00a0cimarr\u00f3n diera origen a rituales como la danza del\u00a0venado, que se baila actualmente en los estados de\u00a0Sonora y Sinaloa.<\/p>\n<p>Estas danzas han quedado en la memoria y las practican\u00a0personas ancianas; sin embargo, para preservar\u00a0la tradici\u00f3n, y a manera de respeto con los antiguos\u00a0rituales, tanto ni\u00f1os y j\u00f3venes las aprenden de los ancianos.\u00a0En la ejecuci\u00f3n de la danza se utilizan cabezas\u00a0de borrego cimarr\u00f3n, se pintan los cuerpos y se visten\u00a0con pieles, en un baile ritual que se verifica en un solo\u00a0acto y consta de tres escenas.<\/p>\n<p><strong>El borrego cimarr\u00f3n en la gr\u00e1fica rupestre de Nuevo\u00a0Le\u00f3n y Coahuila<\/strong><\/p>\n<p>Por miles de a\u00f1os, el borrego cimarr\u00f3n habit\u00f3 en amplias\u00a0zonas de los estados de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila.\u00a0Fue en los terrenos accidentados y ca\u00f1ones donde este\u00a0mam\u00edfero encontr\u00f3 el h\u00e1bitat ideal para vivir. Actualmente,\u00a0es una de las piezas m\u00e1s cotizadas por los cazadores\u00a0profesionales, por lo que lleva impl\u00edcita una\u00a0enorme carga simb\u00f3lica que convierte al cazador que\u00a0obtenga una pieza de borrego cimarr\u00f3n en un aut\u00e9ntico\u00a0campe\u00f3n.<\/p>\n<p>Bajo la l\u00f3gica de la sobrevivencia, cazar un borrego\u00a0cimarr\u00f3n para los antiguos grupos de cazadores\u00a0prehist\u00f3ricos era como un trofeo de caza que le daba\u00a0un estatus importante. Por muchas razones, este trabajo\u00a0no pretende revivir fantasmas, m\u00e1s bien busca\u00a0dar a conocer la existencia en la regi\u00f3n de estos animales\u00a0que se han perdido en el tiempo, de la misma\u00a0manera que los autores de estas magn\u00edficas manifestaciones\u00a0rupestres.<\/p>\n<p>Hace miles de a\u00f1os, el borrego formaba parte de\u00a0la dieta de los antiguos grupos de cazadores recolectores\u00a0y seguramente se relacionaba con alg\u00fan culto tot\u00e9mico;\u00a0asimismo, con el culto solar y las estrellas. Resulta\u00a0incomprensible que s\u00f3lo queden como prueba de su\u00a0existencia las cornamentas, y que tanto los autores de\u00a0las pictograf\u00edas y los borregos cimarrones ya se encuentren\u00a0extintos en esta regi\u00f3n de M\u00e9xico. Raz\u00f3n\u00a0por la que es de suma importancia tomar en cuenta\u00a0aquellos puntos donde han quedado vestigios de su\u00a0presencia, por la gr\u00e1fica rupestre, ya que estas zonas hist\u00f3ricamente\u00a0fueron el h\u00e1bitat de esta especie. El \u00faltimo\u00a0borrego cimarr\u00f3n fue cazado en Coahuila en 1941, espec\u00edficamente\u00a0en la Sierra de la Gavia, conocida tambi\u00e9n\u00a0como La Muralla, cadena monta\u00f1osa ubicada en los l\u00edmites\u00a0del municipio de Ramos Arizpe y Casta\u00f1os.<\/p>\n<p>En tanto para 1943, en las cercan\u00edas de Mina,\u00a0Nuevo Le\u00f3n, a setenta kil\u00f3metros de Monterrey, se\u00a0caz\u00f3 el \u00faltimo borrego salvaje del noreste de M\u00e9xico.\u00a0La primera referencia de la presencia de esta especie,\u00a0en las manifestaciones graficorrupestres, se remonta a\u00a0los trabajos de William Breen Murray.8\u00a0Estas investigaciones se llevaron a cabo hacia finales\u00a0de los a\u00f1os setenta y principios de los a\u00f1os ochenta,\u00a0en el sitio llamado San Bernab\u00e9, ubicado muy cerca\u00a0del Cerro de la Popa. El prol\u00edfico investigador de\u00a0origen estadounidense, y \u00e1vido explorador de los ca\u00f1ones\u00a0y serran\u00edas, encontr\u00f3 varias manifestaciones\u00a0rupestres en las que se detalla la cornamenta del borrego\u00a0cimarr\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronfrente.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4245 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronfrente-e1435071882689.jpg\" alt=\"cimarronfrente\" width=\"500\" height=\"312\" \/><\/a><\/p>\n<p>Desafortunadamente, hoy en d\u00eda en este sitio est\u00e1\u00a0prohibido el paso de la gente debido a que en \u00e9ste se\u00a0ubica un confinamiento de desechos t\u00f3xicos (Rimsa),\u00a0triste destino de un sitio emblem\u00e1tico en la investigaci\u00f3n\u00a0del arte rupestre en el noreste de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Las investigaciones de William Breen Murray y el\u00a0acervo fotogr\u00e1fico que posee del lugar constituyen un\u00a0testimonio del sitio que ha quedado enclaustrado en\u00a0los ca\u00f1ones y crestas rocosas de Mina, Nuevo Le\u00f3n.\u00a0Pocas personas han investigado a detalle la presencia\u00a0del borrego cimarr\u00f3n en el noreste de M\u00e9xico; sin\u00a0embargo, los esfuerzos de Rufino Rodr\u00edguez, Jos\u00e9 Flores\u00a0Ventura y Ariel Col\u00edn, radicados en la ciudad de\u00a0Saltillo, Coahuila, han documentado m\u00e1s de una docena\u00a0de puntos con gr\u00e1fica rupestre del \u00f3vido.<\/p>\n<p>Alejandro Espinoza, bi\u00f3logo de profesi\u00f3n e investigador\u00a0de la empresa Cementos Mexicanos (Cemex),\u00a0se ha dado a la tarea de recorrer algunos puntos del\u00a0oriente de Coahuila y el poniente de Nuevo Le\u00f3n en\u00a0busca de sitios arqueol\u00f3gicos con manifestaciones rupestres\u00a0de cornamentas de borrego, con la finalidad\u00a0de implementar un programa de reintroducci\u00f3n de\u00a0los cimarrones a su antiguo h\u00e1bitat natural.<\/p>\n<p>Los resultados han sido muy favorables, pues el\u00a0carnero salvaje ya se reintrodujo en algunos puntos de\u00a0la serran\u00eda del estado de Coahuila. Menci\u00f3n especial\u00a0merecen Alejandro Arizpe y Jos\u00e9 Armando Mart\u00ednez,\u00a0quienes han documentado algunos sitios con presencia\u00a0de manifestaciones rupestres de este mam\u00edfero; el\u00a0primero agr\u00f3nomo y el segundo ingeniero mec\u00e1nico,\u00a0ambos poseen un acervo fotogr\u00e1fico bastante amplio\u00a0de algunos espacios donde retratan los trazos de los\u00a0antiguos pobladores de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila.<\/p>\n<p>Sitios arqueol\u00f3gicos donde hay manifestaciones\u00a0rupestres de borrego cimarr\u00f3n<\/p>\n<p><strong>Coahuila<\/strong><\/p>\n<p>\u00b7 Fraustro<br \/>\n\u00b7 Nacapa<br \/>\n\u00b7 Ca\u00f1\u00f3n de Eslabones<br \/>\n\u00b7 La Puerta<br \/>\n\u00b7 Huizachal<br \/>\n\u00b7 Cerro Bola<br \/>\n\u00b7 El Forl\u00f3n<br \/>\n\u00b7 Puerto Cardonal<br \/>\n\u00b7 Ojo Fr\u00edo<br \/>\n\u00b7 La Campana<br \/>\n\u00b7 Ca\u00f1\u00f3n de la Rata<\/p>\n<p><strong>Nuevo Le\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00b7 San Bernab\u00e9<br \/>\n\u00b7 Presa de la Mula<br \/>\n\u00b7 Los Gemelos<br \/>\n\u00b7 Puerto del Indio<br \/>\n\u00b7 El Delgado<br \/>\n\u00b7 Boquilla Flores<br \/>\n\u00b7 Icamole<br \/>\n\u00b7 Chiquihuitillos<br \/>\n\u00b7 Carricitos<br \/>\n\u00b7 La Popa<br \/>\n\u00b7 El Marr\u00f3n<br \/>\n\u00b7 Nacataz<br \/>\n\u00b7 Los Fierros<br \/>\n\u00b7 El Falsete (ejido El Delgado)<br \/>\n\u00b7 Cerro Ramos-Ojo Fr\u00edo<br \/>\n\u00b7 Chupaderos del Indio<\/p>\n<p>La regi\u00f3n donde se encuentran los motivos rupestres\u00a0asociados al borrego cimarr\u00f3n se localiza en las\u00a0serran\u00edas del oriente de Ramos Arizpe, en Coahuila;\u00a0asimismo en la zona poniente de Mina y Garc\u00eda, en\u00a0Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Se trata de una porci\u00f3n de la Sierra Madre Oriental,\u00a0cuya orograf\u00eda se caracteriza por barrancos y lomer\u00edos\u00a0con pendientes bastante escarpadas, un punto\u00a0ideal para el borrego, tomando en cuenta otros lugares,\u00a0espec\u00edficamente en las sierras de Sonora y la Pen\u00ednsula\u00a0de Baja California. Mientras que en la zona\u00a0noroeste de M\u00e9xico los antiguos grupos de cazadores\u00a0pintaban el cuerpo completo del mam\u00edfero, en algunos\u00a0sitios como Coso Range, en California, las antiguas\u00a0tribus plasmaron la figura del cimarr\u00f3n en la roca\u00a0y su cornamenta de borrego.<\/p>\n<p><strong>Cornamentas sagradas<\/strong><\/p>\n<p>En el noreste de M\u00e9xico los antiguos artistas solamente\u00a0grababan la cabeza y la cornamenta del \u00f3vido, s\u00f3lo en\u00a0un caso hay evidencia de una pintura rupestre de una\u00a0cornamenta de borrego, y \u00e9sta se encuentra en la zona\u00a0arqueol\u00f3gica de Chiquihuitillos, el punto m\u00e1s al norte\u00a0de la zona borreguera documentada.<\/p>\n<p>Los sitios se sit\u00faan principalmente en las vertientes\u00a0del R\u00edo Pesquer\u00eda y el Arroyo Patos, que luego toma\u00a0el nombre de R\u00edo Salinas. El lugar conocido como La\u00a0Campana se ubica a 25 km del \u00e1rea poblada de Ramos\u00a0Arizpe y Saltillo. En cuanto Nuevo Le\u00f3n, Nacataz,\u00a0en Garc\u00eda, se encuentra frente a la zona m\u00e1s alejada\u00a0de la zona poniente del \u00e1rea metropolitana de Monterrey.\u00a0Los petroglifos los podemos dividir en varios estilos:<\/p>\n<div id=\"attachment_4246\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estilofraustro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4246\" class=\"wp-image-4246 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estilofraustro.jpg\" alt=\"Estilo Fraustro. El primer estilo de petrograbado de cornamenta de borrego lo denominamos Fraustro, caracterizado por el trazo de grandes cuernos; este tipo de grabado \u00fanicamente lo encontramos en el sitio Fraustro.\" width=\"426\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estilofraustro.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estilofraustro-300x199.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estilofraustro-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4246\" class=\"wp-caption-text\">Estilo Fraustro. El primer estilo de petrograbado de cornamenta de borrego lo denominamos Fraustro, caracterizado por el trazo de grandes cuernos; este tipo de grabado \u00fanicamente lo encontramos en el sitio Fraustro.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4247\" style=\"width: 435px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/forlon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4247\" class=\"size-full wp-image-4247\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/forlon.jpg\" alt=\"El Forl\u00f3n. El segundo estilo lo denominamos El Forl\u00f3n, se asemeja a la caracterizaci\u00f3n del \u201cRat\u00f3n Miguelito\u201d y se encuentra distribuido en Nuevo Le\u00f3n y Coahuila.\" width=\"425\" height=\"639\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/forlon.jpg 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/forlon-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4247\" class=\"wp-caption-text\">El Forl\u00f3n. El segundo estilo lo denominamos El Forl\u00f3n, se asemeja a la<br \/>caracterizaci\u00f3n del \u201cRat\u00f3n Miguelito\u201d y se encuentra distribuido en Nuevo Le\u00f3n y Coahuila.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4248\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/losgemelos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4248\" class=\"size-full wp-image-4248\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/losgemelos.jpg\" alt=\"Los Gemelos. El cuarto tipo lo encontramos en el sitio Los Gemelos, en Mina, donde el trazo detalla la cabeza y los cuernos bien delimitados y est\u00e1 diseminado en puntos del estado de Coahuila, como Puerto Cardonal.\" width=\"426\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/losgemelos.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/losgemelos-288x300.jpg 288w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4248\" class=\"wp-caption-text\">Los Gemelos. El cuarto tipo lo encontramos en el sitio Los Gemelos, en Mina, donde el trazo detalla la cabeza y los cuernos bien delimitados y est\u00e1 diseminado en puntos del estado de Coahuila, como Puerto Cardonal.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4249\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canoneslabones.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4249\" class=\"wp-image-4249 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canoneslabones.jpg\" alt=\"Ca\u00f1\u00f3n de Eslabones. A otro tipo de petrograbado de borrego cimarr\u00f3n lo denominamos Ca\u00f1\u00f3n de Eslabones, porque de todos los tipos que ah\u00ed se encuentran es el m\u00e1s frecuente y se extiende a una amplia zona ubicada justo en los l\u00edmites de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila; posee dos l\u00edneas ondulas que asemejan a alas de un ave.\" width=\"426\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canoneslabones.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canoneslabones-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4249\" class=\"wp-caption-text\">Ca\u00f1\u00f3n de Eslabones. A otro tipo de petrograbado de borrego cimarr\u00f3n lo denominamos Ca\u00f1\u00f3n de Eslabones, porque de todos los tipos que ah\u00ed se encuentran es el m\u00e1s frecuente y se extiende a una amplia zona ubicada justo en los l\u00edmites de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila; posee dos l\u00edneas ondulas que asemejan a alas de un ave.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4250\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/matron.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4250\" class=\"size-full wp-image-4250\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/matron.jpg\" alt=\"El Marr\u00f3n. Una cornamenta doble caracteriza al estilo El Marr\u00f3n, que caracteriza algunos motivos de sitios como El Marr\u00f3n, Eslabones, El Puente y Cerro Bola, en Pared\u00f3n.\" width=\"426\" height=\"504\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/matron.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/matron-254x300.jpg 254w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4250\" class=\"wp-caption-text\">El Marr\u00f3n. Una cornamenta doble caracteriza al estilo El Marr\u00f3n, que<br \/>caracteriza algunos motivos de sitios como El Marr\u00f3n, Eslabones, El<br \/>Puente y Cerro Bola, en Pared\u00f3n.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4251\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sanbernabe.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4251\" class=\"wp-image-4251 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sanbernabe.jpg\" alt=\"El estilo San Bernab\u00e9 fue descrito por William Breen Murray, y se localiza en el confinamiento de desechos t\u00f3xicos denominado Rimsa.\" width=\"426\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sanbernabe.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sanbernabe-300x208.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sanbernabe-210x146.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4251\" class=\"wp-caption-text\">El estilo San Bernab\u00e9 fue descrito por William Breen Murray, y se localiza en el confinamiento de desechos t\u00f3xicos denominado Rimsa.<\/p><\/div>\n<p>En cuanto a la similitud con otros sitios de manifestaciones\u00a0rupestres, es f\u00e1cil encontrar semejanzas con\u00a0los motivos de este animal plasmados en la zona del\u00a0Coso Range, en California, por lo que dedujimos que\u00a0para los antiguos grupos de cazadores recolectores la\u00a0cornamenta y cabeza del borrego ten\u00edan una enorme\u00a0connotaci\u00f3n m\u00e1gica-religiosa, pues pod\u00eda representar\u00a0la virilidad y la fuerza.<\/p>\n<p>Para algunos investigadores, como Alan Garfinkel\u00a0y Stephen B. Andrews, las manifestaciones rupestres\u00a0relacionadas con el borrego cimarr\u00f3n se relacionaban\u00a0con las pr\u00e1cticas de los chamanes, y se trata de met\u00e1foras\u00a0para el buen resultado en la cacer\u00eda; los estudiosos\u00a0parten de la premisa de que el borrego formaba\u00a0parte importante de la dieta de los antiguos cazadores,\u00a0por lo que ten\u00edan que recurrir a los rituales para\u00a0obtener un buen resultado. (9)<\/p>\n<p>Las astas y cornamenta desde tiempos\u00a0inmemoriales han sido s\u00edmbolos importantes en la\u00a0historia de muchas culturas. La evidencia arqueol\u00f3gica\u00a0abunda bastante y demuestra que las antiguas civilizaciones\u00a0utilizaban las astas y cornamentas como s\u00edmbolos\u00a0religiosos, y su creencia posteriormente pasar\u00eda\u00a0como mito a las sociedades m\u00e1s complejas, para luego\u00a0ser piedra angular de las creencias religiosas de civilizaciones\u00a0como la asiria o la egipcia.<\/p>\n<p>En algunas culturas del Hemisferio Norte, las cornamentas\u00a0se relacionan con la luz del Sol y representan\u00a0el renacimiento despu\u00e9s del solsticio de invierno.\u00a0Tanto en los Estados Unidos como en el noreste de\u00a0M\u00e9xico, encontramos infinidad de grabados de borrego\u00a0cimarr\u00f3n junto a manifestaciones rupestres que\u00a0representan el arsenal para cazarlo. En este caso se trata\u00a0del \u00e1tlatl, un arma arrojadiza muy eficaz en la cacer\u00eda\u00a0de los c\u00e9rvidos y \u00f3vidos.<\/p>\n<p>En el sitio El Delegado se observa m\u00e1s de una\u00a0docena de \u00e1tlatls ubicados en la parte alta de la serran\u00eda,\u00a0donde seguramente los grupos de cazadores se\u00a0apostaban en espera de la llegada de sus presas: los\u00a0venados y el borrego cimarr\u00f3n, que se encuentran grabados\u00a0en las rocas ubicadas justo al lado del cauce de\u00a0agua.<\/p>\n<p>En el sitio Paso de Guadalupe, un petroglifo sobresale\u00a0del conjunto de manifestaciones rupestres, se\u00a0trata de una figura antropomorfa que aparentemente\u00a0lleva una cornamenta en la cabeza, como si ejecutara\u00a0una especie de danza ritual.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n del borrego cimarr\u00f3n con el firmamento\u00a0lo podemos ilustrar en la mitolog\u00eda kiliwa ya citada,\u00a0y que bien abordar\u00eda un episodio relacionado con\u00a0la cacer\u00eda. Ya casi al final del mito kiliwa, los borregos\u00a0desaparecen y se convierten en la constelaci\u00f3n, conocida\u00a0entre los pueblos yumanos como \u00abEl Borrego\u00bb,\u00a0que corresponde a Espada de Ori\u00f3n en la astronom\u00eda\u00a0occidental. Esa parte de Ori\u00f3n que sale de la gran estrella\u00a0Betelgeuse y que podemos denominar \u00abla maza\u00bb\u00a0es para los kiliwa \u201clos borregos de la monta\u00f1a\u201d. (5) La\u00a0tradici\u00f3n oral de los antiguos pobladores de Baja California\u00a0nos muestra la relaci\u00f3n profunda entre la caza\u00a0y las estrellas. Nos recuerda, asimismo, una especie de\u00a0c\u00f3digo sagrado entre los cazadores del desierto, que\u00a0consiste en compartirlo todo, hasta la abnegaci\u00f3n,\u00a0sobre todo con los muy j\u00f3venes o muy viejos.\u00a0Hoy en d\u00eda, los pocos kiliwas que sobreviven en\u00a0nuestros d\u00edas a\u00fan creen que si uno no comprende que\u00a0la b\u00f3veda celeste descansa en las cornamentas de los\u00a0borregos cimarrones, entonces no ha entendido nada. (10)\u00a0En varios sitios como Eslabones, Forl\u00f3n, en Coahuila;\u00a0y Los Gemelos, Marr\u00f3n e Icamole, en Nuevo Le\u00f3n,\u00a0se localizan petrograbados de cornamentas asociados\u00a0en grupos de tres, o junto a tres c\u00edrculos que ser\u00edan la\u00a0representaci\u00f3n de Ori\u00f3n, lo que puede ser una representaci\u00f3n\u00a0del mito de los kiliwas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Grupo Milenio.<br \/>\nContacto: nichocolombia@mail.com<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1. Kordos, L. (2000). Fossil ovinae in the Carpathian\u00a0basin. International. In: Proceedings of the third International\u00a0Symposium in Mouflon, ed. N\u00e1hlik A y\u00a0Uloth. Sopron, Hungary, pp. 98-102.<br \/>\n2. Rivals F. et al. (2006). The Middle Pleistocene argali\u00a0(Ovis ammon antiqua) assemblages at the Caune de\u00a0l\u2019Arago (Tautavel, Pyr\u00e9n\u00e9es-Orientales, France): were\u00a0prehistoric hunters or carnivores responsible for their\u00a0accumulation. Art\u00edculo en l\u00ednea, 3 de octubre 2014.<br \/>\n3. Lee, R. (1989). The Desert Bighorn Sheep in Arizona.\u00a0The University of Arizona Press. Tucson.<br \/>\n4. Instituto Nacional de Ecolog\u00eda (2000). Estrategias de\u00a0conservaci\u00f3n en M\u00e9xico para el borrego cimarr\u00f3n (Ovis\u00a0canadensis) y el berrendo (Antilocapra americana)<br \/>\n5. Tapia Landeros, Alberto. (1997). Cimarr\u00f3n: del culto\u00a0a la cultura del borrego. Universidad de Baja California.<br \/>\n6. Valadez Az\u00faa, Ra\u00fal. (2003). La domesticaci\u00f3n animal.\u00a0UNAM-Plaza y Valdez Editores.<br \/>\n7. Baegert, Juan Jacobo. (1942). Noticias de la Pen\u00ednsula\u00a0Americana de la Baja California. Ed. Jos\u00e9 Porr\u00faa e\u00a0Hijos.<br \/>\n8. Murray, Breen. (1999). San Bernab\u00e9, Nuevo Le\u00f3n: lugar\u00a0de cazadores. En: Expresi\u00f3n y memoria: pintura\u00a0rupestre y petrograbados en las sociedades en el norte\u00a0de M\u00e9xico. Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia.<br \/>\n9. Garfinkel et al. (1982). The Identification of\u00a0Prehistoric Aboriginal Groups through the Study of\u00a0Rock Art, in Pictographs of the Coso Region\u00a0Bakersfield College Publications in Archaeology No.\u00a02, Bakersfield, pp. 67-78.<br \/>\n10. Tapia Landeros, Alberto. (2008). Homo Ovis. Universidad\u00a0de Baja California.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronmonte.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4252 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/cimarronmonte-e1435073689547.jpg\" alt=\"cimarronmonte\" width=\"500\" height=\"406\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JOS\u00c9 LORENZO ENCINAS GARZA * CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015 Extintos, los borregos cimarrones son parte de la historia local, aunque ya no habitan en las altas cumbres de los cerros, en la\u00a0memoria p\u00e9trea siguen vivos; sin embargo, sus an\u00f3nimos autores hace tiempo que ya no est\u00e1n entre nosotros, de ellos no tenemos\u00a0nada, ni fotos, ni [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4242,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-4241","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4241","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4241"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4253,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4241\/revisions\/4253"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}