{"id":3818,"date":"2015-04-02T11:34:46","date_gmt":"2015-04-02T17:34:46","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=3818"},"modified":"2015-04-23T17:38:42","modified_gmt":"2015-04-23T22:38:42","slug":"escenario-socioambiental-del-area-metropolitana-de-monterrey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=3818","title":{"rendered":"Escenario socioambiental del a\u0301rea metropolitana de Monterrey"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrodelasillasustentabilidad.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3819 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrodelasillasustentabilidad-e1427995895614.png\" alt=\"cerrodelasillasustentabilidad\" width=\"500\" height=\"332\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PEDRO CE\u0301SAR CANTU\u0301 MARTI\u0301NEZ*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/4596\/1\/Ciencia%20UANL%201872.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 18, No. 72, MARZO-ABRIL 2015<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El otrora desarrollo sustentable emerge durante los an\u0303os ochenta del siglo pasado, su proposicio\u0301n particularmente se cin\u0303e en el pensamiento de que e\u0301ste \u201csatisface las necesidades del presente sin comprometer las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades\u201d (p. 67), de acuerdo con la Comisio\u0301n Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo. (1) Por esta razo\u0301n, es justificable cuestionarse si los grandes centros urbanos conservan y promueven este precepto en materia ambiental.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Las grandes metro\u0301polis, de acuerdo a Gay Garci\u0301a y Rueda Abad, (2) demandan<\/p>\n<p>&#8230;de la infraestructura para dotar a sus pobladores de bienes y servicios que les hagan ma\u0301s llevadera la vida en comunidad [&#8230;] En te\u0301rminos generales, en un contexto de modificacio\u0301n de clima debe ponerse atencio\u0301n en factores como la salud, el espacio construido, la infraestructura, la concentracio\u0301n poblacional, la alimentacio\u0301n, las estructuras productivas, el abasto de agua y la seguridad humana (p. 31).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Es asi\u0301 que los estudios de estas metro\u0301polis se contemplan como relevantes, esencialmente cuando de manera evidente se observa que el ordenamiento territorial en ellas provoca condiciones de vulnerabilidad, de donde emanan riesgos para sus habitantes; asimismo eventos semejantes a sequi\u0301as, inundaciones, afectaciones a sus bienes y a la salud, entre otras consecuencias. La pertinencia de esclarecer la rai\u0301z de estas calamidades, en el entorno natural y en la propia poblacio\u0301n, ha llevado con frecuencia a explicarse a partir del feno\u0301meno global denominado cambio clima\u0301tico, (3) en que se acreditan numerosos de los infortunios que afectan a Me\u0301xico, y como sen\u0303alan Magan\u0303a Rueda y Neri, (4) al aludir catego\u0301ricamente:<\/p>\n<p>&#8230;se crean panoramas sombri\u0301os de lo que nos espera para el futuro. Sin embargo, son pocas las ocasiones que se hace un verdadero ana\u0301lisis de las causas del desastre, considerando que e\u0301ste es resultado de la combinacio\u0301n de una amenaza meteorolo\u0301gica y de una vulnerabilidad construida por la sociedad durante mucho tiempo (p. 26).<\/p>\n<p>El presente manuscrito pretende abordar de manera sucinta el marco situacional de las a\u0301reas metropolitanas en Me\u0301xico, la conformacio\u0301n del a\u0301rea metropolitana de Monterrey (AMM), y finalmente el contexto socioambiental vigente, en el que es palpable co\u0301mo se ha acrecentado la vulnerabilidad de e\u0301sta, a partir de la dina\u0301mica social y productiva existente.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrohuasteca.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3820\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrohuasteca.png\" alt=\"cerrohuasteca\" width=\"225\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrohuasteca.png 225w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrohuasteca-113x300.png 113w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Contexto nacional<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo a Sousa, (5) el espacio urbano se constituye en la actualidad como \u201cla principal forma de concentracio\u0301n demogra\u0301fica y econo\u0301mica no so\u0301lo de las ciudades de Me\u0301xico, sino tambie\u0301n de la mayori\u0301a de Latinoame\u0301rica\u201d (p. 19). A partir de sus dina\u0301micas de transformacio\u0301n internas, se observa el feno\u0301meno expansivista, caracterizado por el incremento del nu\u0301mero de sus pobladores, que conlleva consigo; adema\u0301s del aumento de sus lindes, que de acuerdo al tiempo posteriormente evolucionan y constituyen a\u0301reas ma\u0301s tarde denominadas metropolitanas. En Me\u0301xico se reconocen actualmente 59 a\u0301reas metropolitanas, las cuales albergan a 63.8 millones de residentes, lo que, de acuerdo al Gobierno de Me\u0301xico, representa aproximadamente 56.8% de la poblacio\u0301n en el pai\u0301s. (6) Esta\u0301n constituidas por 367 municipios distribuidos en 29 entidades federativas, donde se exhibe que la poblacio\u0301n urbana es eminentemente metropolitana, conforme a los resultados emanados del Censo de Poblacio\u0301n y Vivienda de 2010. (7)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrosblancos.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3822 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/cerrosblancos-e1427996121132.png\" alt=\"cerrosblancos\" width=\"500\" height=\"462\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 35\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Las a\u0301reas metropolitanas se caracterizan porque plantean hoy considerables oportunidades en diversos a\u0301mbitos i\u0301ntimamente relacionados, entre los que se subrayan el administrativo, el de salud, el educativo, el social, el cultural y el macroecono\u0301mico, entre otros. Sin embargo, en estas a\u0301reas metropolitanas tambie\u0301n se registran problema\u0301ticas que hoy se constituyen en retos mayu\u0301sculos para la sociedad y para las estructuras de gobierno; entre estos desafi\u0301os encontramos los feno\u0301menos sociales de exclusio\u0301n, pobreza, desempleo, el desabasto de servicios y equipamientos como vivienda y agua potable; adema\u0301s, presencia de eventualidades como la contaminacio\u0301n ambiental, que reduce grandemente la calidad de vida de sus habitantes. (6)<\/p>\n<p>A estos feno\u0301menos habra\u0301 que considerar el acompan\u0303amiento del aumento de la vulnerabilidad, generada por el desarrollo y crecimiento de los grandes centros urbanos. Esta situacio\u0301n latente tiene su ge\u0301nesis, particularmente, en la relacio\u0301n que emana de un conjunto de condiciones preexistentes, en la cual incide la amenaza y que conlleva distintos grados de vulnerabilidad, la cual esta\u0301 supeditada a la fragilidad del sistema natural en el que se enclavan estos conglomerados sociales. (8)<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 35\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Configuracio\u0301n del a\u0301rea metropolitana de Monterrey<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en di\u0301a, integran el AMM trece municipalidades (Apodaca, Cadereyta Jime\u0301nez, El Carmen, Garci\u0301a, San\u00a0Pedro Garza Garci\u0301a, General Escobedo, Guadalupe, Jua\u0301rez, Monterrey, Salinas Victoria, San Nicola\u0301s de los Garza, Santa Catarina y Santiago); doce se consideran como centrales, y una ma\u0301s, que se integra por su distancia, integracio\u0301n funcional y cara\u0301cter urbano a las dema\u0301s. En esta a\u0301rea metropolitana se albergan poco ma\u0301s de cuatro millones de personas (4,106,054), lo que representa una tasa de crecimiento medio anual de 1.9% entre 2000 y 2010. (6)<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 35\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>De acuerdo a Mun\u0303oz Herna\u0301ndez, Conde Rivera y Rinco\u0301n Lo\u0301pez, (9) durante la de\u0301cada de los cuarenta comienza una profusa migracio\u0301n de personas de estados vecinos, atrai\u0301das por el gran nu\u0301mero de industria y comercios que se instalaban e iniciaban actividades en la ciudad de Monterrey. Aseveran estos autores que este gran arribo promovio\u0301 un de\u0301ficit de cara\u0301cter habitacional, lo cual da pie ma\u0301s tarde a la invasio\u0301n de terrenos, llegando a presentarse tasas de crecimiento de 8% anual. Por otra parte, tambie\u0301n aducen que<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 35\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&#8230;es a partir de 1960 cuando se comienza la urbanizacio\u0301n de manera intensa en la Loma Larga y el Cerro del Obispado, al sur y poniente de la ciudad, ocupando no so\u0301lo sus faldas sino tambie\u0301n sus cumbres, ejemplo que prosiguio\u0301 durante los an\u0303os siguientes para continuar con los cerros y sierras que bordean a la ciudad (p. 6).<\/p>\n<p>La conformacio\u0301n del a\u0301rea metropolitana ha sido dina\u0301mica y vigorosa, como se ha mencionado. Conforme a Villarreal,10 tambie\u0301n a partir de la de\u0301cada de los an\u0303os sesenta los municipios cercanos a la ciudad de Monterrey: San Nicola\u0301s de los Garza y Guadalupe, despuntaron por su poblamiento. Particularmente, esta autora menciona lo siguiente:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 35\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En Monterrey se concentraban la poblacio\u0301n y las actividades econo\u0301micas, mientras que en San Nicola\u0301s se establecieron algunas de las grandes industrias, la Universidad de Nuevo Leo\u0301n, algunas colonias residenciales, colonias de trabajadores de los grupos industriales regiomontanos y fraccionamiento para la clase media. El municipio de Guadalupe se caracterizo\u0301 por la formacio\u0301n de colonias populares donde vendi\u0301an lotes sin servicios, asiento de una poblacio\u0301n predominantemente proletaria (p. 111).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/situacionsocioambiental.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3824 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/situacionsocioambiental-e1427997001156.png\" alt=\"situacionsocioambiental\" width=\"500\" height=\"322\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 36\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otra parte, esta misma autora menciona que desde que se instauro\u0301, en 1890, la industrializacio\u0301n, esencialmente en los municipios de Garza Garci\u0301a y Santa Catarina, se crearon nu\u0301cleos habitacionales de cara\u0301cter popular, e\u0301stos sustancialmente se encontraban cercanos a los complejos industriales que se constitui\u0301an en fuente de trabajo. Estos complejos industriales se asentaban primordialmente alrededor de las cabeceras municipales. Para la de\u0301cada de los ochenta, menciona, se an\u0303aden inicialmente las municipalidades de General Escobedo y Apodaca, al norte y noreste de Monterrey, respectivamente; luego le siguen los municipios de Jua\u0301rez y Garci\u0301a, al oriente y poniente, y, en la de\u0301cada de los noventa, Cadereyta Jime\u0301nez.<\/p>\n<p><strong>Situacio\u0301n socioambiental y vulnerabilidad del a\u0301rea metropolitana de Monterrey<\/strong><\/p>\n<p>Cerca de 90% de la poblacio\u0301n de Nuevo Leo\u0301n se alberga en el AMM, lo que origina que una concentracio\u0301n excesiva de poblacio\u0301n se asiente en un exiguo territorio. No obstante esta circunstancia, en el presente, de acuerdo a los trabajos realizados por Aparicio Moreno, Ortega Rubi\u0301 y Sandoval Herna\u0301ndez, (11) y Ariza y Soli\u0301s, (12) la situacio\u0301n socioambiental del AMM es mucho mejor cuando se equipara con las constituidas en otros lares del pai\u0301s, por ejemplo, Puebla, Guadalajara y Ciudad de Me\u0301xico, considerando los i\u0301ndices de marginacio\u0301n y otros indicadores socioecono\u0301micos. No obstante lo anterior, se asevera que el AMM cuenta au\u0301n con \u201cespacios que evidencian desigualdad y segregacio\u0301n social, asi\u0301 como fragmentacio\u0301n territorial\u201d (p. 193). (11) Lo anterior es resultado de la discordancia social reinante, en la que es evidente el surgimiento de asentamientos humanos que se encuentran fi\u0301sica y socialmente segregados de la integracio\u0301n social y econo\u0301mica existente en las municipalidades.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<p>En palabras de Sousa, (13) esto se debe a las instancias o personas empleadas que laboran en las estructuras gubernamentales, cuyas resoluciones, \u201cplanteadas y ejecutadas so\u0301lo son temporales, dirigidas para aliviar los si\u0301ntomas ma\u0301s graves. Pero nunca construyen una solucio\u0301n ba\u0301sica del problema, por lo que la imposibilidad de dirigir las tendencias urbanas es casi absoluta\u201d (p. 24).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 37\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otra parte, es menester mencionar que de acuerdo a Villanueva Arjona, en 2007,14 el AMM expresaba otra problema\u0301tica, que hoy se ha agravado sustancialmente y que se relaciona con el parque vehicular actual. Ha este respecto citaba:<\/p>\n<p>&#8230;existe un millo\u0301n 600 mil vehi\u0301culos para transporte, tanto privado como pu\u0301blico. Esto nos refleja un porcentaje superior a la media nacional con poco ma\u0301s del 40%. Aproximadamente 60% de la poblacio\u0301n se desplaza en transportes pu\u0301blicos; la mayori\u0301a en camio\u0301n y carros de alquiler. Existen aproximadamente 28 mil de estos carros en la zona metropolitana y el metro realmente no ha sido un detonador para poder ser un servicio de transporte masivo (p. 52)<\/p>\n<p>Este aumento vehicular, aunado a las vialidades, se suma como otra eventualidad muy significativa, debido a que e\u0301stas son insuficientes, pues su ingenieri\u0301a vial denota deficiencias, principalmente por hacer transitar al gran volumen de parque vehicular por avenidas alimentadoras que contemplan cuatro carriles hasta llegar a otras con tan so\u0301lo uno o dos; por lo tanto, son la ge\u0301nesis de congestionamientos vehiculares a toda hora. Esto ha repercutido en la reduccio\u0301n de velocidad promedio en autos: en 2005 era de 29.8 km\/h, mientras que en 2010 se redujo a 25.18 km\/h, y la proyeccio\u0301n para 2030 se estima en 15.98 km\/h. Mientras que la velocidad del transporte pu\u0301blico era en 2005 de 14.49 km\/h, en 2010 fue de 11.46 km\/h, y sera\u0301, de acuerdo a las proyecciones para 2030, de tan so\u0301lo 5.67 km\/h. (15) Esto convertira\u0301 pra\u0301cticamente en estacionamientos las vialidades del AMM, y seguramente se acompan\u0303ara\u0301 de problemas ambientales ma\u0301s eventualidades de salud fi\u0301sica y de orden mental para sus moradores, lo que conllevara\u0301 una pe\u0301rdida sustancial de la calidad de vida.<\/p>\n<p>En otro a\u0301mbito, el AMM se situ\u0301a en la Cuenca Hidrolo\u0301gica del Ri\u0301o San Juan, en una regio\u0301n semidese\u0301rtica, de transicio\u0301n entre el subtro\u0301pico y el desierto, con ciclos de sequi\u0301as bastante extendidas y perio\u0301dicas y, en contraste, con eventuales lluvias torrenciales. Desde esta perspectiva, el abasto de agua ha constituido un desafi\u0301o, ante el crecimiento demogra\u0301fico y econo\u0301mico que le distingue. Particularmente porque en los u\u0301ltimos an\u0303os, el AMM y su zona\u00a0conurbada ha presentado un incremento sostenido en la cifra de lotes incorporados al sistema de distribucio\u0301n y comercializacio\u0301n de servicios de agua y drenaje.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<p>Actualmente este suministro procede de las fuentes superficiales como las presas El Cuchillo, Cerro Prieto y La Boca, que cuentan con una capacidad total de almacenamiento de 1,426.5 millones de metros cu\u0301bicos y aportan, en promedio, 60% (6,900 litros por segundo) del agua potable provei\u0301da. El 40% remanente (4,600 litros por segundo), deriva de 45 pozos profundos, entre los que destacan los de Mina, 66 pozos someros de no ma\u0301s de 100 metros que se encuentran en el AMM, un manantial denominado Estanzuela, tres tu\u0301neles denominados Cola de Caballo I y II, y San Francisco y una galeri\u0301a filtrante como La Huasteca. (16)<\/p>\n<p>Ante la necesidad de garantizar el abasto de agua al AMM y su zona conurbada por los pro\u0301ximos 50 an\u0303os, se ha emprendido la construccio\u0301n del acueducto Ri\u0301o Tampao\u0301n, ubicado en la cuenca del Ri\u0301o Pa\u0301nuco, hasta la Presa Cerro Prieto, situada en el estado de Nuevo Leo\u0301n. La envergadura de este acueducto sera\u0301 de 386 km. La asignacio\u0301n que la Comisio\u0301n Nacional del Agua otorgo\u0301 al Gobierno de Nuevo Leo\u0301n fue de 15 mil litros por segundo, que equivalen a 130 % del suministro total actual, que asciende a 11,500 litros por segundo.<\/p>\n<p>Asimismo, desde las eventualidades que se producen por las contingentes lluvias torrenciales, han sido notorios los efectos de dos feno\u0301menos meteorolo\u0301gicos, el Gilberto y el Alex, en 1988 y 2010, respectivamente. En particular, el huraca\u0301n Alex dejo\u0301 lluvias acumuladas superiores a los 616 mm en un periodo de 60 horas, y en un lapso de 24 horas dejo\u0301 una precipitacio\u0301n pluvial que ascendio\u0301 a 446.5 mm, 59.4% ma\u0301s de la que precipito\u0301 el huraca\u0301n Gilberto en 1988, en el mismo lapso de tiempo. (17) Las precipitaciones del huraca\u0301n Alex ocasionaron que ri\u0301os como el Santa Catarina recuperaran su curso y se proveyeran de afluentes que recobraron su derivaciones naturales.<\/p>\n<p>Ante los eventos mencionados, se puede evaluar que la evidencia dejada ha sido \u201cel respeto que nos merece la naturaleza, reflexionar sobre la fragilidad de los modelos metropolitanos de urbanizacio\u0301n, de los desarrollos habitacionales y el peligro latente de la integridad fi\u0301sica de las personas ante los embates de la naturaleza\u201d (p. 4). (17) Con estas dos lecciones, aunque han dejado un aprendizaje, au\u0301n se siguen presentando\u00a0eventos muy similares con precipitaciones extraordinarias, ya que la vulnerabilidad fi\u0301sica y estructural del AMM se ha acrecentado por los ra\u0301pidos procesos de modificacio\u0301n sufridos en el sistema natural y regional, que se han tipificado por una transformacio\u0301n por cambios de uso de suelo, la deforestacio\u0301n y erosio\u0301n, entre otros. E\u0301stos son producto del crecimiento demogra\u0301fico, al establecer zonas de trabajo y vivienda en lugares no aptos para su uso, asi\u0301 como la creacio\u0301n de vialidades que imposibilitan el curso natural del agua. Desde este panorama socioambiental, las posibilidades de ser afectados son mayores, como ha venido sucedie\u0301ndose, por lo cual la vulnerabilidad a la que nos referimos es aque\u0301lla que se observa por los elementos edificados en el sistema natural que agravan el feno\u0301meno natural y exponen a la poblacio\u0301n a un mayor riesgo. Por lo cual, esta\u00a0vulnerabilidad se inscribe en el tiempo y se incrementa de acuerdo a las decisiones que en las instancias de gobierno se ejercen en la planeacio\u0301n del desarrollo en el AMM, las que se muestran carentes de una solucio\u0301n elemental.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/vistamonterreypanorama.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-3825 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/vistamonterreypanorama-e1427997486435.png\" alt=\"vistamonterreypanorama\" width=\"500\" height=\"141\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 38\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En el contexto de los residuos so\u0301lidos, de acuerdo a la Plan Estatal de Gestio\u0301n Integral de Residuos de Nuevo Leo\u0301n 2009-2015, (18) el AMM cuenta con un adecuado sistema de recoleccio\u0301n, no obstante se reconoce que au\u0301n persiste una recoleccio\u0301n de cara\u0301cter informal promovida por los asentamientos irregulares existentes, cuya disposicio\u0301n se sigue dando al aire libre y principalmente en las laderas de los cauces fluviales. Segu\u0301n datos del INEGI, (19) en el AMM se recaban 2,770.2 toneladas diarias de residuos so\u0301lidos, que equivalen a 90% de la recoleccio\u0301n total documentada para Nuevo Leo\u0301n. En este orden de ideas, los municipios que contribuyen mayormente a esta generacio\u0301n son Monterrey y Guadalupe, con 30 y 16%, respectivamente. Con respecto a su composicio\u0301n, e\u0301sta se ha transformado de ser principalmente orga\u0301nica, a estar diferenciada hoy en di\u0301a por copiosos elementos cuya desintegracio\u0301n es lenta y demanda de procesos suplementarios para realizar e\u0301sta. Para ello se creo\u0301 el Sistema Integral para el Manejo Ecolo\u0301gico y Procesamiento de Desechos (Simeprode), con la finalidad de resolver el problema de la disposicio\u0301n de los residuos so\u0301lidos en el AMM. Este sistema inicia funciones el 1 de junio de 1987. (20) No obstante, la falta de cultura ambiental en la poblacio\u0301n del AMM se sigue mostrando por los grandes volu\u0301menes de residuos so\u0301lidos que se vierten en las vialidades, lo que posteriormente se constituye en uno de los principales agentes para que se observen sitios con inundaciones, ya que provocan que se cubra de\u00a0basura el sistema de alcantarillado. Se recoge una tonelada diaria en estos sistemas de drenaje pluvial, y cuando llueve suele duplicarse esta cantidad producto del arrastre por agua. (21)<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 38\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En relacio\u0301n a la calidad del aire, los esfuerzos gubernamentales por evaluarla en el AMM se remontan al inicio de operaciones del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental en 1992. Su propo\u0301sito es advertir sobre los niveles de exposicio\u0301n a contaminantes del aire al que se halla expuesta la poblacio\u0301n, pero adema\u0301s informar sobre incidentes con altos i\u0301ndices de contaminacio\u0301n del aire. (22) De acuerdo con el Programa de Gestio\u0301n de la Calidad del Aire del A\u0301rea Metropolitana de Monterrey 2008-2012, (22) las emisiones de contaminantes en el AAM durante 2005, condensadamente, mostraron que la mayor cantidad de emisiones fueron de mono\u0301xido de carbono, con 509,794 ton\/an\u0303o, siguie\u0301ndole los compuestos orga\u0301nicos vola\u0301tiles con 109,876\u00a0ton\/an\u0303o, luego los o\u0301xidos de nitro\u0301geno con 66,924 ton\/ an\u0303o, las parti\u0301culas menores a 10 micras con 63,622 ton\/an\u0303o, los o\u0301xidos de azufre con 60,140 ton\/an\u0303o, y finalmente las parti\u0301culas menores a 2.5 micras, 18,518 ton\/an\u0303o.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 39\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Con respecto a la contribucio\u0301n porcentual por tipo de contaminante, se distingue que en el caso del mono\u0301xido de carbono son las fuentes mo\u0301viles las que mayormente contribuyeron con 96.48%, igualmente sucedio\u0301 para los compuestos orga\u0301nicos vola\u0301tiles y o\u0301xidos de nitro\u0301geno, con 47.21 y 47.46%, respectivamente; estas fuentes mo\u0301viles esta\u0301n representadas por las emisiones propagadas por los vehi\u0301culos automotores. En el caso particular de los o\u0301xidos de azufre, la mayor contribucio\u0301n provino de fuentes fijas, representadas por desarrollos industriales o comerciales que generan emisiones por chimenea o fugitivas, y su contribucio\u0301n ascendio\u0301 a 98.26%. Mientras que para las parti\u0301culas menores a 10 micras y menores a 2.5 micras, la fuente principal fueron las de a\u0301rea que proceden de activida- des de combustio\u0301n, incendios forestales o de activida- des que promueven la resuspensio\u0301n de parti\u0301culas.<\/p>\n<p>En estudios recientes realizados por la Organizacio\u0301n Mundial de la Salud, en 1,600 ciudades ubicadas en 91 naciones, para determinar la calidad del aire, reporta particularmente que para Me\u0301xico el AMM presenta la peor calidad de aire, siguie\u0301ndole la ciudad de Toluca y la Ciudad de Me\u0301xico,23 situando asi\u0301 en riesgo a todos sus habitantes a padecer enfermedades respiratorias que comprometen la salud esencialmente de grupos vulnerables, como ancianos y nin\u0303os. En este sentido, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (24) advierte en un estudio que en el AMM las consultas al me\u0301dico y hospitalarias se incrementan tras la exposicio\u0301n a los contaminantes despue\u0301s de dos di\u0301as, particularmente en nin\u0303os menores de 15 an\u0303os y en la poblacio\u0301n en general, con infecciones respiratorias bajas.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>La capacidad existente en el a\u0301rea metropolitana de Monterrey le ha permitido constituirse en un sitio para atraer conocimiento y desarrollo, sobre todo en los planos econo\u0301micos, educativos, industriales, de infraestructura, de comunicaciones, servicios pu\u0301blicos y de la investigacio\u0301n de nuevas tecnologi\u0301as, que la posicionan con muchas ventajas comparativas y competitivas sobre otras a\u0301reas metropolitanas de nuestro pai\u0301s. Sin embargo, cuando se realiza un examen de las condiciones socioambientales, se hacen perceptibles problemas que nos aquejan, como hemos mencionado, y de los que ha habido pocas soluciones, y ya es evidente la manifestacio\u0301n de diversas situaciones de crisis, por lo que es necesario replantearse si el AMM es y sera\u0301 sustentable con el tiempo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<p>Como se ha observado, en este breve examen sobre la situacio\u0301n socioambiental del AMM, todas estas dimensiones evaluadas y examinadas, lejos de estar desunidas, esta\u0301n interrelacionadas. Y son las que en mayor o menor medida permiten que aumente la vulnerabilidad ambiental en el AMM, y cuyos trastornos se magnifiquen ante los eventos emanados del cambio clima\u0301tico. Juzgamos, por lo tanto, que uno de los mayores retos que afronta la estructura gubernamental y social es proveer y garantizar un entorno sustentable; y cualesquiera que fueren las acciones y respuestas ante estos desafi\u0301os que hemos citado, se requerira\u0301 necesariamente de una creciente participacio\u0301n social, asi\u0301 como de los diferentes niveles de gobierno y del sector privado.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 39\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Es incuestionable que si esto ya ha sucedido, y no se han obtenido los resultados esperados, es porque ni la ciudadani\u0301a, ni los empresarios, ni los diferentes niveles de gobierno, le han otorgado la debida trascendencia y, consecuentemente, han desatendido la experiencia y la pra\u0301ctica de concertar esfuerzos comunes para repasar y atender dicha problema\u0301tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n, FCB.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Contacto: pedro.cantum@uanl.mx; cantup@hotmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1. Comisio\u0301n Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1988). Nuestro Futuro Comu\u0301n. Bogota\u0301. Alianza Editorial Colombiana.<\/p>\n<p>2. Gay Garci\u0301a, C. &amp; Rueda Abad, J.C. (2014). Sustentabilidad ambiental y cambio clima\u0301tico. Ciencia, octubre-diciembre: 28-33.<\/p>\n<p>3. Cantu\u0301-Marti\u0301nez, P.C. (2014). Cambio clima\u0301tico: Sus repercusiones para la sustentabilidad. CiENCiAUANL, 17(67): 31-36<\/p>\n<p>4. Magan\u0303a Rueda, V.O. &amp; Neri, C. (2012). Cambio clima\u0301tico y sequi\u0301as en Me\u0301xico. Ciencia, octubre-diciembre: 26-35.<\/p>\n<p>5. Sousa, E. (2010). Metro\u0301poli. Una interpretacio\u0301n teo\u0301rica del feno\u0301meno expansivo ligado a la vivienda, a la vulnerabilidad y a la pobreza: el caso del a\u0301rea metropolitana de Monterrey, Nuevo Leo\u0301n, Me\u0301xico. Revista INVI, 69(25): 19-101.<\/p>\n<p>6. Sedesol, Conapo &amp; INEGI (2010). Delimitacio\u0301n de las zonas metropolitanas de Me\u0301xico 2010. Me\u0301xico. Sedesol-Conapo-INEGI.<\/p>\n<p>7. INEGI (2010). Censo de poblacio\u0301n y vivienda, 2010. En:&lt;http:\/\/www.inegi.org.mx\/est\/contenidos\/proyectos\/ccpv\/ cpv2010\/&gt;. Fecha de consulta: 13 de diciembre de 2014.<\/p>\n<p>8. Narva\u0301ez, L., Lavell, A. &amp; Pe\u0301rez Ortega, G. (2009). La gestio\u0301n del riesgo de desastres: un enfoque basado en procesos. Lima. Comisio\u0301n Europea \/ Secretari\u0301a General de la Comunidad Andina \/ Comite\u0301 Andino para la Prevencio\u0301n y Atencio\u0301n de Desastres &#8211; CAPRADE.<\/p>\n<p>9. Mun\u0303oz Herna\u0301ndez, B., Conde Rivera, R. &amp; Rinco\u0301n Lo\u0301pez,\u00a0J.I. (1991). Evaluacio\u0301n de riesgos por urbanizacio\u0301n en zonas montan\u0303osas de Monterrey, N.L., Me\u0301xico. Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n.<\/p>\n<p>10. Villarreal, D.R. (1991). El a\u0301rea metropolitana de Monterrey: cambios en la estructura urbana 1980-1990. En: Delgado, J. &amp; Villarreal, D.R. (Coords.) Cambios territoriales en Me\u0301xico: exploraciones recientes. (pp. 109-129). Me\u0301xico. UAM-X, CSH, Depto. de Produccio\u0301n Econo\u0301mica.<br \/>\n11. Aparicio Moreno, C.E., Ortega Rubi\u0301, M.E. &amp; Sandoval Herna\u0301ndez, E. (2011). La segregacio\u0301n socioespacial en Monterrey a los largo de su proceso de metropolizacio\u0301n. Regio\u0301n y Sociedad, 23(52): 173-207.<br \/>\n12. Ariza, M. &amp; Soli\u0301s, P. (2009). Dina\u0301mica socioecono\u0301mica y segregacio\u0301n espacial en tres a\u0301reas metropolitanas de Me\u0301xico, 1990 y 2000. Estudios Sociolo\u0301gicos 27(1): 171-209.<br \/>\n13. Sousa, E. (2006). El a\u0301rea metropolitana de Monterrey: ana\u0301- lisis y propuesta de lineamientos metodolo\u0301gicos para la planificacio\u0301n en zonas perife\u0301ricas. (Tesis ine\u0301dita de doctorado). Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n, Facultad de Arquitectura. San Nicola\u0301s de los Garza, N.L., Me\u0301xico.<br \/>\n14. Villanueva Arjona, J.M. (2007). La problema\u0301tica de la zona metropolitana de Monterrey. En: Moreno Pe\u0301rez, S. &amp; Meixueiro Na\u0301jera, G. (Coords.) El desarrollo metropolitano y la sustentabilidad de las ciudades. (pp. 51-56). Me\u0301xico, D.F. Centro de Estudios Sociales y de Opinio\u0301n Pu\u0301blica.<br \/>\n15. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n (2008). Plan sectorial<br \/>\nde transporte y vialidad del a\u0301rea metropolitana de Monterrey 2008-2030. Monterrey. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n-Consejo Estatal de Transporte de y Vialidad- DUANL, Metrorrey-Agencia Estatal del Transporte Nuevo Leo\u0301n.<br \/>\n16. Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (2014). Infraestructura\u2013Fuentes de abastecimiento. En: http:\/\/ www.sadm.gob.mx\/PortalSadm\/jsp\/seccion.jsp?id=141. Fecha de consulta: 6 de enero de 2015.<br \/>\n17. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n (2013). Huraca\u0301n Alex en Nuevo Leo\u0301n, la memoria. Riesgos, testimonios y accio\u0301n social. Monterrey. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n-Secretari\u0301a de Desarrollo Social.<br \/>\n18. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n (2009). Programa estatal de gestio\u0301n integral de residuos de Nuevo Leo\u0301n 2009- 2015. Monterrey. Gob. Edo. N.L.<br \/>\n19. INEGI (2013). Estadi\u0301stica ba\u0301sica sobre medio ambiente. Datos de Nuevo Leo\u0301n. Monterrey. Instituto Nacional de Estadi\u0301stica y Geografi\u0301a.<br \/>\n20. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n (2014). Sistema Integral para el Manejo Ecolo\u0301gico y Procesamiento de Desechos (Simeprode). Antecedentes. En: http:\/\/ archivo.nl.gob.mx\/?P=simeprodeso_ant. Fecha de consulta: 20 de enero de 2015.<br \/>\n21. Rami\u0301rez, C. (2008). Basura, gran problema en drenaje pluvial. En: http:\/\/info7.mx\/a\/noticia\/50475. Fecha de Consulta: 30 de enero de 2015.<br \/>\n22. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n &amp; Semarnat (2008). Programa de Gestio\u0301n para Mejorar la Calidad del Aire del A\u0301rea Metropolitana de Monterrey 2008-2012. Monterrey. Gobierno del Estado de Nuevo Leo\u0301n y Semarnat.<br \/>\n23. Madrigal, A. (2014). Monterrey, la ciudad ma\u0301s contaminada del pai\u0301s. Me\u0301xico. Milenio.com<br \/>\n24. Centro Mexicano de Derecho Ambiental (2013). Recomendaciones de poli\u0301tica pu\u0301blica para mejorar la calidad del aire en Me\u0301xico. Una visio\u0301n compartida. Me\u0301xico, D.F. CEMDA, A.C.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDRO CE\u0301SAR CANTU\u0301 MARTI\u0301NEZ* CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 18, No. 72, MARZO-ABRIL 2015 El otrora desarrollo sustentable emerge durante los an\u0303os ochenta del siglo pasado, su proposicio\u0301n particularmente se cin\u0303e en el pensamiento de que e\u0301ste \u201csatisface las necesidades del presente sin comprometer las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades\u201d (p. 67), de acuerdo con [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3819,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-3818","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sustentabilidad-ecologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3818"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4056,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3818\/revisions\/4056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}