{"id":2014,"date":"2014-08-19T11:26:12","date_gmt":"2014-08-19T17:26:12","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2014"},"modified":"2015-02-04T15:18:33","modified_gmt":"2015-02-04T21:18:33","slug":"los-nuevos-claustros-universitarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=2014","title":{"rendered":"Los nuevos claustros universitarios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrouniversitario.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2015\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrouniversitario.png\" alt=\"claustrouniversitario\" width=\"375\" height=\"569\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrouniversitario.png 375w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrouniversitario-197x300.png 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 375px) 100vw, 375px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ROBERTO REBOLLOSO GALLARDO*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3581\/4\/Ciencia_UANL_1768.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Los-nuevos-claustros-universitarios.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p>En el siglo XVI, en la \u00e9poca\u00a0Tudor, los centros de aprendizaje\u00a0eran peque\u00f1as escuelas\u00a0parroquiales (Chantry<br \/>\nSchools) en las que el instructor\u00a0ense\u00f1aba lat\u00edn a sus pupilos,\u00a0adem\u00e1s de las herramientas\u00a0b\u00e1sicas de la gram\u00e1tica\u00a0inglesa y otras materias\u00a0de la \u00e9poca. Las universidades,\u00a0como Oxford (escuela\u00a0para nobles) y Cambridge,\u00a0segu\u00edan los est\u00e1ndares de ense\u00f1anza\u00a0con una visi\u00f3n b\u00edblica\u00a0en sus distintos colegios,\u00a0pero el fondo del asunto eran\u00a0los autores cl\u00e1sicos (grammar\u00a0school at the universities): f\u00e1bulas\u00a0de Esopo, los libros de\u00a0Terencio, Cicer\u00f3n, Ovidio, Virgilio y otros escritores\u00a0como Prudencio y Boecio. Toda la educaci\u00f3n se basaba\u00a0en el lat\u00edn, incluso la ense\u00f1anza del griego asemejaba\u00a0al lat\u00edn. (1)<\/p>\n<p>Se definen como cl\u00e1sicos aquellos autores cuyo\u00a0pensamiento e ideas han permanecido vigentes en su\u00a0pensamiento a lo largo del tiempo: Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles,\u00a0Cicer\u00f3n y Virgilio, entre otros. La ense\u00f1anza giraba\u00a0en torno a la traducci\u00f3n de estos cl\u00e1sicos. Este sistema\u00a0sobrevivi\u00f3 hasta la mitad del siglo XX, cuando\u00a0los cl\u00e1sicos dejaron de tener importancia para la gran\u00a0mayor\u00eda de los docentes y discentes universitarios.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2019 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios2-e1408397591195.png\" alt=\"claustrosuniversitarios2\" width=\"700\" height=\"467\" \/><\/a><\/p>\n<p>Indiscutiblemente, la\u00a0irrupci\u00f3n de la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica\u00a0cambi\u00f3 la ruta hacia\u00a0nuevos intereses: por un\u00a0lado, un acceso exponencial a\u00a0la informaci\u00f3n; y, por el otro,\u00a0una sobreespecializaci\u00f3n tremenda\u00a0en el campo de las\u00a0ciencias y de las humanidades. \u00a0Por consecuencia, los modelos tradicionales de ense\u00f1anza se han puesto contra la pared; hoy por hoy, Internet ha cambiado la atm\u00f3sfera del conocimiento.<\/p>\n<p>En este sentido, las universidades tradicionales, como centros de conocimiento, est\u00e1n en el ojo del hurac\u00e1n: no responden a esta nueva realidad; hay un desfase entre lo que ense\u00f1an y las necesidades de la sociedad. Ante esta obsolescencia del conocimiento por parte de muchas universidades, la creaci\u00f3n de nuevos modelos ha sido inevitable. La vinculaci\u00f3n muy estrecha entre las empresas y universidades de vanguardia es evidente: la Universidad de Stanford, generadora del Valle del Silicio, el \u00e1rea de Cambridge en Boston con Harvard y el MIT, el ahora llamado Google Park, as\u00ed como otros clones, han tomado la delantera en este nuevo marco estrat\u00e9gico: el conocimiento. (2)<\/p>\n<p>El ingrediente principal en este nuevo tipo de fusi\u00f3n universidad-empresa es b\u00e1sicamente la tecnolog\u00eda en todas sus dimensiones, ya que es la panacea del momento. Las principales econom\u00edas del mundo han establecido hasta un PIB inform\u00e1tico que muestra el gasto en este rubro por pa\u00eds, de acuerdo con el \u00edndice tecnol\u00f3gico (World Economic Forum). Incluso en t\u00e9rminos financieros, es muy elocuente el NASDAQ, que d\u00eda a d\u00eda muestra c\u00f3mo se mueven los capitales financieros en el rubro tecnol\u00f3gico, con mayor nivel de riesgo frente a compa\u00f1\u00edas m\u00e1s estables que cotizan en bolsa. (3)<\/p>\n<p>Ante esta nueva realidad de envoltura tecnol\u00f3gica, existe un gran rezago en la l\u00ednea de las humanidades y, particularmente, en el estudio de los cl\u00e1sicos, que han quedado relegados en las escuelas de humanidades a meras traducciones de traducciones: no se abreva en las fuentes originales como en el caso de la \u00e9poca Tudor. Aqu\u00ed percibo precisamente la incongruencia de los usos de las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n que ampl\u00edan los canales de conocimiento; pero el recurso como tal dif\u00edcilmente regresa al punto de origen del conocimiento, sea \u00e9ste ingl\u00e9s, lat\u00edn o chino en el campo de las letras, la historia o la cultura.<\/p>\n<p>Mucha de nuestra tradici\u00f3n cultural mexicana se fundamenta en la conquista espiritual de M\u00e9xico; gracias a la cruz y a la espada de los primeros conquistadores espa\u00f1oles, acompa\u00f1ados por los misioneros franciscanos, dominicos y agustinos que, adem\u00e1s de su labor evang\u00e9lica, culturizaron a las sociedades ind\u00edgenas al momento del encuentro. (4) Este legado cultural se trasmiti\u00f3 por generaciones, y hoy s\u00f3lo es muestra, a trav\u00e9s de la solvencia del patrimonio tangible e intangible, de un valor incalculable.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2020 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios3-e1408397649149.png\" alt=\"claustrosuniversitarios3\" width=\"700\" height=\"467\" \/><\/a><\/p>\n<p>Este pensamiento humanista se finc\u00f3 en las distintas instituciones escolares que se fundaron en M\u00e9xico: los colegios mayores, las escuelas y la fundaci\u00f3n de los institutos de artes, las universidades e incluso los seminarios cat\u00f3licos. En este sentido, la pedagog\u00eda de los jesuitas fue fundamental para la formaci\u00f3n de la \u00e9lite en M\u00e9xico: \u201cpara facilitarles su adquisici\u00f3n estaba rigurosamente prescrito el uso del lat\u00edn en las conversaciones, incluso durante los recreos. Tras un breve periodo de presentaci\u00f3n en la lengua materna, la lecci\u00f3n de gram\u00e1tica y la misma explicaci\u00f3n de textos\u00a0(autores latinos o griegos) se efectuaban totalmente\u00a0en lat\u00edn\u201d. (5)<\/p>\n<p>De este modelo, la creaci\u00f3n de universidades en\u00a0provincia tom\u00f3 el rumbo de la ense\u00f1anza de las humanidades,\u00a0incluso en las escuelas preparatorias. Hoy\u00a0d\u00eda, s\u00f3lo queda la ense\u00f1anza de ra\u00edces griegas y latinas.\u00a0Poco a poco, el sistema educativo mexicano ha\u00a0borrado todo lo que huela a cl\u00e1sico, que tenga historia\u00a0y converja en las humanidades. Es impresionante\u00a0la capacidad de los recursos tecnol\u00f3gicos disponibles\u00a0en la red, pero in\u00fatiles, pues no existe una atm\u00f3sfera\u00a0para capitalizar al m\u00e1ximo dicho conocimiento.<\/p>\n<p>Mi reflexi\u00f3n en este sentido es que la tecnolog\u00eda\u00a0no sustituye la in eruditio (ignorancia) que hoy nos\u00a0embarga. Las universidades como negocio han florecido\u00a0de manera rampante: por la seducci\u00f3n a los alumnos\u00a0con t\u00edtulos r\u00e1pidos, y por las materias al vapor\u00a0ense\u00f1adas por profesores incapaces, pese al n\u00famero\u00a0de sus grados acumulados, pero con la falta de congruencia\u00a0con ellos mismos y con la sociedad.<\/p>\n<p>Las universidades p\u00fablicas y privadas han orientado\u00a0todas sus bater\u00edas a la b\u00fasqueda de rankings, certificaciones\u00a0y acreditaciones y han olvidado lo fundamental:\u00a0la formaci\u00f3n del capital humano. El perfil de\u00a0profesores que hoy predomina es resultado de una\u00a0masificaci\u00f3n y abaratamiento de la ense\u00f1anza, adem\u00e1s\u00a0de una formaci\u00f3n deformante en los niveles educativos:\u00a0todos aprueban por decreto gubernamental.\u00a0No hay crisis en la profundizaci\u00f3n del conocimiento.\u00a0Todo es superficial y artificial. Todo se cuantifica y el\u00a0n\u00famero acredita el desempe\u00f1o. La calidad es una constante\u00a0en el discurso, aunque los resultados muestran\u00a0muy bajo desempe\u00f1o profesional.<\/p>\n<p>En cuanto a las escuelas de la \u00e9poca Tudor en Inglaterra,\u00a0\u00e9stas eran de un alto nivel de disciplina con\u00a0base en la supervisi\u00f3n de un tutor de tiempo completo,\u00a0la mec\u00e1nica muy simple, traducir del griego o del\u00a0lat\u00edn, con su respectivo an\u00e1lisis de las palabras, a fin\u00a0de encontrar la m\u00e1s apropiada, y estudiar los textos\u00a0con base en repetici\u00f3n con una sola intenci\u00f3n: aprender\u00a0a argumentar de manera que se convirtieran en el\u00a0juego de tirios y troyanos. En el fondo estaban formando\u00a0los futuros pensadores de la Inglaterra del siglo\u00a0XVI: Thomas Moro y Shakespeare.<\/p>\n<p>Con esta analog\u00eda hist\u00f3rica quiero enfatizar la urgente\u00a0necesidad de voltear hacia atr\u00e1s y recuperar los\u00a0elementos educativos que funcionaron durante siglos,\u00a0y no borrar la experiencia de las humanidades y de los\u00a0cl\u00e1sicos en las universidades, que cada vez dejan de\u00a0ser tales para convertirse s\u00f3lo en un molino de t\u00edtulos.\u00a0De acuerdo con Argullol: (6) \u201cEl problema es que la\u00a0universidad actual se ha convertido, por inseguridad,\u00a0cobard\u00eda u oportunismo, en c\u00f3mplice pasivo de la actitud\u00a0antiintelectual que deber\u00eda combatir\u201d. En lugar\u00a0de responder al desaf\u00edo arrogante de la ignorancia, y\u00a0ofrecer a la luz p\u00fablica propuestas creativas, la universidad\u00a0del presente ha tendido a encerrarse entre sus\u00a0muros. Resulta relevante, a este respecto, la escasa\u00a0aportaci\u00f3n universitaria a los conflictos actuales, incluidas\u00a0las crisis de salud, sociales o las guerras.<\/p>\n<p>Hoy tenemos m\u00e1s ventajas que en el siglo XVI,\u00a0por lo que urge reivindicar el poder de las humanidades\u00a0en la formaci\u00f3n de los nuevos ciudadanos, mayores\u00a0conocimientos y, sobre todo, una capacidad cr\u00edtica\u00a0para entender no s\u00f3lo el fen\u00f3meno humano, sino toda\u00a0la complejidad planetaria. Las universidades se convertir\u00e1n\u00a0en el eje de esta nueva econom\u00eda planetaria,\u00a0siempre y cuando abreven en el pasado para reinventar\u00a0el futuro.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios4.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2022 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/claustrosuniversitarios4-e1408397771996.png\" alt=\"claustrosuniversitarios4\" width=\"700\" height=\"560\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, FASPyN.<br \/>\nContacto: roberto.rebollosog@uanl.mx<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1. Thomson, Craig, R., 1958, Schools in Tudor England,\u00a0Washington, the Folger Shakespeare Library.<\/p>\n<p>2. Ruiz Mantilla, Jes\u00fas, 2014, Anatom\u00eda del nuevo poder, El\u00a0Pa\u00eds Semanal, No. 1964, 18.05, 37-41.<\/p>\n<p>3. Rosenberg, David, 2002, Los clones del Silicon Valley,\u00a0Reuters, Madrid.<\/p>\n<p>4. Ricard, Robert, 1986, La conquista espiritual de M\u00e9xico,\u00a0M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>5. Mesnard, Pierre, 2003, La pedagog\u00eda de los jesuitas, en Jean\u00a0Chateau, Los grandes pedagogos, M\u00e9xico, Fondo de Cultura\u00a0Econ\u00f3mica, 53-110.<\/p>\n<p>6. Argullol, Rafael, 2014, La cultura enclaustrada, El Pa\u00eds, s\u00e1bado<\/p>\n<p>5 de abril.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ROBERTO REBOLLOSO GALLARDO* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014 Art\u00edculo completo en PDF En el siglo XVI, en la \u00e9poca\u00a0Tudor, los centros de aprendizaje\u00a0eran peque\u00f1as escuelas\u00a0parroquiales (Chantry Schools) en las que el instructor\u00a0ense\u00f1aba lat\u00edn a sus pupilos,\u00a0adem\u00e1s de las herramientas\u00a0b\u00e1sicas de la gram\u00e1tica\u00a0inglesa y otras materias\u00a0de la \u00e9poca. 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