{"id":3726,"date":"2015-03-31T21:50:46","date_gmt":"2015-04-01T03:50:46","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=3726"},"modified":"2015-04-23T16:48:16","modified_gmt":"2015-04-23T21:48:16","slug":"el-patrimonio-paleontologico-de-nuevo-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=3726","title":{"rendered":"El patrimonio paleontol\u00f3gico de Nuevo Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_3730\" style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/rescate-monstruo-aramberri.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-3730\" class=\"wp-image-3730 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/rescate-monstruo-aramberri.jpg\" alt=\"rescate monstruo aramberri\" width=\"450\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/rescate-monstruo-aramberri.jpg 450w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/rescate-monstruo-aramberri-300x207.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/rescate-monstruo-aramberri-210x146.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3730\" class=\"wp-caption-text\">Especialistas de la Facultad de Ciencias de la Tierra y de la Universidad y Museo de Ciencias Naturales de Karlsruhe.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: right;\">JAVIER AGUILAR P\u00c9REZ*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/4596\/1\/Ciencia%20UANL%201872.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 72, MARZO-ABRIL 2015<\/a><\/p>\n<p>El noroeste de M\u00e9xico es una regi\u00f3n que alberga una\u00a0gran riqueza en cuanto a patrimonio paleontol\u00f3gico se\u00a0refiere. Los antecedentes de su registro datan de finales\u00a0del siglo XIX y comienzos del XX, cuando exploradores\u00a0provenientes de Europa y Estados Unidos de Am\u00e9rica\u00a0recorrieron nuestra regi\u00f3n en busca de yacimientos minerales,\u00a0y a\u00f1os m\u00e1s tarde, en la incipiente prospecci\u00f3n\u00a0de hidrocarburos. Muy pronto les siguieron los pasos los\u00a0propios investigadores mexicanos que sentaron las bases\u00a0para la comprensi\u00f3n del contexto geol\u00f3gico general de\u00a0nuestro pa\u00eds. Conjuntamente al desarrollo de sus actividades\u00a0en campo, estos personajes fueron testigos, y en\u00a0algunos casos pioneros, en el registro de nuevas especies\u00a0de plantas, animales marinos y enormes vertebrados terrestres\u00a0que alguna vez poblaron esta regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por mencionar un ejemplo, en nuestro estado, son\u00a0muy abundantes los afloramientos de rocas calc\u00e1reas,\u00a0originadas en amplias plataformas marinas, siendo una\u00a0de las m\u00e1s importantes y extensas de nuestro pa\u00eds la denominada\u00a0Plataforma Cupido, que comenz\u00f3 su formaci\u00f3n\u00a0a principios del periodo Cret\u00e1cico. Estas plataformas\u00a0calc\u00e1reas son especialmente importantes debido a\u00a0que en sus dep\u00f3sitos se pueden encontrar diversos yacimientos\u00a0minerales muy significativos para la industria,\u00a0adem\u00e1s de que las propias rocas son aprovechadas en la\u00a0preparaci\u00f3n y producci\u00f3n de cemento.<\/p>\n<p>La edad de la Plataforma Cupido en Nuevo Le\u00f3n\u00a0corresponde precisamente al periodo cuando ya grandes\u00a0dinosaurios poblaban otros territorios del noreste de nuestro\u00a0pa\u00eds, por ejemplo, Coahuila, donde existe evidencia\u00a0de lo abundantes que llegaron a ser estas enormes criaturas.\u00a0Ya que la mayor parte de nuestro estado estuvo cubierto\u00a0por mar, el registro paleontol\u00f3gico, al menos para\u00a0los periodos Jur\u00e1sico y Cret\u00e1cico, corresponde principalmente\u00a0a organismos marinos de tipos muy variados y\u00a0abundantes, como los amonitas, corales, rudistas\u00a0(moluscos bivalvos), peces y en casos verdaderamente\u00a0excepcionales, reptiles marinos como el conocido Monstruo\u00a0de Aramberri. Sin duda, de todos los grupos f\u00f3siles\u00a0presentes en nuestro pasado geol\u00f3gico, son los dinosaurios\u00a0y los grandes reptiles marinos los que m\u00e1s llaman la\u00a0atenci\u00f3n del p\u00fablico, sobre todo por la fascinaci\u00f3n que\u00a0sentimos al observar sus grandes restos, y m\u00e1s a\u00fan cuando\u00a0\u00e9stos han sido protagonistas de un sinn\u00famero de pel\u00edculas\u00a0que nos muestran reconstrucciones plausibles de\u00a0estas criaturas. Sin embargo, la presencia de los dinosaurios\u00a0no es algo nuevo en el imaginario popular, recordemos\u00a0las muy conocidas animaciones de la d\u00e9cada de los\u00a0sesenta, Los Picapiedra, que hicieron las delicias de la\u00a0infancia de nuestros padres y de varias generaciones posteriores.\u00a0Gracias a estas producciones de televisi\u00f3n, y a\u00a0las modernas pel\u00edculas generadas por computadora, es\u00a0que el conocimiento de la Tierra ya no es propiedad \u00fanica\u00a0de discusi\u00f3n de los c\u00edrculos cient\u00edficos \u00a1qu\u00e9 va!, ahora\u00a0mismo abundan ni\u00f1os, y no menos adultos, que fascinados\u00a0por las recreaciones digitales de nuestro pasado y sus\u00a0seres vivos de la prehistoria, se ven atra\u00eddos a cualquier\u00a0lugar que les permita conocer m\u00e1s de la historia geol\u00f3gica\u00a0y de la vida en nuestro planeta.<\/p>\n<p>Nuestro estado contiene una gran riqueza en lo referente\u00a0a patrimonio paleontol\u00f3gico y a pesar de que existe\u00a0una gran cantidad de estudios en paleontolog\u00eda y de ser\u00a0la cuna de f\u00f3siles \u00fanicos a nivel mundial, est\u00e1 a\u00fan lejos\u00a0de ser completada la labor de los paleont\u00f3logos, quienes\u00a0nos prometen seguir sorprendi\u00e9ndonos con descubrimientos\u00a0que har\u00e1n volar nuestra imaginaci\u00f3n a mundos\u00a0pasados.<\/p>\n<p>Es en este escenario en el que las universidades, museos\u00a0y en general todos aquellos involucrados en el desarrollo\u00a0de la ciencia en M\u00e9xico deber\u00edan estar atentos a\u00a0contribuir en la divulgaci\u00f3n del conocimiento que forjar\u00e1\u00a0la base de una sociedad mejor informada con la que\u00a0todos so\u00f1amos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n. FCT.<br \/>\nContacto: javieraguliarperez@gmail.com<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/The_Monster_of_Aramberri_by_karkemish00-e1427860219591.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3727\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/The_Monster_of_Aramberri_by_karkemish00-e1427860219591.jpg\" alt=\"The_Monster_of_Aramberri_by_karkemish00\" width=\"500\" height=\"272\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JAVIER AGUILAR P\u00c9REZ* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 18, No. 72, MARZO-ABRIL 2015 El noroeste de M\u00e9xico es una regi\u00f3n que alberga una\u00a0gran riqueza en cuanto a patrimonio paleontol\u00f3gico se\u00a0refiere. 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