{"id":2078,"date":"2014-08-19T13:27:59","date_gmt":"2014-08-19T19:27:59","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2078"},"modified":"2015-02-08T19:44:31","modified_gmt":"2015-02-09T01:44:31","slug":"los-trabajos-y-los-dias-del-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2078","title":{"rendered":"Los trabajos y los d\u00edas del cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/consejosjovencientifico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2079\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/consejosjovencientifico.jpg\" alt=\"consejosjovencientifico\" width=\"178\" height=\"283\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ALEJANDRO HEREDIA*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3581\/4\/Ciencia_UANL_1768.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Los-trabajos-y-los-dias-del-cientifico.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p><em>Consejos a un joven cient\u00edfico, P. B. Medawar; pr\u00f3l., de\u00a0Ruy P\u00e9rez Tamayo; trad. De Juan Jos\u00e9 Utrilla, 3\u00aa Edici\u00f3n,\u00a0M\u00e9xico: FCE, 2013.<\/em><\/p>\n<p><em>Diez razones para ser cient\u00edfico, Ruy P\u00e9rez Tamayo, M\u00e9xico:\u00a0FCE, 2013.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfExiste el m\u00e9todo cient\u00edfico?: historia y realidad, Ruy P\u00e9rez\u00a0Tamayo, 3\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico: FCE, SEP, Conacyt, ECN,\u00a02003.<\/em><\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Es un t\u00f3pico reincidente en las declaraciones de pol\u00edticos,\u00a0autoridades educativas y dem\u00e1s agentes de la actividad\u00a0cient\u00edfica, el aserto sobre la importancia de la\u00a0investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y la necesidad de que el Estado\u00a0invierta en el desarrollo del recurso humano necesario\u00a0para la vanguardia en ciencia y tecnolog\u00eda que\u00a0reclaman los tiempos de la sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Como lo afirma Jeff Madrick (1), la tendencia que\u00a0considera a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica como producto\u00a0de los laboratorios privados de las grandes farmac\u00e9uticas\u00a0o de las manufactureras de microchips, la ponen\u00a0en entredicho los ingentes recursos invertidos por el\u00a0Estado, en este caso el gobierno estadunidense, los\u00a0cuales dieron p\u00e1bulo para ascensos tan espectaculares\u00a0como el de Silicon Valley.<\/p>\n<p>Citado en el art\u00edculo de Madrick, aparece la frase\u00a0de Milton Friedman del libro Capitalismo y libertad:\u00a0\u201clos grandes avances de la civilizaci\u00f3n tanto en arquitectura\u00a0o pintura, en ciencia o literatura, en industria\u00a0o agricultura, nunca fueron\u00a0producto de un gobierno\u00a0centralizado\u201d(2).<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s en algunos casos\u00a0ha sido as\u00ed, pero el gasto\u00a0p\u00fablico tanto en los Estados\u00a0Unidos como en\u00a0los pa\u00edses europeos, ni\u00a0hablar de los pa\u00edses de\u00a0Am\u00e9rica Latina, tom\u00f3\u00a0un papel fundamental a\u00a0medida que la movilidad\u00a0social se hac\u00eda m\u00e1s patente\u00a0y se estabilizaba la\u00a0base demogr\u00e1fica. Por tanto, la construcci\u00f3n de infraestructuras\u00a0de todo tipo estuvo atribuida a la responsabilidad\u00a0del llamado Estado benefactor, lo que dio oportunidad\u00a0para que se patrocinaran con dinero estatal,\u00a0proyectos tan simb\u00f3licos como el viaje a la Luna. (3)<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, la inversi\u00f3n en el desarrollo cient\u00edfico\u00a0ha tenido muy poco presupuesto hist\u00f3ricamente, a\u00a0pesar del incremento de recursos para el presente a\u00f1o(0.51 % del PIB) o las mejores intenciones expresadas\u00a0por Enrique Cabrero, director del Conacyt, quien promueve\u00a01 % del PIB para ciencia y tecnolog\u00eda, al mismo\u00a0tiempo que reconoce que \u201cM\u00e9xico ha fallado en el\u00a0desarrollo de la innovaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, al\u00a0no vincular adecuadamente la investigaci\u00f3n con la industria\u201d. (4)<\/p>\n<p>Lo antes dicho es un argumento repetido en much\u00edsimas\u00a0ocasione; sin embargo, el reto actual para los\u00a0organismos educativos es la formaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n\u00a0de investigadores, implementar mejores pol\u00edticas de\u00a0incentivos para la publicaci\u00f3n y difusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n\u00a0en el pa\u00eds, al mismo tiempo de inhibir la pr\u00e1ctica\u00a0de premiar la cantidad en detrimento de la calidad.<\/p>\n<p>Para lograrlo es menester la implementaci\u00f3n de\u00a0estrategias educativas que lleven el mensaje de que la\u00a0labor cient\u00edfica es un trabajo que implica grandes satisfacciones,\u00a0pero a la vez demanda una entrega del\u00a0sujeto cognoscente, aprender a aprender como dice\u00a0Juan Carlos Tedesco5. Con tal fin, en el presente art\u00edculo\u00a0abordaremos varios textos que servir\u00edan para describir\u00a0en carne viva la labor cient\u00edfica, tanto desde la\u00a0perspectiva conceptual, como de la emp\u00edrica de la vida\u00a0y formaci\u00f3n acad\u00e9mica de cient\u00edficos destacados.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Como anota Ruy P\u00e9rez Tamayo en el libro \u00bfExiste el\u00a0m\u00e9todo cient\u00edfico?, la tarea de la elaboraci\u00f3n del m\u00e9todo\u00a0para generar conocimientos siempre estar\u00e1 inacabada,\u00a0como si la duda cartesiana nunca alcanzara la\u00a0certidumbre total de sus categor\u00edas e implicaciones. La\u00a0revisi\u00f3n del m\u00e9todo les toca a todos por igual y, en lo\u00a0particular, a una tradici\u00f3n que pone en duda a una\u00a0generaci\u00f3n emergente, o la perspectiva del sujeto cognoscente\u00a0var\u00eda de acuerdo a las pruebas en contrario\u00a0de una teor\u00eda expuesta en la temprana edad.<\/p>\n<p>Voluble como una musa caprichosa, la verdad tiene\u00a0m\u00faltiples rostros, caminos, secretos y misterios.\u00a0Hablamos de una verdad con min\u00fascula, sujeta a la\u00a0inteligibilidad de la audiencia y de la comunidad cient\u00edfica;\u00a0una verdad con una trayectoria desde los momentos momentos fundacionales de la civilizaci\u00f3n, nacida del mito y sus interpretaciones a trasluz de los fen\u00f3menos naturales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/existeelmetodocientifico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2080\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/existeelmetodocientifico.jpg\" alt=\"existeelmetodocientifico\" width=\"382\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/existeelmetodocientifico.jpg 382w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/existeelmetodocientifico-184x300.jpg 184w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Ruy P\u00e9rez Tamayo existe una delgada l\u00ednea entre la historia de la ciencia y su filosof\u00eda, no necesariamente muy recurrida por los cient\u00edficos de capa y espada, pero s\u00ed basamento y baremo de sus observaciones. El libro del maestro en medicina experimental de la UNAM es una hermosa bit\u00e1cora de la b\u00fasqueda del saber humano, o tambi\u00e9n puede verse como una biograf\u00eda de las grandes mentes que han elaborado los cimientos del futuro, los cuales quiz\u00e1s ser\u00e1n vaciados por nuevas visiones de las generaciones por venir.<\/p>\n<p>De tal forma comienza abordando el mito plat\u00f3nico,\u00a0el realismo aristot\u00e9lico y los principios l\u00f3gicos postulados\u00a0por Crisipo. Plat\u00f3n \u201cinvent\u00f3 su teor\u00eda de las\u00a0ideas, entes universales, perfectos y con existencia verdadera,\u00a0de las que los hechos y objetos reales y materiales\u00a0no son sino ejemplos imperfectos\u201d. Por su parte,\u00a0Arist\u00f3teles desarroll\u00f3 la teor\u00eda del conocimiento de\u00a0manera notable, y finc\u00f3 las bases del pensamiento l\u00f3gico\u00a0como instrumento de validez de la realidad circundante. Para finalizar, Crisipo (280-207 a.C.), un fil\u00f3sofo\u00a0griego estoico, funda los llamado psilogismos hipot\u00e9ticos,\u00a0en contraposici\u00f3n a los categ\u00f3ricos de Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p>Las bases estaban dadas para la observaci\u00f3n, en\u00a0consecuencia figuras como Galeno (130-200 d.C.),\u00a0Vesalio (1514-1564), Harvey (1578-1657), Newton\u00a0(1643-1727), Hooke (1635-1703) y Leibniz (1646-\u00a01716), monopolizaron los descubrimientos y las invenciones,\u00a0a trav\u00e9s de la fina descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos\u00a0de la naturaleza y la aplicaci\u00f3n de los principios\u00a0de los cl\u00e1sicos. Los personajes mencionados todos tienen\u00a0en com\u00fan el haber inaugurado parcelas del conocimiento\u00a0cient\u00edfico, que de manera tangencial algunos\u00a0de sus principios trascendieron a la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>En cambio, la verdadera revoluci\u00f3n filos\u00f3fica la\u00a0protagonizaron figuras como Francis Bacon (1561-\u00a01626), Ren\u00e9 Descartes (1596-1650), John Locke (1632-1704), George Berkeley (1685-1753), David Hume (1711-1776) y Emmanuel Kant (1724-1804), quienes abonaron, desde senderos diferentes, los puntos de partida de la generaci\u00f3n de conocimientos. Ya sea desde la postura racionalista o la empirista, la historia esbozada por P\u00e9rez Tamayo de estos colosos de la filosof\u00eda demuestra que las afluentes del entendimiento pueden ser de signo contrario, por lo cual el choque entre contrarios siempre es inevitable al producirse el conocimiento.<\/p>\n<p>Para el siglo XIX, aparecieron corrientes que se\u00a0apoyaban en las posturas racionalistas o en las empiristas,\u00a0o que hac\u00edan un h\u00edbrido con las teor\u00edas de Spencer\u00a0o Darwin: aparecen los nombres de John Herschel\u00a0(1792-1871), John Stuart Mill (1806-1873) o William\u00a0Whewell (1794-1866), por la parte victoriana; o los\u00a0positivistas: Auguste Comte (1798-1857), Ernst Mach\u00a0(1838-1906), Charles Peirce (1839-1914) y Henri\u00a0Poincar\u00e9 (1854-1912).<\/p>\n<p>Sin embargo, para el siglo XX, con el descollo de la\u00a0filosof\u00eda anal\u00edtica se comenzaron a perfilar estudios que\u00a0no solamente propon\u00edan las posturas teor\u00e9ticas en el\u00a0\u00e1mbito de la investigaci\u00f3n pura, sino tambi\u00e9n se puso\u00a0en boga el an\u00e1lisis del lenguaje y la sem\u00e1ntica de las\u00a0indagaciones cient\u00edficas. En estos trabajos estuvieron\u00a0comprometidos personajes de la talla de Ludwig Wittgenstein\u00a0(1889-1951), Rudolf Carnap (1891-1970) y\u00a0Hans Reichenbach (1891-1953).<\/p>\n<p>Aunado a ello, destacaron figuras como Percy W.\u00a0Bridgman (1882-1961) y Arturo Rosenblueth (1900-<br \/>\n1970), con el operacionismo y los principios de la cibern\u00e9tica;\u00a0Arthur S. Eddington (1882-1944), con el\u00a0subjetivismo selectivo; o Karl R. Popper (1902-1994),\u00a0con su teor\u00eda falsacionista sobre la verificaci\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, se perfilan las ideas contempor\u00e1neas\u00a0sobre la investigaci\u00f3n, representadas por Imre Lakatos\u00a0y su idea de los programas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica;\u00a0Thomas Kuhn, con su relativismo hist\u00f3rico, y Paul\u00a0Feyerabend con su idea del anarquismo en la b\u00fasqueda\u00a0del conocimiento.<\/p>\n<p>Todo este bagaje de biograf\u00edas teor\u00e9ticas las direcciona\u00a0P\u00e9rez Tamayo en cuatro categor\u00edas de m\u00e9todos:<\/p>\n<p>1) M\u00e9todo inductivo-deductivo. La ciencia se inicia\u00a0con observaciones individuales, a partir de\u00a0las cuales se plantean generalizaciones cuyo\u00a0contenido rebasa el de los hechos inicialmente\u00a0observados. Las generalizaciones permiten predicciones\u00a0cuya confirmaci\u00f3n las refuerza y cuyo\u00a0fracaso las debilita, y puede obligar a modificarlas<br \/>\ny hasta rechazarlas.<\/p>\n<p>2) M\u00e9todo a priori-deductivo. El conocimiento\u00a0cient\u00edfico se adquiere por medio de la captura\u00a0mental de una serie de principios generales, a\u00a0partir de los cuales se deducen sus instancias\u00a0particulares, que pueden o no ser demostradas\u00a0objetivamente.<\/p>\n<p>3) M\u00e9todo hipot\u00e9tico-deductivo. Se postula la participaci\u00f3n\u00a0inicial de elementos te\u00f3ricos o hip\u00f3tesis\u00a0en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que anteceden\u00a0y determinan a las observaciones. Por lo\u00a0que la ciencia se inicia con conceptos no derivados\u00a0de la experiencia del mundo que est\u00e1 \u2018ah\u00ed\u00a0afuera\u2019, sino postulados en forma de hip\u00f3tesis\u00a0por el investigador, por medio de su intuici\u00f3n.\u00a0En este esquema, la inducci\u00f3n no juega ning\u00fan\u00a0papel.<\/p>\n<p>4) No hay m\u00e9todo. Se distinguen dos tendencias:\u00a0por un lado, una afirma que el estudio hist\u00f3rico\u00a0nunca ha revelado un grupo de reglas te\u00f3ricas\u00a0o pr\u00e1cticas seguidas por la mayor\u00eda de los\u00a0investigadores en sus trabajos, sino todo lo contrario;\u00a0por el otro lado, se encuentran los que\u00a0se\u00f1alan que si bien en el pasado pudo haber un\u00a0m\u00e9todo cient\u00edfico, su ausencia actual se debe al\u00a0crecimiento progresivo y a la variedad de las\u00a0ciencias, lo que ha determinado que hoy existan\u00a0no uno sino muchos m\u00e9todos cient\u00edficos.\u00a0Por consiguiente, la variedad de enfoques es la constante,\u00a0y como bien dice P\u00e9rez Tamayo en alg\u00fan momento\u00a0de las primeras p\u00e1ginas de \u00bfExiste el m\u00e9todo cient\u00edfico?,\u00a0el programa de investigaci\u00f3n se elabora en la\u00a0pr\u00e1ctica, en los laboratorios, en los centros de estudio\u00a0y en las mentes de los sujetos cognoscentes-cognitivos.<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>En los avatares de la vida, una gu\u00eda siempre es necesaria\u00a0para sobrellevar los obst\u00e1culos y los jardines de los\u00a0senderos que se bifurcan6. Probablemente, Peter BrianMedawar (1915-1987)\u00a0pens\u00f3 en ello cuando\u00a0realiz\u00f3 el libro Consejos\u00a0a un joven cient\u00edfico,\u00a0en que atiende los\u00a0principales dilemas\u00a0existenciales que un\u00a0cient\u00edfico en cierne experimenta\u00a0a lo largo de\u00a0su formaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/diezrazonesparasercentifico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2081\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/diezrazonesparasercentifico.jpg\" alt=\"diezrazonesparasercentifico\" width=\"390\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/diezrazonesparasercentifico.jpg 390w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/diezrazonesparasercentifico-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de los\u00a0motivos para ser cient\u00edfico,\u00a0Medawar afirma\u00a0que no est\u00e1 de acuerdo\u00a0con la afirmaci\u00f3n de que hace falta curiosidad para\u00a0dedicarse a la investigaci\u00f3n, que \u00e9l hablar\u00eda de un \u201cimpulso\u00a0exploratorio\u201d o una \u201cinquietud\u201d por llegar a la\u00a0verdad de las cosas. Confiesa como percutores de sus\u00a0afanes cient\u00edficos la lectura de Julio Verne (Veinte mil\u00a0leguas de viaje submarino) o los libros de H.G. Wells\u00a0(La m\u00e1quina del tiempo). Muy contrario a lo que ocurre\u00a0en los tiempos de posmodernidad, cuando los adolescentes\u00a0se animan con series televisivas como The Big\u00a0Bang Theory, que narra la vida social y amorosa de una\u00a0banda de cient\u00edficos; o la influencia del Beakman\u2019s\u00a0World, el cual inspir\u00f3 a muchos j\u00f3venes estudiantes de\u00a0su generaci\u00f3n. Las vocaciones actualmente est\u00e1n inscritas\u00a0en lo tecnol\u00f3gicamente obvio, en la corrosi\u00f3n de\u00a0la imposici\u00f3n de la inform\u00e1tica para todo, y los resquicios\u00a0utilitarios de las humanidades aplicadas a la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Medawar dice que para ser cient\u00edfico no es muy\u00a0necesario considerarse muy inteligente; es m\u00e1s, para\u00a0serlo no implica ser intelectual, no incluye en las caracter\u00edsticas\u00a0de un buen cient\u00edfico la manipulaci\u00f3n de\u00a0herramientas o el abandono total de la pr\u00e1ctica. En\u00a0ocasiones, se cree que la investigaci\u00f3n se ejerce sin ensuciarse\u00a0las manos o se cae en el error de denostar la\u00a0experimentaci\u00f3n, sin tomar en cuenta \u201cque es una forma\u00a0de pensar as\u00ed como una expresi\u00f3n pr\u00e1ctica del pensamiento\u201d.<\/p>\n<p>Le queda bastante al maestro ingl\u00e9s nacido en Brasil,\u00a0que el cient\u00edfico debe abonar el conocimiento con\u00a0el que est\u00e1 familiarizado, para el cual ha sido preparado\u00a0por alg\u00fan director de tesis o maestro que ejerza el\u00a0padrinazgo. En eso, Medawar acompa\u00f1a arm\u00f3nicamente\u00a0las ideas de Kuhn y Lakatos, el conocimiento es\u00a0paradigm\u00e1tico y en sus puntos m\u00e1s \u00e1lgidos puede desencadenar\u00a0ideas in\u00e9ditas o poco exploradas.<\/p>\n<p>Prepararse para ser un buen cient\u00edfico implica acumular\u00a0lecturas, aunque advierte Medawar, \u201cdemasiadas\u00a0lecturas de libros pueden sofocar y limitar la imaginaci\u00f3n,\u00a0y la meditaci\u00f3n continua sobre las\u00a0investigaciones de otros es, a menudo, psicol\u00f3gicamente\u00a0un substituto de investigaci\u00f3n, as\u00ed como leer literatura\u00a0rom\u00e1ntica puede ser un sustituto de las emociones de\u00a0la verdadera vida\u201d. En opini\u00f3n de Medawar, lo importante\u00a0en la investigaci\u00f3n es obtener resultados a pesar\u00a0de que no sean originales; aun repetir la labor de otros,\u00a0suministra confianza en s\u00ed mismo al joven cient\u00edfico.<\/p>\n<p>La vida de un cient\u00edfico est\u00e1 sometida a constantes\u00a0presiones entre lo que se espera de su trabajo y lo que\u00a0se espera de sus resultados. La sociedad secular frente a\u00a0un cient\u00edfico, se comporta como la comunidad religiosa\u00a0de una parroquia. Atentos al mensaje, a la vida \u00edntima,\u00a0a las declaraciones involuntarias de filias y fobias.\u00a0El cient\u00edfico, de acuerdo a Medawar, debe desentenderse\u00a0de las obviedades morales y atender desinteresadamente\u00a0a las obligaciones directamente ligadas con\u00a0su actividad.<\/p>\n<p>El cient\u00edfico, subraya Medawar, necesita la colaboraci\u00f3n\u00a0de la comunidad de investigadores a la cual pertenece,\u00a0tanto en las presentaciones de libros propios o\u00a0ajenos, como en cuanto al an\u00e1lisis de los experimentos\u00a0y descubrimientos realizados por colegas, como tambi\u00e9n\u00a0en el reconocimiento del trabajo realizado cuando\u00a0\u00e9ste sea oportuno, sin escamotear logros ni denostar\u00a0triunfos ajenos.<\/p>\n<p>Lo anterior, crea una comunidad s\u00f3lida, solidaria\u00a0en tiempos aciagos, y rigurosa en tiempos de ciencia\u00a0normal. De esto se destaca lo mencionado por Medawar\u00a0en Consejos a un joven cient\u00edfico, en que distingue la\u00a0experimentaci\u00f3n baconiana cuando, en los albores de\u00a0la b\u00fasqueda del saber, \u201cse pensaba que la verdad estaba\u00a0en torno de nosotros, aguardando, como una cosecha\u00a0de grano, tan s\u00f3lo para segarla y recolectarla\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se sigui\u00f3 la experimentaci\u00f3n aristot\u00e9lica,\u00a0tambi\u00e9n formulada para demostrar una verdad preconcebida\u00a0o, en su caso, para elevar alg\u00fan tipo de ense\u00f1anza.\u00a0Por otro lado, tenemos el tipo de experimento\u00a0que actualmente se practica, denominado galileico,\u00a0de car\u00e1cter cr\u00edtico, discriminatorio entre las posibilidades,\u00a0las cuales son confirmadas o corregidas seg\u00fan\u00a0la opini\u00f3n preconcebida. Por \u00faltimo, se mencionan los experimentos kantianos, los cuales no dependen de las intuiciones sensoriales de los objetos, sino m\u00e1s de operaciones racionales.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>La exposici\u00f3n de una vida dedicada a la ciencia no\u00a0pod\u00eda ser m\u00e1s exquisita, sino al reflejarse en la vida\u00a0de los coterr\u00e1neos, exponiendo un dec\u00e1logo de posiciones\u00a0personales con gui\u00f1os de universalidad. En\u00a0Diez razones para ser cient\u00edfico, el maestro tamaulipeco\u00a0y miembro del Colegio Nacional, Ruy P\u00e9rez\u00a0Tamayo, recrea las principales ideas sobre la vocaci\u00f3n\u00a0cient\u00edfica y el resultado de esa toma de conciencia.<\/p>\n<p>No es solamente por la grandilocuencia que implica\u00a0el dedicarse a la ciencia, en la que P\u00e9rez Tamayo\u00a0encuentra esa ganancia existencial en dedicarse a lo\u00a0que le gusta. El tiempo pasa m\u00e1s r\u00e1pido al dedicarse\u00a0a una actividad que complace, el ritmo del trabajo\u00a0lo marca el proceso cient\u00edfico de ir definiendo los\u00a0par\u00e1metros de la investigaci\u00f3n, la demarcaci\u00f3n de\u00a0las hip\u00f3tesis y el cronograma de actividades. No tienes\u00a0jefe, pero te persiguen las ideas y los plazos fatales\u00a0de los cierres de edici\u00f3n. No tendr\u00e1s horario de\u00a0trabajo, pero las quemadas de pesta\u00f1as con las lecturas\u00a0especializadas, las estad\u00edas en el laboratorio, las\u00a0interminables pl\u00e1ticas con colegas y alumnos; todo\u00a0eso hace posible el entretenimiento garantizado, el\u00a0gozo profesional potenciador del \u00e9xito. Todas las dichas\u00a0del mundo se acumulan cuando la raz\u00f3n est\u00e1\u00a0obturada por el adiestramiento cerebral que proporciona\u00a0el dedicarse a la ciencia.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala P\u00e9rez Tamayo: \u201cuna forma de apreciar la\u00a0capacidad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica de un pa\u00eds es contando\u00a0el n\u00famero de cient\u00edficos y tecn\u00f3logos que tiene\u00a0en relaci\u00f3n con su poblaci\u00f3n\u201d. En el caso de M\u00e9xico,\u00a0la cifra es de menos de un cient\u00edfico por cada 10\u00a0mil habitantes, mientras Espa\u00f1a alcanza hasta seis por\u00a0cada 10 mil. Esto se agrava, si tomamos en cuenta que\u00a0el crecimiento poblacional es mayor en t\u00e9rminos proporcionales\u00a0que el de la comunidad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Por ello, se desencadena el cuestionamiento del\u00a0maestro P\u00e9rez Tamayo: a qu\u00e9 se debe el atraso en cuanto\u00a0ciencia y tecnolog\u00eda en M\u00e9xico. Esto viene determinado\u00a0directamente por las convulsiones que ha sufrido\u00a0en materia pol\u00edtica y econ\u00f3mica, como lo trasluce el\u00a0doctor El\u00edas Trabulse:<\/p>\n<p>\u201cDurante los tres siglos coloniales, el desarrollo del\u00a0saber cient\u00edfico se vio entorpecido por la superstici\u00f3n,\u00a0la persecuci\u00f3n, la censura y por el dominio eclesi\u00e1stico\u00a0de la educaci\u00f3n. Ciertamente, a partir del siglo XVIII\u00a0estos obst\u00e1culos se debilitan y nuevas corrientes de\u00a0apertura relajan el hierro de la censura y permiten una\u00a0mayor libertad de expresi\u00f3n, siempre dentro de la ortodoxia\u00a0religiosa\u201d.<\/p>\n<p>No obstante, la situaci\u00f3n inf\u00e9rtil prevaleciente,\u00a0P\u00e9rez Tamayo se pregunta qu\u00e9 pasar\u00eda si en un esfuerzo\u00a0descomunal se formasen los suficientes cient\u00edficos\u00a0necesarios para la consolidaci\u00f3n del trabajo en ciencia\u00a0y tecnolog\u00eda. La respuesta no pude ser m\u00e1s elocuente:\u00a0\u201cel pa\u00eds todav\u00eda no est\u00e1 preparado ni para formarla ni\u00a0para aprovecharla de manera constructiva una vez que\u00a0se hubiera formado\u201d. Es innegable que se ha progresado\u00a0con respecto a la situaci\u00f3n prevaleciente a mediados\u00a0del siglo XX, pero es insuficiente para el desarrollo\u00a0potencial del pa\u00eds, dado sus recursos naturales y su tama\u00f1o\u00a0poblacional.<\/p>\n<p>El libro del maestro Ruy P\u00e9rez Tamayo podr\u00eda pasar\u00a0como de autoayuda para los muy sufridos cient\u00edficos\u00a0mexicanos; no obstante, expone razonamientos\u00a0sobre la actividad cient\u00edfica en carne propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, DFDCI-FACDYCUANL.<br \/>\nContacto: heredia.alejandro@yahoo.com.mx<\/p>\n<p>1 Madrick, Jeff, Innovation: The Government was a crucial after all, The New\u00a0York Review of Books, April 24, 2014, Volume 61, number 7.<\/p>\n<p>2 \u201cThe great advances of civilization, whether in architecture or painting, in\u00a0science or literatura, in industry or agriculture, have never come from centralized\u00a0government\u201d.<\/p>\n<p>3 \u00abCuando en 1961, el presidente Kennedy comunic\u00f3 a la poblaci\u00f3n estadounidense\u00a0su intenci\u00f3n de poner a un hombre en la Luna, se estim\u00f3 que el\u00a0costo del programa rondar\u00eda los 7 mil millones de d\u00f3lares. Sin embargo, el\u00a0costo era inusualmente bajo, por lo que se sobreestim\u00f3 (sic), situ\u00e1ndose en 20\u00a0mil millones, aproximadamente 153 mil millones de d\u00f3lares actuales, o poco\u00a0m\u00e1s del 3.5% del PIB de Estados Unidos en el a\u00f1o del anuncio\u00bb, Dinero en\u00a0imagen, nota de Marco Antonio G\u00f3mez Lovera, 22 de noviembre de 2013.<\/p>\n<p>4 La Jornada, nota de Laura Poy Solano, mi\u00e9rcoles, 18 de junio de 2014.<\/p>\n<p>5 Tedesco, Juan Carlos, Educar en la sociedad del conocimiento, M\u00e9xico: FCE,\u00a02014.<\/p>\n<p>6 Borges, Jorge Luis, El jard\u00edn de senderos que se bifurcan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALEJANDRO HEREDIA* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014 Art\u00edculo completo en PDF Consejos a un joven cient\u00edfico, P. B. Medawar; pr\u00f3l., de\u00a0Ruy P\u00e9rez Tamayo; trad. De Juan Jos\u00e9 Utrilla, 3\u00aa Edici\u00f3n,\u00a0M\u00e9xico: FCE, 2013. Diez razones para ser cient\u00edfico, Ruy P\u00e9rez Tamayo, M\u00e9xico:\u00a0FCE, 2013. \u00bfExiste el m\u00e9todo cient\u00edfico?: historia y realidad, Ruy P\u00e9rez\u00a0Tamayo, 3\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico: FCE, SEP, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2079,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-2078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-acuse-de-recibo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2078"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2078\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3428,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2078\/revisions\/3428"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}