{"id":208,"date":"2013-12-12T17:38:06","date_gmt":"2013-12-12T23:38:06","guid":{"rendered":"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/?p=208"},"modified":"2017-11-14T12:02:42","modified_gmt":"2017-11-14T18:02:42","slug":"la-filosofa-del-otro-y-sus-conflictos-existenciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=208","title":{"rendered":"La filosof\u00eda del \u00abotro\u00bb y sus conflictos existenciales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Alejandro Heredia*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3378\/1\/Ciencia_UANL_Noviembre_2013.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/elotrosestudiossobrelaontologia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-209\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/elotrosestudiossobrelaontologia.jpg\" alt=\"elotrosestudiossobrelaontologia\" width=\"285\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/elotrosestudiossobrelaontologia.jpg 285w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/elotrosestudiossobrelaontologia-215x300.jpg 215w\" sizes=\"auto, (max-width: 285px) 100vw, 285px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El otro. Estudios sobre la ontolog\u00eda social contempor\u00e1nea<\/p>\n<p>(T\u00edtulo original: Der Andere. Studien zur Sozialontologie<br \/>\nder Gegenwart)<\/p>\n<p>Michael Theunissen (trad. Guy Georges Voet de Keyser),\u00a0FCE , M\u00e9xico, 2013<\/p>\n<p>Territorios de terror y la otredad<br \/>\nRoger Bartra, FCE, M\u00e9xico, 2013<\/p>\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>En los tiempos que corren, donde el otro, el pr\u00f3jimo,\u00a0el coterr\u00e1neo, el paisano, el compa, etc., cada vez se\u00a0piensan como un medio para conseguir fines, un n\u00famero\u00a0m\u00e1s en el seguro social o en la prisi\u00f3n (v\u00e9ase la\u00a0pel\u00edcula <em>La naranja mec\u00e1nica<\/em>, Stanley Kubrick, 1971),\u00a0se hace de importancia evidente el repaso de las doctrinas\u00a0filos\u00f3ficas que se han preocupado por las ra\u00edces\u00a0de la convivencia societal, as\u00ed como las diversas vertientes\u00a0que han derivado de la preocupaci\u00f3n por la\u00a0relaci\u00f3n entre los miembros de la comunidad, no solamente\u00a0del barrio, el municipio o el estado donde\u00a0podamos residir, sino tambi\u00e9n de la llamada comunidad\u00a0global, tan determinante tomando en cuenta el\u00a0supuesto del efecto mariposa.(1) Lo cual ha venido\u00a0constat\u00e1ndose en el terreno de las ciencias sociales, en\u00a0temas como la globalizaci\u00f3n financierista, los mercados\u00a0cada vez con mayor interdependencia, la conformaci\u00f3n\u00a0de un derecho internacional aplicable al derecho\u00a0interno de los estados y los flujos migratorios\u00a0presentes entre los pa\u00edses perif\u00e9ricos y los desarrollados.<\/p>\n<p>Para tal efecto, el libro de Michael Theunissen, El\u00a0otro, estudios sobre la ontolog\u00eda social contempor\u00e1nea, es\u00a0una recapitulaci\u00f3n de las teor\u00edas m\u00e1s destacadas sobre\u00a0la otredad y sus formas de manifestaci\u00f3n, la cual abarca\u00a0tanto las teor\u00edas fenomenol\u00f3gicas de Husserl, Heidegger\u00a0y Sartre; hasta las concepciones dial\u00f3gicas de\u00a0Buber, Reinach, Binswanger, entre otros.<\/p>\n<p>Desde la inauguraci\u00f3n de la filosof\u00eda fenomenol\u00f3gica\u00a0realizada por Edmund Husserl (1859-1938), se\u00a0hizo posible el an\u00e1lisis del otro. Esto se realiz\u00f3 a trav\u00e9s\u00a0del estudio de la egolog\u00eda acu\u00f1ada por Renato Descartes\u00a0(1596-1650), quien intent\u00f3 \u201ccapturar al ego\u00a0como un peque\u00f1o residuo del mundo\u201d, y a trav\u00e9s de\u00a0la acu\u00f1aci\u00f3n en Meditaciones cartesianas del mismo\u00a0Husserl, donde se da una introducci\u00f3n sobre la problem\u00e1tica\u00a0de la intersubjetividad:<\/p>\n<p>Una ciencia particular, sin precedente, est\u00e1\u00a0frente a nosotros, una ciencia de la subjetividad\u00a0trascendental concreta, como aqu\u00e9lla que\u00a0se nos da en la actual y en la posible experiencia\u00a0trascendental: una ciencia que forma con\u00a0las ciencias hasta ahora familiares, las ciencias\u00a0positivas de la objetividad, un contraste extremo.\u00a0Entre estas ciencias objetivas hay una que\u00a0se ocupa de la subjetividad, pero se trata justamente\u00a0de una ciencia de la subjetividad objetiva,\u00a0una subjetividad de hombres y de otros\u00a0animales, que pertenece al mundo. Ahora, por\u00a0el contrario, estamos planteando una ciencia\u00a0que es, por decirlo as\u00ed, absolutamente subjetiva\u00a0y cuyo objeto tem\u00e1tico existe, independientemente\u00a0de si el mundo existe o no. Es m\u00e1s,\u00a0parece como si mi ego trascendental (el del fil\u00f3sofo)\u00a0es y debe ser no s\u00f3lo el tema inicial, sino\u00a0el \u00fanico objeto (de la fenomenolog\u00eda).<\/p>\n<p>De tal forma se vino conformando en la obra de\u00a0Husserl la llamada teor\u00eda trascendental de la intersubjetividad,\u00a0la cual llevaba al absoluto el estudio de los\u00a0sujetos, \u201cesta dimensi\u00f3n absoluta consiste en su \u2018soledad\u201d,\u00a0por lo cual la \u201cciencia de la concreta subjetividad\u00a0trascendental es al mismo tiempo la ciencia de la\u00a0totalidad de los seres\u201d. Esta ciencia sostenida por una\u00a0actitud solipsista, en una relaci\u00f3n sujeto-objeto, una\u00a0reflexi\u00f3n que \u201cel fil\u00f3sofo tiene que realizar fuera de la\u00a0actitud natural de la comunicaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Esta reflexi\u00f3n se manifiesta como lo anota Husserl\u00a0en \u2018un-rec\u00edproco-ser-el-uno-para-el-otro\u2019, \u201cen que cada\u00a0Yo, como sujeto, encuentra al otro como objeto\u201d; de\u00a0ah\u00ed la caracterizaci\u00f3n de la teor\u00eda trascendental de la\u00a0intersubjetividad, la cual se explora por un tratamiento\u00a0del tema desde la perspectiva yo-ello.<\/p>\n<p>Por consiguiente, tal movilizaci\u00f3n te\u00f3rica se realiza\u00a0a trav\u00e9s de varios postulados que a grandes rasgos\u00a0son los siguientes: \u00ab1) El mundo en el que yo originalmente\u00a0encuentro al otro es, seg\u00fan su sentido constitutivo\u00a0para el encuentro, un mundo espacial; 2) hay\u00a0una presencia del otro para m\u00ed s\u00f3lo en forma de su\u00a0presencia corporal; 3) seg\u00fan Husserl, el otro originalmente\u00a0me encuentra a m\u00ed en la percepci\u00f3n externa; 4)\u00a0M\u00e1s all\u00e1 del ser dado como sujeto-objeto del otro,\u00a0primero me topo con el otro como objeto y s\u00f3lo me\u00a0doy cuenta de la subjetividad ajena con base en esta\u00a0experiencia objetal; y 5) el nivel donde se constituye\u00a0el mundo objetivo es \u2018el nivel constitucional del otro\u00a0o de los otros en general\u2019\u00bb.<\/p>\n<p>Esto ha dado pie a que las investigaciones \u00e9ticas\u00a0puedan ser enriquecidas con tales perspectivas, como\u00a0las hechas por Alois Roth, donde la intersubjetividad\u00a0juega un papel decisivo como en los trabajos \u201cEl principio de la simpat\u00eda como principio base de la moralidad\u201d\u00a0y \u201cEl completarse del sujeto \u00e9tico como miembro\u00a0de una socialidad \u00e9tica\u201d.<\/p>\n<p>Desde el mismo punto de vista, Martin Heidegger\u00a0(1889-1976), aunque difiriendo en cuanto a las\u00a0concepciones del yo husserliano, le da especial preponderancia\u00a0a la categor\u00eda del Dasein en el Yo, lo cual\u00a0es explicado por Michael Theunissen de la siguiente\u00a0manera, parafraseando a Heidegger: \u201cjunto al mundo\u00a0(como horizonte trascendental del mundo), el Dasein\u00a0siempre-suyo-propio se proyecta a \u2018s\u00ed mismo\u2019 o, m\u00e1s\u00a0correctamente, al proyectarse a \u2018s\u00ed mismo\u2019, proyecta\u00a0[el] mundo\u201d.<\/p>\n<p>Esto puede provocarnos pensar en la \u00edntima relaci\u00f3n\u00a0consigo mismo que implica la filosof\u00eda trascendental\u00a0refrendada por Heidegger, la cual es inspirada\u00a0directamente por parte de Husserl. Sin embargo, dentro\u00a0del seno de la fenomenolog\u00eda trascendental podemos\u00a0encontrar en Jean-Paul Sartre, quien adem\u00e1s de\u00a0someter a una reinterpretaci\u00f3n la fenomenolog\u00eda de\u00a0Husserl y Heidegger, tambi\u00e9n en una de sus obras\u00a0principales, El ser y la nada. Esto lo realiza por medio\u00a0de que la concepci\u00f3n originaria del otro no es una\u00a0experiencia de un ser-en-el-mundo ajeno, sino la de\u00a0un \u2018ser-m\u00e1s-all\u00e1-del mundo\u2019. Esto se refiere a que la\u00a0experiencia mundana para poder ser efectiva debiera\u00a0hacerse como una presencia inmediata, o sea, una relaci\u00f3n\u00a0en corto, la cual puede configurar un sistema\u00a0comprensivo del mundo que nos rodea.<\/p>\n<p>Claro que para Sartre, el reconocimiento hecho\u00a0por Heidegger sobre que la relaci\u00f3n humana es una\u00a0relaci\u00f3n de ser, es un hito en la filosof\u00eda contempor\u00e1nea,\u00a0empero, considera que hay una gran brecha entre\u00a0la intenci\u00f3n y la ejecuci\u00f3n de tal premisa se\u00f1alada.\u00a0Sartre tambi\u00e9n condena la preponderancia que le asigna\u00a0Heidegger a la dependencia del ser-con, la cual no puede\u00a0fundar el encuentro concreto con este otro determinado.<\/p>\n<p>Lo anterior da muestras de que Sartre realiza un\u00a0cambio de papeles con respecto a lo expresado por\u00a0Heidegger, al postularlo en los siguientes t\u00e9rminos:\u00a0\u201cel otro me constituye en un nuevo tipo de ser porque\u00a0\u00e9l me hace ser un objeto suyo\u201d. De tal concepto, la\u00a0mirada del otro se convierte en relevante, de ah\u00ed que la\u00a0verg\u00fcenza, el orgullo y el miedo, vistos desde el punto de\u00a0vista sartreano, vienen a conformar todo un sistema.<\/p>\n<p>Frente a tal sistema ensimismado en la intersubjetividad\u00a0trascendental, las ideas dial\u00f3gicas se han vuelto\u00a0de circulaci\u00f3n corriente. Esta perspectiva est\u00e1\u00a0afincada en el an\u00e1lisis del Yo-T\u00fa, un concepto de encuentro,\u00a0la relevancia de la conversaci\u00f3n. Seg\u00fan\u00a0Michael Theunissen, es el di\u00e1logo lo que se le pasa de\u00a0largo a la filosof\u00eda trascendental, lo cual no significa\u00a0que \u00e9ste (el di\u00e1logo) sea la verdad, pero tiene un componente\u00a0definitivo de verdad, ocup\u00e1ndose de un fen\u00f3meno\u00a0genuino y, en efecto, de un fen\u00f3meno que\u00a0no puede tematizarse de modo apropiado dentro del\u00a0marco de las teor\u00edas trascendentales o fenomenol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Sin embargo, se ha criticado tal filosof\u00eda del di\u00e1logo\u00a0como que est\u00e1 limitada la relaci\u00f3n Yo-T\u00fa a lo privado,\u00a0pero esta limitaci\u00f3n que no se adopta en todas\u00a0partes, atestigua una sensibilidad propia para el confinamiento\u00a0de la esfera de validez de la relaci\u00f3n Yo-\u00a0T\u00fa. No obstante, tal relaci\u00f3n \u00edntima entre las dos primeras\u00a0preposiciones de lo singular, constituye una de\u00a0las esferas esbozadas por Arist\u00f3teles en la \u00c9tica a\u00a0Nic\u00f3maco, donde la amistad es el n\u00facleo en el que se\u00a0adelantaba el descubrimiento del principio dial\u00f3gico\u00a0hasta los l\u00edmites de la doctrina de la virtud. Esta relaci\u00f3n\u00a0es binaria, pero \u201cel car\u00e1cter ajeno de los asuntos\u00a0p\u00fablicos puede, de vez en cuando, convertirse en la intimidad<br \/>\nde lo personal en la relaci\u00f3n dial\u00f3gica completa\u201d.<\/p>\n<p>Theunissen, profesor de la Universidad Libre de\u00a0Berl\u00edn, se\u00f1ala que fue Adolf Reinach (1883-1917) el\u00a0precursor de la dial\u00f3gica con su concepci\u00f3n de \u2018lo entre\u2019\u00a0y la socialidad como identidad de experiencia y anuncio.\u00a0Estas ideas fueron continuadas por parte de\u00a0Dietrich von Hildebrand, con su idea de acto intencional,\u00a0contacto real y toma de posici\u00f3n vocalizable\u00a0(1889-1977); Wilhelm Schapp (1884-1965), con el inicio\u00a0de la gram\u00e1tica dial\u00f3gica y la filosof\u00eda trascendental y\u00a0dial\u00f3gica aparente de Alfred Sch\u00fctz (1899-1959).<\/p>\n<p>Posteriormente se redimension\u00f3 la perspectiva\u00a0dial\u00f3gica con las aportaciones de Karl L\u00f6with (1897-1973), disc\u00edpulo de Heidegger, quien acu\u00f1\u00f3 la doctrina\u00a0del individuo en el papel del co-ser humano; para\u00a0concretizarse con la fenomenolog\u00eda del amor er\u00f3tico\u00a0de Ludwig Binswanger, quien fue un psiquiatra suizo\u00a0en el campo de la psicolog\u00eda existencial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/territoriosdelterrorylaotredad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-215\" src=\"http:\/\/rodrigosotomoreno.com\/revistanew\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/territoriosdelterrorylaotredad.jpg\" alt=\"territoriosdelterrorylaotredad\" width=\"384\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/territoriosdelterrorylaotredad.jpg 384w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/territoriosdelterrorylaotredad-192x300.jpg 192w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>Pero como todo en esta vida tiene las caracter\u00edsticas\u00a0del dios Jano (en lat\u00edn Janus, Ianus), el fen\u00f3meno de\u00a0la otredad se manifiesta en la vida pr\u00e1ctica de las sociedades. Esto lo manifiesta Roger Bartra en su libro\u00a0Territorios del terror y la otredad, en el que se mencionan\u00a0diversos acontecimientos que han sido destacables\u00a0encarnaciones de las contrariedades que para el poder\u00a0pol\u00edtico y econ\u00f3mico representa el otro.<\/p>\n<p>Esto lo caracteriza Roger Bartra, en las redes imaginarias\u00a0del terror pol\u00edtico, como en el caso de los juegos\u00a0de guerra organizados por el ej\u00e9rcito estadunidense\u00a0desde mediados del siglo XX, en el cual un pa\u00eds\u00a0inventado, llamado Pineland, se realiza un \u201csimulacro\u00a0donde un grupo selecto de 19 soldados se entrena\u00a0en la lucha, apoyando a un grupo de rebeldes nativos,\u00a0contra un gobierno represivo y tir\u00e1nico\u201d. \u201cEl juego se\u00a0practica en una zona boscosa y en una extensa \u00e1rea\u00a0poblada que abarca 10 condados rurales, y suele solicitar\u00a0la actuaci\u00f3n de civiles y fuerzas de la polic\u00eda local\u00a0para dar realismo a los combates\u201d. Pero un buen d\u00eda,\u00a0tal ejercicio militar se sali\u00f3 de control cuando dos soldados\u00a0que participaban en el simulacro fueron atacados\u00a0por un sheriff local que no ten\u00eda conocimiento de\u00a0tales pr\u00e1cticas militares que se llevaban a cabo en su\u00a0jurisdicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo anterior, no obstante su sentido tragic\u00f3mico,\u00a0tambi\u00e9n revela, de acuerdo a la antrop\u00f3loga Catherine\u00a0Lutz, quien se\u00f1al\u00f3 que \u201cdetr\u00e1s de Pineland descubrimos\u00a0otras historias sobre lo que han hecho realmente\u00a0los militares estadunidenses en Guatemala, El Salvador\u00a0o Vietnam al apoyar a gobiernos corruptos y dictatoriales\u201d.<\/p>\n<p>La otredad se manifiesta en todos los niveles\u00a0existenciales que podamos imaginar, se presenta tanto\u00a0en el pensamiento cient\u00edfico, el campo cultural y el\u00a0religioso. El libro de Roger Bartra, quien es un antrop\u00f3logo\u00a0y soci\u00f3logo mexicano, analiza las diferentes\u00a0eventualidades que han configurado la filosof\u00eda de la\u00a0otredad en los \u00faltimos tiempos. Para ello debe acudir\u00a0a los paradigmas impuestos por el advenimiento del\u00a0positivismo, el cual desbanc\u00f3 al romanticismo decimon\u00f3nico;<br \/>\nlas culturas l\u00edquidas que se mueven con\u00a0gran agilidad por el mundo entero, gracias a la desterritorializaci\u00f3n\u00a0de las luchas pol\u00edticas y la mundializaci\u00f3n\u00a0de los procesos de pauperizaci\u00f3n de los individuos.<\/p>\n<p>El proceso entr\u00f3pico, en el cual la civilizaci\u00f3n occidental\u00a0ha venido dando traspi\u00e9s contra las otredades\u00a0que considera amenazantes, se manifiesta diariamente\u00a0en los titulares de los peri\u00f3dicos y genera tensiones\u00a0en las sociedades. La angustia predomina, y esto incita\u00a0no solamente el descomunal gasto armament\u00edstico\u00a0emprendido por los pa\u00edses, sino tambi\u00e9n condiciona\u00a0a los individuos a ver con miedo a los que se consideran\u00a0como diferentes, o est\u00e1n fuera de la normalidad.\u00a0El cap\u00edtulo s\u00e9ptimo del libro de Bartra constituye una\u00a0muy buena exposici\u00f3n sobre lo ocurrido en la etapa\u00a0virreinal de M\u00e9xico, cuando el tribunal del Santo Oficio,\u00a0o sea, la Inquisici\u00f3n, llev\u00f3 al banquillo de los acusados\u00a0a los sujetos que se salieran de lo aceptable. Como\u00a0el caso de Mariano I, que a continuaci\u00f3n se cita:<\/p>\n<p>En septiembre de 1801 es hallado un ind\u00edgena\u00a0desnudo, con muy mal aspecto, que dice\u00a0venir de Roma como Mariano I a presentarse\u00a0ante el virrey para ser nombrado visitador y\u00a0comandante general de las villas internas. Este\u00a0extra\u00f1o suceso ocurre cerca de la villa de Salinas,\u00a0en Nuevo Le\u00f3n, en el norte de M\u00e9xico. Es\u00a0un hombre de unos 40 o 50 a\u00f1os, vigoroso,\u00a0que ofrece resistencia al ser apresado. El hecho\u00a0de proclamarse Mariano I levanta sospechas y\u00a0temores, pues usa el nombre de un personaje\u00a0mesi\u00e1nico que los indios sublevados de Nayarit\u00a0esperaban que llegase a Tepic para coronarlo\u00a0el d\u00eda de Reyes de ese mismo a\u00f1o. La sublevaci\u00f3n\u00a0es aplastada y el misterioso indio Mariano,\u00a0supuesto hijo del gobernador de Tlaxcala,\u00a0nunca aparece ni se sabe qui\u00e9n es. En cambio\u00a0aparece otro indio, originario de Chihuahua,\u00a0que acaba encerrado en el hospital de San\u00a0Hip\u00f3lito como loco hipocondriaco, afectado\u00a0por la peor especie de melancol\u00eda. El indio\u00a0Mariano I resulta llamarse Juan Jos\u00e9 Garc\u00eda,\u00a0ha sido soldado y tiene malos antecedentes. La\u00a0inquisici\u00f3n no lo procesa, sino que se env\u00eda al\u00a0comandante F\u00e9lix Calleja, futuro virrey y que\u00a0en ese momento se encuentra en San Luis Potos\u00ed,\u00a0al mando del regimiento de dragones.\u00a0Calleja interroga a Mariano I, consulta con el\u00a0virrey Marquina y decide llenarlo de grilletes,\u00a0meterlo en un cepo y ponerlo en bartolina. Al\u00a0final se convence de que el indio Garc\u00eda no\u00a0tiene nada que ver con el intento de sublevaci\u00f3n\u00a0en Nayarit, y que no s\u00f3lo no es peligroso,\u00a0sino que est\u00e1 totalmente loco. La alarma pasa\u00a0y el comandante Calleja se quiere deshacer de\u00a0un caso que ha sido exagerado, posiblemente\u00a0a causa del nerviosismo provocado por las\u00a0amenazas de levantamiento ind\u00edgena. Despu\u00e9s\u00a0de muchas gestiones, en febrero de 1803, el\u00a0indio Garc\u00eda llega a la Ciudad de M\u00e9xico, donde\u00a0termina el juicio y es recluido en San\u00a0Hip\u00f3lito. As\u00ed termina el amargo reinado de\u00a0Mariano I.<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>La ontolog\u00eda social contempor\u00e1nea es un segmento\u00a0importante de los estudios filos\u00f3ficos de la posmodernidad,\u00a0como hemos podido atestiguar. El entendimiento\u00a0con el otro, la comprensi\u00f3n de las diversas perspectivas\u00a0del mundo, son datos y experiencias que\u00a0configuran nuestro desenvolvimiento en el mundo,\u00a0as\u00ed como criterios planificadores sobre la acci\u00f3n que\u00a0debe ser encaminada para lograr una sociedad m\u00e1s\u00a0pr\u00f3spera.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 este siglo sea el llamado para una vuelta no\u00a0solamente de la metaf\u00edsica, sino de la plena comprensi\u00f3n\u00a0de la existencia de los seres vivientes, tanto humanos\u00a0como de otras especies, que nos rodean.<\/p>\n<p>Es probable que sea el camino id\u00f3neo para la correcci\u00f3n\u00a0de tantos desencuentros que seguimos padeciendo,\u00a0tanto en lo que toca a la convivencia intercultural\u00a0y al equilibrio ecol\u00f3gico del ser humano con su\u00a0h\u00e1bitat.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Departamento de Filosof\u00eda del Derecho del Centro de Investigaciones<br \/>\nen Tecnolog\u00eda Jur\u00eddica y Criminol\u00f3gica, FACDYC-UANL.<\/p>\n<p>1 Edward Lorenz, un matem\u00e1tico y meteor\u00f3logo estadunidense,\u00a0se dedicaba en 1960 a estudiar el comportamiento de la atm\u00f3sfera,\u00a0\u201ctratando de encontrar un modelo matem\u00e1tico, un conjunto\u00a0de ecuaciones que permitiera predecir a partir de variables sencillas, mediante simulaciones de ordenador, el comportamiento de\u00a0grandes masas de aire; en definitiva, que permitiera hacer predicciones\u00a0climatol\u00f3gicas. Lorenz recibi\u00f3 una gran sorpresa cuando\u00a0observ\u00f3 que peque\u00f1as diferencias en los datos de partida, llevaban\u00a0grandes diferencias en las predicciones del modelo, de tal\u00a0forma que cualquier perturbaci\u00f3n o error en las condiciones iniciales\u00a0del sistema puede tener una gran influencia sobre el resultado\u00a0final. De tal forma que se hac\u00eda muy dif\u00edcil hacer predicciones\u00a0a largo plazo. Los datos emp\u00edricos que proporcionan las\u00a0estaciones meteorol\u00f3gicas tienen errores inevitables, aunque s\u00f3lo\u00a0sea porque hay un n\u00famero limitado de observatorios incapaces\u00a0de cubrir todos los puntos de nuestro planeta, esto hace que las\u00a0predicciones se vayan desviando con respecto al comportamiento\u00a0real del sistema. Lorenz, intent\u00f3 explicar esta idea mediante un\u00a0ejemplo hipot\u00e9tico. Sugiri\u00f3 que imagin\u00e1semos a un meteor\u00f3logo\u00a0que hubiera conseguido hacer una predicci\u00f3n muy exacta del comportamiento\u00a0de la atm\u00f3sfera, mediante c\u00e1lculos muy precisos y a\u00a0partir de datos muy exactos. Podr\u00eda encontrarse una predicci\u00f3n\u00a0totalmente err\u00f3nea por no haber tenido en cuenta el aleteo de\u00a0una mariposa en el otro lado del planeta. Ese simple aleteo podr\u00eda\u00a0introducir perturbaciones en el sistema que llevaran a la predicci\u00f3n\u00a0de una tormenta. De aqu\u00ed surgi\u00f3 el nombre de efecto\u00a0mariposa que desde entonces ha dado lugar a muchas variantes y\u00a0recreaciones. Por lo tanto se le denomina efecto mariposa a la\u00a0amplificaci\u00f3n de errores que pueden aparecer en el comportamiento\u00a0de un sistema complejo. En definitiva, es una de las caracter\u00edsticas\u00a0del comportamiento de un sistema ca\u00f3tico, en el que\u00a0las variables cambian de forma compleja y err\u00e1tica, haciendo imposible\u00a0hacer predicciones m\u00e1s all\u00e1 de un determinado punto,\u00a0que recibe el nombre de horizonte de predicciones\u201d, The essence of\u00a0chaos, Edward Lorenz, University of Washington Press, Seattle,\u00a01993, p. 181 y ss.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alejandro Heredia* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 16, No. 64, OCTUBRE-DICIEMBRE 2013 El otro. Estudios sobre la ontolog\u00eda social contempor\u00e1nea (T\u00edtulo original: Der Andere. Studien zur Sozialontologie der Gegenwart) Michael Theunissen (trad. Guy Georges Voet de Keyser),\u00a0FCE , M\u00e9xico, 2013 Territorios de terror y la otredad Roger Bartra, FCE, M\u00e9xico, 2013 I En los tiempos que corren, donde el otro, el [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":209,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-208","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-acuse-de-recibo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=208"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3426,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions\/3426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}