{"id":4213,"date":"2015-06-22T13:08:57","date_gmt":"2015-06-22T18:08:57","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4213"},"modified":"2015-06-23T08:48:45","modified_gmt":"2015-06-23T13:48:45","slug":"evolucion-de-la-modernidad-arquitectonica-en-monterrey-causas-exogenas-y-endogenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4213","title":{"rendered":"Evoluci\u00f3n de la modernidad arquitect\u00f3nica en Monterrey: causas ex\u00f3genas y end\u00f3genas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/evolucionmodernidadarq.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4214 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/evolucionmodernidadarq-e1434994613185.jpg\" alt=\"evolucionmodernidadarq\" width=\"500\" height=\"328\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ARMANDO V. FLORES SALAZAR*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015<\/p>\n<p>La modernidad arquitect\u00f3nica en Monterrey es\u00a0discutiblemente el resultado de la interacci\u00f3n de dos\u00a0determinantes culturales clasificables como causas\u00a0ex\u00f3genas y end\u00f3genas. Las primeras pueden considerarse\u00a0como esp\u00edritu de tiempo y las segundas como\u00a0esp\u00edritu de lugar; \u00e9stas \u00faltimas, las end\u00f3genas, particularizan\u00a0el fen\u00f3meno en cada lugar en que se manifiesta\u00a0y lo hacen \u00fanico, irrepetible, m\u00e1s diferente a los\u00a0otros que parecido. La complejidad de su estudio es\u00a0que lo end\u00f3geno se convierte a la vez en ex\u00f3geno, cuando\u00a0opera fuera de su lugar de origen, y ello conforma\u00a0una compleja galer\u00eda de espejos o una superficie fatua\u00a0de reverberantes espejismos.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de la modernidad surge en Europa\u00a0Central a partir de acontecimientos trascendentes,\u00a0entre los cuales se han considerado la invenci\u00f3n de la\u00a0imprenta, la autonom\u00eda territorial ib\u00e9rica, el descubrimiento\u00a0y conquista del continente americano, el\u00a0cisma religioso y el Renacimiento italiano, entre muchos\u00a0otros.<\/p>\n<p>Marshall Berman, al estudiar la modernidad, la\u00a0subdivide en tres fases sucesivas: la primera comienza\u00a0a tomar forma desde principios del siglo XVI, y la\u00a0caracteriza por la intuici\u00f3n generada en ciertas personas\u00a0acerca de los cambios y las propuestas aisladas que\u00a0se dieron, por ac\u00e1 y por all\u00e1, sin llegar a comprenderse\u00a0con claridad que ellos fueran parte de un fen\u00f3meno\u00a0com\u00fan. La segunda fase inicia con la Revoluci\u00f3n francesa,\u00a0con la cual se desarrolla el esp\u00edritu revolucionario,\u00a0motivador de inquietudes e insurrecciones de todo\u00a0tipo, lo que hace consciente de que se vive otra \u00e9poca:\u00a0la modernidad, en tanto el fondo; y la generaci\u00f3n del\u00a0modernismo, en tanto la forma. Ello da pie a la tercera\u00a0fase, en la cumbrera del siglo XIX al XX, con su\u00a0r\u00e1pida expansi\u00f3n al resto del mundo,\u00a0particulariz\u00e1ndose en cada lugar afectado y fragment\u00e1ndose\u00a0en tantas formas y modos hasta perder, en\u00a0gran medida, la conexi\u00f3n y memoria de su esencia\u00a0original.<\/p>\n<p>En el campo de la arquitectura, vale la pena anotar\u00a0que en 1673 apareci\u00f3 en Par\u00eds la traducci\u00f3n de la\u00a0obra Vitruvio, firmada por Claude Perrault, y en 1683\u00a0un compendio de la misma con el t\u00edtulo de Ordenanzas\u00a0de las cinco especies de columnas, seg\u00fan el m\u00e9todo de\u00a0los antiguos. (1) En el pen\u00faltimo p\u00e1rrafo del prefacio,\u00a0Perrault advierte que el \u201cTratado se divide en dos partes:\u00a0en la primera trata de m\u00e1ximas y preceptos que\u00a0pueden acomodarse a la arquitectura moderna (\u00e9nfasis\u00a0m\u00edo) y en la segunda, lo que pertenece a la arquitectura\u00a0primitiva y a la antigua\u201d. Luego, distingue como\u00a0primitiva a la realizada antes de Vitruvio; como antigua,\u00a0a la creada despu\u00e9s de \u00e9l, y como moderna a las\u00a0contempor\u00e1neas que han \u201cvariado algunas cosas en la\u00a0disposici\u00f3n y proporci\u00f3n, por acomodarse a nuestras\u00a0costumbres\u201d. (2)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/modernidadarquitectonicamty.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4216 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/modernidadarquitectonicamty-e1434996439412.jpg\" alt=\"modernidadarquitectonicamty\" width=\"500\" height=\"313\" \/><\/a><\/p>\n<p>La palabra modernista (moderniste), en el sentido\u00a0que le damos ahora, ya la empleaba el fil\u00f3sofo suizo\u00a0Jean-Jacques Rousseau en su novela Julia o La Nueva\u00a0Eloisa (1761), a trav\u00e9s de su protagonista Saint-Preux,\u00a0quien durante un viaje le describe a su amada en la\u00a0campi\u00f1a, la din\u00e1mica vida urbana de Par\u00eds y de Londres\u00a0y la perturbaci\u00f3n de sus sentimientos, en tanto la\u00a0atracci\u00f3n por tal vida urbana y a la vez el temor de\u00a0perder su esencia de fondo rural o campirano.<\/p>\n<p>En Europa, se comenz\u00f3 a escribir la historia de la\u00a0arquitectura a partir del siglo XVIII; y en textos como\u00a0Architecture Fran\u00e7aise, de Jacques-Fran\u00e7oise Blondel,\u00a0publicado en 1752, ya se considera el t\u00e9rmino\u00a0moderniste, tanto en el sentido de reciente como en el\u00a0de modificada de lo convencional.<\/p>\n<p>Peter Collins, (3) al analizar recientemente dicho fen\u00f3meno,\u00a0demuestra que tambi\u00e9n las bases de la modernidad\u00a0arquitect\u00f3nica europea se encuentran en la\u00a0reflexi\u00f3n te\u00f3rica, cr\u00edtica e ideol\u00f3gica de los pensadores\u00a0franceses del siglo XVIII, postura que se propaga\u00a0de inmediato a los pa\u00edses vecinos. La secuencia de dicha\u00a0modernidad evoluciona a partir de elementos del\u00a0romanticismo (cuya rebeld\u00eda detona y fomenta la actitud\u00a0al cambio), y se contin\u00faa secuencialmente en\u00a0los historicismos, el funcionalismo y alcanza su mayor expresi\u00f3n\u00a0en el racionalismo, condici\u00f3n que determina\u00a0y distingue a la arquitectura de la primera\u00a0mitad del siglo XX.<\/p>\n<p>Con la Revoluci\u00f3n Industrial, el racionalismo\u00a0matem\u00e1tico aplicado a las estructuras de la construcci\u00f3n\u00a0en tanto la resistencia de sus materiales y el advenimiento\u00a0de los \u201cnuevos\u201d materiales de construcci\u00f3n\u00a0(concreto, fierro y vidrio, entre otros), (4) no s\u00f3lo se\u00a0coadyuvar\u00e1 al cambio gradual de los componentes\u00a0b\u00e1sicos de la arquitectura (forma, estructura, ornato,\u00a0espacio, funci\u00f3n y estilo), sino que se fortalecer\u00e1n\u00a0nuevas reflexiones sociol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, urban\u00edsticas\u00a0y econ\u00f3micas, que nos explican los cambios y\u00a0alcances de la arquitectura de hoy.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/espacioculturalmodernidad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4217 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/espacioculturalmodernidad-e1434996487485.jpg\" alt=\"espacioculturalmodernidad\" width=\"500\" height=\"154\" \/><\/a><\/p>\n<p>La arquitectura acad\u00e9mica comenz\u00f3 a ejercerse en\u00a0Monterrey, N.L., M\u00e9xico, con la fundaci\u00f3n del Obispado\u00a0del Nuevo Reino de Le\u00f3n, en 1777, y a partir de los trabajos realizados\u00a0por el segundo obispo de la di\u00f3cesis\u00a0fray Rafael Jos\u00e9 Verger (1783-1790); sobrevive\u00a0como evidencia de ello el Palacio de Nuestra Se\u00f1ora\u00a0de Guadalupe, hoy Museo Regional \u201cEl Obispado\u201d,\u00a0construido en 1789 en lenguajes barroco y franciscano. El tercer obispo, Andr\u00e9s Ambrosio de Llanos y\u00a0Valdez (1792-1799), ocup\u00f3 la sede acompa\u00f1\u00e1ndose\u00a0del maestrante Juan Crouset, arquitecto acad\u00e9mico de\u00a0n\u00famero por la Academia de San Carlos, para atender\u00a0su vasto programa arquitect\u00f3nico y urban\u00edstico de trasfondo\u00a0neocl\u00e1sico que transform\u00f3 la ciudad y cuyas\u00a0evidencias hoy son el repueble del norte. Se ordenaron\u00a0sus manzanas como tablero regular (recuadro conformado\u00a0por las actuales calles de 15 de Mayo al sur,\u00a0Calzada Madero al norte, Jos\u00e9 Ma. Pino Su\u00e1rez al\u00a0poniente y Diego de Montemayor al oriente), y el\u00a0Hospital Real de Pobres de Nuestra Se\u00f1ora del Rosario\u00a0hoy Centro Cultural Universitario \u201cColegio Civil\u201d.<\/p>\n<p>Durante la invasi\u00f3n militar estadounidense, de\u00a01846 a 1848, operaron en Monterrey arquitectos e\u00a0ingenieros educados en academias militares, entre ellos\u00a0Daniel P. Whiting, quien elabor\u00f3 las primeras im\u00e1genes\u00a0de la ciudad en formato de dibujos acuareleados,\u00a0y el arquitecto de origen prusiano Adolphus Heiman,\u00a0oficial adjunto del Regimiento de Tennessee y autor\u00a0del Plano de Monterrey de 1846. Tales hechos debieron\u00a0inspirar a los gobernantes locales, quienes establecieron,\u00a0a\u00f1os despu\u00e9s, el Colegio Civil del Estado,\u00a0donde se formalizaron la profesionalizaci\u00f3n de la medicina,\u00a0la abogac\u00eda y la agrimensura, en \u00e9sta \u00faltima se\u00a0form\u00f3 el ingeniero Miguel F. Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>En 1854, se instala la primera f\u00e1brica de productos\u00a0textiles en la periferia de la ciudad (por los requerimientos del agua), dando inicio al fen\u00f3meno de la\u00a0industrializaci\u00f3n regional. Paralelamente, Papias\u00a0Anguiano concluye el Palacio Municipal de Monterrey,\u00a0hoy Museo Metropolitano, en estilo con tendencias\u00a0de inspiraci\u00f3n neocl\u00e1sica.<\/p>\n<p>En 1882, la ciudad ya cuenta con servicios de telegraf\u00eda,\u00a0telefon\u00eda, electricidad, tranv\u00edas, y se le da la\u00a0bienvenida al sistema ferroviario. Con el prolongado\u00a0gobierno del general Bernardo Reyes en la entidad,\u00a0destacan la presencia de los ingenieros civiles Miguel\u00a0Mayora, formador de los planos de la Penitenciar\u00eda\u00a0del Estado (ya desaparecida), y de Francisco Beltr\u00e1n,\u00a0levantador (5) de los planos del Palacio de Gobierno Estatal.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los arquitectos norteamericanos\u00a0Alfred Giles e Isaac Taylor construyen en lenguajes\u00a0historicistas, el primero, edificios como \u201cLa\u00a0Reinera\u201d, el \u201cBanco Mercantil\u201d, el \u201cCasino de Monterrey\u201d\u00a0y el pante\u00f3n \u201cNuestra Se\u00f1ora del Carmen\u201d; y\u00a0el segundo, la Estaci\u00f3n del Ferrocarril al Golfo (hoy\u00a0Casa de la Cultura de Nuevo Le\u00f3n). Tambi\u00e9n los arquitectos\u00a0franceses Charles Sarazin y Henri Sauvauge\u00a0montan despacho en la calle del Comercio, hoy\u00a0Morelos, para el dise\u00f1o y la supervisi\u00f3n de obra del\u00a0Gran Hotel Monterrey, hoy Gran Hotel Ancira.<\/p>\n<p>En este periodo, los materiales de construcci\u00f3n de\u00a0procedencia industrial: columnas met\u00e1licas, rieles para\u00a0las b\u00f3vedas catalanas, tensores de b\u00f3vedas para mitigar\u00a0los empujes, mosaicos hidr\u00e1ulicos, bloques de arena,\u00a0cemento y ladrillos para muros y pavimentos ya\u00a0tienen presencia en las edificaciones de la ciudad.<\/p>\n<p>Ya restablecido el orden social, despu\u00e9s de las contiendas\u00a0b\u00e9licas provocadas por la Revoluci\u00f3n mexicana,\u00a0se vuelve a reanimar la construcci\u00f3n de la ciudad\u00a0con la notoria presencia de arquitectos, ingenieros locales,\u00a0educados en los Estados Unidos: Lisandro Pe\u00f1a\u00a0(California Courts), Joaqu\u00edn A. Mora (Nuestra Se\u00f1ora\u00a0del Refugio), Eduardo Belden (Hotel Monterrey),\u00a0Manuel Muriel (Universidad de Nuevo Le\u00f3n, hoy\u00a0Centro Cultural Universitario \u201cColegio Civil\u201d), Juan\u00a0R. M\u00fazquiz (ampliaci\u00f3n del Hotel Favorito), Jos\u00e9 F.\u00a0Muguerza (Casa del doctor Mart\u00ednez, en las calles\u00a0Zaragoza y Espinosa), Arturo E. Gonz\u00e1lez (edificio\u00a0en la esquina sur oriente de las calles Hidalgo y\u00a0Vallarta), Luis F. Flores (Cine Encanto), Pl\u00e1cido Bueno\u00a0(Embotelladora Pe\u00f1a Blanca), entre otros. Tambi\u00e9n\u00a0siguieron operando arquitectos de origen extranjero\u00a0como Jacob Fran(cis)k Woodyard (Casa\u00a0Langstroth) o Herbert Green (Hospital Muguerza),\u00a0entre otros m\u00e1s.<\/p>\n<p>En este lapso, el uso de concreto armado en losas\u00a0y estructuras, las armaduras met\u00e1licas en esqueletos\u00a0de edificios o cubiertas en naves de amplios claros, los\u00a0mosaicos de pasta y granito, el vidrio plano, los bloques\u00a0aligerados, las tuber\u00edas para todo tipo de instalaciones\u00a0y los perfiles met\u00e1licos de fierro o aluminio,\u00a0son parte destacada de tales edificios y de su modernidad\u00a0en avanzada.<\/p>\n<p>Con tal profesionalizaci\u00f3n de la arquitectura y el\u00a0establecimiento de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n\u00a0(1933) y del Instituto Tecnol\u00f3gico y de Estudios Superiores\u00a0de Monterrey (1943), se instalar\u00e1n las primeras\u00a0escuelas de arquitectura en 1946,6 propici\u00e1ndose\u00a0la formaci\u00f3n te\u00f3rica-pr\u00e1ctica de la profesi\u00f3n arquitect\u00f3nica\u00a0y el compromiso \u00e9tico y est\u00e9tico de su\u00a0desarrollo. Por ello, se reafirma el avance de la modernidad\u00a0y completa su ciclo en edificios ideados y ejecutados\u00a0con materiales de origen industrial, como el Condominio\u00a0Acero (1959) y la Torre de Rector\u00eda (1961)\u00a0de la Universidad de Nuevo Le\u00f3n, sus m\u00e1s destacadas\u00a0evidencias.<\/p>\n<p>Con \u00e9stos la modernidad arquitect\u00f3nica completa\u00a0su ciclo, al entronizar la est\u00e9tica de los nuevos materiales\u00a0de origen industrial: concreto, metal y cristal,\u00a0como protagonistas de la nueva cultura urbana.\u00a0La modernidad en Monterrey se manifiesta contundente\u00a0desde su Acta de Fundaci\u00f3n (1596), estructurada\u00a0desde una nueva perspectiva urbana basada\u00a0fundamentalmente en el orden, tanto del trazo geom\u00e9trico\u00a0a partir de la plaza p\u00fablica como epicentro, as\u00ed\u00a0como en su organizaci\u00f3n jur\u00eddica y administrativa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/obispadomodernidad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4218 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/obispadomodernidad-e1434996529314.jpg\" alt=\"obispadomodernidad\" width=\"500\" height=\"720\" \/><\/a><\/p>\n<p>Arquitect\u00f3nicamente, la modernidad se establece a\u00a0partir de la construcci\u00f3n del Palacio de Nuestra Se\u00f1ora\u00a0de Guadalupe (1789), por el lenguaje estil\u00edstico\u00a0barroco de su capilla-oratorio en la que destacan las\u00a0columnas est\u00edpite del imafronte y los arcos torales\u00a0facetados de su interior, los cuales fueron construidos\u00a0al mismo tiempo que se hac\u00edan en otras partes del\u00a0mundo. Por supuesto que tal modernidad de origen\u00a0ex\u00f3geno se vuelve end\u00f3gena en la particularidad que\u00a0por el trasfondo cultural y los materiales de construcci\u00f3n\u00a0es ejecutada: parecida pero diferente, llev\u00e1ndola\u00a0por sus diferencias a al clasificarla como barroco mexicano.<\/p>\n<p>El mismo fen\u00f3meno y las mismas circunstancias\u00a0ser\u00e1n repetidas en las subsecuentes tendencias expresivas que la modernidad ha hospedado en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La modernidad ex\u00f3gena (Acta de Fundaci\u00f3n, Palacio\u00a0de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, f\u00e1bricas textiles,\u00a0trenes y tranv\u00edas, etc.) propicia la modernidad\u00a0end\u00f3gena, la propia y particular, a partir de la producci\u00f3n\u00a0de materiales de construcci\u00f3n industriales que\u00a0fueron generando una arquitectura en transici\u00f3n: de\u00a0lo artesanal a la producci\u00f3n en serie y de lo accesorio,\u00a0como los tensores en las b\u00f3vedas del templo del Sagrado\u00a0Coraz\u00f3n, a lo protag\u00f3nico como los edificios verticales\u00a0de oficinas de concreto armado, acero y cristal.<\/p>\n<p>Todo en un peque\u00f1o arco de tiempo, el que va del\u00a0Palacio del Gobierno Estatal a los edificios de oficinas\u00a0del Condominio Acero y la Torre de Rector\u00eda de la\u00a0Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<br \/>\nContacto: armando.flores@uanl.mx<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1. Traducida al espa\u00f1ol por Joseph Casta\u00f1eda, y publicada en\u00a0Madrid en 1761, con el t\u00edtulo de Compendio de los diez libros\u00a0de arquitectura de Vitruvio.<br \/>\n2. Edici\u00f3n facsimilar de la traducci\u00f3n espa\u00f1ola de Joseph Casta\u00f1eda,\u00a0pp. 6 y 7.<br \/>\n3. Peter Collins. Los ideales de la arquitectura moderna; su evoluci\u00f3n\u00a0(1750-1950). Ed. Gustavo Gili, Barcelona, 1969.<br \/>\n4. El concreto (concretum) es una t\u00e9cnica constructiva usada\u00a0por los romanos en edificios como el Pante\u00f3n y el Coliseo;\u00a0el hierro fue utilizado por los atenienses como espigas para\u00a0unir los tambores de m\u00e1rmol en sus columnas; y el vidrio\u00a0fue usado magistralmente por los masones franceses en los\u00a0vitrales de las catedrales medievales.<br \/>\n5. El \u00fanico cr\u00e9dito documentado para la relaci\u00f3n del ingeniero\u00a0Francisco Beltr\u00e1n con el edificio del Palacio de Gobierno\u00a0es la de levantador, t\u00e9rmino m\u00e1s topogr\u00e1fico que arquitect\u00f3nico\u00a0y que se familiariza m\u00e1s con el de jefe de obra que\u00a0con el de dise\u00f1ador.<br \/>\n6. En la Universidad de Nuevo Le\u00f3n se establece la Escuela de\u00a0Ingenier\u00edas en 1933, donde quedaba considerada la arquitectura\u00a0junto con las ingenier\u00edas civil, mec\u00e1nica, el\u00e9ctrica,\u00a0qu\u00edmica y agron\u00f3mica. En la planta de maestros se encuentran\u00a0los arquitectos Lisandro Pe\u00f1a, Luis F. Flores y Joaqu\u00edn\u00a0A. Mora, varios a\u00f1os antes de ser separada como aut\u00f3noma\u00a0del n\u00facleo general en 1946.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p><strong>ADENDA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Robertson y Reyes: un modelo de binomio ex\u00f3geno-end\u00f3geno\u00a0para el estudio de la modernidad regiomontana<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ANETTE AR\u00c1MBULA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con frecuencia, en nuestros d\u00edas se emplea la expresi\u00f3n\u00a0\u201cmoderno\u201d de forma extensa e indistinta para referirse\u00a0a lo nuevo y actual. Poco se reflexiona sobre el\u00a0verdadero significado de este vocablo, cuyo uso indiferenciado\u00a0ser\u00eda resultado de cierto analfabetismo\u00a0terminol\u00f3gico, o bien, producto de la pereza en el uso\u00a0del lenguaje. No refiero con ello al maltrato que con\u00a0la proliferaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n digital en formato\u00a0compacto sufren la ortograf\u00eda, la gram\u00e1tica y la sintaxis,\u00a0sino a una carencia m\u00e1s profunda, a la tendencia\u00a0de hablar sin reflexionar mucho en el origen de las\u00a0palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La modernidad comprende un argumento tan amplio\u00a0como la misma historia. Ya se ha planteado antes:\u00a0la Edad Moderna comienza con el descubrimiento de\u00a0Am\u00e9rica; se alimenta de un \u00e1nimo colectivo atizado\u00a0por los ideales de libertad-fraternidad-igualdad; la\u00a0acelera la industrializaci\u00f3n y su esp\u00edritu alcanza muchos\u00a0\u00e1mbitos: se constituye m\u00e1s en una actitud que\u00a0un movimiento. Moderno es forma; modernidad, materia.\u00a0\u00bfPero c\u00f3mo llega lo moderno a Monterrey? El\u00a0final del siglo XIX coincide con una repentina industrializaci\u00f3n\u00a0regiomontana, que en menos de tres a\u00f1os\u00a0(1889-1892) nacieron catorce f\u00e1bricas y arribaron m\u00e1s\u00a0de ochocientos operarios.1 La materializaci\u00f3n en la\u00a0arquitectura de esta \u00e9poca de cambios sustituy\u00f3 el quehacer\u00a0del artesano por el trabajo obrero; y los materiales\u00a0de construcci\u00f3n de elaboraci\u00f3n manual, por\u00a0aqu\u00e9llos producidos en serie. Este pudiera ser el punto\u00a0de referencia que marca el origen de la modernidad\u00a0arquitect\u00f3nica en nuestra localidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La modernidad es consecuencia de las ideas cambiantes.\u00a0En la conformaci\u00f3n del Monterrey moderno\u00a0se combinaron dos fuerzas diferentes pero sin\u00e9rgicas,\u00a0que actuaron de forma simult\u00e1nea. La fuerza externa\u00a0o ex\u00f3gena, de car\u00e1cter general que influy\u00f3 sobre la ciudad\u00a0y sus habitantes a pesar de serle ajena; y la fuerza\u00a0interna o end\u00f3gena, de naturaleza local. En esta transformaci\u00f3n\u00a0pueden identificarse muchos figurantes,\u00a0pero dos de ellos destacan al representar por separado\u00a0estas fuerzas: el coronel Joseph Andrew Robertson y\u00a0el general Bernardo Reyes. Ambos personajes estuvieron\u00a0ligados al auge industrial porfirista y pudieran\u00a0considerarse corresponsables del impulso modernizador\u00a0regiomontano.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Nacidos con tan s\u00f3lo un a\u00f1o de diferencia, Robertson\u00a0(1849-1939), un abogado estadounidense\u00a0destacado, instruido y de esp\u00edritu inquieto, trajo al\u00a0noreste de M\u00e9xico ideas empresariales desde el exterior\u00a0del pa\u00eds y las concret\u00f3 en su papel de consejero de\u00a0gobierno. Reyes, en cambio, nacido en Jalisco de madre\u00a0nicarag\u00fcense (1850-1913), era un autodidacta con\u00a0gusto por la milicia, en\u00e9rgico, cuya valent\u00eda lo llev\u00f3 a\u00a0ser general de Divisi\u00f3n y posteriormente gobernador\u00a0de Nuevo Le\u00f3n, al que tuvo la determinaci\u00f3n de desarrollar\u00a0en la misma \u00e9poca en que Robertson se avecind\u00f3\u00a0en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El ferrocarril podr\u00eda considerarse como una de las\u00a0principales causas ex\u00f3genas de la modernidad en Monterrey,\u00a0pues la convirti\u00f3 en la ciudad mexicana m\u00e1s\u00a0cercana a Estados Unidos al conectarse con Laredo en\u00a01882. Robertson lleg\u00f3 a Monterrey en 1887 como\u00a0gerente a cargo de la construcci\u00f3n del Ferrocarril de\u00a0Monterrey al Golfo. El ferrocarril tambi\u00e9n enlaz\u00f3 la\u00a0ciudad con los centros mineros de Torre\u00f3n y San Luis\u00a0Potos\u00ed: la hizo accesible desde Tampico, puerto por\u00a0donde ingresaba el carb\u00f3n para la industria metal\u00fargica,\u00a0abaratando los costos de traslado. Robertson\u00a0impuls\u00f3 la industrializaci\u00f3n desde este campo como\u00a0director de una fundici\u00f3n de fierro y como socio de\u00a0compa\u00f1\u00edas mineras. El ferrocarril tambi\u00e9n facilit\u00f3 la\u00a0afluencia de extranjeros hacia Monterrey, quienes acud\u00edan\u00a0por trabajo o de paseo, lo que favoreci\u00f3 el intercambio\u00a0de nuevas ideas y m\u00e9todos provenientes del\u00a0exterior. La afluencia de capital for\u00e1neo a la regi\u00f3n\u00a0fue otro factor externo que permiti\u00f3 el establecimiento\u00a0local de industrias que ven\u00edan de otros sitios. Una\u00a0buena parte de esto fue posible gracias a las conexiones\u00a0econ\u00f3micas que Robertson desarroll\u00f3 entre industriales\u00a0de la regi\u00f3n y del extranjero, al dinamizar y\u00a0estimular as\u00ed el desarrollo de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, la pacificaci\u00f3n y estabilizaci\u00f3n pol\u00edtica\u00a0de la regi\u00f3n noreste puede tomarse en cuenta\u00a0como un factor end\u00f3geno significativo. La direcci\u00f3n\u00a0del general Bernardo Reyes a lo largo de veinte a\u00f1os\u00a0frente al gobierno del estado (1889-1909) cont\u00f3 con\u00a0el apoyo del entonces presidente don Porfirio D\u00edaz, y\u00a0goz\u00f3 las prerrogativas de un territorio pacificado. Reyes\u00a0se esforz\u00f3 por crear las condiciones pol\u00edticas y financieras\u00a0que coincidieran con los intereses del sector\u00a0empresarial, ampliando las Leyes de Protecci\u00f3n a la\u00a0Industria (Decreto N\u00b0 76) emitidas en 1888 por el\u00a0entonces gobernador L\u00e1zaro Garza Ayala. Este decreto\u00a0enlaz\u00f3 el impulso empresarial de Robertson con\u00a0exenciones fiscales que incentivaron el progreso industrial\u00a0y la modernizaci\u00f3n de la ciudad. Inici\u00f3 tambi\u00e9n\u00a0un auge constructivo por la exenci\u00f3n del pago de\u00a0impuestos para la edificaci\u00f3n de fincas urbanas hasta\u00a0por cinco a\u00f1os contabilizados a partir del d\u00eda de su\u00a0conclusi\u00f3n. (1) Aprovech\u00f3 esta oportunidad Robertson,\u00a0al adquirir una f\u00e1brica de ladrillos; tambi\u00e9n fue asesor\u00a0de bienes ra\u00edces. Posteriormente, se convertir\u00eda en contratista\u00a0con el Ayuntamiento para la pavimentaci\u00f3n\u00a0de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La coexistencia de una fuerza externa y otra interna\u00a0son claramente visibles en la conformaci\u00f3n del Nuevo\u00a0Le\u00f3n progresista. Los protagonistas que aportaron\u00a0estas energ\u00edas fueron diversos personajes relacionados\u00a0con m\u00faltiples factores. Como un primer acercamiento\u00a0al tema, en este escrito hemos referido s\u00f3lo a Robertson\u00a0y a Reyes, dos figuras concurrentes en la conformaci\u00f3n\u00a0de la modernidad regiomontana, pues fueron\u00a0portadores de un impulso ex\u00f3geno y otro end\u00f3geno,\u00a0respectivamente. Pero no perdamos de vista que\u00a0la modernidad ex\u00f3gena se vuelve end\u00f3gena en la particularidad\u00a0que por el trasfondo cultural y de los materiales\u00a0de construcci\u00f3n es ejecutada. Y es que, de forma\u00a0general, es posible encontrar al menos dos tipos\u00a0de modernidad: la general o cultural y la regional o\u00a0propia. La modernidad es, pues, consecuencia de muchos\u00a0factores y en \u00e9sta pueden distinguirse etapas. La\u00a0industrializaci\u00f3n es hija de la modernidad; y la arquitectura,\u00a0una manifestaci\u00f3n del fen\u00f3meno. Lo relevante\u00a0es entender la arquitectura como un documento\u00a0hist\u00f3rico y conectarse con la arquitectura propia, que\u00a0permite entenderla desde nuestra propia dimensi\u00f3n,\u00a0incluyendo la modernidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1. Morado Mac\u00edas, C. (2007). Factores que propiciaron la industrializaci\u00f3n\u00a0de Monterrey (1890-1910). Vizcaya Canales,\u00a0Isidro. En: \u201cNuevo Le\u00f3n en el siglo XX. Del Reyismo a la\u00a0Reconstrucci\u00f3n (1885-1939)\u201d (p. 281). Monterrey, NL:\u00a0Fondo Editorial de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARMANDO V. FLORES SALAZAR* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015 La modernidad arquitect\u00f3nica en Monterrey es\u00a0discutiblemente el resultado de la interacci\u00f3n de dos\u00a0determinantes culturales clasificables como causas\u00a0ex\u00f3genas y end\u00f3genas. Las primeras pueden considerarse\u00a0como esp\u00edritu de tiempo y las segundas como\u00a0esp\u00edritu de lugar; \u00e9stas \u00faltimas, las end\u00f3genas, particularizan\u00a0el fen\u00f3meno en cada lugar en que se manifiesta\u00a0y lo hacen [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4214,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-4213","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-andamiajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4213"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4221,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4213\/revisions\/4221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}