{"id":4176,"date":"2015-06-22T12:05:46","date_gmt":"2015-06-22T17:05:46","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4176"},"modified":"2015-06-22T12:09:38","modified_gmt":"2015-06-22T17:09:38","slug":"arqueologia-e-historia-industrial-en-el-noreste-de-mexico-mineria-y-medio-ambiente-en-el-cerro-de-las-mitras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=4176","title":{"rendered":"Arqueolog\u00eda e historia industrial en el noreste de M\u00e9xico Miner\u00eda y medio ambiente en el cerro de las Mitras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/arqueologiaehistoriamineria.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4178 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/arqueologiaehistoriamineria-e1434988613640.jpg\" alt=\"arqueologiaehistoriamineria\" width=\"500\" height=\"643\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00c9CTOR LAZCANO*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015<\/p>\n<p>No existe en el noreste de M\u00e9xico una tradici\u00f3n\u00a0historiogr\u00e1fica sobre el medio ambiente, tampoco\u00a0una tradici\u00f3n de cr\u00edtica al desarrollo econ\u00f3mico,\u00a0ni una tradici\u00f3n de colaboraci\u00f3n interdisciplinaria,\u00a0razones que me parecen suficientes para justificar\u00a0el presente trabajo, que es una contribuci\u00f3n\u00a0a una historia cr\u00edtica (no s\u00f3lo descriptiva) del desarrollo\u00a0econ\u00f3mico, entendiendo que los procesos\u00a0de desarrollo econ\u00f3mico (producci\u00f3n) tambi\u00e9n son\u00a0procesos de destrucci\u00f3n del entorno. Para este relato\u00a0utilizo aportaciones de diversas disciplinas: la\u00a0arqueolog\u00eda y la historia industrial y en menor\u00a0medida la biolog\u00eda y la etnobot\u00e1nica. (2)<\/p>\n<p>El complejo minero \u201cLa Voladora\u201d\u00a0El nombre del complejo es \u201cMina La Voladora y\u00a0Anexas\u201d, est\u00e1 ubicada en el poniente del \u00e1rea metropolitana\u00a0de Monterrey, Nuevo Le\u00f3n, en el lado\u00a0norte del cerro de las Mitras; aparece en el registro\u00a0hist\u00f3rico en 1900 como parte de la Compa\u00f1\u00eda\u00a0Metal\u00fargica de Torre\u00f3n, la cual pertenec\u00eda a\u00a0personas de Nuevo Le\u00f3n y Coahuila. En 1900, la\u00a0mina contaba con 40 empleados, se extra\u00eda plomo\u00a0y plata, con una producci\u00f3n de un mill\u00f3n\u00a0840 mil kilos antes de beneficiar. (3)<\/p>\n<p>Para 1904 genera plomo, plata y fierro, con una\u00a0producci\u00f3n de 22,400,000 kilos por un valor de\u00a0168,000 pesos, con 250 obreros cuyos salarios fluct\u00faan\u00a0entre 1.50 y 0.62.4 Para el periodo 1906-1907,\u00a0aparece como la mina con mayor cantidad de accidentes\u00a0entre seis empresas mineras; (5) y para 1919 figura\u00a0en una lista de minas abandonadas, (6) en 1920 la\u00a0Compa\u00f1\u00eda Metal\u00fargica de Torre\u00f3n fue absorbida por\u00a0Pe\u00f1oles. (7)<\/p>\n<p>Seg\u00fan los registros encontrados, el periodo de explotaci\u00f3n\u00a0del complejo minero de La Voladora y\u00a0Anexas fue aproximadamente entre 1900-1918, pues\u00a0para que una mina se considerara abandonada necesitaba\u00a0al menos un a\u00f1o sin uso. (7) Tengo tres fotograf\u00edas\u00a0que me proporcion\u00f3 un monta\u00f1ista, tomadas por Jes\u00fas\u00a0R. Sandoval, fot\u00f3grafo que abri\u00f3 su estudio en\u00a01896, las fotos no est\u00e1n fechadas, pero muestran diversos\u00a0aspectos de la explotaci\u00f3n del complejo minero.\u00a0En la figura 1 se muestra una panor\u00e1mica tomada\u00a0aproximadamente desde la avenida Paseo de los Leones,\u00a0a la altura del HEB, en esta foto se aprecian varias\u00a0ca\u00f1adas, algunas de ellas en explotaci\u00f3n; desde la\u00a0primera bajaban las g\u00f3ndolas cargadas con mineral, a\u00a0la derecha la segunda, la tercera y la cuarta ca\u00f1adas,\u00a0donde se aprecia el escurrimiento de material de desecho.<\/p>\n<div id=\"attachment_4179\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4179\" class=\"size-full wp-image-4179\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora.jpg\" alt=\"Fig. 1. La Voladora.\" width=\"426\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora-300x253.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora-55x45.jpg 55w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/lavoladora-150x125.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4179\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 1. La Voladora.<\/p><\/div>\n<p>Todas estas ca\u00f1adas est\u00e1n conectadas por una vereda\u00a0que empieza en la ca\u00f1ada uno, donde se ubica La\u00a0Voladora, a unos 1570 metros sobre el nivel del mar.\u00a0La vereda rodea o atraviesa las crestas, las huellas de\u00a0los explosivos con que fue hecha se pueden apreciar\u00a0f\u00e1cilmente, y hay algunos restos de v\u00eda por donde circulaban\u00a0los vagones mineros (a esta vereda los\u00a0monta\u00f1istas la llaman El Nivel, as\u00ed la llamar\u00e9 desde\u00a0ahora) desde las minas hasta el edificio ubicado afuera\u00a0de La Voladora, donde las g\u00f3ndolas eran bajadas\u00a0por cable.<\/p>\n<div id=\"attachment_4180\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/panoramicavoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4180\" class=\"size-full wp-image-4180\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/panoramicavoladora.jpg\" alt=\"Fig. 2. Panor\u00e1mica del sitio donde se encontraba La Voladora (2014).\" width=\"426\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/panoramicavoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/panoramicavoladora-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4180\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 2. Panor\u00e1mica del sitio donde se encontraba La Voladora (2014).<\/p><\/div>\n<p>En la figura 2 se muestra la vista del mismo lugar\u00a0de la primera foto hoy en d\u00eda. En la figura 4 se aprecian\u00a0de cerca las instalaciones de La Voladora, a una\u00a0altura aproximada de 1570 metros sobre el nivel del\u00a0mar. Se pueden observar, de derecha a izquierda, dos\u00a0edificios de madera (barracas o almacenes), entre los\u00a0dos edificios una entrada a la mina, la cual conduce al\u00a0otro lado de esa pared (es la cresta situada entre la\u00a0ca\u00f1ada uno y la dos; en esos t\u00faneles hay restos de durmientes\u00a0para los vagones mineros, que vendr\u00edan desde\u00a0otra mina por la v\u00eda que hab\u00eda en El Nivel; a trav\u00e9s\u00a0de la mina llegar\u00edan a la edificaci\u00f3n que est\u00e1 en el\u00a0centro de la segunda foto, desde ah\u00ed ser\u00eda bajado el\u00a0mineral en g\u00f3ndolas suspendidas en cables hasta los\u00a0vagones del ferrocarril que aparecen en la primera foto.\u00a0En la figura 4 se aprecia el edificio de donde saldr\u00edan\u00a0los vagones, se perciben tambi\u00e9n diversas instalaciones\u00a0para bajar mineral y escaleras de acceso a otra\u00a0de las minas, m\u00e1s a la izquierda y cerca de la c\u00e1mara se\u00a0observa un barandal del cual ya no hay restos, pero\u00a0quedan los agujeros donde estaba instalado. En la figura\u00a05 se aprecia c\u00f3mo es ese lugar hoy en d\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_4181\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4181\" class=\"size-full wp-image-4181\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora.jpg\" alt=\"Fig. 3. Ca\u00f1adas de La Voladora y la vereda El Nivel (l\u00ednea punteada).\" width=\"426\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora-300x176.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora-146x85.jpg 146w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/canadasvoladora-205x120.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4181\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 3. Ca\u00f1adas de La Voladora y la vereda El Nivel (l\u00ednea punteada).<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4183\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/voladoradecerca.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4183\" class=\"size-full wp-image-4183\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/voladoradecerca.jpg\" alt=\"Fig. 4. La Voladora de cerca.\" width=\"426\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/voladoradecerca.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/voladoradecerca-300x210.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/voladoradecerca-210x146.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4183\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 4. La Voladora de cerca.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4184\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estabalavoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4184\" class=\"size-full wp-image-4184\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estabalavoladora.jpg\" alt=\"Fig. 5. El lugar donde estaba La Voladora.\" width=\"426\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estabalavoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estabalavoladora-300x169.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/estabalavoladora-384x217.jpg 384w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4184\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 5. El lugar donde estaba La Voladora.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4186\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradavoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4186\" class=\"size-full wp-image-4186\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradavoladora.jpg\" alt=\"Fig. 6. Una de las entradas de La Voladora.\" width=\"426\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradavoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradavoladora-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradavoladora-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4186\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 6. Una de las entradas de La Voladora.<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_4189\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradahoyvoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4189\" class=\"size-full wp-image-4189\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradahoyvoladora.jpg\" alt=\"Fig. 7. La entrada hoy en d\u00eda.\" width=\"426\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradahoyvoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradahoyvoladora-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/entradahoyvoladora-220x146.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4189\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 7. La entrada hoy en d\u00eda.<\/p><\/div>\n<p>El trabajo de campo y sus resultados<\/p>\n<p>El complejo La Voladora y Anexas se ubica en las laderas que dan al norte; La Voladora, a mitad del cerro, en medio de una pared donde topa una de las ca\u00f1adas; a una altura aproximada de 1570 msnm, hay varias minas dispersas en varias de las ca\u00f1adas y crestas.<\/p>\n<p>He detectado al menos dos sistemas principales de caminos a las minas: uno ubicado en la ca\u00f1ada que conduce a La Voladora, y el otro, dos ca\u00f1adas al poniente; llamar\u00e9 a La Voladora ca\u00f1ada n\u00famero uno, la que sigue la n\u00famero dos y ca\u00f1ada tres a la \u00faltima, de Oriente a Poniente (de izquierda a derecha).<\/p>\n<p>Ca\u00f1ada n\u00famero uno<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, una vereda va desde las faldas del cerro hasta llegar a La Voladora; no hay duda de que fue usada<br \/>\npara la explotaci\u00f3n, debido a que hay al menos tres minas antes de llegar a La Voladora; adem\u00e1s hay numerosas estructuras, algunas son arreglos a la vereda, otras son terrazas, de las cuales, por el momento, desconozco su utilidad o uso (por razones de tiempo y espacio no describir\u00e9 esta parte del complejo minero en detalle).<\/p>\n<p>Esta ca\u00f1ada es la m\u00e1s da\u00f1ada de todas por la explotaci\u00f3n de las minas, hay una vereda (que en algunos lugares fue hecha con explosivos), la cual en gran parte o tal vez toda ella pod\u00eda ser transitada no s\u00f3lo a pie, sino con mulas, lo que facilitar\u00eda el acceso de mineros, herramienta, comida y ayudar\u00eda al mantenimiento de la maquinaria y equipo.<\/p>\n<p>En esta ca\u00f1ada acarreaban el mineral que se extra\u00eda de algunas de las diferentes minas en g\u00f3ndolas suspendidas en cables desde La Voladora a los vagones del ferrocarril, a unos 600 msnm, pr\u00f3ximo a donde est\u00e1 ahora la avenida Paseo de los Leones, y este ramal del ferrocarril se conectar\u00eda a la v\u00eda a Torre\u00f3n, que lo llevar\u00eda a la Compa\u00f1\u00eda Metal\u00fargica de Torre\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_4198\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vistaactualvoladora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4198\" class=\"size-full wp-image-4198\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vistaactualvoladora.jpg\" alt=\"Fig. 8. Vista actual desde La Voladora, en la ca\u00f1ada n\u00famero uno, abajo \u201clos chorreaderos de piedra\u201d (materiales de deshecho de las minas).\" width=\"426\" height=\"273\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vistaactualvoladora.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/vistaactualvoladora-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4198\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 8. Vista actual desde La Voladora, en la ca\u00f1ada n\u00famero uno, abajo \u201clos<br \/>chorreaderos de piedra\u201d (materiales de deshecho de las minas).<\/p><\/div>\n<p>Ca\u00f1ada n\u00famero dos<\/p>\n<p>En esta ca\u00f1ada se aprecian los pasivos ambientales, que se escurren por la pendiente; estos escurrimientos, que se deben en parte a la construcci\u00f3n del Nivel y en parte a las minas de esa ca\u00f1ada, empiezan a m\u00e1s de 1300 msnm. Pero hoy en d\u00eda la mayor parte de los escurrimientos se acumulan a menos de 1000 msnm; sin embargo, los oculta el bosque de galer\u00eda que consta de encinos y chapotes (entre otros) y el matorral, que ha sido invadido y afectado pero no destruido totalmente.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/residuosminas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4199\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/residuosminas.jpg\" alt=\"residuosminas\" width=\"426\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/residuosminas.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/residuosminas-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"attachment_4200\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/ejemploresiduosminas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4200\" class=\"size-full wp-image-4200\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/ejemploresiduosminas.jpg\" alt=\"Fig. 9. Ca\u00f1ada n\u00famero uno, otro ejemplo de los residuos de las minas visto desde abajo.\" width=\"426\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/ejemploresiduosminas.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/ejemploresiduosminas-300x179.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/ejemploresiduosminas-320x190.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4200\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 9. Ca\u00f1ada n\u00famero uno, otro ejemplo de los residuos de las minas visto<br \/>desde abajo.<\/p><\/div>\n<p>Ca\u00f1ada n\u00famero tres<\/p>\n<p>En esta ca\u00f1ada encontr\u00e9 los restos de un camino para carretas de bueyes (una carretera), con longitud de aproximadamente unos 4 km. Donde termina, sigue una vereda que en algunos tramos se aprecia que fue arreglada o reforzada con piedra, y en parte fue construida con explosivos. Esta vereda llega hasta El Nivel, y es muy posible que toda ella se transitara a pie y en mulas; es la m\u00e1s estable, pues no est\u00e1 ubicada por donde baja el agua como en la primera ca\u00f1ada, sino en una ladera donde el escurrimiento es menor; por tanto, se ha conservado en buen estado. Este camino es el m\u00e1s largo a la mina, pero el m\u00e1s f\u00e1cil debido a su pendiente m\u00e1s suave, en esta ladera y al lado derecho de esta pendiente se aprecian algunos escurrimientos, es posible que se deban a la construcci\u00f3n del Nivel o de una mina que no he localizado.<\/p>\n<div id=\"attachment_4201\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/bosqueinvadido.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4201\" class=\"size-full wp-image-4201\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/bosqueinvadido.jpg\" alt=\"Fig. 10. Ca\u00f1ada n\u00famero uno, el bosque invadido por los no tan \u201cpasivos\u201d ambientales de las minas.\" width=\"426\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/bosqueinvadido.jpg 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/bosqueinvadido-300x233.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-4201\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 10. Ca\u00f1ada n\u00famero uno, el bosque invadido por los no tan \u201cpasivos\u201d<br \/>ambientales de las minas.<\/p><\/div>\n<p>Cuarta ca\u00f1ada<\/p>\n<p>He recorrido la parte del Nivel que llega a esa ca\u00f1ada; en la figura 1 se observa un gran da\u00f1o, debido principalmente a la construcci\u00f3n del Nivel, pero no descarto que sean los residuos de minas que no he localizado. El impacto ambiental: material residual de las minas En la ca\u00f1ada uno se aprecia mayor cantidad de pasivos ambientales, a\u00fan despu\u00e9s de casi cien a\u00f1os, este material es desplazado cada vez por las lluvias torrenciales o sostenidas, como en el caso de huracanes; la ca\u00f1ada cambia de aspecto debido a la erosi\u00f3n que causa el paso de las toneladas de material sacado\u00a0de las minas, como dunas que se van moviendo por la\u00a0acci\u00f3n del viento.<\/p>\n<p>Como todos los excursionistas que subimos por\u00a0esta ca\u00f1ada sabemos que una parte importante del\u00a0ascenso es por los escurrimientos (15 o 20 %); adem\u00e1s\u00a0las veredas, muchas, est\u00e1n llenas de piedras que\u00a0pueden tener su origen en las minas.<\/p>\n<p>En la ca\u00f1ada dos se ven escurrimientos de piedra\u00a0y, en mi opini\u00f3n, provienen de la construcci\u00f3n del\u00a0Nivel y de una mina arriba del mismo (que no he\u00a0explorado a\u00fan). En la ca\u00f1ada tres, el da\u00f1o mayor se\u00a0debe a la construcci\u00f3n de carreteras y veredas, pero\u00a0no se aprecian minas. En la ca\u00f1ada cuatro se aprecian\u00a0materiales de desecho alrededor de los 1,500 msnm,\u00a0hacia abajo, pero falta explorar.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/pinosmontearqueo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4197 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/pinosmontearqueo-e1434992183314.jpg\" alt=\"pinosmontearqueo\" width=\"500\" height=\"173\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los pinos?<\/p>\n<p>En la zona alrededor de La Voladora casi no hay con\u00edferas,\u00a0los escasos bosques residuales de con\u00edferas se\u00a0ubican arriba, o abajo de la mina, o en la cresta que\u00a0separa la ca\u00f1ada uno y la dos; estos lugares son de\u00a0dif\u00edcil acceso. Mi hip\u00f3tesis es que usaron las con\u00edferas\u00a0como material para construcci\u00f3n en las minas: techos,\u00a0refuerzos, pisos, construcci\u00f3n de bodegas, barracas,\u00a0etc., en apoyo de esta afirmaci\u00f3n mencionar\u00e9 que las\u00a0con\u00edferas por unidad proporcionan mayor cantidad\u00a0de madera para construcci\u00f3n de todo tipo de cosas,\u00a0los troncos son largos y una parte carece de ramas,\u00a0usualmente son rectos. Parte de la hip\u00f3tesis es que\u00a0aprovecharon los encinos para construir los durmientes\u00a0(piezas cortas); a diferencia de los pinos, los encinos\u00a0poseen muchas ramas, casi desde abajo, no son\u00a0muy rectos y es madera m\u00e1s dura, apta para el peso de\u00a0los vagones.<\/p>\n<p>El ingeniero H\u00e9ctor Lazcano de la Garza, quien\u00a0tiene muchos a\u00f1os de trabajar en ingenier\u00eda ferroviaria,\u00a0menciona que: \u201cla primera opci\u00f3n de madera para\u00a0reparar v\u00edas eran los encinos, otros tipos de maderas\u00a0se usaban s\u00f3lo en caso de no existir estas maderas,\u00a0pues no eran las m\u00e1s adecuadas\u201d. Recog\u00ed muestras de\u00a0la madera usada en las minas, muestras de algunas\u00a0con\u00edferas y encinos de los alrededores de La Voladora;\u00a0y espero los resultados de laboratorio para confirmar\u00a0o descartar patrones de uso de la madera. Un hecho\u00a0que apoya mi hip\u00f3tesis es que, conforme se aleja uno\u00a0del complejo minero (hacia el poniente), abundan\u00a0con\u00edferas a la misma altura que la mina.<\/p>\n<p>Conclusiones<\/p>\n<p>Hasta donde sabemos, el periodo de actividad de este\u00a0complejo minero fue relativamente corto (menos de\u00a020 a\u00f1os); sin embargo, casi cien a\u00f1os despu\u00e9s del cierre,\u00a0he podido reconstruir algunos de los procesos de\u00a0trabajo y ciertamente se pueden apreciar las consecuencias\u00a0para el medio ambiente.<\/p>\n<p>Sabemos por el registro hist\u00f3rico y algunos restos\u00a0materiales que el mineral era acarreado, desde 1570\u00a0msnm hasta el ferrocarril, en g\u00f3ndolas suspendidas\u00a0por un cable; este ferrocarril debi\u00f3 ser un ramal que\u00a0se conectaba a la antigua v\u00eda a Torre\u00f3n, que luego acarrear\u00eda\u00a0el mineral hasta la Compa\u00f1\u00eda Metal\u00fargica de\u00a0Torre\u00f3n para su procesamiento.<\/p>\n<p>Sabemos que hubo un camino para carretas en la\u00a0tercera ca\u00f1ada, que llegaba hasta unos 1000 msnm. Y\u00a0luego continuaba como vereda (apta para mulas) y se\u00a0conectaba al Nivel. Puedo afirmar, a partir de los restos\u00a0materiales, que al menos parte del Nivel serv\u00eda para\u00a0acarrear mineral mediante vagones mineros (encontr\u00e9\u00a0restos de v\u00edas en La Voladora y en El Nivel) hasta\u00a0la primera ca\u00f1ada, donde este material ser\u00eda bajado.\u00a0Gracias al registro hist\u00f3rico sabemos lo que extra\u00edan,\u00a0sabemos que la producci\u00f3n, as\u00ed como el n\u00famero\u00a0de empleados aument\u00f3 de 1900 a 1904; asimismo,\u00a0que era una actividad laboral peligrosa. Me parece\u00a0importante considerar estos procesos de trabajo y este\u00a0\u201cdesarrollo\u201d tambi\u00e9n como procesos de destrucci\u00f3n\u00a0del ambiente, como parte de la expansi\u00f3n europea\u00a0desde 1500, como parte del \u201cdescubrimiento\u201d, conquista,\u00a0colonizaci\u00f3n, conversi\u00f3n del ambiente para\u00a0usos apropiados a la cultura europea y sus descendientes;\u00a0las consecuencias se pueden apreciar a simple vista\u00a0y desde lejos de la monta\u00f1a. No solamente son los\u00a0pasivos ambientales dejados por las actividades mineras,\u00a0sino que esas actividades han alterado la fisonom\u00eda\u00a0de la monta\u00f1a y facilitan la erosi\u00f3n y los deslaves,\u00a0\u00e9stos \u00faltimos ocurren cada vez que hay lluvias fuertes\u00a0o que duran d\u00edas.<\/p>\n<p>La figura 1 muestra c\u00f3mo era la cara norte de la\u00a0monta\u00f1a hace unos 100 a\u00f1os, el grado de erosi\u00f3n y\u00a0deforestaci\u00f3n (esto \u00faltimo no s\u00f3lo debido a la miner\u00eda,\u00a0sino tambi\u00e9n al uso de le\u00f1a para la ciudad). La\u00a0figura 2 muestra por una parte la recuperaci\u00f3n del\u00a0bosque; y por la otra, c\u00f3mo la ciudad se va extendiendo\u00a0por las faldas de la monta\u00f1a, precisamente aqu\u00ed se\u00a0concentra la mayor parte de la diversa vida silvestre\u00a0del cerro de las Mitras.<\/p>\n<p>S\u00f3lo estudios detallados de la antigua vida silvestre\u00a0de la monta\u00f1a nos indicar\u00edan c\u00f3mo era \u00e9sta; sin\u00a0embargo, puedo decir con seguridad que ser\u00eda muy\u00a0diferente a la que es hoy en d\u00eda. La miner\u00eda existe desde\u00a0hace miles de a\u00f1os, las consecuencias son en su\u00a0mayor parte irreversibles, y en muchos casos de grandes\u00a0proporciones. En particular, desde finales del siglo\u00a0XVIII y principios del siglo XIX, que se empezaron\u00a0a usar combustibles f\u00f3siles como fuente de energ\u00eda,\u00a0se han acelerado y magnificado los procesos productivos\u00a0que, al menos en parte, tambi\u00e9n son de destrucci\u00f3n\u00a0del ambiente; y esta producci\u00f3n y destrucci\u00f3n\u00a0se hace en nombre del \u201cprogreso\u201d \u201cla modernidad\u201d\u00a0o \u201cla globalizaci\u00f3n\u201d. Sin embargo, las consecuencias\u00a0se reparten de manera muy desigual; las ganancias\u00a0se concentran una peque\u00f1a parte de la poblaci\u00f3n, (8)\u00a0y los efectos negativos son repartidos de manera \u201cdemocr\u00e1tica\u201d\u00a0para todos.<\/p>\n<p>El \u201cdescubrimiento\u201d de Am\u00e9rica, como parte de\u00a0la expansi\u00f3n europea, desencaden\u00f3 procesos ecol\u00f3gicos\u00a0de grandes consecuencias; el intercambio de plantas,\u00a0animales y humanos fue parte de este proceso y\u00a0algunas de las consecuencias fueron positivas, pero\u00a0otras fueron negativas: la extinci\u00f3n de plantas y animales,\u00a0la deforestaci\u00f3n y las cat\u00e1strofes demogr\u00e1ficas,\u00a0etc.<\/p>\n<p>La miner\u00eda del siglo XIX y XX fue parte de este\u00a0proceso de expansi\u00f3n europeo; y si bien la miner\u00eda es\u00a0una actividad que puede ser muy ben\u00e9fica para los\u00a0humanos, al mismo tiempo es muy destructiva para el\u00a0medioambiente; y por esto debe estar reglamentada y\u00a0controlada por los ciudadanos: en una sociedad verdaderamente\u00a0democr\u00e1tica los ciudadanos no s\u00f3lo van\u00a0a votar, sino que participan en el control y monitoreo\u00a0de actividades que los afectar\u00e1n por mucho tiempo. A\u00a0final de cuentas, las consecuencias de la miner\u00eda son\u00a0como los diamantes\u2026 para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Hlazcano57@gmail.com<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>1. Curtin, T. 1997. The causes and consecuences of ecological\u00a0imperialism. http:\/\/www.geoview.iag.org.au\/index.php\/GEOView\/article\/viewFile\/1\/1<\/p>\n<p>2. La etnoecolog\u00eda se refiere a todos los estudios que describen\u00a0la interacci\u00f3n de la gente de un lugar y su ambiente natural\u00a0y la etnobot\u00e1nica es la parte de la etnoecolog\u00eda que se ocupa\u00a0de las plantas.<\/p>\n<p>3. Correspondencia con el Ministerio de Fomento, caja 24,\u00a0a\u00f1o 1900. Archivo General del Estado de Nuevo Leon.<\/p>\n<p>4. h t t p : \/ \/ c d i g i t a l . d g b. u a n l . m x \/ t e \/ 1 0 2 0 1 2 4 8 9 3 \/1020124893_01.pdf.<\/p>\n<p>5. h t t p : \/ \/ c d i g i t a l . d g b. u a n l . m x \/ t e \/ 1 0 2 0 1 2 4 8 9 3 \/1020124893_01.pdf.<\/p>\n<p>6. \u00c1vila, Mart\u00ednez, Morado, Trevi\u00f1o. Apuntes para la historia\u00a0de Lampazos. Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, M\u00e9xico.\u00a02003.<\/p>\n<p>7. Vald\u00e9s Perezgasga, Francisco. La contaminaci\u00f3n por metales\u00a0pesados en Torre\u00f3n, Coahuila, M\u00e9xico. En: Defensa del\u00a0Ambiente A.C. Torre\u00f3n, Coahuila. Septiembre, 1999.<\/p>\n<p>8. Piketty, Thomas. Capital in the twenty first Century. The\u00a0Belknap Press of Harvard University Press. 2014.<\/p>\n<p>9. Casado Galv\u00e1n, I.: Introducci\u00f3n a la arqueolog\u00eda industrial:\u00a0origen de la disciplina y metodolog\u00eda. En: Contribuciones a\u00a0las Ciencias Sociales, diciembre 2009. www.eumed.net\/rev\/cccss\/06\/icg12.htm<\/p>\n<p>10. Crosby, Alfred W. Ecological Imperialism. Cambridge University\u00a0Press. 2004.<\/p>\n<p>11. Del Hoyo, Eugenio. Historia del Nuevo Reino de Le\u00f3n.\u00a0Segunda edici\u00f3n. Al Voleo 1979. M\u00e9xico D.F.<\/p>\n<p>12. De Le\u00f3n, Alonso. Relaci\u00f3n y discurso del descubrimiento,\u00a0poblaci\u00f3n y pacificaci\u00f3n de este Nuevo Reino de Le\u00f3n. Fondo\u00a0Editorial Nuevo Le\u00f3n. 2005<\/p>\n<p>13. Martin, Gary J. Ethnobotany a method manual. University\u00a0Press Cambridge. G.B. 1995.<\/p>\n<p>14. Vicente Partearroyo, Ana. Perspectivas sobre la arqueolog\u00eda\u00a0industrial. Arqueoweb, revista sobre arqueolog\u00eda en internet,\u00a09 (1) 2007.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/arqueologiaehistoriamineriafin.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-4196 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/arqueologiaehistoriamineriafin-e1434992118590.jpg\" alt=\"arqueologiaehistoriamineriafin\" width=\"500\" height=\"596\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00c9CTOR LAZCANO* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 73, MAYO-JUNIO 2015 No existe en el noreste de M\u00e9xico una tradici\u00f3n\u00a0historiogr\u00e1fica sobre el medio ambiente, tampoco\u00a0una tradici\u00f3n de cr\u00edtica al desarrollo econ\u00f3mico,\u00a0ni una tradici\u00f3n de colaboraci\u00f3n interdisciplinaria,\u00a0razones que me parecen suficientes para justificar\u00a0el presente trabajo, que es una contribuci\u00f3n\u00a0a una historia cr\u00edtica (no s\u00f3lo descriptiva) del desarrollo\u00a0econ\u00f3mico, entendiendo que los procesos\u00a0de [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4178,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-4176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-linea-del-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4176"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4205,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4176\/revisions\/4205"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}