{"id":29,"date":"2013-12-02T19:22:16","date_gmt":"2013-12-03T01:22:16","guid":{"rendered":"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/?p=29"},"modified":"2017-11-14T12:01:29","modified_gmt":"2017-11-14T18:01:29","slug":"santa-ana-y-la-venta-de-la-mesilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=29","title":{"rendered":"Santa Anna y la venta de La Mesilla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Felipe \u00c1vila Marcu\u00e9*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3378\/1\/Ciencia_UANL_Noviembre_2013.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Santa_Anna.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-653\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Santa_Anna.jpg\" alt=\"Santa_Anna\" width=\"630\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Santa_Anna.jpg 630w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Santa_Anna-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Uno de los personajes m\u00e1s controvertidos en la historia\u00a0de M\u00e9xico es el general D. Antonio L\u00f3pez de\u00a0Santa Anna. Su vida entera est\u00e1 llena de sucesos\u00a0pol\u00e9micos. En torno a su figura se han tejido leyendas\u00a0que muchas veces impiden comprender cabalmente\u00a0a este personaje, quien se convirti\u00f3 en el actor\u00a0principal de pr\u00e1cticamente todos los dramas y\u00a0comedias de que est\u00e1 llena la historia de M\u00e9xico en\u00a0la primera mitad del siglo XIX.<\/p>\n<p>La historiograf\u00eda oficial nos presenta a un Santa\u00a0Anna convertido como un verdadero traidor, \u00e1vido\u00a0de poder y con ambiciones demon\u00edacas que le costaron\u00a0a M\u00e9xico la p\u00e9rdida de inmensos territorios\u00a0en el norte del pa\u00eds, como resultado de la derrota\u00a0sufrida en la guerra con Estados Unidos (1846-48),\u00a0adem\u00e1s de sufrir un desprestigio a nivel internacional,\u00a0del que todav\u00eda no nos hemos recuperado. Tambi\u00e9n\u00a0se le atribuye toda la responsabilidad por haber\u00a0permitido la independencia de Texas en 1836, pre\u00e1mbulo\u00a0de la guerra del 46 y, por supuesto, de la venta\u00a0del territorio de la Mesilla en 1853.<\/p>\n<p>La responsabilidad de Santa Anna en algunos de\u00a0estos eventos ha sido tema de mucha controversia entre\u00a0historiadores de distintas tendencias pol\u00edticas, desde\u00a0mediados del siglo XIX hasta la actualidad, sin que\u00a0hasta la fecha se tenga una idea clara de esta responsabilidad.<\/p>\n<p>Interesa la opini\u00f3n de don Jos\u00e9 Mar\u00eda Roa B\u00e1rcena,\u00a0gran historiador de la guerra del 47 y a quien nadie\u00a0podr\u00eda considerar parcial en sus juicios y opiniones.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gadsden.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-654\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gadsden.jpg\" alt=\"gadsden\" width=\"609\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gadsden.jpg 1811w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gadsden-300x230.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gadsden-1024x785.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan relata Cat\u00f3n en su libro sobre Santa Anna, Roa\u00a0B\u00e1rcena escribi\u00f3: \u201cCualesquiera que hayan sido los\u00a0errores de Santa Anna, la historia lo colocar\u00e1 en el\u00a0honroso puesto de primer batallador de M\u00e9xico en la\u00a0campa\u00f1a de 1846 a 1848\u201d.<\/p>\n<p>La venta de la Mesilla es un infortunado evento\u00a0cuyas causas, a nuestro juicio, no se han estudiado\u00a0con la profundidad requerida, debido b\u00e1sicamente a\u00a0la condena popular que ha acompa\u00f1ado a la imagen\u00a0de Santa Anna por m\u00e1s de 150 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n liberal de Benito Ju\u00e1rez, incluyendo\u00a0a escritores de la talla de Guillermo Prieto, acusaron\u00a0a Santa Anna de haber vendido a los estadounidenses\u00a0el inmenso territorio de La Mesilla, en condiciones\u00a0lesivas a los intereses de M\u00e9xico.\u00a0El historiador Rodrigo Borja Torres dice: \u201cLos historiadores\u00a0\u2018liberales\u2019 primero, despu\u00e9s los \u2018revolucionarios\u2019,\u00a0que se sent\u00edan herederos de \u00e9stos y por \u00faltimo\u00a0los \u2018oficialistas\u2019, promotores de la ideolog\u00eda del Estado,\u00a0nunca quisieron mostrarnos la verdad sobre este\u00a0espinoso asunto, tal vez porque si se conocieran los\u00a0detalles, la imagen de Santa Anna tendr\u00eda que\u00a0revalorarse\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, el \u00faltimo periodo presidido por Santa\u00a0Anna celebr\u00f3 un contrato de venta con el gobierno de\u00a0Estados Unidos, por el cual nuestro pa\u00eds ced\u00eda el territorio\u00a0conocido como La Mesilla, que abarcaba parte\u00a0de los actuales estados de Chihuahua y Sonora. Santa\u00a0Anna no era tonto, sab\u00eda perfectamente que su participaci\u00f3n\u00a0en esta transacci\u00f3n le dar\u00eda nuevas armas a\u00a0sus enemigos, pero existe la posibilidad de que esta\u00a0decisi\u00f3n fuera motivada por su deseo de evitarle a\u00a0M\u00e9xico una nueva guerra con Estados Unidos, que\u00a0habr\u00eda resultado, sin duda, simplemente desastrosa\u00a0para nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por otra parte, un historiador tan conocido y respetado\u00a0como Rafael F. Mu\u00f1oz, en su biograf\u00eda de Santa\u00a0Anna, simplemente menciona que la venta de La\u00a0Mesilla ocurri\u00f3 debido al inter\u00e9s que ten\u00eda el gobierno\u00a0de Estados Unidos por construir el ferrocarril a\u00a0California, para lo cual envi\u00f3 al comisionado Gadsden\u00a0a negociar con Santa Anna, ofreci\u00e9ndole 10 millones\u00a0de d\u00f3lares por un terreno \u00e1rido que no val\u00eda nada. Ese\u00a0mismo d\u00eda Santa Anna acept\u00f3 la oferta, y recibi\u00f3 como\u00a0pago solamente siete millones, que fueron a engrosar\u00a0su bolsillo particular. No en balde, la opini\u00f3n de mexicanos y extranjeros sobre el patriotismo e integridad\u00a0de Santa Anna anda por los suelos.<\/p>\n<p>Sin embargo, algo indudable sobre la imagen y\u00a0capacidad de Santa Anna para convencer a los mexicanos\u00a0es que haya ocupado la presidencia de M\u00e9xico\u00a0once veces, en un periodo de 25 a\u00f1os, sin necesidad\u00a0de recurrir a golpes militares o revueltas armadas.<\/p>\n<p>Veamos los hechos. Cuando Santa Anna lleg\u00f3 a la\u00a0presidencia por \u00faltima vez, el 20 de abril de 1853, el\u00a0gobierno sufri\u00f3 la p\u00e9rdida de un brillante secretario\u00a0de Relaciones Exteriores, Lucas Alam\u00e1n, que era el\u00a0\u00fanico capaz de controlar a la futura \u2018Alteza Seren\u00edsima\u2019.\u00a0A partir de ese momento, Santa Anna perdi\u00f3 completamente\u00a0el rumbo, d\u00e1ndose aires de emperador, gravando\u00a0al pueblo con impuestos rid\u00edculos y agobiantes,\u00a0cuyo \u00fanico prop\u00f3sito era sostener a su est\u00fapida corte.\u00a0Esto provoc\u00f3 nuevos levantamientos armados, como\u00a0el acaudillado por el viejo cacique sure\u00f1o Juan \u00c1lvarez,\u00a0quien, junto con Ignacio Comonfort y otros prominentes\u00a0liberales, proclam\u00f3 el Plan de Ayutla. Este desorden\u00a0quiso aprovecharlo el gobierno de Estados Unidos\u00a0para tratar de manipular las ambiciones de Santa\u00a0Anna, en su deseo de mantenerse en el poder y derrotar\u00a0a sus enemigos. Sin embargo, para su sorpresa, los\u00a0estadounidenses se encontraron con alguien que de\u00a0pronto se comport\u00f3 como verdadero patriota, al dar\u00a0una imagen de su persona diferente de la que se ten\u00eda\u00a0anteriormente. Santa Anna les demostr\u00f3 que ahora\u00a0no ser\u00eda tan f\u00e1cil aprovecharse de M\u00e9xico y de su incuestionable\u00a0debilidad.<\/p>\n<p>Es importante tener presente el contexto relacionado\u00a0con la venta de La Mesilla. Al poco tiempo de\u00a0haberse firmado el tratado de paz de Guadalupe Hidalgo,\u00a0en 1848, el gobierno norteamericano demostr\u00f3\u00a0su inter\u00e9s en lograr nuevos territorios a costa de\u00a0M\u00e9xico, para lo cual present\u00f3 una serie de argumentos\u00a0legales, aduciendo que la frontera del reci\u00e9n adquirido\u00a0territorio de Nuevo M\u00e9xico con Sonora y\u00a0Chihuahua no hab\u00eda sido precisada adecuadamente\u00a0en el tratado. Por ello, el 6 de abril de 1853, el gobernador\u00a0de Nuevo M\u00e9xico, William Carr Lane, ocup\u00f3\u00a0el territorio de La Mesilla, con el pretexto de que pertenec\u00eda\u00a0a Estados Unidos. El gobernador de Chihuahua,\u00a0\u00c1ngel Fr\u00edas, decidi\u00f3 entonces enfrentarlo con la\u00a0peque\u00f1a tropa de que dispon\u00eda, y esgrimi\u00f3 el \u00fanico\u00a0argumento v\u00e1lido: el derecho internacional. La reacci\u00f3n\u00a0del gobierno de Chihuahua y las protestas del\u00a0gobierno federal fueron tan violentas que Washington\u00a0decidi\u00f3 destituir al gobernador de Nuevo M\u00e9xico\u00a0y presentar una disculpa al gobierno mexicano. Hecho\u00a0esto, los norteamericanos buscaron otra forma para\u00a0lograr sus prop\u00f3sitos y apoderarse de ese territorio.<\/p>\n<p>Confiando en la evidente debilidad del gobierno\u00a0mexicano, el secretario de Estado del pa\u00eds vecino,\u00a0William L. Marcy, envi\u00f3, en octubre de 1853, como\u00a0comisionado ante el gobierno mexicano a James\u00a0Gadsden para lograr, de cualquier forma, incluyendo\u00a0la fuerza, lo que no se consiguiera pac\u00edficamente. Una\u00a0vez instalado en la Ciudad de M\u00e9xico, el secretario\u00a0Marcy le envi\u00f3, por conducto del diplom\u00e1tico y empresario\u00a0Christopher Ward, las exigencias del gobierno\u00a0norteamericano que consist\u00edan en adquirir nuevos\u00a0territorios a costa de M\u00e9xico, con la retribuci\u00f3n monetaria\u00a0que el gobierno de Estados Unidos considerara\u00a0justa y suficiente, y autorizaba a Gadsden a negociar\u00a0varias propuestas con base en las siguientes l\u00edneas\u00a0fronterizas: la primera part\u00eda de un punto en el Golfo\u00a0de M\u00e9xico, a la mitad del camino entre Boquillas Cerradas\u00a0y la Barra de Santander, para segregar de M\u00e9xico\u00a0gran parte de los actuales estados de Tamaulipas,\u00a0Nuevo Le\u00f3n, Coahuila, Chihuahua y Durango, as\u00ed\u00a0como una fracci\u00f3n importante de Sonora y la totalidad\u00a0de la Baja California y sus islas adyacentes. La\u00a0superficie del territorio mexicano reclamado era de\u00a0324,000 km2, por la que se ofrec\u00edan 50 millones de\u00a0d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La segunda l\u00ednea tambi\u00e9n part\u00eda del Golfo de\u00a0M\u00e9xico, a la mitad del camino, entre los r\u00edos Grande\u00a0(Bravo) y el de San Fernando, para despojar a M\u00e9xico\u00a0de parte de los actuales estados de Tamaulipas, Nuevo\u00a0Le\u00f3n, Coahuila, Chihuahua y Sonora, en proporciones\u00a0inferiores a las de la primera propuesta. Por la superficie\u00a0del territorio considerado en esta propuesta,\u00a0129,000 km2, se ofrec\u00edan 30 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La tercera propuesta inclu\u00eda el establecimiento de\u00a0una nueva l\u00ednea fronteriza que se iniciaba en el ca\u00f1\u00f3n\u00a0del r\u00edo Grande (Bravo), a los 32\u00b0 de latitud norte y\u00a0despojaba a M\u00e9xico de una parte de los estados de\u00a0Chihuahua y Sonora, as\u00ed como la totalidad de la Baja\u00a0California. Por la superficie involucrada en esta propuesta\u00a0(176,000 km2) se ofrec\u00edan 30 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La cuarta y \u00faltima l\u00ednea divisoria a negociar principiaba\u00a0tambi\u00e9n en el r\u00edo Grande (Bravo), debajo de\u00a0San Eleazar, y despojaba a M\u00e9xico \u00fanicamente de\u00a047,000 km2, en los estados de Chihuahua y Sonora,\u00a0por los que se ofrec\u00edan 20 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Caballito3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-655\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Caballito3.jpg\" alt=\"Caballito3\" width=\"627\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Caballito3.jpg 1400w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Caballito3-300x191.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 627px) 100vw, 627px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El gobierno de Estados Unidos estaba plenamente\u00a0consciente de que, debido a la reciente mutilaci\u00f3n\u00a0que hab\u00eda sufrido M\u00e9xico, el gobierno de Santa Anna\u00a0podr\u00eda negarse a aceptar las propuestas presentadas,\u00a0por lo que autorizaba a Gadsden que, s\u00f3lo en ese caso,\u00a0propusiera como alternativa la cesi\u00f3n del territorio de\u00a0La Mesilla que se consideraba indispensable para el\u00a0tendido del ferrocarril que unir\u00eda a California con el\u00a0resto de la Uni\u00f3n. A cambio, Gadsden podr\u00eda ofrecer\u00a0hasta 15 millones d\u00f3lares. En cualquiera de los cinco\u00a0casos, M\u00e9xico ten\u00eda que eximir a los estadounidenses\u00a0de cumplir con la obligaci\u00f3n de impedir que los indios\u00a0b\u00e1rbaros cruzaran la frontera para atacar poblaciones\u00a0mexicanas, consignada en la cl\u00e1usula XI del\u00a0tratado de Guadalupe Hidalgo.<\/p>\n<p>Para presionar al gobierno mexicano, Estados\u00a0Unidos patrocin\u00f3 descaradamente a grupos de\u00a0filibusteros para que invadieran La Mesilla; adem\u00e1s,\u00a0orden\u00f3 a Gadsden que le informara al gobierno de\u00a0Santa Anna que, de no entregarse de buena gana el\u00a0territorio solicitado, el pueblo norteamericano lo tomar\u00eda\u00a0por la fuerza.<\/p>\n<p>En la nota que Gadsden entreg\u00f3 al presidente\u00a0mexicano se dejaba ver claramente la prepotencia del\u00a0comisionado gringo y de su gobierno. En ella argumentaba\u00a0que los conflictos fronterizos entre los dos\u00a0pa\u00edses s\u00f3lo se resolver\u00edan \u201cmediante la extensi\u00f3n de\u00a0las fronteras de una de estas potencias, a modo de establecer\u00a0entre ambas una barrera permanente y respetada\u201d,\u00a0por supuesto, la potencia que habr\u00eda de extenderse\u00a0no ser\u00eda M\u00e9xico.<\/p>\n<p>A pesar de esta clara amenaza, Santa Anna decidi\u00f3\u00a0resistir. Las negociaciones no avanzaban y Gadsden\u00a0comenz\u00f3 a desesperarse, a tal grado que present\u00f3 a\u00a0Manuel D\u00edez de Bonilla, secretario de Relaciones Exteriores\u00a0de M\u00e9xico, una carta en la que lo apercib\u00eda\u00a0del terrible peligro que para M\u00e9xico significaba resistirse\u00a0a los deseos expansionistas de Estados Unidos.\u00a0En esa carta le explicaba que su gobierno no podr\u00eda\u00a0frenar por m\u00e1s tiempo a los colonos norteamericanos\u00a0que se encontraban ya deseosos de instalarse en el\u00a0nuevo territorio para \u201csacarlo de la miseria y convertirlo\u00a0en un lugar pr\u00f3spero y rico\u201d. Adem\u00e1s, advert\u00eda\u00a0sobre la posibilidad de que se repitiera la historia de\u00a0Texas en los seis estados fronterizos mexicanos y en la\u00a0Baja California, proponiendo que la mejor soluci\u00f3n,\u00a0para evitar futuros problemas, era aceptar la primera\u00a0propuesta.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, Santa Anna entendi\u00f3 que no\u00a0hab\u00eda manera de evitar el despojo y decidi\u00f3 tomar el\u00a0toro por los cuernos, para ceder lo menos posible. Sab\u00eda que no pod\u00eda portarse con altaner\u00eda, porque esa actitud\u00a0provocar\u00eda una nueva guerra para la que M\u00e9xico\u00a0no estaba preparado, y cuyo resultado ser\u00eda, sin duda,\u00a0desastroso para M\u00e9xico, ya que podr\u00eda ser anexado en\u00a0su totalidad o, en el mejor de los casos, convertirse en\u00a0un protectorado yanqui, como le sucedi\u00f3 a Puerto Rico\u00a0a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Convencido de la necesidad de negociar, Santa\u00a0Anna nombr\u00f3, el 30 de noviembre de 1853, como\u00a0comisionados del gobierno mexicano a los se\u00f1ores Jos\u00e9\u00a0Salazar Ylarregui, Mariano Monterde y Lucas de Palacio,\u00a0quienes se reunieron el 10 de diciembre para\u00a0discutir los t\u00e9rminos a negociar junto con D\u00edez de\u00a0Bonilla y Gadsden. La primera propuesta de Gadsden\u00a0fue rechazada sin discusi\u00f3n por los mexicanos, durante\u00a0la segunda conferencia, el 16 de diciembre.<\/p>\n<p>Ante las exigencias de Gadsden para adquirir por\u00a0lo menos la Baja California, D\u00edez de Bonilla mostr\u00f3\u00a0que M\u00e9xico s\u00f3lo aceptar\u00eda la cesi\u00f3n del terreno indispensable\u00a0para la construcci\u00f3n del ferrocarril antes\u00a0mencionado. La nueva l\u00ednea fronteriza negociada por\u00a0D\u00edez de Bonilla actualmente divide a los dos pa\u00edses.\u00a0Es importante se\u00f1alar que Santa Anna nunca le dio a\u00a0D\u00edez de Bonilla poderes para enajenar el territorio\u00a0nacional. Ante la firme actitud de los negociadores\u00a0mexicanos, Gadsden comenz\u00f3 a ceder y acept\u00f3 la propuesta\u00a0de D\u00edez de Bonilla.<\/p>\n<p>El tratado lo firmaron el 30 de diciembre de 1853,\u00a0en el edificio de la legaci\u00f3n de Estados Unidos en la\u00a0Ciudad de M\u00e9xico, el propio presidente Santa Anna y\u00a0D\u00edez de Bonilla, por parte de M\u00e9xico, y el comisionado\u00a0Gadsden, en representaci\u00f3n del presidente de Estados\u00a0Unidos, Franklin Pierce, y lo ratific\u00f3 el Senado\u00a0de Estados Unidos el 25 de abril de 1854. El territorio\u00a0cedido por M\u00e9xico fue de 76.845 km\u00b2; y la cantidad\u00a0pactada, 10 millones de d\u00f3lares, datos que tambi\u00e9n\u00a0var\u00edan seg\u00fan sea la fuente consultada.<\/p>\n<p>Es evidente que la actuaci\u00f3n de Santa Anna al frente\u00a0del gobierno de la rep\u00fablica en sus diferentes periodos\u00a0presidenciales ser\u00eda el blanco de muchas cr\u00edticas\u00a0negativas, unas fundadas y otras no; pero la historia\u00a0atr\u00e1s de la firma del Tratado de La Mesilla muestran\u00a0claramente el patriotismo y la habilidad negociadora\u00a0del presidente Santa Anna.<\/p>\n<p>Este tratado, m\u00e1s que vergonzoso para M\u00e9xico o\u00a0para Santa Anna, debe serlo para el pa\u00eds que lo exigi\u00f3,\u00a0violando los m\u00e1s elementales derechos de las naciones\u00a0civilizadas. Cierto, el Tratado no fue lo mejor que\u00a0pudo haberle pasado a M\u00e9xico, pero hay que reconocer\u00a0que, dadas las circunstancias, Santa Anna obtuvo\u00a0el menor de los males. A pesar de ello, uno de los m\u00e1s\u00a0fervientes opositores fue don Miguel Lerdo de Tejada,\u00a0quien dirigi\u00f3 un brindis por la posible anexi\u00f3n de\u00a0M\u00e9xico a Estados Unidos, en ocasi\u00f3n del banquete\u00a0ofrecido por el Ayuntamiento de la Ciudad de M\u00e9xico\u00a0a los altos jefes del ej\u00e9rcito invasor durante la guerra\u00a0del 47.<\/p>\n<p>Santa Anna muri\u00f3 el 22 de junio de 1876, y en la\u00a0esquela publicada en el peri\u00f3dico oposicionista El\u00a0Ahuizote aparece un p\u00e1rrafo: \u201cLa naci\u00f3n debi\u00f3 a este\u00a0general importantes servicios. Su nombre est\u00e1 escrito\u00a0en la epopeya de nuestros h\u00e9roes\u201d. En otra parte de la\u00a0misma publicaci\u00f3n se dice: \u201c&#8230;aquel hombre que ha\u00a0muerto ya, baj\u00f3 a la tumba sin pompa ni ostentaci\u00f3n.\u00a0Acab\u00f3 sus d\u00edas en la miseria m\u00e1s absoluta. Respetemos\u00a0la memoria del proclamador de la rep\u00fablica, del\u00a0h\u00e9roe de la independencia y perdonemos los errores\u00a0del gobernante\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, Santa Anna fue un hombre de su\u00a0tiempo, con virtudes y defectos, ambicioso y despreocupado,\u00a0pero no se le debe acusar seriamente de traidor\u00a0y vendepatrias, aunque s\u00ed de mal gobernante y de\u00a0conspirador consumado.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Contacto: feavila03@gmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1. Kluger, Richard. Seizing Destiny: How America Grew From\u00a0Sea to Shining Sea. (2007).<\/p>\n<p>2. Nevins, Allan. Ordeal of the Union: A House Dividing\u00a01852-1857. (1947).<\/p>\n<p>3. Potter, David N. The Impending Crisis 1848-1861. (1976).<\/p>\n<p>4. Ortega Blake, Arturo. Frontera de papel, tres hermanos en\u00a0la Guerra M\u00e9xico-Estados Unidos. M\u00e9xico (2004).<\/p>\n<p>5. Bethell, Leslie et. al. Am\u00e9rica Latina independiente, 1820-\u00a01870. (1991)<\/p>\n<p>6. Connel-Smith, Gordon. Los Estados Unidos y Am\u00e9ricaLatina. M\u00e9xico, (1974)<\/p>\n<p>7. Robert L. Scheina. Santa Anna, a curse upon Mexico.\u00a0Brassey\u2019s, Inc. Washington, D.C. (2002).<\/p>\n<p>8. Wikipedia. Venta de la Mesilla.<\/p>\n<p>9. Alam\u00e1n, Lucas. Historia de M\u00e9xico. Editorial Jus. M\u00e9xico\u00a0(1942).<\/p>\n<p>10. Mu\u00f1oz, Rafael F. Santa Anna, el dictador resplandeciente.Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. M\u00e9xico (1983).<\/p>\n<p>11. Villase\u00f1or y Villase\u00f1or, Alejandro. El Tratado Mac Lane-Ocampo. Editorial Jus. M\u00e9xico (1962).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe \u00c1vila Marcu\u00e9* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013 Uno de los personajes m\u00e1s controvertidos en la historia\u00a0de M\u00e9xico es el general D. Antonio L\u00f3pez de\u00a0Santa Anna. Su vida entera est\u00e1 llena de sucesos\u00a0pol\u00e9micos. 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