{"id":2046,"date":"2014-08-19T11:26:51","date_gmt":"2014-08-19T17:26:51","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2046"},"modified":"2015-02-04T16:00:15","modified_gmt":"2015-02-04T22:00:15","slug":"mercados-de-trabajo-feminizados-el-caso-de-las-trabajadoras-domesticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2046","title":{"rendered":"Mercados de trabajo feminizados. El caso de las trabajadoras dom\u00e9sticas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_2047\" style=\"width: 468px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/trabajadorasdomesticas.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2047\" class=\"wp-image-2047 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/trabajadorasdomesticas.png\" alt=\"trabajadorasdomesticas\" width=\"458\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/trabajadorasdomesticas.png 458w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/trabajadorasdomesticas-300x196.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 458px) 100vw, 458px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2047\" class=\"wp-caption-text\">www.idheas.org.mx<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: right;\">LETICIA HUERTA BENZE*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3581\/4\/Ciencia_UANL_1768.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Mercado-de-trabajo-feminizados.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p>En este ensayo, a partir\u00a0del ejemplo de los\u00a0mercados del trabajo\u00a0para las mujeres migrantes,\u00a0quisiera poner\u00a0de relieve c\u00f3mo confluyen\u00a0las transformaciones\u00a0econ\u00f3micas del\u00a0pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas\u00a0y las caracter\u00edsticas\u00a0con las que se han\u00a0insertado en el mercado\u00a0de trabajo las mujeres,\u00a0es decir, qu\u00e9 elementos, no s\u00f3lo econ\u00f3micos, sino\u00a0socioculturales, rodean la creciente participaci\u00f3n de las\u00a0mujeres mexicanas en los espacios laborales. En este\u00a0sentido, considero que las trabajadoras dom\u00e9sticas\u00a0ejemplifican la din\u00e1mica no s\u00f3lo de informalidad que\u00a0sigue siendo agenda pendiente en las arenas de gobiernos\u00a0y de empleadores, tambi\u00e9n concretizan dimensiones\u00a0culturales y de g\u00e9nero que siguen fungiendo como\u00a0insumos para este modelo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Estas transformaciones econ\u00f3micas han impactado\u00a0directa, si no es que especialmente, al mercado laboral.\u00a0Los mercados laborales que se han abierto, o los ya\u00a0establecidos, incursionan o intensifican la oferta laboral\u00a0flexible, sobre todo cuando se trata de ofrecer opciones\u00a0de empleo a las mujeres. Aunque estos espacios,\u00a0por lo general, se caracterizan por la precariedad y la\u00a0poca seguridad, siguen siendo el nicho que acoge masivamente\u00a0a las mujeres;\u00a0por facilidad, preferencia,\u00a0condicionantes culturales\u00a0y otras variables en conjunci\u00f3n,\u00a0siguen estando\u00a0presentes en estos espacios,\u00a0lo cual sigue manteniendo\u00a0feminizados algunos\u00a0mercados de trabajo.<\/p>\n<p>Por ello, esta investigaci\u00f3n\u00a0pretende vislumbrar\u00a0y analizar las causas\u00a0y condiciones en que est\u00e1n\u00a0insertas las mujeres en los mercados de trabajo disponibles\u00a0para ellas y, en concreto, los mercados disponibles\u00a0para las mujeres migrantes, las cuales buscan,\u00a0fuera de sus lugares de origen, oportunidades m\u00e1s\u00a0redituables en ciudades de gran crecimiento como las\u00a0metr\u00f3polis y los centros urbanos. De este modo, si bien\u00a0las maquiladoras son un espacio laboral en donde se\u00a0han incorporado muchas mujeres y han surgido an\u00e1lisis\u00a0pertinentes que evidencian procesos muy interesantes\u00a0en el plano econ\u00f3mico, cultural y de los estudios de\u00a0g\u00e9nero, quisiera abocarme a otro mercado de trabajo\u00a0que tambi\u00e9n tiene en sus filas casi de manera exclusiva\u00a0a mujeres en condiciones muy precarias y sin seguridad\u00a0social: las trabajadoras dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/manejandocamionmujer.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2050 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/manejandocamionmujer-e1423087189646.png\" alt=\"manejandocamionmujer\" width=\"500\" height=\"332\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Los mercados de trabajo y el cambio de modelo<\/strong><\/p>\n<p>El mercado laboral ha sufrido m\u00faltiples transformaciones\u00a0a lo largo del tiempo, sobre todo con la introducci\u00f3n\u00a0del modelo econ\u00f3mico que liberaliz\u00f3 los mercados\u00a0y desregul\u00f3 la funci\u00f3n que por muchos a\u00f1os el\u00a0Estado ten\u00eda asignada. Este modelo econ\u00f3mico introdujo\u00a0altos niveles de capital en M\u00e9xico y en general en\u00a0Am\u00e9rica Latina, (1) lo que provoc\u00f3 que la mano de obra\u00a0fuera sustituida por la importaci\u00f3n de maquinaria especializada\u00a0y otros tipos de tecnolog\u00eda. Este cambio\u00a0promovi\u00f3 gran dinamismo y productividad en muchas\u00a0industrias, tambi\u00e9n trastoc\u00f3 las relaciones laborales y,\u00a0en consecuencia, los esquemas de organizaci\u00f3n y protecci\u00f3n\u00a0de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores\u00a0en M\u00e9xico y en muchas partes del mundo.<\/p>\n<p>Para Sassen, (2) uno de los efectos de la imposici\u00f3n\u00a0de modelos de ajuste estructural a las econom\u00edas subdesarrolladas\u00a0es el cierre de empresas en sectores tradicionales\u00a0dedicados al mercado local o nacional. Asimismo,\u00a0se ha generado una demanda emergente de\u00a0cierto tipo de mano de obra que va desde profesionistas\u00a0trasnacionales de alto nivel a trabajadores de bajos\u00a0salarios. Si bien este panorama se configura en los grandes\u00a0centros globales, las consecuencias inmediatas en\u00a0los mercados de trabajo nacionales son evidentes, sobre\u00a0todo por los procesos que devienen de esta reestructuraci\u00f3n\u00a0que para la autora son las siguientes:<\/p>\n<p>a) Las crecientes desigualdades en la capacidad de\u00a0obtener ganancias entre los diferentes sectores\u00a0econ\u00f3micos, y en la capacidad de generar ingresos\u00a0entre diferentes tipos de trabajadores y\u00a0hogares.<\/p>\n<p>b) Las tendencias hacia la polarizaci\u00f3n socioecon\u00f3mica\u00a0que resulta de la organizaci\u00f3n de las\u00a0industrias de los servicios, as\u00ed como de la precarizaci\u00f3n\u00a0de las relaciones laborales.<\/p>\n<p>c) La producci\u00f3n de la marginalidad urbana como\u00a0resultado de los nuevos procesos estructurales del\u00a0crecimiento econ\u00f3mico, m\u00e1s que la marginalidad\u00a0producida por el deterioro y el abandono.<\/p>\n<p>Estos tres procesos han influido para que las estrategias\u00a0de las familias para generar ingresos se hayan\u00a0volcado a la migraci\u00f3n, sobre todo de aquellos lugares\u00a0en donde se ha trastocado o agudizado sobremanera la\u00a0oferta de fuentes de trabajo.<\/p>\n<p><strong>Los mercados de trabajo y las mujeres<\/strong><\/p>\n<p>La inserci\u00f3n de las mujeres en los mercados de trabajo\u00a0se percibe desde varios enfoques que responden a la\u00a0evoluci\u00f3n no s\u00f3lo de la apertura social, consecuencia\u00a0de la reconfiguraci\u00f3n del papel de la mujer en la sociedad,\u00a0fruto de las luchas y reivindicaciones feministas,\u00a0tambi\u00e9n, como se ha mencionado, de los procesos\u00a0econ\u00f3micos y pol\u00edticos del siglo pasado.<\/p>\n<p>Desde el abordaje de g\u00e9nero, la participaci\u00f3n de\u00a0las mujeres en los mercados de trabajo se reconoce y\u00a0explica a partir de la inclusi\u00f3n de aspectos simb\u00f3licos\u00a0y culturales, y que adem\u00e1s no es ajena a la asociaci\u00f3n\u00a0de conductas, ideas, valores, actitudes, estereotipos,\u00a0roles, etc., que son indiscriminadamente asignados a\u00a0mujeres y hombres. (3)<\/p>\n<p>A partir del estudio del trabajo dom\u00e9stico quiero\u00a0ejemplificar c\u00f3mo esta reestructuraci\u00f3n ha influido en\u00a0el acceso diferencial entre hombres y mujeres a los espacios\u00a0laborales. Frente a esta situaci\u00f3n macroestructural,\u00a0cabe aceptar la existencia de otros condicionamientos\u00a0sociales que trascienden al g\u00e9nero y la clase\u00a0social, y que diferencian a unas mujeres de otras, es\u00a0decir, el estado de las mujeres en los mercados de trabajo\u00a0no es homog\u00e9neo.<\/p>\n<p>\u201cLos resultados disponibles sugieren que las mujeres\u00a0de los sectores populares son m\u00e1s propensas a ocupar\u00a0una posici\u00f3n de mayor subordinaci\u00f3n frente a los\u00a0varones, al igual que las de mayor edad, las casadas y\u00a0aqu\u00e9llas con hijos&#8230;\u201d. (4-6 )<\/p>\n<p>Una premisa importante con respecto a la condici\u00f3n\u00a0femenina en los mercados de trabajo es que no es\u00a0en relaci\u00f3n al crecimiento econ\u00f3mico como se logra\u00a0que las mujeres mejoren su situaci\u00f3n laboral. En todo\u00a0caso, habr\u00eda que cuestionarse cu\u00e1les razones han propiciadoque las mujeres ocupen unos sectores y no otros,\u00a0no es gratuito que este crecimiento tenga como consecuencia\u00a0la generaci\u00f3n de empleos flexibles que generan\u00a0menores ingresos y dan cuenta de procesos que no\u00a0s\u00f3lo tienen que ver con que haya cada vez m\u00e1s mujeres\u00a0en los mercados de trabajo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/collagefotosmujerlabor.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2051 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/collagefotosmujerlabor-e1423087200845.png\" alt=\"collagefotosmujerlabor\" width=\"500\" height=\"141\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el an\u00e1lisis de Sassen, (2) encontramos que precisamente\u00a0la mano de obra resulta estrat\u00e9gica en la ciudad<br \/>\nglobal desde el plano productivo como reproductivo:\u00a0\u201c&#8230; el papel de la mujer, y en especial la condici\u00f3n de\u00a0ser mujer migrante, emerge como un elemento crucial\u00a0para la formaci\u00f3n de nuevas pautas econ\u00f3micas, sobre\u00a0todo aqu\u00e9llas esenciales para las ciudades globales y para las econom\u00edas pol\u00edticas alternativas de los pa\u00edses empobrecidos del sur\u201d.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de g\u00e9nero con respecto a los mercados\u00a0de trabajo muestra, por un lado, la divisi\u00f3n sexual del\u00a0trabajo como promotora de la rigidez de roles en el\u00a0\u00e1mbito dom\u00e9stico y extradom\u00e9stico, pero no como un\u00a0factor aislado en cada uno de \u00e9stos, donde uno impacta\u00a0al otro, sino como el eje que rige las relaciones sociales\u00a0con respecto al sexo de las personas en el terreno productivo\u00a0y reproductivo. Las mujeres siguen ocupando\u00a0la mayor parte del tiempo en la realizaci\u00f3n de las tareas\u00a0dom\u00e9sticas, aunque est\u00e9n insertas en los mercados\u00a0de trabajo. Seg\u00fan los \u00faltimos datos del INEGI, (7)\u00a079.4% de las mujeres siguen realizando trabajo dom\u00e9stico\u00a0no remunerado, lo que ciertamente extiende\u00a0su jornada laboral; lo duplica o triplica, si realiza alg\u00fan\u00a0otro tipo de actividad como el trabajo comunitario.<\/p>\n<p><strong>Mercados de trabajo feminizados<\/strong><\/p>\n<p>De Oliveira6 se\u00f1ala que la flexibilizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas\u00a0laborales ha estado relacionada con la feminizaci\u00f3nde la fuerza de trabajo, \u00e9sta se entiende como la proliferaci\u00f3n\u00a0de empleos de baja calificaci\u00f3n, bajos salarios\u00a0y la ausencia de seguridad laboral.<\/p>\n<p>Ocupaciones como secretariado, enfermer\u00eda, docencia,\u00a0mesera y trabajadora dom\u00e9stica son las principales\u00a0categor\u00edas de las ramas del sector servicios que\u00a0agrupan a una gran cantidad de mujeres. Apuntamos\u00a0que las condiciones de estos empleos, en general, no\u00a0cumplen con niveles salariales decentes o justos, y no\u00a0proporcionan facilidad para la movilidad social de las\u00a0trabajadoras. Estos espacios laborales son segregados\u00a0y, en consecuencia, precarios; al ser eminentemente\u00a0actividades que realizan las mujeres, \u00e9stas se desvalorizan\u00a0y los ingresos por realizarlas disminuyen, es decir,\u00a0el ordenamiento de g\u00e9nero es clave para subordinar\u00a0unas profesiones u oficios sobre otros, en funci\u00f3n del\u00a0sexo que las lleve a cabo.<\/p>\n<p>Uno de los mercados de trabajo m\u00e1s accesible para\u00a0las mujeres migrantes se ubica en el sector servicios,\u00a0donde, sobre todo en las grandes ciudades, se han colocado\u00a0mujeres profesionistas y no profesionistas. Como\u00a0se mencion\u00f3, estos mercados de trabajo se caracterizan\u00a0por ser empleos feminizados, con ocupaciones que tradicionalmente\u00a0han desempe\u00f1ado las mujeres.<\/p>\n<p>Cunningham (8) afirma que las mujeres seleccionan\u00a0una opci\u00f3n de trabajo u otra, dependiendo de la necesidad\u00a0del hogar de contar con m\u00e1s ingresos, as\u00ed como\u00a0de la posici\u00f3n que \u00e9stas tengan en la unidad dom\u00e9stica.\u00a0Si las necesidades de tener m\u00e1s ingresos son mayores,\u00a0las mujeres sacrifican el trabajo no remunerado en\u00a0el hogar para ingresar a un trabajo en el sector formal;\u00a0por otro lado, si la necesidad de atender el hogar excede\u00a0la necesidad de contar con el ingreso, la cuidadora\u00a0puede elegir entre menor sueldo que ofrece el sector\u00a0informal o el trabajo a destajo, o por contrato.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante para el an\u00e1lisis de los\u00a0mercados de trabajo y las mujeres es la segregaci\u00f3n\u00a0horizontal y vertical en los mismos. La segregaci\u00f3n\u00a0horizontal se define como la tendencia a que las mujeres\u00a0se concentren en mayores cantidades en determinadas\u00a0ocupaciones y se encuentren ausentes de las dem\u00e1s. (9) Esta concentraci\u00f3n promueve la clasificaci\u00f3n\u00a0sociolaboral de las ocupaciones femeninas o masculinas\u00a0por la cantidad de personas del mismo sexo que las\u00a0ocupan mayoritariamente; as\u00ed, ocupaciones como\u00a0maestra o enfermera son femeninas; y de transportista\u00a0o alba\u00f1il, masculinas. Con respecto a la segregaci\u00f3n\u00a0vertical, \u00e9sta se refiere a la concentraci\u00f3n de mujeres\u00a0en los puestos de menor jerarqu\u00eda en el organigrama o\u00a0plantilla laboral de la empresa o industria en la que se\u00a0desempe\u00f1en.<\/p>\n<p><strong>Las mujeres migrantes y los mercados de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>Las ciudades se han convertido en el escenario- meta\u00a0del proceso de migraci\u00f3n interna. A partir de estos espacios\u00a0se ha reorganizado el trabajo, y se ha acrecentado\u00a0la demanda cada vez mayor de trabajadores especializados\u00a0y capacitados. Esta forma de organizaci\u00f3n\u00a0ha dado lugar a que las personas que no tienen las calificaciones\u00a0necesarias para las demandas laborales sean\u00a0excluidas del mercado. La oferta de empleos se ha dirigido\u00a0al acrecentamiento de la demanda de trabajadores\u00a0de baja remuneraci\u00f3n; estos trabajos incorporan\u00a0mano de obra con bajos niveles educativos, la movilidad\u00a0es pr\u00e1cticamente nula y los beneficios sociales limitados.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la l\u00ednea de an\u00e1lisis propuesta por Sassen, los\u00a0requerimientos de las ciudades globales han promovido\u00a0el retorno o aumento de las \u201cclases de servicios en\u00a0el hogar\u201d, constituidas en su mayor\u00eda por mujeres migrantes.\u00a0Estas clases dan salida a las necesidades del\u00a0espacio dom\u00e9stico, y procuran el buen funcionamiento\u00a0de los hogares de estos nuevos profesionistas de alto\u00a0nivel que se encuentran en los sectores estrat\u00e9gicos de\u00a0la econom\u00eda. \u201c&#8230; las mujeres inmigrantes y de minor\u00edas\u00a0constituyen una fuente preferida para este tipo de\u00a0trabajo. La modalidad de su incorporaci\u00f3n econ\u00f3mica\u00a0hace que su papel crucial se torne invisible; al ser inmigrantes\u00a0o ciudadanas de una minor\u00eda rompe el nexo\u00a0entre ser trabajadoras con una funci\u00f3n importante en\u00a0la econom\u00eda global y la oportunidad de volverse una\u00a0fuerza de trabajo empoderada, como ha sido de manera\u00a0hist\u00f3rica el caso en las econom\u00edas industrializadas\u201d. (2)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/damascaminando.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2053 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/damascaminando-e1423087211575.png\" alt=\"damascaminando\" width=\"500\" height=\"320\" \/><\/a><\/p>\n<p>Cuando se habla de migraci\u00f3n desde la mirada de\u00a0g\u00e9nero, se hace \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n de la migraci\u00f3n\u00a0femenina y los mercados de trabajo, adem\u00e1s se incorpora\u00a0el an\u00e1lisis sobre los cambios socioculturales que\u00a0ocurren de manera simult\u00e1nea al insertarse en algunos\u00a0espacios ocupacionales disponibles para ellas. La conformaci\u00f3n\u00a0de expectativas m\u00e1s amplias y la mejora de\u00a0calidad de vida de ellas y sus familias son las razones\u00a0principales para abandonar su lugar de origen.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n laboral de las mujeres migrantes es\u00a0a\u00fan m\u00e1s vulnerable y precaria. No s\u00f3lo se exponen a\u00a0contextos distintos, sino que la discriminaci\u00f3n es un\u00a0ingrediente cotidiano en la b\u00fasqueda de empleo, a pesar\u00a0de tener alg\u00fan nivel de estudios.\u00a0Si bien las maquiladoras han sido uno de los mercados\u00a0de trabajo que ha acogido a una gran cantidad\u00a0de mujeres migrantes en la ciudades, tambi\u00e9n en el\u00a0trabajo dom\u00e9stico las mujeres han encontrado la forma\u00a0de sanear algunos de los problemas econ\u00f3micos\u00a0que padecen en sus lugares de origen, que se inscriben,\u00a0en su mayor\u00eda, en el contexto rural o semirural.<\/p>\n<p>Seg\u00fan estad\u00edsticas del INEGI, (10) a partir del estudio\u00a0<em>Mujeres y hombres en M\u00e9xico 2011<\/em>, la migraci\u00f3n\u00a0interestatal para 2010 colocaba a las mujeres en la cifra\u00a0de 1,652,115; los hombres alcanzaban, para el\u00a0mismo a\u00f1o, 1,640,195. Frente a estas cifras, podemos\u00a0indicar que el nivel migratorio por g\u00e9nero, al menos a\u00a0raz\u00f3n de migraci\u00f3n interestatal, es similar en mujeres\u00a0y hombres. Har\u00eda falta indicar la cantidad de mujeres\u00a0que trabajan como empleadas dom\u00e9sticas, adem\u00e1s de\u00a0conocer los estados de origen y destino.<\/p>\n<p>Seg\u00fan informaci\u00f3n reciente reportada por el INEGI,\u00a0m\u00e1s de dos millones de personas fueron ocupadas\u00a0en el trabajo dom\u00e9stico remunerado. Tambi\u00e9n se se\u00f1ala\u00a0que nueve de cada diez de este sector son mujeres;\u00a034.6% percibe el salario m\u00ednimo. Asimismo, 13% de\u00a0los trabajadores dom\u00e9sticos labora m\u00e1s de 48 horas y\u00a0s\u00f3lo dos de cada 100 trabajadores tienen acceso a servicios\u00a0m\u00e9dicos. (11 )<\/p>\n<p>Como podemos visualizar en este ejemplo meramente\u00a0estad\u00edstico, la situaci\u00f3n de precariedad y flexibilidad\u00a0del trabajo dom\u00e9stico sigue siendo la constante.\u00a0Asimismo, las mujeres ocupan este sector en su\u00a0mayor\u00eda. No estar establecidas formalmente en el mercado\u00a0laboral impide visualizar un panorama mucho\u00a0m\u00e1s certero que d\u00e9 cuenta de las condiciones de flexibilidad\u00a0en las que se encuentran y la forma en que\u00a0est\u00e1n distribuidas en las grandes urbes; pues si bien se\u00a0sabe que \u00e9stas est\u00e1n insertas en casas de familias de\u00a0clase media alta, existen otras posibilidades que quiz\u00e1\u00a0siguen homogenizadas, lo mismo con el lugar de origen.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>En este ejercicio he querido, de manera breve, recorrer\u00a0las principales autoras y sus planteamientos con respecto a algunas caracter\u00edsticas del trabajo femenino,\u00a0tomando como ejemplo el trabajo dom\u00e9stico y las\u00a0trabajadoras dom\u00e9sticas. Si bien solamente recurr\u00ed a\u00a0cierta revisi\u00f3n de bibliograf\u00eda sobre el tema y a algunos\u00a0datos estad\u00edsticos, considero que es una reflexi\u00f3n\u00a0pertinente a la luz de las trasformaciones econ\u00f3micas\u00a0y sociales en el pa\u00eds en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Desde la antropolog\u00eda, creo que es importante\u00a0trabajar lo que ha trascendido en la esfera macroecon\u00f3mica\u00a0a los estudios de caso. En el caso de las trabajadoras\u00a0dom\u00e9sticas, creo que una gran diversidad de\u00a0factores ha propiciado la migraci\u00f3n de sus lugares de\u00a0origen a las grandes ciudades. La explicaci\u00f3n general,\u00a0como se se\u00f1al\u00f3 en este breve ejercicio, es que tanto\u00a0las transformaciones econ\u00f3micas como la modificaci\u00f3n\u00a0del rol han influido en esta nueva concepci\u00f3n\u00a0del trabajo femenino.<\/p>\n<p>Si bien la informaci\u00f3n cuantitativa nos da un\u00a0panorama importante de lo que ocurre en este mercado\u00a0de trabajo, sobre todo en t\u00e9rminos de la flexibilizaci\u00f3n\u00a0y poca movilidad social, es necesario dar cuenta\u00a0de las experiencias concretas que viven estas mujeres\u00a0insertas en estos tipos de mercados de trabajo. En\u00a0primer lugar, el factor migratorio implica ciertas particularidades\u00a0que en este trabajo no pude desarrollar\u00a0y ser\u00eda interesante integrar en otros trabajos. Por ejemplo,\u00a0qu\u00e9 cantidad de mujeres y de hombres migran a\u00a0nivel interestatal por g\u00e9nero y unidad dom\u00e9stica, y\u00a0c\u00f3mo esta migraci\u00f3n ha reconfigurado las familias. Otro aspecto interesante que puede revelarse con herramientas cualitativas es la trayectoria laboral de estas mujeres y la din\u00e1mica cotidiana del trabajo en los domicilios donde trabajan. Creo que es interesante conocer c\u00f3mo se insertan en estos mercados de trabajo cuando reci\u00e9n llegan a urbes como la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El conocimiento que he adquirido de otros ejercicios\u00a0cualitativos sobre las trabajadoras dom\u00e9sticas\u00a0migrantes en el Distrito Federal da cuenta de la importancia\u00a0de las redes de parentesco y otras que ya se\u00a0encuentran establecidas como trabajadoras dom\u00e9sticas,\u00a0es decir, la primera b\u00fasqueda de trabajo una vez\u00a0que llegan a la ciudad es a trav\u00e9s de parientes mujeres\u00a0que ya laboran en casas como trabajadoras dom\u00e9sticas,\u00a0y son recomendadas a otras amistades o<br \/>\nfamiliares directos de las patronas. Desde muy temprana\u00a0edad, estas mujeres llegan a trabajar en este tipo de\u00a0empleos. De hecho, otra caracter\u00edstica de estos empleos\u00a0es el tiempo que laboran para la mima patrona.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el empleo dom\u00e9stico es uno de los\u00a0mercados con m\u00e1s flexibilidad y precariedad, tanto en\u00a0t\u00e9rminos de ingresos como en ausencia de seguridad\u00a0social, pero tambi\u00e9n evisencia que son las mujeres, migrantes\u00a0y de clase social m\u00e1s baja, las que ocupen este\u00a0tipo de espacios.<\/p>\n<p>Este tipo de elementos sigue favoreciendo la invisibilidad\u00a0y la negativa de la incorporaci\u00f3n de estos empleos\u00a0en la din\u00e1mica de la formalidad, o incluso dan\u00a0cuenta del papel que desempe\u00f1an en la informalidad,\u00a0esto es, el factor g\u00e9nero implica que los trabajos que\u00a0desempe\u00f1an las mujeres sean los menos valorados socialmente;\u00a0en especial en el empleo dom\u00e9stico se evidencia\u00a0este aspecto a raz\u00f3n de que estas actividades\u00a0son tradicionalmente desempe\u00f1adas por las mujeres y\u00a0no tienen, en general, reconocimiento social. En este\u00a0ejercicio no abund\u00e9 mucho con respecto a lo que implica\u00a0el g\u00e9nero y la valorizaci\u00f3n social de los trabajos\u00a0que realizan las mujeres, pero este aspecto sigue siendo\u00a0un elemento crucial en la organizaci\u00f3n de los mercados\u00a0de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropolog\u00eda\u00a0Social.<br \/>\nContacto: leticiahuertab@gmail.com<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><br \/>\n1. G\u00f3mez, Mar\u00eda Elena, (2003). \u201cMacroeconom\u00eda y trabajo\u00a0no remunerado\u201d. En: Macroeconom\u00eda y g\u00e9nero,\u00a0Barcelona, ed. P. de Villota Icaria.<\/p>\n<p>2. Sassen, Saskia (2011) \u201cDos enclaves en las geograf\u00edas\u00a0globales contempor\u00e1neas del trabajo\u201d. En: Mercados\u00a0de trabajo y migraci\u00f3n internacional . IIEC UNAM,\u00a0M\u00e9xico.<\/p>\n<p>3. Maldonado, Bethsaida, (2010), \u201cUn v\u00ednculo necesario:\u00a0el g\u00e9nero y los mercados de trabajo\u201d, UNAM.<\/p>\n<p>4. De Barbieri, Teresita (1984). Mujeres y vida cotidiana.\u00a0M\u00e9xico DF: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica\/Instituto\u00a0de Investigaciones Sociales-UNAM.<\/p>\n<p>5. Garc\u00eda, Br\u00edgida y De Oliveira, Orlandina (1994). \u201cTrabajo\u00a0femenino y vida familiar en M\u00e9xico\u201d. M\u00e9xico DF:\u00a0El Colegio de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>6. De Oliveira, Orlandina (2000). \u201cTransformaciones\u00a0socioecon\u00f3micas. Familia, trabajo y condici\u00f3n femenina\u201d.\u00a0En: Familia, g\u00e9nero y pobreza. Porr\u00faa, Instituto Nacional de Estad\u00edstica Geograf\u00eda e Inform\u00e1tica (2013). \u201cEstad\u00edsticas a prop\u00f3sito del d\u00eda internacional de la mujer\u201d. Consultado el 8 de julio de 2013. http:\/\/www.inegi.org.mx\/inegi\/contenidos\/espanol\/prensa\/Contenidos\/estadisticas\/2013\/mujer0.pdf<\/p>\n<p>8. Cunningham, Wendy, (2002), \u201cProveedores versus\u00a0cuidadoras: participaci\u00f3n en la fuerza laboral y elecci\u00f3n\u00a0sectorial en el ciclo de negocios en M\u00e9xico\u201d. En:\u00a0La econom\u00eda de g\u00e9nero en M\u00e9xico, Nacional Financiera.<\/p>\n<p>9. Guzm\u00e1n, Fl\u00e9rida (2001). \u201c\u00bfD\u00f3nde trabajan los hombres\u00a0y d\u00f3nde las mujeres? Segregaci\u00f3n ocupacional por\u00a0g\u00e9nero en el trabajo extradom\u00e9stico. En: M\u00e9xico 1970-\u00a02000\u201d. Tesis de maestr\u00eda, Universidad Nacional Aut\u00f3noma\u00a0de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>10. Instituto Nacional de Estad\u00edstica Geograf\u00eda e Inform\u00e1tica\u00a0(2011). \u201cMujeres y hombres en M\u00e9xico 2011\u201d.\u00a0Consultado el 8 de julio de 2013. http:\/\/www.inegi.org.mx\/prod_serv\/contenidos\/espanol\/bvinegi\/productos\/integracion\/sociodemografico\/<br \/>\nmujeresyhombres\/2011\/MyH2011.pdf<\/p>\n<p>11. Milenio, (2014), S\u00f3lo 2% de las trabajadoras del hogar\u00a0tiene seguro social http:\/\/www.milenio.com\/p o l i t i c a \/ t r a b a j a d o r a s _ d o m e s t i c a s _ s i n _segurosocial_ni_prestaciones-inegi-conapred_0_272373144.html Consultado el 1\u00b0 de abril de\u00a02014.<\/p>\n<p>12. De la O, Mar\u00eda Eugenia (2000). Flexibilidad, trabajo\u00a0y mujeres: ausencia y presencia en los estudios del trabajo\u00a0en M\u00e9xico 1988 1998, El Colegio de Sonora.<\/p>\n<p>13. De la O, Mar\u00eda Eugenia (2013). \u201cPresencias masculinas\u00a0en espacios laboralmente femeninos. Las maquiladoras\u00a0de Teziutl\u00e1n, Puebla y Matamoros, Tamaulipas\u201d.\u00a0En: G\u00e9nero y trabajo en las maquiladora de M\u00e9xico.\u00a0Nuevos actores en nuevos contextos, Casa Chata,\u00a0CIESAS, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>14. INEGI, Encuesta Nacional de Ocupaci\u00f3n y Empleo\u00a02012 (ENOE). Consultada en www.inegi.com.mx, el\u00a030 de marzo de 2014.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LETICIA HUERTA BENZE* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014 Art\u00edculo completo en PDF En este ensayo, a partir\u00a0del ejemplo de los\u00a0mercados del trabajo\u00a0para las mujeres migrantes,\u00a0quisiera poner\u00a0de relieve c\u00f3mo confluyen\u00a0las transformaciones\u00a0econ\u00f3micas del\u00a0pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas\u00a0y las caracter\u00edsticas\u00a0con las que se han\u00a0insertado en el mercado\u00a0de trabajo las mujeres,\u00a0es decir, qu\u00e9 elementos, no s\u00f3lo econ\u00f3micos, sino\u00a0socioculturales, rodean la [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-2046","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-conciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2046"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2046\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3390,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2046\/revisions\/3390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}